Del cansancio a la baja productividad laboral: así afecta el estrés térmico

Las jornadas laborales bajo temperaturas extremas están comenzando a pasar factura en la salud física y mental de millones de personas trabajadoras alrededor del mundo. Lo que para muchos parecía únicamente una sensación de agotamiento provocada por los días más calurosos del año, hoy es identificado por especialistas y organismos internacionales como un riesgo laboral con consecuencias cada vez más severas. Fatiga, irritabilidad, deshidratación y dificultad para concentrarse son apenas algunas señales de alerta asociadas al estrés térmico.

De hecho, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que el estrés térmico puede convertirse en un factor letal cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular adecuadamente su temperatura interna. Además de poner en riesgo la vida y seguridad de las personas, el calor excesivo también está impactando la productividad, elevando las pérdidas económicas y presionando a las empresas a replantear sus estrategias de bienestar laboral. Frente al avance del calentamiento global, atender este fenómeno ya no es opcional, sino parte de la conversación sobre sostenibilidad y responsabilidad social empresarial.

Estrés térmico y productividad: cuando el calor reduce la capacidad de trabajar

De acuerdo con El Economista, el impacto del estrés térmico en el entorno laboral no se limita al malestar físico. Diversos organismos internacionales han documentado cómo el exceso de calor afecta directamente las funciones cognitivas y físicas de las personas trabajadoras, reduciendo su capacidad de concentración, reacción y rendimiento.

Por su parte, el informe Trabajar en un planeta más caliente de la OIT, las funciones físicas y mentales comienzan a deteriorarse cuando la temperatura corporal supera los 38 grados centígrados. Si ésta rebasa los 40°C, existe riesgo de daño orgánico, pérdida del conocimiento e incluso muerte. Esto ocurre porque el cuerpo activa mecanismos fisiológicos para intentar regular la temperatura interna, como el sudor excesivo y el aumento del ritmo cardíaco, lo que genera un desgaste significativo.

estrés térmico

La consecuencia inmediata en el trabajo es una disminución en la productividad. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señala que el desempeño laboral disminuye aproximadamente 2% por cada grado Celsius por encima de los 25°C. Aunque el dato parece pequeño, sus efectos acumulados representan millones de horas laborales perdidas y una presión creciente sobre las operaciones empresariales.

La propia OIT estima que para 2030 las pérdidas de productividad derivadas del calor extremo equivaldrán a 80 millones de empleos de tiempo completo. En América Latina, México será uno de los países más afectados, sólo detrás de Brasil, con una reducción proyectada equivalente a 544 mil empleos de tiempo completo por causa del estrés térmico.

Más allá de los números, el problema evidencia una realidad cada vez más visible: el cambio climático también compromete la competitividad, la continuidad operativa y la sostenibilidad de los entornos laborales.

Los síntomas del estrés térmico y sus consecuencias para la salud

El estrés térmico puede manifestarse de manera progresiva o repentina. En muchos casos, los primeros síntomas suelen confundirse con agotamiento cotidiano, lo que retrasa la atención y aumenta el riesgo de complicaciones.

La Guía sobre Exposición laboral a estrés térmico por calor y sus efectos en la salud del Ministerio de Trabajo de España explica que, cuando el cuerpo pierde la capacidad de mantener estable su temperatura interna, comienzan a presentarse alteraciones fisiológicas peligrosas. Entre los síntomas más frecuentes destacan:

  • Fatiga intensa y repentina
  • Náuseas y mareos
  • Deshidratación
  • Irritabilidad
  • Somnolencia
  • Baja concentración
  • Calambres musculares
  • Elevación de la frecuencia cardíaca
  • Erupciones cutáneas
  • Desmayos o agotamiento extremo
estrés térmico

Estas afectaciones no sólo comprometen el bienestar individual, también incrementan el riesgo de accidentes laborales, errores operativos y lesiones derivadas de la disminución de reflejos o capacidad de atención.

Las consecuencias pueden ser fatales. La OIT calcula que cada año ocurren 22.8 millones de lesiones profesionales relacionadas con el calor excesivo y cerca de 18 mil 970 muertes vinculadas a altas temperaturas en los espacios laborales.

Además, existen sectores particularmente vulnerables, como la construcción, la manufactura, la agricultura, el transporte y los servicios de alimentos, donde las jornadas prolongadas, la exposición directa al sol o el uso de maquinaria que genera calor aumentan significativamente el riesgo.

¿Cómo prevenir el estrés térmico en el trabajo?

La prevención del estrés térmico requiere una visión integral que combine acciones organizacionales, adecuaciones en los espacios laborales y medidas individuales de autocuidado. No se trata únicamente de reaccionar ante emergencias climáticas, sino de construir entornos laborales resilientes y seguros frente al aumento sostenido de las temperaturas.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores de Cuba, las medidas preventivas deben enfocarse primero en la fuente de calor y en el ambiente laboral. Entre las principales acciones destacan el aislamiento de equipos que generan altas temperaturas, como hornos o estufas industriales, así como el fortalecimiento de sistemas de ventilación y climatización.

Abrir ventanas, garantizar flujos adecuados de aire y utilizar ventiladores, campanas o equipos de refrigeración son estrategias que ayudan a reducir la acumulación de calor en los centros de trabajo. Asimismo, resulta fundamental asegurar la calidad del aire y mantener condiciones higiénicas adecuadas.

estrés térmico

La organización del trabajo también juega un papel decisivo. Implementar pausas periódicas, evitar jornadas dobles, reducir las horas extra y posponer actividades no esenciales durante olas de calor puede disminuir considerablemente los riesgos. Del mismo modo, contar con personal aclimatado y distribuir las tareas físicamente extenuantes entre varios trabajadores son prácticas cada vez más necesarias.

En el plano individual, la capacitación y la educación sanitaria son esenciales para que las personas identifiquen los síntomas del estrés térmico y sepan cómo actuar. Mantener una hidratación constante, evitar el consumo de alcohol durante periodos de calor extremo y realizar exámenes médicos preventivos son medidas básicas de protección.

También es importante considerar el papel del equipo de protección personal. Aunque es indispensable en muchas industrias, ciertos materiales pueden dificultar la disipación del calor corporal, por lo que las empresas deben evaluar opciones que garanticen seguridad sin incrementar los riesgos térmicos.

Salud laboral y sostenibilidad: una agenda cada vez más conectada 

Hablar de estrés térmico ya no es únicamente abordar un problema climático o ambiental; es discutir un desafío que impacta la salud pública, la productividad laboral, la economía y la sostenibilidad empresarial. Las altas temperaturas están transformando la manera en que las personas trabajan y evidencian la necesidad de replantear las condiciones laborales frente a un planeta cada vez más caliente.

La respuesta no puede recaer solamente en los trabajadores. Empresas, gobiernos, organismos internacionales y sociedad civil tienen la responsabilidad compartida de combatir las causas del calentamiento global y, al mismo tiempo, implementar estrategias de adaptación que protejan la vida y el bienestar de las personas. Incorporar políticas de prevención, fortalecer la cultura del cuidado y reconocer el vínculo entre clima y trabajo será indispensable para construir organizaciones más resilientes y socialmente responsables en los próximos años.

