¿Por qué las pymes están dejando fuera a los recién graduados del mercado laboral?

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Durante años, las pequeñas y medianas empresas han sido la principal puerta de entrada para miles de jóvenes que buscan iniciar su carrera profesional. Sin embargo, una encuesta realizada por la Facultad de Negocios LeBow de la Universidad de Drexel, muestra un cambio preocupante: las pymes planean contratar menos talento joven en 2026, lo que anticipa un escenario más restrictivo para quienes buscan su primer empleo formal.

Para las pymes, la cautela responde a presiones económicas y operativas; para los jóvenes, significa retrasos en su inserción laboral y trayectorias profesionales más frágiles desde el inicio.

Los recién graduados en el mercado laboral: menos margen para formar talento joven

Las encuestas nacionales muestran que las pequeñas empresas tienen 30 % más probabilidades que las grandes de afirmar que no contratarán recién graduados en 2026. Además, según este análisis, aproximadamente una de cada cinco pymes planea reducir o eliminar este tipo de contrataciones, marcando la mayor caída en más de una década. Esta decisión está directamente relacionada con la falta de recursos internos para procesos de capacitación prolongados.

A diferencia de las grandes corporaciones, muchas pymes no cuentan con programas formales de inducción, supervisores dedicados o áreas de formación. Para ellas, contratar a recién graduados en el mercado laboral implica asumir costos de tiempo y productividad que no siempre pueden absorber. En sectores como manufactura o salud, esta limitación se vuelve aún más evidente.

Además, la presión por resultados inmediatos hace que las pequeñas empresas prioricen perfiles que puedan aportar valor desde el primer día. Esto reduce el espacio para el aprendizaje gradual y coloca a los recién egresados en clara desventaja frente a candidatos con experiencia previa, aunque sea mínima.

El resultado es un círculo vicioso: las pymes necesitan talento adaptable, pero no pueden invertir en desarrollarlo; los jóvenes requieren oportunidades para adquirir experiencia, pero no logran acceder a ellas. Esta desconexión erosiona la función histórica de las pequeñas empresas como semilleros de talento.

recién graduados en el mercado laboral

Preferencia por perfiles ya conocidos y “probados”

Otro factor clave es la preferencia de las pymes por contratar pasantes, becarios o estudiantes de programas cooperativos que ya han trabajado previamente con ellas. Estos perfiles reducen la incertidumbre, ya que conocen la cultura organizacional y requieren menos acompañamiento inicial. En un contexto de cautela económica, esta estrategia se percibe como menos riesgosa.

Para los recién graduados en el mercado laboral que no tuvieron acceso a prácticas o programas de este tipo, la barrera de entrada se vuelve mucho más alta. El título universitario, por sí solo, ha perdido peso frente a la experiencia práctica demostrable, incluso para puestos de nivel inicial.

Las grandes empresas también han reducido su ritmo de contratación, pero enfrentan menos obstáculos estructurales. Su capacidad para absorber costos de formación explica por qué la desaceleración es más pronunciada en las pymes. Esta asimetría profundiza la segmentación del mercado laboral juvenil.

En consecuencia, el acceso al primer empleo depende cada vez más de decisiones tomadas durante la etapa formativa. Quienes no lograron insertarse tempranamente mediante prácticas quedan rezagados, aunque cuenten con credenciales académicas sólidas.

recién graduados en el mercado laboral

Factores territoriales y sectoriales que agravan la exclusión

Las dificultades no se distribuyen de manera uniforme. En zonas urbanas, el costo de la vivienda crece más rápido que los salarios iniciales, lo que obliga a muchos jóvenes a vivir lejos de sus lugares de trabajo. Para las pymes, que suelen contratar talento local y no pueden ofrecer sueldos más altos, esto reduce el número de candidatos viables.

En suburbios y zonas rurales, los largos desplazamientos y la falta de transporte confiable complican aún más la ecuación. Aunque existan vacantes, mantener a los recién graduados en el mercado laboral se vuelve un desafío tanto para empleadores como para trabajadores. La contratación presencial, buscada por casi 60 % de las pymes, intensifica estas barreras.

A nivel sectorial, las oportunidades también son limitadas. Aunque salud y construcción concentran el crecimiento del empleo, estos sectores priorizan perfiles con experiencia o formación técnica específica. Industrias como manufactura, artes y entretenimiento, por su parte, prevén contratar menos recién graduados en los próximos años.

Así, incluso en un contexto de creación de empleo, las oportunidades para quienes inician su carrera siguen siendo escasas. La desconexión entre los sectores que crecen y los perfiles que egresan de las universidades profundiza el problema estructural de inserción laboral juvenil.

recién graduados en el mercado laboral

Un riesgo sistémico para el futuro del trabajo

La decisión de las pymes de reducir la contratación de recién graduados no es solo una reacción coyuntural, sino una señal de alerta sobre la fragilidad del ecosistema laboral. Excluir a los recién graduados en el mercado laboral implica desperdiciar talento, frenar la movilidad social y debilitar la innovación a largo plazo. Sin mecanismos que faciliten la transición entre educación y empleo, el sistema se vuelve cada vez más excluyente.

Si esta tendencia se consolida, las consecuencias no recaerán únicamente en los jóvenes. Las pymes perderán la oportunidad de renovar capacidades, mientras que el mercado laboral se volverá más rígido y desigual. Revertir este escenario exige repensar los modelos de formación, contratación y apoyo a las pequeñas empresas para que volver a apostar por el talento joven no sea un riesgo, sino una inversión estratégica.

El cambio climático adelanta la reproducción de los pingüinos, alerta estudio

Un estudio científico de una década encendió las alertas sobre la velocidad con la que el cambio climático está alterando los ciclos naturales en la Antártida. La investigación documenta que la reproducción de los pingüinos se está adelantando a un ritmo nunca antes registrado en aves, una señal temprana de que el calentamiento global ya está reconfigurando uno de los ecosistemas más sensibles del planeta.

