Liderazgo empático: la nueva competencia clave para la sostenibilidad interna

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Durante años, el liderazgo empresarial se midió por la capacidad de obtener resultados, tomar decisiones rápidas y mantener la rentabilidad. Sin embargo, en un contexto donde las empresas enfrentan desafíos sociales, ambientales y humanos cada vez más complejos, ha emergido un nuevo paradigma: el liderazgo empático. Este enfoque redefine la forma en que las organizaciones se relacionan con sus colaboradores y su entorno interno, priorizando la comprensión, la escucha activa y la conexión humana.

El liderazgo empático no es una tendencia pasajera; se ha convertido en una competencia esencial para construir culturas organizacionales sostenibles y resilientes. Las compañías que lo integran logran mayor cohesión interna, reducen la rotación de personal y fortalecen su reputación como lugares de trabajo responsables. En un mundo donde el propósito y el bienestar son tan importantes como la productividad, liderar con empatía es, hoy más que nunca, un imperativo estratégico.

El cambio de paradigma en la gestión humana

El modelo de liderazgo tradicional, basado en la autoridad y el control, ha demostrado ser insuficiente para responder a los retos actuales. Las nuevas generaciones buscan líderes que comprendan sus emociones, reconozcan su valor y fomenten entornos colaborativos. Aquí es donde el liderazgo empático se convierte en un diferenciador esencial: un líder empático no solo gestiona personas, sino que las inspira.

Este tipo de liderazgo surge como respuesta al agotamiento emocional y la falta de sentido de pertenencia que predominan en muchas organizaciones. Escuchar genuinamente a los equipos, validar sus experiencias y mostrar interés real por su bienestar se traduce en mayor compromiso y productividad.

Las empresas más avanzadas en sostenibilidad interna entienden que cuidar el ambiente laboral no es un lujo, sino una inversión en su propio capital humano. Así, el liderazgo empático se consolida como una herramienta de resiliencia y continuidad corporativa.

Empatía como estrategia de sostenibilidad

El liderazgo empático no solo mejora el clima laboral, también impulsa los objetivos de sostenibilidad interna. Un líder empático reconoce las interconexiones entre bienestar, productividad y propósito, entendiendo que no puede existir desarrollo sostenible sin una cultura organizacional sana.

Al poner a las personas en el centro, las empresas fortalecen su capacidad de adaptación frente a crisis económicas o sociales.

La empatía se convierte en una ventaja competitiva porque fomenta la confianza, reduce conflictos y crea redes de colaboración más sólidas.

En este sentido, las políticas de sostenibilidad interna no deberían limitarse a métricas o reportes, sino incluir prácticas de liderazgo humano, formación emocional y espacios de escucha activa. La sostenibilidad comienza con la forma en que se lidera.

El vínculo entre bienestar y productividad

Diversos estudios muestran que los equipos liderados con empatía registran niveles más altos de satisfacción y desempeño. No se trata de un enfoque “blando”, sino de una estrategia inteligente para gestionar talento. El liderazgo empático reconoce que los resultados sostenibles provienen de personas emocionalmente equilibradas y motivadas.

Cuando los colaboradores se sienten comprendidos, aumenta su sentido de propósito y compromiso. En cambio, la falta de empatía genera desconexión y rotación, afectando la productividad y la reputación corporativa.

Así, las empresas que invierten en la formación de líderes empáticos observan un retorno tangible: menos ausentismo, mayor innovación y una cultura laboral que atrae y retiene talento de manera natural.

La empatía como catalizador de la diversidad e inclusión

Un líder empático es capaz de reconocer y valorar las diferencias, no como obstáculos, sino como fuentes de aprendizaje y creatividad. En entornos diversos, el liderazgo empático permite construir puentes entre distintas perspectivas y fomentar la colaboración genuina.

Este tipo de liderazgo impulsa una cultura inclusiva que va más allá de la representación numérica. Escuchar las experiencias de grupos subrepresentados, cuestionar los sesgos inconscientes y crear espacios seguros para el diálogo son acciones que nacen de la empatía aplicada.

Por ello, integrar empatía y diversidad no es solo una cuestión ética, sino también estratégica: las empresas más inclusivas son las que mejor se adaptan a los cambios del mercado y a las expectativas sociales contemporáneas.

Desarrollar empatía: un proceso consciente

Aunque algunos líderes parecen tener una inclinación natural hacia la empatía, en realidad se trata de una habilidad que puede cultivarse. El liderazgo empático se fortalece a través de la autoconciencia, la formación emocional y la práctica constante de la escucha activa.

Implementar programas de desarrollo humano, coaching y talleres de comunicación no violenta puede marcar una diferencia significativa.

Estos espacios permiten a los líderes identificar sus propios sesgos y comprender las emociones de los demás sin juicios.

Además, las organizaciones deben respaldar este cambio con estructuras y políticas que fomenten la empatía: flexibilidad laboral, evaluaciones de bienestar y liderazgo basado en propósito.

Del discurso a la acción: empatía organizacional

Adoptar el liderazgo empático implica una transformación cultural. No basta con promover valores en los comunicados internos; la empatía debe reflejarse en las decisiones diarias, los incentivos, y la forma en que se gestionan los conflictos.

Un liderazgo verdaderamente empático se demuestra cuando se prioriza el bienestar de las personas incluso ante presiones externas o metas de corto plazo. Las organizaciones que logran mantener este equilibrio son las que construyen sostenibilidad desde adentro.

En última instancia, la empatía colectiva genera cohesión y sentido de propósito, transformando a las empresas en comunidades resilientes capaces de prosperar a largo plazo.

El liderazgo empático es mucho más que una habilidad interpersonal: es una estrategia de sostenibilidad interna que redefine el éxito organizacional. En un entorno donde las empresas son evaluadas no solo por lo que producen, sino por cómo lo hacen, liderar con empatía se convierte en el nuevo estándar de responsabilidad corporativa.

Al poner a las personas en el centro, las organizaciones no solo fortalecen su cultura, sino que se preparan para los desafíos del futuro. Porque en el fondo, toda transformación sostenible comienza con algo profundamente humano: la capacidad de entender y cuidar a los demás.

¿Retroceso ambiental? Nestlé abandona la alianza para reducir emisiones

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Nestlé anunció recientemente su salida de la Dairy Methane Action Alliance, una alianza para reducir emisiones enfocada en limitar el impacto del metano en la ganadería lechera. 

De acuerdo con información de El Economista, el metano, un gas de efecto invernadero, es casi 30 veces más potente que el dióxido de carbono, y la agricultura es responsable de cerca del 40% de las emisiones humanas de este gas, por lo que el movimiento de Nestlé, pese a su papel como parte de la industria alimentaria, ha sorprendido a muchos.

La decisión de Nestlé se produce en un contexto global de cuestionamiento de iniciativas ambientales, mientras otros sectores también revisan su participación en programas climáticos. Aunque la compañía asegura que continuará trabajando para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mantiene su compromiso de cero emisiones netas para 2050, su salida representa un golpe a los esfuerzos colectivos de la alianza.

