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La Entrevista con Naydú Serrato, Directora de Comunicación y Sostenibilidad en Lafayette

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Lafayette es una compañía textil con más de 80 años de historia en Latinoamérica y 30 de presencia en México. Su liderazgo no solo radica en la calidad y variedad de telas para moda, deporte, decoración y publicidad, sino en su profundo compromiso con el medio ambiente y la responsabilidad social. Hoy, Lafayette se posiciona como un ejemplo claro de sostenibilidad en la industria textil gracias a su modelo de negocio verticalmente integrado y su apuesta constante por la innovación responsable.

Esta ocasión en La Entrevista, Edgar López, director general de Expok, conversó con Naydú Serrato, directora de Comunicación y Sostenibilidad de Lafayette, para conocer de primera mano cómo esta empresa ha logrado establecerse como referente en sostenibilidad, sin dejar de ser competitiva en un mercado globalizado. A través de su experiencia, Serrato nos revela el equilibrio entre desempeño económico, responsabilidad ambiental e impacto social que impulsa cada una de las acciones de la compañía.

Sostenibilidad en la industria textil: un compromiso real en Lafayette

“En Lafayette entendemos la sostenibilidad como un balance integral entre desempeño económico, impacto ambiental y desarrollo social”, asegura Serrato, destacando que la empresa lleva más de dos décadas implementando procesos sostenibles en todas las etapas de su cadena de valor. Esta visión integral ha llevado a la marca a apostar por la innovación constante en sus productos y prácticas productivas.

Uno de los pilares más destacados es su compromiso con el uso responsable del agua:

“Tratamos el 100% del agua que utilizamos y reciclamos el 70% en procesos internos. Además, recolectamos agua de lluvia y contamos con un reservorio hídrico que optimiza el proceso de tintura”.

Esta acción no solo reduce el impacto ambiental, sino que representa una visión a largo plazo en el uso racional de los recursos.

Lafayette también ha invertido en energías limpias. Cuenta con el techo solar más grande de la industria textil en Colombia, con más de 10,000 m² de paneles solares que generan cerca del 7% de su energía. “Puede parecer un porcentaje pequeño, pero cuando hablamos de una fábrica de más de 80,000 metros construidos, es un esfuerzo significativo”, afirma Serrato. Así, la empresa sigue demostrando que la sostenibilidad en la industria textil es posible con voluntad y acción.

sostenibilidad en la industria textil

Innovación responsable: telas duraderas, recicladas y biodegradables

La innovación en Lafayette no es solo tecnológica, también es ética, lo que se traduce en materiales durables, resistentes y diseñados para un ciclo de vida más largo, alineado con prácticas de consumo responsable, tal como comenta Serrato:

“Nuestras telas no están en la lógica del fast fashion. Buscamos que, además de ser estéticamente atractivas, tengan valor agregado para nuestros clientes.

En concordancia con esta visión, la empresa cuenta con un portafolio entre cuyos productos se incluyen algunos elaborados con hilos reciclados provenientes de botellas PET, así como telas biodegradables que se descomponen hasta en un 91% en menos de tres años en vertederos. Además, Lafayette elabora su propio hilo y procesa el chip de poliéster, lo que le permite tener un control completo de la cadena productiva. “Somos la única empresa en la región con un proceso verticalmente integrado”, señala con orgullo Serrato.

Esta apuesta por la circularidad es un claro reflejo del compromiso de Lafayette con la sostenibilidad en la industria textil. Actualmente, la empresa está desarrollando tecnologías para incluir porcentajes crecientes de textil a textil en sus hilos reciclados, lo que abre nuevas posibilidades para reducir residuos y maximizar la vida útil de los materiales utilizados.

sostenibilidad en la industria textil

Impacto social: programas que empoderan y transforman comunidades

Más allá de su compromiso ambiental, Lafayette también trabaja activamente en el desarrollo social a través de la Fundación Lafayette. Esta organización no sólo impulsa diversos programas de emprendimiento y empoderamiento social, sino que también brinda apoyo a las infancias y cuenta con iniciativas que promueven la reutilización de textiles en beneficio de grupos desfavorecidos:

“Para nosotros, ser una empresa sostenible también significa ser un ciudadano corporativo responsable”.

Uno de los proyectos más emblemáticos de la fundación es Uniformes con Amor, un programa que recupera uniformes escolares donados para intervenirlos y entregarlos a niños en situación vulnerable, dando una segunda vida a estas prendas. “Hemos beneficiado a más de 3,500 niños y niñas con esta iniciativa”, afirma Naydú. Además, ofrecen capacitaciones a mujeres líderes del hogar para fortalecer su autonomía económica.

Asimismo, el programa Hilando Empresa busca profesionalizar a microempresarios del sector confección, brindándoles herramientas administrativas y de negocio:

 “Llevamos diez ediciones y ahora estamos en la segunda versión en México. Queremos que nuestros clientes y aliados también puedan crecer con nosotros de forma sostenible”.

sostenibilidad en la industria textil

Estas acciones confirman que la sostenibilidad en la industria textil no solo se mide en procesos, sino también en el bienestar que genera.

Un modelo que marca el camino hacia una industria más responsable

Lafayette demuestra que la sostenibilidad en la industria textil no es una utopía, sino una práctica posible cuando existe un compromiso real con la innovación, el medio ambiente y la comunidad. Su modelo de producción verticalmente integrado les ha permitido implementar soluciones sustentables que abarcan desde el origen de los materiales hasta la vida útil del producto final.

Con tecnologías como paneles solares, tratamientos de agua y el uso de materiales reciclados y biodegradables, la empresa está reduciendo su huella ambiental significativamente. A su vez, su enfoque social, a través de programas como Uniformes con Amor y Hilando Empresa, refuerza una visión de desarrollo compartido con las comunidades que impacta.

Como bien señala Naydú Serrato, “la sostenibilidad requiere inversión, compromiso y conciencia colectiva” y Lafayette ya está liderando el camino y probando que es posible combinar rentabilidad y responsabilidad. La clave, según nos deja ver esta entrevista, es que industria, consumidores y aliados trabajen juntos para construir un futuro más ético y sustentable para la industria textil.

Una reunión con colegas, tres noticias… y esta reflexión

Por Edgar López

Ayer participé en una sesión con colegas consultores. No participé, solo escuché ideas, diagnósticos, frustraciones, apuestas… Y hasta una provocación: imaginar que tuviéramos una varita mágica que nos ayude a lograr que la sostenibilidad realmente se vuelva parte de las decisiones clave en una empresa.

Me quedé con esa imagen.

Y hoy, al leer tres noticias distintas, sentí que esa conversación no había terminado. Que seguía ahí —ahora en noticias de negocios—. Porque el cambio no siempre nace del compromiso. A veces nace del riesgo, del mercado, del clima, de la presión real.

Procter & Gamble La compañía reportó una baja en ventas durante el trimestre, principalmente por un comportamiento más racional del consumidor. En lugar de compras por impulso o marcas premium, los hogares están optando por versiones más accesibles, rindiendo cada peso. No es una estrategia de consumo responsable liderada por la empresa. Es una reacción del consumidor ante un entorno económico complejo. Para una compañía que históricamente ha apostado al volumen, esto representa una tensión directa con su modelo de negocio. ¿Seguir vendiendo igual? ¿Ajustar portafolio? ¿Reducir presentaciones? ¿Innovar en propósito o en precios? Las respuestas no están en el área ESG. Pero sin duda, sus implicaciones sí.

Grupo Bimbo Ayer anunció que mejorará el perfil nutricional de sus productos y eliminará colorantes artificiales. El comunicado habla de compromiso con la salud y el bienestar. Pero en paralelo, los analistas apuntan a presiones regulatorias en EE.UU. y Europa, así como al escrutinio creciente sobre alimentos ultraprocesados. El mercado lo valoró positivamente: las acciones de Bimbo subieron. La empresa comunica salud; los inversionistas leen gestión de riesgo reputacional. ¿Fue una decisión por convicción? ¿Por presión? ¿Por análisis financiero? Tal vez todas. Lo importante es que muestra cómo la narrativa ESG puede conectar con resultados si se gestiona bien.

FEMSA En su reporte trimestral, la compañía explicó una caída en ventas de OXXO y otros canales de retail, relacionada —entre otros factores— con el clima. Lluvias intensas, huracanes, temperaturas extremas… Condiciones que impactaron la movilidad de las personas y redujeron el tráfico a tiendas físicas. El cambio climático ya está en el estado de resultados. No como discurso, sino como variable real. Esto exige infraestructura resiliente, análisis de riesgos físicos y operativos, y previsión en toda la cadena. ¿Está preparado el retail para operar bajo nuevas condiciones climáticas? FEMSA está enfrentando la pregunta en tiempo real.

Tres noticias distintas. Tres industrias distintas. Ninguna surgida desde un área ESG. Todas con implicaciones profundas para la sostenibilidad del negocio.

Noticias de WSJ, Economista y Reforma
Noticias de WSJ, Economista y Reforma

Y es que no siempre se necesita un plan de sustentabilidad para que la sustentabilidad importe. A veces basta con leer el mercado, mirar al entorno y asumir lo que ya está ocurriendo.

Ese fue también el espíritu de la conversación con colegas: ¿Cómo ayudamos desde la consultoría? ¿Qué herramientas nos hacen relevantes? ¿Dónde y con quién estamos sentados? ¿Qué tipo de decisiones influimos?

Yo creo que el verdadero aporte ocurre cuando logramos llegar a la mesa correcta. Cuando hablamos con quienes ven el negocio completo. Y cuando dejamos de presentar “proyectos ESG” para empezar a traducir contextos, riesgos y oportunidades.

Y si ayer no dije mucho, fue porque escuchar también es parte de lo que hacemos. Esa escucha me dejó algo valioso: pulso, perspectiva y una mejor lectura de en qué anda el gremio… y dónde estamos parados desde Expok.

Al final de cuentas, todos —empresas, consultores, líderes— buscamos lo mismo: que las empresas y negocios sigan existiendo y que sigan prosperando.

Y es que una empresa responsable es la que sabe responder. Una empresa sustentable es la que opera en equilibrio. Y la que apuesta por la sostenibilidad, es aquella que entiende que su permanencia está ligada al contexto… y actúa en consecuencia.


Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.

Electrificar el transporte, una apuesta estratégica y sostenible

El crecimiento del transporte de carga de última milla y de pasajeros se ha convertido en uno de los principales detonantes de la adopción de vehículos eléctricos (VE) en México, fundamentalmente por la eficiencia de costos y su impacto favorable en el medio ambiente. Prueba de ello son los centenares de flotas de transporte público, de reparto y de aplicaciones digitales de movilidad que están adoptando soluciones más sostenibles.

De acuerdo con el Informe sobre la Brecha de Emisiones de la ONU, en 2023, el sector transporte fue el segundo mayor contribuyente de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a nivel global, con 8.4 gigatoneladas de CO₂ equivalente (GtCO₂e).

Además de ser más accesibles y tener un menor impacto ambiental, los VE han demostrado una mejora en Costo Total de Propiedad en comparación con los de combustión interna. Si se considera de forma global el precio de compra, los gastos en recarga eléctrica, el mantenimiento, la depreciación y los hábitos de conducción, han resultado ser más eficientes.

Y si bien electrificar flotas hace pleno sentido económico, la adquisición de vehículos eléctricos es sólo una parte del proceso. Este puede volverse más ágil y eficiente si se hace de la mano de expertos que acompañen integralmente, desde el financiamiento y planeación hasta la ejecución; el camino se tornará más sencillo.

Electrificar el transporte

Evite Improvisaciones

“Para la adquisición de VE destinados al transporte de pasajeros como medida para reducir emisiones contaminantes, mejorar la movilidad y aprovechar los ahorros de largo plazo, no basta con recibir la mejor oferta de precio o financiamiento de un proveedor de vehículos eléctricos”, comentó Constantino Rodríguez, Head Comercial de VEMO.

Para el directivo de la empresa mexicana líder en la transición hacia la movilidad limpia en Latinoamérica, lo importante es que esa estrategia esté dirigida por profesionales para evitar improvisaciones que puedan generar costos innecesarios o retrasos en la implementación.

Diseñado para empresas que desean electrificar sus flotas, VEMO EV Fleets ha desarrollado soluciones integrales que responden a esa necesidad, acompañándolas a lo largo de todo el proceso de transición.

Dicho proceso comprende desde la asesoría inicial para seleccionar las unidades, hasta la implementación de infraestructura de recarga, la gestión de flotas mediante plataformas especializadas y el uso de inteligencia de datos para optimizar rutas, recargas y eficiencia operativa.

Pasos para la electrificación de flotas

Dadas las economías de escala involucradas, al establecer un plan para la electrificación de flotas de transporte de carga, de pasajeros o de última milla, tenga en cuenta tres aspectos básicos:

1. La capacidad de generación y suministro de electricidad existentes para abastecer las rutas que pretende electrificar.

2. Las características y diseño de la infraestructura de recarga óptima que necesita su flota y su empresa, de acuerdo con su operación y presupuesto.

3. Las modificaciones a la operación actual, incluyendo la capacitación a los empleados de la empresa.

Es debido a estas consideraciones que se recomienda acercarse con un experto para garantizar una infraestructura de recarga que permita el mayor retorno a la inversión y asegure la continuidad operativa.