Demandan a Netflix por “espiar” a niños y fomentarles hábitos de consumo adictivos

Durante años, Netflix construyó una imagen corporativa asociada a la innovación, la experiencia personalizada y un entorno aparentemente seguro para las familias. Su crecimiento meteórico transformó la manera en que millones de personas consumen entretenimiento y posicionó a la plataforma como uno de los gigantes tecnológicos más influyentes del mundo. Sin embargo, una reciente demanda presentada en Texas amenaza con cuestionar no sólo sus prácticas comerciales, sino también la ética detrás de su modelo de negocio y el impacto que éste puede tener sobre la privacidad y el bienestar de los menores.

El fiscal general de Texas, Ken Paxton, acusa a la compañía de espiar a sus usuarios —incluidos niños— mediante la recopilación masiva de datos personales y el uso de mecanismos diseñados para generar hábitos de consumo compulsivos, como la reproducción automática. El caso vuelve a colocar en el centro del debate la responsabilidad social de las plataformas digitales y la necesidad urgente de establecer límites más estrictos para empresas tecnológicas que operan con enormes volúmenes de información sensible y una capacidad sin precedentes para influir en el comportamiento humano.

¿Por qué demandan a Netflix?

La demanda presentada por el estado de Texas sostiene que Netflix habría violado la Ley de Prácticas Comerciales Engañosas al recopilar y explotar datos de sus usuarios sin un consentimiento claro ni plenamente informado. De acuerdo con las acusaciones, la plataforma rastreaba hábitos de visualización, preferencias de contenido, dispositivos utilizados, redes domésticas, uso de aplicaciones y otros datos conductuales tanto en cuentas de adultos como de menores de edad. De hecho, Ken Paxton señaló en un comunicado que:

“Netflix no es la plataforma sin anuncios y apta para niños que dice ser. En cambio, ha engañado a los consumidores y ha explotado sus datos privados para ganar miles de millones”.

Según la demanda, estas prácticas permitieron a la empresa construir perfiles detallados de consumo para posteriormente lucrar con dicha información. La acusación es particularmente delicada porque involucra datos de niños y adolescentes, un sector especialmente vulnerable frente a mecanismos de manipulación digital y explotación algorítmica.

El caso también pone sobre la mesa una contradicción importante en la narrativa histórica de la compañía. Durante años, Netflix defendió públicamente que su modelo de negocio no dependía de la publicidad ni de la explotación de datos. De hecho, la demanda recupera declaraciones del exdirector ejecutivo Reed Hastings, quien en 2020 aseguró que la empresa no recolectaba información para fines publicitarios y que se mantenía alejada de las controversias relacionadas con la monetización de datos.

No obstante, tras la introducción de publicidad en la plataforma en 2022, las acusaciones apuntan a que Netflix habría comenzado a capitalizar la enorme cantidad de información recopilada silenciosamente durante años, incluyendo datos de familias y menores de edad.

Netflix fomenta hábitos de consumo adictivos

Uno de los aspectos más polémicos del caso es la acusación de que Netflix habría diseñado deliberadamente funciones para maximizar el tiempo de permanencia de los usuarios en pantalla. Entre ellas destaca la reproducción automática, una herramienta que reproduce contenido de manera continua sin necesidad de intervención del usuario.

Aunque este tipo de funciones suele presentarse como una mejora de experiencia, diversos especialistas en comportamiento digital han advertido desde hace años que están diseñadas para reducir las pausas conscientes y fomentar el consumo compulsivo de contenido. En el caso de menores de edad, el impacto puede ser aún más sensible debido a que niñas, niños y adolescentes tienen una menor capacidad para autorregular sus hábitos digitales.

La demanda presentada en Texas busca que Netflix desactive por defecto la reproducción automática en perfiles infantiles, argumentando que esta herramienta contribuye a mantener a los menores “absortos” frente a las pantallas durante periodos prolongados. La acusación conecta con una preocupación creciente a nivel global: el uso de principios de diseño persuasivo o “dark patterns” por parte de plataformas tecnológicas para aumentar el engagement sin considerar plenamente las consecuencias psicológicas y sociales.

Más allá del caso específico, el debate revela una realidad incómoda para la industria tecnológica: muchas plataformas digitales han construido modelos altamente rentables basados en la atención constante de los usuarios. En ese contexto, el tiempo de permanencia deja de ser únicamente una métrica de negocio y se convierte en un factor con implicaciones éticas y de salud pública.

La respuesta de Netflix ante las acusaciones

Frente a las acusaciones, Netflix negó haber actuado ilegalmente y aseguró que cumple con las leyes de privacidad y protección de datos en todos los países donde opera. La empresa afirmó que se toma “muy en serio” la privacidad de sus suscriptores y defendió sus controles parentales, los cuales describió como líderes en la industria y adecuados para usuarios infantiles.

La compañía también adelantó que responderá a las acusaciones en los tribunales y buscará demostrar que sus prácticas de privacidad son transparentes. Sin embargo, el caso representa un desafío reputacional importante para una empresa que históricamente había evitado verse involucrada en controversias relacionadas con vigilancia digital o explotación agresiva de datos personales.

El problema para Netflix no radica únicamente en demostrar legalidad, sino en responder a cuestionamientos éticos cada vez más profundos sobre el funcionamiento de las grandes plataformas tecnológicas. En una época donde la confianza corporativa es un activo clave, las compañías digitales enfrentan una presión creciente para transparentar cómo recopilan información, cómo utilizan algoritmos y cuáles son los límites de sus estrategias de retención de usuarios.

demandan a Netflix

Privacidad infantil y responsabilidad social: la deuda pendiente de las plataformas digitales

El hecho de que demandan a Netflix por presuntamente recopilar información de menores y fomentar dinámicas de consumo adictivas expone una discusión mucho más amplia sobre la responsabilidad social empresarial en la economía digital. Las plataformas tecnológicas no sólo distribuyen entretenimiento o servicios; también moldean hábitos, conductas y patrones de interacción social a gran escala.

Cuando una empresa diseña sistemas capaces de influir en el comportamiento de millones de personas, especialmente de niños y adolescentes, la discusión ya no puede limitarse a cumplimiento legal o innovación tecnológica. Existe una responsabilidad ética vinculada al bienestar de los usuarios, la protección de datos sensibles y la prevención de prácticas potencialmente dañinas.

El caso también evidencia la necesidad de regulaciones más robustas para las empresas tecnológicas. Actualmente, muchas plataformas operan bajo marcos regulatorios insuficientes frente a la velocidad con la que evolucionan los algoritmos, la inteligencia artificial y las técnicas de monetización de la atención. Esto deja a consumidores y menores particularmente expuestos frente a modelos de negocio que priorizan crecimiento, permanencia y rentabilidad.

