Arca Continental Coca-Cola Southwest Beverages (AC-CCSWB), unidad operativa de Arca Continental en EEUU, ha sido seleccionado como ganador de la Candler Cup, el máximo galardón que otorga The Coca-Cola Company en el sistema embotellador. Este reconocimiento, es otorgado al mejor embotellador entre cerca de 225 a nivel mundial.
AC-CCSWB, fue seleccionado por sus pares entre los principales embotelladores del sistema Coca-Cola, con base en rigurosos criterios de desempeño, incluyendo crecimiento de ingresos, desarrollo de capacidades e inversión constante en su gente y cultura.
“Obtener el prestigioso premio Candler Cup de Coca-Cola reafirma la visión de Arca Continental de continuar liderando los mercados en los que operamos, así como nuestra firme convicción de generar valor compartido como parte del sistema Coca-Cola. Este logro, es resultado del compromiso de nuestros colaboradores y de la determinación por hacer la diferencia positiva que nos une.”, dijo Arturo Gutiérrez Hernández, Director General de Arca Continental.
Jean Claude Tissot, Director Ejecutivo de AC-CCSWB, expresó su orgullo por el logro de la compañía: “Este premio es un testimonio de la dedicación de nuestros héroes de primera línea, cuyo compromiso inquebrantable y arduo trabajo son el motor del éxito de nuestra empresa. Sus esfuerzos encarnan el espíritu de excelencia que define a AC-CCSWB y los resultados que logramos en todo nuestro territorio.”
Desde su creación en 2017, AC-CCSWB ha integrado las mejores prácticas de EE. UU. y América Latina, sumando más de 9,000 colaboradores en Texas y partes de Oklahoma, Nuevo Mexico y Arkansas, y creando una propuesta única de embotellador, operando un Modelo de Negocio Sostenible que impulsa su crecimiento rentable y genera valor compartido en las comunidades donde opera.
A inicios de año, AC-CCSWB fue también nombrado el mejor embotellador de Coca-Cola en EEUU al ganar el Market Street Challenge, premio que ha obtenido en tres ocasiones desde 2018.
Cada primer viernes de agosto se celebra el Día Internacional de la Cerveza, una ocasión ideal para reconocer el papel económico, cultural y social de esta industria en México. En este contexto, Ecolab, líder global en soluciones de agua, higiene y prevención de infecciones, destaca cómo la innovación tecnológica, la eficiencia operativa y el compromiso con proveedores nacionales consolidan al país como potencia cervecera.
Desde 2010, México ha mantenido su posición como principal exportador de cerveza a nivel global, y actualmente ocupa el cuarto lugar en producción mundial, con 142.4 millones de hectolitros producidos en 2023, según Cerveceros de México. Además, el 73% de los insumos utilizados por la agroindustria cervecera son de origen nacional, muy por encima del promedio manufacturero nacional del 42.1%, lo que demuestra su fuerte integración local.
Tecnología que transforma cada gota de cerveza
Este liderazgo sólo puede mantenerse a través de estándares estrictos de calidad, inocuidad y sostenibilidad. La producción de cerveza requiere entre 3 y 7 litros de agua por cada litro producido, lo que convierte al recurso hídrico en un eje estratégico.
Ante este panorama, Ecolab pone en marcha soluciones tecnológicas avanzadas para mejorar la eficiencia operativa, reducir el desperdicio, optimización del proceso CIP (limpieza en sitio) y monitoreo inteligente con Big Data e Inteligencia Artificial (IA) para este sector en México.
“La digitalización está revolucionando la forma de hacer cerveza. Desde el monitoreo de parámetros hasta la automatización, se mejora la calidad y se cuida el planeta”, señaló Bernardo Villasuso, Líder del Área de Manufactura de Ecolab México. “Los sistemas inteligentes permiten controlar variables críticas que afectan directamente el proceso en tiempo real, asegurando inocuidad y eficiencia hídrica”
Cerveza más limpia, segura y sustentable
Además del control de calidad, la tecnología también mejora la inocuidad del producto. El análisis microbiológico mediante sensores de última generación ayuda a reducir los tiempos de producción, el consumo de agua y el desperdicio. La composición de la cerveza (con elementos volátiles como aldehídos y esteres, y no volátiles como azúcares y sales) representa un ambiente propicio para microbios, que pueden afectar el producto si no se gestionan correctamente.
“Procesos como el malteado, macerado, ebullición y enfriamiento ya integran sistemas de monitoreo avanzado y automatización, potenciados por Inteligencia Artificial y Big Data. Las soluciones de Ecolab integran sensores, monitoreo y limpieza avanzada que protegen la calidad sin alterar sabor ni tradición. “Estas tecnologías permiten controlar parámetros críticos en tiempo real, optimizando cada lote desde su origen”, agrega el experto del Área de Manufactura de Ecolab México.
De hecho, Ecolab logró con unos de sus clientes ahorros anuales de agua equivalentes a 52 minutos menos por cada ciclo de limpieza CIP y una reducción del 25% en los residuos generados.
Con estas soluciones, Ecolab reafirma su compromiso con el sector cervecero mexicano, impulsando su competitividad global a través de procesos seguros, eficientes y sostenibles. Por ello, en el Día Internacional de la Cerveza, la tecnología se celebra como el ingrediente clave que redefine el futuro de la cerveza en México.
A pesar de los avances en equidad de género, las cúpulas corporativas globales continúan dominadas por hombres. Sin embargo, este año se rompió un récord significativo: el número de mujeres al frente de las empresas más grandes del mundo ha alcanzado un nuevo máximo en el ranking Global 500 de Fortune.
De las 500 compañías más poderosas a nivel mundial, 33 están hoy bajo la dirección de una mujer. Aunque apenas representa el 6.6% del total, es un hito que no debe pasarse por alto. El liderazgo femenino crece, pero no sin resistencia, ni sin la urgencia de repensar el poder desde una perspectiva más equitativa y diversa.
