LANXESS sigue a la vanguardia en sustentabilidad 

La organización internacional CDP incluyó por séptima vez consecutiva a LANXESS en su Lista A de protección climática. Con una calificación A, la empresa de productos químicos especializados se sitúa entre el 4 % de las mejores de las más de 22,100 empresas evaluadas en todo el mundo.

CDP otorgó calificaciones especialmente positivas en las áreas de estrategia empresarial, objetivos, reducción de emisiones y productos respetuosos con el clima, gobernanza y cadena de valor de LANXESS. Los expertos de CDP otorgan calificaciones A a empresas que comunican sus medidas de protección climática de forma transparente y aplican sus planes de manera confiable. Entre otros aspectos, se premian las estrategias verificables, los objetivos basados en la ciencia y un plan de protección climática actualizado.

LANXESS también obtuvo un buen resultado en el ámbito del agua: CDP calificó la gestión del agua de la empresa con la segunda mejor nota, un A-. LANXESS lleva informando continuamente al CDP desde 2012.

EcoVadis confirma la categoría Oro de LANXESS

En diciembre de 2025, la plataforma de sustentabilidad EcoVadis evaluó a la empresa de productos químicos especializados. Con 83 puntos de un total de 100 posibles, LANXESS volvió a mejorar su rendimiento con respecto al año anterior y se sitúa así entre el 2 % de las mejores empresas evaluadas. De este modo, EcoVadis confirmó la categoría Oro de LANXESS.

“Las últimas evaluaciones de CDP y EcoVadis son la prueba de que nuestro enfoque en la sustentabilidad está estableciendo estándares internacionales”, declaró el miembro del Consejo de Administración de LANXESS AG,. Hubert Fink. “Nuestros avances en este ámbito están dando sus frutos, también para nuestros clientes que desean alcanzar sus propios objetivos de sostenibilidad”, agregó.

LANXESS

Reconocida por organizaciones líderes

La organización sin ánimo de lucro CDP recopila anualmente datos medioambientales y climáticos de empresas sobre sus emisiones de gases de efecto invernadero, gestión del agua y protección forestal. En 2025, más de 22,100 empresas presentaron sus estadísticas. La plataforma CDP se considera el estándar del mercado y abarca más de la mitad del mercado cotizado mundial.

Por su parte, EcoVadis es una plataforma líder en información sobre sustentabilidad para cadenas de suministro globales. Más de 150,000 empresas utilizan las calificaciones y otras soluciones de EcoVadis para evaluar la sustentabilidad de su cadena de suministro. Para la mayoría de los clientes y proveedores de LANXESS, la calificación de EcoVadis es la métrica clave para evaluar la sustentabilidad de la empresa de productos químicos especializados.

40 millones de comidas para México: el compromiso social de Corporativo Kosmos

Corporativo Kosmos es hoy el conglomerado de empresas de servicios de alimentación más grande de México. A lo largo de más de 60 años de experiencia en el sector y gracias a su capacidad logística, misma que le permite atender diariamente a miles de personas, se ha especializado en la operación de comedores institucionales, la preparación de desayunos y comidas escolares, la producción de despensas y box lunches, así como en servicios de catering y hotelería para sectores estratégicos.

La compañía fue fundada por Pablo Landsmanas, empresario y filántropo de origen lituano, que llegó a México en la década de los 50. Desde sus inicios, su fundador mostró un interés genuino por apoyar a personas en situación vulnerable, promoviendo acciones solidarias que constituyeron el fuerte sentido humano que hasta hoy caracteriza a la empresa.

No fue sino hasta 2016 cuando estos esfuerzos se formalizaron mediante la creación de la Fundación Pablo Landsmanas (FPL), institución que buscó ampliar el alcance social de las donaciones de Corporativo Kosmos y dirigir sus esfuerzos a tres ejes de acción: salud, educación y alimentación, siendo este último el frente donde la organización ha logrado un mayor alcance e impacto al transformar la vida de miles de personas a las que brinda alimentos de manera mensual.

Donaciones de Corporativo Kosmos: millones de comidas servidas

Desde su apertura, la Fundación Pablo Landsmanas ha logrado apoyar a 125 organizaciones altruistas gracias a alianzas estratégicas, iniciativas solidarias y donativos en especie. Esta red de colaboración ha permitido fortalecer proyectos sociales en distintas regiones del país, ampliando el alcance del compromiso comunitario del corporativo.

donaciones de Corporativo Kosmos

No obstante, la labor social de la empresa ha destacado principalmente en el ámbito alimentario, considerado un eje prioritario de intervención. Gracias a este enfoque, las donaciones de Corporativo Kosmos han hecho posible la entrega de más de 40 millones de comidas a lo largo de su historia, contribuyendo a garantizar el acceso a una alimentación nutritiva y suficiente para miles de personas en México.

Alcanzar tal magnitud ha sido posible mediante alianzas con organizaciones que atienden a diversos grupos vulnerables. A través de ellas, la fundación canaliza apoyos asegurando que lleguen a quienes más lo necesitan. Si bien la ayuda beneficia a distintos sectores, la niñez es prioritaria, bajo la convicción de que mejorar sus condiciones de vida es clave para combatir desigualdades estructurales. Actualmente, Corporativo Kosmos apoya a más de 30 organizaciones a través de su fundación, entre ellas se encuentran las siguientes.

7 organizaciones a las que Corporativo Kosmos brinda apoyo alimentario

1. FUNFAI

Corporativo Kosmos, a través de la Fundación Pablo Landsmanas, mantiene una alianza constante con FUNFAI, organización que atiende a niñas y niños que viven en prisión con sus madres o que han egresado de estos espacios al cumplir la edad límite. La colaboración se centra en la donación continua de alimentos, los cuales aseguran que los menores puedan tener comidas balanceadas que favorecen su crecimiento físico y cognitivo. Además, esta ayuda permite que la organización destine más recursos a educación y apoyo psicológico a un grupo que suele vivir estigmatización y rezago social.

donaciones de Corporativo Kosmos

2. Fundación Camino a Casa

La alianza con Fundación Camino a Casa se enfoca en garantizar la alimentación de niñas sobrevivientes de trata y explotación sexual. La FPL realiza donaciones constantes de alimentos que permiten atender los cuadros de desnutrición severa con los que muchas menores llegan al refugio. Además, contar con una nutrición suficiente es el primer paso para su recuperación física y emocional y constituye un apoyo que libera recursos para terapias psicológicas, educación y reintegración social. Sin duda, esta base alimentaria fortalece todo el modelo de atención integral y contribuye directamente a la reconstrucción de los proyectos de vida de las beneficiarias.

