
Diseño socialmente responsable para Habitat for Humanity, ministerio cristiano sin fines de lucro, que invita a personas, empresas, gobiernos y organizaciones a asociarse a nivel local, nacional e internacional y trabajar juntos para ayudar a construir viviendas para familias en necesidad.
Con trabajo voluntario y donaciones de dinero y materiales, HPH construye y rehabilita casas sencillas y dignas que vende a las familias socias sin ganancia alguna, y se financian por medio de préstamos razonables. Los pagos mensuales de las familias socias se depositan en el “Fondo para la Humanidad”, un fondo rotativo que se utiliza para la construcción de más casas. El costo de una vivienda así va desde los US$700 a los US$46,600 además de trabajo en la construcción: 500 horas para ser exactos. Lo impresionante es que nadie deja de trabajar al cumplir su tiempo.
El proyecto por obvias razones, aleja a los niños de las calles, provee de agua potable a comunidades, promueve el empleo y ayuda al desarrollo social, entre otros muchos beneficios. En 30 años han construído más de 250,000 casas ¡Una cada 24 minutos!
El anuncio explica un poco su actuar y pone ejemplos tan crudos como el tsunami en Asia o el huracán Katrina que arrasó Nueva Orleans. En ese punto particular, Hábitat denuncia dentro del texto: El Presidente Bush no estuvo allí, pero nosotros sí, y seguimos estando, construyendo casas para la gente que lo perdió todo. Asimismo enfatizan que ellos no donan dinero a los pobres… sino vivienda.
Algunas de las corporaciones que canalizan parte de su Responsabilidad Social a esta causa son Scotiabank, Stanley Works, Stanley Tools, American Airlines y MoneyGram, entre otras.
Un discurso emotivo y brillante que utiliza un rostro humano como pretexto.