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Lo que todo mundo sabe hacer pero nadie hace bien

Tenemos que construir buenas estrategias para tener un impacto positivo grande y eficiente.

Estrategia vía Shutterstock

Estrategia vía Shutterstock

En todas las empresas y organizaciones en las que he trabajado, me ha tocado encerrarme en una sala de juntas a soñar, dibujar cosas en el pizarrón, utilizar post-its, etc. Todos comienzan a arrojar ideas, hacen sugerencias y más. Al final, todos salen motivados y convencidos de a nueva estrategia. ¿Te suena?

Sí, al final de la planeación estratégica producimos un documento que contiene unos enunciados como estos:

  • Expandir nuestra presencia
  • Fortalecer la plataforma tecnológica
  • Definir procesos y políticas claras para las áreas clave

Lo mismo puede pasar cuando comenzamos nuestra organización. Podemos terminar con un documento con enunciados como esos. Lo cierto es que esas no son nuestras estrategias, simplemente son metas.

Si hemos elegido nuestra causa, nuestra misión y nuestro modelo de atención. Para esto, hay que hacer cuatro cosas:

1. Identifica a tus stakeholders.

Las organizaciones sociales, gracias a que siempre han sido guiadas por su misión, han tenido presentes a sus grupos de stakeholders. Sin embargo, es importante mapearlos en un papel y comenzar a pensar en clave de nuestros grupos de interés. De esta forma, podemos diseñar acciones particulares para cada uno de ellos. ¿Qué podemos hacer para nuestros beneficiarios, donadores o colaboradores?

Para identificar a los stakeholders es importante que los clasifiquemos en primarios y secundarios de acuerdo a su repercusión. Después, debemos calcular el nivel de influencia y el de apoyo que nos brinda cada uno de ellos.

Ya que los tenemos aterrizados en papel para que todo el mundo los entienda, podemos pasar al segundo paso para elaborar nuestra estrategia.

2. Detecta de cuáles stakeholders dependes para tener éxito.

Puede parecer obvio, pero es común que los directores de una organización pierdan esta visión y se enfoquen en KPIs (indicadores clave de desempeño) y se queden solamente apagando fuegos.

Si tenemos claros a los stakeholders claves, decidir sobre prioridades, tiempos y cambios es mucho más fácil. ¿Cuáles son los básicos para ti? ¿Los donadores? ¿Los beneficiarios? ¿Los voluntarios? Siempre hay uno que detonará que los demás reciban lo necesario, mantenlo siempre en mente.

3. Reconoce qué es lo que necesitas de tus stakeholders.

No hay que pensar en los stakeholders solamente como un grupo al que hay cual responderle, sino como alguien a quien necesitamos. Esto nos puede ayudar a definir nuestros objetivos. Por ejemplo: De los voluntarios no solamente que nos ayuden con su trabajo, sino que recluten y capaciten a nuevos voluntarios, etc.

Los objetivos se tienen que diseñar no para toda la organización en su conjunto, sino para cada grupo de interés. De esta manera, nuestras estrategias responderán a personas concretas.

4. Entiende lo que tus stakeholders quieren de ti.

Normalmente establecemos factores estratégicos con base en lo que requiere la organización y sus dirigentes y no los grupos de interés. Si lo hacemos de esta forma, hacemos supuestos que nos llevan a crear modelos de intervención que no empatan con lo que nuestros stakeholders esperan —entre otras cosas— y por lo tanto, creamos estrategias equivocadas.

En cambio, si nuestros factores estratégicos están vistos desde una perspectiva de los grupos de interés, seguramente elaboraremos estrategias correctas que se pueden convertir en ventajas competitivas a largo plazo.

Con estos pasos, terminarás con un documento accionable para tu organización, que irá mucho más allá que simples objetivos e indicadores y podrás generar un modelo operativo mucho más efectivo, basado en tu aportación real a la sociedad.


IMG_1763Diego Parada Herrera

Comunicólogo, maestro en RS y presidente de Vuela Fundación.

Acerca del autor

Expok

Expok es una consultora y medio en responsabilidad corporativa. En este portal, creamos y curamos contenidos para el nicho interesado en la RSE y la sustentabilidad.

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