Diversos especialistas han advertido que las plataformas digitales necesitan límites más claros respecto a la recopilación de datos de menores, la transparencia algorítmica y el diseño de funciones que puedan fomentar dependencia tecnológica. Asimismo, resulta indispensable fortalecer mecanismos de supervisión pública y exigir estándares más altos de debida diligencia corporativa en materia de derechos digitales.

demandan a Netflix

Tecnología, ética y protección de la infancia

El caso por el que demandan a Netflix podría convertirse en uno de los precedentes más relevantes en la discusión sobre privacidad digital y protección infantil dentro de la industria del entretenimiento tecnológico. Más allá del desenlace judicial, la demanda pone en evidencia cómo los modelos de negocio basados en datos y atención permanente pueden entrar en conflicto con principios fundamentales de responsabilidad social y derechos de la niñez.

La conversación ya no gira únicamente en torno al contenido que consumen las personas, sino a las dinámicas invisibles que las plataformas utilizan para mantenerlas conectadas, observar su comportamiento y monetizar su atención. En un entorno donde la tecnología avanza más rápido que la regulación, gobiernos, empresas y sociedad civil tendrán que replantear urgentemente qué límites deben existir para proteger la privacidad, la salud mental y el bienestar de las nuevas generaciones.

Cómo una fundación empresarial puede generar impacto real en los ODS

En 2015, la Organización de las Naciones Unidas aprobó la Agenda 2030 y con ella los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), una hoja de ruta global diseñada para enfrentar algunos de los mayores desafíos contemporáneos: la pobreza, la desigualdad, el acceso limitado a salud y educación, la crisis climática y la construcción de sociedades más justas y resilientes. Lejos de ser únicamente un marco aspiracional, los ODS representan una herramienta estratégica para articular esfuerzos compartidos entre gobiernos, empresas y sociedad civil en favor del bienestar colectivo.

Los ODS ofrecen un lenguaje universal que permite ordenar prioridades, medir avances y movilizar recursos hacia metas de primera importancia social, económica y ambiental y en este escenario, las fundaciones empresariales se han convertido en actores clave para lograr el cumplimiento de la Agenda 2030, pues, más allá de acompañar la responsabilidad social corporativa, muchas de estas organizaciones han asumido un rol activo como impulsoras de soluciones que fortalecen comunidades y generan valor compartido.

La propia Agenda 2030 reconoce que el cumplimiento de sus 169 metas requiere el compromiso de todos los sectores. La sociedad civil organizada, incluidas las fundaciones empresariales, no solo participa mediante programas sociales, sino también mediante incidencia, construcción de capacidades y articulación entre actores. Por ello, conforme se acerca 2030, su participación se vuelve cada vez más indispensable para el avance sostenible.

fundaciones que impulsan los ODS

5 formas en las que una fundación empresarial puede ayudar a impulsar los ODS

De cara a 2030, la participación de las organizaciones sociales y empresariales cobra una relevancia aún mayor. Diversos análisis sobre la Agenda 2030 coinciden en que el ritmo de cumplimiento de numerosos objetivos continúa siendo desigual y que acelerar resultados dependerá, en buena medida, de la capacidad de colaboración entre sectores.

En este contexto, las fundaciones empresariales que impulsan los ODS poseen capacidades únicas que les permiten contribuir al cumplimiento de la Agenda 2030 y las posicionan como aliados fundamentales en el camino hacia estas metas, entre ellas, su potencial para:

1. Realizar proyectos y programas que ayudan a alcanzar los ODS

La contribución más visible de las fundaciones empresariales ocurre mediante el diseño e implementación de proyectos alineados con necesidades sociales concretas. Programas enfocados en educación, salud, alimentación, empleabilidad o desarrollo comunitario suelen vincularse directamente con objetivos específicos de la Agenda 2030 y permiten traducir metas globales en beneficios medibles para las personas.

La importancia de esta vía radica en que los programas sociales no solo atienden problemáticas inmediatas, sino que también generan capacidades y condiciones de desarrollo a largo plazo. Cuando una fundación impulsa proyectos estructurados y medibles, contribuye simultáneamente al cumplimiento de múltiples ODS, demostrando que la inversión social estratégica puede convertirse en una herramienta de transformación sistémica. Por ello, las fundaciones que impulsan los ODS suelen colocar los proyectos de impacto como eje central de su estrategia.

2. Sensibilizar e informar a la sociedad sobre la importancia de los ODS

Uno de los grandes desafíos de la Agenda 2030 es convertir objetivos globales en temas cercanos para la ciudadanía. Muchas personas desconocen qué son los ODS o cómo sus decisiones cotidianas influyen en ellos. En este punto, las fundaciones empresariales desempeñan una función educativa y comunicativa fundamental.

A través de campañas, programas formativos, iniciativas comunitarias y contenidos especializados, estas organizaciones ayudan a que la sociedad comprenda la relevancia del desarrollo sostenible y se involucre activamente en él. La sensibilización es importante porque ninguna transformación social puede sostenerse sin conciencia colectiva. Cuando la ciudadanía entiende por qué importa la igualdad, la educación o el consumo responsable, aumenta la probabilidad de generar cambios culturales duraderos.

fundaciones que impulsan los ODS

3. Incidir en la política nacional

Aunque con frecuencia se asocia la incidencia política exclusivamente al sector público o a organizaciones de activismo, las fundaciones empresariales también pueden desempeñar un papel relevante en la construcción de políticas públicas alineadas con los ODS. Su experiencia en territorio y conocimiento de problemáticas sociales las convierte en fuentes valiosas de evidencia y aprendizaje.

Incidir no significa sustituir al Estado, sino aportar conocimiento, promover diálogo y contribuir a que las decisiones públicas incorporen perspectivas sostenibles e inclusivas. Esta labor resulta especialmente importante cuando se trata de educación, salud, inclusión o desarrollo regional, temas donde la experiencia acumulada por la sociedad civil puede fortalecer significativamente la toma de decisiones gubernamentales.

4. Generar alianzas que ayudan a lograr estos objetivos

El ODS 17 recuerda que el desarrollo sostenible solo es posible mediante alianzas eficaces entre sectores. Ninguna organización, por sólida que sea, puede resolver por sí sola desafíos estructurales como la pobreza, el acceso a servicios o la desigualdad territorial.

Las fundaciones empresariales suelen actuar como articuladoras entre empresas, gobiernos, academia y organizaciones sociales, creando sinergias que amplifican recursos y capacidades. Esta capacidad colaborativa explica por qué muchas fundaciones que impulsan los ODS privilegian los modelos de trabajo compartido. Las alianzas permiten escalar soluciones, reducir duplicidades y aumentar el impacto de las intervenciones sociales.

5. Medir impacto y generar modelos replicables

Una quinta vía, frecuentemente menos visible pero igual de relevante, consiste en medir resultados y convertir experiencias exitosas en modelos replicables. Las fundaciones empresariales tienen la posibilidad de innovar, pilotear soluciones y evaluar rigurosamente sus efectos.

