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En México, el agua potable es potable… hasta que llega a casa

Aunque el agua potable que sale de las plantas de tratamiento en México cumple con la normatividad vigente, gran parte de ese líquido deja de ser confiable antes de llegar a los hogares. El deterioro de la infraestructura hidráulica, las fugas en las redes de distribución y el mal estado de cisternas y tinacos provocan que el agua se contamine en el trayecto final, lo que ha roto la confianza en su consumo.

La presencia de sarro en electrodomésticos, sedimentos en los vasos, regaderas que se tapan, calentadores que duran menos y agua que huele o sabe “raro”, son algunas manifestaciones de la mala calidad del agua.

La desconfianza en el agua que llega a los hogares tiene un efecto directo y medible: México se ha convertido en el mayor consumidor de agua embotellada del mundo, con entre 244 y 390 litros por persona al año, según EcoHealth; por otro, evidencia la fragilidad de la infraestructura hídrica, donde cerca del 40% del agua potable se pierde por fugas antes de llegar a los usuarios finales, de acuerdo con estimaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“El agua sale en condiciones óptimas de la planta potabilizadora, pero las tuberías con décadas de antigüedad, hierro galvanizado, materiales corroídos, cemento y asbesto acumulan sedimentos y provocan filtraciones, esto hace que la calidad del agua se deteriore antes de llegar al consumidor”, explica Lucas Barrionuevo, cofundador de Somos PURA, empresa especializada en purificación de agua.

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El último tramo

Las redes de distribución son el eslabón más débil del sistema. Fugas, rupturas y conexiones irregulares permiten que contaminantes externos entren en contacto con el agua. A esto se suma el mantenimiento deficiente de las cisternas y tinacos en los hogares, donde el líquido puede permanecer estancado durante días, expuesto a bacterias y partículas de óxido.

Las pérdidas por fugas no solo representan desperdicio también afectan la calidad del agua que sí logra llegar a los hogares, de acuerdo con la UNAM. En zonas como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, el deterioro del sistema también impacta directamente en la percepción ciudadana. En Jalisco, por ejemplo, la satisfacción con la calidad del agua potable cayó de 62.6% a 40.7% en los últimos años.

“Cuando las personas dudan del agua que sale de la llave, la alternativa inmediata es el agua embotellada, con un alto costo ambiental y económico”, señala Leandro Barrionuevo, también cofundador de Somos PURA. 

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Soluciones desde el punto final

Ante la falta de mantenimiento y la lenta renovación de la infraestructura pública, la purificación en casa se ha convertido en una respuesta al problema. Los sistemas instalados en el hogar actúan justo antes del consumo, eliminando contaminantes físicos, químicos y biológicos, y no solo reducen bacterias: también filtran sedimentos, disminuyen el sarro y mejoran el sabor y el olor del agua. Al intervenir en el punto de uso estos sistemas elevan la experiencia cotidiana y, al mismo tiempo, reducen la dependencia del agua embotellada.

Hoy, la calidad del agua ya no se valida solo en una prueba de laboratorio: se confirma —o se pierde— en el día a día, con el olor al cocinar, en los residuos que quedan en un vaso, en el sarro que se acumula en la regadera.

Este fenómeno también puede leerse desde un punto de vista más amplio. En México, el consumo de agua responde todavía a un modelo lineal: se extrae, se envasa, se transporta, se consume y se desecha. La desconfianza en el agua que llega a los hogares ha sido uno de los principales motores de este esquema. Por ello, actuar en el punto final del sistema permite cambiar esa dinámica: cuando las personas recuperan control sobre la calidad del agua que consumen, disminuye la dependencia del agua embotellada y, con ello, el volumen de envases plásticos de un solo uso. 

“Este enfoque coincide con la nueva Ley General de Economía Circular, actualmente en discusión legislativa, que plantea reducir la generación de residuos, promover su recuperación y alargar la vida útil de productos y materiales” concluye Lucas Barrionuevo.

Nestlé México es reconocida como uno de los “Mejores Lugares para Trabajar LGBTQ+” por la Fundación HRC Equidad MX

Nestlé México fue reconocida, por quinto año consecutivo, con la prestigiosa certificación HRC Equidad MX 2026 de la Fundación Human Rights Campaign (HRC), al alcanzar una puntuación perfecta de 100 puntos en el Índice HRC Equidad MX. Este distintivo consolida a Nestlé México como uno de los “Mejores Lugares para Trabajar LGBTQ+ 2026” en el país, reafirmando su compromiso inquebrantable con la diversidad, equidad e inclusión.

La Fundación HRC, la organización de derechos civiles más grande en el ámbito LGBTQ+ a nivel global, presentó su informe anual Equidad MX, una evaluación clave del compromiso empresarial con la inclusión. Este año, 240 empresas participaron en el programa, de las cuales 189 obtuvieron la certificación posicionándose como “Mejores Lugares para Trabajar LGBTQ+ 2026”.

Este programa, basado en el exitoso modelo del Índice de Equidad Corporativa (CEI) de HRC en Estados Unidos, es la principal herramienta en América Latina para promover la equidad laboral para la comunidad LGBTQ+, beneficiando a más de miles de empleados en México a través de las políticas inclusivas implementadas por las empresas participantes.

Estamos profundamente orgullosos y agradecidos de recibir este reconocimiento por cuarto año consecutivo,” comentó Isela Hernández, vicepresidenta de Recursos Humanos de Nestlé México. “En Nestlé México, creemos firmemente en la creación de un ambiente laboral diverso, equitativo e inclusivo, en el que todos nuestros colaboradores puedan desarrollarse plenamente. Esta distinción reafirma nuestro compromiso y nos invita a seguir desarrollando e impulsando más iniciativas que beneficien a la comunidad LGBTQ+, haciendo de Nestlé un lugar donde el respeto es un pilar fundamental.”

Nestlé México ha demostrado su liderazgo en la implementación de políticas y prácticas inclusivas, que son evaluadas bajo rigurosos criterios como:

  • Políticas de no discriminación / Equidad de Oportunidad de Empleo: Asegurando la protección explícita de la orientación sexual e identidad de género.
  • Competencia organizacional LGBTQ+: Fomentando consejos de diversidad e inclusión que aborden las necesidades de la comunidad.
  • Educación y entrenamiento LGBTQ+: Ofreciendo programas de capacitación con perspectiva LGBTQ+ en todas las etapas del vínculo laboral.
  • Compromiso público: Realizando acciones que impacten positivamente a la sociedad en temas LGBTQ+, más allá de los colaboradores internos.

Nestlé México reafirma su compromiso con la equidad e inclusión, y continuará trabajando en políticas y acciones que fortalezcan este entorno positivo, promoviendo la diversidad como un valor fundamental en todas sus operaciones.

4 acciones clave con las que Corporativo Kosmos impulsa el cuidado ambiental

Uno de los mayores retos que enfrenta la humanidad en la actualidad es hacer frente a la crisis ambiental, ya que los problemas ambientales no sólo afectan a los ecosistemas y a la biodiversidad, sino que también representan un riesgo creciente para las civilizaciones humanas, la estabilidad social y el desarrollo económico a escala global.

Factores como la escasez de recursos, las interrupciones en las cadenas de suministro y los riesgos sociales han orillado tanto a individuos, como a empresas e industrias enteras a replantear la forma en que producimos y consumimos. Por ello, hoy las organizaciones saben que impulsar el cuidado medioambiental desde la RSE no es una opción, sino una condición indispensable para garantizar tanto el bienestar de las comunidades donde operan, como su continuidad operativa y resiliencia.

Tal es el caso de Corporativo Kosmos, una empresa con más de 60 años de experiencia brindando servicios de alimentación en México. A lo largo de su trayectoria, la compañía ha desarrollado una estrategia sistémica que le permite cuidar del medio ambiente, prevenir los impactos derivados de sus operaciones y promover la mejora continua de sus procesos. A continuación, te invitamos a conocer cómo esta empresa logra integrar la sostenibilidad ambiental en el corazón de su modelo de negocio.

El cuidado medioambiental como pilar para la resiliencia de los sistemas alimentarios

La implementación de medidas de cuidado medioambiental se ha convertido en una responsabilidad ineludible para todas las empresas, independientemente de su sector o tamaño. Cuando las compañías integran criterios ambientales en su toma de decisiones, no sólo contribuyen a mitigar la crisis climática, sino que fortalecen su resiliencia, reducen riesgos operativos y responden a las crecientes expectativas de consumidores, inversionistas y reguladores.

Esta responsabilidad adquiere una relevancia aún mayor en el sector de la alimentación, uno de los primeros en resentir las consecuencias de la inacción ambiental. La escasez de agua, la degradación de suelos, el aumento de eventos climáticos extremos y la contaminación impactan de manera directa la producción, distribución y acceso a los alimentos. Sin medidas de cuidado ambiental, los sistemas alimentarios se vuelven frágiles e incapaces de garantizar el abasto necesario, lo que incrementa la volatilidad de precios y pone en riesgo la seguridad alimentaria de millones de personas. Por el contrario, apostar por prácticas sostenibles permite avanzar hacia sistemas alimentarios resilientes, capaces de adaptarse a los cambios y sostenerse en el largo plazo.

cuidado medioambiental desde la RSE

En este contexto, compañías como Corporativo Kosmos siguen demostrando que es posible impulsar el cuidado medioambiental desde la RSE y así garantizar la seguridad alimentaria a largo plazo. Reconocer y visibilizar los esfuerzos de empresas que ya están actuando resulta fundamental, no sólo porque incentiva la mejora continua, sino que también envía un mensaje claro al sector: la inacción nos acerca a escenarios que comprometen la seguridad de todos, mientras que el compromiso ambiental es una vía indispensable para proteger el futuro de los sistemas alimentarios y de las sociedades que dependen de ellos.

4 acciones para impulsar el cuidado medioambiental desde la RSE: Corporativo Kosmos

El compromiso ambiental de Corporativo Kosmos parte del reconocimiento de que ser una empresa responsable es fundamental tanto para el bienestar social como para la solidez del propio negocio. Por ello, la compañía ha implementado una estrategia integral que le permite gestionar de forma preventiva y sistematizada su impacto ambiental, y avanzar hacia un modelo de operación más sostenible, a través de acciones como:

1. Apego a la norma ISO 14001

Corporativo Kosmos cuenta con políticas ambientales claras y con la certificación ISO 14001, que avala la implementación de un Sistema de Gestión Ambiental efectivo. Este marco permite regular su interacción con el medio ambiente y establecer procesos orientados a la prevención de la contaminación.

Entre sus medidas para lograrlo destacan la reducción en el consumo de materiales de empaque, el ahorro de energía eléctrica, el uso eficiente del agua y la identificación de posibles fuentes de riesgo ambiental, lo que fortalece una gestión estructurada y medible.

2. Procesos de gestión de residuos

La empresa ha desarrollado procesos específicos para la correcta disposición de residuos como cartón, PET y aceite comestible, promoviendo su separación y reutilización. Para ello, la compañía cuenta con personal capacitado para identificar y canalizar los residuos hacia contenedores adecuados, lo que incrementa la eficiencia de los procesos de reciclaje y reduce la cantidad de desechos enviados a los vertederos.

3. Utilización de químicos biodegradables

En un sector tan sensible como el alimentario, el uso de insumos responsables es clave para garantizar el cuidado del medio ambiente. Por eso, Corporativo Kosmos utiliza químicos biodegradables y los somete a pruebas constantes para asegurar que no dañen el ambiente. Esta práctica es especialmente relevante, ya que contribuye a reducir la contaminación del agua y del suelo, al tiempo que protege la salud de las personas y de los ecosistemas y reafirma la visión de cuidado medioambiental desde la RSE aplicada en las operaciones diarias de la compañía.

4. Revisión continua del impacto de sus procesos

La mejora continua es otro pilar de la estrategia ambiental de la compañía. Corporativo Kosmos realiza estudios periódicos de sus procesos para identificar desviaciones y evitar impactos negativos, especialmente en emisiones de CO₂ y descargas residuales. Este monitoreo constante permite corregir oportunamente áreas de riesgo y fortalecer una gestión preventiva que se anticipa a posibles afectaciones ambientales, consolidando una operación más responsable y eficiente.

