¿Pagar más por la carne ayudaría al medio ambiente? Lo que dice un nuevo estudio

Durante años, el debate sobre el impacto ambiental del consumo de carne se ha centrado en la responsabilidad individual y en los cambios de dieta voluntarios. Sin embargo, un nuevo estudio sugiere que las políticas fiscales podrían desempeñar un papel mucho más decisivo y rápido para reducir los daños ecológicos asociados a los productos de origen animal. En particular, la aplicación del IVA completo a la carne de res, cerdo, cordero y pollo aparece como una medida con efectos ambientales relevantes y costos sociales relativamente bajos.

Publicado en Nature Food por investigadores del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, el análisis plantea que el actual sistema de precios distorsiona la realidad ambiental del consumo de carne. Al mantener tipos impositivos reducidos o incluso nulos, muchos gobiernos europeos estarían subsidiando indirectamente actividades con altos costos climáticos, hídricos y de biodiversidad, enviando señales contradictorias frente a sus compromisos ambientales.

El peso ambiental oculto del consumo de carne

Los productos de origen animal concentran la mayor parte de la huella ecológica de la dieta en la Unión Europea. Según el estudio, este tipo de alimentos es responsable de casi una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al consumo doméstico, además de más de la mitad de la pérdida de biodiversidad y de la contaminación por fósforo. Estos impactos rara vez se reflejan en el precio final que paga el consumidor.

El análisis también subraya que la huella ambiental de la carne supera ampliamente a la de los alimentos de origen vegetal en casi todos los indicadores evaluados. El impacto climático, el uso del suelo y la presión sobre los ecosistemas son significativamente mayores, lo que evidencia una brecha entre el costo real de producción y el precio de mercado. La única excepción relevante es el uso del agua, donde algunos productos vegetales también presentan cargas elevadas.

impuesto a la carne

Esta desconexión responde, en parte, a la complejidad de calcular y trasladar los costos ambientales a los precios finales. Ante esta dificultad, los autores sostienen que eliminar exenciones fiscales a los productos más dañinos sería el primer paso más sencillo y directo para corregir la señal de precio. En ese contexto, el impuesto a la carne aparece como una herramienta de política pública pragmática.

Además, el estudio enfatiza que el actual esquema impositivo protege a los consumidores de los costos sociales y ambientales de su dieta. Al no internalizar estos impactos, el sistema perpetúa patrones de consumo intensivos en recursos naturales, lo que contradice los objetivos climáticos y de sostenibilidad que la propia UE ha asumido de manera formal.

El impuesto a la carne y las propuestas fiscales del estudio

El trabajo del Instituto de Potsdam evaluó dos posibles reformas: la eliminación de los tipos reducidos de IVA para la carne y la aplicación de un precio al carbono sobre los alimentos. Ambas medidas buscan internalizar los costos ambientales y modificar los patrones de consumo sin recurrir a prohibiciones directas. No obstante, el impuesto a la carne vía IVA completo se perfila como la opción más viable a corto plazo.

Actualmente, 22 de los 27 países de la Unión Europea aplican un tipo reducido a la compra de carne. Las diferencias son notables: en Irlanda, la carne tiene un impuesto cero frente al 23 % general; en Francia la brecha es de 15 puntos porcentuales; en Alemania e Italia, de 12; y en España, de 11. Solo cinco países gravan la carne con el tipo general de IVA, lo que evidencia la magnitud del privilegio fiscal.

Según las estimaciones del estudio, eliminar estas exenciones permitiría reducir el daño ambiental asociado al consumo de alimentos entre un 3,48 % y un 5,7 %, dependiendo del tipo de impacto. En términos climáticos, esto se traduciría en una reducción anual de 29,9 megatones de CO₂ equivalente, aproximadamente un 5 % del total vinculado a la dieta.

impuesto a la carne

Los autores reconocen que un precio al carbono aplicado directamente a los alimentos podría generar beneficios ambientales aún mayores. Sin embargo, esta alternativa implicaría cálculos económicos y negociaciones políticas más complejas. Por ello, el impuesto a la carne mediante la reforma del IVA se presenta como una solución transitoria, pero eficaz, para comenzar a corregir las distorsiones actuales.

Impacto en los consumidores: costos, redistribución y desigualdad

Uno de los principales cuestionamientos a cualquier impuesto a la carne es su impacto en los hogares, especialmente en aquellos con menores ingresos. El estudio aborda este punto de forma explícita y concluye que el efecto final depende, en gran medida, de cómo se utilicen los ingresos fiscales adicionales. Sin mecanismos de compensación, el gasto medio anual en alimentación por hogar en la UE aumentaría en 109 euros.

No obstante, si los gobiernos redistribuyeran estos ingresos mediante pagos directos a la ciudadanía, el costo neto se reduciría drásticamente a apenas 26 euros al año por hogar. Esta cifra pone en entredicho la idea de que una reforma fiscal de este tipo necesariamente agravaría la desigualdad, siempre que se diseñe con criterios de justicia social.

El estudio también compara esta opción con la imposición de un precio del carbono de 52 euros por tonelada aplicado a los alimentos. En ese escenario, el costo neto para los hogares se reduciría a unos 12 euros anuales, con mayores beneficios ambientales. Sin embargo, la complejidad técnica y política de esta alternativa limita su viabilidad inmediata frente al ajuste del IVA.

El diseño del impuesto a la carne resulta clave. Sin redistribución, el riesgo de afectar de manera desproporcionada a ciertos grupos es real. Con una aplicación progresiva y transparente, en cambio, la medida podría corregir fallas de mercado sin profundizar las brechas sociales existentes.

impuesto a la carne

¿Una solución estructural o un paliativo necesario?

Aunque los resultados del estudio son contundentes, los propios autores advierten que estas políticas no deben entenderse como una solución única. El impuesto a la carne puede reducir impactos de forma rápida y relativamente económica, pero no sustituye la necesidad de transformar los sistemas alimentarios ni de promover una moderación sostenida en el consumo de productos de origen animal.

Charlotte Plinke, autora del estudio, subraya que aún no se han calculado completamente todos los impactos ambientales de la carne. Esto implica que incluso las cifras actuales podrían estar subestimando el daño real. En ese sentido, la reforma fiscal sería apenas un primer paso para visibilizar costos que hoy permanecen ocultos en la cadena de valor.