Récord de mujeres CEO: una cifra que marca un antes y un después
El Global 500 de Fortune no solo mide ingresos: mide influencia, alcance y poder real. En este contexto, alcanzar un récord de mujeres CEO —33 en total— representa un paso hacia una narrativa más incluyente en el liderazgo corporativo global.
Si bien es alentador, este número sigue siendo mínimo frente al potencial transformador que las mujeres pueden ofrecer. Aun así, el incremento de cinco mujeres respecto al año anterior pone en evidencia que las grietas en el techo de cristal comienzan a hacerse visibles en las corporaciones más grandes del mundo.
The corporations on our annual list of the world’s 500 largest companies combined to generate $41.7 trillion in revenue in 2024.
Las líderes de estas empresas no solo rompen barreras, también transforman culturas corporativas desde adentro. Es aquí donde la responsabilidad social cobra especial relevancia: impulsar la equidad de género en puestos de liderazgo es también una acción de justicia organizacional.
General Motors y Mary Barra: símbolo del poder femenino
La empresa Global 500 de más alto rango dirigida por una mujer es General Motors, con Mary Barra al timón. Su liderazgo la posicionó como la número uno en la lista de mujeres más poderosas del año, y no es para menos: está redefiniendo el futuro de la industria automotriz.
Desde que asumió el cargo en 2014, Barra ha sido una pionera en temas de movilidad eléctrica, inclusión y sostenibilidad. Su visión ha convertido a GM no solo en una potencia financiera, sino en un referente de transformación corporativa con impacto social.
Su caso ejemplifica cómo las mujeres CEO no solo alcanzan la cima, sino que lo hacen imprimiendo nuevas formas de gestión más humanas, empáticas y conectadas con los desafíos contemporáneos del mundo empresarial.
Ever made a decision based on limited info, internal spin, or wishful thinking? You’re not alone—but there’s a better way.
In this episode, David sits down with General Motors Chair and CEO, Mary Barra.
Nuevas incorporaciones: mujeres que hacen historia
Este año, varias empresas ingresaron por primera vez al club del liderazgo femenino del Global 500. Nombres como Amanda Bardwell (Woolworths), Karin Rådström (Daimler Truck), y Emilia Esther Calleja Alor (CFE) marcan un momento relevante para distintas regiones del mundo.
La entrada de Calleja Alor al frente de la Comisión Federal de Electricidad en México, una de las más grandes empresas estatales en América Latina, resuena como un símbolo de avance en entornos tradicionalmente masculinos. Su nombramiento es un paso estratégico hacia una energía más sostenible y justa.
Cada una de estas nuevas CEO aporta una visión única desde sus contextos culturales y económicos. Su inclusión en el Global 500 no solo es histórica: es necesaria para que las empresas reflejen la diversidad de los mercados que atienden.
Emilia Esther Calleja Alor, directora de la CFE presentó las acciones para fortalecer el suministro de energía eléctrica en el país. pic.twitter.com/d7YzcQ5ufm
Diferencias entre el Fortune 500 y el Global 500: ¿por qué importa?
Aunque el Global 500 rompió un récord de mujeres CEO, sigue detrás del Fortune 500, donde 55 empresas están lideradas por mujeres, lo que representa un 11%. ¿Por qué la diferencia? En gran parte, por el tamaño y la estructura de las empresas en cada lista.
Las compañías del Fortune 500 suelen ser más pequeñas y con menor umbral de ingresos, lo que puede facilitar una mayor apertura a liderazgos diversos. En contraste, las del Global 500 son gigantes con ingresos de más de 32 mil millones de dólares, lo que refleja estructuras más rígidas y jerárquicas.
Para que el liderazgo femenino sea realmente equitativo, es necesario promover cambios sistémicos desde la cultura organizacional hasta las políticas de promoción interna. Las métricas de impacto social deben incluir indicadores de género en todos los niveles.
Diversidad internacional: el liderazgo femenino se globaliza
Otro aspecto destacado del récord de mujeres CEO es su diversidad geográfica. Desde Catherine MacGregor en Francia, hasta Ding Xiangqun en China y Magda Chambriad en Brasil, el liderazgo femenino se está haciendo presente en distintas latitudes.
Estas líderes enfrentan contextos sociopolíticos muy distintos, pero comparten el reto de abrir camino en entornos donde la paridad sigue siendo una asignatura pendiente. Sus historias son ejemplo de que no existe una sola forma de ejercer el poder, y que las soluciones locales también contribuyen al cambio global.
Esta pluralidad representa una gran oportunidad para enriquecer la toma de decisiones. La diversidad, cuando se articula con responsabilidad social, se convierte en una herramienta de innovación, crecimiento sostenible y legitimidad empresarial.
At #ADSW, Catherine MacGregor, CEO of @ENGIEgroup spoke on the importance of a diversified approach to electrification. She also highlighted the critical need for interconnected grids to ensure the delivery of affordable, low-carbon electricity to consumers#ADSW#ADSW2025… pic.twitter.com/9pBzlRHwHd
El desafío pendiente: más mujeres en la cima del poder económico
Aunque celebramos el récord de mujeres CEO, no podemos ignorar que aún estamos lejos de una representación justa. El 6.6% en el Global 500 refleja un sistema que todavía privilegia modelos masculinos de liderazgo y limita el acceso de mujeres a los puestos más altos.
Las empresas tienen la responsabilidad social de fomentar políticas activas de inclusión, desde la contratación hasta el desarrollo de talento. Implementar cuotas, programas de mentoría y estrategias de retención con enfoque de género no son concesiones: son inversiones en equidad.
Solo cuando el liderazgo deje de ser una excepción para las mujeres, podremos hablar de una verdadera transformación empresarial. Mientras tanto, cada avance es también una oportunidad para cuestionar lo que aún nos falta por lograr.