3. Banco de Tapitas

En apoyo a la niñez con cáncer, la Fundación Pablo Landsmanas dona despensas mensuales a beneficiarios de Banco de Tapitas. Estas despensas aseguran la nutrición de pacientes pediátricos durante tratamientos oncológicos. Una alimentación adecuada fortalece su sistema inmunológico y les ayuda a sobrellevar los efectos secundarios. Además, estos apoyos reducen la carga económica de las familias al cubrir parte de sus necesidades básicas y facilitar que concentren parte de sus recursos en gastos médicos. El impacto de esta alianza es doble, ya que no solo mejora la calidad de vida del menor, sino que brinda estabilidad al hogar. La alianza refuerza el acompañamiento integral en procesos de salud complejos.

4. Banco de Alimentos AMA

La alianza con el Banco de Alimentos AMA es uno de los ejemplos más amplios del alcance logístico de la Fundación Pablo Landsmanas. Tan solo en 2025, esta colaboración permitió beneficiar a más de 26 mil familias mediante el rescate y revalorización de productos provenientes de las distintas filiales de Corporativo Kosmos, los cuales han perdido su valor comercial, pero siguen siendo aptos para consumo humano. En siete años de trabajo conjunto, estas organizaciones han logrado recuperar más de 1,670 toneladas de alimentos y evitar su desperdicio. El impacto de este modelo de colaboración es significativo, pues, posibilita el aprovechamiento de recursos ya extraídos de la naturaleza, mientras que hace posible que miles de hogares puedan ejercer su derecho a una alimentación saludable y suficiente.

donaciones de Corporativo Kosmos

5. Casa Hogar Santa Inés

La Fundación Pablo Landsmanas colabora con Casa Hogar Santa Inés mediante la entrega quincenal de insumos alimentarios destinados a cubrir las necesidades nutricionales de las niñas que residen en esta institución. Esta casa hogar brinda protección, cuidado y formación a menores en situación de desventaja social, por lo que garantizar su alimentación es fundamental para su desarrollo. El apoyo permite asegurar comidas balanceadas de forma continua, fortaleciendo su salud y rendimiento escolar. Además, libera recursos operativos que la institución puede destinar a educación y acompañamiento emocional. Esta alianza permite proporcionar a las beneficiarias los elementos necesarios para su adecuada nutrición, por lo que, al garantizarles este derecho, sienta las bases para que las menores construyan proyectos de vida más sólidos. Así, el acompañamiento de la FPL trasciende la asistencia y se convierte en una inversión en su futuro.

6. Casa de la Amistad

Casa de la Amistad proporciona hospedaje, medicamentos, alimentación, transporte y apoyo emocional y educativo a niñas y niños con cáncer y, en esta labor, el apoyo de organizaciones aliadas como Corporativo Kosmos ha sido fundamental para poder seguir ayudando a más menores. La compañía líder en servicios de alimentación fortalece el quehacer de esta organización mediante donaciones de alimentos para eventos dirigidos a los menores y sus familias. Ejemplo de ello fueron las celebraciones del Día del Niño en 2025 y el Día de Reyes en 2026, donde se entregaron box lunches nutritivos y que favorecen el éxito de sus tratamientos. Además, este tipo de apoyos no sólo contribuyen a aliviar las cargas económicas de las familias, sino que permiten crear espacios de contención emocional y que las familias perciben como un gesto que les hace sentir acompañados y comprendidos.

donaciones de Corporativo Kosmos

7. Casa Hogar Amparo

Casa Hogar Amparo ofrece resguardo, educación, atención psicológica y acompañamiento integral a niñas en situación vulnerable. Para fortalecer esta labor, la Fundación Pablo Landsmanas realiza donaciones alimentarias periódicas que solventan las necesidades nutricionales de las residentes. Este apoyo asegura que las menores cuenten con una dieta suficiente y balanceada durante su estancia. La garantía alimentaria es esencial para su crecimiento, estabilidad emocional y desempeño académico. Asimismo, permite que la casa hogar concentre esfuerzos en programas formativos y de reintegración social. El impacto de la colaboración se refleja en mejores condiciones de vida y mayores oportunidades de desarrollo para las beneficiarias.

Alimentar hoy para construir el mañana

El alcance de los programas alimentarios impulsados por Corporativo Kosmos, a través de la Fundación Pablo Landsmanas, refleja una visión de responsabilidad social que entiende la nutrición como un detonador de cambio estructural. La entrega de más de 40 millones de comidas a lo largo de su historia, dimensiona la magnitud del esfuerzo, y evidencia una estrategia sostenida y articulada mediante alianzas que permiten llegar de forma efectiva a quienes más lo necesitan. Cada plato servido representa una oportunidad para mejorar la salud, el aprendizaje y la estabilidad emocional de poblaciones en situación vulnerable.

Más allá de la asistencia inmediata, este compromiso fortalece el tejido social al incidir en el desarrollo de la niñez y de comunidades enteras. Garantizar el acceso a alimentos nutritivos abre la puerta a mejores trayectorias de vida, reduciendo brechas de desigualdad desde la raíz. Con ello, Corporativo Kosmos ha consolidado un modelo de RSE en el que la alimentación se convierte en un vehículo de dignidad, bienestar y futuro para miles de personas en México.

Llama ECOCE a la colaboración para construir la economía circular en México

Adrián Velasco, director de Empaques de Plásticos Flexibles de ECOCE, participó en el panel “De lineal a circular: desbloqueando valor y resiliencia en la economía de México”, donde destacó que la transición hacia un modelo circular exige algo más profundo que buenas intenciones: requiere construir un nuevo sistema económico a partir de la colaboración y la innovación.

Durante su intervención, Velasco fue enfático al señalar que la economía circular no es un modelo preexistente listo para implementarse, sino un sistema en construcción. “Si lo que buscamos es el manual acabado de la economía circular, estamos partiendo de una premisa equivocada. La economía circular —y particularmente la mexicana— no existe todavía; tenemos que crearla”, afirmó.

En el contexto de la Ley General de Economía Circular, el directivo subrayó que el tiempo para diseñar los instrumentos necesarios se está acortando. La legislación, explicó, demandará resultados concretos y metas claras, por lo que el sector productivo debe anticiparse mediante la creación de acuerdos, mecanismos y procesos colaborativos que permitan cumplir con los objetivos planteados.

