La OIT estima que en unos años haya una pérdida de 2.125 millones de euros por estrés térmico, ¡entérate!

La contaminación, la escasez de agua, el calor intenso y los ecosistemas colapsados son efectos naturales a los que nos estamos enfrentando hoy en día.

Al firmar el Acuerdo de París en 2015, el plan fue que todos los países que estuvieran de acuerdo se adaptaran a la Agenda 2030 y cumplieran con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Sin embargo, así como va el ritmo es probable que ni si quiera se alcancen los ODS para salir victoriosos de esta lucha.

Por ende, los efectos naturales podrían tener consecuencias graves para los planes previstos hacia el año 2050, ya que el cambio climático no solo afecta a los ecosistemas, sino también a la calidad de vida de los que habitamos el planeta e incluso hasta a la productividad laboral.

Productividad laboral amenazada por el cambio climático

La Organización Internacional de Trabajo (OIT) ha difundido un estudio en el que pronostica que en 2030 las pérdidas por la caída de productividad asociada al calentamiento serán de 2 mil 400 millones de dólares (unos 2.125 millones de euros).

Y es probable que para finales de la próxima década «se pierda el 2,2% de las horas de trabajo en todo el mundo como consecuencia del aumento de la temperatura, porcentaje equivalente a 80 millones de puestos de trabajo a tiempo completo».

Esas posibles pérdidas serían por el impacto del estrés térmico en la productividad laboral y en el mejor de los escenarios de incremento de la temperatura.

La coautora del informe, Catherine Saget dice que el impacto del estrés térmico en la productividad laboral es una consecuencia grave del cambio climático. «Podemos esperar un aumento de las desigualdades entre países con altos ingresos y países con pocos ingresos, y que las condiciones laborales se degraden para los más vulnerables, así como los desplazamientos de la población».

Según lo dice el informe, el “exceso de calor en el ámbito laboral constituye un riesgo para la salud en el trabajo” porque limita “las funciones y aptitudes físicas de los trabajadores”. “En consecuencia, disminuye la productividad”, apunta la OIT.

El estrés térmico supone un calor superior al que el cuerpo puede tolerar sin sufrir daños psicológicos, indica la OIT. Éste suele producirse cuando las temperaturas superan 35°C.

Productividad agrícola

El sector agrícola es el que se podría ver más afectado, ya que según la organización «dicho sector cuenta con 940 millones de trabajadores en todo el mundo y se estima que para 2030, el 60% de las horas de trabajo perdidas en todo el mundo como consecuencia del estrés térmico correspondan a ese sector».

Tras el agrícola, le seguirá el sector de la construcción, que acumularía el 10% de las pérdidas de horas de trabajo alrededor del mundo.

Las zonas en donde más afectará este problema serán: Asia meridional y África occidental en donde la OIT dice que «se producirá una pérdida de alrededor de 5% de las horas de trabajo en 2030, es decir, alrededor de 43 millones y nueve millones de puestos de trabajo respectivamente».

Es importante resaltar que el informe especifica que las estimaciones de pérdidas son conservadoras ya que el planeta no está encaminado al aumento de solo 1.5 grados a final de siglo, sino que una subida será alrededor de un grado y con ello, los planes de recorte de emisiones de gases de efecto invernadero que tienen aprobados todos los países del mundo, el aumento será aproximadamente de tres grados.

«Podemos esperar un aumento de las desigualdades entre países con altos ingresos y países con pocos ingresos, y que las condiciones laborales se degraden para los más vulnerables, así como los desplazamientos de la población«, afirmó Saget.

Además, la OIT dijo que los obreros agrícolas, especialmente las mujeres, que constituyen la mayor parte de los 940 millones de trabajadores en el sector, serán los más afectados, lo que representa cerca de 60 por ciento de las horas de trabajo perdidas debido al estrés por el calor en 2030.

Otros sectores que corren riesgo son los bienes y servicios ambientales, la recolección de desechos, el transporte, turismo, entre otras industrias.

Los cambios de temperatura son muy notorios. La Organización Meteorológica Mundial indicó hace unos días que 2019 iba a estar entre los años más calurosos de los que se tenga registro, lo que haría del 2015 al 2019 sea el lustro más caluroso.

Para evitar el riesgo de estrés térmico, la OIT insta a la creación de infraestructuras adecuadas y de mejores sistemas de alerta precoz durante las canículas.

Acerca del autor

Janneth Del Real

Licenciada en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Ha trabajado en el periódico Mas por Más, revista SuperMujer, Pulso Pyme, Linio y en el Periódico AM de Querétaro. Actualmente desarrolla contenidos para Expoknews.

Mujer positiva que siempre busca el para qué de las cosas.