¿Qué significa ser una empresa feminista? Más allá del 8 de marzo

Cada año, el 8 de marzo se llena de comunicados, moños morados y publicaciones que buscan solidarizarse con las mujeres. Sin embargo, más allá de las campañas conmemorativas, surge una pregunta fundamental: ¿cómo luce el compromiso real de una empresa con la equidad de género durante todo el año?

Hablar de una empresa feminista implica ir más allá del marketing y de la corrección política. Es asumir un posicionamiento estructural que transforma sus procesos internos, su cultura laboral y su impacto social. Para las personas profesionales en responsabilidad social, esto representa una oportunidad y también un reto profundo: pasar del discurso a la acción.

De la conmemoración al compromiso permanente

Una empresa feminista no se define por lo que publica en marzo, sino por las decisiones que toma los otros 364 días del año. Esto incluye revisar sus prácticas laborales, políticas de contratación y criterios de liderazgo con una mirada interseccional y de justicia de género.

Muchas empresas todavía caen en el “feminismo performativo”: lanzan campañas emotivas pero no respaldan internamente los valores que promueven. El riesgo de caer en el llamado “purplewashing” —una forma de lavado de imagen con causas feministas— es alto si no hay una coherencia estructural.

Por ello, asumir este compromiso implica una transformación sistémica. Desde los protocolos para prevenir el acoso hasta la participación equitativa en la toma de decisiones, cada acción cuenta. No es una moda, es una convicción ética y estratégica.

qué significa ser una empresa feminista

Liderazgos que rompen techos de cristal

Una empresa que se autodefine como feminista no puede seguir operando con modelos verticales donde las mujeres apenas tienen acceso a puestos directivos. Invertir en liderazgos femeninos —y diversos— no es sólo un tema de equidad, también mejora la rentabilidad y la innovación.

Los estudios son contundentes: los equipos con mayor diversidad de género toman mejores decisiones y generan mayores retornos financieros. Aun así, muchas compañías siguen operando bajo sesgos inconscientes que frenan el desarrollo profesional de sus colaboradoras.

Una empresa feminista cuestiona estos sesgos, redefine el concepto de liderazgo y apuesta por modelos más horizontales, participativos y empáticos. Impulsa redes de mentoría, programas de capacitación y procesos transparentes de promoción.

Cultura organizacional con perspectiva de género

Una verdadera transformación comienza por dentro. Si la cultura organizacional refuerza estereotipos o tolera actitudes sexistas, no importa cuántas campañas se lancen hacia afuera: la incoherencia será evidente.

Una empresa feminista cultiva espacios seguros, inclusivos y libres de violencia. Esto se traduce en protocolos efectivos, canales de denuncia confidenciales, acompañamiento psicológico y sanciones claras para casos de acoso o discriminación.

Además, se fomenta un lenguaje inclusivo y se valoran distintas formas de liderazgo. Se reconoce que el trabajo de cuidado también es parte de la conversación, permitiendo esquemas flexibles y condiciones que favorezcan la corresponsabilidad.

qué significa ser una empresa feminista

El poder de la cadena de valor

Una empresa que se asume feminista también debe extender su compromiso a su cadena de valor: proveedores, aliados, contratistas y comunidades deben alinearse a una visión de equidad. No basta con aplicar buenas prácticas en casa.

Por ejemplo, revisar si los productos provienen de entornos laborales dignos para las mujeres, o si las campañas de marketing reproducen estereotipos, es parte de la coherencia esperada. También lo es impulsar alianzas con cooperativas de mujeres, emprendimientos sociales o liderazgos femeninos en territorios vulnerables.

Una empresa feminista ve en su cadena de valor una palanca para el cambio sistémico. Integra criterios de género en sus compras, licitaciones y alianzas estratégicas, generando así un impacto más profundo y sostenible.

Indicadores y rendición de cuentas

El compromiso sin medición es sólo una declaración. Una empresa feminista debe construir indicadores claros que le permitan monitorear avances, corregir el rumbo y rendir cuentas de manera pública y periódica.

Estos indicadores pueden incluir la brecha salarial, la representación femenina en distintos niveles jerárquicos, la implementación de protocolos, o la satisfacción de las empleadas respecto a la cultura organizacional.

Transparencia, trazabilidad y mejora continua son claves. Incluir auditorías externas con perspectiva de género y abrir canales de participación para escuchar las voces de las mujeres dentro de la organización también forma parte del compromiso.

qué significa ser una empresa feminista

Narrativas coherentes y éticas

Una marca que quiere posicionarse como empresa feminista debe cuidar con rigor el tipo de mensajes que comunica. Usar causas sociales como estrategia de venta puede ser contraproducente si no hay coherencia entre el decir y el hacer.

El storytelling corporativo debe reflejar las voces reales de las mujeres de la organización, visibilizar su liderazgo y mostrar el impacto concreto de las políticas aplicadas. No se trata de romantizar el empoderamiento, sino de mostrarlo con hechos.

Además, hay que ser sensibles a la diversidad: no todas las mujeres viven las mismas realidades. Una empresa feminista se comunica desde una postura ética, plural y responsable, evitando apropiarse de luchas ajenas para fines comerciales.

Un compromiso que trasciende lo simbólico

Convertirse en una empresa feminista no es un destino, sino un camino constante de revisión, aprendizaje y transformación. Es una postura política —en el mejor sentido del término— que exige coherencia, valentía y visión de futuro.

Más allá del 8 de marzo, el verdadero activismo empresarial se vive en la toma de decisiones diaria, en los presupuestos, en las políticas y en la forma en que se distribuye el poder. Las empresas tienen hoy una oportunidad histórica de contribuir a un cambio profundo.

