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Burberry retrasa hasta 2050 su meta de cero emisiones: ¿fracaso climático o ajuste inevitable?

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Durante años, las grandes marcas de lujo se posicionaron como referentes de sostenibilidad, presentando ambiciosos compromisos climáticos que parecían marcar el ritmo de una nueva era empresarial. Sin embargo, cuando una compañía como Burberry decide aplazar una década su objetivo de neutralidad climática, la conversación inevitablemente cambia: ¿se trata de un retroceso ambiental o de una estrategia más realista? La discusión no es menor, especialmente en un contexto donde inversionistas, consumidores y expertos en sostenibilidad observan cada movimiento corporativo con mayor rigor.

La noticia ha provocado preguntas incómodas dentro y fuera de la industria. Según su más reciente informe anual, la firma británica trasladó su meta de cero emisiones netas de 2040 a 2050, argumentando que ahora cuenta con mejores metodologías científicas, datos más precisos sobre emisiones y una comprensión más profunda del impacto de su cadena de suministro. La decisión abre un debate que atraviesa a múltiples sectores: ¿es preferible mantener promesas difíciles de cumplir o rediseñar objetivos con base en información más sólida?

El nuevo rumbo de la cero emisiones de Burberry

La revisión del cronograma climático de la empresa no significa, según Burberry, una renuncia a sus compromisos. La firma asegura que su ambición de alcanzar emisiones netas cero en operaciones y cadena de valor permanece intacta, aunque el camino para conseguirlo ha sido replanteado. El cambio ocurre tras reconocer que gran parte de las emisiones reales estaban concentradas en eslabones complejos de la cadena de suministro, particularmente en las emisiones indirectas o de Alcance 3.

La actualización también responde a una transformación más amplia en los sistemas de medición ambiental. Durante años, numerosas empresas construyeron metas climáticas sobre datos incompletos o estimaciones poco precisas, especialmente relacionadas con proveedores, materias primas y transporte. Hoy, con mejores capacidades de monitoreo, los compromisos comienzan a ajustarse a escenarios más cercanos a la realidad operativa.

La decisión de Burberry podría parecer contradictoria en un momento donde la urgencia climática exige acelerar acciones, no postergarlas. Sin embargo, desde una perspectiva de gobernanza ESG, también plantea una pregunta relevante: ¿es más responsable sostener un objetivo inalcanzable o transparentar las dificultades y reformularlo con evidencia?

cero emisiones de Burberry

¿Qué cambia realmente en la estrategia climática?

Aunque el aplazamiento al 2050 ha captado toda la atención, Burberry sostiene que no ha reducido sus metas de corto plazo. La compañía mantendrá su objetivo de disminuir 95% de las emisiones de Alcance 1 y 2 para 2027, tomando como referencia los niveles de 2017. Esto incluye emisiones directas y aquellas derivadas del consumo energético en operaciones.

El mayor desafío sigue estando en las emisiones de Alcance 3, aquellas vinculadas con proveedores, manufactura, materias primas, transporte y uso de productos. En este rubro, Burberry estableció nuevas metas: reducir 46.2% de emisiones indirectas no FLAG para 2030 y alcanzar una disminución del 90% hacia 2050 respecto a la línea base de 2019.

Por otro lado, la empresa también anunció objetivos específicos para emisiones FLAG, relacionadas con agricultura, silvicultura y uso del suelo. Su apuesta contempla una reducción de 30.3% para 2030 y de 72% hacia 2050, reconociendo que el impacto ambiental de materiales como cuero, papel o fibras textiles requiere un abordaje mucho más especializado.

Cero emisiones de Burberry: más allá del carbono

La narrativa climática de Burberry no se limita únicamente al carbono. En paralelo al ajuste de metas, la empresa presentó su primer Plan de Transición Climática alineado con el objetivo de 1.5 °C del Acuerdo de París, una señal de que busca mantener coherencia estratégica pese al aplazamiento.

Uno de los anuncios más relevantes tiene que ver con deforestación. La marca fijó el objetivo de alcanzar deforestación cero en materias primas clave como cuero bovino, viscosa, madera y papel para 2030. En un sector donde la trazabilidad suele representar un desafío estructural, este compromiso podría convertirse en un diferenciador importante.

Además, Burberry busca reforzar la transparencia de origen de materiales mediante sistemas de terceros y mayor colaboración con proveedores de primer y segundo nivel. La trazabilidad ya no es únicamente una cuestión reputacional: para muchas compañías, se ha convertido en una herramienta indispensable para identificar riesgos ambientales, reducir emisiones y responder a nuevas regulaciones globales.

Agua, empaques y energía: las otras piezas del rompecabezas

El agua emerge como otra prioridad crítica en la estrategia ambiental de Burberry. La compañía busca eliminar puntos críticos de riesgo hídrico en su cadena de suministro para 2030, utilizando herramientas de evaluación como el Filtro de Riesgo Hídrico de WWF para medir escasez, intensidad de consumo y resiliencia de proveedores.

En paralelo, la empresa mantiene su compromiso con electricidad 100% renovable en operaciones, en línea con la iniciativa RE100. Esto incluye mejoras constantes en eficiencia energética dentro de sus instalaciones, una medida que ha permitido a varias compañías del sector reducir emisiones directas mientras enfrentan mayores retos en la cadena de valor.

Respecto a empaques, Burberry actualizó sus objetivos para eliminar plásticos innecesarios de un solo uso hacia 2030. El plástico restante —actualmente cercano al 6% del total de materiales de empaque— deberá limitarse a aplicaciones esenciales y cumplir con criterios de reutilización o reciclabilidad certificada.

¿Burberry está sola? El efecto dominó de las metas climáticas corporativas

El caso de Burberry no ocurre en aislamiento. Cada vez más empresas están reevaluando compromisos climáticos formulados durante los años de auge de los anuncios ESG. A medida que los sistemas de información mejoran y las emisiones indirectas dejan de ser estimaciones ambiguas, las organizaciones enfrentan un escenario más complejo del que originalmente proyectaban.

Compañías globales han comenzado a revisar cronogramas y metodologías para alcanzar emisiones netas cero, particularmente cuando se trata de Alcance 3. En muchos casos, el verdadero reto no está en cambiar las operaciones internas, sino en transformar ecosistemas completos de proveedores distribuidos alrededor del mundo.

Esto no significa necesariamente un abandono de la agenda climática, pero sí una transición hacia objetivos más verificables y medibles. El riesgo, no obstante, está en la percepción pública: retrasar metas puede ser interpretado como pérdida de ambición, incluso cuando existan fundamentos técnicos detrás de la decisión.

¿Realismo climático o una señal preocupante?

La cero emisiones de Burberry se ha convertido en un ejemplo de las tensiones que hoy enfrenta el mundo corporativo entre ambición y viabilidad. Por un lado, ajustar metas puede interpretarse como un acto de transparencia sustentado en datos más robustos; por otro, posponer una década un compromiso climático inevitablemente alimenta cuestionamientos sobre la capacidad real de las empresas para cumplir lo que prometen.

La respuesta probablemente no sea absoluta. En un entorno donde la sostenibilidad ya no depende solo de intenciones sino de evidencia verificable, las compañías deberán demostrar que los ajustes en calendarios vienen acompañados de acciones concretas, inversión y resultados medibles. Para Burberry, el verdadero desafío no será justificar el retraso, sino probar que el nuevo rumbo realmente acerca a la meta de una transformación climática tangible y no simplemente a una promesa más lejana.

Terralago fortalece su estrategia de mitigación ambiental con la instauración de tecnología hídrica, energética y de movilidad

En un contexto donde el crecimiento urbano enfrenta el desafío de avanzar de manera responsable, resiliente y en sintonía con las nuevas exigencias ambientales y regulatorias, cada vez más ciudades, inversionistas y organismos internacionales impulsan modelos de planeación que incorporen criterios de sostenibilidad desde las primeras etapas de desarrollo.

En este escenario, Terralago continúa fortaleciendo su estrategia de mitigación ambiental mediante acciones integrales orientadas a la preservación del entorno natural, la gestión eficiente de recursos y la construcción de comunidades sostenibles de largo plazo. Desde su concepción, el desarrollo ha incorporado criterios de planeación urbana responsable, priorizando el equilibrio entre crecimiento, bienestar social y cuidado ambiental, con iniciativas enfocadas en la conservación ecológica, infraestructura sostenible y uso eficiente de recursos.

Uno de los principales hitos de este modelo fue la obtención de la certificación LEED Gold for Communities, otorgada por el U.S. Green Building Council (USGBC), reconocimiento internacional que distingue a los proyectos urbanos que integran prácticas sostenibles en sus procesos de planeación, construcción y operación. Esta certificación evalúa aspectos clave como eficiencia en el uso del suelo, resiliencia urbana, movilidad sustentable, calidad ambiental y gestión eficiente del agua.

Como parte de su estrategia ambiental, Terralago contempla que 23.60% de su superficie permanezca como área verde preservada, una cifra que supera referencias internacionales utilizadas en modelos de urbanismo sostenible y sistemas como LEED for Communities, donde desarrollos entre 15% y 20% de conservación ecológica ya son considerados positivos por sus beneficios en biodiversidad, regulación térmica y captación pluvial. A ello se suma que 20.54% del proyecto corresponde a áreas verdes accesibles, fortaleciendo la integración de espacios naturales orientados a mejorar la calidad de vida, bienestar social y resiliencia urbana.

biznagas de Terralago

“Hoy, el desarrollo urbano ya no puede entenderse únicamente desde la expansión de infraestructura; debe responder también a los desafíos ambientales, sociales y de resiliencia que enfrentan las ciudades. En Terralago hemos asumido el compromiso de impulsar un modelo de comunidad que integre planeación responsable, respeto por el entorno natural y una visión de largo plazo que genere valor tanto para las personas como para el territorio”, señaló Roberto Cueto, Director de Relaciones Institucionales.

En materia hídrica, el proyecto contempla que el 100% de las aguas residuales sean conducidas a plantas de tratamiento ubicadas dentro del propio desarrollo, alineándose con prácticas internacionales de eficiencia en agua y gestión responsable de recursos hídricos impulsadas por organismos como el World Green Building Council y sistemas LEED. Esta infraestructura permitirá reducir presión sobre redes municipales y fortalecer modelos de aprovechamiento más eficientes frente al creciente estrés hídrico que enfrentan distintas regiones del país.

Adicionalmente, Terralago avanza en la implementación de medidas complementarias de mitigación ambiental, entre las que destacan procesos de separación, contabilización y valorización de residuos generados durante la obra, reutilización de materiales, manejo especializado de residuos peligrosos, resguardo de tierra fértil para futuras áreas verdes y acciones de irrigación para disminuir la dispersión de partículas de polvo durante las etapas constructivas. Asimismo, el proyecto incorpora infraestructura hidráulica y sanitaria, sistemas de drenaje pluvial y sanitario, así como ecotecnias orientadas a fortalecer la eficiencia energética y ambiental del desarrollo.

Con estas acciones, Terralago reafirma su compromiso con un modelo de desarrollo que combina innovación, sostenibilidad y responsabilidad social, contribuyendo a la construcción de comunidades más resilientes y preparadas para los desafíos ambientales del futuro. 

Boston’s Pizza inaugura la sucursal 27 en México y fortalece su presencia en Querétaro rumbo al Mundial

BPT Group, principal franquiciatario en México, continúa fortaleciendo su presencia en el segmento Casual Dining y Sports Bar con la apertura de una nueva sucursal de Boston’s Pizza en Querétaro. Actualmente, el grupo opera 10 sucursales de la marca en México y proyecta una nueva apertura en Mérida durante los próximos meses, como parte de su estrategia de crecimiento rumbo al Mundial 2026.

Con esta apertura, Boston’s Pizza alcanza 27 sucursales a nivel nacional, consolidando su presencia en mercados estratégicos con una creciente demanda de experiencias ligadas a la gastronomía, el deporte y la convivencia social.

La apertura forma parte del plan de expansión de la marca en ciudades con alto dinamismo económico y una evolución en los hábitos de consumo, donde cada vez existe una mayor búsqueda de espacios que combinan gastronomía, entretenimiento y experiencias sociales. Actualmente, Boston’s Pizza tiene presencia en Ciudad de México, Monterrey, Mérida, Cancún, Tijuana, Veracruz y Villahermosa, entre otras ciudades.

“Hoy vemos una creciente demanda de espacios donde las personas puedan reunirse, disfrutar del deporte y vivir experiencias alrededor de la gastronomía y el entretenimiento. Querétaro es una ciudad clave para seguir fortaleciendo la presencia de Boston’s Pizza en una región con gran afinidad por el deporte y la convivencia social, especialmente rumbo al Mundial 2026”, señaló Lorena Díaz, Directora de Marketing de Boston’s Pizza México.

La nueva unidad generará alrededor de 80 empleos directos como parte de la estrategia de crecimiento sostenido que BPT Group continuará impulsando en ciudades clave del país durante los próximos años.