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Una estrategia ambiental con visión de largo plazo

La estrategia ambiental de Corporativo Kosmos, demuestra que el cuidado del medio ambiente puede gestionarse de forma sistémica y preventiva cuando existe un compromiso real desde la alta dirección. A través de estándares internacionales, como la norma ISO 14001, procesos claros y una revisión constante de sus operaciones, la empresa no sólo reduce su impacto ambiental, sino que también promueve una cultura interna orientada a la responsabilidad y la mejora continua.

Estas acciones consolidan a la compañía como un referente en cuidado medioambiental desde la RSE, al integrar la sostenibilidad en su modelo de negocio y alinear sus operaciones con el bienestar social y ambiental. De esta manera, Corporativo Kosmos confirma que es posible generar valor económico al mismo tiempo que se protege el entorno natural, y genera bases sólidas para su permanencia y desarrollo a largo plazo.

De citas a narcomenudeo: el nuevo uso de Grindr en la CDMX

Una investigación de N+ (nmas) ha puesto en evidencia una transformación alarmante de Grindr en la Ciudad de México: de ser una aplicación de citas ha pasado a funcionar también como un canal para el comercio de drogas. El narcomenudeo en Grindr se ha integrado de forma discreta a la dinámica cotidiana de la plataforma, aprovechando su geolocalización, anonimato y alta concentración de usuarios.

Este fenómeno no solo revela un uso ilegítimo de la tecnología, sino una falla sistémica donde confluyen omisiones empresariales y vacíos regulatorios. Para especialistas en responsabilidad social, el caso plantea preguntas urgentes sobre la obligación de las plataformas digitales de prevenir daños cuando sus servicios facilitan prácticas que atentan contra la salud, la seguridad y la vida de las personas.

¿Cómo opera el narcomenudeo en Grindr?

El narcomenudeo en Grindr funciona mediante códigos visuales y prácticas normalizadas dentro de la app. Consumidores y vendedores se identifican con emojis como diamantes, anillos, cubos de hielo, truenos o cohetes, señales que indican la disponibilidad de drogas como cristal, marihuana, MDMA, cocaína o poppers.

Josué —nombre ficticio para proteger su identidad— relata cómo esta lógica se volvió parte de su rutina hasta causarle una adicción por la que tuvo que entrar a rehabilitación y por la que , hasta la fecha, debe tomar medicamentos psiquiátricos:

Es de muy fácil acceso, lo tienes a la vuelta de la esquina… ya es como si fuera un Didi, pero de drogas”.

La geolocalización permite saber a cuántos metros se encuentra el vendedor, reduciendo el riesgo y el tiempo de entrega. La operación suele migrar rápidamente a WhatsApp. 

“Los contactas, te piden WhatsApp, te dan su catálogo… venden cristal, marihuana, poppers, MDMA, tusi, coca… muchas cosas”, detalla Josué.

En minutos, el intercambio se concreta sin intermediarios visibles. La entrega, cuenta Josué,  ocurre con frecuencia en hoteles del Centro de la CDMX, debido al auge de prácticas como el chemsex, que consiste en la combinación de sexo y dogas químicas.

Hay gente que vive en el hotel y ellos venden… incluso hay quien te aplica slam y te cobra por la aplicación”, añade. 

Colonias como Tabacalera, Centro, Doctores y Obrera concentran esta dinámica, donde el “servicio al cuarto” elimina cualquier punto físico de venta.

narcomenudeo en Grindr

Un mercado sin investigación: Estado ausente y crisis de salud pública

Pese a la evidencia documentada, el narcomenudeo en Grindr no ha sido investigado formalmente por las autoridades capitalinas. Tanto la Secretaría de Seguridad Ciudadana como la Fiscalía de la CDMX han reconocido que no existen indagatorias abiertas porque “no hay una denuncia formal”, una respuesta que deja en el abandono a víctimas y familias.

Esta omisión estatal resulta especialmente grave si se considera el impacto del consumo de metanfetaminas. Datos del SISVEA indican que entre 2019 y 2023 el cristal se convirtió en la principal droga por la que se demanda tratamiento en centros no gubernamentales: 60 % de los pacientes ingresaron por esta sustancia, un aumento de 64.8 % en solo cinco años.

Los Centros de Integración Juvenil reportan consumos por encima de la media nacional en estados como Tlaxcala (72.6 %), Estado de México (71 %) e Hidalgo (68.1 %). En la población LGBTIQ+, el Diagnóstico Situacional de la UNAM (2024) señala que 10 % de los hombres gay ha probado cristal al menos una vez, el porcentaje más alto entre los subgrupos analizados.

Especialistas como el doctor Juan Carlos Mendoza, de la UNAM, explican que factores como la discriminación, la búsqueda de aceptación y el deseo de desinhibición incrementan la vulnerabilidad. En combinación con el chemsex, estas prácticas derivan en adicciones más severas y recaídas frecuentes, con consecuencias médicas y psiquiátricas de largo plazo.

narcomenudeo en Grindr

La RSE de Grindr en entredicho: ¿plataformas que se lavan las manos?

El crecimiento del narcomenudeo en Grindr expone una profunda falta de responsabilidad social empresarial. Aunque la plataforma tiene acceso a los mensajes intercambiados, su política de privacidad establece que no verifica identidades ni antecedentes penales, y solo actúa si un perfil es reportado por otros usuarios.

Este enfoque reactivo genera un vacío crítico: mientras no haya reportes internos, la empresa no está obligada a investigar ni a prevenir actividades ilegales que se facilitan a través de su tecnología. En los hechos, la carga de la vigilancia se traslada a los usuarios, incluso cuando hay riesgos evidentes para la salud y la vida.

Grindr no respondió a las solicitudes de prensa sobre este caso. El silencio corporativo refuerza la percepción de que la empresa opta por deslindarse, aun cuando su plataforma está siendo utilizada para fines que exceden con creces la “libertad de interacción” entre usuarios.

Desde una perspectiva de RSE, este caso ilustra el peligro de permitir que las plataformas se amparen en políticas mínimas para eludir responsabilidades. La neutralidad tecnológica es insostenible cuando el diseño, la geolocalización y la falta de controles facilitan mercados ilegales activos las 24 horas.

Regulación, prevención y responsabilidad ineludible

El narcomenudeo en Grindr no es un problema marginal ni un uso desviado aislado: es el resultado de la convergencia entre tecnología sin salvaguardas, un Estado ausente y una crisis de salud pública en expansión. Las consecuencias ya están cobrando vidas y saturando centros de rehabilitación y hospitales.

Para quienes trabajan en responsabilidad social, el mensaje es claro: ninguna empresa debería poder “lavarse las manos” cuando su plataforma facilita prácticas ilegítimas y peligrosas. La prevención activa, la colaboración con autoridades y la adopción de controles efectivos no son opcionales. Sin regulaciones claras y exigibles, este tipo de mercados seguirá creciendo en silencio, con costos humanos que ninguna app debería ignorar.

Demandas por suicidios de adolescentes: Google y Character.AI buscan solución

Las recientes demandas por suicidios de adolescentes que involucran a Google y a la plataforma Character.AI han encendido una alerta global sobre los riesgos de la inteligencia artificial conversacional cuando interactúa con menores de edad. Más allá del impacto mediático, los casos han puesto en evidencia vacíos regulatorios, fallas de diseño y una falta de salvaguardas adecuadas en tecnologías que ya forman parte del día a día de millones de jóvenes.

No se trata únicamente de litigios, sino de la obligación ética de las empresas tecnológicas de anticipar daños, proteger a los usuarios más vulnerables y asumir que la innovación sin responsabilidad puede derivar en consecuencias irreversibles, especialmente en contextos de salud mental y desarrollo adolescente.

Demandas por suicidios de adolescentes y el origen del conflicto legal

Las demandas por suicidios de adolescentes fueron interpuestas por familias de distintos estados de EE. UU. —entre ellos Colorado, Texas y Nueva York— cuyos hijos murieron o sufrieron graves afectaciones psicológicas tras interactuar con chatbots alojados en Character.AI. Los documentos judiciales incluyen cargos por negligencia, homicidio culposo, prácticas comerciales engañosas y responsabilidad por producto defectuoso.

Uno de los casos más citados es el de Sewell Setzer III, un adolescente de 14 años que sostuvo conversaciones sexualizadas con un chatbot inspirado en Juego de Tronos antes de quitarse la vida. Para los demandantes, la ausencia de límites claros y filtros de seguridad contribuyó a normalizar conductas de alto riesgo.

Otro expediente judicial describe a un joven de 17 años cuyo chatbot supuestamente promovía la autolesión e incluso sugería que asesinar a sus padres era una respuesta razonable ante restricciones de tiempo frente a la pantalla. Estos testimonios reforzaron la percepción de que los sistemas de IA pueden amplificar vulnerabilidades psicológicas existentes.

Aunque Google y Character.AI alcanzaron un “acuerdo de principio” para resolver las demandas, los documentos no revelan los términos ni reconocen responsabilidad. No obstante, el solo hecho de buscar una salida negociada refleja la presión reputacional y legal que enfrentan ambas compañías.

El vínculo entre Google y Character.AI bajo escrutinio

Character.AI fue fundada en 2021 por Noam Shazeer y Daniel De Freitas, exingenieros de Google que previamente trabajaron en LaMDA, el modelo conversacional de la compañía. Este antecedente ha sido clave para los abogados de las familias, quienes sostienen que Google es corresponsable de la tecnología que presuntamente causó daño a los menores.

El debate se intensificó cuando, en agosto de 2024, Google volvió a contratar a ambos fundadores y licenció parte de la tecnología de Character.AI en un acuerdo valuado en 2 700 millones de dólares. Actualmente, Shazeer es codirector de Gemini y De Freitas investigador en DeepMind, lo que refuerza la percepción de una relación técnica y estratégica directa.

Desde la óptica de la RSE, este punto es crítico. La transferencia de talento y tecnología no exime a las empresas de evaluar impactos sociales previos, especialmente cuando los productos están vinculados a daños graves a menores de edad.

Google no emitió comentarios públicos sobre el acuerdo, mientras que los abogados de las familias y de Character.AI también declinaron pronunciarse. El silencio corporativo, en este contexto, ha sido interpretado por analistas como una estrategia legal, pero también como un desafío a la transparencia.

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Medidas de seguridad, regulación y límites de la autorregulación

Ante el aumento de las demandas por suicidios de adolescentes, Character.AI anunció cambios relevantes en su plataforma. En octubre de 2025, la empresa prohibió a menores de 18 años participar en chats abiertos con personajes de IA e implementó un nuevo sistema de verificación de edad para segmentar a los usuarios.

La compañía afirmó que estas medidas “priorizan la seguridad de los adolescentes y van más allá de la competencia”. Sin embargo, abogados de las familias advirtieron que una implementación deficiente podría generar efectos adversos, como la interrupción abrupta de vínculos emocionales ya establecidos con los chatbots.

Estas acciones coincidieron con un creciente escrutinio regulatorio, incluida una investigación de la Comisión Federal de Comercio (FTC) sobre el impacto de los chatbots en niños y adolescentes. El mensaje es claro: la autorregulación ya no es suficiente cuando los riesgos son sistémicos.

Para las áreas de cumplimiento y ESG, el caso subraya la necesidad de integrar evaluaciones de impacto en derechos humanos y salud mental desde la fase de diseño, no como una reacción posterior a la presión legal.

Dependencia emocional y riesgos psicosociales de la IA conversacional

Los acuerdos llegan en un contexto de creciente dependencia de los jóvenes hacia los “compañeros de IA”. Un estudio de Common Sense Media, publicado en julio de 2025, reveló que el 72 % de los adolescentes estadounidenses ha interactuado con este tipo de tecnologías y que más de la mitad las usa de forma regular.

Expertos han advertido que las mentes en desarrollo son particularmente vulnerables, tanto por la dificultad de comprender las limitaciones de los chatbots como por el aumento de problemas de salud mental y aislamiento social. En este escenario, la IA puede convertirse en un sustituto problemático de relaciones humanas reales.

demandas por suicidios de adolescentes

Además, ciertas decisiones de diseño —como el tono antropomórfico, la memoria de datos personales y la capacidad de mantener conversaciones prolongadas— fomentan vínculos emocionales profundos. Sin controles adecuados, estas características pueden intensificar la dependencia y normalizar narrativas dañinas.