Electrificar el transporte

“La planeación adecuada para electrificar flotas, ya sean públicas o privadas, no debe verse como un obstáculo, sino como un paso estratégico necesario para una transición exitosa hacia la movilidad limpia. Aunque implica varios componentes técnicos y logísticos, no se trata de un proceso inalcanzable”, señaló Rodríguez.

Las ciudades en México enfrentan el reto de migrar hacia un modelo de movilidad limpia para mejorar la calidad del aire y avanzar hacia un futuro más sostenible, y el país tiene hoy la posibilidad de acelerar este cambio, en sintonía con objetivos globales, como los impulsados por las Naciones Unidas a través de la Urban Electric Mobility Initiative (UEMI), que busca que al menos 30% de los viajes urbanos se realicen en VE hacia 2030.

De acuerdo con la Asociación de Electromovilidad (EMA), de la cual VEMO forma parte, las ventas de VE crecieron un 33.76% durante el primer semestre de 2025 en comparación con el mismo periodo de 2024. Este aumento refleja que la electromovilidad ha alcanzado un punto de inflexión, reflejo de un interés creciente y más informado por parte de empresas y usuarios.

El bienestar laboral tiene nuevo nombre en México: la iniciativa efr

La iniciativa efr (Empresa Familiarmente Responsable), impulsada por la Fundación Másfamilia —organización española con 22 años de trayectoria— llega oficialmente a México con el objetivo de promover una cultura organizacional centrada en las personas y el equilibrio entre la vida personal, familiar y laboral.

Este modelo innovador, a través de su certificado efr, se presenta como una respuesta concreta a un desafío creciente: México ocupa el lugar 41 entre los países de la OCDE en balance vida-trabajo, con una calificación de apenas 0.4 en una escala de 0 a 10.

“Nuestro objetivo es contribuir al bienestar laboral, impulsar el balance entre la vida laboral, familiar y personal de los colaboradores, y con una herramienta (certificación) que puede ayudar a fortalecer las prácticas de recursos humanos, sostenibilidad y visión estratégica de las empresas, bajo un modelo ya puesto en prueba de más de dos décadas”, advierte Roberto Martínez, director global de efr. 

En el país, 54% de las personas prioriza su vida personal sobre el trabajo, de acuerdo con el Workmonitor 2024 de Randstad, por ello es relevante impulsar acciones en favor de crear culturas organizacionales centradas en la conciliación(equilibrio) y el bienestar laboral.

bienestar laboral

“La conciliación como le llamamos en España, equilibrio o balance como es entendida en México, no es solo una cuestión de horarios, de igualdad entre mujeres y hombres o de permisos parentales. Se trata de crear entornos laborales equilibrados, flexibles y responsables que beneficien tanto a los empleados/as en su proyecto de vida con propósito como a la propia organización. Con esta evolución respondemos a las necesidades de un mercado laboral que exige soluciones integrales para el bienestar”, explica Martínez.

Según el Workmonitor 2024 de Randstad, el 93% de los empleados considera el balance vida-trabajo como un aspecto principal al evaluar una nueva oferta laboral, solo superado por la compensación (95%). El 61% de los mexicanos no aceptaría una nueva oferta de empleo si  afectara su equilibrio personal y laboral, una proporción superior al promedio global (57%). Adicionalmente, 47% de los encuestados en México renunciaría a un empleo que les impida disfrutar de su vida personal.

La implementación de la certificación efr (empresa familiarmente responsable) impulsa significativamente varios indicadores clave en las organizaciones. Los datos revelan que las empresas certificadas experimentan un aumento en la productividad que oscila entre 31% y 40 por ciento.

Además de mejorar la eficiencia, la certificación efr contribuye a una notable reducción del ausentismo, con cifras que van del 43% al 51%. Este impacto positivo también se extiende al ámbito financiero, donde se observa una mejora en el valor accionario y la rentabilidad de entre el 15% y el 28%. 

El impacto positivo del certificado efr en nuestro país ya se observa en casos de éxito como el de Solunion México, empresas que tras implementar el modelo, logró reducir el ausentismo en un 35%, mejoró su puntaje de clima laboral en un 22%, y aumentó el compromiso de liderazgo en prácticas de bienestar en menos de un año.

El modelo efr es una herramienta de transformación cultural y organizacional que se adapta a las organismos de todos los tamaños: efr Empresa (grandes y PyMEs), efr Microentidad (menos de 50 empleados), efr Educación (para colegios y universidades) y efr Municipio.

bienestar laboral

Cabe destacar que, a nivel global, Másfamilia cuenta con 1,200 compañías certificadas en 20 países, beneficiando a más de 5 millones de personas a través de su cadena de valor y ha sido reconocida como Good Practice por la ONU, el IFFD (International Federation for Family Depelopment) y el Instituto Internacional de Doha para Estudios de la Familia y el Desarrollo. Y bajo el auspicio del European Unión Commitee of the Regions, se valoró la Iniciativa efr y los modelos de gestión efr como buenas prácticas en favor de la conciliación de la vida laboral y familiar.

“Este lanzamiento es un paso crucial en nuestra trayectoria. El concepto efr se enriquece gracias al compromiso de las empresas mexicanas que se suman a esta certificación, para promover y hacer reales los valores que reflejan lo que las personas y las organizaciones necesitan hoy: flexibilidad, equidad y corresponsabilidad. Nuestra misión sigue siendo liderar la transformación hacia entornos laborales más humanos, equitativos y responsables”, añadió Iván González, director efr México.

No sólo México está cambiando

Un desequilibrio entre el trabajo y la vida personal puede tener impactos negativos significativos. Datos de Deskbird indican que en Estados Unidos este desajuste puede causar 49% de perjuicio en relaciones familiares, 47% de pérdida de amistades y 38% de problemas de salud. Asimismo, estudios del Foro Económico Mundial revelan que 61% de las personas rechazaría una oferta de trabajo si esta afectara su balance personal y laboral, y 48% renunciaría si sus responsabilidades les impidieran disfrutar de su vida.

World Vision México convoca a construir espacios seguros para la protección infantil este 2026

Con motivo del Día Mundial contra la Trata de Personas y en el marco de la iniciativa #TurismoXLaNiñez, World Vision México llevó a cabo hoy el conversatorio “Construyendo Espacios Seguros para la Niñez rumbo al 2026”, un espacio de diálogo intersectorial para analizar los desafíos y compromisos necesarios para garantizar entornos seguros para niñas, niños y adolescentes.

El evento deportivo, que se celebrará de manera conjunta en México, Estados Unidos y Canadá, marcará un hito al reunir a 48 selecciones en 16 ciudades, incluyendo como sedes nacionales a Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Si bien representa una gran oportunidad para el país en términos económicos y turísticos, también implica riesgos importantes para la niñez en contextos de alta concentración de personas. Según ONU Turismo, México recibió alrededor de 45 millones de turistas internacionales en 2024, consolidándose en el sexto lugar mundial como destino turístico más visitado. Este nivel de afluencia masiva no solo impulsa la economía del país, sino que también magnifica los desafíos de protección infantil en entornos con alta concentración de persona

En este contexto, el conversatorio abordó los retos estructurales y sociales que deben atenderse para garantizar entornos seguros para niñas, niños y adolescentes en eventos de gran escala. Si bien este tipo de escenarios representa una oportunidad significativa para el país en términos económicos y turísticos, también implican riesgos importantes para la niñez, especialmente en contextos de alta concentración de personas. 

protección infantil

Durante el conversatorio participaron Claudia Lara y Rebeca Díaz Blas, enlaces del área Internacional de la Secretaría Técnica de la Comisión Intersecretarial en Materia de Trata de Personas, así como Tonatiuh Magos, líder del proyecto para México en el Center for Sport and Human Rights, quienes compartieron reflexiones clave sobre los desafíos que enfrentan niñas, niños y adolescentes en contextos de alta concentración de personas. Ambos coincidieron en la urgencia de implementar medidas preventivas ante posibles escenarios de abuso, explotación, trata de personas, desplazamiento forzado, separación familiar y otras formas de violencia, riesgos que tienden a intensificarse durante eventos masivos.

“Frente a un evento deportivo sin precedentes, debemos poner a la niñez en el centro de toda estrategia. Estas ocasiones representan una oportunidad para demostrar que México está preparado para proteger a su infancia mediante acciones preventivas y una coordinación efectiva frente a delitos como la trata de personas y la violencia contra niñas, niños y adolescentes.” afirmó Malcom Aquiles, Director de Incidencia en Políticas Públicas, Movilización y Salvaguarda de World Vision México 

protección infantil

En este mismo espacio, se abordaron también los riesgos específicos que enfrentan las y los niños deportistas, desde el abuso físico y psicológico hasta la explotación sexual, así como las barreras estructurales que enfrentan grupos en situación de vulnerabilidad como mujeres, personas con discapacidad, migrantes y comunidades con escasos recursos.

Como parte de su estrategia #TurismoXLaNiñez, World Vision México ha impulsado, en conjunto con autoridades locales, políticas y acciones para prevenir el abuso y la explotación infantil en municipios con vocación turística, sentando bases sólidas para proteger a la infancia durante eventos de alto impacto como la Copa Mundial.El conversatorio concluyó con hacer conciencia y tomar medidas preventivas para integrar la protección de niñas, niños y adolescentes en cada etapa de planeación, desarrollo y operación de eventos masivos como el que está en puerta este 2026.

La brecha persiste: mujeres mexicanas ganaron 34% menos que los hombres en 2024

En pleno 2024, la brecha de ingresos por género sigue siendo una realidad dolorosa en México. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las mujeres mexicanas percibieron 34% menos ingresos que los hombres durante el último año. Esta diferencia, que equivale a poco más de 4,111 pesos mensuales, revela una desigualdad estructural que persiste pese a los avances legislativos y de inclusión laboral.

Más allá de las cifras, esta brecha representa historias de talento desaprovechado, techos de cristal no rotos y mujeres que cargan con jornadas dobles. El dato es una llamada urgente a repensar políticas, liderazgos y prácticas empresariales que aún no logran traducirse en equidad económica.

Un problema crónico: 66 centavos por cada peso

Mauricio Rodríguez, del Inegi, lo resume en una frase contundente:

“Por cada peso que ganan los hombres en México, las mujeres reciben sólo 66 centavos”.

Esta afirmación no es nueva, pero sí alarmante. La brecha de ingresos por género lleva años estancada en cifras similares, mostrando un avance tan lento que se antoja desesperanzador.

De acuerdo con El economista, la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024 da cuenta del desequilibrio. Mientras el ingreso promedio mensual de los hombres fue de 12,016 pesos, el de las mujeres se situó en apenas 7,905. Este desequilibrio no es sólo monetario: implica menor acceso a vivienda, salud, ahorro y autonomía financiera.

Reconocer esta disparidad como un problema estructural y no individual es el primer paso para resolverlo. No se trata solo de mujeres ganando menos, sino de una economía entera que desperdicia su potencial productivo por sesgos de género.

La maternidad como penalización silenciosa

Uno de los datos más reveladores del informe del Inegi tiene que ver con la relación entre ingresos y número de hijas e hijos. En mujeres, el ingreso máximo se alcanza cuando tienen un solo hijo, mientras que en los hombres crece hasta cuando tienen dos. Esta diferencia deja entrever cómo la maternidad sigue siendo una barrera económica para ellas.

En palabras claras: la maternidad se penaliza. No solo se trata de ausencias por licencias o tiempo destinado al cuidado, sino de un sistema que no reconoce ni valora el trabajo de cuidados. Mientras tanto, los hombres no enfrentan las mismas consecuencias y, de hecho, pueden mejorar sus ingresos pese a tener más hijos.

El análisis con perspectiva de género es vital. No podemos hablar de equidad sin mirar cómo la experiencia de ser madre influye en las oportunidades laborales. Y desde la responsabilidad social, urge poner sobre la mesa esquemas más justos de corresponsabilidad familiar.

La trampa del cuidado: una barrera invisible

Las cifras de la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC) 2022 muestran un patrón claro: de los 31.7 millones de personas cuidadoras en México, el 75.1% son mujeres. Esta desproporción tiene consecuencias directas sobre su acceso al empleo, su tiempo disponible y, por supuesto, sus ingresos.

Las labores de cuidado —como atender a menores, personas enfermas o adultos mayores— no son remuneradas y son invisibilizadas en muchas políticas públicas y corporativas. Sin embargo, son justamente estas tareas las que dificultan que muchas mujeres entren o permanezcan en el mercado laboral.

brecha de ingresos por género

Desde una óptica de responsabilidad social, invertir en sistemas públicos y empresariales de cuidados no es un lujo, es una necesidad estratégica. Sin redistribución de las tareas del cuidado, será imposible cerrar la brecha de ingresos por género.

Participación laboral femenina: lejos de la OCDE

Otro dato preocupante es que, en la última década, la participación de las mujeres mexicanas en el mercado laboral ha oscilado apenas entre 43% y 46%. Esto nos coloca muy por debajo del promedio de la OCDE, que es del 67%. La baja participación es tanto causa como consecuencia de la brecha de ingresos por género.

Cuando las mujeres están subrepresentadas en la fuerza laboral, pierden poder de negociación, posibilidades de ascenso y acceso a mejores salarios. Pero también, las estructuras laborales tienden a perpetuar modelos masculinizados que no consideran la realidad de las trabajadoras.