Nestlé deja la alianza para reducir emisiones

La Dairy Methane Action Alliance se lanzó en diciembre de 2023 con miembros como Danone, Kraft Heinz y Starbucks, quienes se comprometieron a medir, divulgar y reducir las emisiones de metano de sus cadenas de suministro. La alianza busca establecer estándares claros y fomentar la transparencia en un sector clave para el cambio climático.

Nestlé no explicó públicamente las razones de su retiro, pero aseguró que revisa regularmente su pertenencia a organizaciones externas y que mantiene su compromiso con la sostenibilidad. La compañía ha logrado reducir casi un 21% sus emisiones de metano desde 2018, según su declaración no financiera de 2024.

Expertos señalan que la salida de un actor tan relevante puede afectar la credibilidad y el impulso de la alianza, especialmente en un contexto global donde el calentamiento climático requiere esfuerzos coordinados entre corporaciones y gobiernos.

El abandono también coincide con tendencias más amplias de revisión de compromisos climáticos por parte de grandes empresas y bancos, lo que genera preocupación sobre la efectividad de las alianzas voluntarias frente a las crisis ambientales.

Impacto del metano en el cambio climático

El metano es un gas de efecto invernadero particularmente dañino debido a su alta capacidad de retener calor. Su potencia es casi 30 veces superior a la del dióxido de carbono, lo que lo convierte en un objetivo prioritario en la lucha contra el calentamiento global.

En la ganadería, el metano proviene principalmente de la digestión del ganado y del manejo de estiércol. Por ello, iniciativas como la Dairy Methane Action Alliance buscan reducir estas emisiones de manera estructurada y medible, contribuyendo a limitar el aumento de la temperatura global.

La reducción de metano no solo beneficia al clima, sino que también puede generar eficiencia en la producción y mejorar la reputación de las empresas ante consumidores cada vez más conscientes de la sostenibilidad.

Sin embargo, la salida de Nestlé pone en evidencia que los compromisos voluntarios dependen de la continuidad de la participación de grandes actores y de la presión pública para que los resultados se mantengan.

alianza para reducir emisiones

Retos y críticas ante la salida de Nestlé

La decisión de Nestlé ha sido criticada por organismos ambientales y expertos, que consideran que abandonar la alianza podría debilitar la acción colectiva en un momento crítico para el clima. La coordinación entre empresas es clave para establecer estándares, compartir mejores prácticas y generar impacto tangible.

Algunos analistas destacan que la compañía aún mantiene su meta de cero emisiones netas para 2050, pero advierten que los compromisos individuales pueden ser menos efectivos que la colaboración entre múltiples actores del sector.

El contexto político y económico global, incluyendo cambios en políticas climáticas en países como Estados Unidos, también influye en la decisión de las empresas de revisar su participación en alianzas ambientales.

Por otro lado, Nestlé subraya que continuará implementando medidas para reducir emisiones en sus cadenas de suministro, mostrando que la acción individual todavía puede generar avances, aunque la escala colectiva de la alianza se vea afectada.

Perspectivas y próximos pasos

La salida de Nestlé plantea la necesidad de fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas y evaluación dentro de la alianza para reducir emisiones. Garantizar transparencia y resultados verificables será clave para mantener la confianza de la sociedad y de otros miembros corporativos.

Al mismo tiempo, el sector enfrenta el reto de demostrar que las reducciones de metano son viables y sostenibles sin depender exclusivamente de la participación de grandes corporaciones. La innovación tecnológica y los programas de eficiencia en la ganadería serán esenciales para alcanzar los objetivos climáticos.

Expertos sugieren que las alianzas voluntarias deben complementarse con regulaciones más estrictas y políticas públicas que incentiven la reducción de emisiones, asegurando que los avances no queden condicionados a la voluntad de actores individuales.

Finalmente, la situación recuerda que la lucha contra el cambio climático requiere un equilibrio entre compromisos corporativos, cooperación internacional y supervisión regulatoria, elementos esenciales para generar impactos reales y sostenibles.

alianza para reducir emisiones

El desafío de mantener la acción climática colectiva

La salida de Nestlé de la alianza para reducir emisiones representa un llamado de atención sobre la fragilidad de los compromisos voluntarios en la acción climática. Aunque la empresa mantiene sus metas individuales, el impacto colectivo de la alianza podría verse disminuido si otros actores siguen esta tendencia.

A largo plazo, asegurar la efectividad de estas iniciativas dependerá de la combinación de participación empresarial constante, transparencia y políticas públicas robustas. Solo mediante la colaboración sostenida y la rendición de cuentas será posible mitigar las emisiones de metano y enfrentar de manera efectiva el calentamiento global.

Qué es el green colonialism

Hablar de sostenibilidad suele evocar imágenes de progreso, innovación y esperanza. Sin embargo, detrás de algunos discursos verdes se esconde una realidad más compleja: la reproducción de relaciones desiguales entre el Norte y el Sur Global. Comprender qué es el green colonialism implica mirar más allá de los proyectos ecológicos para identificar cómo ciertas prácticas, en nombre del medio ambiente, perpetúan estructuras históricas de poder.

Desde parques eólicos en territorios indígenas hasta megaproyectos de minería “verde”, el fenómeno revela una paradoja: el mismo sistema que busca salvar al planeta puede estar oprimiendo a las comunidades que históricamente han vivido en equilibrio con él. Entender qué es el green colonialism es una necesidad para construir soluciones sostenibles, justas y verdaderamente inclusivas.

Raíces históricas del concepto

El término green colonialism surge para describir cómo las potencias globales trasladan sus estrategias ambientales a otros territorios, a menudo sin considerar las realidades locales. En esencia, qué es el green colonialism puede entenderse como una forma moderna de dominación que utiliza el discurso ecológico para legitimar el control de recursos, tierras o políticas energéticas.

Durante la expansión colonial tradicional, el argumento era “civilizar”. Hoy, el argumento es “descarbonizar”. La narrativa cambia, pero la lógica de poder persiste. Los países del Norte Global, que históricamente generaron la mayor parte de las emisiones, ahora buscan soluciones “verdes” que requieren grandes extensiones de tierra, minerales y energía, muchas veces ubicados en el Sur Global.

En esta nueva fase, la sostenibilidad se convierte en una moneda geopolítica. Mientras algunas regiones prosperan con la transición energética, otras enfrentan desplazamientos, pérdida de autonomía y explotación bajo una nueva bandera: la del ambientalismo global.

El discurso verde como herramienta de poder

Uno de los rasgos más evidentes del green colonialism es la apropiación del lenguaje de la sostenibilidad para justificar políticas o inversiones que benefician principalmente a los países o corporaciones más poderosos. Saber qué es el green colonialism implica reconocer cómo se utiliza la narrativa del “cambio climático” para imponer modelos de desarrollo ajenos a las comunidades locales.