Y como profesionales de la responsabilidad social, nos corresponde impulsar esta conversación, cuestionar lo establecido y acompañar a las organizaciones en su tránsito hacia una cultura más justa, más equitativa y, sí, más feminista.

Así es la laptop ecológica de Acer: conchas de ostra y reciclaje en su diseño

0

En un mundo en el que los residuos electrónicos crecen más rápido que la capacidad para reciclarlos, la industria tecnológica se enfrenta al reto de reinventarse. Acer, una de las marcas más conocidas en el ámbito del hardware, ha dado un paso audaz hacia el futuro con la presentación de su nueva laptop ecológica, que no solo innova en funcionalidad, sino también en materiales.

El modelo Aspire Vero 16 no es una portátil más: representa un cambio en la manera en que concebimos el diseño tecnológico. Su chasis está elaborado con un 70% de plástico reciclado y biomateriales derivados de conchas de ostra, lo que convierte a esta laptop ecológica en un símbolo tangible de economía circular aplicada a gran escala.

Una laptop ecológica pensada desde su estructura

De acuerdo con Technology Magazine, la carcasa del Aspire Vero 16 es más que una cubierta: es un manifiesto. Acer ha demostrado que es posible crear dispositivos funcionales, resistentes y con bajo impacto ambiental, integrando materiales de origen biológico que usualmente no se asocian con la tecnología, como la concha de ostra.

El diseño, además de innovador en su composición, tiene en mente la reparación y actualización, una rareza en la industria actual. La laptop puede abrirse con herramientas estándar, facilitando futuras mejoras o el reciclaje de componentes al final de su vida útil, enfrentando directamente la obsolescencia programada.

Con un panel táctil hecho de plástico oceánico y empaques completamente reciclables —incluyendo tinta ecológica y papel certificado por el FSC— esta laptop ecológica está diseñada para que cada componente cuente en la reducción del impacto ambiental.

Del mar al escritorio: innovación con impacto

Acer estima que la producción del Aspire Vero 16 reduce más del 30% de emisiones de carbono en comparación con procesos tradicionales. Esto se traduce no solo en una menor huella ambiental, sino en una invitación al consumidor a tomar decisiones conscientes.

Cada unidad representa la reutilización del equivalente a 5,000 botellas de plástico. Y como parte de su estrategia, la compañía ha establecido un programa con Plastic Bank para recolectar 30 toneladas de residuos plásticos en 2025. Este plan podría evitar que más de 2.5 millones de botellas terminen en nuestros océanos.

Con ello, la laptop ecológica de Acer se convierte en un eslabón entre el consumidor y la acción climática, demostrando que nuestras elecciones cotidianas pueden tener un alcance mucho más profundo.

laptop ecológica

Cuando la sostenibilidad no cuesta más

Uno de los obstáculos más grandes para el consumo responsable ha sido el precio. Muchos productos sustentables han permanecido en la periferia del mercado debido a su costo elevado. Sin embargo, Acer rompe esa lógica con un precio competitivo de $1,257 USD, dentro del rango estándar de laptops convencionales.

Al estar disponible en tiendas de gran distribución como Currys en Reino Unido, el dispositivo no solo democratiza el acceso a la tecnología verde, sino que también abre la puerta a un nuevo estándar: que la sostenibilidad no sea un lujo, sino la norma.

Este equilibrio entre funcionalidad, diseño ecológico y precio posiciona al Aspire Vero 16 como una laptop ecológica que no compromete el rendimiento, sino que suma valor ambiental al día a día del usuario.

Un sector en transformación

Si bien Acer no es la única empresa en experimentar con materiales sostenibles, su enfoque se distingue. Dell y HP han integrado plásticos reciclados, Lenovo ha apostado por el diseño modular, y Apple ha logrado la neutralidad de carbono en algunos modelos. Sin embargo, ninguna ha incorporado biomateriales como la concha de ostra en la estructura central del producto.

Esto coloca a Acer a la vanguardia de un nuevo modelo de producción: uno que combina innovación en materiales con accesibilidad y visión de largo plazo. Su apuesta por el mercado educativo y doméstico también le permite influir en un segmento clave para la transformación cultural en torno al consumo responsable.

A medida que más marcas se suman a la ola verde, la laptop ecológica de Acer podría marcar el ritmo para una industria que ya no puede darse el lujo de ignorar su impacto ambiental.

laptop ecológica

Inspirar desde la funcionalidad

El respaldo de figuras públicas como Ben Fogle en la campaña de promoción no es casual: Acer busca conectar con consumidores que valoran tanto la funcionalidad como el propósito. El mensaje es claro: cualquier persona, desde estudiantes hasta profesionistas, puede hacer una diferencia al elegir productos más conscientes.

Además, el enfoque en educar sobre los materiales y procesos que hacen posible esta laptop ecológica ayuda a visibilizar las cadenas de valor detrás de cada dispositivo. Acer no vende solo una computadora, sino una historia de transformación.

Este storytelling se convierte en una herramienta poderosa para marcas que deseen liderar desde la acción y no solo desde la intención.

¿Puede esta laptop ecológica crear un efecto dominó?

La innovación no siempre viene del tamaño de la empresa, sino del tamaño de la apuesta. Con el Aspire Vero 16, Acer no solo compite en el mercado tecnológico, sino que plantea una nueva visión: que la sostenibilidad es parte esencial de la calidad y no un extra opcional.

El uso de biomateriales como la concha de ostra podría abrir un nuevo camino para el diseño de productos electrónicos, si logra demostrar su durabilidad y rendimiento a largo plazo. De ser así, podríamos estar frente a un hito que redirija toda la industria hacia prácticas más responsables.