El hallazgo, liderado por las universidades de Oxford y Oxford Brookes, muestra que tres especies de pingüinos antárticos están modificando el inicio de su temporada reproductiva como respuesta directa al aumento acelerado de la temperatura en sus colonias. Para especialistas en sostenibilidad, este cambio no es anecdótico: es un indicador biológico clave de la profundidad de la crisis climática.

La reproducción de los pingüinos bajo la lupa: qué revela el estudio

Los resultados, publicados en el Journal of Animal Ecology, se basan en el análisis de imágenes captadas por 77 cámaras de lapso de tiempo que monitorearon 37 colonias de pingüinos entre 2012 y 2022. Los investigadores se enfocaron en el momento exacto en que las aves “se asientan” para anidar, un marcador preciso del inicio de la temporada reproductiva.

Los datos revelan un fenómeno sin precedentes. Los pingüinos papúa adelantaron su reproducción un promedio de 13 días por década, con colonias donde el cambio alcanzó hasta 24 días. Este ritmo constituye el cambio fenológico más rápido jamás documentado en un ave. Por su parte, los pingüinos barbijo y Adelia también mostraron adelantos significativos, cercanos a los 10 días por década.

El autor principal del estudio, Ignacio Juárez Martínez, advirtió:

“Nuestros resultados indican que probablemente habrá ‘ganadores y perdedores del cambio climático”.

reproducción de los pingüinos

Para los científicos, la rapidez del cambio en la reproducción de los pingüinos sugiere que el ecosistema antártico está reaccionando de forma acelerada a presiones térmicas inéditas.

Lucha por la supervivencia: ganadores y perdedores del cambio climático

El adelanto en la reproducción de los pingüinos no afectará por igual a todas las especies. El estudio plantea un escenario de competencia desigual en el que algunas podrían adaptarse mejor que otras a las nuevas condiciones ambientales.

Entre los posibles “ganadores” se encuentran los pingüinos papúa, considerados generalistas en su dieta y más flexibles ante cambios en la disponibilidad de alimento. En contraste, los pingüinos barbijo —altamente dependientes del kril— y los Adelia —estrechamente ligados al hielo marino— podrían enfrentar mayores dificultades para alimentarse y reproducirse con éxito.

Juárez Martínez advierte que, como especies clave en las cadenas tróficas, cualquier alteración prolongada en las poblaciones pingüinos puede generar efectos en cascada sobre peces, kril y depredadores superiores e indica que:

“La pérdida de diversidad en los pingüinos incrementa el riesgo de un colapso más amplio del ecosistema antártico”.

reproducción de los pingüinos

Vivir en un hábitat que se calienta cuatro veces más rápido

Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio es la velocidad del calentamiento local. Cada cámara de monitoreo incluía un termómetro, lo que permitió medir con precisión la temperatura en las colonias. Los datos muestran un aumento promedio de 0.3 °C por año, una tasa cuatro veces superior al promedio del resto de la Antártida. El profesor Tom Hart, cofundador del proyecto Penguin Watch señala que estos hallazgos en el comportamiento de los pingüinos son cruciales:

“Los ecólogos suelen contar poblaciones, pero las primeras señales de declive están en los cambios de comportamiento”.

En este contexto, la alteración de la reproducción de los pingüinos funciona como una señal de advertencia temprana de que el equilibrio ecológico se está rompiendo.

Los científicos subrayan que aún existe incertidumbre: no está claro si este adelanto representa una adaptación exitosa o si provocará un desajuste con la disponibilidad de alimento en momentos críticos del desarrollo de las crías. Lo que sí es claro es que el ritmo del calentamiento reduce el margen de maniobra para la adaptación biológica.

reproducción de los pingüinos

Una señal crítica para la agenda climática global

El adelanto récord en la reproducción de los pingüinos confirma que el cambio climático ya no es una amenaza futura, sino una fuerza activa que está modificando procesos biológicos esenciales. Como señala la coautora del estudio, Fiona Jones, los pingüinos son indicadores del estado del planeta, por lo que estos hallazgos tienen implicaciones que van mucho más allá de la Antártida.

Este estudio refuerza la urgencia de acelerar la acción climática, reducir emisiones y proteger ecosistemas críticos. Ignorar estas señales tempranas implica asumir riesgos sistémicos: cuando incluso las especies mejor adaptadas al frío extremo comienzan a cambiar sus ciclos vitales, el mensaje es inequívoco sobre la magnitud del desafío climático global.

¿Tan riesgosa como fumar? La advertencia de la OMS sobre la carne procesada

La Organización Mundial de la Salud (OMS) encendió una alerta global al incluir la carne procesada en el Grupo 1 de agentes cancerígenos, la misma categoría en la que se encuentran el tabaco y el asbesto. La decisión, sustentada por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), no es simbólica ni preventiva: responde a un consenso científico sólido sobre su vínculo con el desarrollo de cáncer.

Este señalamiento obliga a replantear los hábitos alimentarios normalizados durante décadas, especialmente en sociedades donde el consumo cotidiano de embutidos forma parte de la dieta base. 

¿Por qué la carne procesada fue incluida en el Grupo 1 de la OMS?

La inclusión de la carne procesada —como jamón, tocino, salchichas y otros embutidos— en el Grupo 1 significa que existe evidencia científica suficiente que confirma su relación causal con el cáncer. Este grupo no clasifica a los productos por su nivel de peligrosidad comparativa, sino por la solidez y consistencia de las pruebas científicas que demuestran que un agente puede causar cáncer en humanos.

En este sentido, que el jamón comparta categoría con el tabaco no implica que su consumo sea igual de letal o que genere el mismo nivel de riesgo individual. La OMS y el CIIC han sido claros: la clasificación evalúa la certeza científica, no la magnitud del daño. Mientras que fumar incrementa de forma drástica la probabilidad de múltiples tipos de cáncer, el riesgo asociado a la carne procesada es menor en términos absolutos, pero significativo cuando su consumo es frecuente y prolongado.