Qué es el green colonialism

Por ejemplo, proyectos de energía limpia que prometen progreso pueden terminar privatizando territorios o afectando ecosistemas vitales. Bajo la promesa de la neutralidad de carbono, se crean nuevas dependencias económicas: las regiones proveedoras de recursos se vuelven indispensables, pero no soberanas.

El discurso verde, cuando se desvincula de la justicia social, deja de ser emancipador. En lugar de generar alianzas, puede reforzar las jerarquías globales y debilitar los conocimientos tradicionales que durante siglos han garantizado la conservación ambiental.

Casos emblemáticos de green colonialism

Los ejemplos abundan en África, Asia y América Latina. En Kenya, la construcción de parques eólicos en territorios de comunidades pastoriles ha provocado desplazamientos masivos. En Chile, la extracción de litio —clave para la transición energética— ha generado conflictos con pueblos indígenas por el uso del agua. Estos casos ilustran qué es el green colonialism en la práctica: cuando el progreso de unos se edifica sobre la pérdida de otros.

También ocurre con los mercados de carbono, que permiten a los países industrializados compensar sus emisiones financiando proyectos forestales en el Sur Global. Aunque suena positivo, muchos de estos programas implican restricciones al uso tradicional de la tierra, afectando modos de vida ancestrales.

El patrón se repite: decisiones tomadas lejos de los territorios impactados, sin procesos de consulta reales. Así, la justicia ambiental se convierte en un discurso vacío si no se acompaña de una distribución equitativa del poder.

El papel de las empresas y la responsabilidad social

Para las compañías que operan con estándares ESG, comprender qué es el green colonialism es crucial para evitar caer en prácticas que aparentan ser sostenibles, pero perpetúan desigualdades. Las empresas multinacionales deben preguntarse: ¿nuestras estrategias verdes benefician realmente a las comunidades locales o solo refuerzan nuestra licencia para operar?

Una transición energética justa requiere escuchar a las comunidades, respetar sus derechos y reconocer sus saberes. Esto implica pasar de una lógica extractivista —aunque sea “verde”— a una lógica colaborativa, donde las soluciones se construyan de manera horizontal.

Las empresas con visión de futuro no buscan “compensar” impactos, sino transformarlos. En lugar de imponer soluciones, co-crean alternativas junto con los actores locales, promoviendo autonomía, resiliencia y prosperidad compartida.

Perspectivas del Sur Global y conocimientos indígenas

El conocimiento de los pueblos originarios ofrece una alternativa poderosa al modelo dominante. Ellos no necesitan aprender qué es el green colonialism: lo viven desde hace siglos. Su visión de sostenibilidad está basada en la interdependencia entre humanos y naturaleza, una filosofía que el mundo moderno apenas comienza a redescubrir.

Qué es el green colonialism

Sin embargo, sus aportes suelen ser marginados en los foros internacionales de sostenibilidad. Las comunidades locales no son escuchadas como expertas, sino como beneficiarias. Revertir este enfoque es clave para una transformación genuina: sin justicia epistemológica, no hay justicia climática.

Integrar las perspectivas del Sur Global significa reconocer que la sostenibilidad no puede definirse desde un solo punto de vista. La diversidad cultural es, en sí misma, una herramienta para enfrentar la crisis ambiental.

Hacia un nuevo paradigma de sostenibilidad justa

El reto no es solo ecológico, sino ético. Si comprendemos a fondo qué es el green colonialism, podemos evitar repetir los errores del pasado bajo una nueva retórica verde. La sostenibilidad no debe ser un privilegio exportado, sino un compromiso compartido.

Esto requiere cambiar la forma en que medimos el progreso: pasar del crecimiento económico a la regeneración social y ambiental. Las alianzas entre gobiernos, empresas y comunidades deben basarse en la transparencia, la corresponsabilidad y la equidad.

Solo así podremos construir un modelo donde lo verde no sea un color de dominación, sino un símbolo de justicia y equilibrio planetario.

Comprender qué es el green colonialism es un llamado a revisar críticamente nuestras propias prácticas de sostenibilidad. La intención de cuidar el planeta no debe servir como justificación para nuevas formas de desigualdad. La verdadera responsabilidad social exige coherencia: no se trata solo de reducir emisiones, sino de garantizar que las soluciones climáticas también sean justas, inclusivas y respetuosas de los territorios y sus habitantes.

En un mundo que se apresura hacia la transición verde, la pregunta no es si debemos actuar, sino cómo hacerlo sin repetir los patrones de dominación que hoy intentamos superar.

Holcim México lanza “Impermeabilizante con causa: un techo por la vida” para apoyar la lucha contra el cáncer de mama

En línea con su propósito de construir progreso para las personas y el planeta, Holcim México presenta la iniciativa “Impermeabilizante con Causa: Un techo por la vida”. A través de su marca de impermeabilizantes PASA, la compañía lanza una edición especial de AISLAFLEX 5+1 en color rosa, con la que cada venta se convierte en un vehículo de apoyo para la lucha contra el cáncer de mama, la principal causa de muerte por cáncer en mujeres en México.

Cada año, el país enfrenta más de 23,790 diagnósticos de cáncer de mama y alrededor de 8,034 defunciones (INEGI 2023). Ante esta realidad, Holcim México integra un modelo de negocio con propósito social en alianza con Fundación Beltrones y Casa Rosa, para financiar programas de prevención, detección y acompañamiento a pacientes y sus familias.

Acciones concretas de la iniciativa

  • Realización de 1,000 mastografías gratuitas en estados con alta incidencia de cáncer de mama: Sonora, Chihuahua y Coahuila.
  • Entrega de insumos médicos como medicamentos, prótesis externas y brasieres post-mastectomía.
  • Mejoras en Casa Rosa en Saltillo, centro que brinda hospedaje y apoyo integral a mujeres en tratamiento y a sus familias.
Impermeabilizante con Causa

Un modelo de rentabilidad responsable

La construcción es el corazón de Holcim, y el techo de un hogar representa su primera línea de protección. Con esta edición especial, la compañía demuestra cómo un producto icónico puede transformarse en un motor de impacto social. Cada cubeta simboliza la defensa no solo de un techo, sino también de la vida y la salud de miles de mujeres mexicanas.

“En Holcim México creemos que el éxito de un negocio se mide por el valor económico que genera y, al mismo tiempo, por el impacto social positivo que deja en las comunidades. Impermeabilizante con Causa es un ejemplo de cómo podemos innovar para proteger hogares y, al mismo tiempo, proteger vidas”, señaló Felipe Araiz, Director de Fundación Holcim.

Con esta iniciativa, la empresa reafirma su compromiso de vincular la innovación y la rentabilidad con causas que impactan positivamente en la sociedad.