En el contexto de una crisis climática urgente y de consumidores cada vez más exigentes, esta laptop ecológica tiene el potencial de cambiar no solo las reglas del mercado, sino también las expectativas sociales hacia la tecnología.

laptop ecológica

Cuando la innovación respira sostenibilidad

La laptop ecológica de Acer no es solo una propuesta tecnológica, sino un llamado a repensar nuestras prioridades como sociedad y como industria. Con cada componente, decisión de diseño y alianza estratégica, la marca da un paso hacia un modelo más regenerativo.

Para quienes trabajamos en responsabilidad social, este tipo de innovaciones representan la evolución natural de la sostenibilidad: aquella que se integra, se vive y se elige todos los días. El Aspire Vero 16 no es el final del camino, pero sí un poderoso inicio. Y su éxito, más que medirse en ventas, se medirá en su capacidad de inspirar cambios reales.

Julio de 2025 se coloca entre los 3 meses más calurosos de la historia

Julio de 2025 no rompió todos los récords, pero sí rompió la calma. Con una temperatura media global de 16.68 °C, el mes se posicionó como uno de los tres meses más calurosos de la historia, apenas por debajo de los extremos vividos en 2023 y 2024. Lo que pudo parecer una pausa en la tendencia ascendente, en realidad, es un recordatorio silencioso de que el calentamiento global no ha terminado.

Según El Economista, la marca histórica registrada en Turquía, con 50.5 °C, fue un símbolo ardiente de la realidad climática actual. Detrás de cada cifra, hay implicaciones tangibles: inundaciones, sequías, crisis alimentarias y sociales. Entender este contexto no es una opción, es una obligación estratégica y ética.

Julio de 2025: un mes más en la lista roja

Aunque este julio no rompió el récord absoluto, sí se consolidó como uno de los meses más calurosos de la historia, situándose solo detrás de los de 2023 y 2024. El análisis del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) confirma que la temperatura media global estuvo 0.45 °C por encima del promedio del periodo 1991-2020.

Lo más alarmante no es solo la cifra, sino la constancia del patrón. Desde hace varios años, julio ha dejado de ser un mes veraniego para convertirse en una alerta climática global. Cada año que pasa sin una reducción significativa en las emisiones, la nueva normalidad se vuelve más extrema.

Y aunque esta vez no hubo récord planetario absoluto, sí hubo una marca regional inquietante: Turquía alcanzó los 50.5 °C, algo que hubiera sido impensable hace tan solo una década.

meses más calurosos de la historia

Más allá del dato: lo que nos dice el Acuerdo de París

El Acuerdo de París fijó el límite del calentamiento global en 1.5 °C respecto a niveles preindustriales. Julio de 2025 y los 12 meses previos ya rebasaron este umbral, con un aumento de 1.53 °C. Si bien esta cifra aún no representa una media a largo plazo, es una llamada de atención ineludible.

En responsabilidad social, estos datos se convierten en ejes de acción para empresas, gobiernos y sociedad civil. No es solo una cifra: es una frontera ética que define si actuamos a tiempo o normalizamos lo irreversible.

Las metas de sostenibilidad ya no son un diferencial, sino un deber ineludible. ¿Estamos actuando con la urgencia que amerita la situación?

El costo humano del calentamiento global

Cada uno de los meses más calurosos de la historia ha dejado tras de sí un rastro de tragedias humanas. Julio de 2025 no fue la excepción: olas de calor mortales, incendios forestales fuera de control e inundaciones catastróficas afectaron a millones de personas en distintos continentes.

Estas crisis no golpean a todos por igual. Las comunidades más vulnerables, muchas veces desprovistas de acceso a servicios básicos, son las que más sufren. Para quienes impulsamos proyectos de responsabilidad social, esta desigualdad es un reto que debe abordarse con enfoque de justicia climática.

El clima extremo no es solo un fenómeno natural, es también una cuestión de derechos humanos.

meses más calurosos de la historia

¿Pausa o antesala de algo peor?

El director del C3S, Carlo Buontempo, afirmó que la “racha de récords” ha terminado por ahora. Esta aparente pausa ha sido malinterpretada por algunos como una señal de alivio, cuando en realidad podría ser solo una fluctuación temporal en una curva ascendente.

El cambio climático no se detiene porque un mes no batió récords. La acumulación de gases de efecto invernadero continúa, y con ella, la alteración del equilibrio del planeta.

La pausa no es victoria. Es una oportunidad para actuar antes de que la siguiente marca histórica llegue, inevitablemente, a golpearnos más fuerte.

La urgencia de descarbonizar: ¿vamos tarde?

El consenso científico es claro: si no se reducen drásticamente las emisiones de CO₂, los meses más calurosos de la historia serán cada vez más frecuentes. Muchos expertos ya consideran que mantenerse por debajo de los 1.5 °C es irrealista, lo que obliga a replantear metas y acelerar la acción.

Para el sector empresarial, esto significa repensar modelos productivos, inversiones y cadenas de suministro desde una lógica de neutralidad climática. Las soluciones ya existen: energías renovables, eficiencia energética, economía circular.

La pregunta ya no es qué hacer, sino cuánto estamos dispuestos a invertir para hacerlo en tiempo.

meses más calurosos de la historia

Medición, narrativa y rendición de cuentas

En el contexto de responsabilidad social, la transparencia climática se vuelve crucial. ¿Cómo medimos nuestro impacto? ¿Qué contamos al respecto? ¿Estamos rindiendo cuentas más allá del greenwashing?

Las marcas y organizaciones tienen hoy una oportunidad (y responsabilidad) de contribuir a la conciencia pública, vinculando sus acciones con los eventos globales como los meses más calurosos de la historia.

El storytelling en torno al cambio climático debe dejar de ser catastrofista y pasar a ser movilizador. No solo informar, sino inspirar transformación.