Velasco destacó que uno de los principales aprendizajes de más de dos décadas de trabajo en materia de reciclaje y gestión de residuos es que ninguna iniciativa prospera si no integra de manera sistemática a todos los actores del ecosistema: industria, gobierno, academia y sociedad civil. “Para que una iniciativa funcione, no basta con que participen únicamente las empresas o únicamente la autoridad. Necesitamos procesos colaborativos, inclusivos y transversales que generen simetría entre los participantes y permitan atender las problemáticas desde múltiples perspectivas”, señaló.

Asimismo, enfatizó que avanzar hacia la circularidad implica migrar de un enfoque centrado exclusivamente en la competencia hacia uno que incorpore la colaboración estratégica. Recordó que la experiencia en el sector de bebidas demostró que sentar en la misma mesa a competidores históricos permitió elevar significativamente las tasas de reciclaje en el país, consolidando uno de los sistemas más relevantes de América Continental.

construir la economía circular en México

En su mensaje, también hizo un llamado a las empresas a asumir la innovación circular con una visión de largo plazo y con plena consciencia del riesgo que conlleva. “No existe innovación sin incertidumbre. Si esperamos un programa perfectamente definido y sin margen de error para hablar de economía circular, simplemente no va a suceder. La circularidad implica abrazar el aprendizaje, aceptar la posibilidad de equivocarnos y ajustar el rumbo sobre la marcha”, explicó.

Para Velasco, la economía circular será una realidad cuando las empresas decidan integrar este enfoque como parte de su estrategia de negocio, entendiendo que se trata de un proceso evolutivo que demanda experimentación, adaptación y compromiso sostenido. “Estamos creando una nueva economía. Eso implica construir los instrumentos, los acuerdos y las métricas desde cero, sector por sector, región por región”, añadió, reconociendo además la diversidad territorial del país y la necesidad de adaptar las soluciones a los distintos contextos locales.

La participación de ECOCE en este foro refuerza su papel como institución articuladora con voz técnica y pedagógica en la economía circular, impulsando la corresponsabilidad ambiental y promoviendo la construcción de un sistema nacional más resiliente, eficiente e innovador.

Con esta visión, ECOCE reiteró su compromiso de seguir generando espacios de diálogo y acción que permitan a México transitar de un modelo lineal de producción y consumo hacia uno verdaderamente circular, capaz de generar valor económico, social y ambiental de largo plazo.

De la conciencia a la acción: Eco Jornadas LTH fortalecen la cultura energética y reducen emisiones

En un momento en el que México enfrenta el reto de reducir más de 35% de sus emisiones para cumplir con compromisos climáticos internacionales –como el Acuerdo de París y sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), así como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030– y donde el sector energético concentra cerca de 70% de los gases de efecto invernadero del país, la eficiencia energética se posiciona como una de las soluciones más inmediatas, rentables y de mayor impacto. En este contexto, LTH fortalece su estrategia de sostenibilidad a través de las Eco Jornadas, una iniciativa que traduce la conciencia ambiental en acciones concretas con impacto medible. 

LTH impulsa un movimiento que conecta educación, economía circular y participación comunitaria, demostrando que decisiones cotidianas –desde el uso eficiente de la energía hasta el reciclaje responsable– pueden generar beneficios ambientales, sociales y económicos. La propuesta no sólo apela a la responsabilidad individual, sino que coloca a las empresas como agentes activos en la transición hacia modelos de operación más sostenibles y competitivos. 

De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA), la eficiencia energética podría contribuir hasta con el 40% de la reducción necesaria de emisiones globales para 2040. En México, el sector energético representa alrededor de 70% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero, por lo que promover el ahorro energético desde el ámbito empresarial y ciudadano es una acción estratégica, no sólo ambiental. 

Las Eco Jornadas LTH nos recuerdan que la sostenibilidad no empieza en grandes discursos, sino en decisiones cotidianas que, cuando se suman, generan un impacto real y medible. Bajo esta premisa, LTH impulsa la educación ambiental, se fomenta el uso eficiente de los recursos y se construyen alianzas con comunidades y colaboradores para transformar hábitos en resultados concretos. 

Eco Jornadas LTH

Las Eco Jornadas de LTH integran tres ejes clave:

●   Educación ambiental y cultura energética: desarrollo de talleres, pláticas y actividades formativas que promueven el uso eficiente de la energía, el consumo responsable y la adopción de hábitos sostenibles en hogares, escuelas y entornos laborales.

●   Acción comunitaria con impacto medible: implementación de dinámicas participativas que involucran a colaboradores, familias y comunidades, generando conciencia colectiva y fortaleciendo el compromiso ambiental desde lo local hacia lo regional.

●   Alianzas y corresponsabilidad empresarial: articulación con distribuidores, aliados estratégicos y actores locales para ampliar el alcance de la iniciativa, consolidando una red de colaboración que integra sostenibilidad y responsabilidad social.

A través de las Eco Jornadas, LTH promueve la educación ambiental y el uso responsable de la energía mediante talleres, actividades formativas y dinámicas comunitarias que impulsan cambios de hábito medibles. Estas acciones fomentan prácticas como la eficiencia en el consumo eléctrico, el cuidado de recursos y la adopción de soluciones energéticas más sostenibles, contribuyendo a reducir emisiones y a generar conciencia colectiva sobre el impacto ambiental de nuestras decisiones cotidianas.

Con esta iniciativa, LTH refrenda su visión de integrar la responsabilidad social y la sostenibilidad como pilares de su estrategia de crecimiento, demostrando que el amor por el planeta puede traducirse en acciones medibles, ahorro tangible y beneficios compartidos. Porque ahorrar energía no sólo reduce costos: reduce huella ambiental, fortalece comunidades y construye un futuro más sostenible.

Saber qué hacer

Por Edgar López

Ayer México vivió un evento de seguridad de alto impacto que generó consecuencias inmediatas en distintos estados del país: bloqueos carreteros, interrupciones aéreas, afectaciones a sucursales comerciales y bancarias, suspensión de actividades y alertas de riesgo clasificadas como alto–crítico en varias entidades.

La gravedad del hecho es evidente y sus implicaciones son amplias.

Lo que me lleva a escribir no es el evento en sí, sino la dimensión operativa que se activó en cuestión de horas. Porque cuando el entorno cambia de manera abrupta, las organizaciones no pueden quedarse en el análisis; tienen que decidir.

En medio de ese contexto, lo que más me llamó la atención no fue el ruido, sino la claridad con la que muchas empresas respondieron.

