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Mars lidera acciones y refuerza su compromiso ante los perros y gatos en situación de calle

De acuerdo con el Índice de Mascotas Sin Hogar realizado por Mars a nivel global, México enfrenta una de las crisis más severas del mundo con más de 29.7 millones de perros y gatos viviendo en las calles del país. Es por ello que, Mars Petcare, líder global en nutrición y bienestar animal, reafirma su propósito de crear “Un Mundo Mejor para las Mascotas“, mediante sus programas Pedigree Adóptame™ y Ciudad Para las Mascotas, consolidando las campañas de esterilización como un pilar preventivo ante esta problemática.

En colaboración con el Instituto de Protección Animal y el Gobierno Municipal de El Marqués, Mars anuncia jornadas gratuitas de esterilización y vacunación en la comunidad de Matanzas. Esta iniciativa es histórica, ya que busca convertir a Matanzas en la primera comunidad en Querétaro con una población de perros y gatos 100% esterilizada.

“Como líderes de la categoría de alimento para mascotas, sentimos la responsabilidad de mitigar esta problemática desde sus diversos frentes. Este fin de semana marcará, para muchas familias de la comunidad de Matanzas, un primer acceso a servicios veterinarios confiables y accesibles, lo que se vuelve imprescindible en un contexto en donde, sin un manejo responsable de la reproducción, la cantidad de perros puede duplicarse cada seis meses, pasando de 2 a 2,048 en tan sólo cinco años”, señaló Daniel Cosío, Gerente de Asuntos Públicos de Mars Pet Nutrition.

perros y gatos en situación de calle

Tan solo en nuestro país, Mars en su división de mascotas ha facilitado más de 490,000 esterilizaciones y ha ayudado a más de 83,000 animales a encontrar un hogar. El Índice de Mascotas Sin Hogar de Mars revela que, en México, la tasa de esterilización en perros es de apenas el 25%, una cifra que Mars busca elevar mediante esfuerzos que transformen esta realidad.

Con acciones como esta, Mars Petcare no solo atiende una urgencia de salud pública, sino que establece un modelo de colaboración replicable entre iniciativa privada y gobierno. La meta es clara: asegurar que cada mascota en México tenga la oportunidad de vivir en un entorno seguro, saludable y con un hogar responsable.

FONATUR impulsará un modelo turístico más sostenible, inclusivo y diversificado en México, con apoyo del BID

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR) de México anunciaron, en el marco de la Feria Internacional de Turismo (FITUR) 2026 que se llevó a cabo en Madrid, una colaboración para impulsar un modelo turístico más sostenible, inclusivo y diversificado en México y posicionarlo entre los cinco lugares más visitados del mundo hacia 2030.

Los trabajos se enfocarán en el fortalecimiento institucional de FONATUR y en su evolución hacia un FONATUR 2.0, mediante la modernización de procesos, el fortalecimiento de capacidades técnicas y la actualización de su modelo de negocio.

La colaboración también impulsará la diversificación de la oferta hacia segmentos de mayor valor agregado, como el turismo comunitario, cultural, de naturaleza, gastronómico, de bienestar y de reuniones.

“El turismo es un motor efectivo de desarrollo regional cuando se planea con una visión de largo plazo, reglas claras y una adecuada coordinación entre los distintos niveles de gobierno. Esta colaboración con el BID nos permitirá fortalecer nuestra capacidad institucional y enfrentar desafíos como el cuidado ambiental y la gestión responsable del crecimiento urbano”, señaló Sebastián Ramírez Mendoza, director general de FONATUR.

modelo turístico sostenible

“En el BID entendemos que el turismo es clave para impulsar la productividad y la competitividad del país. Este sector puede ser un motor que mueve varias agujas al mismo tiempo: actividad económica, empleo, divisas y oportunidades en los territorios. Estamos listos para acompañar a México a convertir este potencial en resultados concretos”, afirmó Fabrizio Opertti, gerente del Sector de Productividad, Comercio e Innovación del BID.

La iniciativa también contribuirá a identificar oportunidades para el desarrollo de nuevos destinos turísticos y al fortalecimiento de cadenas regionales de valor, con el objetivo de ampliar la derrama económica del turismo en distintas regiones del país.

Con esta colaboración, el BID reafirma su compromiso como socio estratégico del gobierno de México, combinando asistencia técnica, conocimiento especializado y capacidad de articulación para fortalecer instituciones clave y apoyar la implementación de una agenda turística alineada con las metas nacionales de desarrollo.

CAF y la Fundación Rockefeller sellan alianza para ampliar oportunidades en América Latina y el Caribe     

CAF —banco de desarrollo de América Latina y el Caribe— y la Fundación Rockefeller (Rockefeller Foundation) formalizaron una alianza estratégica mediante la firma de un memorando de entendimiento (MOU), con el objetivo de fortalecer y promover el desarrollo sostenible en la región. La firma se realizó durante el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, que reunió a más de 4.300 líderes empresariales, autoridades gubernamentales y representantes de organismos multilaterales en el Centro de Convenciones de Ciudad de Panamá.

El acuerdo fue suscrito por Sergio Díaz-Granados, Presidente Ejecutivo de CAF, y Lyana Latorre, Vicepresidenta para América Latina y el Caribe de la Fundación Rockefeller. El documento establece un marco general de colaboración que permitirá a ambas instituciones desarrollar proyectos conjuntos y acciones coordinadas durante los próximos tres años.

El memorando contempla la exploración de iniciativas en áreas prioritarias para el desarrollo regional: seguridad alimentaria, con énfasis en el fortalecimiento de programas de alimentación escolar; mecanismos de financiamiento innovador; los impactos del cambio climático sobre el medio ambiente, la salud pública y los recursos energéticos; así como la agricultura regenerativa y el desarrollo de agronegocios sostenibles.

La colaboración entre ambas organizaciones se materializará a través del intercambio de información y conocimiento, el desarrollo de proyectos conjuntos, asistencia técnica y otros mecanismos de financiamiento, programas de fortalecimiento de capacidades, y la creación de redes con intereses compartidos.

Primer proyecto conjunto en alimentación escolar

Como primera acción concreta de esta alianza, CAF aprobó una cooperación técnica no reembolsable para el mejoramiento de los procesos de gestión de la alimentación escolar en tres países de la región: Barbados, Colombia y El Salvador. Este proyecto piloto, que tendrá una duración de 24 meses, cuenta con co-financiación de la Fundación Rockefeller y se enmarca en su iniciativa de Regenerative School Meals, que recientemente comprometió USD 100 millones para transformar los sistemas de producción hacia modelos regenerativos y agroecológicos, con la meta de que 100 millones de niños de todo el mundo reciban alimentos producidos de manera sostenible en un período de cinco años. El proyecto contempla la elaboración de diagnósticos, el diseño de propuestas de mejora y la implementación de pilotos adaptados a las condiciones de cada país.

CAF y la Fundación Rockefeller

“La alianza con la Fundación Rockefeller refleja nuestra convicción de que los grandes desafíos de América Latina y el Caribe requieren nuevas formas de colaboración. La seguridad alimentaria es una prioridad para CAF y trabajar junto a una institución con más de un siglo de trayectoria en innovación filantrópica nos permitirá amplificar el impacto de nuestras acciones en beneficio de millones de niños y familias de la región”, afirmó Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF.     

“Este acuerdo reafirma nuestro compromiso con América Latina y el Caribe y demuestra cómo la innovación filantrópica puede ampliar su alcance mediante alianzas con actores de inversión social como CAF. Juntos podemos transformar desafíos en verdaderas oportunidades de desarrollo y ofrecer soluciones de alto impacto para las comunidades de toda la región”, indicó Elizabeth Yee, Vicepresidenta Ejecutiva de Programas de The Rockefeller Foundation.

“A través de esta colaboración, buscamos generar modelos que vayan más allá de la asistencia básica y se conviertan en motores de transformación económica y social. Con el Proyecto de Alimentación Escolar en El Salvador, Barbados y Colombia, estamos sentando las bases para un sistema que fortalezca los programas de alimentación escolar y mejore las cadenas locales de suministro de alimentos”, añadió Lyana Latorre, Vicepresidenta para América Latina y el Caribe de The Rockefeller Foundation.

Reúso de agua: el cambio silencioso que está transformando a la industria

La disponibilidad de agua se ha convertido en uno de los principales factores de riesgo para la operación industrial en México. Con más del 60 % del territorio nacional bajo algún nivel de estrés hídrico, la continuidad productiva de muchas plantas ya no depende únicamente de la demanda del mercado, sino del acceso confiable a este recurso crítico.

En la práctica industrial, esta presión hídrica ya se refleja en cambios concretos dentro de las plantas. Cada vez más empresas están replanteando la forma en que gestionan el agua, integrando esquemas de tratamiento y reúso como parte de su planeación operativa para reducir riesgos, estabilizar procesos y asegurar la continuidad de sus operaciones.

En este escenario, el reúso de agua está dejando de ser una medida complementaria para consolidarse como una decisión industrial estratégica. De acuerdo con estimaciones del sector, la implementación de sistemas de tratamiento y reúso puede reducir entre 30 y 40% el consumo de agua fresca en procesos industriales, además de disminuir costos asociados al suministro externo y a la descarga de aguas residuales.

Aunque la industria representa alrededor del 20% del consumo nacional de agua, su nivel de exposición al riesgo hídrico es alto. Procesos como enfriamiento, lavado, generación de vapor, sanitarios industriales y servicios auxiliares dependen de un suministro constante y controlado. Cualquier interrupción puede derivar en paros de planta, pérdidas económicas y ajustes forzados en la planeación operativa.

De acuerdo con la experiencia de Rotoplas Servicio de Agua en proyectos industriales, el reúso permite a las empresas cerrar ciclos dentro de sus propias instalaciones, tratar el agua y reincorporarla de forma segura en usos no potables, reduciendo su dependencia de fuentes externas, especialmente en regiones con alta presión hídrica o infraestructura limitada.

Reúso de agua

Más allá del cumplimiento ambiental, el reúso responde a criterios de eficiencia industrial. Menor compra de agua potable, reducción de costos por descarga y un mejor aprovechamiento de la infraestructura existente se traducen en beneficios medibles a mediano plazo. Desde Rotoplas Servicio de Agua, este enfoque se trabaja bajo esquemas que permiten a las empresas tomar decisiones basadas en datos, optimizar su consumo y planear inversiones con mayor certidumbre.

Sectores como el manufacturero, automotriz, alimentario, energético y químico ya integran el reúso de agua como parte de su estrategia operativa, no solo para cumplir con la normativa, sino para fortalecer la resiliencia de sus plantas y asegurar la continuidad de sus procesos.

Rotoplas Servicio de Agua impulsa esta transformación mediante un modelo integral que abarca el diagnóstico hídrico, el diseño de soluciones de tratamiento y reúso, así como la operación y mantenimiento de los sistemas. Este acompañamiento permite a las industrias reincorporar el agua tratada en distintas etapas de su operación, mejorar la eficiencia hídrica y reducir la exposición a riesgos operativos y financieros.

En un entorno donde el agua se ha convertido en una variable crítica del negocio, el reúso deja de ser una opción y se consolida como una decisión clave para la industria.