Esto es fundamental porque los ODS requieren evidencia y mecanismos de mejora continua. Un programa exitoso que documenta aprendizajes y demuestra resultados puede convertirse en referencia para otras organizaciones, empresas o gobiernos. De esta manera, el impacto deja de estar limitado a una comunidad específica y adquiere potencial de escalamiento. Por esa razón, muchas fundaciones que impulsan los ODS integran metodologías de evaluación como parte esencial de su trabajo.

Fundación Gigante: un ejemplo de fundaciones que impulsan los ODS

Entre los casos de organizaciones empresariales mexicanas que ilustran esta visión estratégica destaca Fundación Gigante, el brazo social de Grupo Gigante y Grupo Presidente, una organización que entiende la responsabilidad social como un compromiso permanente con el bienestar comunitario y con la generación de valor social más allá de la actividad económica.

Por ello, su trabajo no se limita a adoptar el lenguaje de la Agenda 2030, sino que ha identificado aquellos objetivos donde puede generar una contribución más significativa para enfocar sus esfuerzos en fortalecerlos. Bajo esta lógica, Fundación Gigante impulsa principalmente acciones vinculadas con los ODS 2 (Hambre Cero), 3 (Salud y Bienestar), 4 (Educación de Calidad), 10 (Reducción de las Desigualdades), 11 (Ciudades y Comunidades Sostenibles) y 12 (Producción y Consumo Responsables). Asimismo, ha hecho de las alianzas estratégicas su modelo de acción fundamental para amplificar el impacto de sus programas, en línea con el ODS 17.

fundaciones que impulsan los ODS

Por ejemplo, durante 2025, la organización continuó impulsando de la mano de organizaciones como Fundación Botín, PROED, Fundación CAAAREM, Fundación Familia Bocar, Fundación Ara, Fundación INTERprotección y ARPAPEL el programa Educación Responsable, alineado al ODS 4, el cual busca fortalecer el desarrollo integral de niñas, niños y jóvenes mediante un modelo que combina aprendizaje académico con desarrollo emocional y convivencia escolar positiva. Tan solo este año, la iniciativa logró implementarse en 174 escuelas de 12 estados del país,  beneficiar a 22,480 estudiantes y capacitar a 1,485 docentes. 

En el marco del ODS 3, Fundación Gigante mantuvo su alianza con Operation Smile México, mediante la cual fue posible brindar 480 cirugías reconstructivas a menores con labio y paladar hendido provenientes de familias de bajos recursos, así como realizar 914 valoraciones médicas a pacientes con este diagnóstico, los cuales también accedieron a otros servicios médicos.

Otro ejemplo relevante de sus esfuerzos en materia es su alianza con Fundación Obras Educativas, mediante la cual se llevaron a cabo diversas acciones en Huamelula, Oaxaca, que permitieron impulsar el ODS 11 y el fortalecimiento comunitario. Gracias a esta iniciativa se beneficiaron a 632 personas mediante la implementación de proyectos productivos, invernaderos, huertos, iniciativas de reforestación y sistemas sustentables de agua, además de brindar formación para mujeres y becas educativas, todo lo cual contribuyó al desarrollo social y productivo de esta comunidad.

fundaciones que impulsan los ODS

Dado el impacto de los programas de Fundación Gigante, la organización se ha posicionado como un referente entre las fundaciones empresariales que impulsan los ODS y que con sus labores están ayudando a construir un futuro más equitativo y sostenible.

El impacto colectivo como camino hacia 2030

La capacidad de Fundación Gigante para focalizar esfuerzos, generar alianzas y traducir metas globales en programas de alto impacto confirma que el desarrollo sostenible no depende únicamente de grandes declaraciones, sino de organizaciones comprometidas que actúan con propósito y constancia. 

A medida que se aproxima 2030, resulta evidente que la Agenda de Desarrollo Sostenible no podrá cumplirse únicamente mediante esfuerzos gubernamentales, pues la magnitud de los retos sociales y ambientales exige actores capaces de movilizar recursos, construir alianzas y acercar soluciones a las comunidades y, en este contexto, las fundaciones empresariales se han convertido en piezas estratégicas de un ecosistema de transformación que necesita visión compartida y acción coordinada.

Voluntarios de Volkswagen de México suman esfuerzos para renovar espacios escolares en comunidad de Silao

Volkswagen de México llevó a cabo una jornada de voluntariado en el Jardín de Niños Santa Fe de Guadalupe, en el municipio de Silao, Guanajuato, como parte de sus acciones para fortalecer el desarrollo social y educativo en las comunidades donde tiene presencia.

En esta actividad participaron 11 voluntarios, quienes dedicaron su tiempo y esfuerzo a la mejora de las instalaciones del plantel, beneficiando directamente a 25 niñas y niños. La intervención se centró en el mantenimiento básico de la infraestructura escolar, incluyendo resanes, atención de humedad, pintura general y la rehabilitación del módulo sanitario, lo que contribuye a generar espacios más seguros, funcionales y adecuados para el aprendizaje.

Este tipo de iniciativas refleja el compromiso de Volkswagen de México con el desarrollo integral de las comunidades, a través de acciones que van más allá de su operación industrial y que impactan directamente en la calidad de vida de las personas. La colaboración con aliados estratégicos como Fondo Unido permite ampliar el alcance de estos esfuerzos y responder de manera efectiva a necesidades locales.

Voluntarios de Volkswagen de México

“En Volkswagen de México entendemos que el desarrollo sostenible también implica generar condiciones adecuadas para la educación desde las primeras etapas. A través de este voluntariado, contribuimos a crear espacios dignos que favorecen el aprendizaje y el bienestar de niñas y niños”, señaló Alea Lozada Canudas, directora de Comunicación Corporativa y Estrategia de Volkswagen de México.

La jornada forma parte del programa Por Amor a México de la armadora, que promueve la participación activa de sus colaboradores en proyectos comunitarios enfocados en educación, bienestar social y fortalecimiento del entorno. Estas acciones se integran a una estrategia más amplia que busca generar valor compartido y contribuir al desarrollo de comunidades más resilientes.

“Lo que realmente transforma estos espacios es el compromiso de las personas. La participación de nuestros colaboradores demuestra que, cuando sumamos esfuerzos, es posible generar cambios tangibles que impactan de forma positiva en las comunidades”, agregó Lozada.

Voluntarios de Volkswagen de México

A través de este tipo de intervenciones, Volkswagen de México continúa impulsando iniciativas que promueven el acceso a entornos educativos adecuados, fortaleciendo el vínculo con la comunidad y apoyando a la formación de nuevas generaciones en condiciones que favorezcan su desarrollo.

Danone México, Kinomé y Naturalia A.C. unen esfuerzos para restaurar el parque Sierra de Patlachique en el Estado de México

Grupo Danone México, Kinomé y Naturalia A.C. han unido esfuerzos para lanzar un proyecto integral de restauración y desarrollo sustentable en el Parque Estatal Sierra de Patlachique. Esta iniciativa, respaldada por las comunidades y autoridades ambientales, busca no solo recuperar los ecosistemas, sino también fortalecer la economía y el tejido social de la zona.