Desde la responsabilidad social, el reto no es eliminar la tecnología, sino redefinirla bajo principios de prevención de daño, cuidado del usuario y corresponsabilidad empresarial.

Tecnología, ética y responsabilidad compartida

Las demandas por suicidios de adolescentes contra Google y Character.AI marcan un precedente que trasciende a las empresas involucradas. El mensaje para la industria es contundente: cuando la innovación impacta directamente en la salud mental de menores, la omisión de salvaguardas no es solo un error técnico, sino una falla ética.

Este caso refuerza la urgencia de exigir modelos de IA seguros, auditables y diseñados con enfoque de derechos humanos. La confianza social en la tecnología dependerá, cada vez más, de la capacidad de las empresas para demostrar que el bienestar de las personas —especialmente de las más vulnerables— está verdaderamente al centro de sus decisiones.

Más horas laboradas, menos bienestar: un riesgo para los criterios ESG

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el 41.7% de la fuerza laboral en México experimenta un desequilibrio entre la vida personal y laboral, una de las proporciones más altas a nivel global. Esta realidad no solo evidencia una cultura de trabajo intensivo en horas, sino también una problemática estructural que impacta directamente en el bienestar integral de los colaboradores, particularmente en aspectos como el descanso, el autocuidado y la salud mental.

Para las empresas, este escenario representa un riesgo que trasciende el ámbito operativo. El deterioro del balance vida-trabajo se ha convertido en un factor crítico dentro de los criterios ESG en las empresas, ya que influye en la productividad, la retención de talento y la sostenibilidad del modelo de negocio. Ignorar este desequilibrio no solo afecta a las personas, sino que también compromete el desempeño social y financiero de las organizaciones.

Jornadas laborales extensas: un riesgo social creciente para los criterios ESG en las empresas

Las jornadas laborales extensas ya son identificadas como el tercer mayor riesgo social para las empresas en México, solo por detrás de la generación de emisiones y residuos, según el informe Panorama ASG en México y Centroamérica de KPMG. El 36% de los ejecutivos en el país reconoce este riesgo, una cifra superior al promedio regional, lo que confirma que el impacto del tiempo de trabajo en el balance vida-trabajo es una preocupación creciente en la agenda corporativa, pues, como explica Olivia Segura, socia de Asesoría en Capital Humano y Gestión del Talento de KPMG en México, este factor de riesgo:

“Tiene que ver con esa consciencia social, el enfoque en el talento y el capital humano, en cómo nos sensibilizamos en temas que se han normalizado, como las jornadas laborales extensas”.

La especialista advierte que estas prácticas afectan la salud mental y el bienestar integral, aspectos que antes se pasaban por alto y hoy inciden directamente en la evaluación social de las compañías dentro de los criterios ESG en las empresas.

criterios ESG en las empresas

Desde una perspectiva empresarial, las consecuencias son claras: mayor rotación, ausentismo, desgaste del talento y afectaciones a la reputación corporativa. En términos de salud, la reducción del tiempo disponible para dormir y realizar actividades personales incrementa el riesgo de estrés crónico, enfermedades cardiovasculares y trastornos emocionales, lo que termina reflejándose en costos operativos y financieros.

Seguridad y salud: prioridad estratégica en la agenda ESG

Ante este contexto, no resulta sorprendente que para el 40% de las organizaciones en México la seguridad y salud de los colaboradores sea el aspecto estratégico más relevante dentro de su agenda ASG, solo por detrás de la sostenibilidad de la cadena de suministro, de acuerdo con KPMG. Esta prioridad confirma que el bienestar laboral se ha convertido en un eje central de los criterios ESG en las empresas, particularmente en el componente social.

Si el exceso de carga de trabajo hoy detona rotación, ya se le está pegando al componente social y hay que asumir que ese porcentaje baja la valuación de la empresa”, advierte Olivia Segura. La gestión del balance vida-trabajo, explica, es un indicador medible que impacta directamente en los estados financieros y en la percepción de valor de la organización.

Expertos coinciden en que cuidar este equilibrio genera beneficios tangibles: mayor productividad, reducción del ausentismo, mejora del clima laboral y fortalecimiento del compromiso del talento. Datos de la Fundación MásFamilia indican que las empresas que apuestan por la conciliación vida laboral–personal logran incrementos de productividad de entre 31% y 40%, además de reducir el ausentismo hasta en un 51%. Estos resultados refuerzan la idea de que el bienestar no es un costo, sino una inversión estratégica alineada con los criterios ESG en las empresas.

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Reforma laboral de 40 horas: una oportunidad para reforzar el balance vida-trabajo

La discusión sobre la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales en México reafirma la urgencia de replantear la gestión del tiempo de trabajo. El proyecto impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum propone una disminución gradual a partir de 2027, hasta alcanzar el nuevo límite en 2030, lo que obligará a las empresas a revisar procesos, cargas de trabajo y modelos de eficiencia.

Este contexto, dar prioridad al balance vida-trabajo será un elemento clave para una correcta implementación de la reforma. “No es una agenda exclusiva de Recursos Humanos, es una planeación en conjunto”, subraya Olivia Segura, quien enfatiza la necesidad de comprender las dinámicas operativas y eliminar actividades redundantes que hoy justifican jornadas extensas. Avanzar en esta dirección permitirá no solo cumplir con la normativa, sino fortalecer los criterios ESG en las empresas desde una cultura organizacional centrada en el talento.

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Bienestar laboral como ventaja competitiva sostenible

La evidencia es clara: más horas laboradas no se traducen en mayor productividad ni en mejores resultados empresariales. Por el contrario, el desequilibrio entre trabajo y vida personal se ha consolidado como un riesgo social que impacta la salud de los colaboradores y la sostenibilidad de las organizaciones, convirtiéndose en un factor crítico dentro de los criterios ESG en las empresas.

En un entorno donde la agenda ESG gana peso en la toma de decisiones, apostar por jornadas laborales razonables y por el bienestar integral del talento no solo responde a una responsabilidad social, sino a una estrategia de negocio inteligente. Reducir las horas, mejorar la planeación y priorizar la salud laboral será clave para construir empresas más productivas, resilientes y alineadas con las expectativas del mercado y la sociedad.

¿Por qué los programas sociales fracasan?: 6 errores que siguen repitiéndose

Cada año, gobiernos, empresas y organizaciones civiles invierten millones de pesos en iniciativas sociales con la intención de reducir desigualdades, mejorar la calidad de vida y generar desarrollo sostenible. Sin embargo, una pregunta persiste entre especialistas y ciudadanos por igual: por qué los programas sociales fracasan aun cuando cuentan con presupuesto, aliados y buenas intenciones. La respuesta rara vez es simple y casi nunca se limita a la falta de recursos económicos.

Entender por qué los programas sociales fracasan exige mirar más allá de los indicadores de impacto y analizar los errores estructurales que se repiten una y otra vez. Esta nota busca ofrecer una mirada clara, crítica y accesible sobre esos fallos recurrentes, con el objetivo de aportar aprendizajes útiles y que permitan mejorar la planificación y ejecución de la acción social.

6 errores que siguen haciendo fracasar los programas sociales

1. Diseñarse desde el escritorio y no desde el territorio

Uno de los principales motivos por los que los programas sociales fracasan es que se conciben sin un diagnóstico profundo de las realidades locales. Muchas iniciativas parten de supuestos generales que no consideran contextos culturales, económicos o sociales específicos, lo que provoca que las soluciones no respondan a las necesidades reales de las comunidades.

Cuando el diseño no incorpora la voz de las personas beneficiarias, los programas tienden a ser poco utilizados o mal apropiados. En lugar de ello, es fundamental realizar diagnósticos participativos, trabajo de campo y procesos de escucha activa que permitan construir intervenciones pertinentes, contextualizadas y con mayor probabilidad de impacto sostenible.

por qué los programas sociales fracasan

2. Falta de objetivos claros y métricas de impacto

Otro error recurrente que explica por qué los programas sociales fracasan es la ausencia de objetivos bien definidos y de indicadores que permitan medir resultados. Sin metas claras, los programas se diluyen en buenas intenciones y no es posible evaluar si realmente están generando cambios positivos.

Lo que debería hacerse es establecer objetivos específicos, medibles y alineados con una teoría de cambio sólida. Contar con indicadores de impacto, y no solo de actividad, permite corregir el rumbo a tiempo, justificar la inversión realizada y demostrar de manera transparente si el programa cumple con su propósito social.

3. Pensar en el corto plazo y no en la sostenibilidad

Muchos programas sociales nacen con una lógica asistencialista y de corto plazo, lo que contribuye a que los programas sociales fracasan una vez que se agotan los recursos o termina el financiamiento inicial. Esta visión limita la posibilidad de generar cambios estructurales o duraderos.

En lugar de acciones aisladas, es necesario diseñar programas que fortalezcan capacidades locales, promuevan la autonomía y contemplen planes de salida responsables. La sostenibilidad financiera, operativa y social debe ser un eje central desde el inicio, no un elemento que se intente resolver al final.

por qué los programas sociales fracasan

4. Falta de coordinación entre actores clave

La fragmentación institucional es otro factor clave para entender por qué los programas sociales fracasan. Cuando gobiernos, empresas, organizaciones sociales y comunidades trabajan de manera aislada, se duplican esfuerzos, se desperdician recursos y se reduce el alcance del impacto social.

Una mejor alternativa es promover esquemas de colaboración multisectorial, donde cada actor aporte desde su experiencia y capacidades. La articulación permite escalar soluciones, compartir aprendizajes y construir respuestas más integrales a problemas sociales complejos que ningún actor puede resolver por sí solo.

5. Ignorar la evaluación y el aprendizaje continuo

Muchos programas no fracasan de inmediato, sino que se vuelven ineficientes porque no se evalúan de forma sistemática. La falta de evaluaciones periódicas impide identificar errores, ajustar estrategias y aprender de la experiencia, lo que refuerza la percepción de que los programas sociales fracasan sin explicación aparente.

La evaluación debe entenderse como una herramienta de mejora continua, no como un mecanismo punitivo. Incorporar procesos de monitoreo y evaluación desde el diseño permite tomar decisiones basadas en evidencia y aumentar la efectividad de las intervenciones sociales.

6. Priorizar la visibilidad sobre el impacto real

Finalmente, un error cada vez más común es diseñar programas sociales pensando más en la reputación que en el impacto. Cuando la lógica de comunicación y posicionamiento domina la estrategia, se corre el riesgo de implementar acciones superficiales que no transforman las condiciones de fondo, reforzando la idea de por qué los programas sociales fracasan.

Lo que se requiere es un cambio de enfoque: poner el impacto social al centro y utilizar la comunicación como una herramienta para rendir cuentas y compartir resultados reales. La credibilidad y la legitimidad de los programas dependen, en última instancia, de su capacidad para generar cambios tangibles en la vida de las personas.

por qué los programas sociales fracasan

Aprender para no repetir

Comprender por qué los programas sociales fracasan no es un ejercicio de crítica estéril, sino una oportunidad para mejorar la forma en que abordamos los desafíos sociales. Los errores aquí descritos no son inevitables, pero sí persistentes cuando no se cuestionan las inercias institucionales y los enfoques tradicionales.

Si queremos programas sociales que realmente transformen realidades, es necesario pasar de la buena intención a la buena ejecución. Diagnósticos sólidos, participación comunitaria, evaluación constante y visión de largo plazo no son opcionales: son la base para construir intervenciones sociales efectivas, legítimas y sostenibles en el tiempo.

La dieta recomendada por EE. UU. en 2026: un termómetro ESG

Por Edgar López

Arrancando 2026, una de las señales más relevantes —y menos comentadas— en la conversación ESG viene desde EE. UU. y es el Make America Healthy Again (#MAHA), liderado por el Secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr., y la publicación de las nuevas Dietary Guidelines for Americans 2025–2030.