Reducir esta brecha implica promover empleos dignos, flexibles, con igualdad de oportunidades y con políticas claras de conciliación laboral. No basta con abrir puertas: hay que asegurar que las mujeres puedan atravesarlas en condiciones de equidad.

brecha de ingresos por género

Edad, ingresos y el techo de cristal

La ENIGH 2024 revela otro matiz importante: mientras que el ingreso masculino alcanza su punto más alto entre los 40 y 59 años, en el caso de las mujeres se da entre los 30 y 49. Esta diferencia puede interpretarse como un reflejo del llamado “techo de cristal”, esa barrera invisible que impide que muchas mujeres escalen a puestos de mayor responsabilidad.

La pérdida de ingresos con la edad en el caso femenino puede deberse a varios factores: abandono del empleo para cuidar a familiares, menor acceso a puestos de liderazgo o menor inversión en su capacitación profesional. En todos los casos, hablamos de una cadena de decisiones estructurales, no individuales.

Combatir el techo de cristal requiere una combinación de políticas de equidad salarial, mentorías, liderazgos diversos y métricas claras de inclusión. No se trata solo de sumar mujeres, sino de que estas puedan mantenerse y crecer en sus carreras.

brecha de ingresos por género

Más allá del dato: corresponsabilidad y acción empresarial

La brecha de ingresos por género no puede resolverse únicamente con reformas legales o políticas públicas. Las empresas tienen un papel protagónico en la solución, desde sus procesos de contratación y promoción, hasta en el diseño de beneficios laborales con perspectiva de género.

La transparencia salarial, las auditorías de equidad, los programas de liderazgo femenino y la implementación de esquemas flexibles son algunas de las herramientas con las que el sector privado puede contribuir activamente. También es clave impulsar culturas organizacionales que desafíen los estereotipos y promuevan la corresponsabilidad.

La responsabilidad social debe dejar de ser un discurso y convertirse en una práctica cotidiana. Apostar por la equidad salarial no es sólo justo, también es rentable: incrementa la productividad, reduce la rotación y mejora la reputación corporativa.

La brecha de ingresos por género en México no es una casualidad ni un fenómeno reciente: es el resultado de estructuras históricas de desigualdad que seguimos arrastrando. Pero cada dato, como el de esta ENIGH 2024, es también una oportunidad para actuar, transformar y construir nuevos modelos.

Cerrar esta brecha no es solo una deuda con las mujeres mexicanas, es un imperativo económico, ético y social. Para quienes trabajamos en responsabilidad social, el reto es claro: pasar del diagnóstico a la acción, con valentía y compromiso.

Porque la igualdad no llegará sola. Hay que construirla, sostenerla y defenderla. Todos los días.

6 formas en que la IA puede fortalecer a la RSE

En un mundo donde la tecnología avanza a un ritmo vertiginoso, la Inteligencia Artificial (IA) ya no es una promesa del futuro: es una herramienta del presente. Para quienes trabajamos en responsabilidad social empresarial (RSE), el desafío no solo está en comprender su funcionamiento, sino en aprovechar su potencial para profundizar nuestro impacto.

La pregunta clave ya no es si debemos usarla, sino cómo hacerlo de forma ética, transparente y con enfoque social. En esta nota exploraremos cómo la IA puede fortalecer a la RSE desde una perspectiva que combina eficiencia, sostenibilidad y derechos humanos. Estas seis formas buscan abrir el diálogo sobre una RSE más inteligente y proactiva.

6 formas en que la IA puede fortalecer a la RSE

1. Monitoreo ético y en tiempo real

Uno de los grandes retos en RSE es la trazabilidad de compromisos en cadenas de valor extensas. Hoy, gracias a algoritmos de IA, las empresas pueden monitorear en tiempo real condiciones laborales, consumo energético o emisiones contaminantes, ayudando a tomar decisiones rápidas y basadas en datos.

Esto significa que la IA puede fortalecer a la RSE al facilitar sistemas de alerta temprana que identifiquen prácticas riesgosas antes de que escalen. Así, las compañías pueden corregir el rumbo y evitar daños reputacionales o sociales.

IA puede fortalecer a la RSE

2. Escucha activa a grupos de interés

La relación con stakeholders exige más que informes anuales: requiere diálogo constante. Herramientas de IA como análisis de sentimientos o procesamiento de lenguaje natural permiten identificar tendencias, preocupaciones y percepciones de clientes, colaboradores o comunidades.

De esta manera, la IA puede fortalecer a la RSE ayudando a que las organizaciones respondan de forma más humana y oportuna, con base en lo que realmente se está diciendo en redes, foros o encuestas abiertas.

3. Optimización de recursos en proyectos sociales

Uno de los errores frecuentes en programas de impacto social es no alinear recursos con necesidades reales. La IA puede analizar grandes volúmenes de información pública y privada para señalar zonas prioritarias, comunidades vulnerables o brechas específicas.

Aplicada con sensibilidad, la IA puede fortalecer a la RSE permitiendo que las inversiones sociales sean más precisas, medibles y sostenibles, reduciendo el desperdicio y maximizando el alcance.

IA puede fortalecer a la RSE

4. Transparencia y rendición de cuentas automatizada

En un contexto donde la rendición de cuentas es un diferenciador clave, la IA puede ser aliada para automatizar reportes, detectar anomalías en la información o verificar compromisos ESG.

Al usar estas tecnologías, la IA puede fortalecer a la RSE asegurando que los informes no solo cumplan con estándares, sino que sean auditables, trazables y confiables, minimizando el riesgo de greenwashing.

5. Educación personalizada en sostenibilidad

No todas las personas en una empresa tienen el mismo nivel de comprensión sobre RSE. Plataformas educativas basadas en IA pueden adaptar contenidos según el perfil del usuario, reforzando competencias clave para promover una cultura empresarial más ética.

Este enfoque de formación continua y personalizada es una vía poderosa en la que la IA puede fortalecer a la RSE, haciendo del aprendizaje en sostenibilidad un proceso inclusivo y dinámico.

IA puede fortalecer a la RSE

6. Detección de sesgos y promoción de la equidad

La IA puede perpetuar desigualdades si no se regula, pero también puede ayudarnos a combatirlas. Analizando procesos de selección, promociones o asignaciones de proyectos, puede identificar patrones discriminatorios y sugerir mejoras.

Así, la IA puede fortalecer a la RSE como una herramienta de justicia interna, ayudando a que las empresas sean más equitativas y diversas en sus estructuras y decisiones.

Incorporar inteligencia artificial a la estrategia de responsabilidad social no se trata solo de ser más tecnológicos, sino de ser más humanos en nuestras decisiones. La IA puede fortalecer a la RSE si se diseña, implementa y evalúa con un enfoque ético, participativo y centrado en el bien común.

Las organizaciones que abracen esta visión no solo serán más competitivas, también serán más conscientes. Y en un futuro donde la confianza es clave, eso marcará toda la diferencia.

¿Cómo aplicar principios de economía circular en servicios, no solo en productos?

En el imaginario colectivo, la economía circular suele estar asociada a productos: reciclaje de envases, rediseño de materiales o reutilización de ropa. Sin embargo, si queremos transformar verdaderamente los sistemas económicos, es urgente expandir esta visión hacia los servicios. Aplicar los principios de economía circular en servicios permite reducir impactos invisibles, mejorar la eficiencia operativa y generar modelos regenerativos más allá del objeto físico.

Hoy más que nunca, las empresas de servicios —desde firmas de consultoría hasta plataformas digitales— tienen un rol clave en el rediseño sistémico. La economía circular en este ámbito no solo se traduce en beneficios ambientales, sino también en ventajas reputacionales, competitivas y de largo plazo. ¿Cómo hacerlo sin caer en greenwashing? A continuación, exploramos seis caminos para aplicar auténticamente los principios de economía circular en servicios.

1. Diseñar servicios con ciclos de vida regenerativos

Al igual que en los productos, los servicios pueden pensarse desde el diseño para generar el menor desperdicio posible y aportar valor continuo. Esto implica considerar desde el inicio su huella ambiental, la eficiencia de sus procesos y la posibilidad de retroalimentación constante.

Por ejemplo, una consultoría puede crear paquetes modulares que evolucionen con las necesidades del cliente, en lugar de ofrecer entregables únicos que se descarten. Así, se construye una relación más circular, donde el conocimiento se reinvierte y perfecciona en cada ciclo.

Implementar los principios de economía circular en servicios desde la etapa de diseño requiere un cambio de mentalidad: dejar de ver el servicio como un “evento” y comenzar a entenderlo como un “sistema en movimiento”.

economía circular en servicios

2. Integrar tecnologías para extender la utilidad del servicio

En la era digital, la circularidad puede fortalecerse a través de plataformas tecnológicas. Herramientas de automatización, analítica de datos y aprendizaje automático pueden mejorar la adaptabilidad y personalización del servicio a lo largo del tiempo.

Esto permite, por ejemplo, que una empresa de capacitación profesional replique contenidos útiles, actualice módulos automáticamente o mida en tiempo real el impacto en el aprendizaje, en lugar de ofrecer cursos únicos y desechables.

Adoptar tecnología no debe entenderse como un fin, sino como un medio para reforzar los principios de economía circular en servicios, ampliando su alcance y reduciendo los recursos necesarios para generar valor.

3. Optimizar la experiencia del cliente con base en el uso real

Uno de los principios clave de la economía circular es optimizar el uso en lugar de la posesión. En servicios, esto puede traducirse en ofrecer soluciones personalizadas que se ajusten a la frecuencia, intensidad o formato que el cliente realmente necesita.

Empresas de streaming, coworking o movilidad como servicio ya lo aplican: se paga por uso, no por propiedad. Este enfoque también puede trasladarse a servicios jurídicos, educativos o de salud, donde la experiencia se adapta de manera dinámica al usuario.

Diseñar con esta lógica no solo reduce desperdicios operativos, sino que refuerza el compromiso con los principios de economía circular en servicios, donde el foco está en la eficiencia del uso y no en la cantidad de entregables.

economía circular en servicios

4. Promover modelos de colaboración y co-creación

La economía circular se apoya en la inteligencia colectiva. Los servicios pueden evolucionar hacia esquemas colaborativos donde usuarios, proveedores y aliados co-crean soluciones, evitando redundancias y acelerando el aprendizaje compartido.

Un ejemplo potente son las plataformas de código abierto o comunidades de práctica, que desarrollan conocimiento de forma descentralizada y abierta, multiplicando su utilidad social sin agotar recursos.

Fomentar la co-creación ayuda a cumplir los principios de economía circular en servicios al permitir que cada actor agregue valor en lugar de consumirlo, fomentando la resiliencia y la regeneración del sistema.

5. Medir impacto y retroalimentar el sistema

Sin métricas, no hay circularidad. Evaluar continuamente los efectos del servicio —ambientales, sociales, económicos— permite hacer ajustes oportunos y mantener una lógica de mejora continua. Esto también abre la puerta a la rendición de cuentas y evita prácticas de impacto limitado.

El análisis de ciclo de vida, los indicadores de desempeño sostenible o los sistemas de retroalimentación del cliente pueden integrarse de manera ágil en modelos de servicio, sin convertirlos en procesos pesados.

Medir es también comunicar. Cuando se difunden resultados tangibles, se consolida la narrativa de que los principios de economía circular en servicios son una realidad alcanzable, medible y replicable.

economía circular en servicios

6. Cerrar ciclos más allá de la entrega del servicio

Un servicio circular no termina con su ejecución. Puede dar paso a otros ciclos de valor: mentorías postventa, reutilización de conocimientos, donación de capacidades o transferencia de aprendizajes a nuevas audiencias.

Una agencia de comunicación, por ejemplo, puede documentar metodologías exitosas y compartirlas con organizaciones sin fines de lucro, multiplicando su impacto. Así, el conocimiento no se pierde: se transforma.

Cerrar ciclos es el corazón de los principios de economía circular en servicios, y en ello reside su potencial más profundo: generar valor que se expanda, en lugar de agotarse.

Circularidad que trasciende lo tangible

Aplicar los principios de economía circular en servicios no solo es posible, sino urgente si queremos construir modelos económicos sostenibles, inclusivos y resilientes. El reto está en romper con viejos esquemas de linealidad y diseñar experiencias que aprendan de sí mismas, que sumen sin restar y que tengan un propósito regenerativo desde el inicio.

Más allá de modas o reportes de sostenibilidad, avanzar hacia servicios circulares significa repensar el rol de nuestras organizaciones en el tejido social y ambiental. Porque si los servicios son invisibles, su impacto no tiene por qué serlo.

Trump avanza para eliminar norma que protege la salud frente a gases contaminantes

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En una movida que ha desatado alarma entre ambientalistas y expertos en política pública, la administración de Donald Trump ha propuesto eliminar una de las piedras angulares en la lucha contra el cambio climático: la norma climática que desde 2009 reconoce los gases de efecto invernadero como una amenaza directa a la salud pública. Esta acción, impulsada por la actual dirección de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), pretende revertir décadas de avances regulatorios.

La “declaración de peligro”, como se le conoce, no solo ha servido de base legal para controlar las emisiones contaminantes, sino que también ha sido fundamental en la elaboración de políticas orientadas a reducir el impacto del transporte y la industria en el medio ambiente. La revocación de esta norma climática no solo representaría una regresión normativa, sino también un cuestionamiento profundo al compromiso institucional de Estados Unidos con la salud de su población y la sostenibilidad del planeta.

La norma climática: cimiento legal del combate al cambio climático

De acuerdo con The Guardian, desde 2009, la norma climática se ha mantenido como el argumento legal que permite a la EPA regular emisiones contaminantes bajo la Ley de Aire Limpio. Al considerar al dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero como un riesgo para la salud pública, abrió la puerta a una política ambiental ambiciosa y necesaria.