El proyecto contempla la reforestación de 200 hectáreas con especies nativas, la restauración ecológica de más de 40 hectáreas y la implementación de prácticas de silvopastoreo en 60 hectáreas. Todo ello, bajo una metodología participativa que involucra a los habitantes de Santiago Tepetitlán, Concepción Jolalpan y San Pedro Tepetitlán, quienes aportan su conocimiento y compromiso en cada etapa. Más de 300 personas participarán del proyecto y los tres ejidos serán fortalecidos en aspectos técnicos y de gobernanza para mejorar el manejo de sus tierras.

Además de la restauración ambiental, el proyecto busca generar un impacto positivo y duradero en varios niveles:

· Mejorar la calidad de vida de las familias locales mediante la creación de empleos y actividades económicas sostenibles vinculadas a la agroecología y el manejo forestal.

· Ofrecer alternativas para los jóvenes, brindando nuevas oportunidades de desarrollo profesional y evitando el éxodo rural.

· Fortalecer la resiliencia de los paisajes frente al cambio climático, a través de la gestión responsable del agua y el suelo, y la recuperación de áreas degradadas.

parque Sierra de Patlachique

· Promover la educación ambiental y la participación social, empoderando a las comunidades para que sean agentes activos en la conservación de su entorno.

· Inspirar iniciativas similares en otras regiones de México y el mundo, demostrando que la colaboración entre empresas, organizaciones civiles y comunidades puede generar soluciones innovadoras y sostenibles.

El acompañamiento de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del Estado de México garantiza que cada acción se realice conforme a la normatividad vigente y con una visión de largo plazo.

Con este esfuerzo conjunto, Danone México, Kinomé y Naturalia reafirman su compromiso con la salud del planeta y de las personas, convencidos de que la restauración de la Sierra de Patlachique puede ser un modelo replicable para la conservación y el desarrollo sostenible en todo el país.

Encuentro de Colaboración Ciudadana 2026: consensos para la acción social organizada antes los desafíos nacionales

La participación ciudadana y el voluntariado están teniendo un relevante protagonismo en el contexto actual. Tan solo en 2024, el número de voluntarios en las instituciones sin fines de lucro privadas superó los 3 millones, y el valor económico que produjo cada persona voluntaria fue de $102,447 pesos,  conforme a la Cuenta Satélite de Instituciones sin Fines de Lucro del INEGI*.

Distintas formas de acción social se están despertando, activismos y expresiones ciudadanas surgen en torno a una diversidad creciente de causas. La creación de una agenda común en México es necesaria para organizar esfuerzos y sumar a más actores en la construcción de lo público. En un esfuerzo por lograr consensos, Cemefi realiza el Encuentro de Colaboración Ciudadana 2026, el 12 y 13 de mayo en la IBERO ciudad de México.

El diálogo en torno a temas que afectan a la sociedad es más urgente que nunca. En este Encuentro se abordarán los desafíos para la acción social organizada, la violencia, el crimen organizado y la extorsión que están afectando la operación de las organizaciones de la sociedad civil (OSC), disminuyendo su capacidad de acción y orillando, en algunos casos, al cierre de operaciones.

“De la inspiración a la acción” es el tema del Encuentro que le dan marco a la participación de jóvenes activistas que trabajan por visibilizar su derecho a vivir en entornos libres de violencia escolar, violencia de género, y que están defendiendo los derechos de las personas de la comunidad LGBTIQ+, quienes presentarán sus iniciativas sociales en sesiones plenarias.

La cuarta edición del Encuentro de Colaboración Ciudadana 2026 se celebra en el Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible. Directivos de la Asociación Internacional para el Esfuerzo Voluntario (IAVE) compartirán datos sobre el estado actual del voluntariado en el mundo; mientras que en los paneles principales se reflexionará sobre la participación ciudadana como un ejercicio de corresponsabilidad que fortalece la democracia; así como los entornos que posibilitan o imposibilitan la acción social organizada.

Encuentro de Colaboración Ciudadana 2026

Consulta el programa aquí.

¿Ya sabías estos datos sobre voluntariado?

  • El número de trabajadores voluntarios en las instituciones sin fines de lucro privadas en 2024, superó los 3 millones. Fueron 3, 227, 335 voluntarios; de los cuales, 57% son hombres y 43% son mujeres.
  • El peso económico del sector de las instituciones sin fines de lucro en 2024, equivalió al  1.82 del PIB, es decir, $571, 276 millones de pesos. De esta cifra, 57.88%, o sea, $330, 631 millones de pesos, es el valor generado por el trabajo voluntario.
  • En promedio, significa que en 2024 el valor económico que produjo cada voluntario fue de $102,447 pesos.

Fuente: Cemefi con información de Sistema de Cuentas Nacionales de México. Cuenta Satélite de las Instituciones Sin Fines de Lucro de México, 2023 preliminar. INEGI.

Fundación Aleatica lanza la 4a Convocatoria Somos Seguridad Vial para prevenir siniestros viales

Cada año, más de 16 mil personas pierden la vida en hechos de tránsito en México y decenas de miles resultan con lesiones graves. Frente a esta realidad, Fundación Aleatica para la Seguridad Vial abrió la Convocatoria Somos Seguridad Vial, un programa que financia y acompaña proyectos diseñados para reducir riesgos viales.

En su cuarta edición, la iniciativa busca identificar y acelerar soluciones desarrolladas por donatarias autorizadas, así como organizaciones de la sociedad civil y startups, con capacidad de implementarse en zonas donde se concentra la siniestralidad con el fin de generar resultados medibles en la protección de los usuarios más vulnerables. Entre 2023 y 2025, se impartieron talleres informativos y de sensibilización a cerca de 27 mil jóvenes y se capacitaron a cerca de 70 formadores en seguridad vial.

Desde sus primeras ediciones, la iniciativa ha evolucionado hacia un modelo que articula a actores del ecosistema para desarrollar soluciones escalables y replicables. Este enfoque permite atender problemáticas inmediatas e incidir en las condiciones que originan los riesgos viales.

4a Convocatoria Somos Seguridad Vial

Este año el programa incorpora ajustes para fortalecer la calidad de las propuestas y ampliar su alcance. Entre ellos destacan mentorías especializadas para los finalistas, así como la incorporación de criterios que valoran la capacidad de mejora de los proyectos a lo largo del proceso.

Asimismo, la convocatoria refuerza la integración de la perspectiva de género como un elemento relevante en la evaluación para impulsar soluciones más inclusivas y alineadas a los distintos patrones de movilidad.

Las iniciativas deberán implementarse en las zonas de influencia de Aleatica en México, lo que permite enfocar los esfuerzos en contextos donde existen condiciones de riesgo identificadas y oportunidades de intervención.

El programa se enmarca en el Segundo Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021–2030 y se alinea al Decenio de Naciones Unidas de Transporte Sostenible 2026–2035, al integrar una visión que vincula la seguridad vial con sistemas de movilidad más seguros, accesibles e incluyentes.