El mensaje es claro: priorizar “alimentos reales” —proteínas de calidad (incluida la carne roja), lácteos enteros, grasas naturales como mantequilla o sebo de res, frutas y vegetales— junto con una postura firme frente a alimentos ultraprocesados (#UPF), azúcares añadidos, edulcorantes artificiales y colorantes sintéticos.

Aunque no son obligatorias (se emiten cada cinco años por HHS y USDA), su influencia es concreta y probada. Orientan programas federales masivos —comidas escolares, fuerzas armadas, SNAP— que mueven miles de millones de dólares y millones de comidas diarias, y históricamente han anticipado cambios regulatorios y reformulaciones industriales.

El mercado financiero leyó la señal de inmediato. Empresas altamente expuestas a ultraprocesados como Mondelēz International, Kraft Heinz, General Mills y Conagra Brands registraron ajustes moderados post-anuncio, reflejando una lectura anticipada de riesgo regulatorio, reputacional y de costos de reformulación.

Más que prohibiciones inmediatas, se perfila el patrón conocido: una ola de reformulaciones “virtuosas” —etiquetas limpias, menos aditivos, mayor densidad nutricional— presentadas como decisiones responsables (propósito de marca), aunque claramente detonadas por esta señal de política pública.

Lo relevante aquí no es si veremos más cambios —eso es prácticamente un hecho—, sino qué tan estructurales serán. Si estos ajustes tocarán el modelo de negocio o si se quedarán en la narrativa, en la reformulación superficial y en la gestión reputacional de corto plazo.

Para quienes trabajamos en #ESG y comunicación corporativa, la señal es clara: el terreno se está moviendo. La conversación deja de girar en torno a cómo se cuenta el propósito y empieza a centrarse en quién está dispuesto a demostrarlo cuando política pública, consumo y mercados financieros comienzan a alinearse.

¡Provechito y feliz año!

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dieta recomendada por EE. UU.

Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.

¿A ellas no les suben el sueldo?: la realidad de las trabajadoras en México

Hablar de igualdad salarial en México implica reconocer que, para miles de mujeres, el aumento de sueldo sigue siendo una promesa lejana. Aunque las leyes establecen el principio de salario igual por trabajo igual, en la práctica las brechas de género continúan marcando la trayectoria laboral de las trabajadoras en México, especialmente cuando se trata de negociar incrementos salariales.

Este problema no se limita a una sola causa. Estereotipos de género, sesgos en la evaluación del desempeño y dinámicas organizacionales poco transparentes confluyen para generar un escenario donde ellas tienen menos probabilidades de pedir un aumento y, cuando lo hacen, menos posibilidades de conseguirlo. Esta realidad plantea un reto estructural y de equidad laboral.

Pedir un aumento: una barrera invisible para las trabajadoras en México

Solicitar un aumento salarial sigue siendo una conversación incómoda. El estudio Work in Progress de Buk revela que solo una de cada cuatro personas en Latinoamérica negoció su sueldo al recibir una oferta laboral; en México lo hizo poco más del 27%, de las cuales casi seis de cada diez tuvieron éxito.

Más allá del desconocimiento sobre cuándo o cómo pedir un incremento, los estereotipos juegan un papel determinante. De acuerdo con la Radiografía de las Mujeres en el Trabajo de Buk, ellas son menos propensas a solicitar un aumento, una diferencia que comienza a manifestarse desde edades tempranas y que se profundiza con el paso del tiempo.

“El estudio detalla que las diferencias en crianza y expectativas sociales influyen en la confianza al momento de negociar el salario”, señala el informe. Mientras el 35% de los hombres pide un aumento, solo el 33% de las mujeres lo hace, una brecha que se amplía entre la población más joven.

trabajadoras en México

La situación es aún más crítica cuando se considera la maternidad. Según Buk, las mujeres con hijos son el grupo con menor probabilidad de obtener un aumento una vez solicitado, debido a sesgos que asocian la maternidad con menor disponibilidad o compromiso laboral, afectando directamente a las trabajadoras en México.

Brecha salarial: el problema estructural detrás de los aumentos

Las dificultades para acceder a incrementos salariales no pueden analizarse sin considerar la brecha de género. Datos de la Total Remuneration Survey de Mercer muestran que la diferencia salarial entre hombres y mujeres en puestos directivos alcanza el 20%, mientras que en niveles profesionales y operativos llega hasta el 22%.

Aunque la Ley Federal del Trabajo establece la obligación de garantizar un salario igualitario, la realidad dista de lo que marca la normativa.

No importa lo que diga la ley, la realidad económica es otra”, afirma Fátima Masse, cofundadora de Noubi Advisors, al referirse a las disparidades persistentes en el mercado laboral.

trabajadoras en México

Desde una perspectiva académica, Gina Aran, experta en economía y empresas de la Universidad Abierta de Cataluña, señala que muchas mujeres no negocian aumentos porque consideran que aún no “merecen” más, temen al rechazo o a ser percibidas como “ingratas”. Esta percepción está profundamente arraigada en las normas sociales.

El resultado es un círculo vicioso: las mujeres suelen ingresar al mercado laboral con salarios más bajos, solicitan menos aumentos y, cuando lo hacen, tienen menores tasas de éxito. Así, su trayectoria salarial se distancia progresivamente de la de los hombres, reproduciendo la desigualdad que enfrentan las trabajadoras en México.

El papel de las empresas en la desigualdad salarial

La experta también ejemplifica cómo, desde el reclutamiento, se reproducen desigualdades: ofrecer salarios más bajos a mujeres basándose en su ingreso previo refuerza una desventaja que se arrastra a lo largo de toda la carrera profesional. Estas prácticas afectan directamente las posibilidades de aumento para las trabajadoras en México.

Si bien la confianza y el llamado síndrome del impostor influyen, el problema no recae únicamente en las mujeres, pues, como Masse advierte, las decisiones empresariales también perpetúan las brechas:

“El reto es más profundo, tiene que ver con el ecosistema, la estructura y el ambiente laboral”.

trabajadoras en México

Ante este panorama, especialistas recomiendan implementar tabuladores salariales claros y rangos definidos por puesto. La transparencia en las estructuras de compensación no solo reduce la discrecionalidad, sino que brinda a las personas trabajadoras mejores herramientas para negociar.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) también subraya la importancia de medir y estandarizar la brecha salarial dentro de las organizaciones. Con datos claros, las empresas pueden identificar sus áreas de riesgo y diseñar estrategias efectivas para avanzar hacia una mayor equidad.

Cerrar la brecha también es responsabilidad social

La dificultad de las mujeres para acceder a aumentos salariales no es un problema individual, sino un reflejo de desigualdades estructurales profundamente arraigadas. Los datos muestran que las trabajadoras en México enfrentan barreras sistemáticas que limitan su crecimiento económico y profesional, a pesar de contar con las capacidades y el desempeño necesarios.

Cerrar esta brecha exige un compromiso real por parte de las empresas, más allá del cumplimiento legal. Diseñar políticas salariales transparentes, eliminar sesgos en la evaluación del desempeño y promover una cultura de equidad no solo es una cuestión de justicia social, sino un pilar fundamental de la responsabilidad social empresarial y del desarrollo económico sostenible del país.

La huella invisible del alimento para perros: ¿más alta que la humana?

Cuando se habla de cambio climático, la conversación suele centrarse en lo que comemos las personas: carne, lácteos o alimentos ultraprocesados. Sin embargo, hay un factor que rara vez se menciona y que está presente en millones de hogares: la alimentación de las mascotas. En particular, la comida para perros comienza a mostrar un impacto ambiental mucho mayor del que imaginamos.

En un contexto donde cada vez más familias conviven con uno o más perros, entender el impacto climático de la comida de perros se vuelve clave. Las decisiones que tomamos al llenar el plato de nuestras mascotas también influyen en la huella ambiental, incluso en niveles comparables —y en algunos casos superiores— a la alimentación humana.

Cuando el impacto climático de la comida de perros pasa desapercibido

Un estudio reciente publicado en Journal of Cleaner Production analizó casi mil alimentos comerciales para perros disponibles en el Reino Unido. Se trata de la investigación más amplia realizada hasta ahora sobre este tema y pone sobre la mesa una realidad poco conocida: algunas dietas caninas generan más emisiones de gases de efecto invernadero que la alimentación de sus propios dueños.

Los científicos, de las universidades de Edimburgo y Exeter, evaluaron la huella de carbono asociada a los ingredientes utilizados en la comida para perros. Es decir, midieron las emisiones generadas para producir carne, cereales y vegetales, antes de que el alimento llegue a las fábricas.

El análisis comparó distintos tipos de productos: comida seca, húmeda, cruda, opciones “premium”, dietas sin cereales y alternativas de origen vegetal. Esto permitió observar grandes diferencias en el impacto climático de la comida de perros, dependiendo de su composición.

Uno de los hallazgos más llamativos es que, entre los productos con mayor y menor huella ambiental, puede existir una diferencia de hasta 65 veces más emisiones. En otras palabras, no todas las croquetas o alimentos húmedos afectan al planeta de la misma forma.

impacto climático de la comida de perros

El papel de la carne y las dietas “premium”

El estudio identificó que los alimentos ricos en carne, especialmente los húmedos y crudos de gama alta, son los que presentan mayor impacto ambiental. Esto se debe a que muchos utilizan cortes de carne “aptos para humanos”, cuya producción genera altas emisiones de gases de efecto invernadero.

Por el contrario, los productos que emplean partes del animal con menor demanda humana, pero igualmente nutritivas para los perros, tienden a tener una huella climática menor. Esto demuestra que no se trata solo de cuánta carne contiene un alimento, sino de qué tipo de carne se utiliza.

Según los investigadores, este fenómeno explica por qué algunos perros alimentados con dietas de alta gama pueden tener una “huella de carbono dietaria” mayor que la de sus propios dueños, sobre todo si estos siguen una alimentación moderada en carne.

A nivel nacional, la producción de ingredientes para comida de perros representa alrededor del 1% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero del Reino Unido. Puede parecer poco, pero el dato cobra otra dimensión cuando se observa el crecimiento global de la población de mascotas.

¿Por qué la comida para perros también importa en la crisis climática?

Los científicos estiman que producir comida del tipo que consumen los perros en el Reino Unido para alimentar a todos los perros del mundo generaría emisiones equivalentes a más de la mitad de las producidas anualmente por el combustible de la aviación comercial. Este cálculo ayuda a dimensionar el verdadero impacto climático de la comida de perros.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores utilizaron la información que aparece en las etiquetas de los productos y la cruzaron con bases de datos de emisiones asociadas a cada ingrediente. El estudio también encontró que productos etiquetados como “naturales” o “premium” pueden tener impactos ambientales muy distintos entre sí.

impacto climático de la comida de perros

Esto plantea un reto importante para los consumidores, ya que hoy no resulta sencillo identificar qué alimentos para mascotas son más sostenibles. La falta de información clara sobre el origen y tipo de carne utilizada dificulta tomar decisiones más responsables.

Además, aunque existen alternativas de origen vegetal con menor impacto ambiental, los expertos advierten que todavía son pocas y no permiten sacar conclusiones definitivas sobre su viabilidad a gran escala.Alimentar con conciencia también es cuidar el planeta

El mensaje central del estudio es claro: alimentar a nuestros perros no es un acto neutral para el medio ambiente. El impacto climático de la comida de perros es real y puede ser considerable, especialmente cuando se opta por dietas altas en carne de alta calidad sin conocer su huella ambiental.

Concientizar sobre este tema no implica dejar de cuidar la salud de las mascotas, sino entender que existen formas de hacerlo con menor impacto ambiental. Informarse, leer etiquetas y cuestionar ciertas tendencias de consumo es un primer paso para que la relación con nuestras mascotas también sea más responsable con el planeta.

¿Qué significa realmente “poner a las personas al centro”?

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En los últimos años, poner a las personas al centro se ha convertido en una de las frases más repetidas en discursos empresariales, informes de sostenibilidad y estrategias ESG. Se menciona en planes de cultura organizacional, campañas de marca empleadora y narrativas de propósito corporativo. Sin embargo, su uso constante también ha diluido su significado, convirtiéndola en un concepto atractivo, pero muchas veces vacío.