Este tipo de medidas plantea un cambio relevante en la narrativa: el problema deja de recaer exclusivamente en las decisiones individuales y se traslada al diseño de políticas públicas coherentes con los compromisos climáticos. Las empresas del sector alimentario también se verían presionadas a innovar y diversificar su oferta hacia alternativas menos intensivas en recursos.

En última instancia, el impuesto a la carne puede funcionar como un catalizador. No elimina por sí solo el impacto ambiental del consumo cárnico, pero sí corrige incentivos, genera recursos para políticas compensatorias y abre la puerta a una conversación más honesta sobre el verdadero costo de lo que comemos.

impuesto a la carne

Fiscalidad, sostenibilidad y responsabilidad compartida

El estudio del Instituto de Potsdam aporta evidencia sólida de que ajustar la fiscalidad de la carne podría generar beneficios ambientales significativos sin imponer una carga excesiva a los consumidores. Al eliminar privilegios fiscales, los gobiernos tendrían una herramienta concreta para alinear precios, impactos ambientales y objetivos climáticos, siempre que el diseño del impuesto a la carne contemple mecanismos de redistribución justa.

Sin embargo, la investigación también deja claro que estas medidas son insuficientes si no se acompañan de cambios estructurales en los sistemas alimentarios y de una moderación consciente en el consumo de carne. Para los actores de la responsabilidad social empresarial, el reto no está solo en apoyar políticas fiscales más coherentes, sino en impulsar modelos de producción y consumo que reduzcan de manera duradera la presión sobre el planeta.

¿Qué tan vulnerable es tu casa al cambio climático? Así puedes evaluarlo

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En todo el mundo, los fenómenos meteorológicos extremos —desde sequías prolongadas hasta inundaciones e incendios forestales— son cada vez más frecuentes, intensos y duraderos. Esta realidad ya no es una proyección científica, sino un factor que incide directamente en la seguridad patrimonial, el bienestar social y la estabilidad de los mercados inmobiliarios. Evaluar el riesgo climático en casa se ha convertido en una tarea estratégica, no solo para propietarios, sino también para inversionistas y responsables de políticas públicas.

Tan sólo en Estados Unidos, más de uno de cada cuatro hogares está expuesto a riesgos climáticos graves o extremos, mientras que sólo el año pasado los desastres climáticos causaron cerca de 276 muertes y pérdidas económicas por 115 mil millones de dólares. Estos impactos no se limitan a la destrucción física: influyen en el valor de los inmuebles, en el acceso a seguros, en los costos de mantenimiento y, cada vez más, en la posibilidad misma de vender una propiedad en el futuro.

Riesgo climático en casa: cómo impacta el valor y la venta de un inmueble

El riesgo climático en casa ya es un factor que comienza a alterar la dinámica del mercado inmobiliario. Investigaciones realizadas por plataformas como Redfin y Zillow han demostrado que las propiedades ubicadas en zonas con alto riesgo de inundaciones, incendios forestales o calor extremo pueden tardar más en venderse y, en algunos casos, hacerlo a precios inferiores a los esperados. El riesgo ambiental se traduce en incertidumbre financiera.

A esto se suma el incremento en los costos asociados a la vivienda. Las primas de seguros se elevan o, en ciertos casos, dejan de ofrecerse; las reparaciones preventivas se vuelven más frecuentes y costosas; y los gastos de energía aumentan ante eventos como olas de calor extremo. Así, el riesgo climático en casa deja de ser un tema ambiental y se convierte en una variable económica tangible.

riesgo climático en casa

Paradójicamente, acceder a información clara sobre estos riesgos se ha vuelto más difícil. Herramientas públicas como el Índice de Riesgo Futuro de FEMA, que proyectaba pérdidas económicas a nivel de condado bajo distintos escenarios climáticos, fueron eliminadas recientemente. Asimismo, Zillow retiró su sistema de calificación de riesgo climático tras quejas de propietarios y agentes inmobiliarios, lo que abrió un debate sobre transparencia y responsabilidad en el sector.

La eliminación de estas herramientas no significa que el riesgo haya desaparecido, sino que ahora es menos visible. Esto genera asimetrías de información que afectan la toma de decisiones y pueden derivar en activos inmobiliarios sobrevaluados. Además, este fenómeno plantea preguntas clave sobre divulgación de riesgos, protección al consumidor y estabilidad financiera a largo plazo.

Cómo evaluar el riesgo climático en casa y prepararse ante sus efectos

Evaluar el riesgo climático en casa requiere combinar datos técnicos con un análisis práctico del entorno. Existen plataformas privadas como First Street que ofrecen información detallada —por una tarifa— sobre riesgos de inundación, incendios forestales, vientos extremos, calor y calidad del aire. De hecho, esta firma identificó que el 94 % de las propiedades destruidas por el incendio de Eaton en Altadena estaban clasificadas previamente como de riesgo severo o extremo.

https://twitter.com/latimes/status/1878588043990298961?s=20

Otras plataformas inmobiliarias como Redfin, Realtor.com y Homes.com continúan mostrando estos datos, lo que permite a compradores y vendedores incorporar el riesgo climático en sus decisiones. Como alternativa gratuita, el Índice Nacional de Riesgo de FEMA ofrece mapas interactivos sobre 18 tipos de peligros actuales. Sin embargo, expertos advierten que estos datos pueden ser complejos de interpretar sin un marco adecuado para la toma de decisiones.

Para identificar el riesgo climático en casa, conviene evaluar aspectos como:

  • Ubicación: cercanía a ríos, zonas forestales, costas o áreas con historial de calor extremo.
  • Infraestructura: altura de la vivienda, materiales de construcción y estado del techo.
  • Entorno inmediato: árboles cercanos, drenaje pluvial y calidad del aire.

Una vez identificado el riesgo, la prevención es clave. Si mudarse no es una opción, los especialistas recomiendan adoptar medidas de adaptación, como elevar instalaciones críticas en zonas inundables, gestionar la vegetación cercana para reducir el riesgo de incendios o reforzar estructuras ante vientos extremos. También es fundamental contar con un plan familiar de emergencia, documentos importantes listos para evacuar y protocolos claros de actuación.

