RSE

La responsabilidad social en la empresa

Qué es y qué no es la RSC y cómo beneficia a la sociedad

La empresa se ha considerado un ente interesado y desvinculado de los problemas sociales. Ahora, gracias a la RSC, la empresa se convierte en una ciudadana responsable.

A menudo las empresas se ven como entes fríos, calculadores e interesados, sin más objetivo que enriquecerse.

Es cierto que en algunos contextos se presenta especialmente a las grandes corporaciones como seres malignos que alienan al trabajador, le dicen qué comprar y cómo usar lo que compra y le presentan un falso mundo perfecto a través de la publicidad, que le llegará únicamente si compra su producto o contrata su servicio.

Responsabilidad social corporativa

Pero esta visión tradicional de las empresas está empezando a cambiar. Las grandes y medianas organizaciones comienzan a darse cuenta de que los consumidores valoran a una empresa comprometida, responsable, preocupada por lo que le rodea, una buena “ciudadana corporativa”. El camino para pasar de la empresa tradicional a esta nueva concepción de “empresa cívica” es la responsabilidad social.

Los medios de comunicación especializados hablan mucho de esta actividad pero, ¿qué es exactamente? La empresa toma recursos de su entorno: materias primas, mano de obra, un lugar en que establecerse; también provoca ciertas inconveniencias a lo que le rodea: contamina, produce ruidos, olores o afean el paisaje.

La responsabilidad social corporativa (RSC) es la forma de devolver al entorno algo de lo que la empresa, por el desarrollo de su propia actividad, le arrebata. La RSC es algo voluntario, algo que la organización elige hacer por diversos motivos.

Saber diferenciar la RSC de lo que no lo es

En primer lugar, el consumidor ha de saber diferenciar entre la responsabilidad social y la responsabilidad pública, ya que muchas empresas se visten de socialmente responsables cuando lo que hacen no es voluntario y sólo están cumpliendo con los derechos de los trabajadores o cumpliendo con la legislación y sus obligaciones.

Por ejemplo: una empresa no puede explotar a sus empleados, pagarles un sueldo por debajo de lo permitido o violar sus derechos. Es decir, una empresa no puede decir que es socialmente responsable porque dé a las embarazadas un permiso de maternidad de tres meses, porque esto es algo que dice la ley. No es una decisión voluntaria, tienen que hacerlo.
¿Responsabilidad social o responsabilidad pública?

De la misma manera, si no pueden verter residuos a un río cercano, no pueden abanderarse como una empresa ecológica porque no los viertan, ya que es algo que la ley no les permite hacer, es una responsabilidad pública.

Ahora bien, si una empresa da seis meses de permiso de maternidad a sus empleadas embarazadas o limpia el río porque piensa que el desarrollo de su actividad puede contaminar el aire, está siendo socialmente responsable, ya que la entidad lo lleva a cabo para intentar mejorar su entorno.

Por ello, antes de juzgar la buena voluntad de la organización, el consumidor debe saber si ésta está haciendo responsabilidad social o responsabilidad pública. Nunca se debe aplaudir que una empresa haga responsabilidad pública porque es lo mínimo que se puede esperar de ella.

Responsabilidad social y polémica

Otro caso, bien distinto, es el de las empresas que dicen que hacen responsabilidad social, pero se trata sólo de una campaña de comunicación, pues en el desarrollo de su actividad explotan a sus trabajadores, no respetan el medio ambiente o engañan a sus públicos. Esto es, simple y llanamente una mentira, una comunicación engañosa.

Por supuesto, también hay quien dice que el objetivo de la empresa no es, ni mucho menos, mejorar la sociedad, el entorno, la comunidad o la cultura, entre otros muchos campos, sino beneficiarse a sí misma. Y aquí llega la polémica.
Beneficios de la RSC para la empresa y para la sociedad

Son muchos los que dicen que la RSC es sólo una estrategia para beneficiar a la empresa. Es cierto que muchas acciones socialmente responsables conllevan beneficios fiscales y las que no, tendrán por lo menos consecuencias positivas en la imagen de la empresa ante sus públicos.

Por ello muchos critican que, si hay otro objetivo además del de beneficiar a la sociedad o al entorno, la empresa no está haciendo responsabilidad social. Sin embargo, es precisamente RSC lo que está haciendo. La empresa nace para ganar dinero y su objetivo último es enriquecerse, pero no a cualquier precio. Lo que la empresa no está haciendo es filantropía, pues no es su objetivo.
Un mundo mejor

La RSC supone un beneficio mutuo para la sociedad, el entorno y la empresa. Así pues, si con su actividad la entidad está dando un beneficio social o medioambiental, ¿qué importa que también esté ganando dinero con ello?

No sólo es lícito, también es muy beneficioso para el sistema empresarial. Si el premio que se llevan las empresas responsables es que los consumidores opten por ellas y sus productos, todas las empresas querrán ser responsables. Y si todas hacen algo por el entorno en el que se mueven, ¿no se conseguirá a largo plazo un mundo mejor?

Acerca del autor

ExpokNews

1 comentario

Dejar un comentario

[index]
[index]
[523.251,1046.50]
[523.251,1046.50]
[523.251,1046.50]
[523.251,1046.50]