Entender qué implica realmente poner a las personas al centro es clave para diferenciar entre una declaración aspiracional y una transformación genuina. No se trata de beneficios aislados ni de iniciativas cosméticas, sino de un cambio profundo en la forma en que las organizaciones toman decisiones, gestionan riesgos y miden el éxito. Para empresas y organizaciones sociales, este enfoque ya no es opcional: es un factor crítico de sostenibilidad y legitimidad.

¿Qué implica en la práctica poner a las personas al centro?

Diseñar decisiones desde el impacto humano, no solo desde la eficiencia

Poner a las personas al centro significa evaluar cada decisión estratégica considerando cómo afecta la vida, la salud y la dignidad de quienes forman parte de la organización. Esto incluye a colaboradores, proveedores, comunidades y clientes, no únicamente a los accionistas. La eficiencia operativa deja de ser el único criterio de éxito.

En la práctica, este enfoque obliga a anticipar riesgos sociales: sobrecargas de trabajo, estrés crónico, rotación no deseada o impactos negativos en comunidades locales. Las empresas que adoptan esta visión entienden que los costos humanos ignorados tarde o temprano se traducen en costos financieros, reputacionales y legales.

poner a las personas al centro

Reconocer a las personas como titulares de derechos, no como recursos

Uno de los cambios más profundos es dejar atrás la lógica de “capital humano” entendido solo como un insumo productivo. Poner a las personas al centro implica reconocerlas como sujetos de derechos, con expectativas legítimas de condiciones laborales dignas, equidad, seguridad y bienestar.

Este enfoque está alineado con los Principios Rectores de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos. No se trata de filantropía, sino de responsabilidad. Las organizaciones que lo comprenden integran el respeto a los derechos humanos en sus políticas internas, procesos de debida diligencia y cadenas de suministro.

Escuchar activamente y tomar decisiones informadas por la experiencia real

Escuchar no es aplicar encuestas anuales que terminan archivadas. Poner a las personas al centro requiere crear canales reales de diálogo, donde las voces internas y externas influyan en la toma de decisiones. Esto implica aceptar retroalimentación incómoda y actuar en consecuencia.

Las empresas más avanzadas incorporan mecanismos de consulta continua, análisis cualitativos y espacios seguros para expresar preocupaciones. La experiencia cotidiana de las personas se convierte en una fuente estratégica de información, no en un dato secundario.

Medir el éxito más allá de los indicadores financieros

Cuando las personas están al centro, el desempeño no se mide únicamente en utilidades, crecimiento o productividad. Se incorporan indicadores de bienestar, seguridad, desarrollo profesional, equidad salarial y clima organizacional. Lo que no se mide, no se gestiona.

Este cambio es clave para la agenda ESG. Las organizaciones que avanzan en este camino vinculan métricas sociales con resultados de negocio, demostrando que el bienestar y la rentabilidad no son objetivos opuestos, sino interdependientes.

Asumir que el liderazgo también es corresponsable del bienestar

Poner a las personas al centro redefine el rol del liderazgo. Ya no basta con dirigir resultados; se espera que quienes toman decisiones comprendan su impacto humano y asuman responsabilidad sobre él. La cultura organizacional deja de ser un discurso y se refleja en comportamientos concretos.

Esto implica formar líderes con capacidades de empatía, gestión ética y toma de decisiones conscientes. Las organizaciones que ignoran este punto suelen enfrentar crisis internas que erosionan la confianza y el compromiso de sus equipos.

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Integrar el bienestar como parte del modelo de negocio, no como un beneficio extra

Finalmente, poner a las personas al centro significa que el bienestar no es un “plus” ni una iniciativa aislada de recursos humanos. Forma parte del modelo de negocio, de la planeación estratégica y de la gestión de riesgos.

Las empresas que lo entienden diseñan procesos más sostenibles, reducen la rotación, fortalecen su reputación y mejoran su capacidad de adaptación en contextos de crisis. No es una concesión: es una ventaja competitiva de largo plazo.

¿Por qué este enfoque es cada vez más relevante?

Personas, riesgos y sostenibilidad

El creciente foco en factores sociales responde a una realidad clara: los riesgos más costosos para las organizaciones ya no son solo financieros o ambientales. El desgaste del talento, los conflictos laborales y la pérdida de confianza social tienen impactos directos en la continuidad del negocio.

De la narrativa al escrutinio público

Hoy, clientes, inversionistas y reguladores observan con mayor atención si las empresas hacen lo que dicen. La coherencia entre discurso y práctica se ha vuelto un factor crítico de reputación. Poner a las personas al centro sin evidencia concreta puede convertirse rápidamente en un riesgo reputacional.

Un puente entre ESG y cultura organizacional

Este enfoque funciona como un punto de conexión entre las estrategias ESG y la vida cotidiana dentro de las organizaciones. Permite que conceptos abstractos como sostenibilidad, propósito o impacto social se traduzcan en acciones tangibles y medibles.

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Poner a las personas al centro no es una moda

Poner a las personas al centro no es una tendencia pasajera ni una consigna de comunicación. Es una redefinición profunda de cómo se entiende el éxito organizacional en un contexto de crisis sociales, económicas y ambientales cada vez más complejas. Las empresas que lo asumen con seriedad están mejor preparadas para enfrentar la incertidumbre.

Más que una promesa, este enfoque exige coherencia, medición y voluntad de cambio. Cuando se implementa de forma auténtica, poner a las personas al centro deja de ser una frase atractiva y se convierte en una estrategia sólida para construir organizaciones más justas, resilientes y sostenibles en el tiempo.

Este país podría quedar inhabitable por sequía extrema: millones de personas en riesgo

Irán se aproxima peligrosamente a un escenario que hasta hace poco parecía impensable: convertirse en un país incapaz de sostener a su propia población debido a la falta de agua. La combinación de años de precipitaciones por debajo de la media, embalses al límite y una gestión ambiental negligente ha colocado al país al borde del llamado Día Cero, el momento en que el agua deja de salir del grifo. Hoy, esta amenaza ya no es una advertencia de científicos, sino una posibilidad reconocida públicamente por el propio gobierno.

El presidente Masoud Pezeshkian lo dijo sin rodeos: si no llueve, Teherán —una megalópolis de más de 10 millones de habitantes— podría tener que ser evacuada. Las presas que abastecen a la capital están en mínimos históricos, una de ellas completamente seca y otra por debajo del 8 % de su capacidad. Los recortes de presión nocturnos ya no bastan y, para millones de personas, el acceso al agua potable se ha vuelto intermitente, desigual y profundamente injusto.

Este país en sequía extrema enfrenta una tormenta perfecta en la que la crisis hídrica se entrelaza con el colapso económico, la inflación descontrolada, la escasez energética y una creciente ira social. Más allá de las amenazas externas, las sanciones o la presión militar de Estados Unidos e Israel, el golpe más severo para el régimen puede venir de algo mucho más básico: la imposibilidad de sostener la vida cotidiana sin agua.

Irán, un país en sequía extrema y al borde del Día Cero

A finales de 2025 y comienzos de 2026, las protestas que estallaron en el Gran Bazar de Teherán por la caída de la moneda y el aumento de los precios se extendieron rápidamente a más de veinte provincias. El rial iraní perdió cerca del 60 % de su valor desde mediados de 2025, mientras que la inflación alimentaria ronda el 64 %, empujando a millones de hogares a la pobreza extrema y la inseguridad alimentaria.

A este deterioro se suma una crisis energética crónica. A pesar de sus vastas reservas de petróleo y gas, Irán sufre apagones en verano y escasez de gas en invierno debido a décadas de subinversión, subsidios mal diseñados, corrupción y sanciones. Esta fragilidad energética afecta directamente al suministro de agua: sin electricidad estable, los sistemas de bombeo fallan y las ciudades quedan aún más expuestas.

En este contexto, Teherán se ha convertido en el símbolo más inquietante del colapso ambiental. Que un gobierno admita la posibilidad de evacuar su capital revela hasta qué punto el país en sequía extrema ha agotado sus márgenes de maniobra. 

Negligencia climática: cómo Irán agotó su propia agua

Aunque el cambio climático ha intensificado las sequías, la crisis hídrica iraní es, ante todo, una crisis política. Durante décadas, el Estado trató el agua como un recurso ilimitado y el cuidado ambiental como una variable negociable. La escasez actual es el resultado previsible de esa visión.

Entre los principales errores de la administración iraní destacan:

  • Promover agricultura intensiva en zonas áridas, en nombre de la autosuficiencia alimentaria, con cultivos altamente demandantes de agua.
  • Apoyar industrias con enorme huella hídrica, sin evaluar su viabilidad ecológica a largo plazo.
  • Construcción masiva de presas y trasvases, que secaron ríos, lagos y humedales en lugar de restaurarlos.
  • Sobreexplotación de acuíferos, mediante perforación legal e ilegal de pozos, agotando reservas estratégicas.
  • Subsidios al agua y la energía, que incentivaron el despilfarro y desincentivaron la eficiencia.
  • Infraestructura obsoleta, con redes de distribución plagadas de fugas.
  • Desprotección de los ecosistemas, considerados un lujo prescindible frente a la “economía de resistencia”.

Las sanciones internacionales y la presión externa reforzaron esta lógica. Bajo el asedio económico, el régimen justificó la extracción insostenible como un acto patriótico. Así, el sacrificio de los recursos naturales se convirtió en parte del proyecto político. El resultado es un país en sequía extrema que ha entrado en bancarrota hídrica.

país en sequía extrema

El costo social de quedarse sin agua

La escasez de agua no hace más que profundizar la crisis económica. La agricultura —fuente de ingresos para millones— se vuelve inviable; la industria reduce su actividad; los precios de los alimentos suben aún más. En provincias como Juzestán, Chaharmahal y Bakhtiari, agricultores y comunidades enteras han salido a las calles para protestar por el desvío del agua hacia megaproyectos asociados a intereses políticos y militares.

El agua actúa como un “multiplicador de riesgos”: convierte el malestar económico en indignación social y la frustración en movilización política. Las protestas recientes han unido a campesinos, trabajadores, estudiantes y familias empobrecidas bajo consignas que exigen servicios básicos y denuncian la incompetencia gubernamental. El costo humano de la negligencia climática se mide en migraciones forzadas, pobreza, enfermedades y una creciente sensación de abandono estatal.

Paradójicamente, mientras Washington reactiva su doctrina de “máxima presión” y el Consejo de Seguridad endurece sanciones, el golpe más devastador no proviene del exterior. Proviene de los ríos y acuíferos agotados. La sequía amenaza con hacer lo que ni las sanciones ni las bombas lograron: poner en jaque la continuidad del régimen.

https://twitter.com/Javanmardi75/status/2009001685746860341?s=20

De la economía de resistencia a la sostenibilidad

Si Irán quiere evitar el colapso, debe cambiar de rumbo de manera radical. Enfrentar esta crisis exige abandonar la lógica de la resistencia a cualquier precio y transitar hacia una estrategia de sostenibilidad y resiliencia.

Entre las medidas que este país debería impulsar con urgencia destacan:

  • Eliminar gradualmente cultivos altamente demandantes de agua en regiones áridas.
  • Reducir la dependencia de industrias intensivas en consumo hídrico, reorientando la economía.
  • Reformar los subsidios al agua y la energía, protegiendo a los más pobres pero incentivando la eficiencia.
  • Invertir en infraestructura, para reducir fugas y modernizar la distribución.
  • Restaurar ecosistemas como ríos, lagos y humedales, en lugar de seguir expandiendo presas.
  • Gestionar el agua como un recurso estratégico y finito, no como un botín político.

La experiencia iraní es una advertencia para el mundo. Lo que hoy vive este país en sequía extrema anticipa el futuro de otros Estados que siguen posponiendo la inversión ambiental y la transición hacia modelos sostenibles. Cuidar el medioambiente y los recursos naturales no es una opción ideológica ni un lujo para tiempos de bonanza: es una condición básica de estabilidad social, económica y política. Ignorarla puede terminar poniendo en jaque no solo a un régimen, sino a toda una nación.

Beisbol para ciegos, una realidad en México 

La National Beep Baseball Association (NBBA) otorgó la autorización oficial a BBAT México, para fungir como promotor y organizador nacional del beep baseball en nuestro país, marcando un paso histórico para el desarrollo del deporte adaptado en tierras aztecas.