Unicef alerta: la obesidad infantil se ha duplicado en solo 20 años

El aumento de obesidad infantil es un fenómeno que ha alcanzado proporciones alarmantes en las últimas dos décadas, afectando la salud de millones de niños, niñas y adolescentes en todo el mundo. Según Unicef, la tasa de sobrepeso y obesidad se ha duplicado en poco más de 20 años, y más de la mitad de estos menores viven en Asia y América Latina, regiones que enfrentan desafíos importantes en materia de nutrición y acceso a alimentos saludables.

Este escenario preocupa a organismos internacionales debido a las consecuencias físicas y emocionales que la obesidad puede generar en la infancia, desde enfermedades crónicas hasta dificultades sociales y educativas. El reporte más reciente de Unicef, Alimentando el negocio: cómo los entornos alimentarios ponen en riesgo el bienestar de la infancia, advierte que se ha llegado a un “punto de inflexión histórica” que demanda acciones inmediatas, como la regulación de la publicidad de productos poco saludables.

El papel de la publicidad digital y el consumo de alimentos no saludables

El aumento de obesidad infantil se ve agravado por la exposición constante de los menores a alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas. Unicef indica que el 60 % de los adolescentes de 15 a 19 años consume al menos un producto no saludable al día, mientras que el 75 % ha visto anuncios digitales de estas bebidas y alimentos.

La publicidad digital tiene un impacto particular, ya que se adapta al comportamiento en línea de los menores, mostrando anuncios personalizados y persuasivos que resultan difíciles de identificar como publicidad tradicional. Esta estrategia interactiva y continua hace que los niños se sientan tentados, presionados e incluso impotentes ante la constante promoción de estos productos.

Los expertos señalan que esta exposición contribuye directamente al aumento de obesidad infantil, al normalizar el consumo de productos con alto contenido calórico y bajo valor nutricional. En este contexto, madres, padres y cuidadores enfrentan dificultades para contrarrestar la influencia digital sobre los hábitos alimenticios de los menores.

Frente a esto, Unicef subraya la necesidad de regulaciones claras que limiten la publicidad de alimentos y bebidas ultraprocesadas, especialmente en plataformas digitales, para proteger la salud de la infancia y reducir los riesgos asociados al sobrepeso.

aumento de obesidad infantil

¿Qué factores impulsan la obesidad infantil?

El aumento de obesidad infantil no se explica únicamente por la publicidad digital; otros factores como el sedentarismo, la disponibilidad limitada de alimentos saludables y los hábitos familiares también influyen. El entorno urbano y la proliferación de productos ultraprocesados facilitan la adopción de dietas poco nutritivas desde edades tempranas.

El consumo frecuente de bebidas azucaradas y alimentos ricos en calorías, combinado con poca actividad física, crea un círculo difícil de romper. Unicef enfatiza que estas condiciones ponen a los menores en riesgo de enfermedades crónicas y afectan su desarrollo integral.

La presión social y la normalización de patrones de consumo poco saludables también contribuyen al fenómeno, generando conductas alimentarias que difícilmente se corrigen sin intervenciones estructurales.

Por ello, los expertos recomiendan intervenciones integrales que incluyan educación nutricional, regulación de publicidad y programas de promoción de actividad física, apuntando a un cambio sostenido en los hábitos infantiles.

aumento de obesidad infantil

Regulación y políticas públicas como herramientas de prevención

La evidencia señala que el aumento de obesidad infantil requiere políticas públicas contundentes que limiten el acceso y la promoción de productos poco saludables. Esto incluye marcos regulatorios claros para la publicidad, etiquetado de alimentos y disponibilidad de opciones nutritivas en escuelas y comunidades.

Unicef advierte que la publicidad digital permite a la industria influir en los menores de manera sin precedentes, utilizando técnicas atractivas que diluyen la línea entre contenido y promoción comercial. La falta de regulación deja a los niños vulnerables a mensajes persuasivos que afectan su elección alimentaria.

Además, la implementación de políticas de prevención puede generar cambios a largo plazo, disminuyendo la prevalencia de sobrepeso y obesidad y protegiendo la salud pública.

Gobiernos y sociedad civil deben trabajar juntos para crear entornos alimentarios responsables, donde los intereses comerciales no prevalezcan sobre la salud de la infancia, asegurando un futuro más saludable para las próximas generaciones.

Acción urgente frente al aumento de obesidad infantil

El aumento de obesidad infantil representa un desafío crítico para la salud global, con impactos que se extienden desde la infancia hasta la adultez. La exposición constante a publicidad de alimentos ultraprocesados, la limitada disponibilidad de opciones saludables y hábitos sedentarios contribuyen a este fenómeno.

Es fundamental que gobiernos, organizaciones internacionales y la sociedad civil trabajen de manera coordinada para establecer regulaciones, promover la educación nutricional y fomentar entornos saludables. Solo mediante acciones integrales y sostenidas será posible revertir esta tendencia y garantizar el bienestar de niñas, niños y adolescentes en todo el mundo.

¿Cómo construir una cultura de voluntariado que trascienda los eventos aislados?

El voluntariado corporativo y comunitario es mucho más que participar en un evento puntual; representa una oportunidad para generar un impacto social duradero y fortalecer la relación entre empresas, colaboradores y comunidades. Sin embargo, muchas organizaciones aún enfrentan el reto de que sus esfuerzos queden confinados a días específicos, sin que sus beneficios se mantengan en el tiempo. Construir una cultura de voluntariado implica transformar estas acciones en hábitos y valores que permeen toda la organización.

Adoptar esta cultura no solo beneficia a las comunidades, sino que también fortalece la cohesión interna de los equipos, mejora la percepción de la empresa y fomenta un compromiso auténtico entre colaboradores. Cuando el voluntariado se concibe como un proceso continuo y estratégico, los impactos positivos se multiplican, generando cambios sostenibles que van más allá del evento puntual. Esta visión plantea la necesidad de planificar, integrar y evaluar cada acción para lograr resultados duraderos.

Más allá de un evento: cultura de voluntariado sostenible

El voluntariado ofrece múltiples beneficios, desde el desarrollo de habilidades blandas y el trabajo en equipo hasta la mejora del bienestar emocional de los participantes. Sin embargo, cuando estas experiencias se limitan a un evento aislado, gran parte de su potencial se pierde, y los aprendizajes no se consolidan en la organización ni en la comunidad.

Hacer que los impactos trasciendan implica diseñar programas que generen continuidad, como seguimiento a los proyectos, medición de resultados y retroalimentación constante. Esto asegura que las comunidades reciban un apoyo sostenido y que los colaboradores perciban el valor real de su contribución.