No obstante, los expertos subrayan que la responsabilidad no debe recaer únicamente en las personas. La gestión del riesgo climático en casa debe integrarse en una planificación comunitaria y gubernamental más amplia. Políticas de ordenamiento territorial, normas de construcción resiliente y sistemas de comunicación de riesgos a escala local resultan más eficaces que acciones aisladas vivienda por vivienda.

riesgo climático en casa

Del riesgo individual a la responsabilidad colectiva

El cambio climático está redefiniendo el concepto de seguridad habitacional. Evaluar el riesgo climático en casa ya no es una decisión opcional, sino una necesidad para proteger el patrimonio, anticipar costos y garantizar la habitabilidad a largo plazo de las comunidades. Ignorar estos factores puede traducirse en pérdidas económicas significativas y en una mayor vulnerabilidad social.

El reto es avanzar hacia modelos de transparencia, prevención y adaptación que integren a gobiernos, empresas y ciudadanía. Solo mediante una visión colectiva del riesgo climático será posible proteger no solo las viviendas individuales, sino la estabilidad económica y social de las comunidades frente a un clima cada vez más incierto.

ITALIKA; para comunicar sostenibilidad hay que entenderla

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por aRSEnico

Hace unos días me topé con un comunicado de prensa de la marca de motos ITALIKA y… ¡Pardiez!… entendí lo que es decir que hablamos italiano solo porque comemos pizzas y spaghetti.

Resulta y resalta — como dicen ahora las nuevas generaciones, sintiéndose doctos — que ITALIKA decidió celebrar el Día Mundial de la Educación Ambiental con una oda a la motocicleta como solución ecológica. No es broma. ¡Una motocicleta! ¡De combustión! Porque claro, si vamos a salvar el planeta, lo primero es llenarlo de motores de bajo cilindraje… ¿no?

Su comunicado, digno de un comercial de shampoo que “promete cabello después de usarlo”, nos habla de “movilidad responsable”, “democratización de la eficiencia” y “pilotos conscientes”. Suena precioso. Casi pude oír a un colibrí llorar de emoción. 

La moto: ese unicornio verde que huele a gasolina

Según la marca, la solución al colapso ambiental de nuestras ciudades no está en repensar la movilidad urbana, invertir en transporte público limpio o dejar de depender de los combustibles fósiles. No, la respuesta es usar más motocicletas. Porque, claro, una moto tarda menos en avanzar por el tráfico, y eso —dicen ellos— “reduce el tiempo del motor encendido” y, por ende, “las emisiones”.

¿Es en serio?

¿Datos? Ninguno. ¿Métricas? Cero. No comunicaron nada de eso… porque cuando estás salvando al planeta con comunicados pomposos ¿quién necesita evidencia?

Lo que ITALIKA no menciona es que en México, según instituciones como el INEGI, la SEMOVI y diversas ONGs de seguridad vial, el parque vehicular de motocicletas ha crecido más del 90% en los últimos cinco años, muchas veces con unidades de baja eficiencia y sin controles reales de emisiones. Tampoco menciona que el 38% de las muertes viales involucran motociclistas. Estos son números reales y representan una condición urgente a atender.

“Verde”: el disfraz favorito

El texto señala la idea de movilidad verde. Una joya. No se puede llamar “verde” a un vehículo de combustión que emite CO₂, NOx y ruido. Ningún auto o moto es verde. Punto.

La verdadera movilidad verde —la de verdad, con mayúsculas y sin gasolina— se llama transporte público eficiente, bicicletas, electrificación masiva, ciudades caminables. Pero eso no vende vehículos. Así que es mejor sugerir que “verde” es cualquier cosa que tarde menos en llegar, porque, claro, menos tiempo prendido = casi la salvación del Amazonas. 

Educación ambiental… ¿de verdad?

La agencia de comunicación de ITALIKA fue más allá, sugiriendo que se debe educar en estos temas al motociclista. ¿Cómo? Diciéndole que mantengas sus llantas bien infladas y vaya a afinar tu unidad. Lo cual, asumimos que se puede hacer en sus centros de servicio. ¡Qué nobleza!

¿Y si no afinas la moto? Ah, pues entonces tú eres el problema ambiental, no el sistema que permite poner miles de motores de combustión en circulación cada semana.

La ISO 26000, por cierto, tiene una palabra para quien está al mando del marketing y comunicación de las empresas: comportamiento ético. Pero ¿a quién le importa?

Cuando la RSE se vuelve ROI

Lo más fascinante de este tipo de discurso es cómo disfrazan estrategias de venta como si fueran responsabilidad social. Aquí no hay reportes de impacto, ni metas de descarbonización, ni indicadores GRI. Solo green storytelling bien, bien lavado.

Y eso es lo peligroso. Porque una marca que comunica de esta manera y usa la sostenibilidad como bandera —mientras vende motores de combustión— está usando el tema solo como herramienta de marketing, no como una guía ética o estratégica. Eso no es RSE. Es greenwashing.

¿Sabes qué sería verdaderamente responsable? Que ITALIKA tuviera en su sitio al menos una pestaña de responsabilidad social o un informe. O que transparentara cifras de estos temas. O que compensara su huella de carbono invirtiendo en soluciones basadas en la naturaleza. Pero eso cuesta más que escribir un boletín bonito con frases como “cada gota cuenta”.

El planeta no se salva con slogans

ITALIKA no es el demonio. Es solo una marca tratando de hacer lo que muchas otras hacen: aprovechar el clima de sostenibilidad para comercializar más, sin revisar a fondo lo que significa usar estos tópicos, sin comprenderlos, sin asesorarse con profesionales del tema para entender qué si están haciendo bien para comunicarlo, y qué no pueden salir a decir porque simplemente no es cierto, por mucho que queramos maquillarlo.