Julio de 2025 no fue el más caluroso, pero sí fue una señal más de una tendencia que ya no admite evasión. Estar entre los meses más calurosos de la historia no es un título honorífico, sino un grito del planeta.

Para quienes trabajamos desde la trinchera de la responsabilidad social, cada grado de aumento es también una medida de nuestra capacidad (o incapacidad) para actuar. La historia climática se escribe mes a mes, y aún estamos a tiempo de incidir en su desenlace.

Pero el reloj climático no perdona aplazamientos. El momento de actuar con visión, coherencia y urgencia es ahora.

Cercanía dentro del ambiente laboral para hacerlo uno de los Mejores Lugares para Trabajar® en México 2025

En tiempos donde la automatización, la eficiencia y la inteligencia artificial ocupan titulares, un valor profundamente humano está demostrando ser un diferenciador silencioso pero poderoso en el entorno laboral: la cercanía emocional entre colegas.

Según Great Place to Work® México, el 83% de los colaboradores considera que “las personas se preocupan por los demás”. No como una simple amabilidad, sino como una de las claves para tener una mejor cultura organizacional; tener confianza, empatía y conexión humana.

Una cultura que da la bienvenida desde el primer día

Pocas experiencias laborales son tan definitorias como el primer día en una empresa. ¿Te sentiste bienvenido? ¿Alguien se tomó el tiempo de explicarte cómo funcionan las cosas? ¿Notaste un interés genuino por tu integración?

En las organizaciones reconocidas por Great Place to Work®, 9 de cada 10 personas respondió que sí. Este pequeño gran gesto se correlaciona fuertemente con el orgullo de pertenecer y con la probabilidad de recomendar la empresa como un excelente lugar para trabajar. La cultura de bienvenida, muchas veces subestimada, se convierte así en una poderosa herramienta de marca empleadora.

En los últimos años, lo que distingue a estas empresas no son sus oficinas, es el compromiso real con crear entornos donde las personas puedan contar unas con otras, se sientan acompañadas al cambiar de rol o de equipo, y sepan que no están solas frente a los retos laborales.

Cercanía dentro del ambiente laboral

No es casualidad que sectores como Tecnologías de la Información (89% de los colaboradores son cercanos), Hospitalidad (87%) o Servicios Financieros (84%) destaquen por su cercanía. En industrias dinámicas y de alta exigencia, el sentido de comunidad puede ser el salvavidas emocional que sostiene el bienestar colectivo.

¿Qué está en juego si no hay cercanía?

Donde no hay cercanía, crece el aislamiento, la rotación y el estrés. Las personas se desconectan emocionalmente y los equipos operan con frialdad, sin propósito común. Una empresa puede tener talento, presupuesto e infraestructura, pero si no tiene vínculos humanos, no tiene cultura.

En contraste, las organizaciones que apuestan por la cercanía crean espacios donde las personas se sienten vistas, escuchadas y valoradas.

La cercanía no es un adorno emocional: es el tejido invisible que mantiene unidos a los equipos. Es lo que hace que alguien se quede cuando podría irse, que ayude cuando no le toca, que recomiende a su empresa no por obligación, sino por orgullo.

Alianza Multiplicando Alegrías inaugura 3 escuelas rehabilitadas en el estado de Guerrero en beneficio de más de mil alumnos

Gracias a la Alianza Multiplicando Alegrías y a la colaboración estratégica con la sociedad civil y el gobierno del estado de Guerrero, se rehabilitaron las escuelas primarias públicas Francisco I. Madero, Mariana Rodríguez del Toro y Pedro Moreno en el municipio de Acapulco de Juárez, afectadas por los huracanes, en beneficio de más de mil alumnos y sus docentes.

Las mejoras realizadas incluyeron impermeabilización de techos, colocación de luminarias, cancelería, construcción de bardas perimetrales, pintura de aulas, instalación de ventiladores y sistemas de captación de agua pluvial —una apuesta clara por la sostenibilidad—, así como la construcción de aulas didácticas, sanitarios y otros espacios clave para el aprendizaje, y fueron entregadas el pasado 4 de junio.

La Alianza Multiplicando Alegrías está conformada por Fundación CAAAREM, Fundación Chedraui, Fundación Coca-Cola México, Fundación Compartamos, Fundación Diez Morodo, Fundación Familia Bocar, Fundación Gigante, Fundación Kaluz, Niños en Alegría, Fundación Posadas, Promotora Social México, Banco Santander México y la Secretaría de Educación del Estado de Guerrero con el objetivo generar condiciones de calidad para elevar el nivel de educación en México, impactando positivamente a alumnos, docentes y beneficiarios indirectos, con la rehabilitación de las 17 escuelas primarias públicas que abarca el proyecto, impulsando la economía local mediante la generación de cerca de 50 empleos directos, fortaleciendo el desarrollo de las comunidades.

En compañía de padres de familia, alumnos, docentes y miembros de las comunidades beneficiadas, Alejandra Alemán, vocera de la alianza, dirigió unas palabras emotivas:

“Hoy estamos aquí para celebrar algo mucho más grande que una obra terminada. Celebramos la fuerza de una comunidad que se levanta, la determinación de quienes no se rinden y la generosidad de quienes creen en el poder transformador de la educación”.

Las acciones se seguirán enfocando en los municipios de Acapulco de Juárez y Coyuca de Benítez, beneficiando directamente a 4,920 estudiantes y 229 docentes, y beneficiará a más de 17,220 personas de manera indirecta, una cifra que seguirá creciendo con cada ciclo escolar.