El récord de mujeres CEO en el Global 500 no es solo un dato estadístico; es un llamado de atención y esperanza. Nos recuerda que el liderazgo femenino no solo es posible, sino urgente, justo y rentable.
Cada mujer que ocupa una silla en la cima del poder empresarial abre una puerta para muchas más. La responsabilidad social de las empresas del siglo XXI pasa por asumir el compromiso de ampliar esas puertas, no solo celebrarlas cuando se cruzan.
Porque detrás del récord hay una verdad clara: cuando las mujeres lideran, el mundo cambia. Y cambia para mejor.
En el ámbito de la responsabilidad social, la inclusión y la diversidad se han convertido en pilares fundamentales para construir organizaciones más justas y equitativas. Sin embargo, detrás de muchas iniciativas que aparentan promover estos valores, se esconde una práctica que puede resultar dañina y contraproducente: el tokenismo. Entender qué es el tokenismo y cómo identificarlo es crucial para evitar caer en errores que más que fomentar la inclusión, la simulan de manera superficial.
Hoy más que nunca, la sociedad exige acciones auténticas y responsables que reflejen un compromiso real con la diversidad. Esta nota busca esclarecer qué es el tokenismo, cómo reconocer sus manifestaciones, y ofrecer caminos claros para que las organizaciones puedan trascenderlo y generar un impacto verdadero y sostenible en sus comunidades y colaboradores.
¿Qué es el tokenismo? Definiendo un concepto clave en RSE
El tokenismo es una práctica que consiste en incluir a una persona o grupo de una minoría bajo una apariencia simbólica, más que con un interés real por su participación o empoderamiento. En la responsabilidad social, este fenómeno suele manifestarse cuando las organizaciones integran diversidad solo para cumplir con una cuota o para mejorar su imagen pública, sin modificar las estructuras ni promover un cambio cultural profundo.
Esta forma de inclusión superficial puede generar desconfianza, invisibilizar problemáticas reales y socavar la legitimidad de los esfuerzos en diversidad e inclusión. Por eso, entender qué es el tokenismo va más allá de un simple término: implica cuestionar la autenticidad de las acciones y el compromiso detrás de ellas.
Finalmente, el tokenismo no solo afecta a las personas que son “usadas” como símbolo, sino también a la organización, pues limita su capacidad de evolucionar hacia una verdadera responsabilidad social inclusiva y equitativa.
El impacto negativo del tokenismo en la cultura organizacional
Cuando el tokenismo se infiltra en la cultura de una empresa, se generan ambientes donde la diversidad es solo un decorado. Las personas que forman parte de grupos minoritarios pueden sentirse aisladas o subvaloradas, afectando su motivación y desempeño. Más allá de la ética, esto repercute en la innovación y competitividad, ya que una inclusión auténtica enriquece las perspectivas y soluciones.
Además, el tokenismo puede erosionar la confianza interna y externa en la marca. Las audiencias y colaboradores actuales valoran cada vez más la transparencia y las acciones genuinas, y detectar prácticas tokenistas puede dañar la reputación y credibilidad corporativa. En un mundo hiperconectado, los stakeholders exigen más que promesas: exigen resultados y coherencia.
Así, el tokenismo no solo es un problema moral, sino también estratégico, que limita el potencial transformador de las políticas de responsabilidad social.
Señales claras para identificar qué es el tokenismo en una organización
Para profesionales de la responsabilidad social, detectar el tokenismo es fundamental. Una señal común es la representación desigual, donde una o pocas personas de minorías visibles son colocadas en posiciones simbólicas, sin voz real ni influencia. Otra manifestación es la falta de cambios estructurales, pese a que la empresa promueva campañas de diversidad o inclusión.
También se evidencia cuando la participación de grupos minoritarios se usa exclusivamente en eventos o campañas externas, pero no se refleja en la toma de decisiones o en políticas internas. Esta superficialidad reduce la inclusión a una estrategia de marketing, perdiendo la oportunidad de generar un impacto real.
Reconocer estas señales es el primer paso para superar el tokenismo y construir entornos inclusivos con compromiso genuino.
Diferenciando tokenismo de inclusión genuina: claves para no confundir
Es vital entender que la inclusión auténtica no solo busca la diversidad numérica, sino también la integración plena y equitativa de todas las voces. Mientras el tokenismo se limita a la presencia simbólica, la inclusión genuina implica participación activa, desarrollo profesional y un sentido real de pertenencia.
Las políticas inclusivas verdaderas se traducen en programas con objetivos claros, mecanismos de evaluación, y una cultura organizacional que valora la diversidad como un activo estratégico. Además, la inclusión genuina impulsa cambios en estructuras y procesos que históricamente han excluido a ciertos grupos.
Por lo tanto, comprender qué es el tokenismo también implica identificar y promover prácticas que vayan más allá de la apariencia, construyendo un compromiso real y sostenible.
Cómo evitar el tokenismo: estrategias para un compromiso auténtico
Para trascender el tokenismo, las organizaciones deben diseñar políticas inclusivas que sean integrales y participativas. Esto comienza con diagnósticos claros que identifiquen brechas reales y necesidades de los grupos minoritarios dentro y fuera de la empresa. La participación activa de estos grupos en la creación y evaluación de las políticas es fundamental para garantizar que las acciones respondan a sus voces y experiencias.
Además, es esencial capacitar a líderes y colaboradores para que comprendan la importancia de la diversidad y actúen como agentes de cambio cultural. Los procesos de selección, promoción y desarrollo profesional deben estar alineados con criterios de equidad y justicia.
Finalmente, la transparencia en la comunicación y la rendición de cuentas son claves para mostrar avances reales, evitando caer en discursos vacíos o superficiales.