  • Bancos cerraron sucursales preventivamente y redirigieron operaciones a canales digitales con serenidad.
  • Aerolíneas ofrecieron cambios y reembolsos priorizando seguridad.
  • Tiendas de conveniencia, estaciones de servicio y centros comerciales ajustaron horarios o suspendieron operaciones en zonas de riesgo, cuidando primero a su gente.

No hubo ruido, ni grandes anuncios.

Hubo decisiones rápidas y criterios claros.

Y eso, para mí, es el verdadero termómetro de la responsabilidad: saber qué hacer.

Quien sabe hacerlo protege vidas, reduce pérdidas en inventario, reputación y productividad, y fortalece su posición. Cuando esa capacidad falta, los costos —humanos, económicos y de confianza— suelen ser mayores.

En México, con las particularidades de país que conocemos, muchas organizaciones ya tienen esa capacidad instalada. No es casualidad; es preparación acumulada.

La reflexión que me queda va poco más allá: si algunas respuestas individuales fueron sólidas, ¿cómo podríamos avanzar hacia una coordinación colectiva más robusta?

Las asociaciones gremiales tipo ANTAD, Asociación de Bancos de México ABM, A. C. o CANIRAC Nacional podrían jugar un papel más activo en momentos como este —ofreciendo lineamientos claros, compartiendo mejores prácticas y articulando redes tempranas de apoyo—, como ya ocurre en otros países con contextos de alto riesgo.

No es reproche.

Lo planteo como oportunidad.

Porque en días como ayer —por lamentables que sean— también se revela la responsabilidad real. Esa que no se comunica, sino que se ejerce.

Y quizá esa sea la capa más exigente de la RSE.


Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.

Orden de Trump busca blindar herbicida de Bayer ante ola de litigios

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La firma de una nueva orden ejecutiva por parte de Donald Trump vuelve a colocar en el centro del debate la tensión entre seguridad nacional, producción agrícola y salud pública. La medida protege la fabricación de herbicidas a base de glifosato —incluido el herbicida de Bayer más emblemático del mercado estadounidense— en un momento en que la compañía enfrenta miles de demandas por presuntos daños a la salud.

El argumento oficial apela a la estabilidad del suministro alimentario y a la defensa nacional. Sin embargo, para defensores ambientales y expertos en salud pública, la decisión abre interrogantes éticos y regulatorios profundos. ¿Puede una política de seguridad económica justificar la ampliación de la producción de un producto vinculado por diversos estudios con riesgos oncológicos? El debate apenas comienza.

Seguridad nacional vs. litigios: el blindaje al herbicida de Bayer

La orden ejecutiva, firmada el 18 de febrero, invoca la Ley de Producción de Defensa para garantizar la extracción de fósforo elemental y la fabricación de glifosato en territorio estadounidense. En el documento, la Casa Blanca sostiene que cualquier amenaza de reducción en la producción comprometería la seguridad alimentaria y la preparación defensiva del país.

El trasfondo no es menor. El herbicida de Bayer, heredado tras la compra de Monsanto en 2018, está en el centro de una avalancha de litigios que alegan que la exposición prolongada al producto causa cáncer. La empresa ya ha desembolsado miles de millones de dólares en acuerdos y veredictos adversos.

herbicida de Bayer

Inmunidad legal y el futuro del herbicida de Bayer

Uno de los puntos más controvertidos es la cláusula que otorga inmunidad bajo la sección 707 de la Ley de Producción de Defensa. El texto establece que los productores que cumplan con la orden no podrán ser considerados responsables por actos derivados de su implementación.

En términos prácticos, esta disposición podría limitar la capacidad de los demandantes para continuar litigando contra fabricantes del herbicida de Bayer en ciertos contextos. El mensaje es claro: el gobierno federal prioriza la continuidad productiva sobre la incertidumbre judicial.

Desde la óptica de la responsabilidad social corporativa, la discusión va más allá de la legalidad. Se trata de reputación, licencia social para operar y confianza pública. Blindar la producción no necesariamente mitiga el riesgo reputacional ni responde a las preocupaciones de las comunidades afectadas.

La respuesta de la coalición Maha

La reacción fue inmediata. Integrantes de la coalición “Make America Healthy Again” (Maha) calificaron la medida como una traición a las promesas de revisar críticamente el uso de pesticidas.

Figuras del movimiento señalaron que enmarcar la producción de glifosato como un asunto de defensa nacional desvía la atención de los posibles impactos sanitarios. La crítica apunta a una narrativa que, según ellos, privilegia la continuidad industrial sobre la protección de la salud pública.

La tensión es particularmente significativa porque algunos líderes cercanos al movimiento habían respaldado la administración actual bajo el compromiso de revisar el modelo agroalimentario dominante.

herbicida de Bayer

La postura sanitaria y el peso de la evidencia

La orden ejecutiva y su hoja informativa no mencionan los estudios que han vinculado el glifosato con distintos tipos de cáncer. En 2015, expertos de la Organización Mundial de la Salud clasificaron el compuesto como “probablemente cancerígeno para humanos”, una evaluación que sigue siendo referencia obligada en el debate.

Aunque agencias regulatorias estadounidenses han sostenido que el producto es seguro cuando se usa conforme a la etiqueta, el contraste entre evaluaciones científicas alimenta la controversia. En el ámbito de la sostenibilidad, este tipo de discrepancias subraya la necesidad de transparencia radical y evaluación independiente.

Para el público general, la discusión puede parecer técnica. Para inversionistas y especialistas en ESG, representa un riesgo material que impacta valor de marca, gobernanza y resiliencia a largo plazo.

Bayer, estrategia legal y presión regulatoria

Bayer ha reiterado que sus productos a base de glifosato no causan cáncer. No obstante, enfrenta decenas de miles de demandas y recientemente propuso un acuerdo multimillonario para contener futuras reclamaciones.

Además, la empresa ha impulsado iniciativas legislativas estatales y federales para limitar demandas por omisión de advertencia cuando la Agencia de Protección Ambiental no exige etiquetas específicas. El caso incluso podría llegar a la Corte Suprema de Estados Unidos, que ha programado una audiencia clave en abril.

En este contexto, la orden ejecutiva funciona como un respaldo político estratégico, aunque no elimina por completo la incertidumbre jurídica.

herbicida de Bayer

Agricultura, dependencia química y dilemas estructurales

Más allá del litigio, el episodio revela la alta dependencia del modelo agrícola estadounidense de insumos químicos de amplio espectro. El glifosato es una herramienta central en sistemas de cultivo extensivo y su sustitución implicaría cambios productivos profundos.