Además, construir una cultura de voluntariado sostenible fomenta un sentido de propósito compartido, motivando a los participantes a involucrarse de manera proactiva y a replicar la experiencia en distintos contextos. La clave está en integrar el voluntariado en la estrategia de responsabilidad social de la organización, evitando que se perciba solo como una actividad aislada o simbólica.

construir una cultura de voluntariado

7 maneras de construir una cultura de voluntariado que trascienda los eventos aislados

1. Integrar el voluntariado a la estrategia organizacional

Para construir una cultura de voluntariado sólida, es fundamental que las acciones de voluntariado estén alineadas con la misión y los objetivos de la empresa. Esto permite que cada iniciativa tenga un propósito claro y genere un impacto medible tanto en la comunidad como en la organización.

Además, la integración estratégica asegura que los líderes y colaboradores comprendan la relevancia de su participación, promoviendo un compromiso más profundo y constante. Cuando el voluntariado se percibe como parte del ADN corporativo, se evita que se reduzca a un evento aislado y se consolida como un valor institucional.

2. Fomentar la participación voluntaria de manera inclusiva

Invitar a todos los colaboradores a participar, sin importar su nivel jerárquico o área de trabajo, es clave para democratizar el voluntariado. La inclusión asegura que diferentes perspectivas y habilidades se sumen a los proyectos, enriqueciendo los resultados.

Además, la participación voluntaria debe ser flexible y adaptarse a los intereses de los empleados. Esto aumenta la motivación y refuerza la idea de que el voluntariado es un espacio de contribución y desarrollo personal, y no solo una obligación puntual.

construir una cultura de voluntariado

3. Diseñar proyectos con impacto sostenible

No basta con organizar eventos puntuales; los proyectos deben planearse para generar beneficios a largo plazo. Esto incluye identificar necesidades reales de las comunidades, establecer objetivos claros y definir indicadores de éxito que permitan evaluar los resultados.

De esta manera, el impacto del voluntariado no se limita a un día de acción, sino que se extiende a lo largo del tiempo, fortaleciendo la confianza de la comunidad y demostrando que la empresa se compromete de manera seria y constante.

4. Capacitar a los voluntarios y líderes internos

Para construir una cultura de voluntariado efectiva, los colaboradores deben recibir formación sobre las causas que apoyan y las mejores prácticas para involucrarse. Esto incluye entrenamientos en habilidades blandas, trabajo en equipo y comunicación con comunidades.

La capacitación también fortalece a los líderes internos, quienes se convierten en promotores de la cultura de voluntariado y aseguran la continuidad de los proyectos. Un equipo bien preparado multiplica el impacto y fomenta la motivación de otros colaboradores.

5. Reconocer y celebrar la participación

Reconocer públicamente el esfuerzo de los voluntarios genera un efecto positivo que motiva a seguir participando. Esto puede incluir menciones en comunicados internos, certificados, eventos de agradecimiento o espacios para compartir experiencias.

El reconocimiento debe enfocarse en el impacto logrado, no solo en la participación, reforzando la idea de que cada acción contribuye a un cambio real. Así se consolida un sentido de orgullo y pertenencia que impulsa la cultura del voluntariado.

construir una cultura de voluntariado

6. Establecer alianzas con organizaciones y comunidades

Colaborar con ONGs, instituciones educativas o líderes comunitarios permite diseñar proyectos más efectivos y sostenibles. Estas alianzas facilitan el acceso a recursos, conocimiento local y experiencias que enriquecen la acción voluntaria.

Además, trabajar de manera conjunta asegura que los proyectos respondan a necesidades genuinas, evitando esfuerzos aislados o mal dirigidos. La participación comunitaria fortalece la legitimidad del voluntariado y asegura que los impactos sean duraderos.

7. Evaluar y retroalimentar los programas

Medir los resultados y aprender de cada iniciativa es esencial para que los proyectos evolucionen y mantengan relevancia. Esto incluye indicadores cuantitativos y cualitativos sobre la comunidad, los voluntarios y la organización.

La retroalimentación permite identificar áreas de mejora, reconocer logros y ajustar estrategias para que cada proyecto tenga un mayor alcance y sostenibilidad. Así, construir una cultura de voluntariado deja de ser un objetivo abstracto y se convierte en un proceso continuo de aprendizaje y mejora.

Hacia un voluntariado sostenible y transformador

Construir una cultura de voluntariado que trascienda los eventos aislados requiere visión, planificación y compromiso. No se trata solo de organizar acciones puntuales, sino de integrar el voluntariado en la estrategia organizacional, formar a los colaboradores y generar impactos sostenibles que beneficien tanto a la comunidad como a la empresa.

Cuando esta cultura se consolida, los programas de voluntariado dejan de ser experiencias aisladas y se convierten en motores de cambio social, fomentando un sentido de propósito compartido y fortaleciendo la reputación y cohesión interna de la organización. El verdadero valor del voluntariado se mide en la continuidad y el alcance de su impacto, y en cómo transforma a quienes participan y a quienes reciben la ayuda.

Plásticos de un solo uso: ONG’s presionan a Semarnat para frenar su producción

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Organizaciones ambientales han lanzado una fuerte crítica contra la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) por impulsar políticas que, según afirman, favorecen a la industria plástica bajo un modelo de economía circular mal entendido. Greenpeace, El Poder del Consumidor, Fronteras Comunes, Acción Ecológica y No es Basura denunciaron que estas acciones contravienen el mandato judicial que ordena prohibir la producción y comercialización de plásticos de un solo uso en México.

El conflicto pone de relieve la tensión entre la política ambiental, los intereses industriales y las obligaciones del Estado para garantizar un entorno saludable. Las ONG’s exigen el cumplimiento de la sentencia emitida en agosto de 2024, que reconoció la omisión del Congreso de la Unión al no legislar adecuadamente sobre este tema. Para ellas, la solución real no está en reciclar más, sino en frenar desde la raíz la fabricación de productos plásticos desechables.

El amparo que busca frenar la producción de plásticos

De acuerdo con información de Excelsior, el Vigésimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito emitió una sentencia histórica el 15 de agosto de 2024, en la que reconoció la omisión del Congreso de la Unión en legislar para prohibir los plásticos de un solo uso en México. Este fallo establece una obligación constitucional e internacional de proteger el derecho humano a un medio ambiente sano. Sin embargo, organizaciones civiles denuncian que Semarnat ha impulsado leyes contrarias a este mandato.

Entre las principales críticas, destaca que el nuevo enfoque de “economía circular” que promueve la Secretaría es, en realidad, un mecanismo para perpetuar la producción insostenible de plásticos. La senadora Maki Esther Ortiz, el diputado Sergio Carlos Gutiérrez Luna y la diputada Laura Ballesteros son algunos de los legisladores que han presentado proyectos de ley que, según las ONG’s, debilitan la regulación vigente.

Estas iniciativas posponen la prohibición de plásticos desechables hasta 2040 o excluyen materiales altamente contaminantes como el PET transparente. Además, promueven procesos como el “waste to energy” (coprocesamiento e incineración), que generan emisiones tóxicas y agravan la contaminación. Para Claudia Romero, representante de Fronteras Comunes, la única solución viable es “una ley que proteja la salud y no los intereses industriales”.

plásticos de un solo uso en México

En este sentido, las organizaciones exigen al gobierno federal cumplir con la sentencia judicial y establecer medidas concretas que prioricen la salud pública, el medio ambiente y los derechos humanos por encima de los beneficios económicos de la industria plástica.