“Buscamos soluciones que no se queden en el papel. Este programa apuesta por proyectos que puedan implementarse, medirse y escalarse para reducir riesgos viales en contextos reales”, señaló Bosco Martí, Presidente de la Fundación Aleatica.

Qué proyectos busca impulsar la Convocatoria Somos Seguridad Vial

La edición 2026 se estructura en tres líneas de acción:

● Seguridad sobre dos ruedas: enfocada en la protección de motociclistas.

● Transformando puntos de riesgo: orientada a proyectos integrales de seguridad vial, alineados al enfoque de Sistema Seguro, en entornos escolares y zonas de alta siniestralidad, para prevenir hechos de tránsito y promover conductas seguras.

● Cultura vial en movimiento: dirigida a modificar conductas de riesgo.

Las propuestas deberán atender factores de riesgo clave como exceso de velocidad, no uso de equipamiento y conducción de riesgo de motociclistas, no uso de cinturón de seguridad en todos los ocupantes, consumo de alcohol o estupefacientes al conducir, uso de celular y otros distractores, rebases inseguros, atropellamientos.

4a Convocatoria Somos Seguridad Vial

Cómo participar:

El registro estará abierto del 12 de mayo al 25 de junio de 2026.

Se financiarán tres proyectos por un monto total de $1,050,000 MXN junto con un acompañamiento de ocho meses para llevar a buen puerto las iniciativas.

Postula tu proyecto y gana hasta $400,000 pesos para hacerlo realidad.

4a Convocatoria Somos Seguridad Vial

Consulta las bases y el cronograma en: Convocatoria Somos Seguridad Vial

El registro de proyectos se realiza en: Registro de proyectos

Para Fundación Aleatica, el éxito no se mide en proyectos, sino en vidas salvadas y familias unidas. Nuestro compromiso es absoluto con la vida.

¡Somos Seguridad Vial!

Casa de las Sirenas. ¿Por qué se llama así la tienda Insignia de Starbucks?

Por Luis Maram

Fue mi abuela quien me dio mi primera taza de café negro; probablemente tendría unos 14 años. Desde ese momento comenzó mi relación con la bebida. Sobra decir que cuando Starbucks llegó a México, yo ya disfrutaba de mi adicción y, como mercadólogo, poder hacerlo dentro del universo de una marca con tanta historia en el marketing simplemente me atrapó.

Desde entonces jamás he ocultado mi gusto por la marca. Lo sé, habrá quien diga que hay mejor café en México y concederé incluso que probablemente tengan razón. Pero la marca de la sirena tiene dos cosas que me atraen más allá del oscuro elixir.

La primera es su filosofía sobre el tercer espacio. Las personas tenemos nuestro hogar, definido como el primer espacio; el trabajo es el segundo, pero la marca siempre ha pugnado —sin ocultarlo jamás— por convertirse en el tercero: ese sitio donde uno puede disfrutar su bebida, trabajar, aprender, convivir o simplemente existir un rato. El concepto, desde que lo conocí, me pareció cautivador.

El segundo aspecto es su relación con la sostenibilidad. El hecho de que el 99% del café de la marca provenga de abastecimiento ético me parece sensacional. Y sí, lo sé bien: hay cosas que podría mejorar, como el uso de plásticos y otros temas pendientes. Pero, en esencia, veo en Starbucks a una organización que quiere mejorar y trabaja para hacerlo. ¿Perfectible? Sin duda… pero créanme, salir al mundo y decir “quiero hacer algo que deje impacto y estoy trabajando en ello”, no es algo que cualquier marca haga.

Para muestra, su última acción.

Tienda Insignia Starbucks, Casa de las Sirenas

Me encantan las tiendas temáticas y las insignia. De hecho, cuando una gran marca abre una nueva, procuro visitarla. Creo que son de los mejores espacios para entender su cultura, su visión y hasta sus contradicciones. En ese tenor recibí con entusiasmo el comunicado donde Starbucks anunció la apertura de su nueva cafetería insignia en Guadalajara. Y por si eso no bastara… está dedicada a las mujeres. las mujeres.

Tienda Insignia Starbucks
Tienda Insignia Starbucks, Casa de las Sirenas, Guadalajara. Imagen, cortesía de Starbucks.

La sirena no llegó al logo de Starbucks por casualidad. Fue elegida como signo de seducción irresistible, la criatura mítica que atraía a los marineros hacia algo que no podían evitar. Hoy, la nueva tienda retoma el simbolismo y se bautiza como Casa de las Sirenas, pero la marca da un giro interesante al simbolismo: si durante décadas la sirena representó la atracción del café, ahora también representa a las mujeres que están detrás de él, las que lo cultivan, las que lo sirven, las que construyen comunidad alrededor de él. El significado se amplía.

Casa de las Sirenas, no es solamente una tienda más de Starbucks. La marca la plantea como un espacio diseñado para impulsar oportunidades económicas, capacitación y desarrollo para mujeres en Jalisco.

Y aquí es donde el concepto del “tercer espacio” adquiere una dimensión mucho más interesante.

Porque durante años muchas marcas han hablado de comunidad, inclusión o empoderamiento femenino desde campañas publicitarias perfectamente iluminadas y cuidadosamente producidas… pero otra cosa muy distinta es convertir esos conceptos en infraestructura real. En espacios físicos. En programas permanentes. En acciones que vivan más allá de los copys de Instagram o los comunicados de prensa.

Casa de las Sirenas busca precisamente eso.

Ubicada en Guadalajara, la cafetería fue concebida como un punto de encuentro comunitario donde no solo se sirve café; también se desarrollarán talleres, encuentros y programas de capacitación para mujeres.

Tienda Insignia Starbucks

¿Cómo trabajará Casa de las Sirenas?

Starbucks explica que el espacio operará bajo dos pilares: Sirena Autónoma, enfocado en empleabilidad y emprendimiento, y Comunidad Sirena, orientado a actividades comunitarias y conversaciones colectivas.

Y honestamente… eso me parece brillante desde la óptica de marca.

¿Por qué? Porque cuando una organización logra que su propósito salga de la letra en los muros y se convierta en una experiencia tangible, la percepción cambia por completo. El branding deja de ser discurso y comienza a convertirse en cultura.

Por si esto no bastara, Starbucks decidió ligar parte de las ventas de la tienda a programas de autonomía económica para mujeres en Jalisco. A través de la iniciativa La Autonomía También es Dulce, desarrollada junto con Fundación Marisa, se apoyará a más de mil mujeres mediante programas de capacitación, liderazgo y emprendimiento.

Y aquí vale la pena detenernos un momento.

En marketing solemos obsesionarnos con métricas que francamente podríamos calificar como superficiales: views, engagement, alcance, viralidad (de hecho varias de ellas se pueden llegar a truquear)… pero las marcas más memorables suelen ser aquellas que logran conectar su operación con algo más profundo que la simple transacción comercial. Las Lovemarks, como solía llamarles Kevin Roberts, se quedan en el imaginario de las personas, construyendo una lealtad que viaja siempre más allá de lo razonable.