El CIIC llegó a esta conclusión tras revisar cientos de estudios epidemiológicos de distintos países, que mostraron resultados consistentes sobre el vínculo entre carnes procesadas y cáncer colorrectal. Así, la clasificación funciona como una brújula de salud pública, destinada a advertir a gobiernos, empresas y consumidores sobre riesgos comprobados y a impulsar regulaciones, cambios en la oferta alimentaria y decisiones informadas, más que a establecer comparaciones simplistas entre productos.

carne procesada

¿Con qué tipo de cáncer se relaciona la carne procesada?

La evidencia científica vincula de forma directa a la carne procesada con el cáncer colorrectal, uno de los más comunes y prevenibles a nivel mundial. El riesgo se incrementa cuando estos productos se consumen de manera cotidiana, especialmente dentro de dietas bajas en fibra y altas en grasas saturadas, que deterioran la salud del sistema digestivo.

Estudios internacionales indican que el consumo diario de carnes procesadas puede aumentar hasta en 19% la probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer. Factores como la obesidad, el sedentarismo y la falta de una alimentación balanceada potencian este riesgo, lo que refuerza la necesidad de abordar el problema desde un enfoque integral de prevención y salud pública.

¿Por qué la carne procesada eleva el riesgo de cáncer?

El principal mecanismo que explica la relación entre la carne procesada y el cáncer está asociado a los compuestos químicos que contiene. Los nitritos y nitratos utilizados como conservadores y colorantes pueden transformarse, durante la digestión, en nitrosaminas: sustancias altamente carcinógenas que dañan el ADN de las células del colon.

A esto se suman los compuestos que se generan al cocinar estas carnes a altas temperaturas, como al freírlas o asarlas directamente al fuego. Estas prácticas liberan sustancias que alteran la estructura genética celular y favorecen procesos inflamatorios crónicos. La combinación de conservadores, métodos de cocción y consumo prolongado explica por qué incluso cantidades moderadas, acumuladas a lo largo de los años, representan un riesgo significativo.

carne procesada

Recomendaciones para reducir el consumo y sus efectos

Reducir los riesgos asociados a la carne procesada implica, en primer lugar, limitar su consumo y priorizar dietas ricas en frutas, verduras, cereales integrales y legumbres, los cuales ayudan a limpiar las toxinas del cuerpo debido a su aporte de fibra. Organismos de salud recomiendan restringir la carne roja a porciones moderadas y evitar, en la medida de lo posible, los productos ultraprocesados.

Sustituir embutidos por proteínas blancas, pescado o fuentes vegetales no solo disminuye la exposición a nitritos, sino que mejora la salud intestinal gracias al aporte de fibra, que ayuda a limpiar el tracto digestivo. Asimismo, optar por técnicas de cocción más saludables —como el vapor o el horneado— y mantener un peso adecuado son estrategias clave para reducir el impacto acumulativo de estos compuestos en el organismo.

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El rol empresarial frente a la advertencia sanitaria

La clasificación de la carne procesada como agente cancerígeno del Grupo 1 plantea un desafío ético para las empresas que participan en su producción y comercialización. Desde una perspectiva de responsabilidad social, ya no basta con cumplir la normativa mínima: es indispensable informar con claridad, reformular productos y reducir el uso de aditivos dañinos cuando la evidencia científica así lo exige.

Las compañías del sector alimentario tienen la capacidad —y la obligación— de innovar hacia opciones más seguras, transparentar riesgos y promover un consumo responsable. Ignorar esta advertencia no solo implica un riesgo reputacional, sino una omisión grave frente a la salud pública. En un contexto donde la sostenibilidad también es salud, la responsabilidad corporativa empieza en lo que se pone en la mesa.

Una guía para reparar el planeta: 6 claves del nuevo informe histórico del PNUMA

El séptimo informe Perspectivas del Medio Ambiente Mundial (GEO-7), elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), lanza una de las advertencias más severas hasta ahora: la especie humana está llevando a la Tierra a un punto de quiebre ambiental con consecuencias profundas para la salud, la estabilidad social y la economía global. El deterioro acelerado de los ecosistemas, la crisis climática y la contaminación configuran una amenaza sistémica sin precedentes.

Sin embargo, en medio de este diagnóstico crítico, el GEO-7 también ofrece una guía para reparar el planeta. El informe sostiene que aún existe una ventana de oportunidad para cambiar el rumbo, siempre que se transformen de manera simultánea cinco sistemas: el económico y financiero; los materiales y residuos; la energía; los alimentos; y el medio ambiente. A partir de esta premisa, el PNUMA plantea una serie de acciones concretas para hacer viable esta transición.

Una guía para reparar el planeta: 6 claves del informe GEO-7

1. Ir más allá del PIB como medida de progreso

Durante décadas, el producto interno bruto ha sido el principal indicador del éxito económico, pese a que ignora los costos ambientales y sociales del crecimiento. Esta visión ha permitido que la degradación de la naturaleza conviva con narrativas de prosperidad, ocultando riesgos estructurales para el bienestar a largo plazo.

El GEO-7 propone adoptar métricas más amplias, como la contabilidad del capital natural, que asigna valor económico a los servicios que presta la naturaleza. Esta herramienta permitiría tomar decisiones fiscales y de inversión más alineadas con la sostenibilidad, ofreciendo una base más realista para evaluar la riqueza de las naciones.

guía para reparar el planeta

2. Corregir los incentivos que hoy dañan al planeta

El informe identifica que el sistema económico global sigue premiando prácticas ambientalmente destructivas. Subsidios a los combustibles fósiles, la minería y ciertos modelos agroindustriales distorsionan los mercados y perpetúan actividades incompatibles con los límites planetarios.

Para revertirlo, el PNUMA recomienda redirigir alrededor de 1.5 billones de dólares anuales en subsidios perjudiciales hacia actividades sostenibles. También sugiere gravar bienes y servicios que generan daño ambiental, asegurando que los ingresos se utilicen para proteger a las poblaciones más vulnerables y financiar la transición verde.