Semarnat y la falta de transparencia en su modelo de economía circular

Otro punto de controversia radica en la falta de transparencia de la Semarnat. Las ONG’s aseguran que la Secretaría ha promovido una nueva Ley General de Economía Circular que, aunque presume haber sido consensuada con la sociedad civil y el sector privado, no ha sido publicada ni sometida a consulta abierta. Esta situación genera desconfianza, pues contradice los principios de participación ciudadana y rendición de cuentas.

Viridiana Lázaro, de Greenpeace México, advierte que esta estrategia constituye un caso evidente de greenwashing. Bajo el discurso de la economía circular, se impulsa el reciclaje y la valorización energética como supuestas soluciones al problema del plástico. Sin embargo, la evidencia científica ha demostrado que estas medidas son insuficientes para mitigar el daño ambiental.

De hecho, los procesos de incineración que suelen acompañar al reciclaje industrial generan emisiones contaminantes que afectan a comunidades cercanas y contribuyen al calentamiento global. Para las organizaciones, este modelo solo desplaza la responsabilidad hacia los gobiernos locales y los consumidores, mientras las grandes corporaciones continúan lucrando con la contaminación.

Las ONG’s exigen que cualquier legislación en materia de residuos y economía circular sea elaborada con participación pública efectiva, basada en evidencia y con objetivos claros de reducción y prohibición de plásticos, no solo de gestión de residuos.

plásticos de un solo uso en México

Polos de desarrollo industrial: el riesgo de un falso bienestar

El programa gubernamental “Polos de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar” también ha sido señalado como un ejemplo de incoherencia ambiental. Alain Castruita, vocera de la organización No es Basura, advirtió que estos polos, presentados como modelos de sostenibilidad, perpetúan los impactos negativos sobre comunidades ya afectadas por la contaminación industrial.

Este modelo refuerza la dependencia hacia la producción plástica bajo el argumento de que genera empleos y promueve el bienestar económico. Sin embargo, las organizaciones advierten que no se están considerando los efectos en la salud ni los costos sociales y ambientales que implica mantener esta estructura productiva.

Para las ONG’s, la creación de estos polos representa un retroceso en materia de justicia ambiental, pues mantiene a ciertas comunidades en condición de “zonas de sacrificio”. Allí, los impactos del coprocesamiento y la incineración se traducen en enfermedades respiratorias y degradación del suelo y el agua.

Las agrupaciones hacen un llamado a Semarnat y al Congreso de la Unión para frenar este tipo de proyectos y reemplazarlos por estrategias integrales que prioricen la prevención, la reducción de materiales y la transición hacia alternativas realmente sostenibles.

La urgencia de una legislación coherente y con enfoque en derechos humanos

El debate sobre los plásticos de un solo uso en México no solo es ambiental, sino también social y jurídico. El cumplimiento del amparo exige la creación de una ley que garantice el más alto nivel de protección ambiental posible, acorde con los compromisos internacionales asumidos por el país. Las ONG’s advierten que cualquier omisión o retraso en este sentido vulnera los derechos de las comunidades más expuestas a la contaminación.

Además, insisten en la necesidad de políticas públicas que promuevan alternativas ecológicas, incentiven la innovación y aseguren una transición justa para los sectores industriales y laborales implicados. El objetivo no es solo eliminar los plásticos desechables, sino transformar el modelo de producción y consumo hacia uno verdaderamente circular y sostenible.

plásticos de un solo uso en México

México enfrenta el reto de abandonar la dependencia del plástico, un material que simboliza la comodidad moderna, pero también la crisis ambiental contemporánea. Cumplir con el mandato judicial y responder a las demandas ciudadanas es, por tanto, una prueba de coherencia política y ética.

Las ONG’s concluyen que no puede haber economía circular sin transparencia, justicia ambiental y responsabilidad corporativa; y que la eliminación progresiva de los plásticos desechables debe ser una prioridad de Estado.

Hacia una verdadera justicia ambiental

La controversia sobre los plásticos de un solo uso en México pone en evidencia el dilema central de la política ambiental actual: ¿apostar por soluciones superficiales o por un cambio estructural? Las organizaciones civiles han dejado claro que el camino hacia la sostenibilidad no pasa por maquillar la contaminación con estrategias de reciclaje, sino por frenar la producción desde su origen.

Cumplir con el amparo, legislar con base en la ciencia y garantizar la participación ciudadana son pasos indispensables para avanzar hacia una verdadera justicia ambiental. El desafío no es menor, pero representa una oportunidad única para que México demuestre que puede ser un líder regional en la lucha contra la contaminación plástica y en la defensa del derecho a un medio ambiente sano.

¿Qué son las baterías de hielo y por qué son una opción sostenible?

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En medio del aumento de las temperaturas globales y la creciente demanda de electricidad, las empresas y organizaciones buscan soluciones que combinen eficiencia energética y sostenibilidad. Una de las alternativas más prometedoras son las baterías de hielo, sistemas capaces de almacenar energía en forma de frío y reducir significativamente el consumo eléctrico. Su implementación en hospitales, centros de datos y edificios comerciales está transformando la manera en que se gestiona la refrigeración en grandes instalaciones.

El Hospital Norton Audubon, en Kentucky, es un ejemplo emblemático: cada noche congela 280.000 litros de agua que al día siguiente sirven para climatizar sus quirófanos y salas. Este modelo no solo disminuye el gasto energético, sino que también reduce las emisiones asociadas a los sistemas tradicionales de aire acondicionado. Así, tecnologías como esta están marcando un nuevo camino hacia un futuro más sostenible y resiliente frente al cambio climático.

¿Qué son las baterías de hielo y cómo funcionan?

Para entender qué son las baterías de hielo, es necesario imaginar un sistema que utiliza la energía eléctrica de manera inteligente. Durante la noche, cuando la electricidad es más barata y la red eléctrica tiene menor demanda, el sistema congela grandes volúmenes de agua. Durante el día, ese hielo se derrite y enfría el agua que circula por las tuberías del edificio, proporcionando aire frío sin necesidad de utilizar compresores eléctricos en horas pico.

El principio de funcionamiento es simple, pero altamente eficiente: aprovechar las horas de menor costo energético para almacenar frío y usarlo después cuando la demanda es más alta. Este proceso reduce la presión sobre la red eléctrica y los costos operativos de los edificios. Además, al emplear menos electricidad durante el día, disminuye indirectamente la dependencia de fuentes de energía fósil.