Porque si de verdad creemos que una motocicleta que emite gases puede ser “verde”, tal vez sea porque estemos viviendo en Ciudad Esmeralda y creemos aún en el Mago de Oz. Y aquí hay un punto clave que no es menor: este tipo de comunicaciones deberían pasar, necesariamente, por la consultora o el área interna que gestiona en ITALIKA la obtención del Distintivo ESR. Justamente para evitar estas ocurrencias que confunden marketing con responsabilidad social y terminan exponiendo a la marca a críticas por greenwashing. Porque si la sostenibilidad es parte del discurso corporativo, también debería ser parte del filtro editorial.


aRSEnico es el seudónimo químico de un asesor en RS muy tóxico, solitario, ensimismado y cuasi misántropo, que a través de una propuesta editorial de crítica ácida, expone las circunstancias, a veces inverosímiles, que se presentan en la RSE. La columna, si bien es ficticia se alimenta de eventos de la vida real sin los cuales no sería posible su realización. El objetivo es precisamente, además de provocar la risa forzada de reconocer y reconocerse en ella, señalar dichas circunstancias desde un enfoque cínico e incluso que raya en anti RS, para mostrar finalmente en este radioactivo estilo, el “deber ser” de la RSE.

Tec de Monterrey campus Guadalajara convoca a jóvenes agentes de cambio a ser “Líderes del Mañana”

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Por Fabián Muro

La Universidad Tecnológico de Monterrey campus Guadalajara invita a jóvenes con excelencia académica y liderazgo social a postularse a la convocatoria “Líderes del Mañana”.

Esta beca otorga el 100% de colegiatura para estudios universitarios y está dirigida a aquellos líderes dispuestos a poner sus talentos y capacidades al servicio de la sociedad, convirtiéndose en verdaderos agentes de cambio. La convocatoria forma parte de la treceava generación.

Desde 2013, más de 2,300 estudiantes de México y América Latina han formado parte de este programa que enriquece su formación y amplifica el impacto de los proyectos que ya lideran. Actualmente, 951 estudiantes están cursando sus estudios universitarios y 1,75 egresadas y egresados contribuyen profesionalmente en sectores como ciencia, tecnología, salud, emprendimiento social, educación y desarrollo comunitario, entre otros. Más de 243 jóvenes de Campus Guadalajara han sido parte de este programa de financiamiento educativo.

Líderes del Mañana

Campus Guadalajara Tec de Monterrey invita a estudiantes, familias, docentes y organizaciones de la región a difundir esta convocatoria y motivar a más jóvenes a postularse a esta convocatoria que estará abierta hasta el 27 de febrero del 2026. 

Casos de éxito

Daana Janiel Sánchez Frausto, de la carrera Licenciatura en Biociencias quién promueve el acceso equitativo a diagnóstico oncológicos oportunos mediante el desarrollo de herramientas de detección temprana de cáncer de mama que sean asequibles, mínimamente, invasivas y utilizables en laboratorios con infraestructura limitada a través de mi-Biomark.   

Por su parte, Pablo Alejandro Olivares Ramírez, de la carrera Ingeniería en Bioingeniería y Procesos Químicos quién ha representado a México en Stockholm Junior Water Prize 2025 en Suecia y destaca por desarrollar soluciones innovadoras para el tratamiento del agua, uniendo ciencia aplicada, emprendimiento y compromiso social.  

Convocatoria “Líderes del Mañana”.

El mundo entra en quiebra hídrica y no hay marcha atrás; alerta la ONU

Un nuevo informe del Instituto de la Universidad de las Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud (UNU-INWEH) lanza una advertencia sin precedentes: ya no podemos hablar de una crisis del agua, puesto que el mundo ha entrado en quiebra hídrica. No se trata de una metáfora alarmista, sino de un diagnóstico técnico que confirma que, en numerosas cuencas y acuíferos, el uso de agua ha superado durante décadas los límites de recarga natural y de extracción segura, deteriorando de forma permanente el capital hídrico del planeta.

La principal conclusión del estudio es contundente: hemos cruzado umbrales críticos e irreversibles. Ríos, lagos, acuíferos, humedales, suelos y glaciares han sido dañados más allá de una recuperación realista en amplias regiones del mundo. Para la ONU, suficientes sistemas hídricos estratégicos han colapsado como para hablar ya de una realidad global.

mundo ha entrado en quiebra hídrica

El mundo ha entrado en quiebra hídrica: así lo muestran los datos

El informe de la Universidad de las Naciones Unidas sostiene que el mundo ha llegado a la quiebra hídrica a partir de una acumulación de evidencias científicas que muestran un deterioro profundo, sistémico y, en muchos casos, irreversible del capital hídrico global. No se trata de eventos aislados ni de crisis locales, sino de un colapso progresivo de ríos, lagos, acuíferos, humedales y glaciares que ha superado los límites de recarga natural y de operación segura del planeta. Entre los datos más relevantes que sustentan esta conclusión, el estudio destaca los siguientes:

  • Casi el 75 % de la población mundial vive en países clasificados como con inseguridad hídrica o inseguridad hídrica crítica.
  • 2.2 mil millones de personas carecen de acceso a agua potable gestionada de forma segura, mientras que 3.5 mil millones no cuentan con saneamiento adecuado.
  • Alrededor de 4 mil millones de personas experimentan escasez severa de agua al menos un mes al año.
  • Más de la mitad de los grandes lagos del mundo ha perdido volumen desde principios de la década de 1990, afectando directamente a una cuarta parte de la población mundial que depende de ellos.
  • En los últimos 50 años, el planeta ha perdido aproximadamente 410 millones de hectáreas de humedales, una superficie cercana a la de la Unión Europea.
  • La pérdida de servicios ecosistémicos asociada a la destrucción de humedales se estima en más de 5.1 billones de dólares, equivalente al PIB anual combinado de unos 135 países de bajos ingresos.
  • Cerca del 70 % de los principales acuíferos del mundo presenta tendencias sostenidas de agotamiento a largo plazo.
  • La sobreexplotación de aguas subterráneas ha provocado hundimiento del suelo en más de 6 millones de km², incluidas zonas urbanas donde viven cerca de 2 mil millones de personas.
  • El planeta ha perdido más del 30 % de su masa glaciar desde 1970, comprometiendo el suministro de agua de cientos de millones de personas.

Estos indicadores, advierte la ONU, confirman que el mundo ha entrado en quiebra hídrica no solo por la magnitud del deterioro, sino porque muchos de estos sistemas ya no pueden recuperarse dentro de escalas de tiempo humanas o económicas viables.

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La nueva agenda del agua: qué propone la UNU para afrontar la quiebra hídrica

Ante este panorama, la UNU plantea la necesidad de una nueva agenda global del agua que reconozca explícitamente que el mundo ha entrado en quiebra hídrica. El primer paso es político: aceptar formalmente la magnitud del problema e integrar el agua como eje transversal en políticas de paz, seguridad alimentaria, financiamiento al desarrollo y sostenibilidad ambiental.