Boston’s Pizza

El crecimiento de las experiencias deportivas y sociales

La expansión de Boston’s Pizza ocurre en un momento en el que los consumidores mexicanos muestran una mayor preferencia por espacios que integren gastronomía, entretenimiento y convivencia en un mismo lugar. Bajo este modelo, la marca ha fortalecido un concepto híbrido que combina restaurante familiar y sports bar, ofreciendo una experiencia diseñada para familias, grupos de amigos y aficionados al deporte.

En línea con esta propuesta de experiencia y entretenimiento, la nueva unidad cuenta con 40 pantallas distribuidas estratégicamente en el restaurante, permitiendo a los asistentes disfrutar simultáneamente de distintos eventos deportivos en un ambiente dinámico y social. La oferta se complementa con un menú de más de 80 platillos y una selección de bebidas que incluye coctelería de autor y mocktails, diseñada para responder a diferentes gustos y ocasiones de consumo. Adicionalmente, existen varias amenidades para toda la familia, incluida Fanatic Kids y la diversión con nuestra mascota Boss.

Con presencia en México, Canadá y Estados Unidos —los tres países anfitriones del Mundial 2026—, Boston’s Pizza busca consolidarse como uno de los principales espacios para vivir el deporte, la gastronomía y la convivencia social en comunidad. La marca continuará fortaleciendo su propuesta de restaurante familiar y sports bar ante el creciente interés de los consumidores por experiencias ligadas al entretenimiento y los grandes eventos deportivos.

“Con nuestros platillos ideales para compartir y una amplia variedad en el menú, buscamos consolidarnos como el punto de encuentro para quienes disfrutan vivir la emoción del deporte, ya sea en familia o con amigos. Más que un restaurante, somos un espacio donde el entretenimiento y la pasión por los grandes eventos, se comparten alrededor de la mesa”, señaló la Directora de Marketing.

Además de su expansión, la marca impulsa iniciativas de integración comunitaria, generación de empleo y colaboración con proveedores locales, así como programas de responsabilidad social como Boston’s Cares, enfocado en apoyar fundaciones y comunidades mediante distintas dinámicas de recaudación.

Como parte de esta apertura, la marca también realizará promociones y actividades especiales para sus primeros visitantes, inspiradas en el ambiente deportivo y familiar que caracteriza a la marca.

Volkswagen Financial Services México consolida una década de compromiso social con la certificación ESR®

En reconocimiento a su sólido compromiso con la sostenibilidad, el impacto social y las mejores prácticas corporativas, Volkswagen Financial Services México (VWFS) fue reconocido nuevamente con el Distintivo de Empresa Socialmente Responsable (ESR), otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía a sus entidades comerciales. Este año marca un hito histórico, celebrando 10 años continuos para Volkswagen Leasing (VWL) y 9 años para Volkswagen Bank (VWB), lo que reafirma la integración de los criterios ESG en el núcleo de su operación, en sintonía con la visión sostenible global de la compañía.

“Alcanzar una década de compromiso ininterrumpido con la responsabilidad social es un hito que refleja la solidez de nuestra cultura organizacional. Obtener nuevamente el distintivo ESR no es solo una meta lograda, sino la base de nuestra evolución hacia una estrategia ESG integral. Estamos transformando la movilidad en México con una visión que trasciende el negocio, alineándonos a los estándares globales de sostenibilidad para asegurar que cada una de nuestras decisiones financieras genere un impacto positivo, ético y duradero en la sociedad y el medio ambiente”, puntualizó Manuel Dávila, CEO de Volkswagen Financial Services México.

Apoyo social e inclusión

Como testimonio de la evolución de su responsabilidad corporativa, la empresa destacó los resultados de su iniciativa interna #OneVoiceToEmpower, un programa de impacto social enfocado en promover la igualdad de género como una responsabilidad compartida. La iniciativa ha involucrado activamente a más de 400 colaboradores y líderes a través de espacios de concientización y foros de diálogo, dando como resultado acciones concretas como la implementación de los “Orange Days” para prevenir la violencia en los espacios de trabajo y la creación de un comité liderado por mujeres para diseñar un innovador producto de crédito femenino.

El impacto de VWFS trasciende sus oficinas, extendiendo su alcance a las comunidades: la iniciativa también contempla el Pabellón de Emprendimiento Femenino un espacio que reunió proyectos liderados por mujeres que presentaron sus productos y modelos de negocio a colaboradores. Este esfuerzo subraya el liderazgo femenino en el ecosistema emprendedor, donde el 81% de los proyectos del programa han sido encabezados por mujeres, generando impacto social y económico en la región.

Adicionalmente, la iniciativa incluye la capacitación de 20 educadores para impulsar habilidades de emprendimiento social en 1,900 estudiantes de comunidades rurales en la Sierra de Puebla.

Volkswagen Financial Services México

Cultura Corporativa, Equidad y Gobernanza

La continuidad en la obtención de estos distintivos es también un reflejo directo del entorno laboral equitativo que la financiera ha construido. Actualmente, VWFS demuestra un balance de género estructural notable, contando con un 51% de mujeres en la organización y un 49% en puestos directivos, respaldado por la garantía de igualdad salarial.

Estas políticas de gobernanza inclusiva posicionaron a la empresa en el 5º lugar regional del ranking Great Place to Work (GPTW) en 2025, y le otorgaron la certificación nacional Mamá Godín, gracias a sus políticas parentales flexibles para todos los géneros. Además, como parte de su meta de inclusión financiera, la empresa ha emitido ya 1,000 contratos de productos financieros adaptados especialmente a las necesidades de adultos mayores.

Compromiso histórico y medioambiental

La trayectoria de 10 y 9 años como ESR ha sido pavimentada también por las consistentes acciones ambientales de la compañía. Reafirmando el pilar ambiental de la estrategia ESG, VWFS ha implementado un Plan de Manejo y Mantenimiento de la Laguna de San Baltazar, uno de los pulmones verdes de la ciudad de Puebla, con la finalidad de proteger la diversidad de la flora y fauna del ecosistema. Adicional, como parte de su estrategia de sostenibilidad la compañía tiene instalados 3,000 metros cuadrados de paneles fotovoltaicos que le permiten la reducción de emisiones.

“Este reconocimiento nos impulsa a seguir liderando el camino hacia una financiera con propósito. A través de las diferentes iniciativas que hemos implementado estamos logrando que la equidad y la inclusión financiera sean pilares vivos de nuestra operación. Nuestra meta es clara: desarrollar soluciones financieras inclusivas, como nuestros productos para adultos mayores y los nuevos créditos diseñados para mujeres, que cierren brechas y fomenten el desarrollo económico de las comunidades a las que servimos”, señaló Ricardo Camargo, Director de Back Office de VWFS.

Cada año, la empresa acredita ante Cemefi el cumplimiento de los indicadores que califican cuatro criterios como Ambiente, Social, Gobernanza y Contexto Global, así como nueve ámbitos que están alineados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En este 2026, Volkswagen Financial Services México fue reconocida como una Súper Empresa por Top Companies, ocupado el lugar 27 en el listado de empresas con menos de 500 colaboradores, este distintivo avala de forma adicional el trabajo que la financiera realiza para fortalecer su cultura corporativa y los esfuerzos que lleva a cabo para ser una empresa sostenible.

Confianza, ciencia y producción local: las señales de sostenibilidad que dejó la inversión farmacéutica anunciada en Palacio Nacional

Cuando se anunció una inversión superior a los 21 mil millones de pesos por parte de diversas empresas farmacéuticas durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, la noticia parecía centrarse en una cifra. Sin embargo, para quienes observamos la relación entre competitividad, sostenibilidad y desarrollo económico, el anuncio dejó señales más interesantes que el monto mismo.

La conversación que se desarrolló en Palacio Nacional no giró únicamente alrededor de nuevas plantas, ampliaciones de capacidad productiva o generación de empleos. También dejó entrever una narrativa poco común en los últimos años: la construcción de confianza entre gobierno, industria, comunidad científica y organismos reguladores como una condición necesaria para impulsar inversión de largo plazo.

Y esa puede ser la noticia más relevante.

Mucho más que inversión

A lo largo de las intervenciones de directivos de Abbott, Bristol Myers Squibb, Neolpharma, Opella, Kener, Liomont, Sanofi y Bayer aparecieron conceptos que rara vez ocupan los titulares económicos: investigación clínica, transferencia tecnológica, desarrollo de talento, manufactura local, cadenas de suministro regionales y colaboración público-privada.

En conjunto, estas expresiones dibujan una visión que trasciende la llegada de capital.

Lo que parece estar en construcción es una apuesta por fortalecer capacidades productivas dentro del país y reducir dependencias externas en un sector particularmente sensible: la salud.

La pandemia dejó una lección difícil de ignorar. Cuando las cadenas globales se interrumpen, la disponibilidad de medicamentos, vacunas, materias primas e insumos médicos puede convertirse en un asunto de seguridad nacional.

Por ello no resulta casual que varios de los participantes insistieran en conceptos como “soberanía sanitaria”, “autosuficiencia farmacéutica” y “producción local”.

inversión farmacéutica

La confianza como activo estratégico

Quizá el elemento más interesante de la jornada fue la frecuencia con la que apareció una palabra que pocas veces se asocia con indicadores financieros: confianza.

Bristol Myers Squibb habló de una relación construida sobre la ciencia y la confianza mutua.

Sanofi destacó la posibilidad de generar valor juntos entre gobierno y empresas para construir prosperidad compartida.

Bayer señaló que varios de sus proyectos han sido posibles gracias al diálogo y la coordinación con instituciones públicas.

Más allá de simpatías o diferencias políticas, el mensaje es relevante porque recuerda una realidad frecuentemente olvidada: la inversión de largo plazo no depende únicamente de incentivos económicos.

También requiere certidumbre regulatoria, instituciones funcionales, procesos eficientes y canales permanentes de diálogo.

Desde una perspectiva ESG, estos elementos forman parte de la dimensión de gobernanza. Y sin gobernanza sólida resulta difícil construir sostenibilidad.

Producción local en un mundo menos global

Una de las intervenciones más interesantes fue la de Luz Astrea Ocampo, directora general de Grupo Neolpharma, quien planteó que el mundo atraviesa una transición desde la hiperglobalización hacia una regionalización de las cadenas de suministro.

La afirmación no es menor.

Durante años, gran parte de la industria farmacéutica mundial concentró la producción de principios activos y materias primas en Asia, particularmente en China e India. La pandemia evidenció las vulnerabilidades de ese modelo. Los conflictos geopolíticos recientes han reforzado la discusión.

En este contexto, México aparece como una posible pieza estratégica para la construcción de cadenas regionales de suministro en América del Norte.

No se trata únicamente de producir medicamentos terminados, sino también de recuperar capacidades industriales que permitan fabricar ingredientes farmacéuticos activos, desarrollar investigación clínica, generar conocimiento especializado y fortalecer la soberanía sanitaria del país.

Curiosamente, esta visión apareció de manera reiterada durante la conferencia.

Desde el inicio, el secretario de Salud, David Kershenobich, pareció interesado en colocar la conversación más allá de los montos anunciados. Al referirse a los más de 21 mil millones de pesos de inversión, señaló que lo verdaderamente relevante era la posibilidad de desarrollar industria farmacéutica nacional, producir medicamentos en México y fortalecer capacidades estratégicas para el largo plazo.

La idea reapareció más adelante cuando, tanto Kershenobich como Eduardo Clark, plantearon la necesidad de recuperar la producción nacional de ingredientes farmacéuticos activos (APIs), reducir dependencias externas y utilizar el poder de compra del Estado para incentivar inversión, innovación y manufactura local.

Más que una suma de proyectos empresariales aislados, lo que pareció dibujarse fue una visión de política industrial en salud: aprovechar la capacidad científica del país, fortalecer instituciones como Birmex, impulsar investigación clínica y construir una plataforma farmacéutica con mayor capacidad de producción y exportación.

Un ejemplo particularmente ilustrativo surgió durante la participación de Bayer México. Al explicar el papel de su planta de Orizaba en la producción de principios activos hormonales, Daniel Landero afirmó:

“Podemos decir con muchísimo orgullo que cada vez que una mujer en el mundo está usando un anticonceptivo de Bayer, el principio activo se hizo en México”.

inversión farmacéutica

La construcción de la frase pudo sonar más cercana al marketing que a una explicación industrial. Sin embargo, detrás de ella existe una realidad relevante: México ya participa en cadenas globales altamente especializadas y exporta componentes estratégicos que terminan formando parte de medicamentos utilizados en todo el mundo.

El orgullo al que hacía referencia el directivo no era el consumo del producto, sino la capacidad industrial, científica y tecnológica que existe detrás de su fabricación.

La sostenibilidad también se fabrica

Aunque el tema ambiental no dominó la conversación, sí apareció una señal relevante.

Neolpharma anunció inversiones en energía solar para reducir la huella de carbono asociada a la producción de ingredientes farmacéuticos activos.