Gracias a esta base legal, se lograron avances importantes en la regulación de sectores críticos como el transporte y la generación de energía. Esta herramienta permitió establecer límites de emisión para automóviles, camiones y plantas industriales, protegiendo no solo el ambiente, sino también a las comunidades más vulnerables.

norma climática

La propuesta de derogar esta norma amenaza con desmantelar todo ese andamiaje legal. Y, en efecto, esa es la intención reconocida por Lee Zeldin, actual administrador de la EPA, quien califica su eliminación como “la mayor acción desregulatoria en la historia de Estados Unidos”.

Desregulación bajo el pretexto del éxito económico

La narrativa detrás de esta propuesta se apoya en una lógica de crecimiento económico desregulado. Zeldin ha comparado la norma climática con un dogma ideológico, describiéndola como “el santo grial de la religión del cambio climático”, una frase que no solo desacredita la ciencia, sino que reduce un problema global a una supuesta batalla cultural.

Acompañado por una orden ejecutiva del expresidente Trump, el anuncio de Zeldin forma parte de una estrategia más amplia que contempla la eliminación de 31 normas ambientales clave. Entre ellas, destacan aquellas relacionadas con el aire limpio, el agua potable y la mitigación del cambio climático.

Para algunos sectores conservadores, esta cruzada representa una liberación de cargas económicas para las industrias. Sin embargo, los expertos advierten que el costo social, ambiental y sanitario podría ser incalculable y, sobre todo, irreversible.

norma climática

Impactos en la salud pública: la otra cara del desmantelamiento

Eliminar la norma climática no es solo una cuestión técnica o jurídica; es, en esencia, una amenaza directa a la salud pública. Así lo han advertido tres exadministradores de la EPA, incluidos funcionarios nombrados por gobiernos republicanos. Entre ellos, Christine Todd Whitman, quien declaró que esta administración representa un verdadero “hallazgo de peligro” por su desprecio hacia el bienestar ciudadano.

La relación entre gases de efecto invernadero y enfermedades respiratorias, cardiovasculares y neurológicas está ampliamente documentada. Eliminar la capacidad legal de limitar estas emisiones abre la puerta a una mayor exposición de la población a contaminantes peligrosos.

El impacto sería especialmente grave en comunidades ya vulnerables, como aquellas que viven cerca de corredores industriales o carreteras con alto tráfico vehicular. En estos contextos, la norma climática ha sido una barrera protectora ante la contaminación crónica.

Transporte y clima: un futuro incierto sin regulación

El sector transporte es la mayor fuente de emisiones de gases de efecto invernadero en Estados Unidos. La norma climática ha sido esencial para implementar los Estándares de Autos y Camiones Limpios, que presionan a los fabricantes a innovar y producir vehículos más eficientes o eléctricos.

La eliminación de los límites de emisiones de escape propuestos por la EPA frena este avance y debilita los incentivos hacia una transición energética más sostenible. Esto implica un retroceso no solo en términos ambientales, sino también en el posicionamiento global de Estados Unidos frente a la carrera por la electromovilidad.

Sin estos estándares, los consumidores podrían quedar expuestos a una mayor oferta de vehículos contaminantes, perpetuando un modelo de consumo obsoleto e insostenible en plena crisis climática.

norma climática

La batalla legal: ¿una propuesta sin futuro?

A pesar del anuncio de la EPA, expertos en derecho ambiental consideran que derogar la norma climática será un desafío jurídico casi imposible. El precedente de la Corte Suprema de 2007, que otorgó autoridad a la EPA para regular estos gases, limita el margen de acción del gobierno.

David Doniger, del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales, ha advertido que ningún argumento científico serio podría sostener la eliminación de la declaración de peligro en tribunales. En su opinión, la propuesta no es más que un “disparo político” para desmantelar la legislación climática.

Los grupos ambientalistas ya se preparan para una larga batalla en los tribunales, conscientes de que este precedente puede afectar no solo el presente, sino también la posibilidad de que futuras administraciones impulsen nuevas normas ambientales.

norma climática

Responsabilidad social y climática: una línea que no debe cruzarse

Desde la perspectiva de la responsabilidad social empresarial y gubernamental, este intento de eliminar la norma climática representa una violación ética de los compromisos asumidos por las instituciones para proteger la vida y el entorno de las generaciones presentes y futuras.

El desdén hacia la ciencia, el desmantelamiento de salvaguardas legales y la prioridad absoluta al lucro económico por encima del bienestar social son señales preocupantes de un modelo político que ignora los principios más básicos del desarrollo sostenible.

En este contexto, el rol de las empresas, la sociedad civil y los gobiernos locales cobra una relevancia crítica. Proteger la norma climática no es solo un deber legal, es una exigencia moral que interpela a todos los actores del ecosistema socioambiental.

La propuesta de eliminar la norma climática no es un simple ajuste regulatorio: es un ataque frontal contra décadas de lucha ambiental y una amenaza directa a la salud pública. Aunque los tribunales podrían frenar su avance, el hecho de que se haya propuesto revela una peligrosa visión que reduce la protección ambiental a un obstáculo para el crecimiento económico.

Ante este panorama, quienes trabajamos en responsabilidad social debemos alzar la voz con claridad. No podemos permitir que intereses políticos temporales comprometan el futuro climático del planeta. Proteger la norma climática es proteger la vida.

¿COP30 en riesgo? Los altos precios en Brasil ponen en jaque la participación de países pobres

El mundo observa con atención la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), programada para celebrarse en noviembre en Belém, Brasil. Este evento, clave para fortalecer los compromisos globales frente a la crisis climática, se encuentra en el centro de una controversia que amenaza con limitar la presencia de países en desarrollo en las mesas de negociación.

De acuerdo con The Guardian, las alarmas se han encendido tras conocerse que los costos de alojamiento en la sede se han disparado, en algunos casos alcanzando cifras de hasta 700 dólares por noche. La posibilidad de que estas tarifas restrinjan la participación en la COP30 de delegaciones con presupuestos reducidos es ahora un tema prioritario para la ONU y los organizadores brasileños.

Precios inalcanzables: el primer obstáculo

Desde que se confirmó a Belém como ciudad anfitriona, la demanda de alojamiento superó por mucho la oferta. Con solo 18,000 plazas hoteleras disponibles frente a los 45,000 asistentes esperados, los precios se dispararon. Esta situación ha puesto a delegaciones africanas, pequeños Estados insulares y organizaciones civiles en una posición delicada.

El presidente del Grupo Africano de Negociadores, Richard Muyungi, ha advertido que muchos países podrían reducir el número de representantes o incluso quedar fuera de las negociaciones si no se encuentran soluciones viables. “No estamos dispuestos a sacrificar nuestra participación en la COP30 por costos tan desproporcionados”, afirmó.

Este aumento de precios también afecta a países desarrollados, que reportan dificultades similares. Algunos diplomáticos europeos ya han anticipado que reducirán sus delegaciones a la mitad en comparación con conferencias anteriores.

Brasil responde con medidas de emergencia

Ante las crecientes críticas, el gobierno brasileño ha anunciado medidas para ampliar la oferta de alojamiento. Entre ellas, la adquisición de dos cruceros para proporcionar 6,000 camas adicionales y la apertura de reservas con tarifas más accesibles para países en desarrollo. Sin embargo, el costo de 220 dólares por noche sigue superando la dieta diaria (DSA) de 149 dólares que ofrece la ONU a muchas delegaciones.

A pesar de estos esfuerzos, persiste el escepticismo. Diplomáticos advierten que las medidas llegan tarde y que la infraestructura de Belém, una ciudad selvática con apenas 1.3 millones de habitantes, difícilmente soportará el flujo de visitantes.

La discusión sobre la logística ha desviado el foco de los objetivos climáticos. Para muchas delegaciones, la participación en la COP30 depende ahora de decisiones que poco tienen que ver con la agenda medioambiental.

participación en la COP30

La crítica por la elección de Belém

La designación de Belém como sede no ha estado exenta de polémica. Críticos señalan que un centro urbano más grande habría ofrecido una infraestructura adecuada para albergar a los delegados y participantes de la sociedad civil.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha defendido la elección argumentando la importancia simbólica de celebrar la cumbre en el corazón de la Amazonía. Sin embargo, declaraciones suyas como “dormir bajo las estrellas” en respuesta a la falta de hoteles, han sido calificadas como insensibles.

Esta controversia refleja el dilema de priorizar la visibilidad política frente a las necesidades prácticas. Para muchas delegaciones, el riesgo de no asegurar un alojamiento podría significar una disminución directa en su participación en la COP30.

La voz de los más vulnerables

Los pequeños Estados insulares y las comunidades indígenas, cuya voz es fundamental en estas negociaciones, son quienes enfrentan mayores barreras. Organizaciones de la sociedad civil y ONG han alertado que, sin apoyo financiero, su presencia podría verse gravemente limitada.

Juan Carlos Monterrey Gómez, negociador panameño, expresó su preocupación en junio: “Esta podría ser la COP más inaccesible de los últimos tiempos”. Según él, las decisiones que se tomen en Belém tendrán un impacto desproporcionado sobre las poblaciones más vulnerables al cambio climático.

participación en la COP30

La exclusión de estos actores socavaría la legitimidad de la cumbre. Para muchos expertos, la diversidad de voces es clave para que las resoluciones sean efectivas y equitativas.

Impacto en la agenda climática

Si los países con menor capacidad económica reducen su representación, la dinámica de las negociaciones podría cambiar de manera significativa. Menos voces implican menos presión para que los compromisos climáticos tengan un enfoque inclusivo.

La falta de representación equitativa también afectaría el seguimiento de los acuerdos, pues los países menos representados serían quienes más dificultades tendrían para implementar medidas de mitigación y adaptación.

La participación en la COP30 no es solo una cuestión de números; es un elemento esencial para mantener la credibilidad del proceso multilateral que busca frenar el calentamiento global.

participación en la COP30

¿Qué sigue para los organizadores?

El 11 de agosto, Brasil deberá presentar avances concretos en la reunión convocada por la ONU para revisar la situación. Los organizadores están bajo presión para ofrecer garantías claras de alojamiento asequible.

La comunidad internacional espera respuestas contundentes. Las soluciones podrían incluir subsidios adicionales, alianzas con el sector privado e incluso la reubicación parcial de delegaciones en ciudades cercanas.

El tiempo corre, y cada día que pasa aumenta la incertidumbre. La confianza en la logística de la cumbre es ahora tan importante como los acuerdos que se buscan alcanzar en ella.

La COP30 se perfila como un momento decisivo en la lucha contra la crisis climática, pero los altos costos de alojamiento amenazan con dejar fuera a quienes más necesitan estar presentes. La participación en la COP30 debe ser equitativa si se aspira a acuerdos globales verdaderamente representativos.

Garantizar la asistencia de todas las voces —en especial de los países más vulnerables— es más que una cuestión logística: es un imperativo ético. La ONU y Brasil tienen la responsabilidad de actuar con rapidez para que la próxima cumbre no se recuerde por la exclusión, sino por los avances hacia un planeta más justo y sostenible.

Una malteada con propósito: Shake Shack México dona más de 600 mil pesos a favor de jóvenes LGBTQ+

A lo largo de los últimos años, Shake Shack México ha demostrado que la responsabilidad social va más allá de sus cocinas. En cada Mes del Orgullo, la marca encuentra nuevas formas de sumar esfuerzos por una sociedad más equitativa y empática. Este 2025 no fue la excepción: con el lanzamiento de una campaña solidaria en colaboración con The Trevor Project México, Shake Shack volvió a poner en alto su compromiso con la diversidad, la inclusión y el bienestar de las juventudes LGBTQ+.

La iniciativa, impulsada durante el mes de julio a través de sus canales digitales, consistió en donar el 50% de las ganancias generadas por la venta de su edición especial “Vanilla Cookies & Cream Shake” a The Trevor Project MX, una organización que ofrece apoyo emocional y trabaja activamente en la prevención del suicidio entre jóvenes de la comunidad LGBTQ+.

Un apoyo que salva vidas desde la RSE

Gracias a la participación activa de sus comensales, seguidores y aliados, la campaña logró recaudar $637,369.00 MXN, monto que será destinado a fortalecer los servicios de atención, acompañamiento psicológico y contención en situaciones de crisis que brinda The Trevor Project en México, a través de sus plataformas de atención gratuita, segura y disponible las 24 horas.

Para Shake Shack México, esta suma representa mucho más que una cifra: es un reflejo de la empatía colectiva y del poder que tiene la comunidad para provocar cambios reales cuando se une por una causa.

malteada con propósito

The Trevor Project MX: un canal de ayuda para quienes más lo necesitan

The Trevor Project llegó a México en 2023 con un propósito claro: ser un puente de apoyo para jóvenes LGBTQ+ que atraviesan momentos difíciles o se sienten en riesgo. Su plataforma brinda atención a través de WhatsApp y chat, con personal capacitado para responder con sensibilidad y eficacia a cualquier situación de crisis. Desde entonces, ha acompañado a miles de jóvenes en todo el país, muchos de los cuales descubren en este espacio un primer contacto seguro para hablar de lo que les duele.

Para el equipo de Trevor Project MX, el respaldo de marcas como Shake Shack México no solo significa un impulso económico, sino también una oportunidad clave para visibilizar su labor y llegar a más personas que podrían necesitar ayuda urgente, pero no saben dónde buscarla.