No se trata de romantizar a las empresas —eso sería ingenuo—, pero sí de entender que hoy las audiencias esperan mucho más que productos. Esperan postura. Esperan coherencia. Esperan señales de humanidad… y si lo llevamos a negocio, eso también se transforma en engagement e innovaciones que dan dividendos.

Starbucks parece entender bastante bien todo esto.

Incluso el diseño de la tienda fue construido bajo esa lógica. La cafetería reutilizó un antiguo edificio bancario y sumó obras creadas por artistas y diseñadoras del estado. Branding global convertido a local. Los murales de Alejandra Poiré fueron construidos a partir de conversaciones con mujeres, y los azulejos artesanales son obra de LOFA, estudio tapatío liderado por mujeres.

Las grandes marcas no solo compiten por vender productos; compiten por significado. Quieren convertirse en símbolos de algo más grande que ellas mismas. Nike no vende tenis. Apple no vende teléfonos. Starbucks jamás ha vendido únicamente café.

Y aunque habrá quien piense que esto es simplemente marketing de reputación —que sí lo es—, reducirlo únicamente a eso sería simplificar demasiado la conversación.

El contexto actual de las marcas y las regulaciones ESG les exigen hablar de inclusión, sostenibilidad, impacto económico y comunidad… pero no solo hablarlo: demostrarlo.

Casa de las Sirenas no resolverá los problemas de las mujeres en México, pero en Jalisco y en México, sin duda puede ser una bandera, porque la verdad es que en un entorno donde muchas marcas siguen atrapadas en campañas vacías cada 8 de marzo, resulta refrescante ver una iniciativa que al menos intenta construir algo permanente.

Tal vez ahí radica la verdadera fuerza de las marcas contemporáneas: no en parecer perfectas, sino en demostrar voluntad genuina de evolucionar.

Y sí… probablemente siga existiendo mejor café allá afuera.

Pero pocas marcas entienden tan bien como Starbucks que, al final, las personas no solo consumimos productos… consumimos historias, espacios y símbolos con los que queremos relacionarnos.

Este artículo se publicó inicialmente en el sitio del autor.


Luis Maram, Marketing y sostenibilidad
Marketer, Speaker, Experto en Marketing y Reputación

Linkedin | Creo en el poder transformador de las marcas

Luis Maram es estratega digital especializado en desarrollo de contenidos orientados a visibilidad de marca, reputación y responsabilidad corporativa. Durante años ha acompañado a marcas en el diseño de acciones digitales que inspiran a sus audiencias, generan conexión y producen resultados concretos —desde el content marketing y el social media hasta la inteligencia artificial.

Es Director de Marketing y Media en Expok, donde lidera la estrategia digital de la empresa. Asimismo, edita uno de los blogs de estrategia de contenido y marketing digital más reconocidos de México, LuisMaram.com, y ha impartido más de un centenar de conferencias en México y el extranjero.

“La escuela no debe ser una guardería”: El señalamiento de la SEP que interpela al sector empresarial

En medio de un intenso debate público que ha dominado las redes y los medios durante los últimos días, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, reafirmó durante la Primera Reunión Nacional Plenaria Extraordinaria de la SEP que “México no cabe en un solo calendario” y que “la escuela no debe ser una guardería por conveniencia del mercado laboral”.

El funcionario fue más allá al cuestionar la lógica actual del sistema educativo. Según sus palabras, insistir en “una visión tecnocrática que ignora los 45 grados en Sonora o la humedad en la Huasteca, convierte a la escuela después del 15 de junio en una estancia forzada sin propósito pedagógico real”. También señaló que después de ciertas fechas se genera un “tiempo muerto” dedicado principalmente a trámites administrativos.

El contexto del ruido mediático

El anuncio inicial de un adelanto significativo del fin de clases (al 5 de junio de 2026) generó una ola de críticas por parte de padres de familia, docentes y sectores de la oposición, quienes lo interpretaron como una medida improvisada, ya que la justificación del calor extremo y la organización del Mundial de Fútbol 2026 no parecen razonables. El calor no es nuevo en 2026; y respecto al Mundial, México solo albergará 13 juegos y además estarán repartidos en 3 ciudades. En este marco, no es de extrañarse que el anuncio intempestivo de suspender clases 40 días antes del término oficial en todo el país, a la sociedad y a las instituciones educativas les parezca bastante injustificado, por decir lo menos.

recorte de calendario escolar

Ante el revuelo, la propia Presidencia de la República matizó la propuesta y el secretario Delgado convocó esta reunión extraordinaria con las 32 autoridades educativas estatales para “revisar de raíz” el calendario.

Lo que hoy circula profusamente en videos y publicaciones en redes es, en buena medida, el eco amplificado de estas frases, que han sido tomadas tanto para defender una mayor flexibilidad educativa como para criticar una supuesta ligereza en la gestión del calendario escolar.

Un antecedente relevante para la responsabilidad empresarial

Más allá del ruido político y mediático inmediato, el señalamiento de Delgado pone sobre la mesa una cuestión estructural: la profunda interconexión entre el sistema escolar y el funcionamiento del mercado laboral. Al cuestionar que la escuela funcione como un soporte invisible que permite a los padres —principalmente las madres— incorporarse al empleo, el secretario evidencia una realidad que afecta directamente la operación de las empresas.

Este tipo de intervenciones suelen convertirse en precedentes para configuraciones posteriores de la política pública. En un país donde las tareas de cuidado recaen de manera desproporcionada sobre las mujeres, cualquier modificación en los tiempos escolares genera repercusiones concretas en la organización del trabajo, la productividad y los esquemas de conciliación vida-trabajo.

Desde la perspectiva de la responsabilidad social empresarial y los criterios ESG, el tema cobra especial relevancia:

  • En el componente Social (S), resalta la equidad de género y la economía de los cuidados.
  • En el Ambiental (E), legitima el argumento climático para replantear rutinas institucionales.
  • En el de Gobernanza (G), abre la puerta a mayores exigencias de corresponsabilidad por parte del sector privado.

Para las empresas, el interés radica en el potencial de este debate como antecedente. Si se consolida la tendencia hacia calendarios más flexibles o regionalizados, es probable que crezcan las expectativas —y eventualmente las exigencias— sobre políticas de flexibilidad laboral, apoyos al cuidado infantil y capacidad para absorber contingencias que antes resolvía el calendario escolar uniforme.

Lo que hoy parece una polémica pasajera sobre el calendario escolar podría convertirse en una de las discusiones más relevantes para el futuro del trabajo en México. Porque cuando el Estado cuestiona abiertamente el papel de la escuela como soporte indirecto del sistema laboral, también está enviando un mensaje implícito al sector empresarial: parte de esa carga podría desplazarse hacia las organizaciones.

Muchas empresas aún observan estos debates como asuntos ajenos, políticos o exclusivamente educativos. Sin embargo, ignorar esta conversación sería un error estratégico. Los cambios demográficos, la crisis climática, la presión por esquemas laborales más humanos y la creciente centralidad de la economía de los cuidados ya están modificando las expectativas sociales sobre el papel de las compañías. Y tarde o temprano, esas expectativas se traducen en presión reputacional, regulatoria y operativa.