La referencia fue breve, pero significativa.

Con frecuencia la sostenibilidad se asocia exclusivamente con reciclaje, residuos o energías renovables. Sin embargo, en sectores industriales complejos como el farmacéutico, la discusión también involucra eficiencia energética, resiliencia operativa, trazabilidad y gestión responsable de cadenas de suministro.

Si México aspira a convertirse en un actor relevante dentro de la industria farmacéutica global, estas variables serán cada vez más importantes.

No solo por razones ambientales, sino porque forman parte de los criterios que inversionistas, clientes y mercados internacionales evalúan al tomar decisiones.

El reto comienza después del anuncio

Las inversiones anunciadas representan una señal positiva para la industria farmacéutica mexicana y para la agenda de desarrollo productivo impulsada por el Plan México.

Sin embargo, como ocurre con cualquier anuncio de inversión, el verdadero reto comienza después de la fotografía.

La sostenibilidad de estos proyectos dependerá de su capacidad para generar empleos de calidad, fortalecer ecosistemas de investigación, impulsar innovación local, desarrollar talento especializado y construir cadenas de suministro más resilientes.

También dependerá de que la confianza que hoy parece existir entre gobierno e industria logre traducirse en resultados medibles.

Porque la confianza es un excelente punto de partida.

Sin embargo, el verdadero valor de estas inversiones no se medirá por los montos anunciados ni por las fotografías de presentación, sino por su capacidad para generar conocimiento, empleos de calidad, innovación, producción local y acceso a la salud en los próximos años.

Como ocurre con cualquier estrategia de sostenibilidad, la confianza termina validándose en los hechos.

Cuando el envase también es protagonista: la apuesta de Terranoble y Tetra Pak por la innovación alimentaria

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En los lanzamientos de productos los reflectores suelen concentrarse en las marcas. Sin embargo, durante la presentación de la nueva línea de vegetales de Terranoble, el envase también ocupó un lugar central. Detrás de ello existe una historia de colaboración, innovación y sostenibilidad que refleja cómo están evolucionando las cadenas de valor en la industria alimentaria.

En los lanzamientos de productos suele haber un protagonista claro: la marca.

Los esfuerzos de comunicación normalmente se enfocan en las características del producto, sus beneficios para el consumidor y las oportunidades comerciales que representa para la empresa. El envase, aunque indispensable, suele permanecer en un segundo plano.

Por ello resultó llamativo que durante la presentación de la nueva línea de vegetales de Terranoble, realizada recientemente en Ciudad de México, Tetra Pak tuviera una presencia tan visible dentro de la narrativa del lanzamiento.

La escena plantea una pregunta interesante: ¿qué tiene que suceder para que una empresa fabricante de envases comparta protagonismo con una marca de alimentos?

La respuesta parece encontrarse en una transformación más profunda que está viviendo la industria alimentaria, donde la innovación, la eficiencia operativa y la sostenibilidad ya no dependen exclusivamente de una empresa, sino de la capacidad de colaboración entre distintos actores a lo largo de la cadena de valor.

Una nueva apuesta para una categoría en crecimiento

Durante el evento, Terranoble presentó una nueva línea de granos, legumbres y mezclas de vegetales listos para consumirse, elaborados con ingredientes 100% naturales y envasados mediante la tecnología Tetra Recart.

La propuesta busca responder a una tendencia cada vez más visible entre los consumidores: la búsqueda de alternativas prácticas, nutritivas y versátiles que permitan incorporar más alimentos de origen vegetal a la dieta diaria sin sacrificar conveniencia.

Para Terranoble, el lanzamiento representa una oportunidad para fortalecer su presencia en una categoría con alto potencial de crecimiento. Sin embargo, también pone sobre la mesa un elemento que pocas veces recibe atención durante este tipo de anuncios: el papel que juegan los socios tecnológicos detrás de los productos que llegan al mercado

Más que un proveedor de envases

En entrevista con ExpokNews, Ramiro Ortiz, director general de Tetra Pak México, explicó que la relación de la compañía con sus clientes ha evolucionado mucho más allá del suministro de envases
“Nosotros no somos solamente un proveedor de envases. Entramos ayudando a nuestros clientes no solo con el envase, sino con la tecnología, los procesos y muchas veces con el desarrollo mismo de los productos”, señaló.

La afirmación ayuda a entender por qué Tetra Pak ocupó un lugar tan relevante dentro del lanzamiento de Terranoble.

De acuerdo con Ortiz, la colaboración puede abarcar desde el diseño de procesos y la incorporación de tecnologías de producción hasta el desarrollo de atributos específicos que respondan a las necesidades del mercado. En otras palabras, la innovación ya no ocurre únicamente dentro de una empresa, sino en la interacción entre organizaciones que aportan capacidades complementarias.


Cuando el envase también comunica

El protagonismo de Tetra Pak durante el lanzamiento también refleja otro fenómeno interesante: el creciente reconocimiento que algunos proveedores han logrado construir frente al consumidor.

Aunque la mayoría de las personas identifica primero la marca del producto, existen casos donde la tecnología o el sistema que lo hace posible también genera confianza y diferenciación.

Ortiz explicó que la compañía asume una responsabilidad importante cada vez que su logotipo aparece en un envase.

“El éxito de nuestros clientes es nuestro éxito”, afirmó al explicar que la calidad de los productos que utilizan sus soluciones impacta directamente en la reputación de la propia empresa.

Innovación y sostenibilidad como parte de la misma conversación

Si algo quedó claro durante el evento es que la sostenibilidad ya no aparece como un elemento aislado dentro de la propuesta de valor.

Para Tetra Pak, se trata de una conversación estrechamente vinculada con la innovación.

La estrategia incluye iniciativas orientadas a fortalecer sistemas de recuperación y reciclaje, así como una fuerte apuesta por la innovación tecnológica, impulsando avances relacionados con eficiencia energética, ahorro de agua, nuevos materiales y mejoras en los procesos de producción de alimentos.

Una señal de hacia dónde se mueve la industria

Más allá de la presentación de una nueva línea de vegetales, la alianza entre Terranoble y Tetra Pak ofrece una lectura más amplia sobre el futuro de la industria alimentaria.

Hoy, muchas de las soluciones más relevantes nacen de la colaboración entre organizaciones capaces de combinar conocimiento, tecnología, infraestructura y visión de largo plazo.

En ese contexto, los proveedores dejan de ser actores invisibles para convertirse en aliados estratégicos que influyen en la calidad del producto, la eficiencia de las operaciones, la experiencia del consumidor y el desempeño ambiental de las marcas.

Quizá por eso, en esta ocasión, el envase compartió escenario con el producto.

Y quizá también por eso, la historia más interesante del lanzamiento de Terranoble no estuvo únicamente en los vegetales que llegaron al mercado, sino en la alianza que hizo posible llevarlos hasta él.

Gustavo Pérez Berlanga recibe el reconocimiento “Mercaderes de la Paz” del ICC México

En el marco de la reunión anual del Consejo Directivo de la International Chamber of Commerce (ICC), Capítulo México, Gustavo Pérez Berlanga, Director de Responsabilidad Social y Sostenibilidad de GRG, fue distinguido con el reconocimiento “Mercaderes de la Paz”, un galardón que honra a líderes empresariales comprometidos con la construcción de un entorno más justo, sostenible y próspero.

El reconocimiento “Mercaderes de la Paz” toma su nombre de los visionarios industriales, comerciantes y financistas que, en 1919, fundaron la International Chamber of Commerce tras la Primera Guerra Mundial y se autodenominaron así por su convicción de que el comercio internacional es una vía esencial para construir paz y prosperidad entre las naciones. Desde hace más de un siglo, este espíritu ha inspirado a la comunidad empresarial global y se ha reflejado en diversos reconocimientos y distinciones que, en México y el mundo, han sido otorgados a personalidades del ámbito empresarial, diplomático y multilateral que promueven la cooperación económica, el diálogo y el desarrollo sostenible, incluyendo a líderes vinculados a organismos internacionales, cortes de arbitraje y cámaras de comercio que comparten la misión de impulsar la paz a través de los negocios responsables.

Este reconocimiento resalta una trayectoria de más de 25 años en la promoción activa de los derechos humanos, así como en la protección de los ecosistemas y su biodiversidad. A lo largo de su carrera, Pérez Berlanga ha impulsado iniciativas estratégicas que integran la sostenibilidad en el núcleo de la operación empresarial, promoviendo modelos de negocio responsables y de impacto positivo.

Su liderazgo ha trascendido el ámbito corporativo. Ha ocupado posiciones clave como presidente de AliaRSE y del Pacto Global de las Naciones Unidas en México, desde donde ha contribuido a fortalecer la agenda de sostenibilidad, ética empresarial y responsabilidad social en el país, alineando al sector privado con estándares internacionales y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Durante la ceremonia, se destacó su capacidad para articular esfuerzos multisectoriales, fomentar alianzas estratégicas y promover una cultura empresarial basada en principios éticos, paz y respeto por el entorno.

El reconocimiento “Mercaderes de la Paz” reafirma el compromiso del ICC México con el impulso de liderazgos que promuevan la paz a través del comercio responsable, la sostenibilidad y la cooperación global.

Radar Expok, mayo 2026, Semana 4

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Comercio justo en México: 3 empresas que están transformando las cadenas de valor

Durante décadas, las cadenas de suministro alimentarias operaron bajo una lógica donde el origen de los productos, las condiciones de quienes los cultivan y el impacto social de las compras rara vez formaban parte de la conversación pública. Sin embargo, desde hace algunos años, ese paradigma está cambiando. 

Hoy, consumidores y empresas muestran un interés creciente por saber no sólo qué consumen, sino también cómo, dónde y bajo qué condiciones fue producido aquello que llega a sus mesas y es en este contexto que el comercio justo en México ha surgido como una herramienta capaz de transformar la manera en que se construyen las cadenas de suministro del sector alimentario y restaurantero.

Más allá de garantizar un precio más equitativo, el comercio justo impulsa una lógica distinta de desarrollo: una donde las empresas fortalecen vínculos directos con comunidades productoras, reducen intermediarios y generan oportunidades económicas con impacto local. El resultado son cadenas de valor más transparentes, resilientes y socialmente responsables, capaces de conectar competitividad empresarial con bienestar comunitario

En nuestro país ya existen diversas compañías del sector que están liderando esta transformación y que se han convertido en verdaderos ejemplos de que impulsar modelos más justos es posible. A continuación, te presentamos a tres de las más destacadas en materia.

comercio justo en México

3 empresas que impulsan el comercio justo en México mediante la transformación de sus cadenas de valor

1. Grupo Restaurantero Gigante (GRG): liderazgo en comercio justo en México

Hablar de cadenas de valor con impacto social dentro del sector restaurantero mexicano implica sin lugar a dudas revisar el caso de Grupo Restaurantero Gigante. Desde 2003, la empresa ha desarrollado un modelo de integración productiva que coloca a pequeños productores rurales dentro de su estrategia de abastecimiento mediante una lógica de acompañamiento, compra directa y generación de oportunidades económicas sostenibles.

El eje de este modelo son sus Proyectos Productivos, una estrategia que va mucho más allá de adquirir materias primas para sus restaurantes, pues la iniciativa busca construir relaciones estables con comunidades rurales, fortalecer sus capacidades productivas y acompañarlas para acceder a mercados que históricamente les resultaban inaccesibles. En lugar de depender de intermediarios, GRG ha impulsado esquemas de compra directa que favorecen ingresos más justos y permiten que una mayor proporción del valor generado permanezca en las comunidades.

Además, el enfoque  de los proyectos combina desarrollo económico local con acompañamiento técnico y organizacional. La empresa no sólo compra productos, sino que participa en procesos de capacitación y fortalecimiento productivo. El resultado es un modelo de integración que articula sostenibilidad social y viabilidad comercial. 

Uno de los ejemplos más sólidos de esta estrategia es Café Cañada Azul, incorporado a los Proyectos Productivos de GRG en 2016, en el cual participan más de 150 pequeños productores de la Reserva de la Biosfera Volcán Tacaná, en Chiapas. Dicho producto permite a los consumidores conocer la trazabilidad desde el origen del grano, la comunidad que lo produce y el proceso mediante el cual llega hasta su taza.

comercio justo en México

Gracias a esta colaboración, los productores de esta zona no sólo han logrado cosechar más grano que nunca, sino que también han obtenido certificaciones internacionales y han dado el paso hacia la exportación de grano a países como Suiza y Estados Unidos, así como el envío de café orgánico a Orlando, Florida, todo lo cual ha abierto nuevos horizontes comerciales para la región. Asimismo, la iniciativa impulsó la creación de la Sociedad Campesinos Unidos del Soconusco, lo que evidencia un proceso de fortalecimiento comunitario de largo plazo.