Entre críticas y activismo: el Rey Carlos lanza documental ambiental

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Durante décadas, el entonces príncipe Carlos fue señalado como una figura incómoda para el establishment por hablar de temas que hoy son urgentes. Su insistencia en advertir sobre la crisis climática, cuando aún no ocupaba titulares globales, fue vista como una excentricidad más que como una postura visionaria. Sin embargo, el tiempo ha convertido esas “advertencias” en realidades que hoy impactan a comunidades, empresas y gobiernos. En ese contexto, su nueva producción audiovisual no es solo una obra biográfica, sino una pieza con un profundo trasfondo cultural y social.

De acuerdo con The Guardian, el documental ambiental del Rey Carlos llega a Amazon Prime Video con una narrativa que mezcla introspección, activismo y filosofía. Finding Harmony: A King’s Vision recorre cinco décadas de compromiso ambiental y se presenta como un llamado a repensar nuestra relación con la naturaleza. Más allá de la figura monárquica, el proyecto plantea una pregunta central: ¿qué significa vivir en equilibrio con el planeta cuando el modelo actual parece agotado?

El documental ambiental del Rey Carlos como acto de coherencia

El monarca reconoce en la película que nunca se desvió de su rumbo, pese a las críticas que enfrentó por hablar de medio ambiente cuando aún no era un tema popular. Su mensaje es claro: la constancia es una forma de liderazgo. Esta decisión de mantenerse firme, aun en soledad, refuerza la idea de que la coherencia es un valor indispensable para quienes buscan transformar sistemas.

Lejos de una postura defensiva, Carlos asume que el deterioro ambiental avanza más rápido de lo que quisiéramos. La cinta se convierte así en un testimonio de persistencia, pero también en una invitación a reconocer que el cambio no es opcional. La narrativa conecta con quienes trabajan en sostenibilidad, pues refleja los dilemas reales de impulsar transformaciones a largo plazo.

Armonía: una filosofía que atraviesa el documental ambiental del Rey Carlos

El concepto de “Harmony” no es solo un título, sino el eje que articula todo el relato. Carlos afirma que no estamos separados de la naturaleza, sino que somos parte de ella. Esta visión rompe con la lógica extractiva y propone una relación basada en interdependencia, algo cada vez más relevante para los modelos de negocio responsables.

La película explora ideas como la geometría sagrada y las matemáticas naturales, integrándolas con prácticas ancestrales y conocimientos tradicionales. Para el público especializado en responsabilidad social, este enfoque conecta con la necesidad de diseñar estrategias que respeten los límites planetarios sin sacrificar el desarrollo humano.

De la crítica al reconocimiento

En 1986, un documental donde Carlos hablaba con plantas fue motivo de burla y cuestionamiento. Décadas después, ese episodio se resignifica como un símbolo de su sensibilidad ambiental. Lo que antes parecía extraño hoy se interpreta como una forma temprana de conciencia ecológica.

La obra muestra cómo esas críticas lo marcaron, pero no lo detuvieron. Al contrario, se transformaron en el motor para profundizar su mensaje. Esta evolución refleja un aprendizaje clave:

Las ideas disruptivas suelen incomodar antes de ser aceptadas, especialmente cuando cuestionan estructuras establecidas.

Highgrove: un laboratorio vivo

La finca de Highgrove, en Gloucestershire, se convierte en un escenario central del relato. Allí, el rey impulsó prácticas de agricultura orgánica cuando aún eran consideradas una “locura”. Hoy, ese espacio funciona como un banco de pruebas para modelos regenerativos.

El contraste entre el pasado y el presente es evidente. Carlos recuerda cómo antes el lugar “zumbaba” de vida, con cucos y saltamontes que hoy casi han desaparecido. Este testimonio conecta emocionalmente con la audiencia, al evidenciar cómo la pérdida de biodiversidad es una experiencia tangible, no una estadística lejana.

La producción recorre cuatro continentes y presenta iniciativas inspiradas en la filosofía de Harmony: desde apicultura en prisiones británicas hasta comunidades en Guyana, Rajastán, Kabul y otras regiones. Cada historia muestra que la sostenibilidad no es un concepto abstracto, sino una práctica con impacto social real.

documental ambiental del Rey Carlos

Estos casos refuerzan la idea de que el cambio se construye desde lo local hacia lo global. Para las organizaciones y líderes sociales, el mensaje es claro: las soluciones deben adaptarse a contextos específicos, respetando culturas y ecosistemas.

Un estreno sin precedentes

El lanzamiento en el Castillo de Windsor marca un hito: es la primera vez que una película se estrena en una residencia real. La presencia de figuras como Kate Winslet, Benedict Cumberbatch y Judi Dench subraya la relevancia cultural del proyecto.

Narrada por Winslet, la cinta evita el tono protocolario y apuesta por una exploración íntima. Esto la convierte en una pieza accesible para el público general, sin perder profundidad para quienes buscan reflexionar sobre sostenibilidad y liderazgo ético.

Una plataforma global para un mensaje urgente

Disponible en 240 países y territorios, el documental ambiental del Rey Carlos amplifica su alcance como nunca antes. En una era dominada por el streaming, esta estrategia permite que el mensaje trascienda fronteras y generaciones.

La colaboración con la Fundación del Rey refuerza la credibilidad del proyecto, al vincularlo con décadas de trabajo en conservación y educación ambiental. No se trata de un gesto simbólico, sino de una extensión de una causa sostenida en el tiempo.

Finding Harmony no es solo una biografía audiovisual, sino una invitación a replantear nuestra relación con el entorno. A través de recuerdos, paisajes y proyectos, el documental ambiental del Rey Carlos conecta pasado y presente para recordarnos que el equilibrio con la naturaleza es una necesidad urgente, no una aspiración romántica.

Para quienes trabajan en responsabilidad social, la película ofrece una narrativa poderosa sobre coherencia, visión a largo plazo y acción colectiva. Más allá de la figura del monarca, el mensaje final es universal: solo reconstruyendo nuestra conexión con el planeta podremos aspirar a un futuro verdaderamente sostenible.

CEO de PepsiCo pide replantear el debate sobre sostenibilidad: esto es lo que propone

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La conversación global sobre sostenibilidad atraviesa un momento decisivo. Durante años, el discurso se ha movido entre promesas ambiciosas, metas climáticas y una creciente presión social sobre las empresas para transformar sus modelos de negocio. Sin embargo, también se ha visto atrapado en una narrativa que enfrenta rentabilidad y responsabilidad, como si fueran caminos opuestos.

De acuerdo con Fooddive, en ese contexto, la voz de los grandes líderes empresariales adquiere un peso particular. En el Foro Económico Mundial de Davos, el CEO de PepsiCo, Ramón Laguarta, planteó que es momento de cambiar el enfoque: no discutir si la sostenibilidad “cuesta”, sino entender qué tipo de costos estamos dispuestos a asumir hoy para garantizar la viabilidad de mañana. Su mensaje apunta a un giro profundo en el debate sobre sostenibilidad, con implicaciones que van más allá de una sola compañía.

El debate sobre sostenibilidad: más allá de la rentabilidad inmediata

Para Laguarta, la discusión no debería centrarse en elegir entre sostenibilidad o rentabilidad. La verdadera pregunta es cómo equilibrar los costos de corto plazo con los beneficios de largo plazo que permiten sostener el crecimiento sin comprometer los recursos futuros.

El CEO explicó que el crecimiento sigue siendo el motor de PepsiCo, pero advirtió que un crecimiento que agota la base de recursos no es sostenible en ningún sentido. Bajo esta lógica, la sostenibilidad deja de ser un “extra” para convertirse en una condición de supervivencia empresarial.

Este enfoque busca romper con la idea de las llamadas “primas verdes” como un lastre financiero. En su lugar, propone entenderlas como inversiones estratégicas que protegen la continuidad del negocio y fortalecen su resiliencia ante crisis ambientales y sociales.

El liderazgo corporativo frente al debate sobre sostenibilidad

Laguarta fue claro al señalar que este cambio de visión no puede quedarse en el discurso. Debe ser asumido por los consejos de administración, los directores generales y los equipos de gestión como parte central de la estrategia corporativa.

Para que el enfoque funcione, explicó, es necesario traducirlo en marcos operativos, indicadores medibles y estructuras de gobernanza sólidas. No basta con declaraciones aspiracionales: se requieren procesos que integren la sostenibilidad en cada decisión de negocio.

De esta forma, el debate sobre sostenibilidad deja de ser una conversación externa para convertirse en un eje interno que guía la forma en que las empresas diseñan su futuro.

PepsiCo Positive: el marco que articula el cambio

Uno de los pilares de esta visión es PepsiCo Positive, la estrategia lanzada en 2021 para integrar la sostenibilidad en todas las operaciones de la compañía. Según Laguarta, este programa cuenta con objetivos claros, mecanismos de gobernanza y una integración directa en los planes operativos.

A diferencia de iniciativas aisladas, este modelo busca permear toda la organización, desde la cadena de suministro hasta la innovación de productos. El objetivo es alinear crecimiento, impacto social y cuidado ambiental en un mismo marco de acción.

Este enfoque refuerza la idea de que la sostenibilidad no es un departamento, sino una forma de gestionar el negocio en su totalidad.

Ajustes estratégicos: aprender de los contratiempos

En 2023, PepsiCo reconoció que era poco probable cumplir algunas de sus metas de sostenibilidad para 2025. Como respuesta, la empresa reajustó su estrategia, moviendo su objetivo de cero emisiones netas de 2040 a 2050 y estableciendo 2022 como nuevo año base.

Este ajuste no fue una renuncia, sino una actualización basada en aprendizajes y en un contexto global cambiante. También se redefinieron metas de envases y se establecieron nuevos objetivos de reducción de emisiones para 2030.

La transparencia en estos cambios refleja una comprensión más realista de la complejidad del camino hacia la descarbonización, sin perder de vista la ambición.

Una mirada más precisa a las emisiones

Como parte del nuevo enfoque, PepsiCo dividió el seguimiento de sus emisiones de alcance 3 en dos grandes categorías: energía e industria, y bosques, tierras y agricultura. Esta segmentación permite entender mejor los impactos y diseñar acciones más específicas.

Además, la compañía alineó sus objetivos con un escenario de calentamiento de 1.5 °C, reforzando su compromiso con la ciencia climática. Este paso marca una diferencia frente a enfoques menos exigentes del pasado.

La precisión en la medición se convierte así en una herramienta clave para transformar la intención en resultados tangibles.

Innovación y experimentación como motor

Laguarta destacó que PepsiCo se considera una pionera en nuevas tecnologías de materiales para su industria. Su escala y margen le permiten asumir “ciertos costos de experimentación” que otras empresas no podrían afrontar.

Este enfoque reconoce que la innovación implica riesgos, pero también abre la puerta a soluciones que, una vez escaladas, pueden transformar sectores completos. La sostenibilidad, entonces, se convierte en un laboratorio de futuro. Gestionar la naturaleza y la rentabilidad como dos caras de la misma moneda es, para el CEO, un proceso en evolución, lleno de aprendizajes y ajustes.

La agricultura sostenible como gran desafío

Aunque se han logrado avances en materiales e infraestructura, Laguarta subrayó que aún falta mucho por hacer en la agricultura sostenible. Este es uno de los puntos críticos para reducir emisiones y fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro.