El argumento gubernamental sostiene que interrumpir su producción pondría en riesgo la competitividad agrícola y el abastecimiento. Sin embargo, especialistas en sostenibilidad señalan que la resiliencia del sistema alimentario también depende de diversificación, innovación agroecológica y reducción de riesgos sanitarios.

El dilema es estructural: ¿cómo equilibrar productividad, salud y sostenibilidad sin trasladar los costos a comunidades vulnerables?

Entre la defensa y la confianza pública

La orden ejecutiva que protege la producción del herbicida de Bayer redefine el terreno del debate. Al ampararse en la seguridad nacional, la administración busca cerrar filas frente a la incertidumbre judicial. Pero el blindaje legal no resuelve las preguntas de fondo sobre impactos a la salud, transparencia científica y responsabilidad empresarial.

Para quienes observan el tema desde la responsabilidad social, el caso es paradigmático. Muestra cómo las decisiones regulatorias pueden influir en la percepción pública, en la gobernanza corporativa y en la legitimidad de todo un sector. En última instancia, la sostenibilidad no se decreta por orden ejecutiva: se construye con evidencia, diálogo y confianza social.

Más sequía y temperaturas altas: la combinación que está disparando los incendios forestales

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En 2023, mientras distintas regiones del planeta ardían casi al mismo tiempo, algo comenzó a hacerse evidente: los incendios ya no eran eventos aislados ni temporadas acotadas. Se estaban convirtiendo en una constante que desbordaba calendarios, presupuestos y capacidades de respuesta. Detrás de ese patrón hay una combinación cada vez más frecuente y peligrosa: sequía y temperaturas altas acompañadas de vientos intensos.

Según The Guardian, un nuevo estudio revela que la cantidad de días con condiciones cálidas, secas y ventosas —el escenario perfecto para incendios extremos— casi se ha triplicado en los últimos 45 años. Más de la mitad de ese incremento está vinculado al cambio climático provocado por la actividad humana. La lectura es clara: el entorno operativo de comunidades y empresas está cambiando más rápido de lo previsto.

Un clima cada vez más inflamable

Los investigadores no analizaron incendios específicos, sino las condiciones meteorológicas que los hacen posibles. Cuando el aire es seco, el suelo pierde humedad y los vientos se intensifican, cualquier chispa puede transformarse en un frente incontrolable. Es el contexto que convierte un accidente o un rayo en una catástrofe regional.

Lo alarmante es la sincronía. En el periodo comprendido entre 1979 y mediados de los noventa, el promedio global era de 22 días al año en los que amplias regiones del mundo compartían condiciones extremas de fuego. En 2023 y 2024, esa cifra superó los 60 días anuales.

Este fenómeno implica que múltiples países enfrentan incendios al mismo tiempo, reduciendo la posibilidad de cooperación y apoyo mutuo. Cuando todos arden, nadie tiene suficientes recursos para asistir.

sequía y temperaturas altas

Sequía y temperaturas altas: el nuevo patrón sincrónico

La combinación de sequía y temperaturas altas no solo incrementa la probabilidad de incendios; está generando temporadas superpuestas entre regiones que antes podían alternarse. El clima de incendios se ha vuelto más “sincrónico”: distintas geografías comparten, simultáneamente, condiciones propicias para el fuego.

En Estados Unidos continental, el promedio pasó de 7.7 días de incendios sincrónicos al año en la década de 1980 a 38 días anuales en los últimos diez años. La presión sobre brigadas, seguros, infraestructura y cadenas de suministro es evidente.

Para América Latina el panorama es aún más desafiante. La mitad sur de Sudamérica pasó de 5.5 días al año a más de 70 en la última década, alcanzando 118 días en 2023. Esto transforma el riesgo ambiental en un riesgo sistémico.

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El rol del cambio climático en la ecuación

Más del 60% del aumento global en días de incendios sincrónicos puede atribuirse al cambio climático derivado de la quema de carbón, petróleo y gas natural. Los investigadores llegaron a esta conclusión mediante simulaciones que compararon el mundo actual con uno hipotético sin el incremento de gases de efecto invernadero.

La diferencia entre ambos escenarios confirma que no se trata solo de variabilidad natural. El calentamiento global está amplificando la frecuencia e intensidad de los días críticos para incendios. Para las organizaciones, esto implica que la gestión climática no es un tema reputacional, sino una cuestión de resiliencia operativa y continuidad del negocio.

Más allá del clima: combustible e ignición

El clima es una dimensión clave, pero no la única. Para que exista fuego se requieren oxígeno, combustible y una fuente de ignición. Bosques degradados, acumulación de material seco y expansión urbana en zonas forestales aumentan la exposición.Sin embargo, cuando predominan sequía y temperaturas altas, el combustible se vuelve más inflamable y los incendios son más difíciles de contener. Las ventanas de oportunidad para controlarlos se reducen drásticamente.

La interacción entre factores ambientales y humanos complejiza la respuesta. Ya no basta con reaccionar; se requiere prevención estructural y ordenamiento territorial.

sequía y temperaturas altas

Cuando la cooperación deja de ser suficiente

Durante décadas, la lógica de respuesta ante incendios se basó en la colaboración internacional. Países con temporadas opuestas podían compartir equipos, aeronaves y brigadistas. Hoy esa lógica empieza a fracturarse. Si múltiples regiones experimentan incendios al mismo tiempo, los recursos se saturan. “Ahí es donde las cosas empiezan a romperse”, advirtieron los autores del estudio. El desafío no es solo apagar más incendios, sino hacerlo en paralelo y con mayor intensidad. Esto redefine la conversación sobre financiamiento climático, seguros, infraestructura crítica y mecanismos multilaterales de apoyo.

La persistencia de sequía y temperaturas altas obliga a repensar la agenda ESG y de responsabilidad social corporativa. Los incendios afectan biodiversidad, calidad del aire, disponibilidad de agua y estabilidad económica local. También inciden en comunidades vulnerables que dependen de recursos forestales o viven en la interfaz urbano-rural. La pérdida de viviendas, medios de vida y servicios básicos amplifica desigualdades existentes.

Integrar el riesgo de incendios en estrategias climáticas, planes de inversión y análisis de materialidad ya no es opcional. Es una necesidad estratégica y ética.