Con esta autorización, se podrá organizar, desarrollar y promover el beep baseball a nivel nacional, en apego a los valores de inclusión, accesibilidad, seguridad y respeto que rigen a la NBBA, con el objetivo de generar oportunidades deportivas reales para personas con ciegas y con discapacidad visual.

¿Qué es el beep baseball?

El beep baseball es una modalidad adaptada del béisbol diseñada específicamente para personas ciegas. En este deporte, la pelota emite un sonido (beep) que permite a los jugadores localizarla al momento del bateo, mientras que las bases también cuentan con señales auditivas. Los equipos están conformados por jugadores con ciegos o con discapacidad visual y guías videntes, lo que convierte al beep baseball en una disciplina altamente competitiva, estratégica e inclusiva.

Se juega con una pelota especial que emite sonido. Dos equipos de 6 jugadores cada uno deben estar con los ojos vendados en todo momento sin importar la discapacidad que tengan para estar en igualdad de situaciones. Se lanza la pelota y se sigue el sonido distintivo de la base para anotar antes que la defensa atrape la bola que tiene su sonido distinto. Existen solo dos bases: una en la línea de primera base y otra en la de tercera, cada una a 30 metros del home. Un operador de base activa una base aleatoriamente cuando se batea la pelota. El objetivo es anotar la mayor cantidad de carreras.

El bateador anota un punto si llega a la base activada antes de que el fildeador atrape la pelota. Si el fildeador atrapa la pelota primero, el bateador queda out y no se anota ningún punto. Esto crea una competencia acelerada entre el bateador y la defensa.

La iniciativa contempla la creación de programas de entrenamiento, el desarrollo de ligas locales, la realización de campañas de concientización y el impulso de un esquema de crecimiento a largo plazo que permita consolidar esta modalidad de beisbol en el país y proyectarlo hacia competencias internacionales.

Beisbol para ciegos

Esta autorización representa un antes y un después para el deporte adaptado en México. El beep baseball no solo es competencia y alto rendimiento, es una herramienta de inclusión, autonomía y trabajo en equipo. Nuestro objetivo es llevar este deporte a diferentes estados del país, formar jugadores y sentar las bases para que México tenga, en el futuro, sus propios equipos nacionales compitiendo a nivel internacional”, afirmó Aleksei Báez Cestelos, director general de BBAT México.

Esta autorización abre caminos para impulsar la difusión y el crecimiento de este deporte en México, con miras a que el país se integre al circuito competitivo internacional bajo los lineamientos de la NBBA.

Con este paso, México se suma a una disciplina que combina pasión deportiva, innovación y compromiso social, abriendo nuevas oportunidades para atletas con discapacidad visual y fortaleciendo el panorama del deporte inclusivo en el país.

Actualmente el beisbol parra ciegos tiene presencia en países como Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, Japón y ahora en México. 

Gestión inteligente del agua de lluvia en México: de la inundación a la oportunidad

México enfrenta un escenario climático cada vez más extremo: lluvias torrenciales seguidas de sequías prolongadas. Este vaivén ha evidenciado un reto estructural que ya no puede ignorarse: ¿cómo manejar el agua de lluvia de forma inteligente, evitando inundaciones y aprovechando cada gota en beneficio de nuestras ciudades?

Las urbes mexicanas, cubiertas de asfalto y concreto, bloquean la infiltración natural del agua. Cada tormenta se convierte en un desafío para un drenaje saturado, calles anegadas y millones de litros desperdiciados. Según fuentes de gobierno, solo este año, la Ciudad de México vivió una temporada de lluvias histórica: en junio se duplicaron los promedios con 220 millones de m³, en agosto cayó la precipitación más intensa en 70 años; y en septiembre más de 60 millones de m³ volvieron a poner a prueba la infraestructura1,2. Avenidas convertidas en ríos y transporte colapsado son ya imágenes familiares de una ciudad que necesita repensar su relación con el agua.

El cambio de paradigma pasa por transformar el agua pluvial en un recurso útil. Las Soluciones Urbanas de Drenaje Sostenible (SUDS) ya están presentes en México y permiten mitigar, infiltrar y reutilizar el agua de lluvia. En este campo, Amanco Wavin desarrolla sistemas integrales e híbridos de gestión pluvial que ayudan a las ciudades a optimizar sus recursos y reducir el impacto de los fenómenos extremos. Entre sus principales innovaciones se encuentran los sistemas AquaCell 400, 160 y 85, junto con cámaras de sedimentación, filtros hidrodinámicos y sumideros, que forman parte de un portafolio diseñado para crear tanques de tormenta, alcorques, jardines de lluvia y cubiertas verdes y azules. Estas soluciones no solo controlan el flujo del agua: la almacenan, infiltran y reutilizan, promoviendo biodiversidad y reduciendo los costos sociales y económicos de las inundaciones.

AquaCell, en sus distintas versiones, permite retener grandes volúmenes de agua de lluvia bajo tierra mediante módulos plásticos modulares que evitan inundaciones y facilitan la recarga de los mantos acuíferos, adicional, los jardines de lluvia permiten la captación del agua de lluvia y su riego por capilaridad. Los alcorques (TreeTank) canalizan el agua directamente hacia los árboles urbanos, fortaleciendo las áreas verdes, ayudando a mitigar el calor urbano. Wavin Tree Tank permite que las raíces de los árboles tengan acceso al agua y nutrientes, dándoles el espacio que necesitan para crecer y ramificarse sin afectar el entorno urbano.

Gestión inteligente del agua de lluvia

Las cubiertas verdes y azules, además de embellecer la ciudad, retienen parte de la lluvia, mejoran la calidad del aire y reducen la temperatura en las zonas más densamente urbanizadas. Este sistema combina los beneficios de los techos verdes tradicionales con una gestión avanzada del agua de lluvia, permitiendo capturar y retener entre el 70% y el 97% del agua de lluvia. Funciona como una capa adicional de aislante, lo que ayuda a regular la temperatura interior de los edificios, reduciendo el consumo energético. No menos importante, estas cubiertas amortiguan el impacto de lluvias intensas, previniendo inundaciones en las ciudades al retener el agua en origen. 

Integradas, estas soluciones convierten el caos en resiliencia: menos inundaciones, más agua disponible y ciudades más frescas y habitables. La gestión inteligente del agua no es un lujo tecnológico, sino una necesidad urgente para adaptarnos al cambio climático. Estas tecnologías representan un cambio hacia una gestión más natural e inteligente del ciclo del agua.

México tiene la oportunidad de pasar de la reacción al diseño. Adoptar infraestructura verde y sistemas como AquaCell, Tree Tank y las cubiertas verdes, son ejemplos claros de cómo podemos construir ciudades más resilientes, capaces de enfrentar los retos del agua y aprovechar cada gota para un futuro más equilibrado y sustentable. No solo protegen frente a lluvias extremas, también redefine cómo habitamos nuestras ciudades. Transformar el agua de lluvia de amenaza en aliado es, hoy, la verdadera medida del progreso urbano.

Retiro masivo de EE. UU: sale de 66 organismos globales, incluido el tratado climático de la ONU

La relación de Estados Unidos con los organismos multilaterales atraviesa uno de sus momentos más tensos en décadas. La decisión de la administración Trump de suspender el apoyo a decenas de instituciones internacionales marca un punto de inflexión en la forma en que el país concibe la cooperación global y el papel de los organismos internacionales en la gobernanza mundial.

Este giro, formalizado mediante una orden ejecutiva, implica que EE. UU. se retira de organismos globales clave vinculados a temas como cambio climático, derechos humanos, salud, trabajo y desarrollo. Este movimiento plantea preguntas profundas sobre el futuro del multilateralismo y la corresponsabilidad frente a los grandes retos globales.

EE. UU. se retira de organismos globales: un replanteamiento del multilateralismo

La orden ejecutiva firmada por Donald Trump suspende el apoyo estadounidense a 66 organizaciones, agencias y comisiones internacionales, muchas de ellas afiliadas a la ONU. Según el Departamento de Estado, estas instituciones han sido calificadas como redundantes, mal administradas o contrarias a los intereses y la soberanía nacional de Estados Unidos.

Este argumento refleja una visión utilitaria del multilateralismo, en la que la cooperación internacional solo es válida si se ajusta estrictamente a la agenda política de Washington. Desde esta lógica, EE. UU. se retira de organismos globales que no considera estratégicos, incluso si históricamente han sido plataformas clave para la coordinación internacional.

Para especialistas en RSE, este enfoque resulta relevante porque debilita los marcos comunes que han permitido avances en estándares laborales, ambientales y sociales. Sin estos espacios, la alineación entre gobiernos, empresas y sociedad civil se vuelve más fragmentada y desigual.

La salida del tratado climático de la ONU y sus implicaciones globales

Uno de los movimientos más significativos es la retirada de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), tratado base del Acuerdo de París. Este paso consolida la postura negacionista de la administración Trump frente al cambio climático, al que ha calificado reiteradamente como un engaño.

La CMNUCC ha sido durante décadas el eje de las negociaciones internacionales para reducir emisiones y financiar acciones climáticas en países en desarrollo. Que EE. UU. se retire de organismos globales enfocados en clima no solo reduce la capacidad financiera del sistema, sino que envía una señal política que puede debilitar los compromisos de otras naciones.

Expertos advierten que esta decisión ofrece una “excusa” a otros países para retrasar sus propias acciones climáticas. Para el sector empresarial comprometido con ESG, esto genera un entorno más incierto, donde la acción climática dependerá menos de acuerdos globales y más de liderazgos locales, corporativos o regionales.

Impactos en derechos humanos, salud y cooperación internacional

La retirada no se limita al ámbito climático. También incluye agencias como la UNFPA, dedicada a la salud sexual y reproductiva, así como organismos culturales, académicos y técnicos. En varios casos, estas salidas revierten decisiones de administraciones anteriores y afectan directamente a programas en países vulnerables.

El hecho de que EE. UU. se retire de organismos globales ha obligado a la ONU a implementar recortes internos y ha provocado el cierre de proyectos ejecutados por organizaciones aliadas, muchas de ellas dependientes de fondos estadounidenses. Esto evidencia hasta qué punto la arquitectura de la cooperación internacional sigue siendo frágil y altamente dependiente de las decisiones de unos pocos actores.

EE.UU. se retira de organismos globales

Paradójicamente, la administración Trump ha señalado que mantendrá su participación en ciertos espacios donde compite directamente con China, como telecomunicaciones o comercio marítimo. Esto sugiere que no se trata de un rechazo total al multilateralismo, sino de una versión selectiva y estratégica del mismo.

¿Qué significa este retiro para el futuro global?

El hecho de que EE. UU. se retire de organismos globales redefine el equilibrio de poder en la gobernanza internacional y deja vacíos difíciles de llenar en temas críticos como clima, derechos humanos y desarrollo sostenible. Más allá de la coyuntura política, este movimiento plantea un desafío estructural al sistema multilateral tal como lo conocemos.

Para las empresas y líderes en responsabilidad social, este contexto refuerza la importancia de asumir un rol más activo. Cuando los gobiernos se repliegan, el sector privado, la sociedad civil y las alianzas transnacionales pueden convertirse en actores clave para sostener agendas globales, proteger avances logrados y construir nuevas formas de cooperación frente a un mundo cada vez más fragmentado.

Juntos por México: Kellogg’s y OXXO entregan más de 56,000 kg para combatir la inseguridad alimentaria

En un firme compromiso por combatir la inseguridad alimentaria y reducir el desperdicio de alimentos en México, Kellogg’s® y OXXO anuncian la más reciente fase de su alianza, bajo la iniciativa “OrgullOXXOs de brindar Mejores Días contigo”. Esta colaboración, cuenta con el apoyo de la Red de Bancos de Alimentos de México (BAMX), generando un impacto significativo en comunidades a nivel nacional.

Como parte de esta unión, Kellogg’s® y OXXO han realizado una donación de más de 2 millones de porciones de alimento (equivalentes a más de 56,000 kg), que están siendo distribuidas a través de más de 40 Bancos de Alimentos de la Red BAMX en todo el país.