3. Transformar residuos en recursos mediante la economía circular

La acumulación de residuos —desde plásticos hasta desechos electrónicos— se ha convertido en uno de los símbolos más visibles del modelo lineal de producción y consumo. GEO-7 advierte que sin un cambio estructural, la contaminación seguirá aumentando de forma exponencial.

La guía para reparar el planeta apuesta por la economía circular como eje transversal de cambio. Esto implica rediseñar productos para que duren más, puedan repararse y reciclarse, así como exigir a las empresas responsabilidad sobre el destino final de sus productos. Los gobiernos, por su parte, deben crear marcos fiscales y regulatorios que favorezcan estos modelos.

guía para reparar el planeta

4. Acelerar la transición hacia energías limpias

Más del 80 % de la energía mundial aún proviene de combustibles fósiles, una dependencia que alimenta la crisis climática. El GEO-7 subraya que sin una transformación profunda del sistema energético, el colapso climático será inevitable.

El informe llama a multiplicar la inversión en energías renovables, electrificar sectores como el transporte y desarrollar alternativas como el hidrógeno verde. Al mismo tiempo, enfatiza que la transición debe ser justa, evitando que la extracción de minerales estratégicos reproduzca nuevos conflictos sociales y ambientales.

5. Repensar cómo producimos y consumimos alimentos

Los sistemas alimentarios actuales impulsan la deforestación, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Además, coexisten con niveles inaceptables de desperdicio y malnutrición, lo que evidencia su ineficiencia estructural.

GEO-7 propone dietas más sostenibles, con menor consumo de carne y mayor protagonismo de alimentos de origen vegetal, junto con prácticas agrícolas más eficientes y respetuosas con la naturaleza. Reducir el desperdicio de alimentos y diversificar las cadenas de suministro son acciones clave para aliviar la presión sobre el planeta.

6. Proteger y restaurar el mundo natural

La triple crisis planetaria —clima, biodiversidad y contaminación— está erosionando la base misma de la vida. El informe advierte que detener la degradación de la naturaleza es indispensable para cualquier estrategia de desarrollo sostenible.

Entre las acciones prioritarias se encuentran ampliar las áreas protegidas, restaurar ecosistemas degradados y fortalecer la gestión equitativa de recursos compartidos como bosques y pesquerías. Además, el PNUMA destaca el potencial de las soluciones basadas en la naturaleza para enfrentar el cambio climático y mejorar la resiliencia de las comunidades.

guía para reparar el planeta

Los beneficios de cambiar de rumbo, según el PNUMA

Implementar esta guía para reparar el planeta no solo mitigaría riesgos ambientales, sino que generaría beneficios sociales y económicos de gran escala. El GEO-7 estima que, para 2050, estas transformaciones podrían evitar hasta 9 millones de muertes prematuras, sacar a 100 millones de personas de la pobreza y reducir la desnutrición de 200 millones.

Además, los autores del informe calculan que los beneficios económicos acumulados podrían alcanzar los 100 billones de dólares anuales hacia finales de siglo. Maarten Kappelle, jefe de la Oficina de Ciencia del PNUMA, subraya que implementar estos cambios no será fácil, pero el costo de no actuar sería mucho mayor:

“Reconstruir los cinco sistemas requerirá un esfuerzo conjunto de todo el gobierno y de toda la sociedad, sin precedentes en el mundo…pero esto es absolutamente vital si queremos construir un planeta mejor, más justo y más sostenible”.

guía para reparar el planeta

Una hoja de ruta ineludible

El informe GEO-7 deja claro que la crisis ambiental no es un problema sectorial, sino el resultado de sistemas económicos y productivos mal alineados con los límites del planeta. La guía para reparar el planeta que propone el PNUMA no es una lista aspiracional, sino una hoja de ruta basada en evidencia científica y análisis sistémico.

Para gobiernos, empresas e inversionistas comprometidos con la responsabilidad social, el mensaje es contundente: postergar estas transformaciones equivale a profundizar los riesgos sociales, económicos y ambientales. Implementar estas seis claves no solo es una opción ética, sino una condición necesaria para asegurar un futuro viable en un planeta cada vez más presionado.

Medir sin contexto ya no es suficiente: el desafío de los informes de sostenibilidad

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Durante la última década, los informes de sostenibilidad se han consolidado como una práctica casi obligatoria para las empresas que buscan legitimidad frente a inversionistas, reguladores y sociedad civil. No obstante, tal como Eco-Business ha señalado, el aumento en la cantidad de reportes no ha venido acompañado de una mejora proporcional en su capacidad para explicar el impacto real de las operaciones empresariales sobre el planeta.

Hoy, el desafío de los informes de sostenibilidad no es solo medir más variables, sino hacerlo con sentido sistémico. Reportar indicadores ambientales sin conectarlos con los límites físicos del sistema Tierra ha generado una narrativa de progreso corporativo que, en muchos casos, convive con el deterioro acelerado de los ecosistemas y la transgresión de los límites planetarios.

Reportar más no significa entender mejor

La adopción de estándares de sostenibilidad avanza con rapidez alrededor del mundo. Países como Filipinas, Singapur y Malasia ya exigen a las empresas que reporten su desempeño ambiental bajo normas alineadas con el ISSB y las NIIF, mientras que otras economías de la región preparan su armonización regulatoria. Este avance, aunque relevante, no ha resuelto una falla estructural de fondo.

Las normas actuales funcionan principalmente como guías de autoevaluación corporativa. Permiten a las empresas medir riesgos, consumos y emisiones, pero no necesariamente comprender si esos niveles son compatibles con la estabilidad ecológica de las regiones donde operan. El resultado es un cúmulo de datos que rara vez se traducen en decisiones transformadoras.