La excepción que confirma la regla

De las 14 regiones analizadas, solo el sudeste asiático mostró una disminución en el clima sincrónico de incendios, probablemente debido a un aumento en la humedad. Esta excepción subraya que el comportamiento regional del clima es complejo. Sin embargo, el patrón global sigue apuntando hacia un entorno más propenso al fuego. Las tendencias generales superan las variaciones locales y confirman que el calentamiento global está redefiniendo el mapa del riesgo. Para América, el incremento es particularmente pronunciado, lo que exige respuestas coordinadas entre gobiernos, sector privado y sociedad civil.

El aumento de días con condiciones extremas para incendios no es una estadística aislada; es una señal estructural de un planeta que se recalienta y sincroniza sus riesgos. Cuando el fuego se vuelve simultáneo, la capacidad de respuesta se fragmenta y los costos —ambientales, sociales y económicos— se multiplican.

Comprender cómo la sequía y temperaturas altas están transformando la dinámica global de incendios es el primer paso. El siguiente es actuar con visión de largo plazo: reducir emisiones, fortalecer la resiliencia comunitaria y anticipar escenarios que ya no son futuros posibles, sino realidades en expansión.

¿Qué es la Ley Agua en México y qué implicará para las empresas?

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En diciembre de 2025, el Congreso mexicano aprobó la nueva Ley General de Aguas y reformó la Ley de Aguas Nacionales, marcando un antes y un después en la gestión del recurso hídrico en el país. La decisión no fue menor: responde a una crisis estructural de disponibilidad, sobreexplotación y desigualdad en el acceso al agua. En este contexto, entender qué es la Ley Agua se vuelve clave para empresas, comunidades y autoridades.

Según un artículo de El Economista, el cambio no solo es técnico o administrativo; es profundamente conceptual. El agua deja de ser vista primordialmente como un insumo productivo y adquiere un peso jurídico reforzado como derecho humano bajo rectoría del Estado. Para el sector empresarial, esta transición implica revisar prácticas históricas, estructuras corporativas y modelos de gestión. La pregunta sobre qué es la Ley Agua ya no es teórica, sino estratégica.

Un nuevo paradigma hídrico: del recurso económico al derecho humano

Durante décadas, el agua fue gestionada en México bajo un esquema que permitía su aprovechamiento intensivo mediante concesiones relativamente flexibles. Con la reforma, el enfoque cambia de manera sustancial: se prioriza el acceso equitativo y la sostenibilidad del recurso por encima de su lógica mercantil.

Según Omar Aguilar, socio de la firma Pérez Correa González, la aprobación de estas reformas marca el fin de una era para el sector corporativo. El agua deja de tratarse legalmente como una mercancía y se consolida como un derecho humano con estricta rectoría estatal. Esta redefinición obliga a replantear estrategias de expansión, operación y gobernanza interna.

Para los equipos de cumplimiento y sostenibilidad, esto implica incorporar el agua como un eje central de gestión de riesgos y de responsabilidad social, no solo como una variable operativa.

qué es la Ley Agua

Sectores bajo la lupa: ¿dónde estará la mayor presión?

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), los sectores con mayor uso operativo del agua enfrentan el mayor nivel de exposición ante el nuevo marco. El sector agropecuario concentra el 76% del uso; el abastecimiento público, 14.8%; el sector energético, 4.1%; y el autoabastecimiento, 4.8%.

Estos porcentajes explican por qué la reforma genera especial preocupación en actividades intensivas en agua. No se trata solo de volumen, sino de trazabilidad, eficiencia y legitimidad social del uso del recurso.

Para empresas que ya operan bajo criterios ESG, la nueva legislación eleva el estándar. La gestión hídrica deja de ser una buena práctica voluntaria y se convierte en un elemento estructural de cumplimiento normativo.

Qué es la Ley Agua y cómo transforma las concesiones

Uno de los cambios más drásticos tiene que ver con el régimen de concesiones. Comprender qué es la Ley Agua implica entender que ahora cada empresa deberá contar con su propia concesión individual, sin importar si pertenece a un mismo grupo corporativo, es filial, subsidiaria o inquilina de un parque industrial.

Esto obstaculiza estrategias de fusiones y adquisiciones basadas en la transferencia o concentración de títulos de agua. Además, la reforma prohíbe el traslado o redistribución de agua entre empresas dentro de un mismo complejo industrial sin títulos individualizados.

El mensaje es claro: el uso del agua debe ser específico, transparente y jurídicamente sustentado por cada razón social. Las estructuras corporativas complejas ya no podrán apoyarse en concesiones compartidas o esquemas flexibles de redistribución.

qué es la Ley Agua

De multas administrativas a riesgo penal

Otro punto de inflexión es el endurecimiento del régimen sancionatorio. Antes, incumplir con ciertas disposiciones implicaba una falta administrativa. Hoy, esas omisiones pueden convertirse en contingencias penales graves que se perseguirán de oficio.

Esto cambia radicalmente la conversación en los consejos de administración. No se trata solo de pagar una multa, sino de enfrentar posibles responsabilidades legales para directivos, administradores y responsables técnicos.

Regularizar títulos vencidos, verificar volúmenes autorizados y asegurar el uso correcto del recurso deja de ser una tarea operativa secundaria y se convierte en una prioridad estratégica. La inacción, como advierte Aguilar, puede resultar extremadamente costosa.

Transparencia y trazabilidad: el Registro Público del Agua

La reforma incorpora un seguimiento digital robusto a través del Registro Público del Agua. Esta base oficial publicará información sobre concesiones, derechos históricos y permisos legítimos, incluyendo los correspondientes a comunidades indígenas y afroamericanas.

El componente de transparencia es clave. Las empresas deberán asumir que su gestión hídrica estará sujeta a mayor escrutinio público, no solo gubernamental. En un entorno donde la reputación corporativa es un activo crítico, la exposición de datos puede influir en la percepción de inversionistas y comunidades.

Esta dimensión representa una oportunidad: fortalecer la narrativa de uso responsable del agua con evidencia verificable y trazable.

qué es la Ley Agua

Qué es la Ley Agua para la estrategia corporativa

Más allá del cumplimiento legal, entender qué es la Ley Agua implica reconocer que la gestión del agua se convierte en un eje transversal de estrategia corporativa. La recomendación de expertos es clara: actuar de inmediato mediante auditorías integrales de vigencia y trazabilidad del uso del recurso.

Estas auditorías deben revisar no solo la vigencia de los títulos, sino la coherencia entre volúmenes concesionados y volúmenes efectivamente utilizados. Asimismo, se vuelve indispensable defender la titularidad y el volumen frente a posibles intentos de reducción por parte de la autoridad bajo criterios de concentración excesiva.

