Ambiental

Los estadios entran a la era de la sustentabilidad

Los nuevos recintos deportivos incluyen reducción en el uso de acero, accesibilidad y una mejor incorporación al entorno urbano y cultural.

Es necesario diseñar instalaciones deportivas capaces de albergar eventos diversos a lo largo del año, que reduzcan el impacto en el medio ambiente y que ofrezcan buenos retornos de inversión en el corto y largo plazo, explica un estudio realizado por el despacho de arquitectura NBBJ.

La vida útil promedio de estas construcciones es de tan sólo 20 o 30 años, argumenta la empresa, la cual ha desarrollado proyectos como el Staples Center de Los Ángeles, el estadio de beisbol de los Marineros de Seattle (Sefeco Field) y la arena deportiva Pauley Pavilion de la Universidad de California.

Robert Mankin, socio de la firma estadounidense opina que “en una situación económica como la actual, en donde también los recursos naturales son limitados, esta duración es inaceptable”.

“Frecuentemente, los diseños responden a motivaciones económicas, lo que generalmente resulta en diseños de pobre calidad con poca relevancia en el contexto urbano”, añade a Obras.

Por tal motivo, NBBJ desarrolló una investigación enfocada a determinar las características necesarias para la construcción de “estadios de alto rendimiento” y así construir recintos deportivos que duren más años, y que sean amigables con el medio ambiente y el contexto urbano.

Mankin detalla que el estudio también busca mejorar el rol que tienen los estadios dentro de las ciudades. Por tal motivo, estos edificios “deben ser diseñados con los mismos estándares de calidad, relevancia cultural y vida útil, que nuestros edificios públicos más importantes”, asegura.

Puntualiza que entre las principales características que debe presentar una instalación deportiva de alto rendimiento está un impacto económico mejorado, como resultado de un diseño basado en los usos múltiples, al tiempo que inspire el orgullo de la comunidad local, de manera que los usuarios lo sientan como suyo y mejore la imagen de la ciudad.

La medalla de oro

Antes de que se encendiera la llama olímpica, el estadio central de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 ya contaba con una medalla de oro, luego de que el recinto deportivo fuera reconocido como el ‘Estadio más sustentable del mundo’ durante el Congreso Mundial de Estadios, realizado a principios de junio pasado, en Doha, Qatar.

Estadio Olímpico de Londres 2012

El inmueble, diseñado por el despacho británico Populous, cuenta con una capacidad para 80,000 espectadores y su construcción terminó en mayo pasado. De acuerdo con el comité organizador de la justa olímpica, para la construcción del estadio, que representa una elipse de 316 x 256 metros y de 60 metros de altura, se utilizaron 10,000 toneladas de acero, hecho que lo convirtió en el estadio más ligero en la historia de los Juegos Olímpicos.

Su estructura está soportada en 5,000 columnas de concreto reforzado. El reporte de sustentabilidad, elaborado por el comité días antes de que iniciara la justa olímpica, detalla que entre los elementos sustentables del estadio se encuentra la reducción de 50% de la generación de carbono durante la construcción, mediante la utilización de materiales certificados como “legales y sustentables”.

De igual forma, la edificación se caracteriza por una “nula producción” de contaminantes durante la construcción, al reutilizar y reciclar 99% de los materiales resultantes de la demolición de 33 edificios que se encontraban previamente en el área.

Asimismo, se establecieron soluciones de transporte, con la construcción de tres puentes y acceso a través de servicios públicos, a fin de facilitar el arribo al estadio de los millones de espectadores que asistieron a los eventos deportivos.

Así, a partir de la experiencia adquirida durante la construcción de este estadio y los otros recintos deportivos para las olimpiadas de Londres, se ha impulsado el desarrollo del la Norma internacional ISO 20121 en ‘Sustentabilidad para gerenciamiento de eventos’.

De igual forma, siguiendo esta tendencia verde, la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) dio a conocer en diciembre pasado su iniciativa de sustentabilidad medioambiental denominada ‘Green Goal’, la cual se orienta a “reducir el consumo de agua potable, evitar y/o reducir los desechos, crear un sistema de energía más eficiente e incrementar el uso del transporte público en los estadios sede de los torneos de la FIFA”, detalla el organismo en el documento ‘Estadios de futbol. Recomendaciones técnicas y requisitos’.