Una comunidad que responde con amor

La campaña tuvo una recepción muy positiva entre nuestros invitados. Saber que al pedir una malteada estaban ayudando a alguien que lo necesita generó un gran sentido de comunidad. Además de disfrutar de una bebida con causa, los consumidores se llevaron a casa un sticker conmemorativo, como recordatorio de que cada acción cuenta.

Más allá de la recaudación, esta campaña sirvió para abrir conversaciones importantes, sensibilizar al público y reforzar el papel que juegan las empresas como agentes de cambio social.

Compromiso con causa desde la cocina

Con esta campaña, Shake Shack México —parte de Grupo Restaurantero Gigante— reafirma su voluntad de construir una sociedad más justa e inclusiva, y de utilizar su presencia en el mercado para amplificar mensajes de respeto, diversidad y empatía. Esta es ya la cuarta edición de su campaña de Orgullo, y la primera en la que The Trevor Project MX es beneficiaria directa.

malteada con propósito

En palabras de Javier, director de marketing y recaudación de la organización:

“Que una marca como Shake Shack se sume a nuestra misión nos llena de esperanza. Esta campaña no solo nos ayudó a llegar a más personas, también le recordó a muchas juventudes que no están solas, y que hay un lugar al que pueden acudir cuando más lo necesitan”.

Una malteada que nos recuerda lo importante: amar, apoyar y actuar

Shake Shack México ha demostrado que no se necesita cambiar el menú para cambiar el mundo. A veces, lo que se requiere es compromiso, visión y una red de aliados —clientes, organizaciones y colaboradores— que creen en el poder de las causas justas.

Desde Grupo Restaurantero Gigante celebran estas acciones que combinan sabor y solidaridad, y que nos recuerdan que la responsabilidad social también se vive en cada decisión que se toma como marca.

¿Cuál es la estrategia de Corporativo Kosmos para lograr un entorno laboral seguro y saludable?

En el mundo empresarial actual, garantizar la salud y el bienestar de los colaboradores no es solo un valor ético, sino una estrategia esencial para la productividad y sostenibilidad. Las empresas que adoptan una cultura preventiva y humana generan entornos más seguros, mejor clima organizacional y mayor sentido de pertenencia entre su personal.

Corporativo Kosmos es un ejemplo destacado en este rubro debido a su compromiso con la salud en el trabajo, respaldado por la implementación de la norma internacional ISO 45001. A través de esta certificación voluntaria, el corporativo ha fortalecido sus procesos, reduciendo riesgos laborales y promoviendo el desarrollo integral de su equipo.

Salud en el trabajo: eje estratégico en Corporativo Kosmos

La norma ISO 45001 brinda el marco necesario para prevenir accidentes laborales y fomentar entornos laborales saludables y es por ello que Corporativo Kosmos la aplica a través de múltiples acciones que incluyen campañas médicas, prevención de riesgos ergonómicos y psicosociales, y capacitaciones constantes, tal como lo explica Guillermo Hernández, jefe médico del Corporativo: 

“Buscamos que los colaboradores tengan mejor salud y estilo de vida, y no solo ellos, sino también sus familias”

Estas medidas no solo se aplican de forma correctiva, sino preventiva, con acciones como revisiones médicas periódicas, tomas de presión y glucosa, pláticas sobre el plato del buen comer y seguimiento de factores de riesgo:

“Cada plática, cada revisión, es una herramienta para que el personal se sienta cuidado y respaldado”.

Guillermo Hernández, jefe médico del Corporativo.

La implementación de esta estrategia ha generado resultados positivos tanto para el bienestar de los colaboradores como para la empresa, la cual ha identificado una menor rotación de personal, mayor identificación con la empresa y mejor ambiente laboral:

“Somos responsables de nuestro personal. Es importante que se sientan cómodos, seguros y valorados”.

Guillermo Hernández, jefe médico del Corporativo.

Capacitar, concientizar y prevenir: pilares de una cultura organizacional humana

La norma ISO 45001 no es obligatoria, pero Corporativo Kosmos la ha asumido como parte integral de su cultura. La empresa cumple con la normatividad de la STPS e incorpora medidas como pasillos delimitados, rutas de evacuación, brigadas de seguridad, y equipo de protección adecuado para cada función. Gracias a la implementación de esta normativa, la compañía ha logrado reducir accidentes y aumentar la eficiencia operativa.

Uno de los grandes aciertos de Corporativo Kosmos ha sido ir más allá de la capacitación técnica para apostar por la concientización de cada uno de los colaboradores y hacerles ver que prevenir y evitar riesgos es una medida que no solo los beneficia y protege a ellos, sino todas y todos:

“Capacitar es que escuchen una charla. Concientizar es que entiendan lo que puede pasar si no se cuidan”. 

Wendy Flores, Gerente de Seguridad y Medio Ambiente.

Además, se promueven programas como “Me cuidas, te cuido y nos cuidamos”, que fomenta la corresponsabilidad entre compañeros. “Si tú te accidentas, me afecta también a mí y nos afecta a todos”, explica Wendy Flores, otra colaboradora del Corporativo Kosmos. Gracias a este tipo de iniciativas, la salud en el trabajo se convierte en una responsabilidad compartida y una herramienta poderosa para elevar la productividad y la seguridad.

entorno laboral seguro

ISO 45001: una decisión voluntaria que marca la diferencia

Aunque ninguna ley obliga a las empresas a certificarse en la ISO 45001, Corporativo Kosmos ha decidido implementarla como parte de su compromiso con la excelencia. Esto ha permitido reducir costos operativos, bajar la prima de riesgo y brindar condiciones más seguras para todos:

“Esta norma ayuda a diferenciarnos de otras compañías: no solo hacemos las cosas, las hacemos cuidando a nuestra gente”.

Guillermo Hernández, jefe médico del Corporativo.

Además, la aplicación de estas medidas va desde lo técnico hasta lo humano. Cada accidente es analizado a fondo para identificar su causa: desde el uso inadecuado de herramientas hasta el estrés emocional de un colaborador. “Incluso si alguien tiene problemas en casa, buscamos apoyarlo. La salud física y emocional son igual de importantes”, agrega Wendy.

Asimismo, el enfoque integral de salud en el trabajo se extiende a la familia. Se ofrecen servicios como revisiones visuales gratuitas, actividades recreativas fuera del horario laboral e inclusión de familiares en campañas preventivas: “El objetivo es que todos se sientan parte de una gran familia. Así lo vivimos día con día”, concluye Guillermo.

Salud en el trabajo

Bienestar de los colaboradores como ruta al éxito: Corporativo Kosmos

Corporativo Kosmos ha entendido que el cuidado del personal es la base de toda operación eficiente y humana. Su apuesta por la ISO 45001 no solo ha elevado sus estándares internos, sino que ha reafirmado su compromiso con el respeto, la prevención y el bienestar de cada colaborador.

Gracias a la integración de acciones concretas, campañas constantes y procesos de mejora continua, esta empresa demuestra que sí es posible construir un entorno laboral sano, donde la seguridad y la salud sean prioridad. Su modelo es un referente para otras compañías que desean avanzar en esta dirección.

La visión de Corporativo Kosmos no se limita a cumplir una norma, sino que busca transformar la experiencia laboral en una más digna, segura y consciente. Al hacerlo, confirma que invertir en las personas es la mejor estrategia para alcanzar el éxito colectivo y sostenible.

Eco Jornadas LTH promueven la conservación de ecosistemas, en el marco del Día Internacional para la Conservación de los Manglares

Aunque los manglares cubren apenas 1% de la superficie terrestre, su impacto es inmenso: actúan como barreras naturales que protegen las costas de tormentas y huracanes y son el hogar de cientos de especies marinas, aves y otros seres vivos. Esto los hace un ejemplo de ecosistemas vulnerables que pueden beneficiarse con programas de educación ambiental.

En el marco del Día Mundial de la Conservación de los Ecosistemas de los Manglares, que se conmemora el 26 de julio, las iniciativas de educación ambiental que promueven la conciencia ecológica y la acción comunitaria en favor de los ecosistemas más vulnerables de México son de gran importancia. Clarios y su reconocida marca LTH® reafirman su compromiso con la protección del medio ambiente a través de sus Eco Jornadas LTH.

Cuando los niños descubren en talleres de educación ambiental que al cuidar un ecosistema protegen también lo que puede ser el hogar de especies fascinantes como monos, lagartos y hasta jaguares, en el caso de los manglares, algo cambia en su forma de ver la naturaleza. Dejan de verla como algo lejano y empiezan a entender que cuidarla también está en sus manos. Esa conexión es poderosa, y es justo lo que buscan las Eco Jornadas: sembrar conciencia desde la infancia, a través del asombro, el juego y el conocimiento.

Eco Jornadas LTH

Las Eco Jornadas LTH son mucho más que una actividad educativa: son una plataforma de transformación social y ambiental. A través de talleres, dinámicas y pláticas interactivas, se fomenta la participación activa de niñas, niños y jóvenes en la protección del medio ambiente, brindándoles herramientas para entender la conexión entre sus acciones diarias y la salud del planeta.

En este contexto los programas de educación ambiental como las Eco Jornadas cobran especial relevancia, ya que ayudan a visibilizar la importancia de los ecosistemas y el papel que cada persona puede jugar en su conservación.


Gracias a este esfuerzo sostenido, miles de familias han modificado hábitos, adoptado prácticas responsables y replicado ese conocimiento en sus comunidades, demostrando que la concientización ambiental tiene un impacto profundo y duradero cuando se siembra desde la infancia.

En más de 15 años, las Eco Jornadas LTH, que actualmente operan en más de 30 ciudades de México, han beneficiado a más de 1 millón 400 mil niños y alcanzado a más de 5 millones de personas, de forma indirecta. Todos ellos han recibido información sobre reciclaje, biodiversidad y cambio climático, siempre con un enfoque práctico y cercano.

A través de las Eco Jornadas, LTH impulsa experiencias que despiertan la curiosidad, fortalecen el aprendizaje y siembran en las nuevas generaciones el compromiso con un entorno más sano y equilibrado.

Eco Jornadas LTH

Nota informativa: ¿Por qué son importantes los manglares?

  • México alberga el 6% de los manglares del planeta, lo que lo coloca como el cuarto país con mayor superficie de este ecosistema.
  • Un kilómetro cuadrado de manglar puede evitar pérdidas por tormentas de hasta 33 millones de dólares al año.
  • Los manglares almacenan hasta 1,000 toneladas de carbono por hectárea.
  • Más de 1,500 especies de plantas y animales dependen de ellos, siendo clave para la alimentación y economía de muchas comunidades.

A través de las Eco Jornadas, LTH impulsa experiencias que despiertan la curiosidad, fortalecen el aprendizaje y siembran en las nuevas generaciones el compromiso con un entorno más sano y equilibrado.

ECOCE y Greenback firman alianza para reciclar empaques plásticos flexibles en México 

La Asociación Civil sin fines de lucro Ecología y Compromiso Empresarial (ECOCE, A.C.), da un paso hacia adelante al incursionar en la separación, el manejo y el reciclaje de los empaques plásticos flexibles (EPF) de la mano de Greenback Recycling Technologies, Ltd (Greenback), empresa global con sede en el Reino Unido, con quien ha firmado una alianza de colaboración, la cual fue protocolizada a través de la firma de Philippe G. von Stauffenberg, CEO de Greenback, Jorge Terrazas, director General de ECOCE y Adrián Velasco, director de Empaques Flexibles de ECOCE.

Durante la firma de este convenio que se celebró este jueves 24 de julio , Jorge Terrazas, director General de ECOCE A.C., manifestó que La presencia de Greenback en México no sólo representa una inversión en infraestructura tecnológica, sino también una apuesta por la innovación, la circularidad y el compromiso ambiental. Por ello, desde ECOCE hemos reenfocado nuestra agenda en cuatro vertientes clave dentro de las cuales nuestra mira hacia los empaques plásticos flexibles es una prioridad para la organización, con el sentido de crear un mercado y darle valor a estos materiales”.

plásticos flexibles

Por su parte Philippe G. von Stauffenberg, CEO de Greenback, informó que esta empresa desarrolladora de proyectos sustentables utiliza tecnologías especializadas en reciclaje químico avanzado, está enfocada en recuperar el valor de residuos plásticos complejos que hoy no tienen solución comercial viable, y detalló que su misión “Es cerrar el ciclo de los plásticos posconsumo difíciles de reciclar, mediante tecnologías innovadoras que generan materiales reciclados con valor industrial alineados con la economía circular. Desde 2023 estamos en México, país al que seleccionamos como piloto para implementar nuestra primera planta de reciclaje químico en la que se trabaja en convertir residuos como envolturas de botana, empaques de pan de caja o dulces en aceites reutilizables (pyrolysis oil), que pueden reintegrarse a cadenas productivas”. Philippe enfatizó que, “Gracias al software de trazabilidad denominado eco2Veritas™ que desarrollamos en Greenback, podemos darle la confianza a nuestros clientes como ECOCE, Nestlé y Bimbo, emitiendo certificados de circularidad del plástico posconsumo y certificados de origen mediante el uso de la inteligencia artificial, el internet de las cosas y el Blockchain.”