A esto se suma el papel de los calificadores ESG, cuyas evaluaciones influyen de forma decisiva en el acceso a capital. Metodologías propietarias, poco transparentes y no estandarizadas generan puntuaciones que aparentan precisión, pero que dificultan la comparación real entre empresas y sectores. Esta fragmentación refuerza el desafío de los informes de sostenibilidad como herramientas estratégicas.

desafío de los informes de sostenibilidad

En la práctica, muchas compañías logran “buenas calificaciones” mientras siguen contribuyendo al deterioro ambiental. La desconexión entre desempeño reportado e impacto real evidencia que medir sin contexto puede ser tan problemático como no medir en absoluto.

Intensidad versus impacto absoluto: la ilusión del progreso

Una de las inconsistencias más claras de los reportes actuales es la preferencia por métricas de intensidad. El uso de agua por unidad de producción o las emisiones por producto permiten mostrar mejoras en eficiencia, incluso cuando el consumo total de recursos sigue aumentando de forma sostenida.

Este fenómeno es visible en sectores industriales de la ASEAN, donde las empresas reportan reducciones en la intensidad de emisiones de gases de efecto invernadero, mientras sus emisiones absolutas continúan creciendo debido al aumento de la producción. Desde la lógica del sistema Tierra, el daño se agrava, aunque el reporte sugiera avances.

El problema no es la métrica en sí, sino su uso aislado. Las métricas de intensidad informan sobre eficiencia, pero no sobre suficiencia. Sin indicadores absolutos que reflejen la presión total ejercida sobre los ecosistemas, los informes no permiten evaluar si las operaciones empresariales están dentro del “espacio operativo seguro” del planeta.

desafío de los informes de sostenibilidad

Así, el desafío de los informes de sostenibilidad se manifiesta en una paradoja: empresas que cumplen objetivos ambientales internos, pero que, colectivamente, empujan al sistema terrestre más allá de sus límites críticos.

La falta de contextualización y las escalas que no dialogan

Otro vacío estructural de los reportes de sostenibilidad es la ausencia de contextualización territorial. Cuando una empresa informa su consumo anual de agua, rara vez se pregunta —o se le exige explicar— si ese volumen es sostenible en la cuenca específica donde opera. Un mismo dato adquiere significados radicalmente distintos en regiones con abundancia hídrica frente a zonas con estrés severo.

Esta falta de traducción interescala impide conectar las decisiones empresariales locales con las evaluaciones planetarias de estabilidad ecológica. Asia, por ejemplo, enfrenta una vulnerabilidad particular ante la transgresión de los límites planetarios debido a su densidad poblacional, rápido desarrollo y exposición a múltiples riesgos climáticos. Sin embargo, los reportes corporativos rara vez reflejan esta realidad.

Además, los límites planetarios no operan de forma aislada. La deforestación, el uso del agua y las emisiones de carbono interactúan entre sí, amplificando riesgos. No obstante, los informes suelen evaluar estos impactos de manera fragmentada, sin considerar sus efectos combinados sobre el sistema terrestre.

Esta omisión refuerza el desafío de los informes de sostenibilidad como instrumentos incapaces de capturar la complejidad real de la crisis ambiental, limitando su utilidad para la toma de decisiones responsables.

desafío de los informes de sostenibilidad

Hacia informes alineados con los límites planetarios

Superar estas deficiencias requiere un cambio de enfoque. Los informes de sostenibilidad deben incorporar métricas absolutas de presión ambiental —como emisiones totales de GEI o extracción total de agua— que complementen las métricas de intensidad. Solo así es posible evaluar el impacto real de las actividades empresariales.

Asimismo, es indispensable integrar herramientas que permitan analizar las interacciones entre presiones ambientales, apoyándose en la mejor ciencia disponible sobre resiliencia del sistema Tierra. La investigación ya avanza en este terreno, con prototipos que traducen los límites planetarios a escalas regionales y sectoriales.

La estandarización también es clave. Expresar los impactos corporativos en función de cuánto acercan —o alejan— a la humanidad de cruzar su espacio operativo seguro permitiría comparaciones más justas y basadas en ciencia, evitando la falsa equivalencia entre empresas ubicadas en contextos ecológicos distintos.

En este punto, el desafío de los informes de sostenibilidad deja de ser técnico y se vuelve político y ético: decidir si los reportes servirán para gestionar la transición o solo para narrar una sostenibilidad aparente.

desafío de los informes de sostenibilidad

De la narrativa al límite físico

Los informes de sostenibilidad atraviesan una crisis de credibilidad. Mientras el planeta transgrede siete de nueve límites planetarios, muchas empresas continúan reportando avances que no se reflejan en una reducción real de la presión ambiental. Esta incoherencia es cada vez más evidente para inversionistas, reguladores y sociedad civil.

Responder al desafío de los informes de sostenibilidad implica aceptar que no basta con medir y divulgar, sino que es necesario contextualizar, estandarizar y alinear los datos con los límites físicos del planeta. Solo así los reportes podrán cumplir su promesa original: ayudar a conectar las decisiones empresariales cotidianas con la supervivencia de los sistemas de los que dependen la economía y la vida misma.

CHEP obtiene la certificación Top Employer Global 2026

CHEP ha sido certificada como Top Employer Global 2026 por cuarto año consecutivo. Fue una de las 17 empresas a nivel mundial que recibieron la certificación global del Top Employers Institute, que reconoce a las organizaciones por sus políticas y prácticas de RR. HH. 

“Este reconocimiento reafirma nuestro compromiso de seguir construyendo una cultura donde cada persona pueda desarrollarse y aportar lo mejor de sí en países como México, Argentina, Brasil y Chile. En CHEP, trabajamos para que la experiencia de nuestros colaboradores sea significativa, porque sabemos que su talento y dedicación son la base de nuestro éxito y del impacto positivo que generamos en la industria”, comentó Carlos Bojórquez, Human Resources Director for CHEP Latin America.

Con la certificación también renovada en cuatro regiones (África, Asia-Pacífico, Europa y América Latina) y en 26 países, incluyendo México, la empresa alcanza una cobertura del 97 % de su fuerza laboral.