Fabricantes como Trane Technologies, Nostromo Energy o Ice Energy han desarrollado versiones adaptadas para distintos entornos: hospitales, centros de datos, edificios gubernamentales e incluso hogares. En el caso del Hospital Norton Audubon, la implementación del sistema de baterías de hielo permitió reducir sus gastos energéticos en más de 278.000 dólares el primer año y ahorrar casi 4 millones desde 2016.

qué son las baterías de hielo
Fuente: AP Por: Donavon Brutus

¿Por qué las baterías de hielo son una opción más sostenible?

Las baterías de hielo representan una alternativa sostenible por varias razones clave. En primer lugar, reducen el consumo de electricidad durante las horas de máxima demanda, cuando la generación de energía suele ser más contaminante. Este desplazamiento en el uso energético disminuye la huella de carbono de los edificios y ayuda a equilibrar la red eléctrica.

Además, el hielo almacenado no requiere energía para descongelarse, lo que significa que el proceso de refrigeración se vuelve más eficiente. Esto permite que las instalaciones mantengan temperaturas seguras y confortables, especialmente en entornos críticos como hospitales o centros de datos, sin comprometer el rendimiento ni la seguridad.

Según Ted Tiffany, de la Coalición para la Descarbonización de Edificios, “almacenar energía para usos posteriores es el futuro de la red eléctrica”. En ese sentido, las baterías de hielo ofrecen una solución práctica para responder al reto del calor extremo y garantizar el acceso al aire acondicionado como una necesidad de salud pública.

Finalmente, su diseño modular y adaptable las convierte en una tecnología escalable. California, por ejemplo, se ha posicionado como el mayor mercado de esta innovación, aprovechando el hielo para compensar el uso de fuentes contaminantes al anochecer, cuando disminuye la energía solar disponible.

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Aplicaciones y ventajas de una tecnología en expansión

El uso de las baterías de hielo está ganando terreno en diversos sectores debido a su versatilidad. En hospitales como el Norton Audubon, han demostrado su capacidad para mantener condiciones óptimas en quirófanos sin depender totalmente del aire acondicionado convencional. Esto no solo reduce los costos, sino que mejora la resiliencia energética de las instalaciones médicas.

En el ámbito tecnológico, los centros de datos también se benefician de esta innovación. De acuerdo con el Departamento de Energía de EE. UU., estas infraestructuras consumieron más del 4 % de la electricidad nacional en 2023, y se prevé que esa cifra aumente hasta un 12 % para 2028. Las baterías de hielo pueden cubrir hasta el 40 % de las necesidades de refrigeración de estos espacios, ofreciendo una opción más segura que las baterías de litio, las cuales presentan riesgos de incendio.

Empresas como Nostromo Energy están desarrollando acuerdos con grandes operadores de centros de datos para instalar sistemas de almacenamiento térmico, mientras que hoteles como el Beverly Hilton ya los utilizan para reducir costos y emisiones. En el sector educativo y gubernamental, la empresa Trane Technologies ha observado un crecimiento sostenido en la demanda de esta tecnología.

Joe Raasch, de Ice Energy, destaca que este tipo de sistemas es esencial para el futuro de la red eléctrica, ya que la mayor parte de la carga energética futura dependerá de la refrigeración. En un contexto donde el cambio climático intensifica las olas de calor y aumenta la presión sobre los sistemas eléctricos, las baterías de hielo se posicionan como una solución viable, segura y alineada con los objetivos de descarbonización global.

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Innovar para enfriar sin calentar el planeta

El desarrollo y adopción de tecnologías como las baterías de hielo demuestra que la sostenibilidad no está reñida con la eficiencia. Estos sistemas transforman la manera en que los edificios consumen energía, reduciendo la dependencia de fuentes contaminantes y mejorando la estabilidad de las redes eléctricas. En un contexto de crisis climática, su implementación puede marcar la diferencia entre un consumo energético intensivo y uno verdaderamente responsable.

A medida que más sectores reconozcan su potencial, las baterías de hielo se consolidarán como un componente esencial de las estrategias de energía limpia y gestión eficiente. Su capacidad para “almacenar frío” se traduce, en realidad, en la posibilidad de enfriar los espacios sin calentar el planeta, aportando una respuesta tangible a los desafíos energéticos del siglo XXI.

México se aleja de la meta internacional de reducir  fatalidades y lesiones graves viales: Monitor de la Seguridad Vial 

Fundación Aleatica para la Seguridad Vial presenta los resultados del Monitor de la Seguridad Vial: Una Radiografía Sobre la Situación en México rumbo al 2030, un informe basado en los datos oficiales más recientes (2023) que confirma un escenario crítico: México se está alejando dramáticamente de la meta esperada de reducir al menos en un 50% las fatalidades y lesiones graves al 2030.

La situación coloca a México en una dirección preocupante: el país podría llegar a 25,434 fatalidades anuales en 2030, lo que implicaría duplicar las fatalidades actuales y aumentar un 279% por encima de la meta (6,710 fatalidades anuales para 2030) prevista para el Segundo Decenio de Naciones Unidas (2021-2030).

El reporte, en su segunda edición, muestra que en 2023 se registraron 16,489 fatalidades por hechos de tránsito, la cifra más alta desde que se tiene registro (2015) y un aumento de 6.5% respecto a 2022. Las lesiones graves también repuntaron con 43,966 casos, un incremento del 2.9% respecto al año 2022.

Motociclistas, peatones y ciclistas, los más vulnerables

El crecimiento más alarmante se encuentra en los motociclistas: tan solo en 2023 se reportaron 5,927 fatalidades, lo que representa un aumento de 13.9% respecto al año anterior. En menos de una década, la mortalidad en este grupo creció 126%.

Hoy, 7 de cada 10 fatalidades viales corresponden a motociclistas,  peatones y ciclistas, lo que confirma que los usuarios más vulnerables concentran el mayor riesgo en el tránsito.

Peligrosidad urbana

El análisis también revela que 97% de los siniestros ocurre en ciudades, lo que obliga a enfocar las políticas públicas de seguridad vial en el entorno urbano. En contraste, las autopistas muestran un mejor desempeño: los hechos de tránsito en estas vías se redujeron un 30% desde 2015. 

Esta tendencia positiva refleja una gestión más efectiva caracterizada por mayor fiscalización y control de velocidades, estándares superiores de infraestructura y señalización, así como una menor interacción con usuarios vulnerables en comparación con las zonas urbanas. Aunque los desafíos persisten, la experiencia de las autopistas evidencia que las estrategias de supervisión, diseño y regulación pueden traducirse en reducciones sostenidas de la siniestralidad.

Bosco Martí, presidente de Fundación Aleatica para la Seguridad Vial hizo un llamado urgente a la acción. “El país puede salvar más vidas si prioriza las acciones en las ciudades y coloca a los motociclistas, peatones y ciclistas en el centro de las prioridades de la política pública.” 

