“Por cada minuto que estás enojado pierdes 60 sesenta segundos de felicidad“. Ralph Waldo Emerson.

«El propósito de nuestras vidas es ser feliz», dijo el Dalai Lama.

Pero ¿qué tan felices somos? ¿Qué es el índice de la felicidad? ¿Qué tiene que ver con la responsabilidad social?

Empecemos por saber cuáles son los países más felices, y posteriormente nos enfocaremos en el índice de la felicidad.

¿Cuáles son los países más felices del mundo?

El Informe Mundial de la Felicidad 2019 de la Red de Soluciones de Desarrollo Sostenible de la ONU, es una encuesta histórica sobre el estado de la felicidad global que clasifica a 156 países, según lo felices que se sienten sus ciudadanos.

¿Cuáles son los países más felices del mundo? reporte

El informe clasifica a los países en seis variables clave que apoyan el bienestar.

Por segundo año consecutivo, el país más feliz del mundo es Finlandia, seguido de cerca por Dinamarca, Noruega, Islandia y los Países Bajos.

Las clasificaciones se basan en la pregunta: ¿Cómo calificarías tu vida hoy en una escala de 0 a 10, donde la peor tasa posible es cero y la mejor 10?

Los países más felices del mundo:

1. Finlandia

2. Dinamarca

3. Noruega

4. Islandia

5. Países Bajos

6. Suiza

7. Suecia

8. Nueva Zelanda

9. Canadá

10. Australia

¿Cuáles son los países más felices del mundo?

Países menos felices del mundo

1. Sudán del Sur

2. República Centroafricana

3. Afganistán

4. Tanzania

5. Ruanda

6. Yemen

7. Malawi

8. Siria

9. Botswana

10. Haití

Finlandia obtuvo buenos puntajes en todos los factores, pero particularmente  en el aspecto de generosidad.

Según el Informe Mundial de la Felicidad, los países que mejoran el compromiso cívico al hacer que su gobierno sea más representativo serán más felices.

La división política y la disminución de la confianza social reducen la felicidad, lo que significa que los gobiernos tienen mucho que ver con la felicidad de la población.

Combatir la corrupción, evitar conflictos civiles y mejorar los servicios públicos básicos afectan la felicidad de los habitantes, sin embargo hay que permitir que las personas disfruten de la libertad personal.

«El dinero ayuda, pero no te compra la felicidad», concluye el informe.

¿Cómo están las cosas en México?

Estos fueron los niveles de satisfacción en México en 12 aspectos de vida, medidos a mediados del año en 2013, 2017 y 2018.

¿Cómo están las cosas en México?
¿Cómo están las cosas en México?

Para los mexicanos, la satisfacción es más alta en las relaciones personales y más baja en la seguridad ciudadana.

Hallazgos del índice de la felicidad

El índice de la felicidad analiza por qué los gobiernos deben prestar más atención a la felicidad y al bienestar:

Qué es el índice de la felicidad

1. Cada vez más países se dan cuenta que el dinero por sí solo no es suficiente para que la gente sea feliz.

2. La felicidad y el bienestar se pueden medir y estudiar.

3. Existen políticas públicas nuevas y efectivas para aumentar el bienestar social.

La idea detrás del índice de la felicidad es entender que la felicidad no debe delegarse únicamente al individuo o al mercado.

Para que la sociedad pueda ser feliz en serio, la felicidad y el bienestar deben ser una preocupación primordial para los gobiernos, empresas, escuelas, sistemas de salud y otros sectores de la sociedad

La riqueza no es suficiente

Según el FMI, el ingreso mundial en 2018 totalizó 135 billones de dólares.

Tomando en cuenta que hay 7.7 mil millones de personas, eso significa que a cada uno le corresponden alrededor de 17 mil 500 dólares, lo que es un promedio muy alto.

No obstante, a pesar de esta riqueza, la gente sigue siendo infeliz. La razón de su infelicidad tiene que ver con la enorme desigualdad en la distribución de riqueza.

Según datos del Banco Mundial, para 2017, alrededor de 1.200 millones de personas viven en países de altos ingresos, con un ingreso promedio de alrededor de 4.000 dólares, mientras que 700 millones de personas en países de bajos ingresos viven con sólo 2.000 dólares por persona por año.

¿Qué tiene que ver la felicidad con la responsabilidad social?

El desarrollo económico en los países de bajos ingresos, y el fin de la pobreza extrema para 2030, son parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Estos dos factores resultan fundamentales para que más gente pueda ser feliz.

La Agenda 2030 y los ODS pueden llevar la felicidad a niveles antes desconocidos si se logra erradicar la pobreza, se trabaja aún más en la inclusión, justicia social, y la protección del medio ambiente.

Los ODS son un marco para la felicidad y el bienestar mundial. Los países más felices no son los países con el mayor ingreso per cápita.

Más bien, los países más felices son aquellos que están más cerca de alcanzar los ODS, y tienen economías más inclusivas y equitativas, y políticas que protegen el medio ambiente.

Según el índice de la felicidad, ser feliz no se debe solamente a cosas materiales, de hecho la mayoría de los factores que contribuyen a la felicidad no tienen nada que ver con dinero. Otra prueba que el dinero no “compra” la dicha.

El hecho de estar enfocados en la riqueza amenaza nuestra propia supervivencia y a veces no lo notamos. Pero reportes como este índice de la felicidad sirven para abrir los ojos.

La felicidad se puede medir y evaluar

¿Sabías que el bienestar se puede medir con validez y confiabilidad?

Existen muchas herramientas desarrolladas por psicólogos para evaluar el bienestar individual multidimensional, en términos de bienestar emocional, así como en términos de una mayor satisfacción con la vida global, significado y propósito, y relaciones saludables.

El bienestar se puede medir de varias formas, incluyendo encuestas, instrumentos de comportamiento, resonancia magnética y electroencefalogramas del cerebro, y recientemente, con avances en IA, machine learning y big data.

La felicidad se puede promover a través de políticas públicas

Con el lanzamiento del Consejo Global para la Felicidad y el Bienestar y la Coalición Global para la Felicidad y el Bienestar se puede hacer algo que haya más gente feliz en el mundo. Esa es la mejor noticia del índice de la felicidad.

El objetivo del Consejo es identificar las mejores prácticas de felicidad del gobierno, las empresas, las escuelas, la planificación urbana, los sistemas de salud y otras instituciones de la sociedad.

Juntos pueden lograr que haya más gente feliz.

Aparte de eso, los gobiernos empezaron a estudiar el impacto de sus políticas públicas en la felicidad de la población y desean cambiar las cosas.

La conclusión es que los ODS contribuyen a la felicidad y viceversa.

Los ODS ayudan a aumentar los niveles de felicidad y bienestar global, por tal motivo hay que seguir buscando maneras de alcanzar los objetivos.

Por el bien de todos. Porque como dijo Lilly Pulitzer: «ser feliz nunca pasa de moda» 

Acerca del autor

Daniela Lazovska