“Estamos increíblemente orgullosos de recibir la certificación Global Top Employer por cuarto año consecutivo, entre solo 17 empresas que obtuvieron este reconocimiento a nivel mundial. Refleja nuestro enfoque continuo en crear un lugar de trabajo donde la inclusión, la oportunidad y hacer lo correcto son parte esencial de quienes somos”, externó Lucy Knight, Brambles’ Chief People Officer. 

“Este logro pertenece a todos nuestros colegas, cuyo compromiso con la entrega para el negocio y dedicación a nuestros clientes continúa diferenciándonos”, añadió Lucy Knight. 

El programa de Top Employers Institute certifica a las organizaciones en función de la participación y resultados de su Encuesta de Mejores Prácticas de RR. HH., que abarca seis dominios y 20 temas, incluyendo estrategia de personas, entorno laboral, adquisición de talento, aprendizaje, diversidad e inclusión y bienestar.

Top Employer CHEP

La compañía obtuvo puntuaciones altas en áreas como desempeño, liderazgo, entorno laboral, sostenibilidad, ética e integridad, y destacó que estas prácticas se implementaron de manera consistente en los 26 países. También hubo avances significativos en todas las métricas principales de liderazgo, diversidad, equidad e inclusión, recompensas y reconocimiento, y procesos de incorporación.

“CHEP ha demostrado una capacidad excepcional para alinear su estrategia de personas a nivel global, al tiempo que garantiza experiencias significativas y relevantes a nivel local para sus empleados en cada mercado certificado, un sello distintivo de las organizaciones que impulsan un sólido desempeño empresarial, la movilidad del talento y la resiliencia de la fuerza laboral”, comentó Adrián Seligman, CEO of Top Employers Institute. 

“Este logro coloca a CHEP entre un grupo selecto de empleadores que establecen el punto de referencia para la estrategia de personas a nivel internacional. Estamos increíblemente orgullosos de continuar nuestra asociación con ellos mientras inspiran la excelencia en toda la comunidad global de RR. HH.”, concluyó Adrián Seligman.

53% de los trabajadores en México se siente desmotivado al inicio de año: “Termómetro Laboral”

El llamado “el día más triste del año”, conocido como Blue Monday y ubicado tradicionalmente en el tercer lunes de enero, se ha convertido en una referencia cultural para hablar del desgaste emocional que muchas personas experimentan tras el cierre de año. En el ámbito laboral, este fenómeno cobra especial relevancia, ya que coincide con el regreso a la rutina, los ajustes financieros posteriores a las fiestas y el arranque de nuevos objetivos y cargas de trabajo.

En este contexto el “Termómetro Laboral” de OCC consultó a trabajadores en México para conocer si durante el inicio de año suelen experimentar sentimientos de desmotivación o tristeza.

● 53% afirmó sentirse desmotivado en esta temporada. De este porcentaje:

o   35% señala que el principal factor es el peso de retomar la rutina.

o   19% asocia su tristeza y desmotivación con la sobrecarga de trabajo característica de inicio de año.

● En contraste, 25% de los encuestados dice sentirse más motivado, mientras que 21% considera que este periodo no representa una diferencia emocional frente a otras épocas del año.

Termómetro Laboral

Asimismo, el sondeo indagó sobre las acciones que toman los trabajadores para enfrentar la desmotivación durante su jornada laboral.

●    56% opta por darse una pausa para gestionar sus emociones.

●    26% decide ignorar el sentimiento y continuar con sus actividades.

●    15% prefiere hablar con un compañero de confianza.

●    3% solicita permiso para ausentarse temporalmente del trabajo.

Termómetro Laboral

Estos hallazgos reflejan que la motivación no se experimenta de la misma manera en todos los equipos y que factores como la rutina o la carga laboral pueden incidir directamente en el ánimo de las personas, especialmente en las primeras semanas del año. Reconocer estas señales y atenderlas mediante una gestión más clara de prioridades, una distribución equilibrada de pendientes y un acompañamiento cercano puede contribuir a fortalecer el clima organizacional y el bienestar de los colaboradores.

El “Termómetro Laboral”, en su semana 286, se llevó a cabo del 12 al 18 de enero y contó con la participación de 2,358 trabajadores en México.

El reporte completo se puede consultar en: https://recluta.occ.com.mx/blog/blue-monday-como-lidian-los-trabajadores-con-la-tristeza

Gen Z redefine el Dry January: moderación informada y elección sin juicios

Dry January se ha convertido en un momento cultural que abre conversaciones sobre balance, bienestar e intención. Para algunas personas, hacer una pausa total durante enero es una decisión válida y adecuada. Para otras, la moderación, entendida como hábitos sostenibles a lo largo del año, es una forma realista de cuidar el bienestar sin renunciar a la convivencia. Lo importante es que las personas cuenten con información clara y se sientan libres de elegir lo que mejor les funcione, sin presión ni juicios.

De acuerdo con la International Alliance for Responsible Drinking los mayores avances en reducción de riesgos se asocian más con patrones de consumo sostenidos en el tiempo, (frecuencia y volumen), que con un solo mes de abstinencia seguido por el regreso a patrones previos. En ese sentido, Dry January puede ser un “reset” útil para algunas personas, pero también abre una conversación más amplia: para quienes deciden beber, la moderación consciente y constante a lo largo del año es una alternativa válida dentro de un estilo de vida equilibrado.

En ese contexto, un estudio global de Heineken® 0.0, realizado en cinco países en colaboración con la autora Ruby Warrington, encontró señales claras de cambio cultural: casi tres cuartas partes (72%) de las personas dijeron sentirse seguras de no consumir alcohol sin temor a ser juzgadas o excluidas. Además, el 67% considera anticuado e inapropiado preguntar por qué alguien no está bebiendo, y el 81% está de acuerdo en que es aceptable decir “no” al alcohol en eventos festivos sin necesidad de explicación.

