Salario via Shutterstock

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Se habla mucho de la necesidad de otorgar a todos los colaboradores de una empresa, incluyendo a aquellos que están en la cadena de valor, un salario justo. Recientemente, empresas como Walmart han dado pasos para hacer realidad esto mientras que otras, sobre todo en las industrias de la comida rápida y el vestido, continúan en el ojo del huracán por negarse a actualizar sus políticas salariales.

En este contexto, es interesante conocer cuáles son las distintas perspectivas respecto a este tema, así como las diferencias entre conceptos como “salario justo”, “salario mínimo” y “salario digno”.

Hay quien dice que esta distinción no importa, siempre y cuando el sueldo permita que el trabajador tenga una vida sana y digna. Sin embargo, conocer cómo algunas organizaciones definen estos términos puede ayudar a hacernos una idea sobre qué es lo que deben recibir las personas que trabajan en manufactura, servicio detrás del mostrador u otros oficios.

Según dijo Monika Kemperle, de la organización IndustriALL Global Union, a The Guardian recientemente: “un salario digno es uno en el que el trabajador y su familia tienen suficiente para vivir. Un salario justo no siempre incluye los costos de vida de quienes dependen del trabajador.”

Entonces el salario mínimo es “la cantidad mínima de dinero que se le paga a un trabajador en un país con una ley establecida legalmente, para un período laboral”, como lo define Wikipedia. En México, la cantidad cambia según la zona geográfica, y según la Ley Federal del Trabajo: “deberá ser suficiente para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos.”

Así, en teoría, en nuestro país el salario mínimo es también digno y justo. Sin embargo, sabemos que en la práctica para muchas familias esta cantidad no es suficiente para cubrir sus necesidades básicas y mucho menos las sociales, culturales y educativas.

En el mismo artículo de The Guardian se habla sobre la responsabilidad de asegurar salarios dignos a los trabajadores, sobre todo en la industria del vestido. Según Kemperle: “los dueños de las fábricas deben tener en cuenta los costes de mano de obra en sus cálculos y asegurarse de que los trabajadores reciban un salario digno. Las marcas tienen que tomar en cuenta que estos costes se incluyen en el de manufactura y los consumidores deben estar conscientes del valor real de una prenda de ropa.”

Otro problema en esta industria, dice The Guardian, es que en las fábricas los trabajadores hacen prendas para diversas marcas, las cuales tienen un precio al público que puede variar según la empresa, pero ellos siempre reciben el mismo salario. Es por esto que tanto gobiernos como empresas deben pensar en soluciones conjuntas que aseguren un trato más justo. Y los consumidores debemos ser parte del cambio, exigiendo más a la moda rápida.

La responsabilidad de una compañía hacia quienes elaboran sus productos o atienden a sus clientes todos los días comienza con asegurarse de que sus necesidades básicas estén cubiertas, pero muchas industrias están fallando. Es tiempo de que se le de la misma importancia a este tema que a otros como la transparencia en cadena de valor.

Acerca del autor

María José Evia H

Comunicadora especializada en medios digitales, literatura y equidad de género. Coordina, escribe y edita contenidos de ExpokNews y la Síntesis diaria, además de colaborar en medios como Letroactivos, Letras Libres, Lee + y Equilibrio. Aquí sus redes sociales.