El papel de la responsabilidad social corporativa en erradicar el tokenismo
La responsabilidad social corporativa (RSC) tiene un rol crítico para erradicar el tokenismo, pues conecta las acciones internas con el impacto social externo. Incorporar la inclusión auténtica en la estrategia de RSC implica adoptar un enfoque holístico que considere no solo la representación, sino también las condiciones de trabajo, la cultura organizacional y el compromiso con la comunidad.
Además, las empresas responsables deben rendir cuentas ante sus grupos de interés y adoptar estándares internacionales que promuevan la igualdad y la no discriminación. Implementar métricas y reportes transparentes fortalece la confianza y legitima las acciones.
De este modo, la RSC se convierte en una herramienta poderosa para transformar la diversidad de un tema de cumplimiento o imagen, a un motor real de cambio social y organizacional.
Más allá del tokenismo, hacia una inclusión verdadera
Entender qué es el tokenismo es imprescindible para quienes trabajamos en responsabilidad social y buscamos construir organizaciones más justas y auténticas. El tokenismo es un obstáculo que puede comprometer la credibilidad y el impacto de las iniciativas de diversidad, por lo que es vital reconocerlo y combatirlo con políticas profundas y compromiso real.
La inclusión genuina requiere más que simbología: implica transformar estructuras, procesos y culturas para que todas las voces sean escuchadas y valoradas. Solo así, la responsabilidad social corporativa podrá cumplir su promesa de generar un cambio significativo y duradero para las personas y comunidades a las que servimos.
La irrupción de la inteligencia artificial en el mundo laboral está generando incertidumbre en millones de personas, especialmente en sectores donde antes los empleos parecían seguros y bien remunerados. La realidad es que la IA está automatizando tareas administrativas y profesionales de alta especialización como la investigación jurídica, el diagnóstico médico y la programación. Esto significa que empleos con salarios cercanos a los 100.000 dólares pueden ser realizados hoy más rápido y con menos costos gracias a algoritmos.
Sin embargo, la historia no termina ahí. Según TIME, la IA podría transformar empleos exclusivos en oportunidades inclusivas si actuamos con intención y visión social. Lejos de ser solo una amenaza, esta revolución tecnológica tiene el potencial de empoderar a grupos tradicionalmente ignorados, generar nuevos empleos dignos y contribuir a una economía más robusta y equitativa. Pero lograrlo exige estrategias concretas y un compromiso genuino con la inclusión.
La automatización que redefine la seguridad laboral
La automatización que trae la IA está cambiando radicalmente la forma en que concebimos la seguridad laboral. Trabajos que antes requerían años de especialización ahora se enfrentan a la posibilidad de ser sustituidos por sistemas inteligentes. Para muchos, esto representa una amenaza directa a su sustento, con el riesgo real de que la brecha económica se amplíe y la clase media se reduzca.
No obstante, la IA podría transformar empleos exclusivos en oportunidades inclusivas si se promueven procesos de recapacitación y acceso equitativo a las nuevas tecnologías. No se trata solo de reemplazar mano de obra, sino de reconvertir habilidades para que más personas puedan beneficiarse de esta nueva economía digital.
Esta transformación debe ir acompañada de políticas públicas que incentiven la inversión en capacitación y apoyen la integración de sectores vulnerables en la cadena productiva. Sin estas medidas, la automatización podría profundizar desigualdades ya existentes.
El desafío económico: productividad e inclusión van de la mano
El aumento en productividad que promete la IA es solo una parte de la ecuación económica. En Estados Unidos, el 70 % del PIB proviene del consumo, lo que implica que debe haber personas con ingresos suficientes para mantener activa la economía. Despedir masivamente sin un plan para recolocar y reentrenar a trabajadores puede resultar en una contracción económica.
Aquí radica la gran oportunidad: la IA podría transformar empleos exclusivos en oportunidades inclusivas que fomenten el crecimiento económico sostenible. El reto es crear un modelo en que las ganancias tecnológicas se traduzcan en más empleos bien remunerados y no en un desempleo masivo.
Para lograrlo, la inclusión laboral debe ser una prioridad estratégica para gobiernos, empresas y sociedad civil, fomentando entornos en los que la tecnología sirva para ampliar y no para restringir la participación económica.
Experiencias que demuestran el camino a seguir
Un ejemplo inspirador es el Proyecto de Alfabetización en IA: Una Vía hacia la Prosperidad (AILP3), lanzado en colaboración con la Universidad Estatal de Georgia y Operación Esperanza. Cincuenta jóvenes de Atlanta recibieron capacitación práctica en herramientas de IA, además de motivación para creer que este futuro tecnológico también los incluye.
Este modelo, replicado a nivel nacional, podría ser un motor poderoso para derribar barreras de acceso y formación, ampliando las oportunidades laborales en ciudades y comunidades rurales por igual. La IA podría transformar empleos exclusivos en oportunidades inclusivas si iniciativas como esta se escalan y se apoyan adecuadamente.
Es fundamental acompañar la formación técnica con el desarrollo de habilidades blandas y la confianza para navegar un mercado laboral que cambia a gran velocidad.
Nuevas profesiones sin barreras universitarias
Una de las verdades más revolucionarias de la era de la IA es que muchos empleos mejor pagados del futuro no requerirán un título universitario tradicional. La demanda estará en habilidades técnicas, fluidez digital y capacidad de trabajar con herramientas inteligentes, cualidades accesibles para un abanico mucho más amplio de personas.
Operadores logísticos asistidos por IA, asesores financieros que integran tecnologías inteligentes y auxiliares de salud capacitados con diagnósticos asistidos son solo algunos ejemplos. Estos empleos, si se construyen los caminos para alcanzarlos, pueden ofrecer salarios superiores a los 100.000 dólares.
Para que esto suceda, la alfabetización en IA debe integrarse en programas de formación laboral, junto con alianzas público-privadas que amplíen el acceso y reduzcan brechas socioeconómicas. Así, la IA podría transformar empleos exclusivos en oportunidades inclusivas para millones.