Como herramienta de blindaje regulatorio, las empresas deben fortalecer su gobernanza hídrica, integrar indicadores de desempeño y documentar rigurosamente sus procesos. La gestión preventiva será la mejor estrategia frente al nuevo entorno.

El agua como eje de competitividad y legitimidad

La reforma hídrica mexicana no es un ajuste menor, sino una redefinición estructural del vínculo entre Estado, empresas y sociedad en torno al agua. Comprender qué es la Ley Agua es, en realidad, entender que el recurso más estratégico del país ya no puede gestionarse con la lógica del pasado.

Para las empresas, el desafío es doble: cumplir estrictamente con el nuevo marco legal y, al mismo tiempo, construir legitimidad social en un contexto de escasez y alta sensibilidad pública. Aquellas organizaciones que integren la gestión hídrica en el corazón de su estrategia no solo reducirán riesgos, sino que fortalecerán su competitividad y su licencia social para operar en el México del futuro.

Cero emisiones netas: 6 lecciones clave después de cinco años de implementación

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A más de una década del Acuerdo de París, el límite de 1,5 °C parece cada vez más difícil de alcanzar. En paralelo, la credibilidad de los compromisos corporativos de cero emisiones netas enfrenta un escrutinio creciente. Ya no basta con anunciar metas ambiciosas; el mercado exige evidencia, consistencia y resultados verificables. En este escenario, la transparencia se convierte en un activo estratégico.

De acuerdo con edie, en 2020, Capgemini se comprometió a alcanzar cero emisiones netas para 2040, con una reducción del 90 % en emisiones de alcance 1, 2 y 3 respecto a 2019. Cinco años después, su Informe Quinquenal de Cero Neto ofrece una evaluación honesta del progreso y de los desafíos persistentes. A partir de esa experiencia, surgen seis lecciones que pueden orientar a organizaciones que buscan sostener su ambición climática en un entorno cada vez más volátil.

6 lecciones clave después de cinco años de implementación

1. Resiliencia en un camino rocoso

Los últimos cinco años han estado marcados por disrupciones sin precedentes: pandemia, tensiones geopolíticas, crisis energética y aceleración tecnológica. Este contexto ha tensionado las estrategias corporativas y puesto a prueba la solidez de los compromisos ambientales. Mantener el rumbo hacia cero emisiones netas en medio de esta volatilidad ha requerido más que convicción; ha exigido resiliencia estructural.

Lejos de ser lineal, el proceso ha estado lleno de ajustes y aprendizajes. La pandemia expuso fragilidades sistémicas, pero también impulsó la digitalización y nuevas formas de trabajo. Las crisis energéticas obligaron a repensar fuentes y eficiencia. La lección es clara: la ambición climática debe diseñarse para resistir entornos inciertos, no solo para prosperar en escenarios estables.

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2. Los datos como columna vertebral

En un entorno de alta exigencia regulatoria y reputacional, la sostenibilidad necesita una base empírica sólida. Los datos de calidad permiten pasar del discurso a la gestión activa. Hoy, el carbono se ha convertido en una métrica operativa cotidiana que guía decisiones estratégicas y financieras.

La medición granular —incluyendo impactos del trabajo remoto y actividades digitales— amplía la comprensión de dónde se generan emisiones y cómo reducirlas. Contar con sistemas centralizados de contabilidad de carbono, capaces de monitorear millones de puntos de datos, permite priorizar acciones con mayor impacto. Sin esta columna vertebral, la estrategia climática pierde precisión y credibilidad.

3. Integrando la sostenibilidad en el trabajo diario

Alcanzar cero emisiones netas no es responsabilidad exclusiva de un área especializada. Requiere integrar la sostenibilidad en las operaciones, en el diseño de soluciones y en la relación con clientes y socios. Solo cuando forma parte del trabajo cotidiano se convierte en motor de transformación real.

Romper la “burbuja de la sostenibilidad” implica que los equipos comerciales, tecnológicos y operativos comprendan cómo su labor impacta la huella ambiental. Cuando la innovación sostenible genera eficiencia, resiliencia y ahorro, el compromiso deja de percibirse como una carga y se consolida como ventaja competitiva.

4. Visión global, activación local

El cambio climático es un desafío global, pero su implementación es profundamente local. Las diferencias regulatorias, culturales y de infraestructura condicionan las estrategias en cada país. Pretender aplicar un modelo único puede limitar la efectividad y generar fricciones innecesarias.

Un marco estratégico común, combinado con ejecución adaptada a cada contexto, crea coherencia y flexibilidad. La activación local permite identificar oportunidades específicas —como mejoras en transporte o energía— y fortalece la apropiación interna. Así, la ambición global se traduce en acciones concretas con impacto tangible.

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5. Un tiempo para el pragmatismo

La sostenibilidad no es estática; evoluciona con el contexto económico, tecnológico y político. Por ello, liderar la transición climática implica aceptar incertidumbre y reconocer límites de control, especialmente en emisiones de alcance 3 vinculadas a proveedores.

El pragmatismo consiste en avanzar con transparencia, aun cuando la información no sea perfecta. No todas las políticas pueden transformarse simultáneamente ni todos los datos estarán disponibles de inmediato. Sin embargo, establecer prioridades claras y mantener una acción sostenida permite que el progreso, aunque imperfecto, sea constante y creíble.

6. Transparencia radical para sostener la confianza

En un entorno donde la desconfianza puede erosionar reputaciones en cuestión de semanas, compartir avances y retrocesos se vuelve una fortaleza. Publicar evaluaciones honestas, reconocer desafíos y explicar decisiones estratégicas fortalece la legitimidad del compromiso.

La transparencia total no solo responde a exigencias externas; también mejora la gestión interna. Al exponer resultados con claridad, se identifican brechas, se alinean expectativas y se refuerza la cultura de responsabilidad. En el largo plazo, la credibilidad de las metas de cero emisiones netas dependerá tanto de los números como de la coherencia con la que se comuniquen.

Cinco años de implementación muestran que la transición hacia cero emisiones netas es un proceso dinámico, lleno de ajustes y aprendizajes. La resiliencia, los datos robustos, la integración operativa, la adaptación local, el pragmatismo y la transparencia configuran una hoja de ruta realista en tiempos de disrupción constante.

cero emisiones netas

En un contexto global donde el objetivo de 1,5 °C enfrenta crecientes desafíos, las organizaciones que mantengan coherencia entre ambición y ejecución serán las que sostengan la confianza. La meta no se alcanzará con declaraciones perfectas, sino con acciones persistentes, medibles y alineadas al valor empresarial y social que hoy demanda el mundo.