Adrián Velasco, director de Operaciones de Empaques Flexibles de ECOCE comentó que “En la Asociación estamos trabajando, dándonos a la tarea de encontrar el mejor camino para poder reciclar este tipo de materiales, y evitar que los 1.5 millones de toneladas que se generan en México al año, representen un problema de contaminación para el país. El proyecto de reciclaje de empaques flexibles es una de las vertientes de enfoque de 2025, cuyo objetivo es priorizar estos materiales y crear un mercado valorizable, para fomentar su reciclado, por lo que esta alianza con Greenback es un paso hacia adelante.


Gracias a sus cualidades, los empaques plásticos flexibles (EPF)  –informa Velasco-, son los más utilizados en la actualidad, produciéndose cerca de 50 millones de toneladas en el mundo, lo que representa alrededor de un 40% de todos los empaques plásticos. El problema es que, así como tienen características benéficas para la conservación de alimentos, se han considerado como ‘desechables’, complicando su reciclaje y reutilización”, señaló el directivo.

plásticos flexibles

Algunas de las características de dichos empaques son: un bajo peso en relación a su superficie, lo que se traduce en que su transporte resulte barato, eficiente y con una huella ambiental mucho más baja en comparación a otros materiales. Son versátiles para adaptarse a los requerimientos de embalaje de distintos tipos de productos y, sobre todo, son reciclables en la medida que sean diseñados y dispuestos correctamente.

Durante el evento, los expertos también señalaron que los empaques plásticos flexibles (EPF) son materiales que pueden convertirse en muchos otros productos, como macetas, pérgolas y una gran diversidad de mobiliario; de ahí la importancia de hacer conciencia en la población y fomentar su recolección, para que se pueda empezar a generar condiciones de reciclabilidad y se aborden otros desafíos como el reciclaje químico, rediseño, reutilización, así como otras estrategias que abonen a su correcta gestión.

El Premio Zayed a la Sostenibilidad registra un aumento en la participación global con 7,761 postulaciones

El Premio Zayed a la Sostenibilidad de los EAU, galardón global pionero que ha transformado la vida de más de 400 millones de personas, cerró oficialmente las postulaciones para su ciclo 2026. Se recibieron 7,761 postulaciones de 173 países en las seis categorías de Salud, Alimentos, Energía, Agua, Acción por el Clima y Escuelas Secundarias Globales, reflejando el papel continuo del Premio en el impulso de soluciones de alto impacto frente a los desafíos globales más apremiantes.

En su 17.ª edición, el Premio empodera a pequeñas y medianas empresas (PYMEs), organizaciones sin fines de lucro y escuelas secundarias para desarrollar e implementar innovaciones sostenibles que mejoren la vida de las personas, especialmente en comunidades vulnerables y desatendidas. Desde energía limpia y acceso a la atención médica hasta agricultura regenerativa y agua potable, las postulaciones de este año reflejan un creciente enfoque en modelos impulsados por la tecnología y liderados por la comunidad que amplían el acceso donde más se necesita.

Las propuestas aumentaron un 30% en comparación con el ciclo anterior. Se observó un aumento notable en los proyectos que integran tecnologías de vanguardia, como IA, la captura directa de carbono en el aire y herramientas de tecnología financiera, con enfoques comunitarios, lo que evidencia cómo la innovación, la equidad y el impacto a largo plazo convergen de forma significativa.

El Dr. Sultan Ahmed Al Jaber, Ministro de Industria y Tecnología Avanzada de los EAU y Director General del Premio Zayed a la Sostenibilidad, declaró: “El número récord de postulaciones para el ciclo de este año refleja un creciente compromiso global con soluciones prácticas y escalables  que generen un impacto a largo plazo. Observamos un impulso especialmente fuerte en los sistemas alimentarios, donde las tecnologías inteligentes están contribuyendo a impulsar la productividad y la resiliencia. En todas las categorías, el uso creciente de la inteligencia artificial y otras tecnologías avanzadas destaca cómo se está aprovechando la innovación para impulsar el progreso inclusivo liderado por las comunidades. El Premio Zayed a la Sostenibilidad sigue centrado en reconocer a los pioneros que generan un impacto medible y promueven el desarrollo sostenible en todo el mundo.”

Premio Zayed a la Sostenibilidad

El análisis preliminar muestra que alrededor del 85% de todas las postulaciones provienen de economías emergentes y en desarrollo, con las principales contribuciones de India, Etiopía, Uzbekistán, Brasil e Indonesia. También hubo una alta participación de países desarrollados como Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos de América, ambos dentro de los 10 países con más postulaciones.

La categoría de Alimentos (1,630) y Acción por el Clima (1,880) atrajeron el mayor número de inscripciones, reflejando la urgencia global en torno a la seguridad alimentaria, la protección del ecosistema y la resiliencia ante desastres. Le siguieron  Salud (1,497), Escuelas Secundarias Globales (1,070), Agua (863) y Energía (821).

Las postulaciones a la categoría de Salud crecieron más del 60% este año, con entradas centradas en diagnósticos habilitados por IA, tecnología portátil y atención descentralizada. Muchos también exploraron la logística sostenible habilitada por tecnología y la mejorada trazabilidad para fortalecer los sistemas de atención médica.

En Alimentos, se evidenciaron avances en agricultura de precisión y agri-robótica, con sistemas inteligentes y drones que ayudan a aumentar el rendimiento agrícola y fomentan la circularidad en los sistemas alimentarios.

En Energía, las postulaciones revelaron un creciente interés en el almacenamiento térmico de energía, combustibles de bajo carbono y la transformación energética en general, incluyendo soluciones para preparar los sistemas energéticos frente a la demanda futura.

Premio Zayed a la Sostenibilidad

En la categoría de Agua, se propusieron formas innovadoras de ampliar el acceso a agua dulce, como la generación atmosférica de agua, la desalinización de bajo consumo energético, y herramientas tecnológicas financieras para promover una distribución más transparente y equitativa.

Las postulaciones en Acción por el Clima abordaron tanto la mitigación como la adaptación, incluyendo soluciones basadas en la naturaleza, captura directa de carbono, herramientas predictivas para la resiliencia y la preparación ante desastres, y conservación comunitaria con base en el conocimiento indígena.

Las postulaciones lideradas por jóvenes en la categoría de Escuelas Secundarias Globales mostraron un notable aumento en el compromiso juvenil con la sostenibilidad, con proyectos que van desde monitoreo climático con IA y riego inteligente en huertos escolares, hasta filtración de agua de bajo costo y seguimiento y reutilización de residuos mediante tecnología.

Tras el cierre del período de inscripciones, el premio entra ahora en la etapa de evaluación. Todas las postulaciones serán preseleccionadas por una consultora independiente de investigación y análisis. Luego un Comité de Selección compuesto por expertos del sector de renombre mundial evaluará las candidaturas cualificadas y pre seleccionará a los candidatos. El tercer y último nivel del proceso de evaluación es el Jurado, que se reunirá en octubre para elegir por unanimidad a los ganadores de cada categoría.

Los ganadores se anunciarán el 13 de enero de 2026 durante la Ceremonia de Premiación del Premio Zayed a la Sostenibilidad en el marco de la Semana de la Sostenibilidad de Abu Dhabi. Cada ganador en las categorías para organizaciones recibirán US $1 millón, mientras que seis escuelas representando a diferentes regiones del mundo recibirán US $150,000 cada una para implementar o expandir sus proyectos de sostenibilidad.

10 preguntas que un consumidor responsable debería hacerse antes de comprar

Cada compra que hacemos es un acto de voto. Con cada peso que destinamos a un producto o servicio, respaldamos prácticas, valores y estructuras que muchas veces desconocemos. En un mundo cada vez más consciente del impacto social, ambiental y ético de nuestras decisiones, adoptar una mirada crítica y reflexiva sobre el consumo ya no es un lujo, sino una responsabilidad.

A través de 10 preguntas que un consumidor responsable debería hacerse, te proponemos un viaje de introspección y análisis que te permita alinear tu consumo con tus valores, evitando caer en trampas como el greenwashing o el consumo impulsivo disfrazado de “consciencia”.

10 preguntas que un consumidor responsable debería hacerse

1. ¿Realmente lo necesito?

Detrás de muchas compras hay una emoción disfrazada de necesidad. Antes de comprar, es crucial detenerse y preguntarse si el objeto cumple una función concreta o si simplemente responde a una ansiedad momentánea. Esta pregunta es el primer filtro para evitar el consumo excesivo, que es uno de los principales motores de la crisis climática y del agotamiento de recursos.

De hecho, uno de los grandes retos para las y los consumidores responsables es aprender a diferenciar entre deseo y necesidad. Reflexionar sobre esto nos permite reducir nuestra huella ambiental, minimizar residuos y priorizar el uso consciente de los recursos, lo cual es esencial para transitar hacia una economía verdaderamente sostenible.

2. ¿Quién lo hizo y en qué condiciones?

Conocer el origen de lo que consumimos es fundamental. ¿Fue producido por trabajadores con condiciones justas y salarios dignos? ¿Incluyó trabajo infantil o forzoso? Esta pregunta invita a profundizar en la cadena de valor y evaluar si la empresa garantiza derechos laborales y prácticas éticas.

En una era donde la transparencia es clave, cada vez más marcas comunican sus procesos, pero no todas lo hacen de forma honesta. Como consumidores responsables, es nuestro deber ir más allá del marketing y buscar certificaciones o reportes verificables que respalden las declaraciones de responsabilidad social.

3. ¿Cuál es su impacto ambiental?

Entre las preguntas que un consumidor responsable debería hacerse, esta se vuelve imprescindible en un contexto de emergencia climática. ¿Cuánta agua, energía o recursos naturales se requirieron para producirlo? ¿Se usaron químicos dañinos o procesos contaminantes?

Analizar el ciclo de vida del producto —desde su fabricación hasta su disposición final— permite entender su verdadero costo ambiental. Elegir opciones que reduzcan el impacto, como productos reciclables, biodegradables o fabricados localmente, contribuye a un modelo más sustentable.

preguntas que un consumidor responsable debería hacerse

4. ¿Tiene una alternativa más sostenible?

Muchas veces, la necesidad que tenemos puede resolverse con otra opción: reparar en vez de reemplazar, alquilar en lugar de comprar o adquirir algo de segunda mano. Cuestionar la unicidad del producto abre la puerta a decisiones más inteligentes y responsables.

Esta pregunta también desafía el modelo de consumo lineal y promueve la economía circular. Elegir alternativas sostenibles no solo reduce residuos, sino que incentiva la innovación en empresas que apuestan por productos duraderos, modulares y menos contaminantes.

5. ¿La empresa es coherente con sus valores?

No basta con que el producto sea “verde” si la empresa detrás de él explota a sus trabajadores o evade impuestos. Una de las preguntas que un consumidor responsable debería hacerse es si hay coherencia entre lo que dice la marca y lo que hace en sus distintas áreas.

La coherencia corporativa implica que la responsabilidad social esté integrada a la estrategia del negocio, y no solo en campañas publicitarias. Buscar empresas con políticas claras de sustentabilidad, ética empresarial y transparencia es clave para fomentar un cambio sistémico.

6. ¿Este producto promueve la equidad?

Reflexionar sobre quién se beneficia (o perjudica) con esta compra es esencial. ¿Fomenta la inclusión de comunidades marginadas? ¿Apoya a productores locales o a mujeres emprendedoras? ¿O perpetúa desigualdades estructurales en la cadena de suministro?

Esta dimensión social muchas veces queda opacada frente a la ambiental. Sin embargo, una compra verdaderamente responsable debe también preguntarse si contribuye al desarrollo económico equitativo y justo, especialmente en contextos vulnerables o históricamente excluidos.

7. ¿Está diseñado para durar?

La obsolescencia programada es una de las estrategias más cuestionables del mercado actual. Consumir productos diseñados para fallar implica mayores costos económicos, sociales y ambientales a largo plazo. Preguntarse por la durabilidad de lo que adquirimos es un acto de responsabilidad.

Optar por productos de calidad, con garantías extendidas, repuestos disponibles y posibilidad de reparación es apostar por un consumo más consciente y resiliente. Además, este enfoque presiona a las empresas a rediseñar su propuesta de valor hacia la sustentabilidad real.

8. ¿Qué pasará con este producto cuando ya no lo necesite?

Toda compra debe contemplar su fin de vida. ¿Es reciclable, compostable o reutilizable? ¿Existe un sistema adecuado para su disposición? Esta es una de las preguntas que un consumidor responsable debería hacerse antes de adquirir algo, sobre todo si contiene materiales no biodegradables.

El enfoque de ciclo cerrado o cradle-to-cradle cobra fuerza aquí. Pensar en el “después” nos obliga a asumir la corresponsabilidad en la gestión de residuos, algo que no podemos delegar únicamente al Estado o al productor.

9. ¿Estoy comprando por convicción o por presión social?

Muchas decisiones de compra se toman por moda, estatus o presión social. El consumo simbólico es poderoso, pero puede alejarnos de nuestros verdaderos valores. Reflexionar sobre esta motivación nos ayuda a mantenernos fieles a una ética personal.

En tiempos de redes sociales y marketing emocional, desarrollar una identidad de consumo alineada con la responsabilidad social es un ejercicio de conciencia que requiere autoconocimiento, pensamiento crítico y valentía para decir “no” cuando es necesario.

10. ¿Estoy dispuesto a pagar el precio real?

Los productos éticos y sustentables muchas veces cuestan más, porque su precio incluye el pago justo a los trabajadores, el respeto al medio ambiente y la inversión en innovación responsable. Esta pregunta interpela nuestro nivel de compromiso.