Los impactos sociales de esta alianza no se limitan a cuestiones comerciales, ya que GRG ha implementado otras formas de apoyar a las comunidades involucradas, por lo que llevó sus jornadas de salud hasta el Tacaná para brindar servicios médicos a las familias de los productores. La empresa también hizo que Juguetoks, otra de las iniciativas del grupo cuyo objetivo es llevar juguetes a menores en situaciones vulnerables con motivo del Día de Reyes, llegara hasta dicha región para brindar alegría a los hijos e hijas de las y los caficultores.  Estas acciones muestran que el acompañamiento del grupo no busca sólo mejoras productivas, sino también atender necesidades estructurales de las comunidades.

Sin embargo, GRG no sólo se ha convertido en un referente de comercio justo en México por el café, sino que a través de sus Proyectos Productivos ha diversificado su impacto al impulsar productos como miel, mermelada, granola, mole y chocolate, entre otros. 

2. Starbucks: sostenibilidad agrícola y acompañamiento a caficultores

Un segundo referente en materia de comercio justo en nuestro país es Starbucks México, operado por Alsea, cuya estrategia se ha enfocado en fortalecer la resiliencia de las regiones cafetaleras mediante esquemas de abastecimiento responsable y apoyo técnico.

Desde 2014, el programa “Todos Sembramos Café” ha evolucionado desde un esquema de donación de plantas hacia una estrategia más amplia de sostenibilidad agrícola, capacitación y acompañamiento a los productores. Para 2026, la iniciativa proyecta la entrega de más de 800 mil plantas resistentes a la roya en Chiapas, Puebla y Veracruz, sumándose a las más de 6.4 millones de plantas distribuidas y a los más de 20 mil productores beneficiados a lo largo de su historia.

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Además, el programa destaca por incorporar variedades más adaptables al cambio climático, así como por fortalecer prácticas agrícolas de largo plazo. No se trata únicamente de renovar cafetales, sino de construir resiliencia productiva. Una pieza clave de su iniciativa es el Centro de Apoyo al Productor en San Cristóbal de las Casas, donde agrónomos de la empresa colaboran directamente con comunidades cafetaleras mediante capacitación, asistencia técnica y transferencia de conocimiento. 

Actualmente, más del 90 % del café utilizado en las bebidas espresso de Starbucks México proviene del país, un dato que conecta directamente la operación comercial con la sostenibilidad de las regiones productoras. Aunque su modelo responde a la escala y dinámica de una compañía global, representa un ejemplo de cómo el comercio justo en México también puede articularse desde estrategias corporativas de acompañamiento agrícola y abastecimiento responsable.

3. Ruta de la Seda: origen, trazabilidad y producción consciente

Este tercer caso demuestra que el comercio responsable también puede construirse desde negocios gastronómicos especializados. Café & Eco-pâtisserie Ruta de la Seda ha desarrollado una propuesta donde la trazabilidad y el origen de los ingredientes forman parte central de la experiencia culinaria.

La empresa ha procurado mantener al menos un 70 % de insumos orgánicos certificados o ecológicos dentro de su menú. Muchos de estos ingredientes provienen de más de 40 comunidades de pequeños productores y organizaciones sustentables del país. Su modelo destaca por la obsesión deliberada por conocer el recorrido de los alimentos. Café, tés, verduras, lácteos, frutas, semillas y cereales son seleccionados bajo criterios de calidad, origen y bajo impacto ambiental. 

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Del mismo modo, sus harinas provenientes de Tlaxcala, Puebla, Oaxaca, Sonora y Campeche reflejan una cadena de suministro construida alrededor del territorio mexicano y del trabajo con productores de pequeña escala.

Más que un proveedor de alimentos orgánicos, Ruta de la Seda representa una visión donde consumir implica reconocer el origen y la historia detrás de cada ingrediente. Este enfoque fortalece el vínculo entre productores y consumidores y evidencia que la responsabilidad en las cadenas de valor puede integrarse de forma coherente dentro del sector restaurantero.

Del nicho a la estrategia empresarial

Las experiencias de GRG, Starbucks y Ruta de la Seda muestran que el comercio justo y el abastecimiento responsable están dejando de ser iniciativas aisladas para convertirse en modelos de negocio más estructurados y estratégicos. Cada empresa lo hace desde una lógica distinta: GRG mediante integración comunitaria y proyectos productivos; Starbucks a través de sostenibilidad agrícola y acompañamiento técnico; y Ruta de la Seda desde la trazabilidad y la selección consciente de insumos.

En conjunto, estos casos revelan que el comercio justo en México atraviesa una etapa de maduración. Ya no se limita a acciones filantrópicas o compras simbólicas, sino que empieza a consolidarse como una forma de transformar cadenas de valor con impacto económico, social y territorial. El reto hacia adelante será ampliar estos modelos, fortalecer su escalabilidad y demostrar que la competitividad empresarial puede construirse, también, desde relaciones comerciales más justas y sostenibles.

El calor extremo podría romper récords antes de 2030: ONU

La crisis climática ya no es una amenaza lejana ni un escenario hipotético proyectado a décadas. Hoy, el planeta atraviesa una transformación acelerada en la que las temperaturas globales continúan aumentando, mientras los eventos meteorológicos extremos se vuelven más frecuentes, intensos y costosos. Ahora, una nueva advertencia de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) de la ONU vuelve a encender las alarmas: el mundo podría registrar un récord de calor extremo antes de que termine esta década.

La advertencia no ocurre en un vacío. Europa enfrenta olas de calor históricas, Asia experimenta temperaturas sofocantes y múltiples regiones comienzan a resentir impactos económicos, sociales y ambientales cada vez más profundos. En este contexto, el nuevo informe de la ONU no solo revela cifras preocupantes, también plantea una pregunta urgente: ¿están gobiernos, empresas y comunidades realmente preparados para un planeta más caliente?

El récord de calor extremo podría llegar antes de lo previsto

La Organización Meteorológica Mundial advirtió que existe una probabilidad del 86 % de que al menos un año entre 2026 y 2030 supere a 2024 como el más cálido jamás registrado. En otras palabras, el planeta podría vivir un nuevo récord de calor extremo mucho antes de lo que muchos especialistas anticipaban.

Según The Guardian, la previsión adquiere aún mayor relevancia debido al posible regreso del fenómeno de El Niño a finales de este año, un evento climático natural capaz de intensificar el calentamiento global temporalmente. De acuerdo con el informe elaborado por la Oficina Meteorológica del Reino Unido para la OMM, esta combinación de factores podría convertir a 2027 en un año históricamente caluroso.

El Dr. Leon Hermanson, autor principal del reporte, señaló que un fenómeno de El Niño previsto para finales de 2026 aumenta considerablemente las probabilidades de que el año siguiente establezca nuevas marcas de temperatura. Aunque se trata de una predicción probabilística, el mensaje es contundente: la ventana para actuar se reduce cada vez más.

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Combustibles fósiles: el motor detrás del récord de calor extremo

Detrás de estas proyecciones existe un factor ampliamente documentado: el aumento sostenido de emisiones de dióxido de carbono provenientes de combustibles fósiles. A medida que estas emisiones siguen creciendo, también lo hace la cantidad de calor atrapado en la atmósfera, intensificando fenómenos meteorológicos extremos como sequías, inundaciones y olas de calor.

Simon Stiell, jefe de la ONU para el clima, describió la reciente ola de calor en Europa como un “crudo recordatorio” de las repercusiones humanas y económicas del cambio climático. Regiones como India y otras partes de Asia también enfrentan temperaturas extremas que amenazan sistemas de salud, productividad laboral e infraestructura.

Para especialistas en sostenibilidad y responsabilidad social, esta realidad representa un desafío transversal. Ya no se trata únicamente de reducir emisiones por cumplimiento regulatorio o reputación corporativa; se trata de proteger cadenas de suministro, comunidades vulnerables, talento humano y continuidad operativa frente a riesgos climáticos crecientes.

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El umbral de 1.5 °C: un objetivo cada vez más lejano

Uno de los datos más preocupantes del informe es la creciente probabilidad de que la temperatura media global entre 2026 y 2030 supere en más de 1.5 °C los niveles preindustriales. La ONU estima un 75 % de probabilidad de que esto ocurra, una cifra que evidencia el enorme reto para cumplir los compromisos climáticos globales.

Durante años, científicos y organismos internacionales han advertido que superar ese umbral incrementa significativamente el riesgo de olas de calor más severas, tormentas extremas, incendios forestales, sequías prolongadas e inundaciones más devastadoras. Además, dificulta la adaptación de comunidades enteras, especialmente aquellas con menores recursos.

Aunque el Acuerdo de París mantiene el objetivo de limitar el aumento de temperatura a 1.5 °C, los escenarios actuales indican que esa meta parece cada vez más improbable. Sin embargo, especialistas coinciden en que aún es posible evitar escenarios más graves: el objetivo de limitar el calentamiento a 2 °C continúa siendo alcanzable si se implementan medidas urgentes.

Un planeta desigual frente al calor

Las consecuencias del calentamiento global no se distribuyen de manera uniforme. El informe de la OMM prevé que algunas regiones registrarán cambios importantes en patrones de precipitación durante los próximos años. Mientras zonas como el norte de Europa, Alaska, Siberia y el Sahel podrían experimentar más lluvias de lo habitual, la Amazonia enfrentaría condiciones más secas.

El Ártico, por ejemplo, se está calentando más de tres veces más rápido que el promedio mundial. Según las proyecciones, los próximos cinco inviernos en esa región podrían registrar temperaturas 2.8 °C superiores a la media reciente, alterando ecosistemas completos y acelerando el deshielo.

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Este escenario también profundiza desigualdades sociales existentes. Se estima que el calentamiento global ya cobra una vida cada minuto, una cifra que podría aumentar si las emisiones no disminuyen rápidamente. Las poblaciones con menos acceso a infraestructura resiliente, salud o servicios básicos son las primeras en resentir los impactos del clima extremo.

La advertencia de la ONU sobre un posible récord de calor extremo antes de 2030 no debe interpretarse únicamente como un dato científico alarmante, sino como una señal clara de que el cambio climático ya está redefiniendo la manera en que vivimos, producimos y convivimos. Las decisiones tomadas hoy influirán directamente en la capacidad de adaptación de millones de personas durante las próximas décadas.

Frente a este panorama, la responsabilidad compartida cobra mayor relevancia. Gobiernos, empresas, sociedad civil y ciudadanía tienen frente a sí un reto común: acelerar la transición hacia energías limpias, reducir la dependencia de combustibles fósiles y fortalecer la resiliencia social. Porque evitar el próximo récord de calor extremo no depende únicamente del clima, sino de la velocidad con la que el mundo decida actuar.

Gol contra la extinción: este equipo de fútbol anota para salvar a una especie

Mientras miles de aficionados celebran un gol en un estadio, pocas veces imaginan que esa jugada puede tener un impacto mucho más allá del marcador. En Bután, un pequeño país enclavado entre montañas del Himalaya, un club de fútbol decidió convertir cada anotación en una herramienta para proteger una de las aves más amenazadas del planeta. Ahí, el deporte dejó de ser únicamente competencia para convertirse en un vehículo de conservación.

El protagonista de esta historia es el Thimphu City Football Club, un equipo que encontró una manera inesperada de conectar la pasión deportiva con la biodiversidad. En un contexto donde las especies enfrentan amenazas crecientes por el cambio climático y la actividad humana, el club creó un modelo que demuestra cómo las comunidades pueden movilizarse para generar impacto ambiental desde espacios cotidianos y altamente emocionales, como un estadio de fútbol.

Cuando un gol se convierte en fondos para especie en extinción

Cuando los jugadores del Thimphu City celebran una anotación frente a 15 mil aficionados en el estadio Changlimithang, el festejo no solo significa ventaja deportiva. Cada gol también representa recursos para salvar a la garza de vientre blanco, una de las aves más raras del mundo y símbolo nacional de Bután.

La iniciativa nació de una pregunta aparentemente simple, pero poderosa. Hishey Tshering, fundador del club, se cuestionó por qué la conservación debía limitarse a investigaciones académicas o talleres especializados. Si el fútbol reúne a jóvenes, familias y comunidades enteras, ¿por qué no convertirlo en un canal para acercar el mensaje ambiental a las personas?

Así surgió Goals for Cause (Goles por una Causa), un esquema donde donantes se comprometen a aportar una cantidad fija por cada gol anotado durante la temporada. El dinero se destina directamente a la conservación de la garza de vientre blanco mediante la Real Sociedad para la Protección de la Naturaleza, organización que lidera esfuerzos ambientales en Bután.

La urgencia detrás de los fondos para especie en extinción

La garza de vientre blanco no es cualquier ave. Con 127 centímetros de altura, es la segunda garza más grande del mundo y habita en remotas cuencas fluviales rodeadas de bosques montañosos. Sin embargo, sus refugios naturales se encuentran cada vez más amenazados por actividades humanas como la minería irregular, el rafting no regulado y las alteraciones climáticas.