La flor de Hangzhou

Con la finalidad de ofrecer a la ciudad china de Hangzhou un estadio capaz de recibir eventos nacionales e internacionales, el despacho estadounidense NBBJ proyectó el Centro Olímpico deportivo de Hangzhou, a las orillas del río Qiantang, El gobierno chino eligió esta ubicación con la intensión de impulsar las inversiones y el desarrollo en la parte sur del río.

Olimpico Hangzhou

De esta forma, el recinto deportivo contempla la construcción de un estadio, espacios comerciales y recreativos, canchas de tenis y espacios de entretenimiento.

Los principales elementos sustentables que caracterizan a este proyecto son el uso reducido de acero, el cual será una tercera parte menor que el utilizado en el estadio olímpico de Beijing 2008 – conocido como el Nido de Pájaro -, el cual requirió unas 40,000 toneladas para las fachadas y el techo.

La edificación estará conectada a una estación de metro y a un área comercial de 80,000 m2, y se caracterizará por su forma de tazón de concreto cubierto en sus fachadas con “pétalos” de acero y Kal-Zip, un material de origen alemán (aunque producido en China) que permitirá el uso de tiras de metal que se arreglan horizontalmente y que tienen la ventaja sustentable de ofrecer un mejor rendimiento térmico, mayor vida útil y facilidad para su mantenimiento.

A su vez, las formas geométricas del estadio serán los principales elementos arquitectónicos que organizarán el sitio, programado para convertirse en un centro urbano de 2 millones de metros cuadrados con áreas verdes, deportivas y comerciales.

Las siluetas del complejo deportivo también orientarán, de manera natural, la circulación de los paseantes entre las diferentes zonas del complejo y los centros de transporte que estarán ubicados en las entradas este y oeste del lugar.

Robert Mankin, socio de NBBJ, comenta a Obras, que actualmente el “tazón” que compondrá el estadio se encuentra construido en una tercera parte, en tanto que el proyecto quedará terminado en su totalidad a finales de 2014.

Icónico, pero también sustentable

El AAMI Park Stadium, diseñado por la firma australiana Cox, recibió en junio pasado el premio al “Estadio más icónico y significativamente cultural del mundo”, durante la ceremonia del World Stadiums Awards, realizada en Qatar, Emiratos Árabes Unidos.

cox-estadios

El premio reconoció el diseño del recinto deportivo que “genera un sentido de orgullo al integrar la estética y el diseño a la cultura local”.

A su vez, destacó el uso de materiales y la innovación que lo han convertido en un símbolo representativo de la ciudad de Melbourne, Australia. La memoria descriptiva del proyecto detalla que el diseño multifuncional del estadio permite un uso constante de las instalaciones a lo largo del año y no solamente durante una temporada.

Asimismo, maximiza el aprovechamiento de la ventilación natural, y la programación de sus sistemas automatizados reduce el uso de energía eléctrica. En su exterior, cuenta con instalaciones para dejar las bicicletas, así como facilidad de acceso al transporte público.

Además, destaca que “la edificación de acero del AAMI Park es ligera, basada en las eficiencias estructurales del domo geodésico de Buckminster Fuller, el cual usa 50% menos acero que un voladizo tradicional”.

Cada punto nodal de la estructura fue especialmente diseñado para soportar cargas específicas de acuerdo a su ubicación, y con esto poder realizar la construcción con menos material.

Asimismo, las características del “biomarco” incluyen la colocación de paneles de vidrio (que incrementan el ingreso de luz natural) y de metal, diseñados para encajar en lugares específicos del techo, a fin de permitir que el agua de lluvia sea almacenada y posteriormente reutilizada en los servicios del estadio y las áreas verdes.

Las características del “biomarco” también están diseñadas para permitir que los paneles puedan adoptar las nuevas tecnologías sustentables que sean desarrolladas en los próximos años.

Para alargar la vida útil del estadio hasta 50 años, se aplicó en el exterior de la edificación una capa de Polamyde Interzinc 52 (un compuesto de zinc) e Interfine 979 Polisiloxano, a fin de evitar la corrosión.

El recinto, cuya construcción concluyó en 2010, cuenta con una capacidad para 31,000 espectadores, y recibió en 2011 la ‘Medalla Victoriana de Arquitectura’, otorgada por el Instituto Australiano de Arquitectos. También es la edificación deportiva más reciente que se ha construido en Melbourne.

Fuente: Obrasweb.

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