El CEO ve una oportunidad clara para que el sector público y privado colaboren y faciliten a los agricultores la adopción de nuevas prácticas. Esto tendría un impacto directo en la salud del suelo, el uso del agua y la eficiencia de insumos.Aquí, la sostenibilidad deja de ser un concepto abstracto y se convierte en una herramienta para transformar territorios y comunidades.

“No se trata de que todos hagan algo pequeño”, afirmó Laguarta, sino de unir fuerzas para lograr transformaciones profundas. El cambio sistémico requiere liderazgo, recursos, disciplina y responsabilidad compartida.

Este llamado reconoce que los retos ambientales y sociales no pueden resolverse desde la acción aislada. Necesitan alianzas que conecten a empresas, gobiernos y productores en una misma dirección.

Solo así será posible pasar del discurso a un impacto real que trascienda a las organizaciones individuales.

El mensaje de Ramón Laguarta no es una simple declaración en un foro internacional: es una invitación a redefinir cómo entendemos el valor empresarial en el siglo XXI. Replantear el debate sobre sostenibilidad implica reconocer que el verdadero riesgo no está en invertir en el futuro, sino en ignorarlo.

Para las empresas, este cambio de narrativa abre la puerta a modelos de negocio más resilientes, innovadores y alineados con las expectativas sociales. En un mundo de recursos finitos, crecer sin cuidar la base que lo sostiene ya no es una opción, sino una contradicción que el mercado y la sociedad difícilmente seguirán aceptando.

Divulgación climática en crisis: el nuevo reto empresarial para 2026

Durante más de una década, la divulgación climática se consolidó como el lenguaje común entre empresas, reguladores e inversionistas para medir riesgos, alinear expectativas y construir confianza. Hoy, ese idioma parece fragmentarse justo cuando la emergencia climática exige mayor claridad. En 2026, el mapa regulatorio global es más amplio, pero también más contradictorio, y las organizaciones navegan entre normas que avanzan en unos territorios mientras retroceden en otros.

De acuerdo con un artículo de ESGDive, este escenario no representa solo un reto técnico, sino una prueba de madurez para la gestión corporativa. La divulgación climática en crisis refleja un punto de inflexión: el fin de la narrativa homogénea y el inicio de una etapa donde la gobernanza de datos, la presión de los inversionistas y la resiliencia regulatoria definen quién lidera y quién queda rezagado. En este contexto…

La transparencia deja de ser una tendencia para convertirse en una capacidad estratégica.

Un consenso que se fragmenta

La convergencia global en torno a la divulgación climática parecía inevitable hasta hace apenas unos años. Sin embargo, 2026 marca el momento en que ese acuerdo se desdibuja, no por falta de marcos, sino por la coexistencia de enfoques incompatibles entre regiones clave.

Mientras algunas jurisdicciones refuerzan sus exigencias, otras cuestionan el alcance y la pertinencia de las normas existentes. El resultado es un mosaico regulatorio que obliga a las empresas multinacionales a operar bajo múltiples lógicas de reporte.

Divulgación climática en crisis

Esta fragmentación no reduce la carga, la multiplica. Los equipos de sostenibilidad ya no solo reportan, ahora interpretan, comparan y ajustan datos para cumplir con expectativas divergentes que cambian con rapidez.

Retroceso en Estados Unidos

En Estados Unidos, el giro político provocó que la norma de divulgación climática de la SEC quedara en un limbo legal. La agencia suspendió su defensa y dejó abierta la puerta a su posible eliminación, enviando una señal de incertidumbre al mercado.

La administración actual ha priorizado reducir la carga regulatoria para las empresas que cotizan en bolsa, argumentando que el exceso de reglas limita la competitividad. Esto ha frenado los incentivos para que las compañías sean proactivas.

Para muchas organizaciones, el mensaje es claro: no habrá presión federal inmediata. Sin embargo, la ausencia de una norma unificada no elimina el riesgo, solo lo desplaza a otros frentes.

La simplificación europea

La Unión Europea también vivió su propio repliegue. Tras un proceso de “simplificación”, se elevaron los umbrales para que las empresas estén sujetas a la CSRD y la CSDDD, excluyendo a una gran mayoría del alcance original.

Este ajuste busca reducir la carga administrativa, pero genera un efecto colateral: debilita la estandarización que la región había liderado. Los plazos se han pospuesto hasta 2028, creando una pausa que muchos interpretan como una tregua.

Sin embargo, la expectativa de transparencia no desaparece. Simplemente cambia de ritmo y deja a las empresas con inversiones ya realizadas en sistemas de reporte que ahora deben justificar.

La divulgación climática en crisis y el auge subnacional

Mientras los grandes bloques retroceden, los estados y regiones avanzan. California mantiene en vigor su exigencia de reporte de emisiones para grandes empresas, y decenas ya han informado de forma voluntaria.

Nueva York se suma con una ley que obligará a grandes emisores a reportar sus datos de 2026. Estos movimientos demuestran que la presión no se ha diluido, solo se ha descentralizado. Para las compañías, esto implica gestionar riesgos regulatorios que ya no se concentran en una sola autoridad, sino en múltiples niveles de gobierno.

El mundo sigue avanzando

Casi 40 jurisdicciones han adoptado o planean adoptar marcos alineados con el ISSB. Reino Unido y México ya cuentan con regulaciones vigentes, y Australia y España se suman este año. Estas normas obligan a revelar riesgos financieros relacionados con el clima, reforzando la conexión entre sostenibilidad y desempeño económico. Para las multinacionales, el cumplimiento deja de ser opcional.

La presión internacional actúa como contrapeso a los retrocesos regionales, manteniendo vivo el impulso hacia la transparencia global. Los propietarios de activos consideran, en su mayoría, que la regulación ESG es una ayuda neta. Más de la mitad reconoce que ha contribuido a estandarizar marcos y mejorar la comparabilidad.

Aunque algunos ven con buenos ojos las reducciones regulatorias, una parte significativa las considera un paso en la dirección equivocada. Esto refuerza el papel del capital como motor de cambio.

Cuando los inversionistas exigen datos, las empresas responden. La presión del mercado llena los vacíos que dejan los reguladores.

Gobernanza y datos de nueva generación

El entorno cambiante exige estructuras internas sólidas. Empresas como eBay han integrado sus equipos ESG al área financiera y creado comités específicos para asegurar coherencia y control.

La calidad de los datos se vuelve prioritaria. Ya no basta con estimaciones; se requiere información primaria, especialmente de proveedores clave. Este enfoque no solo reduce riesgos, también fortalece la toma de decisiones en un contexto donde la transparencia es sinónimo de credibilidad.

Más allá de la regulación

A pesar de los retrocesos, la inversión en sostenibilidad sigue creciendo. La economía verde supera los cinco billones de dólares anuales y continúa expandiéndose. Muchas empresas han alcanzado una etapa de madurez que les permite sostener sus compromisos incluso cuando el entorno político se vuelve adverso.

Esto demuestra que la divulgación climática en crisis no es el final del camino, sino una transición hacia modelos más resilientes. La fragmentación regulatoria de 2026 redefine las reglas del juego. Las empresas ya no pueden depender de un solo marco ni esperar lineamientos estables; deben construir sistemas flexibles capaces de adaptarse a múltiples escenarios.

En este nuevo capítulo, la transparencia se consolida como un activo estratégico. La divulgación climática en crisis no representa un retroceso definitivo, sino una oportunidad para que las organizaciones demuestren liderazgo, fortalezcan su gobernanza y conecten con inversionistas que siguen apostando por un futuro sostenible.

¿Qué son los liderazgos tóxicos y cuáles sus riesgos legales?

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Durante décadas, en muchos espacios de trabajo se normalizó una forma de dirigir basada en el miedo, la presión constante y la humillación. Se le llamó “carácter”, “mano dura” o “liderazgo exigente”, y se justificó en nombre de los resultados. Sin embargo, ese modelo comenzó a mostrar su verdadero costo: desgaste humano, climas laborales deteriorados y una desconexión profunda entre las personas y las organizaciones.

De acuerdo con El Economista, hoy, en un entorno donde la dignidad, el bienestar y la legalidad son pilares de la gestión responsable, estas prácticas ya no pueden ocultarse bajo el pretexto de la productividad. Entender qué son los liderazgos tóxicos no es solo una reflexión cultural, sino una necesidad jurídica.

Lo que antes se toleraba, ahora se documenta, se denuncia y se sanciona, convirtiéndose en una contingencia real para las empresas.

Qué son los liderazgos tóxicos en el entorno actual

Hablar de qué son los liderazgos tóxicos implica reconocer conductas reiteradas que generan ambientes hostiles: gritos, humillaciones, amenazas, presión excesiva o jornadas fuera de toda lógica. No se trata de un “jefe difícil”, sino de un patrón de abuso que afecta la dignidad y la salud de las personas.

Estas dinámicas erosionan la confianza, normalizan el miedo y desdibujan los límites éticos. Con el tiempo, se convierten en un sistema informal de control que perjudica tanto a los equipos como a la organización que lo permite.

Del estilo personal al riesgo jurídico

Lo que durante años se percibió como un rasgo de personalidad hoy se traduce en responsabilidad legal. El liderazgo tóxico dejó de ser una cuestión subjetiva para convertirse en un incumplimiento normativo con consecuencias concretas.

Cuando estas prácticas son toleradas o incluso premiadas, la empresa asume el riesgo.

La omisión también genera responsabilidad, sin importar si la conducta proviene de un mando medio o de la alta dirección.

Obligaciones legales que ya no pueden ignorarse

En México, la ley obliga a prevenir la violencia laboral, garantizar entornos favorables y proteger la dignidad de las personas trabajadoras. Estas responsabilidades no son optativas ni delegables.

Además, la NOM-035-STPS exige identificar y prevenir factores de riesgo psicosocial. Un liderazgo basado en el miedo o la presión sistemática encuadra directamente en estos supuestos, dejando evidencia de incumplimiento.

Consecuencias que trascienden lo interno

Los efectos no se limitan al clima laboral. Cada vez con mayor frecuencia, estas prácticas derivan en rescisiones imputables al patrón, juicios laborales, inspecciones y sanciones administrativas.

A ello se suma un impacto silencioso pero profundo: rotación, ausentismo, pérdida de talento clave y una mayor propensión al conflicto legal. El costo operativo y reputacional puede ser irreversible.

Reputación, un riesgo que escala rápido

En la era digital, una mala práctica interna puede hacerse pública en cuestión de horas. Redes sociales, plataformas de empleo y medios amplifican historias que antes quedaban en silencio.

La reputación corporativa, construida durante años, puede verse afectada por un solo caso mal gestionado. La coherencia entre discurso y práctica es hoy un activo crítico.

Contar con códigos de conducta y protocolos es indispensable, pero insuficiente si no se aplican. El verdadero riesgo no está en no tener documentos, sino en no hacerlos valer.

Las organizaciones que logran mitigar estos escenarios capacitan a sus líderes, establecen canales de queja confiables, documentan actuaciones correctivas y asumen que liderar también es una función regulada.

Qué son los liderazgos tóxicos como alerta estratégica

Comprender qué son los liderazgos tóxicos permite a las empresas anticiparse a crisis legales y reputacionales. No se trata solo de cumplir la ley, sino de construir culturas coherentes con los valores que se declaran.

El liderazgo dejó de ser únicamente un estilo; hoy es una variable jurídica. Ignorar cómo se ejerce el poder es abrir la puerta a conflictos evitables.