El informe subraya la urgencia de fortalecer el monitoreo mediante observación de la Tierra, inteligencia artificial y modelos integrados que permitan anticipar colapsos y gestionar riesgos de forma preventiva. Sin datos robustos y oportunos, los sistemas de toma de decisiones seguirán reaccionando tarde y de manera fragmentada.

A nivel nacional, la UNU llama a actualizar marcos regulatorios para proteger el capital hídrico, exigir rendición de cuentas a los sobreextractores y salvaguardar a comunidades vulnerables, como pequeños agricultores. También enfatiza que la planificación debe reconocer los límites biofísicos reales, incluso si ello implica redefinir expectativas de crecimiento económico o uso del suelo.

mundo ha entrado en quiebra hídrica

Gobiernos y empresas frente a una crisis sistémica

El informe es claro: la quiebra hídrica es un riesgo sistémico que trasciende fronteras y sectores. Dada la interconexión de los sistemas alimentarios, energéticos y comerciales, ninguna economía es inmune. Más de la mitad de la producción mundial de alimentos se concentra en zonas donde el almacenamiento total de agua ya es inestable o está en declive, y más de 170 millones de hectáreas de tierras de riego enfrentan estrés hídrico alto o muy alto.

Para los gobiernos, el reto es abandonar la gestión incremental y asumir decisiones estructurales que protejan el agua como activo estratégico. Para las empresas, especialmente aquellas con cadenas de valor intensivas en agua, la advertencia es igual de clara. Como señaló Tim Wainwright, director ejecutivo de WaterAid:

“En todo el mundo, el agua se está agotando más rápido de lo que se puede reponer y las condiciones de sequía están empujando a miles de millones de personas a la inseguridad hídrica permanente, lo que cuesta más cada año que las economías enteras de la mayoría de los países. Entonces, ¿por qué esta crisis no domina los titulares y las salas de juntas por igual?”.

Cuando el mundo ha entrado en quiebra hídrica, la respuesta no puede ser marginal ni voluntaria. Requiere liderazgo político, responsabilidad corporativa y una redefinición profunda de cómo valoramos y gestionamos el recurso más crítico para la vida, la economía y la estabilidad social en el siglo XXI.

ABB se posiciona entre las empresas líderes en gestión de agua y clima

ABB alcanzó calificaciones A en clima y agua en el ranking 2025 de CDP (Carbon Disclosure Project), una organización sin fines de lucro que evalúa el desempeño ambiental corporativo a nivel mundial. Lo que le permitió que ABB forme parte de la Lista A anual tanto en cambio climático como, por primera vez, en gestión responsable del agua. Con ello, ABB se integra al grupo del 1 % de las 22,100 empresas evaluadas que lograron una calificación doble A.

Anke Hampel, Directora Global de Sustentabilidad en ABB, comentó: “Formar parte de la ‘Lista A’ de CDP tanto en clima como en agua es un reconocimiento importante a nuestro liderazgo en desempeño y transparencia corporativa. Obtener por primera vez una calificación A en agua refleja el fortalecimiento de nuestro enfoque en la gestión de riesgos hídricos, la administración responsable del agua, la gobernanza y una mayor colaboración con proveedores en temas relacionados con el riesgo del agua”.

Ante la presión que el cambio climático, el crecimiento poblacional y la demanda industrial ejercen sobre la seguridad hídrica, ABB reconoce el agua dulce como un recurso finito y compartido y se esfuerza por usarla de manera responsable en toda su cadena de valor. La industria global del agua y aguas residuales está experimentando una transformación profunda, impulsada por la creciente escasez de agua, el consumo, las tecnologías emergentes y los marcos regulatorios en evolución. ABB está a la vanguardia de la innovación en el ciclo de gestión del agua, cumpliendo con altos estándares industriales y regulatorios para la producción, distribución y tratamiento de agua segura y de alta calidad.

ABB mejoró su calificación en seguridad hídrica de B en 2023, a A- en 2024, hasta alcanzar una A en 2025. La gestión del agua es especialmente relevante para ABB en zonas con alto estrés hídrico. Por ello, la compañía realiza evaluaciones anuales de riesgos relacionados con el agua en sus 320 sitios a nivel global, con especial atención en aquellos ubicados en regiones con estrés hídrico (91 sitios en 2024). ABB requiere que todos sus sitios en regiones con estrés hídrico completen una autoevaluación de gestión del agua antes de que concluya 2026, seguida de acciones concretas para reducir dicho estrés. Además, ABB promueve que sus instalaciones se alineen con los lineamientos de la Alliance for Water Stewardship (AWS), un marco reconocido a nivel mundial para la gestión sustentable del agua, que aborda el uso responsable del recurso, la calidad del agua y la gobernanza a nivel de cuenca mediante la participación de múltiples actores.

Fundación Distribuidores Nissan: 25 años construyendo oportunidades a través de la educación

En diciembre de 2025, la Fundación Distribuidores Nissan conmemoró 25 años de trabajo continuo a favor de la educación de niñas y niños en México, consolidándose como una de las iniciativas empresariales más relevantes en materia de infraestructura educativa en el país. En este marco, la Fundación anunció la renovación de su Consejo Directivo, encabezado por Miguel Zapata, vicepresidente de la Fundación, quien acompañará la agenda de proyectos de construcción y reconstrucción de escuelas que se desarrollarán durante 2026.

Durante 2025, la Fundación dio inicio a diversos proyectos de construcción y reconstrucción de escuelas en distintas regiones del país, como parte de su compromiso por fortalecer la infraestructura educativa, los cuales se encuentran en proceso y se prevé que concluyan a lo largo de 2026. Asimismo, para este año se tiene contemplado el desarrollo de tres nuevas construcciones y cuatro reconstrucciones, proyectos que permitirán ampliar el impacto educativo de la Fundación y beneficiar a más de 1,680 niñas y niños, reafirmando su compromiso de largo plazo con el acceso a espacios educativos dignos, seguros y funcionales en zonas de alta necesidad.