Hoy, la situación es crítica: apenas quedan 49 ejemplares identificados entre Bután, India, Myanmar y China. De ellos, 31 viven en territorio butanés. Esta cifra ha colocado a la especie en la categoría de peligro crítico de extinción, convirtiéndola en un emblema de los desafíos actuales para la conservación de la biodiversidad.

En ese contexto, el fútbol se transformó en algo más que entretenimiento. Durante la temporada 2025, el Thimphu City marcó 65 goles en apenas 18 partidos. Un solo patrocinador comprometido a donar 25 dólares por anotación logró aportar 1,625 dólares, suficientes para alimentar a cinco garzas durante varios meses en un centro especializado de conservación.

fondos por especie en extinción

Más que camisetas: el poder del deporte para movilizar comunidades

El club también entendió que la conversación sobre biodiversidad necesita visibilidad. Por ello, creó un uniforme especial con el mensaje “Salva a la Garza”, utilizado especialmente en partidos disputados cerca de hábitats conocidos de esta especie.

La apuesta fue más allá de recaudar dinero: buscó sensibilizar a la población. Cada partido se convirtió en una plataforma para hablar sobre conservación, mientras las transmisiones nacionales ayudaron a llevar el mensaje a miles de hogares en un país donde el fútbol tiene una enorme capacidad de convocatoria.

El impacto ha sido tan relevante que Thimphu City se convirtió en la primera organización deportiva de Asia Central en integrarse al programa Sports for Nature de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Este reconocimiento no solo fortaleció la credibilidad del proyecto, sino que abrió la puerta a nuevas alianzas internacionales.

Un modelo que enfrenta retos financieros, pero no pierde el impulso

Aunque el proyecto ha generado atención global, sostenerlo sigue siendo complejo. El fútbol en Bután opera lejos de las grandes ligas comerciales y carece de los ingresos multimillonarios por derechos de transmisión que caracterizan a Europa o América Latina.

De hecho, mantener al club ha implicado esfuerzos económicos personales de Tshering, quien invierte recursos propios desde hace años para asegurar su permanencia. Sin embargo, el objetivo permanece intacto: fortalecer el modelo para generar más fondos para especie en extinción y ampliar el alcance de las acciones de conservación.

Los recursos adicionales podrían destinarse no solo a alimentación, sino también a monitoreo satelital mediante GPS, protección de hábitats y seguimiento científico de las aves. En otras palabras, cada gol tiene el potencial de convertirse en información valiosa para proteger ecosistemas enteros.

fondos por especie en extinción

Conservar también puede ser emocionante

La historia del Thimphu City deja una lección poderosa para organizaciones, empresas y líderes sociales: la sostenibilidad no siempre necesita grandes campañas sofisticadas. A veces, el verdadero cambio ocurre cuando una causa logra conectarse emocionalmente con las personas y formar parte de su vida cotidiana.

En Bután, cada anotación ya no solo mueve el marcador. También alimenta una narrativa distinta, una donde el deporte se convierte en esperanza y donde los estadios, inesperadamente, ayudan a recaudar fondos para especie en extinción. Porque, como descubrió este pequeño club, quizá salvar una especie también puede comenzar con un gol.

Las 10 empresas que mejor atraen talento

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Este martes ha tenido lugar en un evento presencial en la Universidad Anáhuac México (Campus Norte), la presentación de los resultados de la 4a edición de Merco Talento México, que dan a conocer cuáles han sido las mejores empresas en atraer y fidelizar talento durante el último año. El evento ha contado con la intervención de Itzel Torres, directora de Merco México y Antonio Lechón, Director Corporativo de Merco.


Estos resultados son fruto de un exhaustivo proceso de encuestas a distintos colectivos que valoran la capacidad de las empresas para atraer y fidelizar el talento. En esta ocasión, el monitor ha contado para su elaboración con la opinión de 40.771 trabajadores tanto propios como del sector y de grandes empresas, 1.000 demandantes de empleo, 2.089 universitarios (en colaboración con AMCO), 600 alumni de escuelas de negocio, 3.134 ciudadanos, 70 de sindicatos, 264 expertos en RRHH, y 104 catedráticos. Adicionalmente, se ha llevado a cabo un análisis de las políticas de gestión de talento procedente de 76 empresas y un análisis de marca empleadora a través de la conversación generada en el ámbito digital de dichas empresas (Merco Digital), con 465.078 menciones y publicaciones analizadas. En total: 48.108 encuestas, 6 perspectivas y 12 fuentes de información.

Actualmente, Grupo Bimbo es la empresa con mayor capacidad para fidelizar el talento de sus colaboradores, seguida de BBVA (2a) y Google (3a). Completan el top ten: Nestlé (4o), Mercado Libre (5o), Pepsico (6o), Grupo Modelo (7o), L’Oréal Groupe (8o), Cemex (9o) y Aeroméxico (10o).

Cabe destacar que, Aeroméxico y PepsiCo registraron un retroceso al perder posiciones dentro del Top 10. Este movimiento refleja un entorno cada vez más competitivo en materia de talento, donde factores como la cultura organizacional, el bienestar laboral, las oportunidades de crecimiento y la reputación corporativa juegan un papel decisivo para mantenerse entre las compañías más atractivas para los profesionales.

Principales hallazgos

Poniendo el foco en la evolución de la satisfacción global para el conjunto de trabajadores, la valoración es de un 8,56 sobre 10. En comparación con 2025, hay una diferencia negativa de 0,1 puntos, ya que en 2025 la media de la satisfacción global era de 8,66.

El grado de recomendación para trabajar en su empresa a un amigo o familiar ha registrado un descenso, pasando de 64,8% en 2025 a 60,2% en este 2026. Este dato se obtiene de la diferencia entre promotores (porcentaje de trabajadores que le dan un 9 o un 10 a su empresa) y detractores (los que las puntúan entre 0 y 6).

El sentimiento de orgullo de pertenencia a la empresa por parte de los trabajadores también se ha medido, y apunta a una valoración de 9,13 sobre 10. A este respecto, el 54,5% de los encuestados se identifica “mucho” con el propósito de la empresa, y el 39% dice estarlo “bastante”, y menos de un 7% “poco” o “nada”.

En la misma línea, cuando se le pregunta a la Media Merco si su empresa tiene definido un propósito corporativo, el 88,4% responde afirmativamente (91% en el caso de las empresas del Top10), y el 10,4% dice no saberlo (8,3% en el Top 10). Por lo tanto, las empresas con mayor capacidad para atraer y fidelizar el Talento en México son además las que tienen un propósito corporativo más claro para sus trabajadores.

Pero ¿este propósito se refleja verdaderamente en la actividad de las empresas? A esta pregunta el 57,8% de la media de encuestados cree que “mucho”, el 35,9% “bastante”, y el 6% “poco”. Los datos reafirman la robustez del Top10 de empresas, donde se amplía el grupo de personas que cree que está muy relacionado hasta un 65,3%.

Al margen de la situación actual que vive cada compañía, se le pregunta a la muestra si creen que dicho propósito es una buena apuesta o camino para el futuro de la empresa. El 59,3% de los encuestados cree que “mucho” (67,6% en el caso del Top10), el 34,8% cree que “bastante” (29,1% en el Top10), y solo el 5,4% cree “poco” en la apuesta (3% en el Top10).

Si atendemos a las fortalezas por género, los hombres valoran principalmente el desarrollo profesional, la retribución y beneficios, y el ambiente de trabajo; mientras que las mujeres priorizan el atractivo del sector, el liderazgo y reputación de la empresa, y una mayor calidad de vida.

En cuanto a las fortalezas por edad, los encuestados menores de 40 años valoran una mayor calidad de vida y el desarrollo profesional, mientras que, de los 40 años en adelante, se valora el liderazgo y reputación, la ética y los valores corporativos.

Golpe a Temu: imponen multa millonaria por comercializar productos ilegales

Comprar un artículo en línea y recibirlo en casa en cuestión de días se ha convertido en parte de la rutina de millones de personas. Sin embargo, detrás de la promesa de precios bajos y entregas rápidas, también emergen preguntas sobre la seguridad, transparencia y responsabilidad de las plataformas digitales. Esa conversación acaba de escalar de nivel en Europa.

La Comisión Europea impuso a Temu una multa de 200 millones de euros, al considerar que la plataforma no evaluó adecuadamente los riesgos asociados a la presencia de productos ilegales dentro de su marketplace. La decisión no solo marca un precedente para la industria del comercio electrónico, sino que también abre un debate más amplio sobre la responsabilidad de las grandes tecnológicas frente a los consumidores.

El problema detrás de los productos de Temu

La investigación de Bruselas se enfocó en un aspecto que suele pasar desapercibido para muchos compradores: la seguridad real de los artículos comercializados. De acuerdo con la Comisión Europea, Temu incumplió con las obligaciones de la Ley de Servicios Digitales (DSA), al no realizar correctamente su informe anual de evaluación de riesgos durante 2024.

El señalamiento central apunta a que la empresa analizó los riesgos del comercio electrónico de manera general, sin considerar sus propias características operativas. Particularmente, las autoridades europeas cuestionaron cómo los algoritmos de recomendación podrían estar favoreciendo la exposición de usuarios a artículos potencialmente ilegales o inseguros.

Para Bruselas, el problema no es únicamente la existencia de mercancías cuestionables, sino el sistema que podría facilitar su difusión. En un ecosistema digital donde la personalización influye en casi cada decisión de compra, las recomendaciones automatizadas adquieren una dimensión ética y regulatoria cada vez más relevante.

¿Qué riesgos detectaron las autoridades en los productos de Temu?

La preocupación de la Comisión Europea no surgió de forma aislada. Parte de la investigación incluyó inspecciones realizadas por una consultora independiente, cuyos hallazgos encendieron las alertas sobre la seguridad de ciertos artículos ofertados dentro de la plataforma.

Entre los casos documentados, un porcentaje elevado de cargadores eléctricos no logró superar pruebas básicas de seguridad, al presentar riesgos relacionados con quemaduras o fallas eléctricas. Asimismo, algunos juguetes para bebés contenían sustancias químicas por encima de los límites legales o piezas desmontables que representaban riesgo de asfixia.

Estos hallazgos reabren una discusión clave: ¿hasta qué punto las plataformas digitales deben asumir responsabilidad sobre lo que venden terceros? Aunque muchas operan como intermediarias, el crecimiento de estos marketplaces ha incrementado la presión regulatoria para que existan controles más estrictos sobre la calidad y legalidad de los productos.

productos de Temu

La respuesta de Temu: una multa “desproporcionada”

La compañía reaccionó rápidamente a la decisión europea. En declaraciones a medios internacionales, Temu aseguró no estar de acuerdo con la sanción y calificó la multa como “desproporcionada”, dejando abierta la posibilidad de recurrir la resolución ante la justicia europea.

No obstante, la empresa también destacó que ha colaborado con las autoridades durante el proceso y aseguró haber implementado medidas adicionales para fortalecer la protección de usuarios, mejorar su sistema de gobernanza y robustecer la evaluación de riesgos dentro de la plataforma.

Aun así, Bruselas considera que todavía existen áreas pendientes de supervisión. Actualmente, permanecen abiertas otras investigaciones relacionadas con los sistemas de recomendación de contenidos y el acceso que investigadores externos tienen a los algoritmos de la compañía.

productos de Temu

Un precedente para la responsabilidad digital

Más allá del monto económico, la sanción envía un mensaje contundente al ecosistema tecnológico global. Aunque los productos de Temu suelen destacar por sus precios competitivos y amplia oferta, el caso deja claro que las autoridades están dispuestas a endurecer las reglas cuando existen dudas sobre la protección del consumidor.

La multa, además, se convierte en la más alta impuesta hasta ahora bajo la Ley de Servicios Digitales, superando incluso la sanción aplicada previamente a la red social X por falta de transparencia. Esto refleja una nueva etapa regulatoria donde las plataformas tecnológicas enfrentan mayores exigencias respecto al impacto de sus operaciones.

Bruselas ha dado a la empresa hasta el 28 de agosto de 2026 para corregir las deficiencias detectadas y presentar un nuevo plan de acción. El tiempo corre y el margen de error parece reducirse.

El caso de Temu ilustra uno de los mayores desafíos de la economía digital: equilibrar accesibilidad, velocidad y precios bajos con estándares sólidos de seguridad y responsabilidad. En un mercado cada vez más impulsado por algoritmos, la confianza del consumidor dependerá no solo del costo de los artículos, sino de las garantías detrás de cada compra.

Mientras las plataformas digitales expanden su alcance global, también aumenta el escrutinio sobre cómo operan. La controversia alrededor de los productos de Temu podría convertirse en un punto de inflexión para redefinir las reglas del comercio electrónico y recordar que, incluso en internet, la responsabilidad no puede quedarse en segundo plano.