El nuevo entorno laboral exige revisar no solo los procesos, sino las formas de relación dentro de las organizaciones. La tolerancia a prácticas dañinas ya no es neutralidad: es omisión con consecuencias.

Entender qué son los liderazgos tóxicos es el primer paso para transformar el riesgo en oportunidad. Porque, en materia laboral, liderar con respeto no es una opción ética aislada, sino una estrategia de sostenibilidad y cumplimiento.

10 riesgos globales que marcarán 2026: Estudio

2026 no representa únicamente un cambio de año, sino un punto de inflexión en la manera en que las sociedades enfrentan la incertidumbre. La convergencia entre crisis climáticas, tensiones geopolíticas, transformaciones tecnológicas aceleradas y una profunda erosión de la confianza institucional ha creado un entorno donde los márgenes de error son cada vez más estrechos. En este escenario, comprender los riesgos globales en 2026 se vuelve una herramienta indispensable para anticipar escenarios, diseñar estrategias de resiliencia y fortalecer la gobernanza en todos los niveles.

Lo que hoy se percibe como una serie de crisis aisladas es, en realidad, un sistema interconectado de amenazas que se refuerzan entre sí. Un conflicto armado puede desencadenar una crisis energética, la desinformación puede erosionar la cohesión social y una recesión puede frenar la transición hacia modelos sostenibles. El estudio no solo identifica los peligros más relevantes, sino que muestra cómo estos interactúan y amplifican su impacto, obligando a replantear el papel de los Estados, las empresas y la sociedad civil.

Qué es este estudio y cómo se realizó

El Global Risks Report 2026 del Foro Económico Mundial se elaboró a partir de la Encuesta de Percepción de Riesgos Globales, en la que participaron líderes empresariales, responsables de políticas públicas, especialistas en sostenibilidad, académicos y representantes de organizaciones sociales de más de cien países. Cada participante evaluó la probabilidad y el impacto de distintos riesgos a corto, mediano y largo plazo, lo que permitió construir un mapa integral de amenazas sistémicas.

La metodología combina análisis cuantitativos con estudios cualitativos y prospectivos, lo que permite identificar patrones, tendencias emergentes e interdependencias entre riesgos. Este enfoque revela que los riesgos globales en 2026 no pueden gestionarse de forma aislada, ya que comparten causas estructurales como la desigualdad, la debilidad institucional y la falta de cooperación internacional.

Panorama general de los riesgos

El informe identifica diez riesgos prioritarios para el corto plazo, entendiendo por corto plazo el horizonte de 2026. A diferencia de ediciones anteriores, los riesgos económicos y geopolíticos han desplazado a los ambientales como las amenazas más urgentes, reflejando un mundo marcado por la competencia entre bloques, la fragmentación de cadenas de valor y el debilitamiento del multilateralismo.

Este giro no implica que la crisis climática haya perdido relevancia, sino que la presión inmediata de conflictos, inflación y desinformación está limitando la capacidad de respuesta colectiva. En este contexto, los siguientes riesgos globales en 2026 conforman un escenario de alta complejidad que desafía la estabilidad social, económica y ambiental.

Los 10 riesgos globales que marcarán 2026

riesgos globales

1. Confrontación geoeconómica

La confrontación geoeconómica se ha convertido en una de las principales fuentes de inestabilidad global, al transformar las relaciones comerciales en herramientas de presión política. Sanciones, restricciones tecnológicas y controles a exportaciones estratégicas están fragmentando la economía mundial, debilitando cadenas de suministro y encareciendo bienes esenciales. Esta dinámica no solo afecta a grandes potencias, sino que también coloca a economías emergentes en una posición de vulnerabilidad frente a decisiones externas.

Además, esta confrontación genera un entorno de desconfianza que desalienta la inversión a largo plazo y obstaculiza la cooperación internacional. Las empresas deben replantear sus modelos de abastecimiento y diversificar mercados, mientras que los gobiernos enfrentan el reto de proteger sus industrias sin aislarse del comercio global. El resultado es un sistema económico más lento, costoso y políticamente condicionado.

2. Conflictos armados entre Estados

Los conflictos interestatales continúan representando una amenaza estructural para la estabilidad mundial. Aunque muchos enfrentamientos se desarrollan a nivel regional, sus consecuencias se extienden a través de crisis energéticas, interrupciones logísticas y desplazamientos forzados de población. Estas dinámicas afectan la seguridad alimentaria, elevan los costos de transporte y presionan los sistemas humanitarios.

Más allá del impacto inmediato, los conflictos debilitan acuerdos internacionales y erosionan la confianza entre naciones. El aumento del gasto militar desvía recursos que podrían destinarse a desarrollo social, infraestructura resiliente y mitigación climática, perpetuando un ciclo de inestabilidad que dificulta la construcción de paz duradera.

3. Desinformación y manipulación informativa

La desinformación se ha consolidado como un riesgo sistémico capaz de distorsionar la percepción de la realidad. Plataformas digitales permiten la difusión masiva de narrativas falsas que influyen en elecciones, decisiones de consumo y políticas públicas. Este fenómeno erosiona la confianza en medios, instituciones y ciencia.

Cuando la verdad se fragmenta, se debilita la capacidad de las sociedades para construir consensos y responder de manera coordinada a crisis complejas. La manipulación informativa también se utiliza como herramienta geopolítica, amplificando tensiones y profundizando la polarización social.

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4. Polarización social

La polarización es una expresión de la fragmentación social contemporánea, donde las diferencias ideológicas, económicas y culturales se transforman en barreras para el diálogo. Este fenómeno debilita la cohesión comunitaria y normaliza la confrontación como forma de interacción política.

La falta de consenso limita la implementación de reformas estructurales y obstaculiza la cooperación en temas clave como sostenibilidad, derechos humanos y equidad. A largo plazo, la polarización reduce la resiliencia social y aumenta la vulnerabilidad frente a crisis.

5. Recesión económica global

El riesgo de una recesión sigue latente debido a altos niveles de endeudamiento, inflación persistente y tensiones comerciales. Estos factores crean un entorno de fragilidad financiera que puede desencadenar contracciones económicas abruptas.

Una recesión no solo afecta el empleo y el crecimiento, sino que también reduce la capacidad de los Estados para invertir en educación, salud y transición energética, profundizando desigualdades y tensiones sociales.

6. Inflación y estallido de burbujas financieras

La persistencia de altos niveles de inflación, combinada con años de políticas monetarias expansivas, ha creado un entorno propicio para la formación de burbujas en mercados inmobiliarios, bursátiles y de deuda. El aumento en las tasas de interés para contener la inflación está elevando el costo del crédito y presionando a empresas, hogares y gobiernos altamente endeudados, lo que incrementa el riesgo de quiebras en cascada. Este escenario genera una sensación de fragilidad constante en los mercados financieros, donde cualquier shock externo puede detonar correcciones abruptas.

Cuando una burbuja estalla, el impacto no se limita a los inversionistas, sino que se extiende a toda la economía real. La contracción del crédito reduce el consumo y la inversión, mientras que la pérdida de valor de activos afecta ahorros, fondos de pensiones y estabilidad bancaria. Esto profundiza la desigualdad, ya que los sectores más vulnerables son los que resienten con mayor fuerza la volatilidad financiera y el encarecimiento del costo de vida.

7. Inseguridad cibernética

La digitalización acelerada ha convertido a los sistemas tecnológicos en la columna vertebral de servicios esenciales como energía, transporte, salud y finanzas. Sin embargo, esta dependencia también ha ampliado la superficie de ataque para actores maliciosos, desde grupos criminales hasta gobiernos, que utilizan el ciberespacio como un nuevo campo de confrontación. Los ataques ya no buscan solo robar información, sino paralizar infraestructuras críticas y generar caos económico y social.

La falta de estándares globales de ciberseguridad y de cooperación internacional efectiva deja a muchos países y empresas expuestos a amenazas constantes. Un solo ataque puede interrumpir cadenas de suministro, afectar la confianza en instituciones y provocar pérdidas millonarias. En este contexto, la ciberseguridad deja de ser un tema técnico para convertirse en un desafío estratégico de gobernanza y resiliencia.

8. Impactos negativos de la inteligencia artificial

El avance acelerado de la inteligencia artificial está transformando industrias completas, pero su adopción sin marcos éticos y regulatorios sólidos genera riesgos significativos. Algoritmos opacos pueden reproducir sesgos, tomar decisiones discriminatorias o ser utilizados para vigilancia masiva y manipulación de información. La velocidad de desarrollo supera la capacidad de los gobiernos para establecer normas claras que protejan derechos fundamentales.

Además, la automatización intensiva amenaza con desplazar a millones de personas sin garantías de reconversión laboral, profundizando brechas económicas y sociales. Sin una transición justa, la IA puede concentrar poder en pocas empresas y países, debilitando la cohesión social y amplificando otros riesgos como la desinformación y la polarización.

9. Eventos climáticos extremos

El aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos como sequías, inundaciones, incendios forestales y olas de calor está reconfigurando territorios completos. Estos eventos destruyen infraestructura, reducen la productividad agrícola y presionan sistemas de salud, generando pérdidas económicas millonarias y desplazamientos forzados de población. Cada desastre deja cicatrices que debilitan la capacidad de recuperación de comunidades enteras.

A largo plazo, los eventos extremos amplifican desigualdades existentes, ya que los grupos con menos recursos son los más expuestos y los que tardan más en recuperarse. También incrementan la presión sobre gobiernos y empresas para invertir en adaptación y resiliencia, en un contexto donde los recursos ya están comprometidos por crisis económicas y geopolíticas.

10. Contaminación y degradación ambiental

La contaminación del aire, el agua y los suelos continúa afectando la salud de millones de personas y degradando ecosistemas esenciales para la vida. Este deterioro ambiental reduce la disponibilidad de recursos naturales, incrementa enfermedades respiratorias y cardiovasculares, y genera costos económicos crecientes para los sistemas de salud y productividad.

Más allá de sus impactos directos, la degradación ambiental debilita la capacidad del planeta para absorber los efectos del cambio climático. La pérdida de biodiversidad y la sobreexplotación de recursos comprometen la seguridad alimentaria y la estabilidad social, convirtiendo este riesgo en una amenaza sistémica para el desarrollo sostenible.

Los riesgos globales en 2026 revelan un mundo interconectado donde las crisis ya no pueden entenderse de forma aislada. Cada amenaza se enlaza con otra, formando un sistema de vulnerabilidad que exige respuestas integrales, colaborativas y de largo plazo.

Comprender este panorama no es solo una advertencia, sino una oportunidad para repensar modelos de desarrollo, fortalecer alianzas y construir resiliencia colectiva frente a un futuro cada vez más incierto. Si quieres conocer el estudio completo, da click aquí.

Sin diagnóstico oportuno, variante más letal de cáncer de mama avanza en México: Fundación Cima

Más de 4,878 muertes en un solo año (2022), colocan al cáncer de mama triple negativo metastásico como la variante más letal de esta enfermedad en México, refirió Eliza Puente, directora de Fundación Cima, A.C., quien explicó que es un subtipo que avanza con rapidez y afecta a mujeres cada vez más jóvenes, en lo cual inciden la falta de diagnóstico oportuno y barreras de acceso al tratamiento.