Inclusión como estrategia económica, no solo moral
Aunque la inclusión suele presentarse como una cuestión ética, en el contexto de la IA es también una decisión inteligente desde el punto de vista económico. Incrementar la participación de grupos marginados en la economía digital podría impulsar el crecimiento del PIB estadounidense entre un 2 % y un 3 % anual.
Para materializar esto, es necesario vincular recursos de la Ley de Reinversión Comunitaria a la educación en IA, incentivar a las empresas a contratar talento diverso y respaldar startups de IA lideradas por fundadores subrepresentados. La capacitación digital debe ser vista como infraestructura esencial.
En este sentido, la IA podría transformar empleos exclusivos en oportunidades inclusivas que no solo beneficien a los individuos, sino que fortalezcan a toda la economía, generando un círculo virtuoso de prosperidad compartida.
Reinventando el sueño americano con IA y dignidad
El verdadero riesgo no es la IA en sí misma, sino dejar a las personas fuera de las oportunidades que genera. No necesitamos otra revolución tecnológica que beneficie solo a una élite. Lo que hace falta es una recuperación económica amplia, que restaure la dignidad laboral, aumente salarios y fomente la propiedad desde la base.
El sueño americano no está muerto, sino que necesita un reinicio profundo. La IA, utilizada con sabiduría y compromiso social, puede ser el motor que haga posible esta transformación, creando empleos dignos y accesibles para todos.
Así, la IA podría transformar empleos exclusivos en oportunidades inclusivas, impulsando una nueva era donde la tecnología sea sinónimo de equidad y bienestar.
La inteligencia artificial ya no es solo una herramienta para aumentar la eficiencia: es una palanca capaz de remodelar el mercado laboral y la economía global. Pero su impacto dependerá de las decisiones que tomemos hoy. La IA podría transformar empleos exclusivos en oportunidades inclusivas si priorizamos la educación accesible, la capacitación continua y políticas inclusivas que involucren a todos los sectores de la sociedad.
En ese futuro, la tecnología dejará de ser una amenaza para convertirse en un aliado poderoso para la justicia social y el desarrollo económico. Para quienes trabajamos en responsabilidad social, la invitación es clara: impulsemos esa transformación con visión, estrategia y un compromiso real con la inclusión.
En plena emergencia climática global, un nuevo capítulo de controversia se abre con la publicación del informe climático de Trump, un documento oficial que intenta justificar el retroceso de las regulaciones ambientales en Estados Unidos. Lejos de ser una evaluación científica rigurosa, el informe ha sido señalado por expertos como un texto plagado de desinformación, elaborado bajo intereses políticos para favorecer a la industria de los combustibles fósiles.
De acuerdo con The Guardian, este informe no solo desafía el consenso científico internacional sino que pone en riesgo la integridad de la política climática estadounidense. La comunidad científica y organizaciones especializadas en responsabilidad social alertan sobre las consecuencias sociales y ambientales que podrían derivarse de ignorar la ciencia y optar por agendas que priorizan ganancias económicas a corto plazo.
Informe climático de Trump: ¿ciencia o estrategia política?
El informe de 150 páginas, publicado por el Departamento de Energía (DOE) horas después de que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) anunciara su intención de revocar la “declaración de peligro” de 2009, representa un intento claro de desmontar el fundamento legal para limitar la contaminación industrial responsable del calentamiento global.
Mientras el secretario de Energía, Chris Wright, minimiza la crisis climática llamándola “un desafío, no una catástrofe”, científicos reconocidos como Michael Mann han comparado el informe con una “farsa” construida con datos sesgados, similares a los que ofrecería un chatbot entrenado en sitios negacionistas financiados por la industria fósil.
🚨** Shale Boss Chris Wright is Frontrunner to be Trump’s US Energy Secretary** ⛽️
This is the ‘DRILL BABY DRILL’ role.
Wright is a CEO of fracking company Liberty Energy
‼️Wright doesn’t buy into the climate crisis narrative & said “we are not in the midst of an energy… pic.twitter.com/5muOQrucm3
La pseudociencia como herramienta para retroceder en regulaciones
Uno de los aspectos más preocupantes del informe climático de Trump es la evidente sustitución de ciencia legítima por pseudociencia. Naomi Oreskes, experta en desinformación climática, denuncia que este documento es un intento consciente de justificar el fracaso en regular los combustibles fósiles, la principal causa del cambio climático.
El equipo que elaboró el informe consta de cinco científicos seleccionados por sus posturas marginales y negacionistas, sin ningún proceso de revisión por pares. Esto contrasta radicalmente con el riguroso trabajo colectivo y revisado que caracteriza a organismos como el IPCC o la Evaluación Climática Nacional de EE. UU., cuyo enfoque científico es aceptado globalmente y sirve como base para políticas responsables.
La agenda oculta detrás del informe: favorecer los combustibles fósiles
Rachel Cleetus, directora de Union of Concerned Scientists, señala que la verdadera agenda detrás del informe es impulsar la industria de los combustibles fósiles, no proteger la salud pública ni el medio ambiente. Al eliminar la “declaración de peligro” que regula emisiones contaminantes, se estaría promoviendo un retroceso peligroso en la lucha contra el calentamiento global.
Este tipo de acciones, justificadas por documentos cuestionables como el informe de Trump, ponen en riesgo la responsabilidad social corporativa y gubernamental, y profundizan la brecha entre la urgencia climática y la respuesta política real.
Rechazo unánime de la comunidad científica
La crítica al informe ha sido tajante y unánime. Expertos como Zeke Hausfather y Andrew Dessler han destacado que el informe carece de rigor científico, evade la revisión por pares y manipula la evidencia para encajar en una narrativa preestablecida que niega la gravedad del cambio climático.
Este tipo de manipulación científica no solo afecta el debate público sino que debilita la confianza en las instituciones que deberían velar por políticas responsables y basadas en evidencia sólida, lo que tiene un impacto directo en las estrategias de responsabilidad social empresarial y gubernamental.