¿Promesa rota?: Híbridos enchufables pueden usar tres veces más gasolina de lo que afirman

Durante años, los vehículos eléctricos híbridos enchufables (PHEV) han sido presentados como el puente ideal hacia la movilidad limpia. Prometen eficiencia, menor impacto ambiental y ahorro para el consumidor. En un contexto donde las empresas y los gobiernos buscan acelerar la transición energética, estos modelos se posicionaron como una solución intermedia viable. Sin embargo, nuevas evidencias ponen en entredicho esa narrativa.

Un estudio del Instituto Fraunhofer, basado en el análisis de un millón de vehículos fabricados entre 2021 y 2023, revela que el desempeño real dista mucho de lo que indican las certificaciones oficiales europeas. El hallazgo no es menor: los PHEV estarían consumiendo hasta tres veces más combustible de lo declarado. Esto abre una conversación urgente sobre transparencia, regulación y responsabilidad en la industria automotriz.

Lo que revela el estudio: el verdadero gasto de gasolina en híbridos

De acuerdo con edie, el análisis del Instituto Fraunhofer es uno de los más amplios realizados hasta la fecha. A diferencia de las pruebas de laboratorio, el estudio utilizó datos inalámbricos transmitidos directamente por los vehículos en circulación, lo que permitió medir el comportamiento real en carretera. Este enfoque elimina buena parte de las distorsiones asociadas a las pruebas controladas.

Mientras los fabricantes suelen afirmar que sus modelos consumen entre uno y dos litros por cada 100 kilómetros, los datos recopilados muestran un promedio cercano a los seis litros por cada 100 kilómetros. Es decir, el gasto de gasolina en híbridos sería aproximadamente el triple de lo reportado en las fichas técnicas aprobadas por la Unión Europea.

Para un consumidor promedio, esta diferencia implica mayores costos operativos. Para los especialistas en sostenibilidad, representa un desafío más profundo: la brecha entre el discurso corporativo y el impacto real.

 gasto de gasolina en híbridos

¿Por qué aumenta el gasto de gasolina en híbridos en carretera?

El funcionamiento de los PHEV permite alternar entre el motor eléctrico y el motor de combustión interna. En teoría, el motor eléctrico debería cubrir buena parte de los trayectos diarios, reduciendo así el uso de gasolina. Sin embargo, en la práctica, el motor de combustión se activa con mucha más frecuencia de lo previsto.

Factores como la velocidad en carretera, la carga de la batería y los hábitos de conducción influyen en este comportamiento. Si el usuario no recarga el vehículo con regularidad o realiza trayectos largos, el sistema prioriza el motor de combustión, elevando significativamente el consumo.

Esta dinámica cuestiona el diseño mismo del producto y la manera en que se comunica su desempeño. La promesa de eficiencia depende no solo de la tecnología, sino también del uso real, algo que rara vez se explica con claridad al consumidor.

Marcas bajo la lupa: diferencias en desempeño

El estudio también identificó variaciones relevantes entre fabricantes. Los vehículos alemanes registraron el mayor consumo promedio, siendo los modelos de Porsche los que presentaron el peor rendimiento en términos de combustible.

En contraste, algunas marcas como Kia, Toyota, Ford y Renault mostraron consumos más bajos por cada 100 kilómetros, en ocasiones por debajo de un litro. Estas diferencias sugieren que no todos los PHEV se comportan igual y que la ingeniería, el peso del vehículo y la estrategia de gestión energética influyen directamente en los resultados.

Para el mercado, esto implica la necesidad de información comparativa más transparente. Para la agenda ESG, refuerza la importancia de evaluar impactos con datos verificables y no solo con declaraciones comerciales.

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Publicidad, percepción y responsabilidad corporativa

Colin Walker, jefe de transporte de la Unidad de Inteligencia Energética y Climática, fue contundente: los híbridos enchufables no estarían cumpliendo lo prometido. A pesar de que consumen hasta 300 % más combustible de lo declarado, se siguen comercializando como alternativas que ahorran dinero y reducen emisiones.

Esta situación plantea un dilema reputacional para la industria. En un entorno donde el escrutinio público es cada vez mayor, cualquier discrepancia entre promesa y desempeño puede interpretarse como una práctica engañosa.

Para las empresas que integran la sostenibilidad en su estrategia, la lección es clara: la transparencia no puede ser selectiva. El costo reputacional de sobreprometer puede superar cualquier ganancia de corto plazo.

Regulación europea y el llamado a mediciones reales

Ante estos hallazgos, el Instituto Fraunhofer solicitó a los reguladores de la Unión Europea que basen las normativas en mediciones de consumo en condiciones reales. También pidió controles más estrictos sobre cómo se certifica el desempeño de los híbridos.

Las actuales certificaciones aprobadas por la UE parten de pruebas estandarizadas que no siempre reflejan el uso cotidiano. Esta brecha metodológica puede distorsionar tanto las políticas públicas como las decisiones de compra.

Si el objetivo es reducir emisiones de manera efectiva, las reglas del juego deben construirse sobre datos reales. De lo contrario, se corre el riesgo de fomentar soluciones que solo aparentan ser sostenibles.

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Incentivos que pueden profundizar el problema

En el Reino Unido, recientes cambios en la política de Vehículos de Cero Emisiones permiten a los fabricantes obtener más créditos mediante la venta de híbridos con emisiones apenas inferiores a las de un automóvil convencional de gasolina.

Esta medida podría incentivar la comercialización de más PHEV, aun cuando su desempeño ambiental real sea cuestionable. En términos de política pública, se abre un debate sobre si estos incentivos aceleran la transición energética o simplemente maquillan los indicadores.

El caso evidencia la necesidad de alinear regulaciones, incentivos y resultados reales. No basta con etiquetar un vehículo como “verde” si su impacto no respalda esa categoría.

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Entre la transición y la credibilidad

La transición hacia una movilidad baja en carbono es innegociable. Sin embargo, el camino no puede construirse sobre métricas optimistas que no resisten la prueba del uso cotidiano. El debate sobre el gasto de gasolina en híbridos no es solo técnico; es un asunto de confianza pública y coherencia regulatoria.

Si la industria automotriz aspira a liderar el cambio climático desde la innovación, deberá fortalecer sus estándares de medición y comunicación. Solo con datos transparentes y políticas alineadas con la realidad será posible evitar que la promesa de los híbridos enchufables se convierta en una promesa rota.