“Esta variante tiene una incidencia preocupante en mujeres jóvenes (menores de 40 años), y aún hay regiones del país donde no existen los medios para detectarla y tratarla oportunamente”, dijo y recordó que dicha variante no responde a terapias hormonales ni dirigidas, toda vez que sus células carecen de receptores hormonales y HER2.

Puente agregó que, en el año 2022, ese subtipo representó entre el 12% y 23% de los 31,043 nuevos casos de cáncer de mama registrados en el país y que se estima que ocasionó 4,878 muertes ese mismo año, lo que representa el 62% del total de decesos por cáncer de mama registrados en México, tanto en mujeres como en hombres.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la detección y tratamiento oportunos de los casos de cáncer de mama reducen la mortalidad y la mayoría de las personas no experimentarán ningún síntoma mientras el cáncer esté todavía en fase temprana.

El diagnóstico del subtipo triple negativo requiere una biopsia con estudios de inmunohistoquímica. Contar con esta información desde el primer contacto con el sistema de salud es clave para definir tratamientos oportunos y mejorar la calidad de vida. Por ello, especialistas insisten en la importancia de promover revisiones periódicas, mastografías anuales y la autoexploración constante.

La OMS ha fijado metas concretas para enfrentar este tipo de cáncer: detectar más del 60% de los casos en etapas I y II, realizar el diagnóstico completo en un plazo máximo de 60 días y garantizar que al menos el 80% de los tratamientos sean completos y sin abandono.

Como parte de los esfuerzos para visibilizar esta enfermedad, organizaciones de la sociedad civil y médicos especialistas han propuesto declarar el 3 de marzo como el Día Nacional del Cáncer de Mama Triple Negativo Metastásico, para impulsar políticas públicas que mejoren la atención integral de las personas diagnosticadas.

“Designar una fecha nacional no sólo visibiliza esta enfermedad, también pone en la mesa el tema para fortalecer políticas públicas, impulsar la investigación y mejorar la atención integral de quienes enfrentan este diagnóstico”, concluyó Eliza Puente.

¿Qué son los ratings ESG y por qué son clave en la actualidad?

En los últimos años, la conversación sobre sostenibilidad dejó de ser aspiracional para convertirse en un factor crítico de competitividad. Hoy, inversionistas, reguladores, clientes y colaboradores analizan a las empresas no solo por su rentabilidad, sino por su impacto social, ambiental y de gobernanza. En este nuevo entorno, entender qué son los ratings ESG, preparar a tu empresa para una crisis social ya no es opcional: es una condición para la permanencia.

Las organizaciones que no logran leer estas nuevas señales se enfrentan a riesgos reputacionales, financieros y legales cada vez más complejos. Los ratings ESG funcionan como un termómetro externo que revela qué tan sólida es una empresa frente a esos riesgos. Saber interpretarlos permite anticipar escenarios, fortalecer procesos internos y convertir la sostenibilidad en una ventaja estratégica real, no en un discurso superficial.

¿Qué son los ratings ESG, preparar a tu empresa para una crisis social?

Los ratings ESG son sistemas de evaluación desarrollados por agencias especializadas que miden el desempeño de una empresa en tres dimensiones: ambiental, social y de gobernanza. Estas calificaciones se basan en datos públicos, reportes corporativos, auditorías, controversias y métricas comparables. No se trata de un ranking decorativo, sino de una radiografía profunda de la gestión empresarial.

A diferencia de los indicadores financieros tradicionales, estos ratings integran variables como emisiones, derechos humanos, diversidad, ética corporativa y transparencia. Cada dimensión se analiza con metodologías propias que permiten comparar a empresas dentro de una misma industria. Su valor radica en que convierten la sostenibilidad en información accionable.

Comprender este sistema implica asumir que la reputación ya no depende solo de lo que una empresa comunica, sino de lo que demuestra con datos. Por eso, los ratings ESG se han convertido en una herramienta clave para evaluar riesgos sistémicos y fortalecer la resiliencia organizacional a largo plazo.

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De la filantropía al riesgo sistémico

Durante décadas, la responsabilidad social se percibía como un complemento reputacional. Sin embargo, los conflictos sociales, las crisis climáticas y los escándalos de gobernanza demostraron que estos temas impactan directamente en el valor de mercado. Los ratings ESG emergen como respuesta a esa transformación.

Hoy, una mala calificación puede limitar el acceso a capital, afectar alianzas estratégicas y debilitar la confianza de los grupos de interés. Las empresas que no integran criterios ESG en su planeación se exponen a crisis que pueden escalar rápidamente. El riesgo ya no es hipotético, es medible. En este contexto, los ratings no solo evalúan el pasado, sino que anticipan escenarios. Son una brújula para detectar vulnerabilidades antes de que se conviertan en crisis visibles, permitiendo a las organizaciones actuar con mayor previsión y coherencia.

El lenguaje que hablan los inversionistas

Los mercados financieros han adoptado los ratings ESG como un filtro esencial para decidir dónde invertir. Fondos de inversión, bancos y aseguradoras utilizan estas calificaciones para evaluar la estabilidad de una empresa más allá de sus resultados trimestrales. La sostenibilidad se traduce así en valor financiero.

Las empresas con mejores ratings suelen acceder a mejores condiciones de financiamiento y a una base de inversionistas más diversa. Esto se debe a que una gestión sólida en ESG reduce la probabilidad de eventos adversos que afecten el rendimiento a largo plazo. La confianza se construye con evidencia.

Entender este lenguaje permite a las organizaciones dialogar con los mercados desde una perspectiva estratégica. No se trata de cumplir por obligación, sino de demostrar que la sostenibilidad es parte integral del modelo de negocio.

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El reto de la comparabilidad y la coherencia

Uno de los mayores desafíos de los ratings ESG es la diversidad de metodologías. Una misma empresa puede recibir calificaciones distintas según la agencia que la evalúe. Esto genera confusión, pero también una oportunidad para profundizar en la estrategia.

Más que buscar un número perfecto, las organizaciones deben enfocarse en la coherencia entre su propósito, sus procesos y sus resultados. La clave está en entender qué evalúa cada agencia y cómo se alinean esos criterios con la realidad del negocio.

La transparencia y la consistencia en la información son fundamentales. Sin una base sólida de datos, los ratings pierden credibilidad y la empresa corre el riesgo de ser percibida como incoherente o reactiva.

Integrar ESG en la toma de decisiones

Los ratings ESG no deben vivir en un área aislada. Su verdadero valor surge cuando influyen en la planeación estratégica, la gestión de riesgos y la cultura organizacional. Integrarlos es un proceso transversal que involucra a todas las áreas.

Desde compras responsables hasta políticas de diversidad y controles de gobernanza, cada decisión impacta la calificación final. Esto obliga a las empresas a romper silos y a trabajar de forma colaborativa para construir una narrativa auténtica.

Cuando el ESG se convierte en parte del ADN corporativo, los ratings dejan de ser un objetivo y se transforman en el reflejo de una organización consciente de su rol en la sociedad.

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El futuro de la competitividad sostenible

La evolución de los ratings ESG apunta hacia una mayor estandarización y exigencia. Regulaciones, nuevas métricas y mayor escrutinio público están redefiniendo lo que significa ser una empresa responsable. El futuro pertenece a quienes se anticipan.

Las organizaciones que hoy invierten en fortalecer su desempeño ESG estarán mejor preparadas para enfrentar cambios regulatorios, crisis sociales y presiones del mercado. La sostenibilidad ya no es un diferenciador, es un requisito.

En este escenario, comprender qué son los ratings ESG, preparar a tu empresa para una crisis social se convierte en una capacidad estratégica que define quién lidera y quién queda rezagado.

Los ratings ESG son mucho más que una calificación: son un espejo que refleja la madurez de una empresa frente a los desafíos de nuestro tiempo. Interpretarlos con profundidad permite anticipar riesgos, fortalecer la confianza y construir modelos de negocio más resilientes. En un mundo donde la legitimidad se mide en acciones, comprender qué son los ratings ESG, preparar a tu empresa para una crisis social es el primer paso para transformar la sostenibilidad en una verdadera ventaja competitiva.

¿Cómo potenciar el talento y transformar el entorno laboral? Caso Grupo Restaurantero Gigante

Los entornos laborales donde las personas pueden crecer, expresarse y aportar valor más allá de sus funciones operativas son una característica indispensable de las empresas que realmente buscan poner a las personas en el centro de su cultura organizacional. Cuando una compañía apuesta por el desarrollo profesional de los colaboradores está invirtiendo en una decisión que impacta directamente en la motivación, la innovación y la sostenibilidad organizacional.

Diversos estudios han demostrado que las compañías que invierten en el crecimiento de su gente logran equipos más comprometidos, creativos y resilientes, pues, cuando una organización se preocupa por desarrollar el talento de los colaboradores, envía un mensaje claro: las personas importan, sus ideas cuentan y su crecimiento forma parte del éxito colectivo.

Grupo Restaurantero Gigante (GRG) y Restaurantes Toks, una de sus cadenas más conocidas, han entendido esta visión desde hace años. Por ello, han implementado dos iniciativas internas que no solo reconocen las habilidades de su personal, sino que también fortalecen el sentido de pertenencia y fomentan la mejora continua dentro de la organización: se trata de Master Toks y Bartista Toks, competencias que convierten la creatividad de sus equipos en parte viva de la experiencia de marca.

desarrollar el talento de los colaboradores

Desarrollar el talento de los colaboradores como eje de cultura y mejora continua en GRG

En Grupo Restaurantero Gigante, la cultura organizacional se construye a partir de valores como la creatividad, el reconocimiento, la participación y la mejora constante. Bajo esta lógica, el grupo no se limita a las capacitaciones tradicionales como único instrumento para desarrollar el talento de los colaboradores, sino que busca generar espacios reales donde las personas pueden mostrar lo que saben hacer, innovar y dejar huella.

Master Toks es una de estas iniciativas. Se trata de una competencia interna dirigida a los chefs de la cadena, quienes ponen a prueba su creatividad y pasión culinaria mediante la creación de recetas. Solo los platillos más destacados llegan a las semifinales, los cuales se someten a eliminatorias hasta identificar a los tres mejores, que además de ganar la competencia, obtienen la oportunidad de formar parte del menú oficial de los restaurantes y llevar el talento de sus creadores directo a la mesa de los clientes.

Por su parte, Bartista Toks está enfocada en los gerentes, quienes compiten desarrollando bebidas a base de café espresso. Al igual que en Master Toks, las tres creaciones ganadoras se integran al menú, lo que permite a la compañía brindar un reconocimiento público al ingenio de los colaboradores y, al mismo tiempo, refuerza la calidad de la experiencia de café que ofrece la marca.

Ambas iniciativas hacen visible el proceso de selección de las creaciones ganadoras mediante transmisiones en las redes sociales de Toks, lo que no sólo motiva a los participantes, sino que involucra al público, de manera que el reconocimiento trasciende lo interno y se convierte en un orgullo compartido.

¿Cómo estos programas impactan el ambiente laboral?

Este tipo de iniciativas tienen un impacto directo en el clima organizacional, pues, al ofrecer espacios donde las ideas se escuchan y se materializan, crean un entorno donde las personas se sienten valoradas y motivadas. Sin duda, programas como Master Toks y Bartista Toks fortalecen el sentido de pertenencia, ya que los colaboradores no solo ejecutan, sino que también crean y transforman la oferta del negocio.