“En Kellogg’s®, estamos profundamente comprometidos con la visión de un México donde nadie se quede sin alimento. Estamos ‘OrgullOXXOs’ de esta colaboración, que no solo nos permite realizar donaciones masivas, sino también invitar a nuestros consumidores a ser parte activa de esta solución, generando un círculo de apoyo y solidaridad” afirmó Jessica Daniel, Ejecutiva de Asuntos Corporativos de Kellogg’s.

La iniciativa aborda dos realidades interconectadas en México: millones de personas luchan por acceder a alimentos nutritivos, mientras que grandes volúmenes de comida son desperdiciados. Lo que se pierde podría alimentar a quienes más lo necesitan, y esta alianza se enfoca precisamente en cerrar esa brecha.

“Desde OXXO, nuestra sólida cercanía con las comunidades nos permite ser un puente vital entre marcas como Kellogg’s® y las necesidades de las familias mexicanas. Ver el impacto de esta alianza nos llena de orgullo y nos motiva a seguir fortaleciendo nuestras acciones para construir un futuro mejor” comentó Laura González, Gerente de Sostenibilidad de OXXO México.

Desde 2024, entre Kellogg’s® y OXXO, a través de la Red BAMX, han logrado resultados contundentes:

  • Beneficiado alrededor de 187,900 personas a nivel nacional.
  • Donado más de 3,000,000 kg de alimento, marcando una diferencia tangible en la vida de miles.
  • Evitado la emisión de más de 1,920 toneladas de gases de efecto invernadero, gracias al rescate de alimentos que de otra forma se hubieran desperdiciado.
  • Colaborado activamente con más de 50 Bancos de Alimentos en todo el país, maximizando el alcance de las donaciones.
Kellogg’s y OXXO

La Red BAMX juega un papel crucial en este ecosistema de apoyo. Con sus 60 bancos de alimentos distribuidos en todo México, rescata alimento excedente o en donación para llevarlo directamente a quienes más lo necesitan. Apoya de forma recurrente a más de 2.4 millones de mexicanos, promoviendo un modelo que reduce el desperdicio y redistribuye alimentos a comunidades, comedores y programas sociales.

“Para BAMX, esta alianza con Kellogg’s® y OXXO es más que una colaboración; es una demostración que la unión de esfuerzos puede transformar realidades. Somos el puente que asegura que millones de kilogramos de alimento lleguen a quienes más lo necesitan, combatiendo simultáneamente el desperdicio y la inseguridad alimentaria” comentó Mariana Jiménez, Directora General de la Red BAMX.

La iniciativa invita a todos los ciudadanos a unirse a este esfuerzo colaborativo para combatir la inseguridad alimentaria y el desperdicio de alimentos a través de tres vías principales:

  • Compra con Impacto: Adquiriendo los cereales Kellogg’s® con empaque especial en las tiendas OXXO. Por cada compra de Zucaritas® 300g, Corn Flakes® 370g o Choco Krispis® 540 g con empaque especial, se donará una porción adicional de alimento.
  • Dona Directamente a BAMX: Apoyar la labor de la Red de Bancos de Alimentos de México (BAMX) realizando una donación directa en su sitio web: https://bamx.org.mx/formas-de-donar/
  • Reduce el Desperdicio en Casa: Aprovechar mejor los alimentos en el hogar y recuperar en lugar de  desechar.  Encuentra  tips  prácticos  y  sencillos  para  reducir  el  desperdicio aquí: https://www.kelloggs.com.mx/es_MX/mejores-dias-kelloggs.html

Kellogg’s®, OXXO y la Red BAMX, están construyendo ‘Mejores Días’ para miles de familias mexicanas, demostrando que la colaboración y el compromiso pueden transformar realidades.

Cuidarlos también es un propósito: humanos responsables, mascotas felices

La llegada de un nuevo año trae consigo un impulso renovado: nuevas metas, pequeños cambios cotidianos y, para algunos afortunados, después de mucho reflexionar, la llegada de un compañero de cuatro patas que transformará su vida por completo. En un país en donde el 57.1% de la población tiene un perro y el 25.8% un gato[1], el interés por dar la bienvenida a una mascota no pasa desapercibido. El amor por ellas se hace notar cuando vemos que cada vez más personas tienden a considerarlas como miembros importantes de la familia, acompañantes ideales o incluso mejores amigos. 

Desde los momentos de calma que compartimos hasta los viajes en los que hacemos lo posible por llevarlas con nosotros, las mascotas cada día están más presentes en nuestras vidas. Por esta razón, ya sea que lleves años disfrutando de su compañía o estés por recibir a un integrante peludo, este es el momento ideal para preguntarte: ¿cómo puedo mejorar su vida… y la mía? 

Hoy sabemos que el bienestar de una mascota es integral. Una alimentación completa y balanceada, actividad física, estimulación mental, visitas regulares al veterinario y tiempo de calidad son elementos que construyen una vida más feliz, no sólo para ellos, sino también para nosotros. Según el Programa de Estudio sobre Mascotas y Bienestar (PAWS) de Mars, 6 de cada 10 tutores de mascotas prefieren pasar tiempo con su perro o gato cuando se sienten estresados, antes que con su pareja o su familia. 

Mars Petcare, en su 90 aniversario a nivel global, reconoce que este enfoque integral es justamente el corazón de todo lo que han construido en nueve décadas de nutrición especialmente diseñada para las mascotas, de innovación en ingredientes y tecnologías, así como de cumplimiento de altos estándares de calidad. Desde el desarrollo de alimentos guiados por la ciencia del Instituto Waltham, hasta la creación de experiencias y herramientas que ayudan a los tutores a tomar mejores decisiones, su convicción sigue siendo clara: su felicidad es nuestro legado

Hoy, este legado también se vive en los hogares mexicanos, a través de hitos que han transformado a generaciones enteras de tutores de mascota en la forma en que alimentan y cuidan a sus animales de compañía.

Marcas como PEDIGREE®, que en 35 años se ha consolidado en México como una de las que promueven una alimentación completa y balanceada a millones de perros con su portafolio de productos, ésta se produce para el consumo local, mayormente en la planta de alimento para mascotas de El Marqués Querétaro, que este 2025 cumplió 30 años de operación. Royal Canin cumpliendo 25 años en México y ofreciendo nutrición precisa para las necesidades únicas de gatos y perros, así como el Hospital Veterinario UNAM-Banfield cuya alianza estratégica con una de las universidades más destacadas en nuestro país, ha sido clave en la formación de los futuros médicos veterinarios de México y que cumple 20 años de brindar atención médica de calidad. 

Inspirados por nuestro propósito: Un Mundo Mejor para las Mascotas y guiados por el compromiso permanente con la salud y el bienestar animal, la llegada de un nuevo año es una invitación a marcar una diferencia en la vida de nuestras mascotas a través de propósitos que se vivan en el día a día, con hábitos como:

  • Nutrirlas adecuadamente según su edad y necesidades. Según la Encuesta de Tutores de Mascotas (POS) realizada por Mars, la salud, el bienestar y la nutrición son los factores más relevantes para el 97% de los tutores al elegir una marca para sus mascotas. Priorizar alimentos balanceados y respaldados científicamente, es uno de los actos de amor más importantes y visibles para su vitalidad diaria.
  • Actividad física y estimulación mental. Los paseos constantes, juegos de olfato, rutinas de entrenamiento y el tiempo de exploración fortalecen tanto su cuerpo como su bienestar emocional. De hecho, este punto puede convertirse en un beneficio mutuo; según el Estudio PAWS, el 73% de los tutores se sienten animados a ejercitarse o a pasar tiempo al aire libre con su mascota.
  • Salud preventiva siempre al día. Revisiones veterinarias, vacunación, desparasitación, salud dental y monitoreo del peso son esenciales para prevenir complicaciones futuras.
  • Presencia y vínculo. El 83% de los tutores afirma que la convivencia con su mascota ha impactado positivamente en su bienestar mental. Dedicar momentos de conexión auténtica, sin pantallas, sin prisas, es la base de una seguridad emocional tan importante como cualquier suplemento.

A través de iniciativas como PEDIGREE® Adóptame, Ciudad Para las Mascotas, los Seminarios de Bienestar Animal y las jornadas de esterilización y vacunación, Mars Petcare continúa apoyando, de la mano de aliados estratégicos, para que tanto tutores actuales como futuros tengan cada vez más información y recursos para nutrir y cuidar de sus mascotas con educación y responsabilidad.

Así, mientras Mars Petcare celebra 90 años de historia, innovación y Propósito a nivel global, millones de hogares comienzan un nuevo capítulo con un bienestar compartido: hacer que cada ladrido y maullido venga de una mascota saludable, protegida y feliz por estar en el hogar que merece.

[1] Encuesta de Tutoría de Mascotas (POS) de Mars Pet Nutrition 2024. 

Qué pasa cuando una empresa abandona una causa social que apoyó durante años

En un entorno donde la responsabilidad social corporativa forma parte del escrutinio público permanente, la coherencia entre lo que una empresa comunica y lo que hace se ha convertido en un activo estratégico. Las causas sociales que una compañía decide apoyar no solo reflejan sus valores, sino que también construyen confianza con colaboradores, consumidores, inversionistas y comunidades. Por ello, el compromiso sostenido importa tanto como la causa en sí.

Cuando una empresa abandona una causa social, las implicaciones suelen ir más allá de una decisión presupuestal o de un cambio de prioridades. Este tipo de rupturas puede generar percepciones de oportunismo, debilitar la credibilidad de la marca y poner en entredicho toda su narrativa de sostenibilidad. En un contexto donde la legitimidad se construye con consistencia, abandonar una causa puede convertirse en un riesgo reputacional significativo.

5 cosas que pueden ocurrir cuando una empresa abandona una causa social

1. Pérdida de credibilidad y confianza

La primera consecuencia suele ser la erosión de la confianza. Si una compañía apoyó una causa durante años, la audiencia asume que existe un compromiso genuino y de largo plazo. Cuando ese respaldo desaparece sin una explicación sólida, la percepción de incoherencia es casi inmediata.

Esta pérdida de credibilidad no se limita a la causa abandonada. Muchas veces, se extiende a todas las iniciativas de responsabilidad social de la empresa, generando dudas sobre si su compromiso con otros temas es real o meramente estratégico. Así, una empresa abandona una causa social y, con ello, debilita la narrativa completa de su propósito corporativo.

empresa abandona una causa social

2. Daño reputacional difícil de revertir

El abandono de una causa social puede ser interpretado como una falta de ética o sensibilidad social, especialmente cuando la causa está vinculada a derechos humanos, medio ambiente o grupos en situación de vulnerabilidad. En la era digital, estas decisiones suelen amplificarse rápidamente en redes sociales y medios.

Una vez que el daño reputacional se instala, revertirlo requiere tiempo, inversión y acciones contundentes. Para muchas organizaciones, este impacto resulta más costoso que haber mantenido el apoyo a la causa, aun en contextos económicos complejos. Por ello, cuando una empresa abandona una causa social, el riesgo reputacional suele ser mayor de lo previsto.

3. Desvinculación emocional de consumidores y colaboradores

Las causas sociales también cumplen una función emocional: conectan a las personas con la marca desde valores compartidos. Consumidores y empleados que se identifican con esas causas pueden sentirse traicionados cuando la empresa decide retirarse de ellas.

Esta desvinculación afecta directamente a la lealtad, el compromiso interno y la atracción de talento. En particular, las generaciones más jóvenes valoran que las empresas mantengan posiciones claras y consistentes. Cuando una empresa abandona una causa social, puede perder a quienes veían en ella algo más que un proveedor de productos o servicios.

4. Cuestionamientos de inversionistas y otros grupos de interés

Los inversionistas con enfoque ESG observan con atención la estabilidad y coherencia de las estrategias sociales de las empresas. Abandonar una causa sin una transición clara puede generar dudas sobre la gobernanza, la visión de largo plazo y la gestión de riesgos no financieros.

Además, otros grupos de interés —ONG, comunidades locales, aliados estratégicos— pueden replantearse su relación con la empresa. Esto limita futuras alianzas y reduce la capacidad de la organización para generar impacto social creíble. Así, cuando una empresa abandona una causa social, también puede afectar su posicionamiento ante actores clave.

empresa abandona una causa social

5. Riesgo de ser percibida como oportunista o incongruente

Finalmente, uno de los riesgos más delicados es que la empresa sea vista como oportunista: alguien que se suma a causas solo mientras son convenientes o rentables. Esta percepción es especialmente dañina cuando la causa fue utilizada durante años como parte central del discurso de marca.