Para conocer más sobre el trabajo y esfuerzo de “Multiplicando Alegrías” te invitamos a que visites: https://multiplicandoalegrias.org

Jóvenes mexicanos desarrollan prototipo que cosecha 30 litros de agua diarios con humedad del aire

Un grupo de estudiantes del Tecnológico de Monterrey, campus Santa Fe, desarrolló un dispositivo que podría llegar a tener la capacidad de cosechar hasta 30 litros de agua diarios a partir de la humedad del aire. Su objetivo es ofrecer una alternativa accesible para comunidades con escasez de este recurso y promover prácticas sustentables en empresas y organizaciones.

Se trata del equipo Condensación de Agua Atmosférica, conformado por Daniel Guayara, David Hernández, Iker San Juan y Santiago Caire, estudiantes de cuarto semestre del Bachelor of Industrial Engineering (BIE), quienes desarrollaron el proyecto bajo la asesoría del profesor Iván Camps, investigador de tiempo completo en el Departamento de Ciencias de la Escuela de Ingeniería y Ciencias.

Camps retó a sus estudiantes a crear dispositivos para pruebas de campo a partir de una investigación por colaboración con la UNAM sobre nanomateriales y nanotecnologías de superficies en la que él ya trabajaba.

El resultado fue un dispositivo que condensa el agua presente en el medio ambiente en fase vapor hasta alcanzar el punto de rocío, logrando obtener agua en fase líquida. Mediante un sistema automatizado con sensores y microcontroladores, capaz de operar las 24 horas del día, los 365 días del año, y adaptarse a distintas condiciones climáticas. El agua recolectada podría utilizarse para la higiene personal, el aseo y otros usos, pero no para consumo humano.

Condensación de Agua Atmosférica

“Han logrado integrar un sistema de monitoreo y control basado en sensores y programación en Arduino, que les permite operar el equipo en tiempo real y de forma continua. La capacidad modular del prototipo lo hace adaptable a diferentes contextos y necesidades de agua”, destacó Camps, quien forma parte de la Iniciativa de Semiconductores en Nanotecnología en el Tec de Monterrey.

La propuesta ya ha sido reconocida en diversas competencias: ganó el primer lugar en la etapa regional del Hult Prize 2025 y participará en la fase nacional en Monterrey. Asimismo, el equipo participó en IncMTY y en el Xignux Challenge, donde destacó por su desempeño y por el impacto social que persigue, especialmente considerando la fase académica en la que se encuentran los jóvenes.

Los estudiantes planean consolidar su emprendimiento a lo largo de su carrera, buscando aliados que les permitan escalar la producción y llevar el prototipo a pruebas de campo en comunidades que actualmente enfrentan una severa escasez de agua.

Crecimiento con propósito: sostenibilidad en la cadena de suministro

Por Samantha Rodríguez, Senior Manager, Sustainability CHEP LatAm

En un entorno cada vez más cambiante e interconectado, las cadenas de suministro deben ser no solo eficientes y resilientes, sino también generar un impacto ambiental y social positivo. Estos objetivos no se excluyen, sino que se potencian mutuamente. Las empresas que integran la sostenibilidad en el centro de sus operaciones están mejor posicionadas para liderar, ya que hoy la sostenibilidad no es una concesión, sino una estrategia clave de crecimiento.

Lejos de ser un centro de costos, la sostenibilidad se ha convertido en un catalizador estratégico para la creación de valor dentro de las cadenas de suministro. Al integrarse en las operaciones, impulsa la eficiencia, fortalece la resiliencia financiera y ambiental, y permite a las empresas adaptarse con agilidad a regulaciones, cambios en el mercado, eventos inesperados y exigencias de los inversionistas. En un mundo marcado por la incertidumbre, estas capacidades son esenciales. Las compañías que lideran en sostenibilidad no solo gestionan mejor el riesgo, sino que también marcan el ritmo del mercado, atrayendo con mayor fuerza a clientes, talento y capital.

economía circular

Un propósito sólido de sostenibilidad fortalece el valor de marca y genera alineación con socios e inversores que buscan proveedores comprometidos con objetivos ambientales y sociales, especialmente aquellos que contribuyen a metas de cero emisiones netas y reportes ESG con impacto medible. El informe sobre el estado de la sostenibilidad de la cadena de suministro 20241 del Centro de Transporte y Logística del MIT (MIT CTL) y el Consejo de Profesionales de la Gestión de la Cadena de Suministro (CSCMP) destaca la creciente presión de los inversores sobre las empresas para mejorar sus prácticas de sostenibilidad y la alineación de los socios de la cadena de suministro con los objetivos. Estos cambios no son menores, están cambiando por completo las reglas del juego.

La economía circular en acción

La economía circular es un modelo comprobado que genera beneficios tanto comerciales como ambientales. Prácticas como el uso compartido, reparación y reutilización de pallets y contenedores bajo esquemas de “pooling” reducen significativamente residuos, emisiones y costos, al tiempo que mejoran la eficiencia operativa. De acuerdo con una encuesta reciente de Gartner, el 74% de los líderes de la cadena de suministro esperan que las ganancias aumenten hasta 2025 como resultado de la aplicación de estrategias de economía circular2. Al combinar circularidad con colaboración a lo largo de la cadena de valor y el uso de herramientas digitales para monitorear recursos, emisiones y rendimiento, las empresas pueden tomar decisiones más inteligentes, optimizar flujos y avanzar en sus metas de descarbonización. Además, la innovación y la adaptación temprana a regulaciones climáticas emergentes no solo fortalecen la resiliencia empresarial, sino que también ofrecen ventajas competitivas en un entorno cada vez más exigente. 

economía circular

Del Net Zero a la regeneración

La sostenibilidad empresarial está evolucionando de una estrategia de mitigación a una de impacto positivo, donde las cadenas de suministro no solo reducen su huella, sino que restauran activamente el capital natural y promueven la biodiversidad y el bienestar social. Este cambio, que une propósito e innovación, representa una oportunidad clave para construir sistemas resilientes y regenerativos. A través de una mentalidad circular, el uso inteligente de datos y la colaboración a lo largo de la cadena de valor, las empresas pueden alinear sostenibilidad y rendimiento, generando un crecimiento inclusivo que transforma lo posible en realidad.

