Pesca ilegal y sobreexplotación de especies ¿sabes lo que comes? – ExpokNews

La pesca ilegal es un problema para la sustentabilidad de los mares y para los pescadores legales, ¡entérate!

En México la pesca ilegal corresponde a un 60% de la producción nacional reportada. De acuerdo con datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y la Enviromental Defense Fund (EDF) de México, este dato significa que si en 2010 la producción reportada por la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA) para productos pesqueros fue de 1.4 millones de toneladas, 840 mil más resultaron de la producción ilegal.

La pesca ilegal es el resultado de una serie de incumplimientos de las disposiciones legales, siendo las más frecuentes el no contar con el permiso o la concesión para pescar, la artes de pesca prohibidas, la pesca en época de veda, en zonas protegidas o sobre especies prohibidas.

En México es común encontrar anuncios sobre la venta de especies que en realidad son piezas más baratas que las anunciadas.

Y es que en nuestro país, no existen controles para evitar esto. Si bien las leyes establecen requisitos como el aviso de arribo de la mercancía, o la bitácora y guía de pesca para que los pescadores y cooperativas lleven registro desde la captura hasta el traslado a mercados o centros de distribución, sin embargo, esto no es suficiente para detener la pesca ilegal y controlar que durante la comercialización no haya práctica de intercambio de productos.

Pesca ilegal y sobreexplotación de especies

De acuerdo con Animal Político, Luis Bourillón, representante del Consejo de Administración Marina (MSC, por sus siglas en inglés) en México, “hay un mercado negro donde el pescado ilegal se comercializa”.

Lo ideal, según Pedro Zapata, de la organización Oceana, es tener en México puntos de descarga autorizados.

Sin embargo, “la gran mayoría de las lanchas que pescan en este país acaban descargando y entregando su producto en cientos de miles de puntos a lo largo de los 11 mil kilómetros de costa del país, lejos de la mirada de cualquier autoridad”.

La pesca ilegal incluye la comercialización de especies protegidas, o que están en riesgo. Así como la utilización de técnicas que aumenten la pesca incidental, o que se rebasen las cuotas permitidas de pesca para ciertas especies.

Para Renata Terrazas, de Oceana, «eso genera un problema muy grande para la sustentabilidad de los mares, pero también para los pescadores legales, porque pierden ingresos, o tienen que salir a pescar aún más, tienen que incrementar su esfuerzo pesquero”.

Cabe resaltar que dentro de la misma investigación se da a conocer que en una visita en el mercado de la Nueva Viga, en CDMX, por parte de especialistas de Oceana, se hallaron varias irregularidades como la venta de una especie en peligro como el tiburón martillo, la venta de dorado que solo es permitido para la pesca deportiva, o que los letreros de venta dieran información confusa o errónea a los consumidores.

Esto a pesar de que en el mercado de la Nueva Viga hay una oficina de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca).

Pesca ilegal y sobreexplotación de especies ¿sabes lo que comes?

En el estudio de Oceana sobre la sustitución, “11.2% de las muestras provino de 13 especies amenazadas y ocho especies casi amenazadas, de acuerdo con la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (uicn). Entre ellas encontramos nueve especies diferentes de tiburón que se vendieron como marlin o como cazón”.

La pesca de estas especies en México no es ilegal, sin embargo para Oceana, “el reconocimiento internacional de la vulnerabilidad de su situación nos debería empujar a tener mayor cuidado en su pesca y consumo”.

Disminución de la productividad en la pesca; culpa del cambio climático

Armando Camacho, gerente del restaurante Contramar, menciona que los restauranteros deben mejorar sus procesos, probar esquemas como estar en contacto con los propios pescadores, para evitar sustituciones con la intervención de intermediarios; pero además, los propios consumidores deben ser más exigentes, o cuando acudan a mercados aplicar medidas como que el pescado entero sea fileteado ante sus ojos, porque ya en filete es más difícil identificar una sustitución.

Francisco Coppel García, director General de  Comercialización de la Conapesca, menciona que eliminar las prácticas indebidas, como la sustitución, es responsabilidad de todos, y que los comercializadores, restauranteros y dueños de pescaderías, además de los supermercados, deben adquirir pescados que hayan pasado por los controles establecidos.

En Europa, apunta, hay controles mucho más estrictos, y hacia allá debe avanzar México, pues si bien ya hay buenos esfuerzos, aún queda mucho por mejorar incorporando las posibilidades que da la tecnología, incluso con sistemas de códigos de barras que puedan ser leídos con un teléfono celular, y permitan tener siempre toda la información necesaria sobre los pescados.

Acerca del autor

Janneth Del Real

Licenciada en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Ha trabajado en el periódico Mas por Más, revista SuperMujer, Pulso Pyme, Linio y en el Periódico AM de Querétaro. Actualmente desarrolla contenidos para Expoknews.

Mujer positiva que siempre busca el para qué de las cosas.

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