Además, bajo la promesa de poder colocar el platillo o bebida ganadora en el menú, estas competencias impulsan a los participantes a superarse, experimentar y perfeccionar sus habilidades, lo que hace que el proceso para desarrollar el talento de los colaboradores se convierta en algo orgánico, vinculado al orgullo profesional y al reconocimiento de sus capacidades.

Finalmente, el impacto se refleja también en la mejora continua del negocio. Las nuevas propuestas no sólo premian el talento de los colaboradores, sino que enriquecen el menú, elevan la experiencia del cliente y demuestran que la innovación puede surgir desde dentro, a la par que la empresa fortalece su cultura, mejora su entorno laboral y consolida una visión de crecimiento compartido.

desarrollar el talento de los colaboradores

Talento interno como motor de la RSE

Las iniciativas internas de Grupo Restaurantero Gigante muestran que la responsabilidad social empresarial también se vive puertas adentro. Programas como Master Toks y Bartista Toks evidencian que invertir en las personas genera beneficios tanto para los colaboradores, como para la organización, pues, al crear espacios de reconocimiento, creatividad y participación, la empresa logra entornos laborales más sanos, motivadores y alineados con una cultura de mejora continua en la que desarrollar el talento de los colaboradores deja de ser un discurso y se convierte en una práctica con el potencial de transformar el clima laboral, la oferta comercial y el ánimo del equipo.

En un sector tan dinámico como el restaurantero, GRG demuestra que apostar por el talento interno y poner en marcha programas como estos es una estrategia de sostenibilidad que fortalecen el negocio y reafirma el valor de las personas como el corazón de una organización comprometida con el bienestar, la innovación y la RSE.

EE. UU. impulsa un récord global en energía a gas por la IA; el clima paga la factura

Estados Unidos encabeza un nuevo auge energético que ya enciende alertas climáticas a escala global. La expansión acelerada de centros de datos para alimentar a la inteligencia artificial está detonando un récord histórico en nueva capacidad de generación eléctrica a partir de gas fósil, una fuente altamente emisora de gases de efecto invernadero. El fenómeno no es marginal: se trata de uno de los mayores virajes energéticos de la última década.

De acuerdo con proyecciones recientes, este crecimiento no solo compromete los objetivos climáticos, sino que también amenaza con encerrar a la economía en décadas de contaminación. Mientras la IA se presenta como el motor de la innovación del futuro, la energía a gas por la IA se perfila como el costo ambiental que nadie quiere poner sobre la mesa, pero que el planeta inevitablemente terminará pagando.

EE. UU. rompe récords históricos en energía a gas por la IA

Este año se romperá el récord mundial de nuevas incorporaciones de energía a gas, con proyectos que podrían incrementar la capacidad global existente en casi un 50%, según el más reciente informe de Global Energy Monitor (GEM). Estados Unidos lidera este impulso tras triplicar su capacidad planificada a gas en 2025, colocándose como el principal promotor del nuevo ciclo fósil.

De los 252 gigavatios de energía a gas actualmente en desarrollo en el mundo, cerca de un tercio estará ubicado directamente en centros de datos. Esta cifra refleja con claridad cómo la energía a gas por la IA se está convirtiendo en la opción preferida para satisfacer una demanda eléctrica creciente, inmediata y altamente concentrada.

Texas es el epicentro de este auge, con casi 58 GW de nueva capacidad de gas en marcha, seguido por Luisiana y Pensilvania. Para 2026, Estados Unidos podría superar su propio récord histórico de más de 100 GW anuales, establecido en 2002, consolidando una dependencia estructural al gas.

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A nivel global, otros países también apuestan por esta fuente. China, el mayor emisor del mundo, instaló en un solo año 22.4 GW de gas. Sin embargo, es Estados Unidos quien concentra casi una cuarta parte de toda la capacidad mundial en desarrollo, marcando el ritmo del mercado energético fósil.

La factura climática de la energía a gas por la IA

El impacto climático de este auge es contundente. Si los proyectos en desarrollo en Estados Unidos se concretan, generarán alrededor de 12,100 millones de toneladas de CO₂ a lo largo de su vida útil, el doble de las emisiones anuales actuales del país. A escala global, la cifra ascendería a 53,200 millones de toneladas, empujando al planeta hacia escenarios de calor extremo, sequías e inundaciones más severas.

Contratar nuevas plantas de gas para satisfacer la demanda incierta de energía generada por la IA implica incorporar décadas de contaminación”, advirtió Jenny Martos, gerente de proyectos del rastreador de plantas de petróleo y gas de GEM.

Para la experta, estas necesidades podrían resolverse con energía limpia y flexible, sin hipotecar el futuro climático. Los científicos han sido claros: los combustibles fósiles deben eliminarse progresivamente y con rapidez. Sin embargo, la energía a gas por la IA va en sentido contrario, bloqueando capital, infraestructura y decisiones políticas que podrían destinarse a renovables, almacenamiento y eficiencia energética.

Este fenómeno también expone una contradicción estructural: la IA, presentada como una herramienta para optimizar procesos y reducir impactos, se convierte en un acelerador de emisiones cuando se alimenta de fuentes fósiles.

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Centros de datos, costos sociales y tensión política

La proliferación de centros de datos no solo tiene consecuencias ambientales, sino también sociales y económicas. En Estados Unidos, el aumento en la demanda eléctrica ya ha elevado las facturas de electricidad para millones de hogares, contradiciendo promesas políticas de reducción de costos energéticos.

Steve Clemmer, director de investigación energética de la Unión de Científicos Preocupados, advierte que la demanda eléctrica del país podría crecer hasta un 60% para 2050 debido a los centros de datos.

“El crecimiento frenético, con poca transparencia o restricciones, pone al público en riesgo de aumentos masivos de costos”, señaló.

Comunidades locales comienzan a resistirse. En Pensilvania, una antigua planta de carbón será transformada en la mayor instalación de gas del país para abastecer centros de datos, generando división social y preocupación por la contaminación, el uso de agua y el impacto en la calidad de vida.

Mientras tanto, grandes tecnológicas como Meta avanzan con proyectos multimillonarios alimentados por gas, reforzando la narrativa de que la energía a gas por la IA beneficia a intereses privados, mientras los costos ambientales y económicos se socializan.

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IA, energía y responsabilidad climática

El auge de la energía a gas por la IA revela una desconexión peligrosa entre innovación tecnológica y responsabilidad climática. Apostar por infraestructura fósil para sostener el crecimiento de la inteligencia artificial no es una solución transitoria, sino una decisión que amarra al planeta a décadas de emisiones adicionales en un momento crítico para la acción climática.

Para los actores de la responsabilidad social empresarial, este escenario plantea una pregunta ineludible: ¿puede llamarse progreso a un modelo que sacrifica estabilidad climática por velocidad tecnológica? Si la IA aspira a ser parte de la solución, su desarrollo debe alinearse con sistemas energéticos limpios, justos y resilientes. De lo contrario, el récord energético de hoy será la crisis ambiental de mañana, y la factura —una vez más— la pagará el planeta.

Dell, Visa, IBM y más impulsan ‘Trump Accounts’: inversión temprana para bebés y niños, ¿responsable?

En un salón del Tesoro de Estados Unidos decorado con un mensaje que prometía “impulsar el sueño americano”, el presidente Donald Trump presentó una de las apuestas sociales más ambiciosas de su administración: un esquema de inversión temprana para recién nacidos, financiado por el Estado y respaldado por grandes fortunas y corporaciones. La propuesta no solo apela a la narrativa de prosperidad, sino que introduce a millones de niñas y niños al sistema financiero desde su primer día de vida, con la promesa de que el tiempo y el mercado harán el resto.

Más allá del impacto mediático, la iniciativa ha abierto un debate profundo en el ámbito de la responsabilidad social: ¿es este un mecanismo de inclusión real o una política que podría ampliar las brechas existentes? Con el respaldo de empresas como Dell, Visa, IBM, JPMorgan y Bank of America, el programa se presenta como un puente entre política pública, filantropía y estrategia corporativa, pero también como un espejo que refleja las tensiones entre equidad, mercado y bienestar social.

Trump Accounts: una promesa de capital desde la cuna

De acuerdo con TIME, la base del programa es simple: cada bebé nacido entre 2025 y 2028 recibe una cuenta de inversión con un capital inicial de mil dólares, aportado por el gobierno federal. Esa cantidad, invertida en fondos indexados, se capitaliza hasta que la persona cumpla 18 años, momento en que podrá usarla para educación, vivienda o emprendimiento.

El discurso oficial señala que este esquema democratiza el acceso a la inversión y enseña desde temprano el valor del ahorro y la planificación financiera.

Todos parten del mismo punto, con un pequeño patrimonio que crece junto con ellos.

Sin embargo, el potencial real de crecimiento depende en gran medida de las aportaciones adicionales de las familias, empleadores o donantes, lo que introduce un componente de desigualdad que ya ha encendido alertas entre economistas y organizaciones civiles.

Trump Accounts y el rol del sector corporativo

La participación empresarial ha sido clave para amplificar el alcance del programa. Visa anunció que incluirá depósitos en estas cuentas como parte de sus beneficios para empleados, mientras que IBM, Broadcom, SoFi, JPMorgan y Bank of America comunicaron esquemas similares.

Desde la perspectiva de ESG, estas acciones se presentan como una inversión en capital humano y estabilidad social a largo plazo. Las compañías no solo apoyan a las familias de sus colaboradores, sino que se alinean con una narrativa de prosperidad compartida.

No obstante, especialistas en responsabilidad social advierten que estas iniciativas deben evaluarse más allá del impacto reputacional, analizando si realmente reducen brechas o si refuerzan un sistema donde quienes ya tienen más recursos multiplican su ventaja.

Filantropía a gran escala: el caso Dell y Dalio

Michael y Susan Dell se comprometieron a donar 6,250 millones de dólares para beneficiar a 25 millones de niños que no califican para el bono federal inicial. Su aporte se traducirá en depósitos adicionales para menores de 2 a 10 años en comunidades con ingresos medios bajos.

Ray y Barbara Dalio, por su parte, destinaron 75 millones de dólares para niñas y niños en Connecticut, mientras que Brad Gerstner impulsó contribuciones similares en Indiana. Estas acciones buscan cerrar la brecha para quienes no alcanzan el primer corte de elegibilidad.

El mensaje es claro: el sector privado no solo acompaña, sino que amplifica. Pero también plantea una pregunta incómoda: ¿debe el bienestar infantil depender de la generosidad de multimillonarios?

Educación financiera como eje de transformación

Uno de los argumentos más repetidos durante el lanzamiento fue que este programa podría transformar la relación de las nuevas generaciones con el dinero. “Cada niño se convierte en accionista del país”, dijo uno de los impulsores, aludiendo al sentido de pertenencia económica.

La experiencia de otros modelos de “bonos para bebés” en el mundo muestra que tener una cuenta a nombre propio puede influir positivamente en la permanencia escolar y en la toma de decisiones a largo plazo.

Sin embargo, sin una estrategia paralela de educación financiera en comunidades vulnerables, el impacto podría diluirse, dejando a muchos sin las herramientas para aprovechar realmente este capital inicial.

La brecha que no desaparece

Economistas de la Universidad de Stanford han advertido que el programa podría beneficiar de manera desproporcionada a las familias con mayor capacidad de ahorro. Mientras algunos podrán aportar el máximo anual, otros apenas mantendrán el fondo base.