Zara da marcha atrás: elimina fotos tras quejas por promover delgadez extrema

Zara, una de las marcas más influyentes del fast fashion global, ha vuelto al centro de la polémica. Esta vez, no por su cadena de producción, sino por las imágenes publicitarias que mostraban a modelos con una apariencia extremadamente delgada. Las críticas no tardaron en llegar, y con ellas, la intervención de la Autoridad de Normas Publicitarias del Reino Unido (ASA).

De acuerdo con El País, las imágenes, consideradas “irresponsables” por promover un ideal corporal poco saludable, obligaron a la marca a retirar las fotografías y revisar sus criterios de publicación. Aunque Zara aseguró haber cumplido con los estándares médicos establecidos por organismos especializados, la controversia reabre un debate necesario sobre el rol ético de las marcas en la representación del cuerpo humano.

La polémica: ¿imágenes o ideales peligrosos?

Las imágenes que encendieron las alarmas mostraban a las modelos de Zara con clavículas prominentes y rostros que algunos calificaron como “demacrados”. No se trató de un error aislado: eran parte de una campaña rotativa en la web oficial.

Aunque la empresa aclaró que ambas modelos contaban con certificados médicos de buena salud, la queja de una ciudadana ante la ASA llevó al organismo a prohibir dos de los anuncios y exigir medidas correctivas. El argumento fue claro: los anuncios eran irresponsables y no debían volver a difundirse.

Zara reaccionó retirando las imágenes, pero la conversación pública ya estaba en marcha. La pregunta que quedó en el aire fue: ¿hasta qué punto una marca es responsable de los cuerpos que decide visibilizar?

Imagen obtenida de El País

¿Buena salud o buena imagen?

Inditex, matriz de Zara, aseguró haber actuado conforme a las recomendaciones del informe Fashioning a Healthy Future, en particular, la que solicita certificados médicos para confirmar la salud de las modelos.

Sin embargo, el dilema no radica solo en un diagnóstico médico, sino en cómo esos cuerpos son percibidos socialmente y qué mensaje envían. Un cuerpo saludable no necesariamente comunica una imagen saludable en ciertos contextos visuales.

Aquí entra el componente de la responsabilidad social empresarial: incluso cumpliendo con requisitos técnicos, ¿es suficiente cuando se trata de influir en millones de consumidores, muchos de ellos jóvenes?

Modelos de Zara y la representación del cuerpo en la moda

Este no es un caso aislado. Las modelos de Zara —y de muchas otras marcas— se han convertido en reflejo de los estándares estéticos que el sector impone y reproduce. La elección de un cuerpo delgado, posado en ángulos que resaltan huesos y ausencia de curvas, perpetúa un ideal excluyente.

https://twitter.com/euronewses/status/1953071128315896106

La industria ha comenzado a cambiar, lentamente, hacia una representación más diversa, pero episodios como este demuestran que aún hay mucho por avanzar. La responsabilidad de las marcas no termina en la pasarela ni en un certificado médico.

Hoy, las marcas enfrentan consumidores más informados y críticos, que demandan coherencia entre lo que se vende y lo que se representa.

El papel de los organismos reguladores

La intervención de la ASA fue decisiva. La autoridad determinó que las imágenes resultaban inapropiadas por insinuar que una apariencia extremadamente delgada es deseable. Esto marca un precedente importante para la regulación publicitaria en moda.

Zara no recibió quejas directas de sus clientes, lo que refuerza la relevancia de contar con organismos independientes que actúen de oficio cuando se vulneran estándares éticos.

Este tipo de controles no solo regulan contenidos, también impulsan un cambio en las políticas internas de las marcas. La industria necesita más vigilancia activa y menos autocomplacencia.

modelos de Zara

Transparencia y reputación: ¿hasta dónde llegan las disculpas?

Zara explicó que las imágenes no habían sido retocadas, salvo pequeños ajustes de iluminación. También aseguró que se trataba de una misma modelo que ha trabajado con otras marcas reconocidas.

Sin embargo, lo que está en juego no es solo la edición de una fotografía, sino la coherencia entre el discurso de la marca y su impacto social. La transparencia en la explicación fue oportuna, pero no necesariamente suficiente.

En términos de reputación, actuar después del señalamiento ya no es una estrategia eficaz. Las marcas deben anticiparse y revisar sus procesos con una mirada ética desde el principio.

Una oportunidad para liderar con el ejemplo

Zara tiene los recursos, la influencia y la visibilidad global para convertirse en una referente de responsabilidad social en la moda. Este incidente puede convertirse en una oportunidad si la marca decide dar un paso adelante.

El primer paso está dado: retirar las imágenes. Pero el verdadero reto es preguntarse por qué se aprobaron en primer lugar. ¿Qué filtros internos fallaron? ¿Qué criterios se priorizaron al elegir las imágenes?

modelos de Zara

Revisar las decisiones estéticas desde una perspectiva ética no debería ser un acto reactivo, sino parte integral de la gestión de la marca.

El caso de las modelos de Zara vuelve a poner sobre la mesa un tema central para quienes trabajamos en responsabilidad social: la representación importa. No basta con cumplir normativas médicas si el mensaje visual promueve ideales de belleza dañinos.

