Un ligero pellizco en el muslo y la vejiga se vacía. Para muchas personas con una lesión medular. con insensiblidad y problemas de incontinencia, esa sencilla maniobra es algo más que un gesto. Suena a truco de magia. En dos hopitales, en China y en Estados Unidos, los equipos de Urología y Neurocirugía están logrando que esa manipulación tan sencilla obre el milagro y los pacientes recuperen el control sobre su vejiga. Los primeros resultados muestran que los pacientes pueden recuperar la sensación y la necesidad de ir al baño que un accidente o una enfermedad de nacimiento les había privado.
El truco está en una cirugía que redirige los nervios urinarios, una especie de by-pass que conecta dos nervios que no deberían estar relacionados: un nervio sano de la zona lumbar que actúa sobre el muslo, con otro de la parte sacra, cuya misión es ejercer presión sobre la vejiga.Si se fusionan bien los nervios, con el pellizco en la pierna se logra enviar un estímulo directamente a la vejiga utilizando el nuevo puente nervioso.