Como parte de la conmemoración por sus 25 años, la Fundación realizó un reconocimiento especial a los vicepresidentes de los estados de Coahuila, Estado de México, Jalisco, Nuevo León, Oaxaca, Sinaloa y Nayarit, quienes a lo largo de estos 25 años han sido clave en la continuidad, crecimiento y fortalecimiento del proyecto, destacando su compromiso social y su cercanía con las comunidades beneficiadas.

Desde su creación, la Fundación Distribuidores Nissan ha enfocado sus esfuerzos en reducir la desigualdad educativa mediante la construcción, equipamiento y donación de escuelas públicas. A lo largo de estos 25 años, se han construido y donado más de 120 escuelas en 29 estados de la República Mexicana, beneficiando directamente a 1.4 millones de alumnas y alumnos, así como a 44 mil docentes, con una inversión acumulada superior a 535 millones de pesos destinada al fortalecimiento de la educación en México.

Las escuelas construidas por la Fundación cuentan actualmente con seis aulas, dos áreas de dirección, aula de usos múltiples, plaza cívica, cooperativa, bebederos, infraestructura de voz y datos, accesos para personas con discapacidad, mobiliario y sanitarios, además de materiales prefabricados de alta calidad con características antisísmicas y antiinflamables. A partir de 2025, la Fundación inició un proceso de mejora de su modelo educativo, incorporando zonas de alimentos al aire libre, patios techados y sanitarios exclusivos para docentes, mejoras que continuarán implementándose durante 2026.

Fundación Distribuidores Nissan

En alianza con Robotix, la Fundación impulsa programas de robótica educativa que fortalecen las habilidades tecnológicas de los estudiantes. En 2025 se llevó a cabo la First Lego League, en la que se capacitó a docentes y se benefició a 5,600 alumnos mediante la presentación virtual de proyectos finales titulada “Cuidando nuestros océanos”, con la participación de 12 escuelas enfocadas en propuestas para reducir la contaminación marina y proteger a las especies.

El compromiso social de la Fundación también se refleja en acciones de voluntariado corporativo y apoyo comunitario. En colaboración con Grupo Tollocan, se llevó a cabo la Kermés Nissan en una escuela de Atlacomulco, beneficiando a más de 200 alumnas y alumnos. Asimismo, en conjunto con Sicrea, se realizó una jornada de voluntariado en una escuela de Texcoco, impactando a más de 240 estudiantes. De igual forma, junto con Grupo Car One, la Fundación brindó apoyo a las familias damnificadas de Poza Rica tras las inundaciones ocasionadas por la tormenta tropical Raymond, mediante el envío de más de 21,415 artículos, reafirmando su vocación solidaria y su cercanía con las comunidades donde tiene presencia.

Con 25 años de trayectoria, la Fundación Distribuidores Nissan mantiene firme su compromiso de seguir impulsando la educación como una herramienta clave para reducir la desigualdad y generar oportunidades de desarrollo para las futuras generaciones.

Director Regional de UNICEF visita México para reforzar cooperación a favor de la niñez en el futuro

El Director Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, Roberto Benes, realiza una visita oficial a México del 19 al 23 de enero, para concertar con las autoridades una agenda común de derechos de niñas, niños y adolescentes en el país para los seis próximos años.

“México es un país de suma importancia y centralidad para UNICEF en América Latina y el Caribe, no solo por la escala y ambición de su programa, sino por la capacidad de liderazgo del Gobierno Mexicano así como del sector privado a nivel regional y global en favor de la niñez”, señaló Roberto Benes. “Esta visita busca fortalecer ese liderazgo en un momento decisivo, con una agenda ambiciosa que pone a la niñez en el centro de las políticas públicas en México”. 

Diálogo con los tres niveles de poder

Durante su visita, el Director Regional sostendrá reuniones con autoridades federales del poder ejecutivo, legislativo y judicial, así como con gobiernos estatales y municipales. Entre los encuentros destacan reuniones con la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la Secretaría de Relaciones Exteriores, así como con autoridades de los sectores de salud, educación y protección social.

Estos diálogos buscan consolidar compromisos políticos a favor de la niñez, profundizar la cooperación en temas como prevención de la violencia, primera infancia, salud y nutrición, educación inclusiva y sistemas de protección, e identificar áreas en las que México puede seguir siendo un referente regional e internacional.

 

UNICEF visita México

Copa Mundial 2026: una oportunidad para proteger a la niñez

La visita ocurre también en la antesala de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que México albergará junto con Estados Unidos y Canadá. En este contexto, el Director Regional realizará una visita de terreno a Guadalajara y Zapopan, Jalisco, donde se reunirá con autoridades estatales y municipales, el poder legislativo local y el comité anfitrión de la sede.

Uno de los momentos clave será la visita al Estadio Akron, donde se presentarán avances del Protocolo de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes impulsado por el Gobierno de Jalisco y UNICEF en el Marco de la Copa Mundial, así como iniciativas de crianza positiva, prevención de la violencia y fortalecimiento de los sistemas de respuesta.

“Los grandes eventos deportivos pueden y deben ser espacios seguros y protectores para niñas, niños y adolescentes, y una oportunidad para construir alianzas y nuevos compromisos”, subrayó Benes.

 

UNICEF visita México

Alianzas amplias y participación juvenil

La agenda incluye además encuentros con organizaciones de la sociedad civil, empresariado y filantropía, así como diálogos con adolescentes y jóvenes, reconociendo su papel central en el nuevo Programa de País.

“Los avances sostenibles para la infancia solo son posibles cuando gobierno, sociedad civil, sector privado y jóvenes trabajan juntos”, señaló Roberto Benes. “Compartimos con el Gobierno de México una visión compartida para los próximos seis años: invertir en la niñez no solo es un imperativo ético, es una decisión estratégica para el desarrollo de México y de América Latina, con beneficio sociales y económicos”.

Con esta visita, México y UNICEF reafirmarán su compromiso conjunto con los derechos de la niñez y adolescencia, y con una agenda transformadora que busca garantizar un presente y un futuro más justo, seguro y equitativo para todas las niñas y los niños.

La visita se da en el marco del inicio del Programa de País de UNICEF en México 2026–2031, que será presentado ante la Junta Ejecutiva de UNICEF en febrero de 2026, y busca cerrar brechas, fortalecer sistemas y ampliar soluciones conjuntas de la mano de los gobiernos federal y estatales, así como con aliados del sector privado, la sociedad civil y con las y los adolescentes y jóvenes.

