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¿Por qué estas marcas le pagan a sus clientes por usar su ropa?

Las marcas de ropa están lanzado iniciativas para satisfacer las necesidades de todos los clientes. ¡Aquí te contamos!

En los últimos años hemos escuchado el término fast fashion (moda rápida en español), este se refiere a un fenómeno de producción y consumo masivo que se incrementa a la misma velocidad que las tendencias sufren modificaciones.

Cuando las marcas adoptan este tipo de producción se ven obligadas a fabricar sus productos en países en vías de desarrollo pagando a los trabajadores salarios muy bajos, e incluso sacrificando las condiciones de seguridad en las que realizan sus actividades, hecho que está dejando repercusiones en el medio ambiente.

¿La industria de la ropa está destruyendo al planeta?

El portal Fast Company afirma que cada año, la moda es responsable del 10% de las emisiones de carbono, utilizando 93 mil millones de metros cúbicos de agua y arrojando medio millón de toneladas de microfibras de plástico al océano.

Aunque algunas marcas están tratando de volverse más sustentables mediante el uso de materiales ecológicos como plástico reciclado y algodón orgánico, sin embargo, los expertos dicen que es poco probable que esto transforme la industria que continúa produciendo en exceso ropa. 

En la década de los 90, marcas como H&M y Zara encontraron formas de hacer ropa barata y moderna utilizando materiales de baja calidad como el poliéster y creando cadenas de suministro globales que dependían de trabajadores mal pagados en los países en desarrollo. El resto de la industria de la moda siguió su ejemplo con todas las empresas, desde Target hasta Old Navy, fabricando ropa tan barata que básicamente es desechable. 

Un estudio encontró que muchos consumidores usan una prenda solo siete veces antes de tirarla. Esto es algo bueno para las empresas de moda: al vender su ropa a precios bajos con márgenes pequeños, venden un gran volumen.

Las marcas de ropa se reinventan 

Así como estas marcas se reinventan cada vez más para satisfacer las necesidades de todos los clientes, existen otras que construyen sus negocios para convencer a las personas de no comprar más ropa. ¡Sí, así cómo lo lees! 

En un camino hacia la sustentabilidad, algunas marcas persuaden a los consumidores para que continúen usando la ropa que ya tienen e incluso les pagan por ello. 

Fast Company también afirma que Aday, una marca que inspira a todos sus stakeholders a hacer más con menos, invitó a 600 clientes a usar outfits que ya compraron, y si lo hacen les pagará entre 25 y 75 USD en crédito, esto depende de cuántas veces los usen. 

Por otro lado, Wool&Price, una marca de ropa nacida en Portland, EE.UU., lanzó un desafío a los clientes aún más difícil. Este se trata de que sí la clientela utiliza el mismo vestido o camisa durante 100 días seguidos reciben una tarjeta de regalo equivalente a 100 USD.

Mientras que muchas marcas de moda diseñan según las últimas tendencias, centrándose en nuevas paletas de colores y siluetas, Wool&Prince adopta lo opuesto, ya que los diseñadores de la marca identifican los colores más neutros y luego crean siluetas clásicas simples.

En Londres, la marca de ropa masculina L’Estrange London desafió a los clientes a usar repetidamente los siete artículos de su colección principal, para tener la oportunidad de recuperar el costo de todas las prendas.

Lanzar el desafío de la repetición de ropa es una forma de ayudar a los consumidores a reconsiderar su relación con la ropa después de años de vivir en el hábito de la compra de moda rápida.

Brenna Davis, Jefa de marketing de Aday.

Optar por vender menos puede ser más rentable

Algunas marcas de ropa tienen la idea de que vender menos ropa pero más duradera es un mal negocio. Sin embargo la fundadora y co-directora ejecutiva de Aday, Nina Faulhaber, cree que es posible ser rentable aunque se venda una cantidad limitada de productos. 

Faulhaber no cree que la ropa con prácticas sustentables deba venderse a precios de lujo, pero marcas como la suya necesitan márgenes decentes para ser sostenibles. Tanto en Aday como en Wool&Prince, el precio promedio de una prenda es un poco menos de 150 USD que es mucho más caro que la moda rápida, pero significativamente más barato que las marcas de lujo.

Las marcas de moda rápida han enseñado a los consumidores a prestar atención al precio de venta de un artículo, pero si solo usan el artículo unas pocas veces porque está mal hecho o pasará de moda, el costo por uso es caro. Por ejemplo, si compras un vestido de poliéster por 28 USD y lo usas siete veces, cuesta 4 USD por uso. Mientras tanto, el costo promedio de una prenda de Aday es de 145 USD y los clientes informan que la usan una vez a la semana, la cual dura al menos cinco años. 

Por otro lado, cerca de 4,000 personas están en espera para unirse al desafío de Aday, por ello mientras estas personas esperan la marca debe ofrecer a los consumidores otros desafíos que incluyan a todos los consumidores. 

Para reflexionar, ¿crees que las marcas como Aday y Wool&Prince puedan tener un impacto más amplio en la industria de la moda? Y tú, ¿qué tipo de ropa eliges?

¿Qué hacer mientras estas iniciativas no estén a tu alcance?

Como consumidores podemos realizar las siguientes acciones:

  • No comprar de manera excesiva.
  • Utilizar lo más que puedas la ropa que tienes en tu guardarropa.
  • Comprar ropa de segunda de mano o en bazares vintage.
  • Regalar la ropa que no utilices o ponerla a la venta.
  • Rediseñar la que no te gusta.

El tema del consumo excesivo es complicado, sin embargo, los consumidores y las marcas que realmente quieren hacer un cambio en el planeta pueden comenzar a copiar estos modelos de negocio para aplicar correctamente la sustentabilidad en la moda.

Acerca del autor

Marisol López

Comunicóloga egresada y titulada por la Universidad del Valle de México, apasionada por las lecturas románticas y dramáticas. Aprende sobre todo tipo de herramientas que están en la red y amante de los conciertos.

1 comentario

  • En el pasado las madres mexicanas te compraban la ropa mas grande para que te sirviera mas tiempo y luego se la arreglaban para el hijo menor y despues te la hacian pantalon corto y por ultimo hacian cobijas con los retazos, esto no es nuevo, solo que la somos victimas de la mercadotecnia de la moda y la television.

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