Impactos sociales y ambientales ignorados
Entre las afirmaciones más cuestionadas del informe está la negación de efectos comprobados como el calentamiento acelerado, la acidificación de los océanos y la degradación de ecosistemas clave como la Gran Barrera de Coral. Ignorar estas realidades representa un grave riesgo para la salud pública, la seguridad alimentaria y el bienestar de las comunidades vulnerables.
Responsables de políticas y empresas comprometidas con la responsabilidad social deben mantenerse vigilantes y exigir que las decisiones se basen en ciencia sólida, para proteger a largo plazo no solo al planeta, sino también a las personas que dependen de un ambiente saludable.
Un llamado a la acción desde la ética y la ciencia
La publicación del informe climático de Trump es un recordatorio contundente de los riesgos que enfrentamos cuando la política prioriza intereses económicos por encima de la evidencia científica y el bien común. Como profesionales en responsabilidad social, tenemos la tarea de denunciar estas prácticas y fomentar el diálogo informado, la transparencia y la adopción de políticas ambientales responsables.
Solo a través de un compromiso genuino con la ciencia y la justicia social podremos avanzar hacia un futuro sostenible y equitativo, donde la salud del planeta y la dignidad humana sean prioridades indiscutibles.
El reciente informe climático de Trump no es simplemente un documento técnico más, sino un instrumento político con consecuencias profundas para la lucha contra el cambio climático. Su rechazo por parte de la comunidad científica y su carácter cuestionable ponen en alerta a la sociedad civil y a quienes trabajan en responsabilidad social. Defender la ciencia y exigir políticas basadas en evidencia es clave para asegurar un planeta habitable y un futuro digno para las próximas generaciones.
La industria de la moda vive un momento decisivo. En agosto de 2025, Vogue sorprendió al incluir en su edición impresa un anuncio de Guess protagonizado por una modelo creada completamente con inteligencia artificial (IA). Esta imagen hiperrealista, diseñada para emular la perfección, desató un intenso debate que va más allá del marketing: cuestiona los límites éticos del uso de IA y su impacto en el trabajo humano dentro del sector.
De acuerdo con un artículo del portal Emprendedor, lo que podría haber sido un simple avance tecnológico se convirtió en una polémica global. Críticos, activistas y profesionales de la moda se preguntan si el anuncio de Guess con IA está reforzando estándares irreales de belleza y erosionando las oportunidades laborales para modelos reales. La campaña parece abrir una brecha entre innovación y responsabilidad social, justo cuando la industria aún lucha contra el photoshop y la presión por la perfección.
El origen del anuncio de Guess con IA: creación y controversia
La modelo que protagoniza el anuncio de Guess con IA no es humana. Fue diseñada por la agencia Seraphinne Vallora, con un equipo de cinco personas durante un mes, buscando recrear la imagen idealizada de las supermodelos de los años 90, como Claudia Schiffer. El resultado es una mujer rubia de rasgos simétricos, piel perfecta y estilo impecable, un avatar casi imposible de distinguir de una persona real.
Vogue junto a Guess, crearon una portada con una modelo de IA, y aunque esto parece inofensivo incluso innovador, es violento y da diferentes mensajes: 1)ya no solo te debes parecer a las modelos con cuerpos retocados, ahora el ideal de belleza lo marca algo que no existe. pic.twitter.com/8hgDeWf1m3
Sin embargo, esta “perfección” fue recibida con críticas inmediatas. La ausencia de transparencia en el anuncio —solo una pequeña leyenda señala su origen digital— generó acusaciones de publicidad engañosa. Usuarios en redes sociales y expertos en salud mental advirtieron sobre el peligro de promover cánones inalcanzables que afectan la autoestima y salud mental de muchas personas.
Sara Ziff, fundadora de Model Alliance, alertó sobre la amenaza laboral: “La IA puede ser innovadora, pero debe haber protecciones para los trabajadores”. Mientras tanto, las creadoras defienden su trabajo señalando que no es distinto de usar supermodelos retocados digitalmente, un estándar ya aceptado.
Un negocio millonario detrás de las modelos virtuales
El anuncio de Guess con IA es parte de una tendencia que gana fuerza en la moda y publicidad. La producción de modelos virtuales puede costar desde 100,000 hasta casi un millón de dólares, cifra que crece con la demanda de marcas que buscan ahorrar en costos de producción y evitar controversias con celebridades.
Sin embargo, la transparencia sigue siendo la asignatura pendiente. A diferencia de influencers digitales como Lil Miquela, cuyo carácter virtual es explícito, el anuncio de Guess con IA optó por una señalización mínima, generando desconfianza en el consumidor. Esta falta de claridad puede afectar la reputación de las marcas y poner en jaque la relación de confianza con sus audiencias.
Además, la falta de diversidad en estas creaciones virtuales es preocupante. Las fundadoras de Seraphinne Vallora admiten que sus modelos morenas reciben menos atención en redes, reflejando cómo los algoritmos perpetúan cánones de belleza excluyentes. Esto abre un llamado urgente a la regulación y responsabilidad social dentro de la innovación tecnológica.
¿El fin de las modelos humanas? Reflexiones sobre el futuro laboral
El debate provocado por el anuncio de Guess con IA también toca una cuestión fundamental: ¿qué futuro espera a las modelos humanas? Desde 2023, el auge de desfiles con modelos virtuales, concursos de belleza para avatares y la presencia masiva de influencers digitales señalan una transformación profunda en la industria.
Algunos defienden que la IA agiliza procesos y reduce costos, pero voces reconocidas, como la exeditora de Vogue Anna Wintour, defienden el valor insustituible del toque humano. Sin imágenes reales, argumentan, la moda perdería su esencia y alma, esa conexión que solo lo auténtico puede generar.
