Todos creímos… o queríamos creer. Entonces llegó la renuncia de Carlos Urzúa.

El escenario previo

La noche del 1o de julio del 2018, un hecho social cambió el rumbo de México. Aprovechando el tsunami de descontento generado por la corrupción y la violencia, México elegía un presidente nacido de la izquierda, rompiendo con años de continuidad en los sistemas de centro derecha del país.

Renuncia secretario de hacienda

La victoria aplastante de López Obrador mostraba un claro repudio al status quo. La promesa de arrancar de tajo la corrupción de este país, había dado frutos.

Todos la creímos… o mejor dicho… todos la quisimos creer.

La obra

Al asumir la presidencia algunas decisiones no fueron del todo claras con respecto a qué rumbo tomaría el país para liberarlo del flagelo que lo había azotado por décadas.

La suspicacia más grande llegó con la decisión de cancelar la construcción del aeropuerto, señalando que había existido mucha corrupción en los procesos de decisión… Si así era, perfecto, cualquier empresa responsable acataría la decisión… pero por desgracia aún hoy, no hay pruebas de nada.

El enfrentamiento con la iniciativa privada comenzó a ser un poco más evidente tras este suceso.

Por otro lado, algunos sectores de la sociedad tampoco parecieron conformes con otras decisiones de índole social, como la forma en que decidió combatirse el huachicoleo, el manejo de medios en las ‘mañaneras’, el recorte al sector salud, el cierre de guarderías y la distancia con el tercer sector en general.

El incremento de la violencia y la creación de la guardia nacional, resultaron contrarias a las afirmaciones hechas en campaña.

Sumado a este escenario, los empresarios también comenzaron a mostrar nerviosismo frente a la caída de la evaluación del país a manos de las calificadoras y el bajísimo crecimiento de la economía, muy lejos de lo prometido.

El climax

Un punto climático en este primer año de gobierno parece llegar con la renuncia de Carlos Urzúa Macías, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Renuncia secretario de hacienda - Carlos Urzúa

Lo interesante del hecho no es la renuncia. Durante sexenios en México hemos visto entradas y salidas a discreción. Lo que es hoy diferente son las cartas con las que Urzúa y otros funcionarios están renunciando.

En la misiva, dirigida al presidente, Urzúa Macías declara que además de desavenencias sobre las decisiones de política pública le “resultó inaceptable la imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la Hacienda Pública”.

“Esto fue motivado por personajes influyentes del actual gobierno con un patente conflicto de interés”, acusó el hoy exsecretario, sin ahondar en el tema.

Estos señalamientos son para estresar a cualquiera que en verdad haya creído que la lucha contra la corrupción iba en serio.

¿No habían quedado atrás los años en que se imponía a funcionarios?, ¿a qué personajes se refiere cuando habla del influyentismo?, ¿no es una práctica que no tendría cabida en un gobierno limpio?; y peor aún ¿a qué conflicto de interés hace alusión?, ¿no es esto una declaración frontal que nos hace recordar el cuento de Augusto Monterroso?

…cuando desperté, el dinosaurio todavía estaba allí.

La audiencia reacciona y los actores renuncian

Ante esto, los empresarios no podían quedarse quietos… tal vez ya no es momento de hacerlo. Y es que el propio Urzúa, en la misma misiva señala que se están tomando “decisiones de política pública sin el suficiente sustento”.

Esto pone nervioso a cualquiera.

La Cámara de la Industria de la Transformación (Canacintra) no hizo esperar su desencanto y mostró su preocupación por la renuncia del funcionario.

En su cuenta de Twitter, el presidente del organismo Enoch Castellanos señaló que para que México crezca es necesario una economía sana.

La renuncia del Secretario de Hacienda, manda una señal muy negativa hacia los mercados financieros y los empresarios. El gobierno actual parece perder confianza rápidamente y esto no es algo que se recupere de un día para otro, y el daño más grande se lo puede llevar el propio país.

Urzúa no es el primer funcionario de alto calibre que pierde López Obrador. Su renuncia es la tercera. La primera fue de Germán Martínez al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), justo por la reducción presupuestal ya mencionada; y la segunda fue Josefa Blanco a la Secretaría de Media Ambiente y Recursos Naturales, en un duro golpe a la sustentabilidad.

Germán Martínez, a su salida, señaló:

“Funcionarios de Secretaría Hacienda tienen una injerencia perniciosa en el IMSS”.

Por su parte, Josefa Blanco dijo al dejar el cargo:

“El verdadero cambio requiere que nadie tenga privilegios y que el beneficio de uno (…) no esté por encima del bienestar de la mayoría”.

Finalmente Clara Torres, exdirectora de Estancias Infantiles, quien renunciara en febrero pasado, dijo:

“Voté por la 4T, pido perdón”.

De modo que helo allí… hay huecos y dudas en lo social, en lo ambiental, en lo empresarial.

Varias renuncias inesperadas, una carta franca acusatoria y rumores de que algo sucio parece vivir en el castillo inmaculado de la prometida 4T.

¿Seguimos creyendo?

Aquí la carta completa de la renuncia de Carlos Urzúa.

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