Las marcas tienen el poder —y por tanto la responsabilidad— de construir nuevos referentes. En tiempos donde los valores pesan tanto como los productos, actuar con ética y sensibilidad ya no es opcional: es parte del negocio.

Negocios con causa: ¿realmente generan más lealtad del cliente?

En un mundo donde los consumidores tienen acceso a miles de opciones con un solo clic, las marcas enfrentan el reto de diferenciarse no solo por la calidad de sus productos, sino por su propósito. Los negocios con causa han ganado terreno al ofrecer más que un bien o servicio: ofrecen una narrativa con sentido, una promesa de impacto positivo. Pero, ¿es suficiente con tener un propósito para ganar el corazón del cliente?

Este fenómeno no es nuevo, pero su relevancia ha crecido conforme las nuevas generaciones —especialmente millennials y centennials— priorizan los valores detrás de sus decisiones de compra. Sin embargo, aún persiste la duda: ¿la estrategia de integrar una causa social realmente genera lealtad a largo plazo o solo es una moda pasajera? Para responder, exploramos experiencias, estudios y retos que enfrentan las marcas con propósito.

El auge de los negocios con causa

Los negocios con causa han pasado de ser una tendencia emergente a una estrategia central en muchas industrias. Desde marcas de ropa que donan un porcentaje de sus ganancias hasta empresas de tecnología que desarrollan soluciones para poblaciones vulnerables, el propósito se ha convertido en un diferenciador clave.

Esta evolución ha sido impulsada por consumidores más informados y exigentes. Ya no basta con ofrecer calidad y buen precio: el cliente quiere saber qué hay detrás de la marca, cómo opera, a quién beneficia y si su impacto es real o solo marketing.

La autenticidad se ha vuelto esencial. Las marcas que han logrado conectar genuinamente con sus causas han visto recompensas: mayor visibilidad, engagement y, sí, lealtad. Pero no todas logran ese equilibrio sin caer en el greenwashing o el purpose-washing.

negocios con causa

Más allá del branding: la causa como parte del ADN

Los negocios con causa más exitosos son aquellos que no utilizan la responsabilidad social como un accesorio, sino como parte integral de su modelo de negocio. Cuando la causa está alineada con la esencia de la marca, la comunicación se vuelve natural y poderosa.

Un ejemplo es Patagonia, cuya postura ambiental forma parte de cada decisión empresarial. Su activismo es coherente con sus productos, sus políticas internas y su cultura organizacional. Este tipo de coherencia construye confianza y fidelidad.

Por el contrario, cuando una empresa adopta una causa sin un compromiso real, los consumidores lo detectan. Y lo castigan. La lealtad se convierte entonces en escepticismo.

El cliente leal no nace, se construye

Numerosos estudios han demostrado que los consumidores están dispuestos a pagar más o cambiar de marca si esta respalda una causa con la que se identifican. Pero eso no significa que la lealtad surja de inmediato.

Se necesita tiempo, consistencia y acciones concretas para transformar una compra ocasional en una relación duradera. Las campañas deben ir más allá de la emocionalidad momentánea y traducirse en cambios reales, medibles y sostenidos.

Los negocios con causa deben invertir en transparencia, medición de impacto y diálogo constante con sus públicos. Solo así podrán construir una comunidad de clientes que no solo compre, sino que también recomiende y defienda la marca.

negocios con causa

¿Cuándo la causa deja de sumar y empieza a restar?

Aunque parezca paradójico, una causa mal gestionada puede generar el efecto contrario al deseado. Esto ocurre cuando la narrativa no es clara, no se respalda con acciones tangibles o se siente oportunista.

El consumidor actual es escéptico por naturaleza. Investiga, compara y señala incongruencias con rapidez. Casos como los de empresas que apoyan el medio ambiente pero contaminan en sus procesos muestran que la reputación puede caer con la misma velocidad con la que se construyó.

Por eso, los negocios con causa deben ser extremadamente cuidadosos al elegir sus alianzas, mensajes y estrategias. Una causa no puede usarse como escudo para prácticas cuestionables.

Medir el impacto: la pieza que muchas marcas olvidan

Una de las razones por las que algunos negocios con causa no logran generar lealtad es la falta de indicadores claros de impacto. Decir “ayudamos a la comunidad” ya no es suficiente: se necesita mostrar cómo, cuándo, cuántas personas se beneficiaron y con qué resultados.

Las herramientas de medición de impacto social permiten traducir las buenas intenciones en cifras comprensibles y compartibles. Y esto es clave para construir confianza. Una marca que demuestra, con datos, su compromiso, se diferencia automáticamente del resto.

negocios con causa

Además, compartir estos resultados fortalece la relación con clientes y aliados, generando un círculo virtuoso de colaboración y visibilidad.

Casos que inspiran, pero también enseñan

En México y América Latina hay múltiples ejemplos de negocios con causa que han transformado su comunidad y fidelizado a sus consumidores. Desde cafeterías que emplean a personas en situación de calle hasta marcas de belleza que capacitan a mujeres en zonas rurales.

Estos casos demuestran que no se necesita ser una gran empresa para tener un gran impacto. Lo fundamental es la coherencia, el seguimiento y la claridad en la comunicación.

También nos enseñan que el camino no está exento de errores, pero que cada paso bien dado suma a la construcción de una marca confiable y querida.

negocios con causa

El futuro pertenece a las marcas con alma

Los negocios con causa tienen una ventaja competitiva clara, pero solo si su compromiso es real, transparente y sostenido en el tiempo. La lealtad del cliente no se compra con una campaña emotiva, se construye con acciones consistentes que resuenen con sus valores.

En un entorno saturado de mensajes, los consumidores buscan marcas auténticas. Aquellas que entienden que su propósito no es una estrategia de marketing, sino una forma de hacer empresa.