La pregunta no es si el sector privado participará en esta conversación, sino bajo qué condiciones llegará a ella: reaccionando tarde y absorbiendo costos imprevistos, o anticipándose con visión estratégica.

Las empresas que entiendan desde ahora que la sostenibilidad no se limita al carbono ni a los reportes ESG, sino que también implica corresponsabilidad social, flexibilidad laboral y adaptación climática, tendrán ventaja. Las que no, podrían terminar pagando —literalmente— los platos rotos de un sistema que está empezando a redefinir quién cuida, quién absorbe las crisis y quién sostiene realmente la productividad del país.

De última hora

Tras más de cinco horas de diálogo entre el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, y la Comisión Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu), por la tarde del lunes se acordó respetar el calendario escolar vigente. En consecuencia, el cierre del ciclo 2025-2026 NO se adelantará y se mantiene fijo hasta el 15 de julio, discutiéndose además el arranque del ciclo 2027.

B Corps en auge: ¿qué está impulsando a más empresas a sumarse?

0

Durante décadas, el éxito corporativo se midió casi exclusivamente bajo una misma lógica: crecimiento financiero y maximización de ganancias. Sin embargo, el deterioro ambiental, las crisis sociales y una ciudadanía cada vez más informada han cambiado las expectativas sobre el papel de las empresas. Hoy, el mercado exige algo más que rentabilidad: exige propósito, transparencia e impacto medible.

En ese contexto, cada vez más organizaciones exploran caminos que les permitan demostrar su compromiso de forma tangible. Ahí es donde surge un fenómeno que ha ganado notoriedad global: convertirse en B Corps, una alternativa empresarial que busca equilibrar el rendimiento económico con beneficios sociales y ambientales verificables. Pero, ¿qué está impulsando realmente este auge y por qué más compañías están apostando por este modelo?

¿Qué significa convertirse en B Corps?

Hablar de B Corps implica entender un cambio profundo en la manera de hacer negocios. Una Benefit Corporation —o Corporación de Beneficio Social— es una empresa con fines de lucro que trabaja explícitamente para equilibrar el crecimiento económico con impactos positivos en el medio ambiente, las comunidades y las personas.

La certificación, otorgada por la organización independiente B Lab, exige estándares superiores de propósito, transparencia y responsabilidad. No se trata de una promesa aspiracional ni de campañas de reputación: las empresas deben medir, evaluar y mejorar continuamente su impacto social y ambiental para conservar el distintivo. Por ello, convertirse en B Corps representa para muchas organizaciones una transformación estructural de su modelo de negocio.

Convertirse en B Corps como respuesta a la presión por la sostenibilidad

El incremento de reportes ESG, regulaciones sobre divulgación no financiera y una ciudadanía más crítica han generado un nuevo escenario para las empresas. Actualmente, no basta con decir que una compañía es sostenible; también debe demostrarlo mediante evidencia verificable.

En este contexto, muchas organizaciones recurren a certificaciones independientes como una manera de validar sus esfuerzos y fortalecer la confianza con sus grupos de interés. La certificación B Corp ha ganado terreno precisamente porque evalúa el impacto integral de una empresa y no únicamente una dimensión específica, como ocurre con otros distintivos.

No es casualidad que el movimiento haya crecido rápidamente. Desde su creación en 2006, existen más de 10 mil empresas certificadas en 215 países y alrededor de 160 industrias. Este crecimiento refleja una necesidad creciente de demostrar coherencia entre discurso y acción corporativa.

B Corps

Las cinco áreas que evalúan a las empresas

Uno de los elementos que ha fortalecido la credibilidad del modelo B Corp es el rigor del proceso de evaluación. Para certificarse, las organizaciones deben responder más de 150 preguntas respaldadas con evidencia documental dentro de la Evaluación de Impacto B.

El análisis contempla cinco dimensiones clave: gobernanza, trabajadores, comunidad, medio ambiente y clientes. La revisión incluye aspectos tan diversos como la inclusión del impacto social en la toma de decisiones, la equidad salarial, la eficiencia energética, las prácticas comunitarias o la relevancia social del producto o servicio.

Además, la certificación no es permanente ni automática. Las empresas deben alcanzar una puntuación mínima de 80 sobre 200 puntos y publicar sus resultados. Después, cuentan con tres años para implementar mejoras que les permitan mantener el reconocimiento, reforzando así una cultura de mejora continua.

¿Por qué más compañías buscan convertirse en B Corps?

Uno de los factores que explica el auge de esta certificación es su potencial para generar resiliencia empresarial. Diversas investigaciones muestran que las compañías B Corp suelen destacar por su capacidad de innovación, debido a que buscan constantemente mejorar sus impactos económicos, sociales y ambientales.

Este enfoque también fortalece su reputación frente a inversionistas, consumidores y talento. En un mercado donde las nuevas generaciones priorizan el propósito laboral, las B Corps suelen resultar atractivas para quienes buscan empleos alineados con valores y sentido de contribución.

Incluso existen señales de desempeño económico favorable. Datos de B Lab UK muestran que las empresas B Corp registraron un crecimiento del 23% entre 2023 y 2024, frente al 17% de las empresas no certificadas. Asimismo, se reportó un crecimiento del 22% entre el momento de la certificación y la recertificación de estas organizaciones.

B Corps

El debate sobre el ecoblanqueo y los desafíos del modelo

Pese a su crecimiento, el modelo no ha estado libre de cuestionamientos. Algunas voces han acusado a ciertas empresas de utilizar la certificación como una herramienta reputacional sin generar cambios profundos, alimentando preocupaciones sobre posibles prácticas de ecoblanqueo.

Casos como la certificación de Nespresso en 2022 generaron controversia dentro de la propia comunidad B Corp. Varias empresas cafeteras certificadas cuestionaron públicamente la decisión, argumentando preocupaciones relacionadas con derechos humanos y estándares insuficientes. De forma similar, BrewDog perdió su certificación tras denuncias sobre acoso laboral.

Estas críticas evidenciaron la necesidad de fortalecer los procesos de validación. En respuesta, B Lab actualizó sus estándares con criterios más rigurosos y verificaciones acreditadas por terceros, buscando reforzar la transparencia y garantizar que las empresas mantengan mejoras constantes y verificables.

Más que una certificación, una transformación empresarial

Aunque no representa una solución absoluta a los desafíos ambientales, sociales y económicos, el movimiento B Corp sí ha abierto una conversación relevante sobre el propósito empresarial. Frente a modelos centrados exclusivamente en el valor para el accionista, esta certificación propone una visión más amplia de creación de valor.

En ese sentido, convertirse en B Corps no solo significa obtener un sello de reconocimiento, sino adoptar un compromiso legal, operativo y moral con una economía más inclusiva, equitativa y regenerativa. Y precisamente esa visión de largo plazo parece ser una de las razones más poderosas detrás de su creciente auge.