El problema no es solo abandonar una causa, sino hacerlo sin asumir responsabilidad por el impacto que esa decisión genera. En estos casos, la audiencia puede interpretar que la responsabilidad social era solo una herramienta de marketing. De nuevo, cuando una empresa abandona una causa social, pone en juego la autenticidad de todo su compromiso corporativo.

Alternativas cuando una empresa considera dejar de apoyar una causa

No todas las empresas pueden mantener indefinidamente los mismos compromisos sociales, y reconocerlo también forma parte de una gestión responsable. Una alternativa clave es planear salidas responsables y graduales, comunicando con transparencia las razones del cambio y el impacto esperado.

Otra opción es transformar el apoyo en lugar de eliminarlo: reducir el alcance, cambiar el enfoque o integrar la causa dentro de una estrategia más amplia. Asimismo, transferir el liderazgo a aliados, fundaciones o comunidades puede ayudar a asegurar la continuidad del impacto. Estas decisiones, bien gestionadas, permiten que una empresa abandona una causa social sin provocar una ruptura total con sus grupos de interés.

Coherencia como pilar de la responsabilidad social

Abandonar una causa social no es una decisión neutral. Cuando una empresa abandona una causa social, se enfrenta a riesgos reputacionales, emocionales y estratégicos que pueden afectar su legitimidad a largo plazo. La coherencia entre discurso y acción es uno de los activos más valiosos en materia de responsabilidad social.

Para las empresas, el reto no es solo elegir bien las causas que apoyan, sino comprometerse con ellas de forma responsable y honesta. Y cuando el cambio es inevitable, gestionarlo con transparencia, sensibilidad y visión de largo plazo. En un entorno donde la confianza se construye lentamente y se pierde rápido, la forma de retirarse importa tanto como la forma de llegar.

4 causas detrás de las temperaturas globales récord

En los últimos años, el planeta ha registrado un aumento de temperaturas que no solo ha superado los promedios históricos, sino también las proyecciones científicas más conservadoras. De acuerdo con un análisis de Carbon Brief publicado en Eco-Business, 2023 marcó un punto de inflexión, 2024 rompió el umbral de 1,5 °C y 2025 perfila otro año excepcionalmente cálido. Este escenario ha encendido alertas en la comunidad científica y en los espacios de toma de decisiones vinculados a la responsabilidad social y climática.

El análisis identifica que el récord térmico no responde a una sola causa, sino a la convergencia de múltiples factores naturales y antropogénicos. En lugar de atribuir el calentamiento extremo únicamente al cambio climático inducido por el ser humano, Carbon Brief propone una lectura más compleja, donde distintos fenómenos amplifican el aumento de temperaturas en periodos cortos de tiempo.

Comprender estas causas de las temperaturas globales récord resulta clave para anticipar riesgos, ajustar políticas climáticas y fortalecer estrategias de adaptación y mitigación. A continuación, se analizan los cuatro factores principales que, según Carbon Brief, explican el calor excepcional observado entre 2023 y 2025, así como sus implicaciones para el futuro climático del planeta.

4 causas de las temperaturas globales récord

1. Un evento de El Niño inusualmente intenso y atípico

El fenómeno de El Niño es un patrón climático natural que se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico tropical y que suele elevar las temperaturas globales de manera temporal. El evento desarrollado en la segunda mitad de 2023 fue uno de los más intensos jamás registrados, aunque no superó a los de 1998 o 2016 en términos absolutos. Sin embargo, su comportamiento fue particularmente inusual.

Carbon Brief señala que el calor asociado a este El Niño llegó antes de lo esperado y se mantuvo durante más tiempo, incluso después de que el fenómeno alcanzara su punto máximo y el Pacífico regresara a condiciones neutrales. Históricamente, El Niño incrementa las temperaturas globales entre 0,1 y 0,2 °C, pero en este caso el aumento fue cercano a 0,4 °C por encima de lo previsto, lo que lo convierte en un factor clave entre las causas de las temperaturas globales récord recientes.

causas de las temperaturas globales récord

2. La rápida disminución de las emisiones de dióxido de azufre (SO₂)

Aunque pueda parecer contradictorio, la reducción de contaminantes atmosféricos también ha contribuido al aumento de temperaturas. El dióxido de azufre, emitido principalmente por la quema de carbón y petróleo, actúa como un aerosol con efecto de enfriamiento climático, al reflejar parte de la radiación solar.

En las últimas dos décadas, las emisiones globales de SO₂ han disminuido alrededor de un 40 %, con reducciones particularmente pronunciadas en China y en el transporte marítimo internacional tras las regulaciones de la Organización Marítima Internacional en 2020. Carbon Brief estima que esta caída ha eliminado parte del “enmascaramiento” del calentamiento global, contribuyendo entre 0,04 y 0,05 °C al aumento reciente de temperaturas. Así, la limpieza del aire, necesaria para la salud pública, emerge como una de las causas de las temperaturas globales récord a corto plazo.

3. La erupción volcánica de Hunga Tonga-Hunga Haʻapai

La erupción del volcán submarino Hunga Tonga-Hunga Haʻapai en 2022 fue un evento sin precedentes en la era moderna. A diferencia de otras grandes erupciones volcánicas, esta liberó enormes cantidades de vapor de agua directamente a la estratosfera, un potente gas de efecto invernadero que puede permanecer allí durante años.

Aunque los primeros estudios sugirieron un posible efecto de calentamiento, el análisis de Carbon Brief indica que el impacto neto de esta erupción sobre las temperaturas superficiales globales fue limitado e incluso ligeramente enfriador, debido a la presencia de aerosoles de sulfato. Su contribución directa al calor récord fue marginal, pero su carácter inusual la mantiene dentro del conjunto de causas de las temperaturas globales récord analizadas.

4. Un ciclo solar más fuerte de lo esperado

El Sol es la principal fuente de energía del sistema climático terrestre y, aunque su variabilidad suele ser moderada, los ciclos solares pueden influir en la temperatura global. El ciclo solar 25, iniciado alrededor de 2020, ha resultado más intenso de lo que anticipaban los modelos climáticos.

Según Carbon Brief, este ciclo pudo haber contribuido con aproximadamente 0,04 °C al calentamiento global en 2023 y hasta 0,07 °C en 2024. Si bien estas cifras son pequeñas en comparación con el calentamiento inducido por las emisiones humanas, su efecto acumulativo refuerza el papel del ciclo solar entre las causas de las temperaturas globales récord observadas recientemente.

¿Qué concluye el análisis de Carbon Brief?

El principal hallazgo de Carbon Brief es que la combinación de estos cuatro factores explica gran parte del calor excepcional registrado en 2023 y casi la totalidad del observado en 2024. Sin embargo, el análisis también subraya el papel de la variabilidad climática natural y la posible disminución de la cobertura nubosa, un fenómeno que podría estar reduciendo el albedo del planeta y amplificando el calentamiento.

Más allá de explicar el pasado reciente, las conclusiones plantean preguntas clave sobre el futuro: si estas temperaturas récord son un fenómeno transitorio o una señal de que el calentamiento global se está acelerando más rápido de lo previsto. Hoy, entender las causas de las temperaturas globales récord no es solo un ejercicio científico, sino una base indispensable para diseñar respuestas más ambiciosas frente a una crisis climática que ya está redefiniendo los límites del sistema terrestre.

Del campo al plato: cómo el clima está transformando nuestra alimentación

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La crisis climática ha dejado de ser una amenaza futura para convertirse en una fuerza que redefine nuestras decisiones cotidianas. Desde la energía que consumimos hasta la forma en que nos movemos, el clima obliga a replantear hábitos profundamente arraigados, y la alimentación no es la excepción. Hoy, lo que llega a nuestro plato está cada vez más condicionado por fenómenos como sequías, olas de calor, inundaciones y alteraciones en los ciclos agrícolas.

Durante años ha existido resistencia a modificar patrones alimentarios, en especial en sociedades donde el consumo de carne o de ciertos productos se asocia con bienestar y desarrollo. Sin embargo, la evidencia es clara: el clima transforma la alimentación no solo por razones ambientales, sino por sus impactos directos en la disponibilidad, el precio y la calidad de los alimentos. En muchos casos, los cambios ya no son una elección, sino una adaptación forzada a nuevas condiciones.

Este escenario ha detonado debates globales sobre qué comemos y cómo lo producimos. Informes como el de la Comisión Eat-Lancet 2.0 plantean que la transición hacia dietas más sostenibles es clave para cumplir objetivos climáticos y de salud. No obstante, el cambio climático introduce nuevas complejidades que obligan a mirar más allá del consumo y a analizar qué está ocurriendo desde el campo hasta el plato.

¿Cómo la crisis climática puede cambiar nuestra forma de alimentarnos?

La creciente presión climática ha impulsado con fuerza la discusión sobre la reducción del consumo de proteína animal. La ganadería intensiva es una de las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que una transición hacia dietas basadas en plantas podría reducir dichas emisiones hasta en dos tercios. Este argumento ha sido central en las recomendaciones de organismos científicos y multilaterales.

Sin embargo, adoptar una dieta basada en plantas no está exenta de retos. El cambio climático afecta directamente el rendimiento de los cultivos, provocando pérdidas de cosechas y una mayor volatilidad en la oferta de alimentos vegetales. A medida que más personas dependen de granos, legumbres y hortalizas como base de su alimentación, surge una pregunta crítica: ¿podrán estos sistemas agrícolas garantizar volumen, acceso y estabilidad en un contexto climático cada vez más adverso?

Por otro lado, mantener dietas altamente dependientes de carne también presenta riesgos crecientes. El aumento de temperaturas y el estrés hídrico encarecen la producción ganadera y la hacen más vulnerable a crisis sanitarias y ambientales. Así, el clima transforma la alimentación al tensionar ambos modelos —animal y vegetal— y obligar a encontrar equilibrios que consideren sostenibilidad ambiental, seguridad nutricional y justicia social.

clima transforma la alimentación

Clima transforma la alimentación: impactos directos en lo que comemos

Uno de los efectos más visibles del cambio climático es la reducción del rendimiento de los cultivos. En regiones como el Sudeste Asiático, ampliamente documentadas por organismos regionales, el aumento de temperaturas y los cambios en los patrones de lluvia ya están afectando la productividad de alimentos básicos como arroz, maíz y legumbres, pilares de la seguridad alimentaria.

Menos evidente, pero igualmente preocupante, es el deterioro de la calidad nutricional de los alimentos. El incremento de dióxido de carbono en la atmósfera puede reducir el contenido de proteínas, minerales y micronutrientes en los cultivos, lo que agrava fenómenos como el “hambre oculta”. Así, aunque se produzcan suficientes calorías, la calidad de los alimentos puede no ser suficiente para garantizar una nutrición adecuada.

A ello se suma el impacto de otros gases de efecto invernadero, como el metano y el óxido nitroso, que intensifican el estrés térmico y la escasez de agua en los sistemas agrícolas. Estos factores no solo afectan el tamaño o la apariencia de los cultivos, sino también su composición interna. En este contexto, el clima transforma la alimentación al comprometer tanto la cantidad como la calidad de lo que consumimos, elevando precios y profundizando desigualdades.

clima transforma la alimentación

Alimentarnos en un mundo climáticamente incierto

La evidencia es contundente: la crisis climática está redefiniendo nuestra relación con los alimentos. Escasez, pérdida de cultivos, alza de precios y disminución del valor nutricional son señales de un sistema alimentario bajo presión. Entender cómo el clima transforma la alimentación es esencial para anticipar riesgos y diseñar respuestas que protejan a las poblaciones más vulnerables.

Hoy el reto es impulsar soluciones que integren producción sostenible, calidad nutricional y adaptación climática. Apostar por una agricultura climáticamente inteligente, políticas públicas coordinadas y cadenas de valor responsables será clave para asegurar que, incluso en un escenario climático adverso, el derecho a una alimentación suficiente y de calidad siga siendo una prioridad global.