Este cambio conecta especialmente con la Generación Z, que no está “renunciando” a la vida social: está redefiniendo cómo el alcohol encaja en ella, de manera más selectiva e intencional, priorizando el contexto, la experiencia y la conexión. Eso se traduce en una visión más flexible de la moderación, que puede incluir pausas ocasionales, patrones de consumo más conscientes y alineados al contexto, o la integración de productos con bajo o nulo contenido de alcohol, desde una visión equilibrada y responsable.

Dry January

En ese marco, donde la elección informada y las alternativas responsables ganan relevancia, HEINEKEN México impulsa, a través de su estrategia de sustentabilidad “Brindar un Mundo Mejor”, el pilar de Consumo Inteligente con metas y acciones concretas orientadas a informar, ofrecer opciones y fortalecer un entorno de consumo responsable, entre las que destacan:

· Alternativas sin alcohol: contar con opciones sin alcohol como una categoría estratégica en la mayoría de los mercados, el portafolio ya incluye dos marcas sin alcohol (Heineken 0.0 y Tecate 0.0).

· Prevención del consumo nocivo: a través de brindar información clara y transparente al consumidor sobre el contenido de nuestros productos, con el cumplimiento en el etiquetado de todas las marcas.

· Promoción del consumo moderado: en 2024, se destinó inversión en comunicación para impulsar mensajes de Consumo Inteligente; el 20% del presupuesto de medios de la marca Heineken fue asignado a este tipo de mensajes, con el objetivo de seguir fortaleciendo campañas que promuevan decisiones informadas.

“Nuestro enfoque de Consumo Inteligente parte del respeto a la elección adulta: para algunas personas no beber es lo mejor; para otras, moderar de forma sostenida es una ruta viable. Por eso trabajamos en ofrecer alternativas sin alcohol, información clara y mensajes no moralistas que acompañen mejores decisiones, sin presión”, comentó Inti Pérez, directora de Sustentabilidad de HEINEKEN México.

En este Dry January 2026, la conversación no se trata de “ganar” un mes, sino de abrir espacio a decisiones más informadas y sostenibles durante todo el año: moderación como práctica flexible y realista, alternativas para distintos momentos y, sobre todo, la idea de que la convivencia y el bienestar pueden coexistir cuando hay información, respeto y libertad de elección.

LANXESS sigue a la vanguardia en sustentabilidad

La organización internacional CDP incluyó por séptima vez consecutiva a LANXESS en su Lista A de protección climática. Con una calificación A, la empresa de productos químicos especializados se sitúa entre el 4 % de las mejores de las más de 22,100 empresas evaluadas en todo el mundo.

CDP otorgó calificaciones especialmente positivas en las áreas de estrategia empresarial, objetivos, reducción de emisiones y productos respetuosos con el clima, gobernanza y cadena de valor de LANXESS. Los expertos de CDP otorgan calificaciones A a empresas que comunican sus medidas de protección climática de forma transparente y aplican sus planes de manera confiable. Entre otros aspectos, se premian las estrategias verificables, los objetivos basados en la ciencia y un plan de protección climática actualizado.

LANXESS también obtuvo un buen resultado en el ámbito del agua: CDP calificó la gestión del agua de la empresa con la segunda mejor nota, un A-. LANXESS lleva informando continuamente al CDP desde 2012.

EcoVadis confirma la categoría Oro de LANXESS

En diciembre de 2025, la plataforma de sustentabilidad EcoVadis evaluó a la empresa de productos químicos especializados. Con 83 puntos de un total de 100 posibles, LANXESS volvió a mejorar su rendimiento con respecto al año anterior y se sitúa así entre el 2 % de las mejores empresas evaluadas. De este modo, EcoVadis confirmó la categoría Oro de LANXESS.

“Las últimas evaluaciones de CDP y EcoVadis son la prueba de que nuestro enfoque en la sustentabilidad está estableciendo estándares internacionales”, declaró el miembro del Consejo de Administración de LANXESS AG,. Hubert Fink. “Nuestros avances en este ámbito están dando sus frutos, también para nuestros clientes que desean alcanzar sus propios objetivos de sostenibilidad”, agregó.

LANXESS

Reconocida por organizaciones líderes

La organización sin ánimo de lucro CDP recopila anualmente datos medioambientales y climáticos de empresas sobre sus emisiones de gases de efecto invernadero, gestión del agua y protección forestal. En 2025, más de 22,100 empresas presentaron sus estadísticas. La plataforma CDP se considera el estándar del mercado y abarca más de la mitad del mercado cotizado mundial.

Por su parte, EcoVadis es una plataforma líder en información sobre sustentabilidad para cadenas de suministro globales. Más de 150,000 empresas utilizan las calificaciones y otras soluciones de EcoVadis para evaluar la sustentabilidad de su cadena de suministro. Para la mayoría de los clientes y proveedores de LANXESS, la calificación de EcoVadis es la métrica clave para evaluar la sustentabilidad de la empresa de productos químicos especializados.

El rol de la iniciativa privada en la educación; caso Fundación Gigante

Por muchos años, en el universo de la responsabilidad social empresarial parecía existir una ruta casi predeterminada: empresas volcadas hacia afuera, diseñando programas para comunidades vulnerables, apoyando causas sociales o impulsando proyectos ambientales. Y aunque ese enfoque sigue siendo fundamental, hoy comienza a sentirse un cambio interesante —y necesario— en la forma en que las organizaciones entienden su impacto.

Cada vez más compañías están reconociendo algo que parecía obvio, pero que no siempre se había abordado con suficiente intención: su primera comunidad es la que está dentro. Sus colaboradores, sus familias, su entorno inmediato. No obstante, entre las diversas iniciativas de bienestar interno que las compañías están impulsando, hoy interesa destacar el gran impacto de aquellas enfocadas en la educación, y es que resulta innegable el importante rol de la iniciativa privada en la educación, pues esta no sólo puede ampliar el acceso a la educación y fortalecer la continuidad académica en comunidades externas, sino que también puede ayudar a combatir las barreras que ponen en riesgo la permanencia y desarrollo escolar entre sus comunidades internas, cuando reconoce que, muchas de las problemáticas que busca combatir, afectan también a sus colaboradores y familias.