Porque cuando una causa se convierte en cultura empresarial, deja de ser un recurso publicitario y se transforma en el motor de un cambio genuino. Y eso, en términos de lealtad, vale más que cualquier promoción.

¿Gravar las remesas? La medida de EE.UU. que podría empujar a millones a la pobreza

0

Un nuevo impuesto del 1% sobre el dinero que los migrantes envían a sus países de origen podría cambiar drásticamente la vida de millones de familias en situación de vulnerabilidad. La medida, promovida como parte del “Gran y Hermoso Proyecto de Ley” del expresidente Donald Trump, pretende recaudar miles de millones para EE.UU., pero a costa de una fuente crítica de ingresos en países en desarrollo.

A partir de enero, gravar las remesas no solo será una realidad legal en Estados Unidos, sino también un desafío social y económico de gran escala. Las remesas, que en muchos países superan ampliamente a la ayuda internacional, son el sustento de millones de personas. Quitarles una parte, por mínima que parezca, significa poner en riesgo alimentos, salud y educación, comparte eco-business.

Remesas: mucho más que dinero

Para comprender el impacto de gravar las remesas, primero hay que entender su valor. Las remesas no son simples transferencias monetarias: son un salvavidas. En países como México, Guatemala o Haití, ese dinero permite pagar alimentos, medicinas y educación.

La ONU estima que los migrantes envían entre 200 y 300 dólares cada mes o bimestre. Puede parecer poco, pero en contextos de pobreza estructural, esa cantidad representa la diferencia entre subsistir y caer en la miseria.

Según el think tank ODI Global, las remesas tienen mayor alcance que muchos programas de ayuda social, pues llegan directamente a los hogares más necesitados, sin intermediarios y con rapidez.

La doble carga para los migrantes

Gravar las remesas equivale a aplicar una doble imposición. Los migrantes ya pagan impuestos en el país donde trabajan, y ahora se les quiere cobrar nuevamente al enviar dinero a sus familias. Esta decisión desconoce la contribución económica y social de estas personas en ambos extremos del sistema.

El Centro para el Desarrollo Global advierte que esta medida afectará a 48 millones de residentes en EE.UU. nacidos en el extranjero. Muchos de ellos desempeñan trabajos esenciales mal remunerados y, aun así, envían dinero a casa con regularidad.

Con este nuevo impuesto, se penaliza la solidaridad familiar y se institucionaliza una barrera más para quienes ya viven en condiciones de desigualdad y precariedad.

México: epicentro del impacto

México es el segundo mayor receptor de remesas en el mundo, solo detrás de India. En 2024, recibió cifras récord, pero también experimentó la mayor caída en casi 13 años, atribuida a un endurecimiento de las políticas migratorias.

Con la nueva ley, se calcula que el país perderá alrededor de 1.500 millones de dólares anuales por gravar las remesas. Es una cifra alarmante si se considera que millones de familias mexicanas viven gracias a esos envíos.

Este impacto llega en un momento en el que la ayuda internacional también está disminuyendo, lo que agrava aún más la vulnerabilidad estructural de comunidades enteras.

Un golpe silencioso a la cooperación internacional

La ayuda extranjera cayó en 2024 por primera vez en seis años, y se prevé que siga disminuyendo. Las remesas, que ya superan por cuatro veces el monto de esta ayuda, se han convertido en el nuevo eje de supervivencia económica para muchos países.

Gravar las remesas es, en este contexto, una medida regresiva que llega justo cuando el sistema internacional más debería estar reforzando su compromiso con el desarrollo sostenible.

En términos de responsabilidad social, el impuesto refleja una desconexión entre las decisiones de política fiscal y los principios de justicia global. En lugar de fortalecer los lazos de cooperación, se profundiza la brecha entre el norte y el sur global.

remesas

Los países más vulnerables

No solo México está en riesgo. Guatemala, India, Filipinas, El Salvador, Liberia y Haití también verán reducidos sus ingresos por remesas, en algunos casos de forma devastadora.

En Haití, por ejemplo, el gravamen podría reducir un 0,31% del ingreso nacional bruto (INB), en un país donde más de la mitad de la población ya sufre escasez de alimentos. En Liberia, la cifra ronda el 0,16%, que se suma al 2% que perderá por recortes en la ayuda estadounidense.

Estos porcentajes, aunque parezcan pequeños, tienen un efecto multiplicador negativo en economías altamente frágiles. Cada dólar que no llega se traduce en menos alimentos, menos oportunidades y más desigualdad.

Una decisión que exige una respuesta ética

Desde una perspectiva de responsabilidad social internacional, gravar las remesas plantea un dilema ético: ¿es legítimo financiar presupuestos nacionales debilitando economías ya vulnerables?

Las empresas, organizaciones y gobiernos que trabajan en desarrollo sostenible deben alzar la voz. Las remesas son una de las formas más efectivas de redistribución global de la riqueza, y su restricción afecta directamente los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Este impuesto no solo vulnera derechos económicos, también amenaza la cohesión social en comunidades que dependen del vínculo migrante-familia para sobrevivir.

Un impuesto que cuesta vidas

La entrada en vigor del impuesto para gravar las remesas es más que una medida fiscal: es una sentencia silenciosa que pondrá en riesgo la seguridad alimentaria, la salud y el bienestar de millones.

Mientras se pretende fortalecer la economía estadounidense, se debilita la resiliencia de países que ya cargan con múltiples crisis. Esta decisión, lejos de ser técnica, es profundamente política y exige una respuesta ética y humanitaria.

Gravar las remesas no solo es económicamente injusto. Es, ante todo, una medida socialmente insostenible que podría empujar a millones de personas a una pobreza aún más profunda.