Entre las preguntas que un consumidor responsable debería hacerse, esta es quizás la más incómoda, pero también la más reveladora. ¿Queremos seguir pagando precios bajos a costa de los derechos de otros o del planeta? La elección está en nuestras manos, y también la transformación del mercado.

Ser un consumidor responsable no se trata solo de elegir productos “verdes” o marcas con buen marketing social. Implica cuestionar, investigar, comparar y, sobre todo, actuar con coherencia ética. Las 10 preguntas que un consumidor responsable debería hacerse antes de comprar son una brújula que nos guía hacia un consumo más informado, justo y sustentable.

Cada una de estas preguntas no busca generar culpa, sino conciencia. Porque el consumo consciente no es una moda, es una herramienta de transformación que puede empujar a las empresas a mejorar, al planeta a sanar y a las personas a vivir con mayor integridad.

La aviación sostenible no despegará con compensaciones, sino con innovación

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Mientras el mundo avanza hacia compromisos climáticos más ambiciosos, la industria de la aviación sigue en la mira por su elevado impacto ambiental. Con el regreso de los vuelos internacionales tras la pandemia, también vuelve una vieja inquietud: ¿cómo reducimos las emisiones sin frenar el desarrollo aéreo?

La iniciativa CORSIA —basada en la compra de créditos de carbono— prometía ser la solución, pero su limitada efectividad ha dejado a la industria en una posición crítica. Hoy más que nunca, queda claro que la aviación sostenible no se logrará con mecanismos de compensación, sino con soluciones tecnológicas desde el origen.

Compensaciones insuficientes: el punto de quiebre de CORSIA

CORSIA nació como una estrategia global para mitigar el impacto climático de la aviación, pero está mostrando fisuras alarmantes. Apenas un proyecto ha generado créditos válidos bajo sus lineamientos, lo que refleja una grave escasez para una industria que necesita soluciones inmediatas.

El mercado voluntario de carbono (VCM) tampoco puede abastecer la creciente demanda, lo que pone en riesgo la credibilidad climática de las aerolíneas. En este contexto, insistir en la compensación sin atender el origen del problema es perpetuar una ilusión.

De acuerdo con Sustainable Brands, la aviación sostenible requiere una transformación de fondo. Por eso, exploramos cinco innovaciones destacadas que están reconfigurando el horizonte del sector, cada una desde un enfoque único, pero complementario.

1. Electrificación del cielo: pilas de sodio líquido

Una de las principales barreras de la aviación eléctrica es el peso de las baterías. Un equipo del MIT está enfrentando ese desafío con una pila de combustible alimentada por sodio líquido, que promete una densidad energética tres veces mayor a la del litio.

Este sistema, desarrollado por la startup Propel Aero, no requiere recarga, solo la reposición del sodio. Además de ser más ligero y seguro, puede adaptarse a aeronaves comerciales de corto y mediano alcance. Un salto hacia una aviación sostenible libre de combustibles fósiles.

Para las marcas con compromisos climáticos, esta tecnología abre nuevas posibilidades: vuelos de negocios menos contaminantes y cadenas logísticas alineadas con una transición energética real.

2. De residuos a combustible: poliestireno reciclado como SAF

La Universidad de Illinois ha dado un giro innovador al transformar poliestireno residual en etilbenceno, componente esencial de los combustibles sostenibles de aviación (SAF). Este avance contribuye a resolver dos problemas: la contaminación por plásticos y la baja disponibilidad de SAF de calidad.

El proceso reduce entre 50 % y 60 % las emisiones frente al etilbenceno fósil y tiene menor costo. Aunque aún en etapa de laboratorio, ya se perfilan alianzas para escalar la producción con flujos constantes de residuos.

Para empresas que buscan cerrar el círculo de sus materiales y reducir emisiones de transporte, esta es una apuesta por una aviación sostenible desde la economía circular.

3. Aerobrew: e-SAF producido a escala con CO₂ capturado

La suiza Metafuels está revolucionando el campo del SAF con su sistema Aerobrew, que convierte CO₂ capturado y hidrógeno verde en metanol, y luego en combustible sintético de aviación. Lo destacado es su eficiencia y compatibilidad total con aeronaves actuales.

El proyecto ya recibió inversión y se espera que su planta en Dinamarca produzca 12,000 litros diarios de e-SAF. Un paso importante hacia el reemplazo masivo del combustible fósil en la industria aérea.

Para compañías globales con metas climáticas, Aerobrew representa una forma tangible de apoyar una aviación sostenible, mientras reducen emisiones de Alcance 3 sin frenar sus operaciones.

4. IA contra las estelas: menos impacto sin cambiar de avión

Las estelas de condensación, aunque visualmente inofensivas, representan hasta 60 % del impacto climático de los vuelos. La startup británica Satavia desarrolló DECISIONX, una plataforma basada en IA que permite planificar rutas evitando zonas donde se forman estas estelas.

Este ajuste de ruta, aunque leve, tiene un fuerte potencial climático. Además, genera métricas verificables que pueden convertirse en créditos de carbono con base científica, no especulativa.

Una opción ideal para organizaciones que buscan disminuir emisiones indirectas de viajes corporativos y tener impacto sin cambiar de aeronave ni de combustible. Inteligencia al servicio de la aviación sostenible.

aviación sostenible

5. Aviones solares para datos sostenibles

La empresa Radical ha creado un avión autónomo de gran altitud propulsado por energía solar, diseñado para misiones de meses sin aterrizar. Aunque no transporta personas, sí transporta información: desde monitoreo ambiental hasta conectividad.

Estos sistemas pueden reemplazar satélites costosos o contaminantes, ofreciendo mayor precisión, menores emisiones y versatilidad para sectores como agricultura, telecomunicaciones o conservación.

Para las empresas comprometidas con infraestructura verde o reportes ESG robustos, estas aeronaves son una muestra de cómo la aviación sostenible puede impulsar no solo personas, sino propósitos.

Dejar de compensar y empezar a innovar

La era de las compensaciones como solución principal está llegando a su fin. Lo que la industria aérea necesita —y lo que el planeta exige— es innovación de fondo, colaborativa y acelerada.

Cada una de estas cinco soluciones muestra que la aviación sostenible es posible, pero no se logrará con estrategias cosméticas. Se logrará con ciencia, inversión y decisión.

Desde la energía solar hasta la inteligencia artificial, la transformación ya está en marcha. La pregunta no es si volar de forma sostenible es posible, sino si estamos dispuestos a ser parte del cambio desde ahora.

ChatGPT impulsa el aprendizaje responsable con su nuevo modo de estudio

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En un momento en el que la inteligencia artificial se enfrenta a crecientes cuestionamientos éticos en el ámbito académico, ChatGPT impulsa el aprendizaje responsable con una herramienta diseñada para marcar la diferencia: su nuevo modo de estudio. Esta función no solo responde dudas, sino que acompaña al usuario en un proceso reflexivo, interactivo y adaptado a su nivel de conocimiento.

OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, ha dado un paso al frente en la conversación global sobre el uso ético de la IA, especialmente tras registrarse más de 7,000 casos comprobados de trampa con IA en instituciones del Reino Unido tan solo en el último ciclo escolar. Este nuevo modo busca frenar esa tendencia, sin frenar el acceso al conocimiento.

ChatGPT impulsa el aprendizaje responsable desde la raíz del problema

De acuerdo con The Guardian, las universidades del mundo enfrentan una creciente ola de plagio digital, muchas veces propiciada por el mal uso de herramientas como la IA generativa. ChatGPT impulsa el aprendizaje responsable al poner sobre la mesa una alternativa clara: aprender, no copiar. Su nuevo modo de estudio prioriza el razonamiento del usuario por encima de las respuestas automáticas.

En lugar de entregar ensayos completos o soluciones cerradas, esta función lleva al estudiante por un recorrido paso a paso, con preguntas que ayudan a reflexionar sobre lo que realmente entiende. Por ejemplo, al consultar sobre el teorema de Bayes, el sistema pregunta primero cuál es tu nivel de matemáticas y qué buscas lograr.

Este enfoque pedagógico responde a una necesidad urgente: fomentar el pensamiento crítico. En palabras de Jayna Devani, líder internacional de educación en OpenAI, el objetivo es construir una cultura de uso constructivo y ético de la IA, y no solo castigar su mal uso.

Tecnología con conciencia: una nueva forma de tutoría digital

Uno de los puntos más innovadores del modo de estudio es su capacidad para adaptarse a distintas formas de aprendizaje. ChatGPT impulsa el aprendizaje responsable mediante una interfaz que no dicta respuestas, sino que dialoga con el estudiante. La IA se convierte en tutor, no en autor.

Gracias a su capacidad para procesar imágenes, este modo también puede interactuar con exámenes pasados o ejercicios escaneados, permitiendo a los estudiantes identificar sus errores y corregirlos en tiempo real. Así, la tecnología se convierte en un medio para entender, no para evadir.

Este cambio de paradigma implica reconocer a la IA como una aliada educativa, siempre que su uso esté guiado por valores claros. El acompañamiento de expertos en educación, científicos y docentes en el desarrollo de esta herramienta es prueba del compromiso de OpenAI con la ética y la responsabilidad.

Prevención antes que castigo: una estrategia basada en la educación

El diseño del modo de estudio parte de una premisa sencilla pero poderosa: evitar que los estudiantes caigan en atajos antes de que estos se conviertan en la única ruta. ChatGPT impulsa el aprendizaje responsable desde la prevención, ofreciendo una opción pedagógica que resulta más atractiva que la trampa.

La clave está en la experiencia del usuario. Al mantener la atención centrada en el proceso de aprendizaje, los estudiantes son guiados hacia la construcción del conocimiento. Esta práctica fortalece su autonomía, sus habilidades analíticas y su criterio, en lugar de atrofiarlos con soluciones inmediatas.

Aunque siempre existirá la posibilidad de ignorar esta herramienta, OpenAI confía en que el diseño atractivo, útil y funcional del modo de estudio incentive a los jóvenes a optar por la vía del conocimiento auténtico.

Una respuesta colaborativa a un problema global

Resolver el dilema del uso irresponsable de la IA en la educación no depende de una sola empresa, y OpenAI lo sabe. Por eso, ChatGPT impulsa el aprendizaje responsable como parte de una estrategia más amplia: invitar a la industria educativa a un diálogo conjunto sobre evaluación, ética y transparencia.

Jayna Devani fue clara al afirmar que es urgente definir reglas claras sobre qué constituye un uso adecuado de la IA. Las universidades, gobiernos, tecnológicas y comunidades educativas deben trabajar en conjunto para sentar estas bases. El modo de estudio representa apenas el primer ladrillo en esa construcción.

El éxito de esta herramienta dependerá no solo de su diseño, sino del compromiso social que se teja alrededor. Si se logra una cultura de responsabilidad compartida, el impacto de la IA en la educación podrá ser realmente transformador y justo.

La responsabilidad digital como principio educativo

Con el lanzamiento del modo de estudio, ChatGPT impulsa el aprendizaje responsable no como una tendencia pasajera, sino como una filosofía de largo plazo. Esta herramienta refleja una evolución en la relación entre tecnología y educación, donde el acceso a la información se combina con el deber ético de comprenderla.

La implementación de este nuevo enfoque no solo responde a una necesidad operativa, sino a un ideal social: educar para el pensamiento, no para la memorización. Y en ese camino, la IA se convierte en un puente, no en un atajo.

En tiempos donde la responsabilidad social se vuelve un diferenciador crucial para las marcas y desarrolladores de tecnología, OpenAI abre la conversación, lidera con el ejemplo y demuestra que una inteligencia artificial también puede ser una herramienta para el bien común.

15 mitos sobre la responsabilidad social que necesitas dejar atrás

La responsabilidad social ha evolucionado mucho más allá de la filantropía ocasional. Sin embargo, todavía persisten ideas equivocadas que limitan su verdadero potencial. A pesar de los avances en normativas, estrategias ESG e indicadores de impacto, ciertos discursos continúan repitiéndose, distorsionando la percepción pública y profesional del concepto.

Este artículo aborda los 15 mitos sobre la responsabilidad social que siguen rondando tanto en conversaciones informales como en la toma de decisiones estratégicas. Desmitificarlos no solo ayuda a mejorar la comprensión del tema, sino que también fortalece el diseño de programas más efectivos, medibles y alineados con el core business. Si trabajas en sostenibilidad, comunicación o relaciones con grupos de interés, esta lectura es para ti.

15 mitos sobre la responsabilidad social que necesitas dejar atrás

Mito 1: La responsabilidad social solo es para grandes empresas

A menudo se cree que las PyMEs no tienen recursos suficientes para implementar prácticas responsables. Sin embargo, la responsabilidad social no es una cuestión de tamaño, sino de compromiso y alineación con valores. Las pequeñas empresas tienen incluso una ventaja: mayor agilidad para conectar con sus comunidades y adaptarse rápidamente.

Empresas familiares, cooperativas o negocios locales pueden generar un gran impacto con acciones enfocadas en su entorno inmediato. Desde relaciones laborales dignas hasta el manejo ético de residuos, cada acción suma. El mito de que solo las grandes corporaciones pueden ser socialmente responsables limita la participación de actores clave en la transformación sostenible.

Mito 2: Es solo una moda pasajera

Este es uno de los mitos sobre la responsabilidad social más comunes, especialmente en contextos donde la rentabilidad parece ser el único objetivo. No obstante, la presión social, los marcos regulatorios y las expectativas de consumidores e inversionistas han demostrado que la RSE llegó para quedarse.