200 años de trabajo: la brecha salarial entre un empleado promedio y un CEO

Imagina trabajar durante toda una vida, ahorrar con disciplina y aun así descubrir que ni varias generaciones de tu familia alcanzarían a reunir lo que gana un director ejecutivo en un solo año. La cifra parece exagerada, pero los números cuentan otra historia: en la mitad de las empresas analizadas del índice S&P 500, un empleado promedio necesitaría alrededor de 200 años de trabajo para igualar el salario anual de su CEO. Una diferencia que, más allá de sorprender, abre preguntas sobre equidad, incentivos y sostenibilidad empresarial.

El dato surge de un análisis reciente de Associated Press y Equilar, que revela una realidad cada vez más visible dentro de las grandes corporaciones: mientras la compensación de los altos ejecutivos continúa creciendo a un ritmo acelerado, los ingresos de la mayoría de los trabajadores avanzan de forma mucho más lenta. El debate ya no solo es económico; también involucra reputación, gobernanza y confianza organizacional.

La brecha salarial que convirtió 12 meses en dos siglos

En 2025, la compensación media de los directores ejecutivos del S&P 500 alcanzó los 17.7 millones de dólares, un incremento cercano al 6 % frente al año anterior. Del otro lado de la ecuación, el empleado promedio ganó 89,744 dólares, apenas un crecimiento de 4.7 %. Aunque ambas cifras aumentaron, lo hicieron a velocidades distintas, ampliando aún más la distancia entre ambos extremos de la estructura corporativa.

El resultado es contundente: en muchas empresas, un trabajador tardaría aproximadamente 200 años en ganar lo que su CEO obtuvo en un solo ejercicio anual. En 2024 la proporción era de 192 años, lo que evidencia que la desigualdad salarial continúa profundizándose en lugar de reducirse.

Esta realidad no ocurre de forma aislada. Buena parte de los paquetes de compensación ejecutiva dependen de bonos accionarios vinculados al rendimiento de la empresa, un mecanismo diseñado para alinear resultados financieros con liderazgo corporativo. Sin embargo, cuando las cifras alcanzan niveles extraordinarios, la conversación inevitablemente gira hacia la justicia distributiva.

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Elon Musk y la era de las compensaciones astronómicas

Si existe un nombre que simboliza el nuevo tamaño de las remuneraciones ejecutivas, ese es Elon Musk. La próxima salida a bolsa de SpaceX ha puesto nuevamente bajo los reflectores los paquetes de compensación multimillonarios ligados a sus empresas.

En Tesla, los accionistas aprobaron un esquema de incentivos que podría alcanzar cifras históricas si se cumplen objetivos específicos durante la próxima década. Tan solo en 2025, su compensación fue valorada en más de 158 mil millones de dólares, mientras que otro potencial paquete vinculado a SpaceX podría rondar los 760 mil millones, dependiendo del cumplimiento de metas extraordinariamente ambiciosas.

Aunque Musk representa un caso extremo, no es el único ejemplo. Ejecutivos como David Zaslav, de Warner Bros. Discovery, o David Solomon, de Goldman Sachs, también recibieron compensaciones superiores a los 100 millones de dólares, confirmando que los salarios extraordinarios dejaron de ser excepcionales en ciertas industrias.

Cómo la brecha salarial se volvió parte del sistema

La distancia entre altos ejecutivos y trabajadores no surgió de un día para otro. En las últimas décadas, la transformación ha sido radical. En 1989, un director ejecutivo promedio ganaba aproximadamente 60 veces más que un empleado común. Para el año 2000, esa proporción había escalado a 380 a 1.

Aunque en 2024 el indicador bajó a 281 veces más, sigue siendo una diferencia considerablemente mayor a la observada décadas atrás. Lo más revelador es el ritmo de crecimiento: entre 1978 y 2024, el salario promedio de los trabajadores aumentó apenas un 26 %, mientras que la remuneración de los CEOs se disparó más de 1,094 %.

Este comportamiento refleja cambios profundos en la lógica corporativa global. El valor bursátil, el desempeño financiero y las expectativas de crecimiento han elevado la relevancia del liderazgo ejecutivo, pero también han provocado cuestionamientos sobre qué tan sostenible resulta esta dinámica para la cohesión organizacional.

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¿Regular los salarios de los CEOs realmente funciona?

La creciente preocupación por la desigualdad salarial ha impulsado nuevas medidas regulatorias. Desde 2018, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) exige a las empresas transparentar la relación entre la remuneración del CEO y la de sus empleados, una medida que ha ayudado a visibilizar diferencias antes poco conocidas por el público.

Además, algunos legisladores han propuesto imponer impuestos más altos a empresas cuya relación salarial exceda ciertos límites. Ciudades como San Francisco y Portland ya implementan gravámenes para compañías donde el director ejecutivo gana más de 100 veces el salario promedio de sus trabajadores.

No obstante, los resultados siguen siendo limitados. Aunque estas políticas han aumentado el escrutinio público, existen pocas pruebas de que realmente hayan frenado el crecimiento de las compensaciones ejecutivas.

Cuando el salario también impacta la reputación corporativa

Más allá de las cifras, el debate toca un punto sensible para las organizaciones: la percepción de justicia. En un entorno donde los consumidores, inversionistas y colaboradores prestan cada vez más atención a temas sociales, la desigualdad interna puede convertirse en un riesgo reputacional.

La conversación no necesariamente gira en torno a limitar el éxito empresarial o castigar la innovación. Más bien, plantea preguntas sobre proporcionalidad, transparencia y el papel que juegan las empresas en la construcción de economías más equilibradas. Para muchas organizaciones, gestionar la percepción sobre las diferencias salariales ya forma parte de su estrategia ESG.

La distancia entre lo que gana un trabajador promedio y un director ejecutivo ya no es un dato anecdótico: se ha convertido en un termómetro de las tensiones económicas y sociales dentro del sistema empresarial. Cuando una persona necesita dos siglos de trabajo para igualar un año de ingresos de su CEO, la conversación inevitablemente deja de ser solo financiera.

La gran incógnita hacia adelante no es únicamente cuánto pueden seguir creciendo estos salarios, sino qué implicaciones tendrá esta realidad para la confianza, la motivación laboral y la legitimidad de las empresas frente a una sociedad que exige cada vez más equilibrio y rendición de cuentas.

Fundación Gigante, reconocida en Empresas Excepcionales por sus alianzas estratégicas

En 2025, Fundación Gigante, el brazo social de Grupo Gigante y Grupo Presidente, recibió el reconocimiento Empresas Excepcionales, un distintivo que se ha consolidado como uno de los más relevantes en el entorno empresarial mexicano. Esta iniciativa, impulsada por el Consejo Coordinador Empresarial, Voz de las Empresas y el Instituto para el Fomento a la Calidad, busca visibilizar prácticas innovadoras que generan impacto social, ambiental y económico. En este contexto, Fundación Gigante en Empresas Excepcionales representa un caso relevante de cómo las alianzas estratégicas pueden traducirse en beneficios tangibles para las personas.

Más allá del reconocimiento en sí, su valor radica en posicionar modelos de acción que pueden inspirar a otras organizaciones a elevar sus estándares de responsabilidad y compromiso. Haberlo obtenido implica ser y poder demostrar que la empresa no solo opera con eficiencia, sino que también contribuye activamente al bienestar de sus colaboradores y de la sociedad.

En este caso, Fundación Gigante se hizo acreedora al distintivo en la categoría “Alianzas estratégicas: Contribución por los ODS”, por la asistencia brindada a colaboradores afectados por el huracán Otis, una de las crisis más devastadoras ocurrida en 2023 en el país. La respuesta de la fundación fue inmediata y estratégica, pues no sólo priorizó la seguridad de su gente, sino que activó apoyos que fueron clave para evitar mayores daños a los colaboradores y sus familias, permitiéndoles enfrentar la emergencia con respaldo institucional. Así, Fundación Gigante en Empresas Excepcionales también evidencia cómo la respuesta empresarial ante desastres puede fortalecerse mediante esquemas de colaboración.

Reconocimiento a Fundación Gigante como Empresa Excepcional

Fundación Gigante recibe el reconocimiento Empresas Excepcionales

Tras el impacto del huracán Otis en comunidades donde Grupo Gigante tiene presencia, Fundación Gigante activó de inmediato un plan de atención integral enfocado en sus colaboradores y sus familias. La prioridad fue clara: garantizar su seguridad, cubrir necesidades básicas y acompañarlos en el proceso de recuperación. Desde los primeros momentos, se desplegó apoyo humanitario que incluyó alimentos, agua y suministros esenciales, asegurando condiciones mínimas de bienestar en medio de la crisis.

Dado que un total de 187 colaboradores resultaron con afectaciones importantes en sus bienes muebles e inmuebles, la fundación decidió destinar más de 6.4 millones de pesos en apoyos directos a los afectados. Entre los apoyos realizados por la organización destacan la entrega de 3 mil 490 despensas, más de 800 muebles —como comedores, refrigeradores y colchones—, más de 2 mil láminas para techos, 34 tinacos y materiales de reconstrucción, así como la construcción de 6 casas para quienes perdieron su hogar. Estos apoyos no solo atendieron la emergencia inmediata, sino que sentaron las bases para la recuperación de las familias afectadas.

Aunque brindar este nivel de respuesta fue posible gracias a la capacidad logística del grupo y su ADN solidario, el verdadero diferencial de sus apoyos está en algo más profundo: la capacidad de construir alianzas estratégicas que amplifican su impacto. Por eso, el reconocimiento Empresas Excepcionales también distingue la forma en que las organizaciones colaboran para resolver problemáticas complejas de manera más efectiva, tal como lo hizo en esta ocasión Fundación Gigante al colaborar con TECHO, una organización internacional dedicada a combatir la pobreza a través de soluciones de vivienda accesible. En este sentido, Fundación Gigante en Empresas Excepcionales pone sobre la mesa la importancia de generar sinergias para atender crisis humanitarias.

Gracias a esta alianza se logró enfrentar uno de los retos más grandes derivados del desastre: brindar un hogar a los seis colaboradores del grupo cuyas casas quedaron totalmente destruidas, los cuales pudieron acceder a una vivienda funcional y digna.

Sin embargo, este modelo de acción no es un caso aislado, sino una constante que ha permitido a Fundación Gigante amplificar el impacto de sus acciones de responsabilidad social. Por ejemplo, en el mismo año, la fundación impulsó una alianza con Fundación Obras Educativas para intervenir en Huamelula, Oaxaca, una región con importantes retos sociales. A través de esta colaboración, se desarrollaron 19 proyectos productivos, 15 invernaderos, 30 huertos de traspatio y 29 espacios de Tianguis Chontal, además de iniciativas de reforestación y sistemas de uso sustentable del agua. En total, 632 personas fueron beneficiadas mediante el fortalecimiento de sus capacidades productivas y todas estas acciones que ayudan a mejorar su calidad de vida, reforzando así el impacto de Fundación Gigante en Empresas Excepcionales más allá de un solo reconocimiento.

Otro ejemplo del poder de las alianzas de Fundación Gigante es el impulso al modelo de Educación Responsable, desarrollado en conjunto con Fundación Botín, PROED, Fundación CAAAREM, Fundación Familia Bocar, Fundación Ara, Fundación INTERprotección y ARPAPEL. Este modelo busca integrar el desarrollo emocional, social y académico en estudiantes, a través de la promoción de entornos escolares más saludables y participativos. Tan solo en 2025, se implementó en 174 escuelas, benefició a 22,480 alumnos y permitió capacitar a 1,485 docentes en 12 estados del país.

Más que un reconocimiento, un modelo de impacto que trasciende

Con todo ello, no es accesorio enfatizar que el reconocimiento Empresas Excepcionales que Fundación Gigante ha recibido no sólo distingue una acción puntual, sino su modelo de intervención basado en colaboración, alcance y profundidad del impacto, ya que, si algo distingue a la organización es su capacidad para entender que los grandes retos sociales no se resuelven de forma aislada, sino mediante la suma de capacidades de los diferentes actores sociales. De esta forma, Fundación Gigante en Empresas Excepcionales se posiciona como un referente sobre cómo las alianzas pueden convertirse en motores de transformación social.

Iniciativas como las desarrolladas por esta organización demuestran que, cuando se suman esfuerzos, es posible generar transformaciones sostenibles y de largo alcance y que, en la actualidad, apostar por este tipo de enfoques desde la RSE no solo es deseable, sino necesario para construir un desarrollo más equitativo y resiliente.

¿Qué hay detrás de un sistema de alimentación confiable? La estrategia de Serel, de Corporativo Kosmos

La confianza en un sistema de alimentación no se construye únicamente con recetas o ingredientes; depende de procesos coordinados, logística precisa, infraestructura especializada y controles capaces de garantizar que los alimentos lleguen en condiciones óptimas, seguros y con calidad constante.