Entre la urgencia global y la acción empresarial: el papel de Pacto Global en México frente a los desafíos del mundo

Por Aldo Farrugia

El inicio de 2026 encuentra al mundo en un punto de inflexión. Crisis climática, conflictos geopolíticos, desigualdades sociales crecientes, disrupciones tecnológicas y una economía global bajo presión marcan la agenda internacional. En este contexto, el Foro Económico Mundial de Davos 2026 vuelve a colocar en el centro una pregunta clave: ¿qué papel deben asumir las empresas para enfrentar los grandes desafíos de nuestro tiempo?

Lejos de ser un tema secundario, la sostenibilidad se ha convertido en uno de los ejes centrales de la conversación global. En Davos, líderes políticos, económicos y sociales coinciden en que la transformación hacia modelos más responsables ya no es opcional, sino una condición para la estabilidad económica, la competitividad y la paz social.

En este escenario, iniciativas como el Pacto Global de las Naciones Unidas adquieren una relevancia estratégica, particularmente en países como México, donde el sector empresarial juega un papel decisivo para acelerar soluciones a escala.

El más reciente Estudio de CEOs 2025 del Pacto Global de la ONU y Accenture advierte que el mundo avanza más lento de lo necesario frente a sus compromisos globales:

  • Solo 35 % de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible están actualmente encaminadas a cumplirse.
  • 2024 fue el primer año en superar de forma sostenida el umbral de 1.5 °C establecido por el Acuerdo de París.
  • Persisten brechas profundas en temas de pobreza, acceso a salud, educación, igualdad de género y trabajo digno.

Ante este panorama, el estudio revela un dato clave: 88 % de los CEOs considera que el argumento empresarial a favor de la sostenibilidad es hoy más fuerte que hace cinco años, y 99 % planea mantener o incrementar sus compromisos en esta materia.

La sostenibilidad, entonces, ya no es solo un imperativo ético, sino un factor central de competitividad, resiliencia y creación de valor a largo plazo.

En México, esta agenda encuentra un aliado estratégico en Pacto Global Red México, que impulsa a las empresas a alinear sus operaciones con los Diez Principios universales en derechos humanos, estándares laborales, medio ambiente y anticorrupción, así como con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Más allá de la adhesión formal, el valor del Pacto Global radica en su capacidad para traducir los grandes acuerdos internacionales en acciones concretas dentro de las empresas:

  • Integración de criterios ESG en la estrategia corporativa.
  • Medición y reporte de impactos sociales y ambientales.
  • Fortalecimiento de cadenas de valor responsables.
  • Capacitación directiva y técnica en sostenibilidad.
  • Acciones concretas que mejoren el entorno que las empresas impactan.

En un entorno global cada vez más exigente, estas herramientas permiten que las empresas mexicanas no solo cumplan estándares internacionales, sino que se anticipen a regulaciones, demandas de inversionistas y expectativas de consumidores.

El CEO Study 2025 también identifica una brecha crítica: aunque el compromiso es alto, solo la mitad de los CEOs se siente completamente cómoda comunicando públicamente sus avances, y muchos reconocen dificultades para integrar la sostenibilidad en el corazón del negocio.

Para México, este momento representa una oportunidad única. Fortalecer su competitividad internacional.

  • Acceder a mercados e inversiones con criterios ESG.
  • Reducir riesgos reputacionales y operativos.
  • Contribuir activamente al desarrollo económico y social del país.
Pacto Global en México

En un mundo donde Davos discute el futuro del capitalismo, México puede jugar un papel protagónico si logra articular un sector empresarial comprometido, innovador y alineado con los grandes objetivos globales.

Los desafíos que hoy enfrenta el mundo no admiten soluciones aisladas. Requieren liderazgo empresarial, cooperación internacional y una visión de largo plazo.

En un contexto global marcado por la urgencia, la pregunta ya no es si las empresas deben actuar, sino qué tan rápido y con qué profundidad están dispuestas a hacerlo.

Deben de pasar de pequeñas acciones aisladas a decisiones integradas al negocio que generen un impacto real a a larzo.

En COMUNAL somos parte de Pacto Global México desde hace 3 años y hoy quiero invitarte a adherir a tu empresa para alinear sus estrategias, tener una guía clara y herramientas que te apoyen a tener acciones alineadas a los ODS.

Conoce más aquí www.pactoglobal.org.mx


Aldo-Farrugia

El valor del altruismo, por Aldo Farrugia

Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.

Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.

Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.

Sostenibilidad en tiempos de urgencia: leer el momento sin dramatizarlo

Por Edgar López

Cada inicio de año, el análisis de riesgos globales presentado en Davos se convierte en una suerte de termómetro del estado del mundo. Gobiernos, empresas y mercados observan con atención qué amenazas suben, cuáles bajan y cuáles dominan la conversación. Para quienes promovemos la sostenibilidad, suele ser un ejercicio casi automático subrayar cómo los riesgos ambientales —el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación— terminan afectando, tarde o temprano, al desempeño económico.

Este año, sin embargo, una lectura superficial podría llevar a conclusiones equivocadas.

En el corto plazo, el ranking vuelve a colocar en primer plano riesgos no ambientales: confrontación geoeconómica, polarización social, desinformación, conflictos armados, ciberseguridad. Los riesgos ambientales no desaparecen, pero ceden protagonismo inmediato frente a un contexto marcado por tensiones políticas, fragmentación económica y urgencias operativas. Para algunos, esto podría interpretarse como una señal de que la sostenibilidad pierde relevancia.

Foro Económico Mundial
Foro Económico Mundial

La lectura fina es otra

A diez años, los riesgos ambientales siguen encabezando el diagnóstico global. Fenómenos meteorológicos extremos, pérdida de biodiversidad, colapso de ecosistemas y cambios críticos en los sistemas de la Tierra no solo permanecen: dominan. Nadie serio los niega. Lo que cambia no es la comprensión del riesgo, sino la forma en que los tomadores de decisión administran el tiempo.

Y es que cuando el corto plazo manda…

El contexto geopolítico actual obliga a priorizar el corto plazo. No por falta de visión, sino por diseño del sistema. Las grandes empresas globales deben responder a mercados trimestre a trimestre. El capital gestiona portafolios bajo esquemas de evaluación constante. Las decisiones no se toman en ciclos largos ideales, sino en ventanas cada vez más estrechas, presionadas por volatilidad, regulación, conflictos y expectativas inmediatas.

