PORTAL IMPULSADO POR LAS EMPRESAS RESPONSABLES:

- Advertisement -
NoticiasNuestra realidad

Nuestra realidad

Por Leopoldo Lara

El Presidente Peña fue a Davos a informar de las reformas estructurales de México. Allá fue recibido con preguntas sobre la inseguridad del país.

Cuando se entrevistó con Klaus Schwab, presidente del Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés), ni la expectativa de crecimiento para México del 5% anual en 2014, derivadas de la reforma energética, fiscal, de telecomunicaciones y financiera; ni la brillante estrategia que se implementó para lograrlas a través del “Pacto por México”; ni los recientes anuncios que el propio Presidente Peña hizo de las inversiones en México de Cisco Systems, Nestlé y Pepsico por siete mil 350 millones de dólares, lograron que la atención de Schwab dejara de estar puesta en la inseguridad: “a pesar de todas las buenas noticias que comparte con nosotros sobre los procesos de reforma, México aún enfrente reportes noticiosos negativos relacionados con la seguridad en su país”, le espetó directamente, apenas en la segunda pregunta de las cuatro que le hizo.

Peña Nieto habló del tema: de las medidas que ha tomado su gobierno para mejorar esas condiciones negativas, de mejorar las instituciones policiales, del mando único, del nuevo sistema de justicia penal y de la fiscalía autónoma.

No tocó el tema del tejido social, mucho menos el de las “autodefensas” creadas en ese y otros estados por quienes han sido víctimas de la violencia en los últimos años y que ahora han decidido tomar el control armado de municipios completos ante la ineficiente respuesta de la autoridad.

Schwab se lo recordó en su siguiente pregunta.

En su respuesta, el Presidente Peña habló de que la violencia no es un asunto exclusivo de México sino de toda América Latina; de que en México se ha trazado como estrategia atender y solucionar regionalmente los problemas de seguridad enfocándose a las necesidades propias de cada región; habló también de la debilidad institucional en esos municipios y de cómo ahora el gobierno federal se ha “hecho cargo”, en lo que se crean nuevos cuerpos policiales más profesionales que permitan, como en Ciudad Juárez y Monterrey (localidades que puso de ejemplo) disminuir la violencia.

La realidad es que el asunto de Michoacán y las interrogantes de líderes mundiales sobre el tema de la inseguridad están ahí presentes a pesar de todo y forman parte de su visión sobre México, porque además, es la realidad ¿quién quiere invertir o vivir en un país en donde un día gobierna la autoridad, al día siguiente los delincuentes y después un grupo de ciudadanos armados, inconformes y dispuestos a todo por el todo?

¿Cómo podríamos modificar esa percepción?

Sin duda yendo al fondo, a modificar la realidad cotidiana.

Trabajar en un resultado inmediato es indispensable: tomar el control, establecer garantías para todos, restaurar la autoridad. Sin embargo, si las cosas no se hacen de una manera distinta a lo que veníamos haciendo, volveremos a caer en lo mismo de siempre, en la apatía, en la corrupción, en autoridades sin legitimidad, en ciudadanos sin presencia pública. Hay que asumir que nuestro modelo cultural está lleno de esos antivalores, pero ninguno de ellos viene en nuestros genes, todo es aprendido y por tanto, se puede modificar.

Ahí es donde preocupa que el Presidente Peña no hable (al menos en sus respuestas en Davos) del capital social y de su inversión en él.

Según la ONU, el capital social se define como “… la confianza en los demás, es un factor de desarrollo, pues permite un mayor poder de acción de las comunidades para resolver sus problemas, una mayor eficacia de muchos programas públicos y la existencia de una sociedad civil sólida”.

Trabajar e invertir en ese capital, forma mejores ciudadanos y mejores comunidades. El esfuerzo que se haga en ese sentido siempre rendirá frutos benéficos. La labor no es sólo del gobierno, sino de todos: empresarios, académicos, investigadores, organizaciones sociales, ciudadanos en general, pero en efecto, el gobierno tienen que alentarlo, difundirlo, promoverlo y fomentarlo como una estrategia que vaya más allá de las negociaciones entre partidos y que resuelve la violencia pero también cualquier problema y que garantiza la identidad de las personas en un solo proyecto: su comunidad.

El Presidente fue a Davos y se enfrentó a la visión de quienes lo ven de fuera, es necesario que ya llegue a México y se enfrente a la que nosotros queremos cambiar.


leopoldo lara puente

José Leopoldo Lara Puente

Candidato a Doctor por la Universidad Complutense de Madrid, España, Leopoldo Lara Puente es un Notario Público tamaulipeco que se ha distinguido por ser promotor del capital social y del ejercicio de los ciudadanos en las acciones públicas. Fundador de diversas organizaciones de la sociedad civil y empresariales, actualmente es editorialista de un periódico de su localidad, desde donde nos comparte sus propuestas y experiencia ciudadana.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

PLATIQUEMOS EN REDES SOCIALES

Lo más reciente

DEBES LEER

TE PUEDE INTERESAR