En ese entramado operativo, donde cada detalle puede marcar la diferencia entre un servicio eficiente y uno vulnerable, destacan organizaciones que han convertido la inocuidad y la eficiencia en pilares estratégicos. Un ejemplo de ello es Serel —parte de Corporativo Kosmos y empresa dedicada al sector alimenticio—, cuyo compromiso con la calidad se refleja en una capacidad operativa de gran escala: actualmente sirve cerca de 50,000 comidas diarias en comedores institucionales, puede elaborar hasta 24 mil box lunches al día y además genera despensas y desayunos escolares que se distribuyen mediante diversos programas sociales en México.

Manejo confiable de sistemas de alimentación: por qué Serel destaca en el sector

Serel se ha consolidado como un referente en calidad e inocuidad alimentaria gracias a una combinación de logística robusta, infraestructura especializada y procesos operativos diseñados para mantener la continuidad y la eficiencia del servicio.

Esta capacidad de respuesta no surge de la improvisación, sino que Serel opera mediante procesos estandarizados que permiten incorporar nuevos proyectos y escalarlos sin perder control operativo. La logística y la coordinación entre áreas son parte esencial del modelo. Como explica Columba Montiel, gerente de logística y distribución:

Ya tenemos procesos estandarizados que nos permiten adoptar o tener esa operación nueva o proyecto nuevo y simplemente lo alineamos a lo que ya tenemos”.

Esta metodología permite que nuevas operaciones alcancen los mismos niveles de desempeño y control que proyectos ya consolidados. La infraestructura y la disciplina operativa también juegan un papel decisivo. El área de embarque controla cuidadosamente el volumen de producto en piso para evitar sobrestock y asegurar que cada carga mantenga condiciones adecuadas desde el paletizado y la estiba hasta la distribución final. A ello se suman áreas de calidad y auditoría que verifican que el embarque y transporte se realicen conforme a lineamientos previamente definidos.

La eficiencia, además, no se limita a mover alimentos de un punto a otro. En Serel, la medición constante y la documentación de procesos permiten reducir incidencias, optimizar tiempos y garantizar continuidad operativa. Nancy Carmona, gerente administrativo de operación, lo resume así:

Parte de lograr una eficiencia es medir lo que actualmente hacemos, controlarlo estandarizándolo y haciendo procesos en comunicación con todas las áreas dentro de la cadena de suministro”.

Por ello, más allá de la capacidad de producción o distribución, lo que convierte a Serel en un caso relevante de manejo confiable de alimentos es la integración entre logística, procesos y cultura operativa. Y precisamente ahí surge la siguiente pregunta: ¿cómo se traduce toda esta estructura en algo fundamental: la seguridad e inocuidad de los alimentos?

compromiso de Serel

Compromiso de Serel con la inocuidad: así garantiza la seguridad de los alimentos

La inocuidad alimentaria no es el resultado de una sola inspección ni de una revisión aislada al final del proceso. En Serel, se trata de una cadena de controles que comienza con la capacitación del personal en el manejo higiénico de alimentos —algo que, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), es indispensable para garantizar la inocuidad— y continúa el monitoreo de los mismos desde su recepción hasta su entrega final.

Todo inicia con la validación de proveedores y la revisión de mercancías. Las unidades de transporte y los productos son inspeccionados desde su llegada para verificar que cumplan con condiciones adecuadas de manejo y conservación. Se revisan lotes, fechas de caducidad y estado físico de los alimentos, mientras el área de calidad realiza muestreos y pruebas específicas para confirmar que cada producto se encuentra en condiciones óptimas.

Nancy Carmona explica: “Contamos con una vía de calidad dentro de toda la cadena de suministro que participa desde el recibo de la mercancía… hasta la salida de la mercancía”, una supervisión continua que evita poner en riesgo la inocuidad y la calidad del producto.

compromiso de Serel

Una vez aceptados, los alimentos ingresan a procesos de almacenamiento cuidadosamente diseñados. Los productos se clasifican y separan según sus características; por ejemplo, los alérgenos y no alérgenos se mantienen diferenciados para evitar contaminación cruzada. Del mismo modo, detergentes y sustancias de limpieza se aíslan de los productos alimenticios, reforzando las medidas preventivas.

El manejo físico de los alimentos también sigue protocolos específicos. El entarimado evita el contacto con el piso; la estiba se controla mediante límites de altura y acomodo para prevenir daños; y el surtido hacia producción se realiza con personal capacitado que protege la integridad del producto durante todo el proceso.

Este nivel de control también tiene implicaciones en la reducción de merma. En lugar de asumir pérdidas como inevitables, Serel las mide y administra mediante indicadores operativos. Cada fase —desde la recepción hasta el embarque— tiene responsables y métricas que permiten identificar riesgos y corregir desviaciones.

Cómo las certificaciones fortalecen la calidad de los alimentos

Otro elemento central que garantiza el servicio de Serel —parte de Corporativo Kosmos y empresa dedicada al sector alimenticio— son las certificaciones. La empresa cuenta con procesos respaldados por ISO 9001, enfocada en gestión de calidad, e ISO 22000, vinculada directamente con inocuidad alimentaria, además de certificaciones adicionales que fortalecen sus estándares de operación.

Para Columba Montiel, estas herramientas son fundamentales porque eso asegura que el producto final llegue al beneficiario en las mejores condiciones, con inocuidad y con calidad”.

compromiso de Serel

La relevancia de estos estándares también se observa en instalaciones específicas como la nave de Cuautitlán, dedicada al armado de despensas. Ahí, la operación se desarrolla bajo certificaciones que supervisan toda la cadena de suministro, desde el ingreso y almacenamiento hasta el ensamble y la distribución. Brenda Castañeda, gerente de operaciones, lo explica así:

Detectamos peligros físicos, químicos y biológicos para que no lleguen a los consumidores; desde el ingreso de las mercancías se cuida toda la cadena de suministro”.

Esta visión preventiva convierte la inocuidad en un proceso transversal y no en una acción correctiva. La empresa no espera a que ocurra un problema para intervenir; diseña procedimientos para impedir que aparezca.

Además, la organización impulsa esquemas responsables de aprovechamiento alimentario. Cuando un producto presenta alguna condición relacionada con empaque o presentación, no se desecha automáticamente; se devuelve al proveedor para su revisión, reenvasado o posible reaprovechamiento, reduciendo desperdicios sin comprometer la seguridad alimentaria.

Así, el compromiso de Serel con la calidad no se limita a cumplir contratos o mantener operaciones eficientes. También implica proteger la salud del consumidor final y garantizar que cada alimento distribuido conserve estándares adecuados de seguridad, manejo e higiene.

Cómo Serel fortalece la confianza alimentaria en sus sistemas de alimentación

La experiencia de Serel muestra que detrás de un servicio alimentario confiable existe mucho más que capacidad de producción. Hay logística especializada, procesos estandarizados, personal capacitado y certificaciones que respaldan cada decisión operativa. Pero, sobre todo, existe una visión en la que la inocuidad y la calidad son elementos inseparables del servicio.Ese enfoque ha permitido a la empresa posicionarse como un operador estratégico dentro del sector alimentario institucional y social, capaz de responder a grandes desafíos sin perder de vista lo más importante: que los alimentos lleguen en las mejores condiciones posibles. En última instancia, el verdadero valor del servicio radica justamente ahí, en la capacidad de transformar procesos complejos en confianza cotidiana para miles de personas.

Celebrando al perro sin raza con la promesa de PEDIGREE®

En un mundo que a menudo se obsesiona con las etiquetas, conmemoramos el Día del Perro sin Raza (28 de mayo) y rendimos homenaje a esos compañeros únicos que nos recuerdan una verdad fundamental: el amor no entiende de razas.

En México, se estima que hay 29.7 millones de perros y gatos sin un hogar, lo que representa un desafío para la sociedad en general.  Ante este panorama, PEDIGREE®, la marca líder en cuidado y nutrición para perros intensifica su estrategia de ser parte de la solución a través de su programa PEDIGREE Adóptame®.

Desde su fundación hace más de 17 años, el programa de adopción #1 de México, ha construido su legado sobre la creencia de que cada perro, sin importar su origen o mezcla, merece un hogar amoroso. Este programa ha sido un pilar en el ecosistema de bienestar animal, funcionando como un puente entre albergues, perros en espera de un hogar y familias dispuestas a dar amor. El impacto es medible y contundente: se han donado más de 6,800 toneladas de alimento y, lo que es más importante, 84 mil historias de abandono se han transformado en adopciones exitosas.

perro sin raza

Hemos comprobado que la nutrición es un factor clave para que un perro pueda ser rehabilitado y esté listo para encontrar un hogar. “Si bien cada perro mestizo es una combinación a singular por fuera, sus necesidades nutricionales son universales. Un perro sano es un perro feliz, sin importar su linaje. Por eso, nuestro compromiso va más allá de encontrarles un hogar; se extiende a asegurar su bienestar a través de la Promesa de Nutrición PEDIGREE®.” reafirmó Mauricio Ortiz, Director de PEDIGREE®.

Al alimentar al 100% de la población animal de un albergue con PEDIGREE®, les damos no solo una nutrición completa y balanceada, sino una herramienta de transformación al devolverle a estos perros la fuerza, la energía para jugar y la confianza para acercarse a una posible familia”, añade el vocero.

En este Día del Perro sin Raza tú puedes ser uno de los miles de mexicanos que cada año le cambian la vida a un perro de raza única. Visita pedigreeadoptame.mx y comienza hoy tu proceso para conectar con tu compañero ideal.

Jefes con ego frágil: la crisis silenciosa dentro de las oficinas

En muchas oficinas, el problema no siempre es la carga de trabajo, los horarios o incluso el sueldo. A veces, el verdadero desgaste comienza cuando los empleados deben trabajar alrededor del ego de sus líderes.

Jefes que no aceptan críticas, líderes que necesitan tener siempre la razón, supervisores que toman cualquier desacuerdo como un ataque personal o que sienten amenaza ante empleados talentosos. El ego mal gestionado se está convirtiendo en una de las causas más silenciosas de estrés, desgaste emocional y baja productividad dentro de las organizaciones.

La situación no es menor. Investigaciones de Gallup señalan que los managers influyen hasta en el 70% del nivel de compromiso y motivación de los equipos de trabajo. Además, encontró que una de cada dos personas ha renunciado a un empleo para alejarse de su jefe en algún momento de su carrera profesional.

Jefes con ego frágil

Para Nora Taboada,  fundadora de AFE-Liderazgo Consciente y autora de Felicidad Activa, el problema muchas veces no es la autoridad en sí, sino la inseguridad emocional disfrazada de liderazgo, “hay líderes que necesitan validación constante y confunden autoridad con control. Cuando eso ocurre, el equipo termina trabajando para proteger el ego del jefe en lugar de enfocarse en innovar o colaborar”, detalla la especialista.

Los líderes con ego frágil suelen reaccionar negativamente ante cuestionamientos, correcciones o propuestas diferentes a las suyas. El resultado es un ambiente donde los empleados dejan de opinar, evitan participar y comienzan a trabajar desde el miedo.

¿Cómo manejar esta situación?

Aunque no siempre es posible cambiar la personalidad de un jefe, Nora Taboada comparte ciertas estrategias para reducir el impacto emocional y laboral tanto en colaboradores como líderes.

Recomendaciones para colaboradores:

● No tomar todas las reacciones del líder como algo personal.

● Documentar acuerdos y comunicación importante.

● Evitar confrontaciones impulsivas frente al grupo.

● Practicar comunicación clara y asertiva.

● Buscar aliados y redes de apoyo dentro de la organización.

● Identificar límites emocionales saludables.

● Detectar cuándo el entorno ya se volvió insostenible.

Jefes con ego frágil

Recomendaciones para líderes:

● Escuchar sin reaccionar defensivamente.

● Aprender a separar crítica de ataque personal.

● Delegar sin sentir pérdida de control.

● Reconocer públicamente el trabajo del equipo.

● Fomentar espacios seguros para opinar.

● Trabajar inteligencia emocional y autoconocimiento.

“El verdadero liderazgo no necesita demostrar superioridad todo el tiempo. Los mejores líderes son quienes hacen que los demás se sientan seguros para crecer”, enfatiza Taboada.

En un entorno laboral donde cada vez se habla más de bienestar emocional y salud mental, el ego mal gestionado dejó de ser únicamente un problema de personalidad. Hoy también representa un riesgo para la productividad, la innovación y la estabilidad emocional dentro de las empresas.

Deuda sostenible rompe récord: supera los 7 billones de dólares a nivel global

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La transición hacia economías bajas en carbono ya no depende únicamente de compromisos climáticos o narrativas corporativas; hoy se sostiene, cada vez más, en mecanismos financieros capaces de movilizar capital a gran escala. En ese contexto, la deuda sostenible ha dejado atrás su carácter experimental y se ha convertido en un componente estructural de los mercados internacionales, reflejando una transformación profunda en la manera en que gobiernos, empresas e inversionistas evalúan el riesgo y generan valor.