La industria está ante un dilema: adoptar plenamente la IA puede ser rentable, pero puede también deshumanizar un sector que vive de la creatividad y la diversidad humana. Por eso, modelos y trabajadores piden protecciones laborales y transparencia para evitar que la tecnología se convierta en un arma contra ellos.
Ética digital e inclusión: retos que el anuncio de Guess con IA pone sobre la mesa
El anuncio de Guess con IA evidencia que la innovación tecnológica no puede desvincularse de la ética y la inclusión. El sector moda ya tiene cicatrices por el abuso del photoshop y la imposición de cánones poco realistas; la IA puede agravar esos problemas si no se regula.
Por eso, especialistas en responsabilidad social exigen que la industria establezca reglas claras para el uso de IA. No se trata solo de proteger empleos, sino también de garantizar que la diversidad cultural y corporal sea respetada, y que las audiencias reciban mensajes honestos y responsables.
Esta crisis es una oportunidad para repensar cómo se construyen los estándares de belleza y para fortalecer un modelo de negocio que integre innovación con valores sociales, promoviendo un futuro más justo y plural en la moda.
La presión social y la demanda de transparencia en la era digital
La polémica alrededor del anuncio de Guess con IA refleja una sociedad cada vez más exigente con la transparencia y la responsabilidad de las marcas. El consumidor moderno demanda autenticidad y está menos dispuesto a aceptar mensajes engañosos o manipulaciones no declaradas.
Marcas que no comuniquen claramente el uso de tecnología en sus campañas arriesgan perder credibilidad y lealtad. Este fenómeno está llevando a que la industria de la moda contemple regulaciones específicas para evitar la publicidad engañosa y para proteger a trabajadores y consumidores.
El caso de Guess se convierte en un llamado de atención para que las empresas de moda se adapten a una nueva era, donde innovación y ética deben ir de la mano para construir confianza y legitimidad en el mercado global.
El anuncio de Guess con IA marca un antes y un después en la industria de la moda. Su impacto trasciende la polémica estética para tocar temas profundos de ética, trabajo y responsabilidad social. La tecnología abre infinitas posibilidades, pero también exige un compromiso claro para proteger la dignidad humana y la diversidad.
El futuro de la moda no puede construirse sobre belleza irreal y exclusión; debe ser un espacio donde la innovación respete los derechos y las realidades de quienes la hacen posible. Solo así podrá la industria equilibrar el brillo de lo digital con la autenticidad del mundo real.
Durante el segundo trimestre del 2025, Fundación Alsea, A.C., vehículo de responsabilidad social de Alsea, invirtió más de 24 millones de pesos en México, logrando impactar positivamente en el desarrollo de más de 97 mil 500 personas, a lo largo de sus tres líneas de acción: seguridad alimentaria, educación y empleabilidad.
De esta cifra, más de 14 millones de pesos se destinaron a ocho organizaciones y programas que realizaron la entrega de 494 mil 686 comidas y paquetes alimentarios a personas en situación vulnerable. El monto restante se distribuyó a cuatro organizaciones con proyectos enfocados en el desarrollo comunitario y la promoción de educación y empleabilidad.
Adicionalmente, durante el trimestre, Fundación Alsea, A.C. también cerró con éxito la convocatoria para la cuarta edición del Premio Alsea, gracias al interés de la comunidad científica, así como al apoyo de instituciones educativas y medios que contribuyeron a la difusión de esta iniciativa.
📘 Presentamos la Memoria de Sostenibilidad 2024 de Alsea en Europa.
Reafirmamos nuestro compromiso con un crecimiento responsable, impulsando acciones con impacto positivo 🌍 y celebrando grandes avances en nuestra estrategia ESG. 💪
El Premio Alsea, impulsado junto con World Vision, busca evaluar y financiar proyectos de investigación originales o en desarrollo que contribuyan a desarrollar políticas públicas en torno a temas de alimentación y nutrición. El ganador se anunciará el 6 de octubre de este año y será acreedor a un premio de USD 150,000.00 (ciento cincuenta mil dólares americanos) para la ejecución de su proyecto.
“Cerramos esta primera mitad del año con mucha emoción y un renovado compromiso por contribuir a la construcción de un futuro mejor para todos. Agradecemos a los colaboradores de Alsea, aliados y clientes, quienes con su compromiso nos han ayudado a cumplir nuestro propósito de entregar felicidad a las personas a través de inversión social sustentable” declaró Ivonne Madrid, directora de Fundación Alsea, A.C.
En un contexto donde el liderazgo empresarial se enfrenta al escrutinio constante de audiencias cada vez más informadas y exigentes, LLYC, la firma global de Marketing y Corporate Affairs presenta el informe CEO Monitor, una radiografía que analiza la huella pública de los CEOs más influyentes de México. A través de herramientas propias de big data e inteligencia artificial, el estudio analizó 184,107 menciones digitales provenientes de 136,104 autores únicos, en medios digitales, X y LinkedIn, durante un periodo de 28 meses (enero 2023 – abril 2025).
La conversación digital sobre los principales líderes empresariales de México se concentra en tres grandes canales: medios informativos (44.8%), la red social X (antes Twitter) con 31.2%, y LinkedIn con 23.9%. Esta última plataforma destaca por ser el espacio más favorable para los CEOs: el 70.5% de las menciones en ella son positivas, lo que la convierte en un canal estratégico para la construcción de reputación personal.
Sin embargo, el estudio también revela una importante brecha de género: solo el 11.3% de las menciones se refieren a mujeres CEOs, lo que posiciona a México como el país con mayor desequilibrio en visibilidad digital de toda América Latina. Esto refleja una oportunidad urgente de ampliar la representación femenina en los espacios de liderazgo público.