Esto genera una paradoja: un programa diseñado para igualar oportunidades podría, en la práctica, profundizar diferencias si no se acompaña de políticas redistributivas más amplias.

La responsabilidad social, en este contexto, exige mirar no solo el diseño, sino la implementación y los efectos reales en las comunidades más vulnerables.

El simbolismo del “sueño americano”

El evento de lanzamiento fue una puesta en escena de optimismo, con celebridades, líderes empresariales y mensajes que prometían un futuro mejor. La narrativa conecta con una idea profundamente arraigada: que el esfuerzo y el mercado pueden abrir cualquier puerta.

Para muchas familias, la posibilidad de contar con un fondo desde el nacimiento representa esperanza en medio de una crisis de costo de vida. Es una señal de que alguien, al menos, piensa en su futuro.

Pero el simbolismo no puede sustituir a una evaluación crítica de impacto social, especialmente cuando se trata de infancia y desarrollo a largo plazo.

¿Innovación social o política de mercado?

La administración ha calificado el programa como una de las innovaciones más transformadoras de su era. Desde un enfoque de política pública, combina inversión, filantropía y participación corporativa en un mismo modelo.

Para el sector de responsabilidad social, el reto es analizar si este esquema se alinea con principios de equidad, inclusión y sostenibilidad, o si prioriza la lógica del mercado sobre el bienestar colectivo.

La discusión apenas comienza, y su resultado podría marcar el rumbo de futuras alianzas entre Estado y empresas en temas sociales.

La iniciativa de inversión temprana abre una conversación necesaria sobre cómo construir oportunidades desde la infancia en un contexto de desigualdad creciente. La participación de empresas globales demuestra que el sector privado puede jugar un papel activo en el desarrollo social, siempre que exista transparencia y evaluación constante.

El verdadero desafío será convertir esta promesa en un mecanismo que no solo genere capital financiero, sino también capital social. Solo entonces podrá saberse si este modelo es una palanca de inclusión o un reflejo más de las tensiones entre mercado y justicia social.

¿Por qué esta marca responsable busca desaparecer en 10 años? 

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Ochenta millones de paraguas de plástico se utilizan cada año en Japón y, en su mayoría, solo una vez. Fabricados con múltiples materiales difíciles de separar, estos objetos cotidianos no suelen reciclarse y terminan incinerados o en vertederos. Este flujo de residuos urbanos, tan común como invisible, representa uno de los muchos frentes del problema global del plástico.

En este contexto nació Plasticity, una marca responsable con una premisa poco habitual: combatir un residuo específico —los paraguas de plástico desechables— y aspirar a dejar de existir en una década. Su objetivo no es crecer indefinidamente, sino contribuir a que el problema ambiental que atiende disminuya hasta volverse innecesaria.

El origen de Plasticity y el problema que busca resolver esta marca responsable

Plasticity fue creada en 2020 por Mondo Design Co., Ltd., una empresa japonesa con experiencia en el supraciclaje de materiales destinados a vertederos. Desde sus inicios, la compañía ha partido de una idea clara: lo que para unos es basura, para otros puede convertirse en materia prima valiosa. Bajo esa lógica nació primero la marca Seal, enfocada en reutilizar cámaras de neumáticos.

Siguiendo esa misma filosofía, el equipo identificó un residuo urbano omnipresente y poco atendido: los paraguas de plástico. Al descubrir a un diseñador que experimentaba con este material para transformarlo en nuevas superficies textiles, Mondo Design entendió el potencial ambiental y simbólico del proyecto. Así, Plasticity se consolidó como una marca responsable que no solo recicla, sino que resignifica un objeto asociado al consumo desechable.

marca responsable

Una marca responsable con productos artesanales y diferenciadores

Los productos de Plasticity —bolsos y accesorios— comparten un mismo origen: paraguas de plástico descartados. Tras su recolección, cada paraguas se clasifica por material, tamaño y grosor, se desmonta y se limpia manualmente. Las partes metálicas se reciclan por separado, mientras que el plástico se convierte en la base del nuevo material textil.

La marca desarrolló una técnica propia llamada Glass Rain, que consiste en estratificar y prensar el plástico con alta precisión para lograr una superficie impermeable, translúcida y resistente, con un acabado que recuerda al vidrio pulido. Debido a la variabilidad del material original, cada pieza debe inspeccionarse y ensamblarse a mano, lo que limita la producción y refuerza el carácter artesanal del proceso.

Este enfoque permite a Plasticity ofrecer productos duraderos, libres de materiales de origen animal y elaborados bajo criterios de bajo impacto ambiental. La apuesta por la artesanía japonesa, el cuidado de las condiciones laborales y el diseño funcional son diferenciadores clave que consolidan a Plasticity como una marca responsable alineada con los principios de la economía circular.

marca responsable

Diseñada para desaparecer: impacto ambiental y lecciones de circularidad

Uno de los mayores retos para Plasticity es evitar que su éxito normalice el desperdicio. La empresa es clara: no quiere que las personas desechen paraguas solo porque existe una marca que los recicla. De hecho, muchos de los paraguas que reciben están prácticamente nuevos, lo que evidencia un problema cultural más profundo en torno al consumo y la conveniencia.

Por ello, además de transformar residuos, Plasticity apuesta por la concientización y la educación. La marca colabora con socios, impulsa talleres vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y trabaja con estudiantes para fomentar una reflexión temprana sobre los residuos y su valor. Su aspiración final es clara: reducir drásticamente el desecho de paraguas de plástico y demostrar que pensar de forma circular implica, en algunos casos, diseñar modelos de negocio que no buscan perpetuarse.

Así, Plasticity se posiciona como una marca responsable que va más allá del reciclaje, mostrando que revalorizar los residuos, cuestionar el consumo desechable y aceptar la posibilidad de desaparecer también puede ser una poderosa estrategia de impacto ambiental y social.

marca responsable

Una marca responsable que redefine la RSE desde la temporalidad

Plasticity plantea una visión poco convencional de la responsabilidad social empresarial al asumir que el éxito no siempre se mide en crecimiento, sino en la capacidad de resolver un problema ambiental concreto. Su enfoque combina diseño, artesanía, cuidado de las personas y reducción de residuos, integrando la RSE en el corazón del modelo de negocio y no como un complemento. Al atender un flujo específico de desechos plásticos y visibilizar su impacto, la empresa demuestra cómo una marca responsable puede generar valor ambiental y social sin fomentar nuevas dinámicas de consumo.

En un contexto de crisis climática, iniciativas como Plasticity evidencian la urgencia de desarrollar modelos empresariales circulares, conscientes de sus límites y alineados con objetivos de largo plazo. Pensar en empresas diseñadas para desaparecer implica cuestionar la lógica tradicional del mercado y abrir paso a soluciones enfocadas en la regeneración, la educación y la colaboración. Este tipo de propuestas no solo contribuyen a mitigar impactos ambientales, sino que ofrecen una hoja de ruta para que la RSE evolucione hacia modelos más honestos, transformadores y coherentes con la magnitud de los desafíos climáticos actuales.

Enlace abre convocatoria para impulsar el crecimiento empresarial en Guadalajara y el resto del país

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Por Fabián Muro

El Instituto de Emprendimiento Eugenio Garza Lagüera (IEEGL) del Tecnológico de Monterrey, a través de su programa Enlace, lanzó la convocatoria 2026 dirigida a empresas mexicanas con potencial de crecimiento que deseen fortalecer la toma de decisiones estratégicas mediante la conformación de su primer Consejo Consultivo.

En un entorno empresarial cada vez más competitivo, el liderazgo empresarial se ha convertido en una herramienta clave para que las empresas consoliden su crecimiento de manera estructurada, por lo que contar con un consejo consultivo permite a los líderes tomar decisiones estratégicas más informadas, anticipar riesgos y establecer bases sólidas.  

Es en este marco, el programa Enlace busca acompañar a las empresas mexicanas en sus primeros pasos hacia el fortalecimiento de su dirección estratégica. “La gobernanza no es exclusiva de las grandes corporaciones. Hoy es una herramienta clave para que las empresas en crecimiento mejoren su toma de decisiones, reduzcan riesgos y construyan bases sólidas para crecer de manera sostenible”, declaró Alma Pérez, directora general de Enlace.

Enlace abre convocatoria

La convocatoria está abierta del 15 de enero al 31 de marzo de 2026, y va dirigida a empresas con ventas anuales entre 20 y 500 millones de pesos, que tengan al menos cuatro años de operación en México, un mínimo de 10 colaboradores, finanzas sanas y que deseen estructurar su crecimiento en torno a objetivos estratégicos.

Durante 18 meses, las empresas seleccionadas recibirán acompañamiento de un grupo de consejeras y consejeros empresariales líderes con amplia experiencia, quienes aportarán una visión externa y mejores prácticas en gobernanza, estrategia y escalamiento de negocios.

Convocatoria ENLACE JALISCO 2026

Vips recibe certificado “Hecho en México” y refrenda su compromiso con el país y su gastronomía

Vips, el restaurante familiar más grande y querido de México recibe el certificado “Hecho en México” impulsado por la Secretaría de Economía, con el que refrenda su compromiso con la identidad nacional, el orgullo de nuestras raíces y la preservación de la gastronomía mexicana.

A lo largo de más de 60 años de historia en el país, Vips ha acompañado a las familias mexicanas a través de recetas icónicas que enaltecen ingredientes, sabores y tradiciones, convirtiéndose en un espacio que evoca recuerdos y celebra lo que nos une como mexicanos.

La marca abrió sus puertas por primera vez el 6 de agosto de 1964 en Toreo con la visión de ser un punto de encuentro para sus invitados. Hoy, después de más de seis décadas, es una marca icónica con más de 235 unidades en 50 ciudades del país que son atendidas diariamente por casi seis mil Vipsters, quienes reciben a más de 550 mil clientes cada semana.

Durante el último año Vips sirvió más de 19 mil tazas de café todos los días, 350 mil Chiles en Nogada, 950 mil Caldos Tlalpeños y 3.5 millones de Enchiladas, platillos que forman parte del legado gastronómico del país. En 2025, la marca presentó el 14 de octubre como el Día del Caldo Tlalpeño, reafirmando su intención de rendir homenaje a las recetas que nos definen.

Mantener vivas las costumbres y tradiciones gastronómicas es una responsabilidad que Vips asume con profunda dedicación. Por ello, a través de iniciativas y temporalidades especiales, la marca continúa preservando y promoviendo la riqueza de la cocina mexicana.

“Este certificado reconoce a una marca 100% mexicana y al trabajo que hemos realizado por más de seis décadas de conectar con las personas al preservar y compartir la cocina tradicional, celebrando la herencia y la identidad, fomentando la memoria colectiva e impulsando el consumo de lo que hacemos los mexicanos,” señaló Jaime Vásquez, Director General de Vips.

Por su parte, Bárbara Botello, coordinadora del Plan de Marca Nacional Hecho en México indicó que, “la entrega del distintivo Hecho en México a Vips reconoce a una empresa que ha acompañado por décadas a las familias mexicanas y que hoy refrenda su compromiso con la proveeduría nacional, el empleo y el fortalecimiento del mercado interno, en congruencia con la visión del Plan México.”

