En las grandes ciudades, la pregunta qué es el coliving ha dejado de ser una curiosidad para convertirse en una pista clave sobre el futuro de la vivienda. En un contexto donde las rentas aumentan, los traslados se vuelven más largos y la vida urbana se encarece, las soluciones tradicionales empiezan a mostrar límites evidentes. En ese escenario, Guadalajara se ha colocado en el mapa global tras el reconocimiento de ONU-Habitat a un modelo habitacional integrado al Practices Hub del World Urban Forum 2026. Más que una innovación inmobiliaria, el tema abre una discusión sobre cómo se está reorganizando el derecho a habitar la ciudad.
El acceso a la vivienda en zonas urbanas se ha convertido en uno de los principales desafíos contemporáneos. La presión del mercado inmobiliario ha reducido la asequibilidad en ciudades que concentran empleo, servicios y conectividad, obligando a muchas personas a buscar alternativas más flexibles. En este contexto, surge una pregunta inevitable sobre qué tipo de vivienda puede responder a una vida urbana más dinámica, sin renunciar a la ubicación ni a la calidad de vida. Es ahí donde el coliving comienza a posicionarse como una respuesta posible.
¿La nueva lógica de la vivienda conectada?
El modelo seleccionado por ONU-Habitat en el World Urban Forum 2026, desarrollado por Estudio 3.14 en Guadalajara, propone SiVi Coliving como una alternativa a los esquemas tradicionales de arrendamiento. Su planteamiento integra espacios privados con áreas compartidas y servicios comunitarios, ubicados en zonas urbanas bien conectadas. La lógica es clara: optimizar el uso del espacio sin sacrificar ubicación ni acceso a servicios.
En este sentido, el coliving puede entenderse como una forma de habitar que reorganiza la relación entre costo, espacio y ciudad. No se trata únicamente de compartir vivienda, sino de construir modelos que permitan vivir en zonas estratégicas a través de esquemas más eficientes y comunitarios. Este enfoque responde a una realidad urbana donde vivir cerca del transporte y de los centros de actividad se ha vuelto cada vez más determinante.
Qué es el coliving y su vínculo con movilidad y sostenibilidad urbana
El coliving no puede analizarse sin su relación con la movilidad urbana, especialmente a través del enfoque de desarrollo orientado al transporte. Este modelo impulsa la construcción de vivienda cerca de estaciones y corredores de movilidad, lo que reduce la dependencia del automóvil y acorta los tiempos de traslado. En ciudades donde el tráfico y la distancia forman parte de la rutina diaria, este enfoque representa un cambio significativo en la forma de diseñar el espacio urbano.
Al mismo tiempo, este tipo de esquemas introduce una dimensión de sostenibilidad que va más allá de lo ambiental. Al acercar la vivienda a los puntos clave de la ciudad, se reduce el tiempo perdido en desplazamientos y se incrementa la eficiencia del uso del territorio urbano. La vivienda deja de ser un punto aislado y se convierte en parte activa de la estructura de la ciudad.
Un modelo construido desde la investigación urbana
El caso de SiVi Coliving no surge como una respuesta improvisada al mercado inmobiliario, sino como resultado de un proceso de investigación iniciado en 2017 por Estudio 3.14. A partir del análisis territorial y del estudio de necesidades habitacionales en zonas de alta demanda, el proyecto comenzó a delinear una nueva forma de entender la vivienda urbana. Desde 2021, el modelo opera como un esquema de renta que busca adaptarse a las dinámicas reales de las ciudades.
Este proceso incluyó trabajo directo con usuarios para comprender cómo viven las personas en entornos urbanos complejos. Más allá de los metros cuadrados, el diseño del modelo consideró factores como movilidad, accesibilidad y calidad de vida. El resultado es una propuesta que no solo construye espacios, sino que interpreta patrones de habitar en la ciudad contemporánea.

Tecnología y análisis territorial para nuevas ciudades
Uno de los elementos más relevantes del modelo es el uso de herramientas digitales para identificar oportunidades de desarrollo urbano. En el caso de Guadalajara, se han detectado más de 2,600 predios con potencial para albergar proyectos similares, lo que permite visualizar un crecimiento más ordenado y estratégico. Esta aproximación introduce una capa de planificación basada en datos que transforma la forma en que se expande la ciudad.
La incorporación de tecnología en la planeación habitacional permite anticipar necesidades en lugar de reaccionar a ellas. Esto representa un cambio importante en la manera en que se entiende el desarrollo urbano, ya que integra información territorial, movilidad y demanda habitacional en un mismo sistema. La vivienda deja de ser solo construcción y se convierte en un ejercicio de análisis urbano continuo.

Reconocimiento global y futuro de la vivienda urbana
La selección de este modelo por ONU-Habitat en el Practices Hub del World Urban Forum 2026 representa un reconocimiento dentro de un espacio que reunió 171 prácticas de 88 países en Bakú, Azerbaiyán. Este foro concentró soluciones innovadoras frente a los retos de vivienda, movilidad y sostenibilidad que enfrentan las ciudades a nivel global. En ese contexto, la propuesta de Guadalajara destaca por su enfoque en accesibilidad y comunidad.
Más allá del reconocimiento, su integración a la futura Housing Knowledge Platform de ONU-Habitat amplifica su alcance internacional. Este repositorio buscará documentar experiencias replicables que contribuyan a repensar la vivienda en distintas ciudades del mundo. En ese sentido, el proyecto se convierte en parte de una conversación global sobre cómo deben diseñarse las ciudades del futuro.
La evolución de la vivienda urbana está obligando a replantear modelos que durante décadas parecían inamovibles. En este contexto, el coliving aparece como una alternativa que no solo responde a la crisis de asequibilidad, sino también a la necesidad de ciudades más conectadas y funcionales.
Experiencias como la desarrollada en Guadalajara muestran que el futuro de la vivienda no depende únicamente de construir más, sino de construir mejor articulando comunidad, movilidad y sostenibilidad en un mismo modelo urbano.