Y agregó: “la incidencia de Fundación Aleatica se refleja en la participación activa en el Grupo de Trabajo 4 de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, aportando evidencia y propuestas para fortalecer la normativa nacional, y somos miembros con voz y voto del Observatorio Ciudadano de Movilidad y Seguridad Vial del Estado de México y del Observatorio de Datos de Seguridad Vial de la Ciudad de México.”

Diferencias Estatales

El análisis comparativo muestra que la seguridad vial en México presenta grandes contrastes entre estados y personas usuarias. Entidades como Tabasco (23.7) y Colima (22.6) concentran las tasas más elevadas de mortalidad por cada 100,000 habitantes, especialmente entre motociclistas. En contraste, estados como el Estado de México (4.8) y Veracruz (5.7) registran las tasas más bajas, evidenciando el impacto positivo de estrategias de mitigación específicas. Estos hallazgos confirman que la reducción de fatalidades requiere intervenciones diferenciadas según territorio y tipo de usuario, con énfasis particular en los motociclistas, el grupo más vulnerable del país.

Señales positivas

Las fatalidades de ocupantes de vehículo disminuyeron 22.1% entre 2015 y 2023, y las de ciclistas se redujeron en un 2.3% entre 2022 y 2023. Este comportamiento sugiere que el fortalecimiento de la infraestructura segura —particularmente ciclovías, pero también cruces protegidos, señalización adecuada y carriles exclusivos—, combinado con una mayor fiscalización y educación vial, contribuyen a consolidar reducciones sostenidas en este grupo vulnerable.

El Monitor también advierte que en la última década, el número de motocicletas en circulación aumentó 240%, sumando más de 1.2 millones de unidades nuevas tan solo en el último año. De manera preliminar, se estima que las fatalidades entre motociclistas se han incrementado 160% en diez años y que hoy concentran cerca del 65% de todas las lesiones graves registradas en el país. Para más información consulta la hoja de datos anexaAquí

La presidencia de la COP30 lanza Maloca, abriendo una nueva era de participación climática global

Hoy, la Presidencia brasileña de la COP30 lanzó Maloca, una plataforma digital pionera diseñada para ampliar y ampliar las oportunidades de participación en la acción climática. Creada como legado de la COP30, Maloca crea un espacio inmersivo e inclusivo para el diálogo, la colaboración y la búsqueda de soluciones, garantizando que las voces de todas las regiones, especialmente del Sur Global, puedan contribuir a la definición de los resultados de las conferencias climáticas.

La iniciativa subraya las tres prioridades fundamentales de la Presidencia: fortalecer el multilateralismo, conectar el régimen climático con la vida real de las personas y acelerar la implementación del Acuerdo de París. A través de entornos virtuales interactivos, gobiernos, sociedad civil y comunidades de todo el mundo pueden reunirse, compartir soluciones y participar directamente en el proceso climático global, ampliando el alcance de la COP30 mucho más allá de Belém.

En el lanzamiento, el Embajador Presidente Designado de la COP30, André Corrêa do Lago, anunció la apertura del sistema de registro de Maloca para eventos virtuales de la COP30. Esta función permite a las organizaciones de la sociedad civil postularse para organizar debates, presentaciones y sesiones de intercambio de soluciones dentro de la plataforma, creando oportunidades para que diversos actores contribuyan directamente a la agenda climática.

Desarrollada en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Maloca está diseñada como una puerta de entrada global a la COP30. Accesible a través de su sitio web  y su aplicación móvil ( Google Play  y App Store ), elimina las barreras geográficas y de recursos, haciendo que la participación en la conferencia climática sea accesible para cualquier persona, en cualquier lugar.

“A través de la Maloca podemos asegurar que esta COP sea realmente lo más inclusiva posible y que pueda llegar a otras generaciones. Debemos infundir una nueva confianza en el multilateralismo, en las Naciones Unidas y en el hecho de que seguimos creyendo que trabajar juntos es mucho mejor y es la única solución para combatir el cambio climático”, declaró la Embajadora Corrêa do Lago, Presidenta Designada de la COP30, durante el evento de lanzamiento.

Maloca

“La expectativa de la Maloca es que quienes no puedan venir puedan acceder y tener los debates necesarios. La Maloca será el espacio donde podamos debatir muchos de estos temas, no solo durante la COP, sino a lo largo del año, siguiendo el espíritu del mutirão, permitiendo la participación desde cualquier lugar”, declaró Ana Toni, directora ejecutiva de la COP30, durante el evento de lanzamiento.

“Maloca es un paso transformador para involucrar virtualmente a millones de personas durante la Presidencia de la COP30. En el PNUD, nos complace asociarnos con Brasil para fomentar la colaboración, la innovación y el intercambio de conocimientos en el camino hacia Belém y más allá. Maloca no es solo una plataforma; amplifica voces y soluciones para cambiar el mundo a mejor”, afirmó Marcos Neto, Subsecretario General de la ONU y Director de la Oficina de Políticas y Apoyo a Programas del PNUD, durante el evento de lanzamiento.

Maloca está diseñada para que la participación sea fluida e inclusiva. Gracias a la traducción basada en IA en siete idiomas, los participantes pueden interactuar a través de fronteras y culturas en tiempo real. La plataforma puede albergar hasta 7200 eventos en 20 entornos virtuales, operando las 24 horas del día durante los 15 días de la COP30. También cuenta con Macaozinho, un asistente climático basado en IA, capacitado exclusivamente con documentos oficiales de la ONU, que proporciona información fiable y con base científica, libre de desinformación y sesgos.

El desarrollo de Maloca comenzó antes de la COP29 en Bakú, a partir de una solicitud del Embajador Corrêa do Lago para que la COP30 permitiera una mayor participación pública.

Durante la Semana del Clima de Nueva York, se utilizó en diversos eventos, como una mesa redonda sobre sostenibilidad ambiental e IA organizada por CODES (Coalición para la Sostenibilidad Ambiental Digital). En total, Maloca ya ha tenido más de 4000 accesos, con usuarios de todos los continentes.

Maloca es parte de la  Ruta a Belém , una alianza entre el PNUD en Brasil y la Secretaría de Clima, Medio Ambiente y Energía (Seclima) del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil.

Con Maloca, la COP30 no solo amplía el acceso a las conferencias climáticas, sino que también crea un nuevo modelo de participación climática global e inclusiva. Al abrir este espacio digital, la Presidencia brasileña demuestra que la lucha contra el cambio climático es de todos, en todas partes, y que el legado de la COP30 perdurará mucho más allá de Belém.

Para acceder a Maloca, visite:  http://www.routetobelem.com/maloca

Para presentar un evento:  A partir de hoy, instituciones, gobiernos y el sector privado pueden presentar propuestas para eventos relacionados con el cambio climático global y la agenda de acción de la COP30. El formulario de presentación de propuestas para eventos durante la COP30 está disponible en www.routetobelem.com/maloca y la fecha límite para las propuestas es el 12 de octubre. Las propuestas se someterán a un proceso de aprobación y los resultados se anunciarán el 19 de octubre.