En ese escenario, las urgencias —reales— tienden a deslumbrar incluso a los grandes actores económicos. No porque ignoren los riesgos estructurales, sino porque no pueden permitirse fallar en el presente mientras gestionan el futuro.

Este matiz es clave para entender lo que está ocurriendo con la agenda ESG, CSR y de sostenibilidad en general.

No es retirada, es cambio de fase

Durante años, la sostenibilidad avanzó impulsada por una combinación poderosa: autorregulación corporativa, presión de cadenas de valor globales, estándares voluntarios, compromisos públicos y una narrativa compartida entre empresa, capital y reguladores. En países como México, ese impulso llegó principalmente desde fuera: multinacionales, marcos internacionales, prácticas de debida diligencia y expectativas de clientes globales.

La autorregulación fue un motor real. Permitió avances, capacidades internas y aprendizajes que hoy existen y no desaparecen.

Lo que estamos viendo ahora no es el abandono de esa agenda, sino su entrada en una fase más exigente y menos romántica. Una fase en la que la sostenibilidad deja de ser épica y se convierte en gestión de tensiones: entre corto y largo plazo, entre eficiencia y resiliencia, entre discurso y operación.

Las empresas globales ya no deciden únicamente dónde optimizar, sino dónde protegerse. Regionalizan operaciones, duplican cadenas de suministro y aceptan mayores costos a cambio de menor exposición política. No porque hayan dejado de creer en la sostenibilidad, sino porque el terreno donde se ejecuta cambió.

El capital se repliega del discurso

En paralelo, el capital financiero ha ajustado su rol. No ha dejado de reconocer los riesgos climáticos o sociales; ha dejado de liderar la narrativa pública. En un entorno altamente politizado, el capital reduce su exposición discursiva y concentra su atención en integrar riesgos en modelos, valuaciones y decisiones operativas.

www.responsible-investors.com
www.responsible-investors.com

No se trata de una marcha atrás ideológica. Es una adaptación estratégica. Cuando el entorno se fragmenta y la política invade la economía, predicar se vuelve costoso. Gestionar se vuelve prioritario.

Aquí no termina el ESG; termina una etapa de ingenuidad: la idea de que la sostenibilidad avanzaría sin fricción, sin costos y sin conflictos.

Un escenario retador… pero no para todos

Este contexto impacta principalmente a las empresas globales cuya fortaleza histórica se construyó sobre las bondades de la globalización: escala, eficiencia, cadenas largas, arbitraje regulatorio y optimización financiera. Cuando ese terreno se fragmenta, su competitividad se ve comprometida. El capital global también pierde parte de la claridad con la que marcaba el paso.

The Economist
The Economist

La contracción del modelo global abre espacio para grandes empresas locales y regionales que conocen su entorno, operan cadenas más cortas y entienden mejor a sus comunidades, reguladores y mercados. Para ellas, una estrategia de sostenibilidad y responsabilidad bien integrada al negocio puede convertirse en una ventaja real, no discursiva.

Quizá lo que pierde fuerza no es la sostenibilidad, sino una versión de ESG excesivamente estandarizada, financiera y homogénea, pensada para un mundo sin fricción. Lo que emerge es una sostenibilidad más situada, más operativa y más vinculada a la viabilidad del negocio.

Seamos honestos: hoy, más que ayer, ser responsable es buen negocio. No por virtud moral, sino por estrategia. Reduce riesgos, fortalece resiliencia, construye licencia social y protege mercado.

No todas las empresas medianas aprovecharán este momento. Algunas, que creían jugar en liga global solo por imitación discursiva, se verán arrastradas por la contracción. Pero las más ágiles, las que lean bien el contexto y entiendan la sostenibilidad como estrategia —no como cosmética— podrán ganar posición y, con ello, mercado.

¡Hay que leer el mapa completo!

La geopolítica actual no es permanente. Como otros momentos de alta fricción, pasará. Pero dejará huella. Y esa huella marcará una sostenibilidad más madura, más exigente y menos complaciente.

La gestión responsable no está retrocediendo. Está siendo puesta a prueba. Y las pruebas, casi siempre, separan a quienes seguían el ritmo de quienes realmente estaban preparados para marcarlo.

Quizá este sea un buen momento para dejar de preguntar si la sostenibilidad sigue vigente y empezar a preguntarnos quién sabrá capitalizarla cuando deja de ser cómoda.

Ahí es donde empieza, de verdad, la siguiente etapa.

¡A chambear colegas!


Actualización | Davos, 21 de enero de 2026

Un día después de la publicación de este artículo, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, puso palabras a un entorno que ayuda a entender mejor lo aquí planteado. En su discurso en Davos afirmó: “We are in the midst of a rupture, not a transition”, aludiendo a un contexto geopolítico y económico más fragmentado y menos predecible.

Contenido del artículo
WEF – 2026

Horas más tarde, la reacción pública del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, terminó de ilustrar ese mismo entorno. En respuesta al discurso de Carney, señaló: “Canada lives because of the United States. Remember that, Mark, the next time you make your statements.” Más allá del tono, la frase funciona como evidencia de cómo hoy el poder, la dependencia y la presión pública forman parte del marco en el que gobiernos, empresas y mercados toman decisiones.

Contenido del artículo
WEF 2026

Leído desde la agenda de sostenibilidad, lo ocurrido no contradice el planteamiento original; lo vuelve más nítido. La urgencia que domina muchas decisiones no es coyuntural ni exagerada: responde a un entorno donde la volatilidad es estructural y el costo de la exposición —económica, política o reputacional— es más alto.

Esto ayuda a explicar por qué la sostenibilidad se mueve hoy menos desde el discurso y más desde la gestión. No porque haya perdido relevancia, sino porque el margen para narrativas amplias se reduce cuando el corto plazo aprieta y la política incide de forma directa en la economía.

Visto así, lo sucedido en Davos no marca un giro del artículo, sino una confirmación del momento. La sostenibilidad no retrocede, pero se ejecuta en un terreno más duro, donde la consistencia, la resiliencia y la capacidad de sostener decisiones pesan más que la épica.


Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.