En cuanto a los temas que dominan la conversación, los pilares ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) encabezan con el 34% del volumen total, seguidos por noticias de reconocimientos (27%), resultados de negocio (16%) y mensajes de motivación personal (16%). Llama la atención que temas como innovación y tecnología apenas representan el 1%, lo que sugiere una desconexión entre el discurso empresarial y las principales transformaciones del entorno actual.
Por sectores, entretenimiento, alimentos y bebidas, y servicios financieros concentran el 53% de la conversación. En contraste, sectores como el textil, aunque con menor volumen, presentan una percepción mayoritariamente negativa. Al observar la evolución temática, el informe destaca que aparecen menciones más consistentes y positivas cuando los mensajes se anclan en pilares como sostenibilidad (34.4%), reconocimientos (26.5%) o resultados de negocio (16.1%).
En el análisis de las redes propias de los CEOs, las publicaciones más efectivas son aquellas que abordan motivación personal, innovación tecnológica e inclusión femenina. El engagement se genera principalmente a través de compartidos y comentarios, y aumenta significativamente cuando los contenidos tienen un tono personal o inspirador.
El informe también clasifica los estilos de liderazgo en cuatro arquetipos predominantes. El 60% de los CEOs se posiciona como transformacional, seguidos por un 27% de perfil colaborativo, 12% motivador y solo un 4% transaccional, este último centrado en resultados financieros. Además, se identificaron tres grandes estilos discursivos: transformacional (56%), colaborativo (15%) y democrático (12%). Los mensajes motivacionales o centrados en talento todavía son minoría, pese a su alto impacto emocional.
“Hoy, liderar no solo es tomar decisiones estratégicas, también es saber comunicar desde la visión, la empatía y el propósito. Esta radiografía nos ayuda a entender cómo evolucionar hacia un liderazgo más conectado, personal y real en cuanto a las expectativas del entorno”, señala Mundo Montes de Oca, Director de Corporate Affairs para LLYC en México.
El informe también revela que las publicaciones que más generan interacción provienen de los propios perfiles de CEOs, especialmente cuando abordan temas como sostenibilidad, inclusión, motivación e innovación. Es decir, el liderazgo que se comunica desde lo auténtico y con propósito tiene mayor poder de resonancia y amplificación.
La principal conclusión del informe es clara: las empresas informan, pero los líderes movilizan. Aquellos CEOs que desarrollan una narrativa propia, distinta pero complementaria a la de sus organizaciones, logran mayor resonancia y credibilidad. En un país que atraviesa transformaciones profundas, profesionalizar la comunicación del liderazgo no es solo una ventaja reputacional: es una necesidad estratégica.
“Construir un liderazgo visible conlleva distintas responsabilidades, entre ellas, contar con una visión y estrategia de comunicación claras y no impulsivas o reactivas. Entre más pequeña sea la brecha entre lo que decimos y lo que dicen de nosotros, más potentes serán nuestros mensajes”, concluye Montes de Oca.
Más de seis mil 400 ejemplares de flora y fauna han sido reubicados por biólogos y especialistas quienes realizan una evaluación minuciosa de cada especie antes de trasladarla a un entorno más seguro.
Durante décadas, el crecimiento urbano ha contribuido a la desaparición de numerosas especies nativas en distintas regiones del país. Consciente de esta problemática, Terralago, un conjunto urbano ubicado en Naucalpan, Estado de México, ha decidido marcar una diferencia: el desarrollo del proyecto comenzó con un estudio ambiental detallado para conocer el entorno y planificar una estrategia integral de rescate y reubicación de flora y fauna, alineada con las mejores prácticas sustentables y en cumplimiento con la normatividad ambiental mexicana.
Así, Terralago ha implementado protocolos de rescate, conservación y reubicación de especies —tanto vegetales como animales.
Estudios y técnicas especializadas
Previo al inicio de obra, Terralago realiza estudios de impacto ambiental presentados a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), en los que se identifican especies protegidas. A partir de estos hallazgos, biólogos certificados, expertos en medidas de mitigación en Impacto Ambiental, realizan procesos de reubicación de plantas como agaves, cactáceas y biznagas, las cuales son trasladadas al vivero propio del conjunto para posteriormente llevadas dentro del proyecto y/o zonas naturales protegidas.
Este procedimiento se hace con técnicas especializadas para asegurar la supervivencia de las especies, por ejemplo, la poda controlada, el uso de sustratos adecuados y periodos de aclimatación. En algunos casos, especies como biznagas son reubicadas a jardines de preservación ecológica dentro del desarrollo, reforzando la identidad paisajística del lugar.
Fauna protegida
La estrategia de conservación también se extiende a la fauna. Así, reptiles, mamíferos, y algunas aves que han sido identificados, son capturados sin daño y reubicados en hábitats seguros, en colaboración con centros de conservación de vida silvestre o áreas naturales protegidas cercanas.
Entre los animales más grandes que se han trasladado destacan el cacomixtle y tlacuache, este último catalogado como especie protegida. Tan solo entre mamíferos y reptiles, se han reubicado más de mil 300 ejemplares.
Certificaciones internacionales
Estas acciones no solo responden a una política ambiental corporativa, sino que también son fundamentales para obtener certificaciones como LEED for Communities v4.1, que evalúan la conservación del medio ambiente de los desarrollos urbanos en aspectos como uso de suelo, biodiversidad, transporte y manejo de residuos.
La reubicación de flora y fauna forma parte de los créditos requeridos para lograr dichas certificaciones, por lo que Terralago ha invertido en capacitación técnica, supervisión biológica y seguimiento post-reubicación como parte integral de su modelo de negocio sostenible.
En ese sentido, el conjunto urbano incluye áreas verdes funcionales, jardines con especies vegetales nativas y corredores ecológicos, disminuyendo la fragmentación del hábitat.
Estas medidas también benefician a quienes habitan estos espacios: áreas verdes más resistentes al clima local, control natural de plagas gracias al equilibrio ecológico, y una mejor calidad de vida, lo que a su vez incrementa el valor de las propiedades.