De hecho, de acuerdo con edie, los datos más recientes muestran que este mercado continúa expandiéndose con rapidez y sofisticación. Lo que hace poco más de una década era un nicho asociado principalmente a bonos verdes, hoy constituye un ecosistema financiero que integra instrumentos sociales, de sostenibilidad y vinculados al desempeño ESG. El nuevo récord global no sólo confirma el crecimiento de la deuda sostenible, sino también la creciente presión para asegurar que dicho capital genere impactos tangibles y no termine convirtiéndose en una licencia financiera para prolongar modelos contaminantes.

La deuda sostenible alcanza escala global y redefine el mercado de capitales

La más reciente actualización de la Climate Bonds Initiative (CBI) confirma una cifra simbólica y estratégica para las finanzas sostenibles: el mercado acumulado de deuda sostenible ya superó los 7 billones de dólares a nivel global. El dato cobra mayor relevancia cuando se observa la velocidad del crecimiento.

El mercado alcanzó su primer billón de dólares en 2019, aproximadamente trece años después de la emisión del primer bono verde. Sin embargo, desde entonces se han incorporado alrededor de 6 billones de dólares adicionales, equivalente a un crecimiento cercano a 1 billón anual, una trayectoria que evidencia una aceleración inédita en la movilización de capital alineado con objetivos ambientales y sociales. Para los especialistas del sector, la magnitud alcanzada representa mucho más que un récord estadístico. Sean Kidney, director ejecutivo de la CBI, dimensionó el fenómeno al señalar que:

“7 billones de dólares representan un hito importante. Esta cifra supera la economía de la mayoría de los países del mundo, y el mercado sigue creciendo”.

La afirmación subraya un cambio de paradigma: la sostenibilidad financiera ya no opera en la periferia del sistema económico, sino dentro de sus mecanismos centrales de asignación de recursos.

deuda sostenible

Este avance también confirma la consolidación de un mercado que ha transitado rápidamente de ser una categoría especializada a convertirse en una práctica convencional dentro de las finanzas globales. De acuerdo con la base de datos de la CBI —que monitorea bonos verdes, sociales, de sostenibilidad y vinculados a sostenibilidad (GSS+)—, durante tres años consecutivos la emisión anual alineada ha superado el billón de dólares, mientras que tan sólo en 2025 ingresaron 400 nuevos emisores al mercado.

La composición del sector también ofrece señales relevantes sobre las prioridades del financiamiento climático. Los bonos verdes continúan dominando con una emisión acumulada superior a 4 billones de dólares, consolidándose como el principal vehículo para financiar proyectos relacionados con energía limpia, infraestructura resiliente, eficiencia energética y transporte sostenible. Paralelamente, los bonos sociales y de sostenibilidad mantienen una trayectoria ascendente, impulsados por la creciente integración de variables sociales y de resiliencia económica dentro de las estrategias ESG corporativas.

Deuda sostenible y el desafío de financiar la transición sin caer en el greenwashing

El crecimiento del mercado abre oportunidades significativas para acelerar la transición hacia economías más resilientes, pero también plantea preguntas cada vez más urgentes sobre la calidad del financiamiento y la credibilidad de sus resultados.

Uno de los instrumentos que refleja esta discusión son los bonos vinculados a la sostenibilidad (SLB, por sus siglas en inglés). A diferencia de los bonos verdes tradicionales —que deben financiar proyectos específicos— estos instrumentos pueden destinarse a fines corporativos generales, siempre que el emisor cumpla metas globales de desempeño sostenible previamente establecidas. Aunque representan una fracción menor del mercado GSS+, continúan desempeñando un papel relevante al ofrecer flexibilidad financiera y ampliar la participación empresarial.

Sin embargo, esa flexibilidad también incrementa los riesgos reputacionales y regulatorios. Para especialistas en sostenibilidad y responsabilidad social, el crecimiento de la deuda sostenible debe ir acompañado de estándares robustos de verificación y trazabilidad. Sin metodologías claras, indicadores verificables y mecanismos rigurosos de seguimiento, el financiamiento sostenible corre el riesgo de transformarse en un ejercicio declarativo o, peor aún, en un instrumento que legitime actividades incompatibles con la transición climática.

La experiencia europea ofrece algunas pistas sobre cómo reducir esas vulnerabilidades. Europa concentró 45% del volumen anual global de emisiones GSS+ alineadas durante el último año, manteniéndose como la región líder del mercado. Este liderazgo no responde únicamente al apetito inversionista, sino también a marcos regulatorios más desarrollados, taxonomías de sostenibilidad y mayores exigencias de divulgación.

En ese sentido, Kidney advierte que el reto ya no consiste solamente en incrementar el flujo de capital, sino en construir las condiciones que permitan canalizarlo adecuadamente:

“Por supuesto, tenemos que movilizar más capital, alrededor de 10 billones de dólares al año, pero esto demuestra que los inversores quieren invertir su dinero en soluciones climáticas y están dispuestos a hacerlo”.

deuda sostenible

La reflexión adquiere especial relevancia para América Latina y mercados emergentes, donde la expansión de la deuda sostenible podría convertirse en un catalizador para infraestructura resiliente, transición energética y adaptación climática, siempre que exista certidumbre regulatoria y una gobernanza capaz de evitar la captura oportunista del discurso ESG.

Financiar el futuro exige más que capital

El récord de los 7 billones de dólares confirma que la sostenibilidad financiera ha alcanzado una dimensión sistémica. Los inversionistas ya no observan las variables climáticas y sociales como elementos periféricos, sino como factores determinantes para la estabilidad económica y la gestión del riesgo a largo plazo. La expansión del mercado GSS+ y la entrada constante de nuevos emisores demuestran que la deuda sostenible se ha convertido en un lenguaje común entre finanzas y sostenibilidad.

No obstante, el verdadero éxito del mercado no dependerá únicamente de cuánto capital logre movilizarse, sino de su capacidad para producir transformaciones reales. Como concluyó Sean Kidney: “Eso implica datos fiables, estándares rigurosos y mecanismos claros para financiar la transición. Es una agenda ambiciosa, pero fundamental”. Para empresas, reguladores e inversionistas, el desafío inmediato consiste en asegurar que la sofisticación financiera acompañe —y no sustituya— la ambición climática. Sólo así la deuda sostenible podrá consolidarse como una herramienta genuina de transición y no como un nuevo pretexto para postergar cambios estructurales.

El cambio climático suma un nuevo riesgo: bacterias más resistentes a antibióticos

La conversación sobre cambio climático suele centrarse en emisiones, infraestructura resiliente o pérdidas económicas. Sin embargo, la ciencia continúa ampliando el mapa de riesgos y revelando impactos menos visibles, pero profundamente disruptivos para la sociedad. Un estudio reciente publicado en Lancet Planetary Health advierte que la crisis climática podría estar acelerando un problema sanitario ya considerado crítico: la resistencia a antibióticos en bacterias como la salmonela.

La investigación, desarrollada por especialistas del Reino Unido, Francia, Australia, Suiza y China, aporta nueva evidencia sobre cómo el aumento de las temperaturas y la alteración de los patrones de lluvia pueden favorecer la adaptación bacteriana y la propagación de genes resistentes.

Un estudio global revela nuevas dimensiones del riesgo sanitario

La resistencia a antibióticos ya representa una de las amenazas de salud pública de crecimiento más acelerado en el mundo. De acuerdo con estimaciones citadas por los investigadores, este fenómeno provoca actualmente más de un millón de muertes al año, afectando a personas de cualquier edad y región.

Aunque históricamente el principal detonante ha sido el uso excesivo e indebido de antimicrobianos —tanto en medicina humana como en actividades pecuarias—, el nuevo estudio plantea que el contexto climático está intensificando el problema.

La investigación, considerada pionera por su escala y profundidad, analizó los genomas de más de 480 mil muestras de salmonela provenientes de 139 países, recolectadas entre 1940 y 2023. Los investigadores compararon la presencia de genes de resistencia a antibióticos con variaciones registradas en temperatura media y patrones de precipitación durante más de ocho décadas.

resistencia a antibióticos

El análisis permitió construir un modelo cuantitativo para evaluar cómo las condiciones ambientales influyen en la evolución bacteriana. Los hallazgos mostraron que el cambio climático está asociado con un incremento global del 10% en los genes de resistencia a los antibióticos en salmonela a lo largo del periodo estudiado.

Además, el estudio reveló que 82% de los países analizados registraron incrementos en estos genes resistentes. Las regiones con mayores aumentos asociados al clima fueron Oriente Medio y el norte de África, seguidas por Asia del Sur y África subsahariana, zonas particularmente expuestas tanto a presiones climáticas como a desafíos estructurales en infraestructura sanitaria.

Lo relevante, señalan los autores, es que la relación identificada no sigue una línea simple. La resistencia a antibióticos no aumenta únicamente porque las temperaturas sean mayores, sino porque temperatura y precipitación interactúan de forma compleja, modificando ecosistemas microbianos y acelerando la adaptación bacteriana.

“Nuestros hallazgos aportan pruebas que respaldan la idea de que el aumento de las temperaturas y la alteración de los patrones de precipitación amplifican de forma no lineal la abundancia y la diseminación de genes de resistencia a los antimicrobianos en patógenos bacterianos como la salmonela”, escribieron los investigadores.

El estudio aclara que los resultados no demuestran una causalidad directa entre cambio climático y aumento de resistencia bacteriana; sin embargo, sí aportan lo que los autores describen como “pruebas sólidas” de una asociación significativa que no puede ser ignorada en el diseño de políticas sanitarias y ambientales.

resistencia a antibióticos

¿Por qué el cambio climático puede aumentar la resistencia a antibióticos?

La investigación plantea una hipótesis respaldada por evidencia creciente: el cambio climático altera la estabilidad ecológica microbiana y crea condiciones favorables para la evolución bacteriana.

El aumento de las temperaturas puede modificar la supervivencia de microorganismos, acelerar ciclos biológicos y favorecer mutaciones que incrementen la persistencia de bacterias resistentes. A ello se suman los cambios en precipitación, inundaciones y variabilidad hídrica, factores que pueden facilitar la dispersión de patógenos y el intercambio genético entre comunidades bacterianas.

Los autores del estudio sostienen que el problema debe entenderse bajo un enfoque sistémico. “La evidencia acumulada sugiere que el cambio climático es un factor que acelera la propagación mundial de la resistencia a los antimicrobianos”, señalaron.

Más allá del impacto microbiológico, esta relación revela una convergencia crítica entre crisis ambientales y riesgos sanitarios. Los investigadores afirman que el cambio climático “altera la estabilidad ecológica microbiana y acelera la evolución de la resistencia en reservorios humanos, animales y ambientales”, reforzando la necesidad de abandonar visiones fragmentadas del problema.

resistencia a antibióticos

Este enfoque coincide con la perspectiva de “Una Salud” (One Health), que reconoce la interdependencia entre salud humana, salud animal y condiciones ambientales. Desde esta óptica, combatir la resistencia a antibióticos no depende únicamente de regular prescripciones médicas, sino también de reducir emisiones, fortalecer vigilancia epidemiológica y proteger ecosistemas.

Los expertos enfatizan que la mitigación climática debe considerarse parte de la estrategia sanitaria global:

“La integración urgente de políticas de mitigación del cambio climático, en particular aquellas alineadas con el Acuerdo de París, junto con una mayor gestión de los antimicrobianos y la vigilancia del enfoque ‘Una Salud’, es esencial para reducir la futura carga de la resistencia a los antimicrobianos”, concluyeron.

La investigación añade otro elemento relevante para tomadores de decisiones: cumplir escenarios de bajas emisiones no sólo tendría beneficios climáticos, sino que podría contribuir directamente a contener la propagación global de genes resistentes. Según los autores, la combinación de acción climática y uso responsable de antibióticos puede “frenar eficazmente la propagación de genes de resistencia a los antimicrobianos y el aumento de la resistencia mundial a estos fármacos”.

El clima también se ha convertido en un desafío sanitario

Durante años, la narrativa climática se concentró en impactos físicos y económicos visibles: olas de calor, sequías, pérdidas agrícolas o infraestructura vulnerable. Sin embargo, estudios como éste evidencian que la crisis climática también opera en escalas microscópicas capaces de afectar directamente la salud humana y comprometer avances médicos construidos durante décadas.

La resistencia a antibióticos emerge así como un ejemplo paradigmático de los riesgos interconectados del siglo XXI. Cuando el calentamiento global modifica ecosistemas bacterianos y potencialmente reduce la eficacia de tratamientos esenciales, el cambio climático deja de ser un asunto exclusivamente ambiental y se convierte en una prioridad transversal para sistemas de salud, gobiernos y empresas.

Para especialistas en responsabilidad social y sostenibilidad, el mensaje es contundente: enfrentar la crisis climática ya no es únicamente una obligación ambiental o reputacional, sino una inversión preventiva en estabilidad social y sanitaria. La urgencia de reducir emisiones, fortalecer políticas de adaptación y promover modelos de desarrollo compatibles con los límites ecológicos también puede significar proteger la capacidad de la medicina para seguir salvando vidas.