Colaboraciones

Quinientos noventa y siete frentes de RSE

Por: Leopoldo Lara Puente

Estoy en un retiro budista. Me salí un momento porque creo que tengo algo importante que contarles.

Lo imparte Allan Wallace, un físico budista que creó y dirige el Instituto de Estudios de la Conciencia, donde “se profundiza en la mente humana y sus posibilidades, aunando esfuerzos y metodologías de la ciencia y del budismo”.

En términos muy generales, puedo compartirles que tanto Wallace en lo particular como el budismo en lo general, contemplan tres momentos importantes para alcanzar la felicidad genuina, su principal fin: la sabiduría; la meditación y la práctica.

Me voy a concentrar en el tercero, porque a su vez significa algo que todos hemos escuchado y que usamos cotidianamente en nuestras conversaciones: la ética.

La ética surge, cuando además de saber y tener claro hacia donde vamos también actuamos, ponemos en práctica nuestros valores y los desarrollamos con una conducta eficaz.

La ética es hacer lo que se dice y poder decir lo que se hace.

Al ejercerla, logramos dar un paso más allá que sólo estudiar una filosofía o religión y la ponemos en marcha, trabajamos para lograr que se convierta en realidad.

Lo quiero compartir con usted que me lee (si es que llegó hasta aquí), ya que es muy común escuchar y decir, que estamos llenos de diagnósticos de nuestra realidad, pero que nadie o muy pocos hacen algo para mejorarla. “Que del dicho al hecho hay mucho trecho” y que “de lengua me como un taco”.

Nadie creemos en los discursos porque nos hemos acostumbrado a escuchar frases huecas, porque todos hemos abusado de ellas.

El viernes sin embargo, se dio a conocer la primera lista (la segunda se dará a conocer este próximo martes) de las 597 empresas y organizaciones mexicanas que este año reciben un distintivo como Socialmente Responsables.

Si tomamos en cuenta que hace menos de 15 años ese concepto no existía o al menos no se analizaba, estamos en presencia de un fenómeno que revoluciona a la realidad.

Y es que ser socialmente responsable y demostrarlo, no es cosa de llenar un formulario o poner políticas sobre un papel. Se requiere planeación si, pero fundamentalmente acción.

Para muestra un botón:

Todos conocemos las tiendas OXXO. Son quizá los negocios que más han crecido en los últimos años y para ello no requerimos demasiada información financiera o económica, basta salir a la calle y encontrárselos por ahí.

Habrá quien esté o no de acuerdo con los productos que venden, sobre todo aquellos considerados “chatarra”, lo cierto es que una tienda OXXO va mucho más allá de lo que vende.

Revisando el Informe de Sutentabilidad 2010 de FEMSA (en el que dicen lo que hacen), encontramos información digna de divulgarse y analizarse en relación a su valor ético, que transforma realidades.

OXXO tiene 30 años de experiencia en ser la “tienda de la esquina”. Surgió en Monterrey en 1978 y ahora cuenta con más de 9 mil establecimientos en 350 ciudades. Es la tienda de conveniencia más grande de México y América Latina.

Su lema “El respeto a la dignidad humana está por encima de cualquier consideración económica”, lo practican con su plantilla de más de 70 mil colaboradores a quienes (siguiendo con el reporte) brindan un amplio apoyo en capacitación y crecimiento educativo (casi 20 millones de dólares para todo FEMSA) y tienen un programa de “inclusión laboral” que otorga casi un 10 por ciento de sus empleos a personas que se encuentran en grupos vulnerables, como las de tercera edad o discapacitados.

Con este ejército numeroso, integrado y preparado, OXXO se ha convertido en uno de los principales impulsores del capital social, tanto para organizaciones de la sociedad civil como para grupos de vecinos, al desarrollar un esquema de “redondeo” altamente profesional, que según el reporte alcanzó casi 6.5 millones de dólares en ingresos durante 2010, mismo que sumado a lo anterior, se convierte en más de 470 millones de pesos entregados a más de 1,150 instituciones de 62 ciudades de México para que continúen con sus proyectos. Por ello, hablar que casi un millón de personas fueron beneficiados sólo en 2010 en programas de acción comunitaria, pues no parece una exageración.

OXXO además, es eficiencia en energía, ya que según su informe, ahorraron en 2010 un 12% de energía eléctrica y van por más, su reto para el 2013 es cubrir más del 85% de su requerimiento de energía eléctrica por medio energía eólica. Espero que estemos aquí para verificarlo, como vale la pena verificar lo que actualmente reportan.

Todo esto parece sencillo, pero es producto de un esfuerzo intenso y sistemático que requiere de trabajo, administración, vocación y sobre todo emoción por lo que se hace, lo tienen muchos en OXXO, lo puedo afirmar personalmente.

Con ellos, en México tenemos 597 frentes de organizaciones que le apuestan a la ética y que buscan, como lo dice el budismo y muchas tradiciones más, cambiar la realidad, hacerla más amable, mejorar el entorno, alcanzar la felicidad.

Yo quiero agradecer a mis compañeros y compañeras de trabajo de la Notaría 188, porque este año somos parte de ese frente colectivo.

También pedirle a quienes nos leen que sean quienes digan la última palabra.

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