Con el certificado “Hecho en México”, Vips reafirma su compromiso de seguir impulsando la cocina mexicana en cada uno de sus restaurantes, preservando los sabores que definen a los mexicanos y apoyando el desarrollo del país.

T-Systems y FEMSA donan equipos de cómputo al Centro Escolar Cuauhtémoc para fortalecer la educación digital

Como parte de su compromiso con el desarrollo social y la educación de calidad, T-Systems México, la firma alemana perteneciente al grupo Deutsche Telekom, en conjunto con FEMSA, realizó la donación de 71 equipos de cómputo portátiles al Centro Escolar Cuauhtémoc, A.C. (CECAC), institución educativa con más de seis décadas de trayectoria en la formación académica de niñas, niños y adolescentes en el área metropolitana de Monterrey.

Esta donación permitirá modernizar la infraestructura tecnológica del CECAC, habilitando dos aulas completas de cómputo y fortaleciendo la enseñanza de materias clave como paquetería Office, robótica, alfabetización digital e introducción a la Inteligencia Artificial. Con ello, se beneficiará de manera directa a más de 1,800 estudiantes, desde nivel primaria hasta secundaria, así como de forma indirecta a más de 1,300 familias.

La iniciativa forma parte del programa Digitalíza-T de T-Systems, cuyo objetivo es reducir la brecha digital y ampliar el acceso a herramientas tecnológicas en comunidades educativas, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, particularmente el ODS 4 (Educación de calidad), ODS 9 (Industria, innovación e infraestructura) y ODS 10 (Reducción de las desigualdades).

T-Systems y FEMSA

“El acceso a la tecnología es un habilitador clave para el desarrollo educativo y social. En T-Systems creemos firmemente que la colaboración entre empresas e instituciones educativas es fundamental para preparar a las nuevas generaciones para un entorno cada vez más digital”, señaló Jorge Lezama, VP Finance & Controlling de T-Systems México y Norteamérica. “Esta donación refleja nuestro compromiso de largo plazo con la inclusión digital y con el fortalecimiento de comunidades a través del conocimiento”.

El Centro Escolar Cuauhtémoc, A.C., fundado en 1957, es reconocido por su modelo educativo basado en valores, excelencia académica y responsabilidad social. La colaboración con empresas aliadas como T-Systems y FEMSA refuerza su capacidad para ofrecer una educación acorde con las demandas tecnológicas actuales.

Con acciones como esta, T-Systems y FEMSA refrendan su compromiso con la educación, la innovación y el desarrollo sostenible, impulsando oportunidades de aprendizaje que contribuyen a la formación integral de las futuras generaciones.

Cotemar visibiliza su compromiso social a través de la Ruta de las Empresas

Grupo Cotemar se une a la exposición itinerante “Ruta de las Empresas”, una muestra que reúne esculturas en forma de esfera pintadas por artistas plásticos mexicanos. La exhibición destaca las acciones de responsabilidad social, así como su contribución a la sociedad, de 17 empresas de diferentes sectores, líderes en México y en el mundo.

Se trata de una iniciativa del Consejo de la Comunicación A.C., en donde cada compañía plasma el impacto en su dimensión social en esculturas de 120 centímetros de diámetro, mediante diversas técnicas y estilos que proyectan la influencia positiva y sostenible en ámbito social, económico y ambiental.

Cotemar participa con la obra titulada “Manos que sostienen el mar”, de la artista Perla Crespo, un homenaje a quienes hacen posible la operación costa afuera. La pieza reconoce al talento humano como eje articulador de cada actividad, destacando a los colaboradores como la fuerza principal de la organización, quienes día a día, en medio de un entorno dinámico y complejo, aportan con su trabajo al desarrollo del país; asimismo, resalta la importancia de sus familias, quienes los impulsan a contribuir al progreso de la nación.

Cabe señalar que Cotemar es la primera empresa en México y la única del sector Oil & Gas en contar con un Sistema de Gestión de Responsabilidad Social certificado (IQNet SR10), además de haber obtenido el Distintivo ESR (Empresa Socialmente Responsable), por 13 años consecutivos. 

La exhibición recorrerá tres ciudades del país durante este año: la Ciudad de México del 25 de enero al 6 de marzo, en el Paseo de la Reforma, posteriormente visitará Guadalajara, del 15 de marzo al 25 de abril en la Avenida Chapultepec, y concluirá en Monterrey, del 2 de agosto al 10 de septiembre. 

Con su participación en esta iniciativa artística, Cotemar demuestra su compromiso de impulsar el desarrollo sostenible de México, transformando su responsabilidad social en un legado de bienestar para la sociedad y futuras generaciones.  

Toks lleva regalos a niñas y niños con síndrome de Down este Día de Reyes

En Toks, la celebración del Día de Reyes se ha convertido en una oportunidad para ayudar a otros, pues, a través de su programa Juguetoks, la cadena restaurantera ha consolidado una tradición que busca llevar alegría, cercanía y acompañamiento a niñas y niños en situación de vulnerabilidad. Gracias a la participación de colaboradoras, colaboradores y aliados, Juguetoks se ha posicionado como una de las campañas de donación de juguetes en México más reconocidas en el país por su enfoque humano y comunitario.

En esta ocasión, Juguetoks decidió apostar por la empatía y la inclusión, por lo que eligió como beneficiarios a las niñas, niños y jóvenes con síndrome de Down de la Fundación Mosaico Down. ¡Te contamos cómo se vivió esta experiencia!

Juguetoks: el programa de donación de juguetes en México de Restaurantes Toks

Este año, Juguetoks 2026 —una iniciativa de Toks y Grupo Restaurantero Gigante (GRG) por medio de la cual se invita a las y los colaboradores del grupo a donar regalos para personas en situaciones vulnerables con motivo del Día de Reyes— eligió como beneficiarios a las y los menores que forman parte de la Fundación Mosaico Down, una organización dedicada a la atención integral de personas con síndrome de Down, discapacidad intelectual y autismo mediante programas educativos personalizados que promueven su desarrollo, autonomía e inclusión social.

La Fundación Mosaico Down ofrece servicios que van desde estimulación temprana y acompañamiento escolar hasta programas formativos para adolescentes y adultos. En estas etapas, impulsa la preparación para la vida laboral a través de carreras técnicas en gastronomía, diseño floral y corte y confección, con el objetivo de que las personas puedan integrarse al mercado laboral o desarrollar proyectos de emprendimiento.

Alejandra Ramírez, coordinadora académica de la Fundación Mosaico Down, explicó que uno de los ejes centrales de su trabajo es derribar los mitos que rodean a la discapacidad intelectual:

Es un error pensar que las personas con síndrome de Down son dependientes toda su vida. Ellos pueden estudiar, formarse profesionalmente, trabajar, ser autónomos y aportar a sus familias y a la sociedad”.

Además, subrayó la importancia de alianzas como la efectuada con Toks para abrir más oportunidades para las personas con este síndrome:

Entre más gente se sume, más caminos se abren para los chicos y sus familias. Estas colaboraciones ayudan a visibilizar la causa, eliminar prejuicios y demostrar que la inclusión social y laboral sí es posible”.

Mucho más que regalos: convivencia, escucha y acompañamiento

No obstante, decir que Juguetoks solo entrega obsequios el Día de Reyes es incorrecto. La iniciativa busca generar encuentros significativos y atender los deseos de niñas, niños y jóvenes cuyas familias, en muchos casos, no cuentan con los recursos para cumplir sus cartas. Por ello, la edición 2026 de este proyecto comenzó desde noviembre de 2025, cuando colaboradoras y colaboradores de Grupo Restaurantero Gigante (GRG), empresa matriz de Toks, visitaron las dos sedes de Fundación Mosaico Down.

Durante estas visitas, realizadas el 21 de noviembre, los equipos convivieron con las y los menores, los acompañaron a escribir sus cartas a los Reyes Magos y compartieron momentos de juego y diálogo. Para Araceli, colaboradora del área de atracción de talento de GRG, esta experiencia significó entender que las personas con síndrome de Down necesitan que se les ayude a ser autónomos, no dependientes:

Apoyamos a los niños porque una de las filosofías de la escuela es fomentar su independencia. La labor de las maestras es admirable y ver cómo preparan a los chicos para una vida laboral me dejó un gran aprendizaje”.

Para ella, el encuentro también fue una oportunidad de reflexión:

Como sociedad aún nos falta mucho por trabajar; el mundo no está hecho pensando en todos. Es momento de que las empresas tengan mayor apertura para la contratación de personas con discapacidad”.

donación de juguetes en México

Este acompañamiento previo es una de las razones por las que Juguetoks se ha consolidado como uno de los programas de donación de juguetes en México más importantes, ya que prioriza la cercanía y el respeto por la dignidad de las personas beneficiarias.

Un Día de Reyes para recordar en el Bosque Toks

La culminación del Juguetoks 2026 se llevó a cabo el 15 de enero, día en el que no sólo se realizó la entrega de juguetes, sino un paseo al Bosque Toks —un proyecto de conservación que promueve el cuidado del medio ambiente— que se transformó en una experiencia memorable para las y los menores y sus familias. 

Durante el paseo, las niñas y niños de la Fundación Mosaico Down, sus familias, maestras y voluntarias y voluntarios de GRG tuvieron la oportunidad de convivir con la naturaleza, realizar manualidades, jugar en familia y disfrutar de alimentos preparados por los pobladores de la zona, antes de recibir sus regalos.

La emoción fue evidente. Diego Morales, beneficiario de la fundación, compartió su alegría al recibir su obsequio: 

“Me sentí muy feliz, me gustó mucho mi juego FIFA 2026. Gracias por mis regalos”

Otros menores también expresaron su entusiasmo por la visita y la convivencia, resaltando lo especial que fue recibir sus obsequios y compartir ese día con nuevas personas y con sus familias.

Para quienes participaron como voluntarios, la experiencia también dejó huella. Yolanda Mendoza, colaboradora de GRG, explicó que lo que más la motivó fue ver las sonrisas de las y los niños:

Es una experiencia muy gratificante. Su sonrisa es la más genuina y verlos contentos es muy emocionante. Me encanta ser parte de una empresa que impulsa este tipo de eventos”.

donación de juguetes en México

Por su parte, Ingrid Catalina Cornejo, del CEDIS de GRG, coincidió en que estas iniciativas generan valor tanto para las personas, como a la empresa: 

Convivir con ellos es una experiencia llena de empatía. Dar también nos fortalece como personas, y que GRG impulse estas causas es algo muy bonito. Agradezco a GRG y a la Fundación Mosaico Down por permitirnos convivir con los niños”.

Sin duda, este tipo de testimonios reafirman que los programas de donación de juguetes en México son una herramienta efectiva para generar vínculos, conciencia social y espacios más inclusivos.

Juguetoks 2026 es una muestra clara del valor social que puede generar la colaboración entre empresas, organizaciones de la sociedad civil y comunidades. Al apostar por la convivencia, la escucha y la inclusión, Toks demuestra que celebrar el Día de Reyes también puede ser una oportunidad para construir una sociedad más empática.

Estas iniciativas confirman el compromiso de Toks y del Grupo Restaurantero Gigante con proteger la infancia de menores en contextos de vulnerabilidad. Más allá de los regalos, Juguetoks consolida una visión de responsabilidad social basada en la colaboración, la inclusión y el acompañamiento, generando un impacto que trasciende una sola fecha y deja huella en las personas y comunidades involucradas.