Este giro no implica sustituir las acciones externas, sino potenciarlas. Porque cuando una organización construye bienestar desde su núcleo, genera una base más sólida, más creíble y, sobre todo, más sostenible para amplificar su impacto social.

¿Por qué la RSE debería empezar desde adentro?: lo que dicen los datos

Este cambio de enfoque no es una simple tendencia intuitiva, también está respaldado por evidencia. En los últimos años, distintos estudios han puesto sobre la mesa una idea contundente: las empresas que invierten en el bienestar integral de sus colaboradores obtienen beneficios tanto sociales como organizacionales.

Gallup, por ejemplo, ha documentado no sólo pérdidas de hasta 20 millones de dólares por cada 10 mil trabajadores que sufren en el trabajo y, en contraste, cómo cuando los colaboradores perciben que su empresa se preocupa genuinamente por su bienestar tienen hasta cinco veces más probabilidades de estar comprometidos con su trabajo y hasta 51% más oportunidad de prosperar en sus vidas, además de ser 69% menos propensos a buscar otro empleo y 72% menos propensos a experimentar burnout. Más allá de los números, lo que estos datos revelan es un cambio en la naturaleza del vínculo: cuando una organización acompaña a las personas en su vida cotidiana, la relación deja de ser meramente laboral.

Pero hay algo aún más interesante. El bienestar no es un concepto aislado ni superficial. Gallup lo define como un sistema que incluye dimensiones como la estabilidad financiera, las relaciones sociales y el sentido de comunidad. Bajo esta lógica, iniciativas que apoyan a los colaboradores y a sus familias no solo atienden necesidades puntuales, sino que inciden directamente en varias de estas dimensiones al mismo tiempo.

Por su parte, Deloitte advierte que el bienestar no puede reducirse a beneficios o programas aislados. Debe formar parte del diseño mismo de la organización: de su cultura, de su liderazgo y de la forma en que se entiende a las personas que la integran. No es casual que, hoy, grandes empresas destinen en promedio millones de dólares al año a estrategias de bienestar. La cuestión ya no es si invertir o no, sino cómo hacerlo de manera significativa.

Desde una perspectiva más amplia, estudios académicos también han encontrado que las políticas que apoyan el entorno familiar tienen efectos indirectos, pero contundentes en el desempeño laboral, relacionados con el bienestar que generan al colaborador y su núcleo familiar.

Aquí es donde el rol de la iniciativa privada en la educación, la salud u otro eje de apoyo a sus colaboradores se vuelve especialmente relevante, pues, al ayudar al colaborador y su familia desde la empresa, el impacto regresa en forma de compromiso, estabilidad y cohesión interna, mientras que, hacia afuera, se genera desarrollo social y se proyecta una buena reputación corporativa. En este sentido, no es exagerado decir que invertir en programas que impulsen el bienestar de la comunidad interna es una de las formas más efectivas de generar valor compartido.

Un ejemplo claro de este tipo de enfoque es el programa que ha puesto en marcha Fundación Gigante, el cual busca apoyar la permanencia escolar de las hijas e hijos de sus colaboradores.

El Programa de Útiles Escolares de Fundación Gigante: ayuda que acompaña y conecta

El programa de entrega de útiles escolares de Fundación Gigante parte de una comprensión muy concreta de la realidad: para muchas familias, el inicio del ciclo escolar representa un reto económico importante. Uniformes, materiales, inscripciones, más de un menor en edad escolar y la suma de otros gastos recurrentes pueden convertirse en obstáculos para la permanencia escolar.

Frente a esto, la fundación ha decidido intervenir en un punto clave: asegurar que las hijas e hijos de colaboradores cuenten con los materiales básicos necesarios para estudiar. Por eso, mediante la entrega de paquetes de útiles escolares, el programa busca facilitar el acceso a condiciones más equitativas desde el inicio del ciclo.

El impacto de este programa es claro pues desde el inicio de su operación en 2009, han logrado entregar más de 114 mil paquetes de útiles, los cuales, ayudaron a que miles de estudiantes iniciaran en mejores condiciones el ciclo escolar. Tan sólo en 2025, la organización proporcionó más de 10 mil paquetes a las hijas e hijos de sus colaboradores, un apoyo que representa un alivio directo para miles de familias, que pueden redistribuir sus recursos hacia otras necesidades. Estas cifras ayudan a dimensionar cómo el rol de la iniciativa privada en la educación puede estructurarse como un eje estratégico de impacto. No obstante, como suele ocurrir con muchas iniciativas, el verdadero alcance está más allá de los números.

Por un lado, el programa contribuye a la permanencia escolar, al eliminar una barrera básica pero determinante: contar con los materiales necesarios. Por otro, incide en el entorno emocional y familiar. Para madres y padres, este tipo de apoyos no solo representa un beneficio económico, sino también tranquilidad.

Y al interior de la organización, el efecto es igual de relevante. Este tipo de programas fortalecen el vínculo entre empresa y colaborador desde un lugar poco explorado: el reconocimiento de su vida fuera del trabajo. Se genera confianza, cercanía y un sentido de respaldo que difícilmente se construye únicamente desde incentivos tradicionales.

Cuando el impacto social comienza en casa

Lo que evidencian iniciativas como la de Fundación gigante es algo cada vez más evidente: las empresas que comienzan su impacto social desde dentro no están reduciendo su alcance, lo están fortaleciendo, pues, cuando una organización decide acompañar a sus colaboradores en aspectos tan fundamentales como la educación de sus hijos, está construyendo algo más profundo que un programa social. Está generando condiciones para el desarrollo, fortaleciendo su cultura y creando un vínculo que trasciende lo laboral.

Acciones como esta demuestran no sólo que el rol de la iniciativa privada en la educación puede ser una de las vías más efectivas para crear valor compartido, también que para generar impacto sostenible y coherente se puede empezar por lo más cercano y lo más relevante., porque transformar hacia afuera siempre será más potente cuando primero se ha aprendido a transformar hacia adentro.