Conoce la ingeniosa estrategia de la ciudad de Los Ángeles para proteger un embalse

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¿Qué hacer cuándo una de tus principales fuentes de agua se está agotando? A situaciones extremas, medidas extremas; no creerás la ingeniosa solución de la ciudad de Los Ángeles, California para revertir este problema.

Se requieren bolas para conservar el agua, y fue precisamente la medida que tomó el gobierno para evitar la evaporación de uno de los principales embalses de agua potable de la ciudad.

Bolas de sombre vía theterramarproject.org

Bolas de sombre vía theterramarproject.org

Los Ángeles atraviesa desde hace cuatro años por una de las peores sequías en la historia de la región, de ahí la importancia de cuidar hasta la última gota y no permitir su evaporación. Por eso se lanzaron al agua 96 millones de bolas, llamadas “bolas de sombra” para cubrir la superficie del embalse Van Norman.

Las bolas tienen un diámetro de 10 centímetros cada una, cubriendo entre todas 70 hectáreas del embalse, y están hechas de polietireno de alta densidad, un material autorizado para estar en contacto con el agua potable sin que ocasione algún riesgo para la salud del consumidor, ya que no desprende sustancias químicas contaminantes.

Bolas de sombra vía news.discovery.com

Bolas de sombra vía news.discovery.com

El objetivo de las bolas de sombra es crear una penumbra sobre la superficie evitando la evaporación de aproximadamente 300 millones de galones de agua por año, cantidad equivalente al consumo básico de 8 mil personas por año.

Además, se pretende que las bolas detengan una reacción química provocada por el sol, conocida por crear un compuesto cancerígeno llamado bromato, logrando mayor pureza y calidad del agua.

Existe controversia respecto a la iniciativa, ya que distintos expertos difieren sobre la efectividad del color de las bolas; algunos dicen que deberían de ser blancas o color cromo.

Nathan Krekula, profesor de ciencias de la salud en el Bryant & Stratton College de Milwaukee, aseguró que las bolas de sombra son una pésima idea, ya que absorben el calor y lo transfieren al agua provocando la evaporación; además, el calor acoge bacterias.

Lo cierto es que es una medida muy extrema e inusual, pero necesaria ante la contingencia, en la que el gobierno decidió sacrificar la vista y el paisaje de un ecosistema natural, por una enorme mancha negra que se espera salvará millones de litros.

Fuentes:
merca20.com
theterramarproject.org
discovery.com

Acerca del autor

Pamela Garcidueñas

Lic. en Ciencias de la Comunicación, egresada de la Universidad de La Salle Bajío, interesada en el conocimiento, la sociedad y el medio ambiente. Ha trabajado para distintas empresas formulando información de temas sociales; actualmente forma parte de Expok en el área de desarrollo de contenido.