Los informes anuales de sostenibilidad, las certificaciones y el auge de las finanzas responsables demuestran que no se trata de una moda, sino de una evolución estructural. Empresas que no se adaptan a estas exigencias corren el riesgo de perder competitividad y legitimidad.

mitos sobre la responsabilidad social

Mito 3: Es lo mismo que hacer donaciones

Reducir la responsabilidad social a donaciones ocasionales es quedarse en la superficie. Aunque la filantropía puede formar parte de una estrategia más amplia, la verdadera RSE implica prácticas empresariales éticas y sostenibles integradas al modelo de negocio.

Desde cadenas de suministro responsables hasta políticas de diversidad, la responsabilidad social es sistémica. Pensar que basta con donar para cumplir con ella es una visión reduccionista que impide generar un impacto real y medible.

Mito 4: No aporta beneficios tangibles

Muchas empresas aún dudan en invertir en RSE porque creen que no genera un retorno medible. Este es uno de los mitos sobre la responsabilidad social más perjudiciales para su avance. Estudios demuestran que los programas bien diseñados fortalecen la reputación, mejoran la atracción de talento y reducen riesgos operativos.

Además, hay evidencia de que una cultura organizacional responsable mejora la productividad y reduce la rotación. Las empresas que miden su impacto social también acceden a nuevos mercados y fondos de inversión con criterios ESG.

Mito 5: Solo se relaciona con el medio ambiente

Si bien la dimensión ambiental es crucial, la responsabilidad social abarca también el respeto a los derechos humanos, el gobierno corporativo, la inclusión, la equidad y la relación con las comunidades. Limitar su definición a lo ecológico es simplificar un enfoque integral.

Una estrategia efectiva considera factores sociales, económicos y ambientales en conjunto. Desde el salario digno hasta la ética en la IA, el concepto ha evolucionado para adaptarse a los desafíos contemporáneos.

Mito 6: Es exclusiva del área de RSE o sustentabilidad

La idea de que solo un departamento debe encargarse de la responsabilidad social es otro error común. Para que una empresa sea verdaderamente responsable, cada área —finanzas, recursos humanos, operaciones— debe asumir su parte.

Cuando la RSE se transversaliza, su impacto es más profundo. El compromiso del liderazgo y la capacitación del personal son claves para que la responsabilidad social no sea un adorno institucional, sino parte del ADN organizacional.

Mito 7: Solo las empresas privadas deben practicarla

Gobiernos, ONGs y universidades también deben rendir cuentas de su impacto social y ambiental. Aunque las empresas suelen estar más expuestas al escrutinio público, toda institución tiene una responsabilidad con su entorno.

Las alianzas intersectoriales están demostrando que solo colaborando entre sectores podemos enfrentar retos complejos como el cambio climático o la desigualdad. La responsabilidad social no distingue giros ni formatos jurídicos.

Mito 8: La responsabilidad social es cara

Integrar la sostenibilidad en las operaciones no siempre implica grandes gastos. Muchas veces, se trata de eficientar recursos, revisar procesos y cambiar prioridades. A largo plazo, estos ajustes suelen generar ahorros y evitar pérdidas por malas prácticas.

Además, existen certificaciones, plataformas colaborativas y herramientas de autodiagnóstico accesibles para distintos tamaños de empresa. La clave está en diseñar una estrategia a la medida de cada organización.

Mito 9: Los consumidores no lo valoran

Este mito ha sido ampliamente desmentido por estudios de mercado. Los consumidores, especialmente las nuevas generaciones, están cada vez más informados y exigen coherencia entre lo que las marcas dicen y hacen.

Las empresas que comunican de forma honesta sus avances en responsabilidad social fortalecen la lealtad del cliente y su diferenciación en el mercado. No se trata de aparentar perfección, sino de mostrar un camino de mejora continua.

Mito 10: Es lo mismo que el marketing social

Aunque pueden complementarse, la RSE no es una campaña publicitaria. El marketing social busca influir en comportamientos, mientras que la responsabilidad social transforma la forma en que una empresa opera de forma estructural.

Confundir ambos términos puede llevar a prácticas oportunistas, como el greenwashing. La reputación no se construye con slogans, sino con acciones consistentes y medibles.

Mito 11: Es incompatible con la rentabilidad

Este es uno de los mitos sobre la responsabilidad social más arraigados. En realidad, la RSE bien implementada fortalece la sostenibilidad financiera. Empresas con buenas prácticas sociales y ambientales son menos propensas a crisis reputacionales y legales.

Además, múltiples fondos de inversión priorizan compañías con criterios ESG. La rentabilidad y la responsabilidad no son opuestas; son parte de una nueva visión de negocios más resiliente y centrada en el largo plazo.

Mito 12: Solo aplica en países desarrollados

Aunque algunas tendencias globales surgieron en países del norte global, la RSE tiene una profunda relevancia local. En América Latina, por ejemplo, responde a problemáticas como la informalidad, la pobreza o la desigualdad de género.

Ignorar el contexto local impide que la responsabilidad social sea efectiva. Cada región tiene desafíos específicos y, por tanto, necesita enfoques ajustados a su realidad.

Mito 13: Se trata de cumplir con la ley

Cumplir la ley es una obligación mínima, no una muestra de responsabilidad. La RSE va más allá del marco legal: propone generar valor compartido, prevenir riesgos y anticiparse a cambios regulatorios.

Las empresas responsables no se conforman con lo legalmente exigido, sino que buscan excederlo para generar confianza y legitimidad entre sus grupos de interés.

Mito 14: Se trata de quedar bien ante el público

Si bien la percepción pública importa, una estrategia basada únicamente en agradar corre el riesgo de ser vacía. La verdadera responsabilidad social busca generar impacto, incluso si eso no siempre es visible o mediático.

Muchas de las mejores prácticas suceden puertas adentro: respeto a la jornada laboral, inclusión de grupos vulnerables, gobernanza ética. La coherencia vale más que la espectacularidad.

Mito 15: Es imposible medir su impacto

Medir impacto en responsabilidad social es un reto, pero no es imposible. Existen metodologías, indicadores y marcos de reporte como los ODS, GRI o SASB que permiten evaluar avances y áreas de oportunidad.

La clave está en definir objetivos claros desde el inicio y seleccionar métricas relevantes para cada tipo de proyecto. Lo que no se mide, no se mejora, y este principio también aplica a la sostenibilidad.

Más allá del mito, hacia la transformación real

Desmontar estos mitos sobre la responsabilidad social no solo nos ayuda a entender mejor el concepto, sino que nos permite diseñar estrategias más coherentes, efectivas y alineadas con las verdaderas necesidades del entorno. La RSE ya no es opcional ni superficial: es parte esencial de la competitividad empresarial y del desarrollo sostenible.

Al reconocer lo que sí es y lo que no es responsabilidad social, podemos construir un camino más auténtico, libre de etiquetas erróneas y más orientado al impacto. Porque solo con conocimiento, coherencia y compromiso lograremos que la sostenibilidad no sea un lujo, sino una práctica cotidiana.

Campaña de American Eagle con Sydney Sweeney desata acusaciones de supremacía blanca y eugenesia

La reciente campaña de American Eagle con Sydney Sweeney ha generado una polémica inesperada en redes sociales, donde críticos acusan a la marca de usar un mensaje que refuerza discursos ligados a la supremacía blanca y la eugenesia. El anuncio, protagonizado por la actriz estadounidense conocida por sus papeles en Euphoria y White Lotus, utiliza un juego de palabras entre “genes” y “jeans” que, para algunos, resulta problemático en el contexto sociopolítico actual.

Más allá del marketing, esta controversia invita a reflexionar sobre el poder del lenguaje en la publicidad y cómo las empresas deben ser especialmente cuidadosas para evitar mensajes que puedan interpretarse como excluyentes o que refuercen desigualdades históricas. La campaña, que buscaba celebrar la autenticidad y estilo de Sweeney, terminó por tocar un nervio que obliga a repensar la responsabilidad social en la comunicación de marca.

Un juego de palabras con impacto inesperado

De acuerdo con edie, la campaña de American Eagle con Sydney Sweeney se basa en un video donde la actriz aparece frente a un cartel que dice “Sydney Sweeney has great genes”, pero la palabra “genes” es tachada para ser reemplazada por “jeans”. En otra parte del anuncio, Sweeney explica con tono casual que los genes determinan características heredadas como color de ojos o cabello, pero que sus jeans son “azules”, haciendo énfasis en la prenda.

Este juego de palabras aparentemente inocente fue recibido con reacciones encontradas. Mientras algunos vieron una campaña fresca y divertida, otros señalaron que la alusión a “genes” —particularmente en una mujer blanca, rubia y de ojos azules— no puede separarse del contexto histórico y social de la eugenesia y la supremacía blanca. Así, lo que fue un simple juego lingüístico se convirtió en motivo de debate sobre los mensajes implícitos en la publicidad.

La importancia de este apartado radica en el reconocimiento de que las palabras en la publicidad no son neutras y que, al escoger ciertos términos o imágenes, las marcas deben evaluar cuidadosamente el posible impacto social.

La polémica en redes sociales: ¿un eco de supremacía blanca?

En plataformas como X (antes Twitter) y TikTok, varios usuarios calificaron la campaña como “insensible” o “desafortunada”, argumentando que usar a una mujer con rasgos considerados “ideales” y destacar sus “genes” podría interpretarse como un guiño a ideologías racistas. Una usuaria expresó:

“En un país donde la diversidad está en debate, poner énfasis en la genética de alguien como Sydney Sweeney se siente muy fuera de lugar”.

Esta percepción conecta con un contexto político donde se ha cuestionado la reducción de programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) en Estados Unidos, lo que amplifica la sensibilidad respecto a mensajes que pueden interpretarse como exclusión o discriminación. La campaña de American Eagle con Sydney Sweeney quedó entonces en el ojo del huracán, como ejemplo de cómo la comunicación puede ser interpretada en clave política.

No obstante, hay que subrayar que estos cuestionamientos reflejan una creciente demanda social para que las marcas adopten un enfoque más responsable y consciente sobre los símbolos y términos que emplean.

Apoyo desde la derecha política y la narrativa anti-“woke”

Por otro lado, la campaña recibió elogios de algunos sectores conservadores que interpretaron el anuncio como una crítica implícita a la cultura “woke” y las políticas de inclusión. Usuarios en redes celebraron que la marca usara la imagen de Sydney Sweeney para desafiar lo que llaman “publicidad políticamente correcta”.

Este apoyo refleja una polarización creciente en la opinión pública sobre temas de diversidad y responsabilidad social, donde ciertos mensajes pueden ser vistos como provocadores o reafirmantes de valores tradicionales. En este contexto, la campaña de American Eagle se convierte también en un símbolo de la batalla cultural en curso.

Así, la campaña no solo ha puesto en evidencia la sensibilidad social alrededor del lenguaje y la imagen, sino también la complejidad de comunicar sin generar rupturas en un público cada vez más fragmentado.

La ausencia de respuesta oficial y el mensaje de la marca

Hasta el momento, ni American Eagle ni Sydney Sweeney han emitido comentarios públicos para responder a las acusaciones. La marca, sin embargo, sí promovió la colaboración con Sweeney en el diseño de “The Sydney Jean”, un modelo que incluye un motivo de mariposa en el bolsillo trasero como símbolo de conciencia sobre la violencia doméstica.

Además, American Eagle ha declarado que el 100% de las ganancias de este jean serán donadas a Crisis Text Line, una organización que brinda apoyo confidencial de salud mental. Desde la empresa, la campaña fue descrita como una celebración del estilo icónico de la marca, destacando el carisma y autenticidad de la actriz.

Esta acción muestra que, más allá de la controversia, la marca intenta proyectar un compromiso social, aunque la polémica evidencie la necesidad de reforzar la sensibilidad en la comunicación para evitar malinterpretaciones.

Lecciones para la comunicación responsable en la publicidad

La polémica generada por la campaña de American Eagle con Sydney Sweeney deja varias lecciones para profesionales de la responsabilidad social. Primero, que el contexto histórico y social debe ser un filtro clave en la construcción de mensajes publicitarios. Un juego de palabras que puede parecer inocuo tiene el potencial de tocar fibras sensibles relacionadas con identidades, inclusión y justicia social.

Segundo, la importancia de anticipar cómo diversos públicos pueden interpretar un mismo mensaje. En un entorno mediático hiperconectado, la reacción puede ser rápida y global, con impactos en la reputación corporativa y la confianza del consumidor.

Finalmente, la controversia muestra que el compromiso social de una marca debe ir más allá de iniciativas filantrópicas o simbólicas, e incluir una estrategia integral de comunicación inclusiva y consciente.

La campaña de American Eagle con Sydney Sweeney evidencia cómo un mensaje publicitario puede generar interpretaciones muy diversas, desde acusaciones de supremacía blanca y eugenesia hasta apoyo a un discurso anti-“woke”. En un contexto social y político polarizado, la responsabilidad social en la comunicación se vuelve más crítica que nunca.

Para las empresas, el reto consiste en equilibrar creatividad y autenticidad con una sensibilidad profunda hacia la diversidad y los posibles impactos simbólicos. La reflexión y el diálogo que ha despertado esta campaña son un llamado a fortalecer prácticas de comunicación responsables que fomenten la inclusión y eviten malentendidos que pueden dañar la reputación y confianza social.