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Impuesto rosa: definición y ejemplos

Los productos “para mujeres” suelen ser más caros, ¿sabes cuánto te cuesta esto al año?

Impuesto rosa via Shutterstock

Impuesto rosa via Shutterstock

La próxima vez que vayas al supermercado, cuenta cuántos productos encuentras en versiones “para él” y “para ella”. Desde rastrillos para afeitar hasta herramientas, pasando por papel higiénico, el número sin duda es elevado, como también lo es el precio, ya que las opciones para mujeres no solo son color de rosa, también cuestan más.

A esto se le llama el “impuesto rosa“: al porcentaje extra que las mujeres pagan por los productos que, por su empaque, descripción o nombre, están dirigidos específicamente hacia ellas. Un estudio de 2010 descubrió que el aumento puede ser de hasta el 50% con respecto a las versiones similares o idénticas dirigidas a los hombres.

Según reportó Forbes en 2012, el estado de California, donde desde 1996 está prohibido aumentar precios con base en el género, calcula que una mujer paga hasta 1400 dólares de “impuesto rosa” al año.

Desde hace algún tiempo se conoce este fenómeno y se acuñó un término para nombrarlo, pero recientemente el tema volvió a la esfera pública gracias al grupo feminista francés Georgette Sand, que publicó una petición dirigida a la cadena de supermercados Monoprix por subir los precios en sus productos para mujeres. El documento ya cuenta con más de 40 mil firmas, detonó una investigación a todos los establecimientos en Francia y ha obtenido eco internacional.

Las sugerencias para solucionar el problema no son muy alentadoras: The New York Times se limita a proponer que las mujeres compren en los pasillos para hombres, mientras que Tim Worstall, columnista de Forbes, piensa que legislar sería muy complicado y que, después de todo, las mujeres sí están pagando más por los productos rosas, así que tal vez no hay nada qué solucionar.

Worstall lo ve desde el punto de vista empresarial: ¿cuál es el problema si los productos sí se venden?, pero si analizamos el tema desde el ángulo social, sin duda el impuesto rosa es discriminatorio, más aún si tenemos en cuenta que los sueldos de las mujeres suelen ser más bajos. Esto sin contar con que con frecuencia los artículos para ellas se basan en estereotipos de género, no en investigación de mercado.

Ejemplos del impuesto rosa:

Claro que México no se salva de este “impuesto”, aquí te presentamos 3 productos que lo ejemplifican.

1. Rastrillos para afeitar: un paquete de 4 rastrillos Gillete Prestobarba 3 tiene un costo de 108 pesos, pero la versión “para ella”, en color rosa, cuesta 2 pesos más. En la marca Bic, el paquete de 4 piezas para hombre cuesta 59 pesos, contra 65 del equivalente para mujer. *

2. Fragancias: la fragancia Carolina Herrera Eau de toilette para dama de 100 ml. tiene un costo de 1550 pesos, mientras que la versión para caballero cuesta 1390. De la misma marca, la fragancia 212 Eau de toilette de 100 ml. cuesta 1390 pesos para mujer y 1330 para hombre.

Más ejemplos que han sido identificados por otros medios de comunicación: desodorantes, cremas faciales, cortes de cabello, analgésicos (con frecuencia, aquellos que se venden para aliviar los dolores menstruales tienen los mismos ingredientes que los demás, pero su costo es mayor), prendas de tallas extras y hasta la tintorería, donde las prendas de las mujeres suelen limpiarse por un precio más elevado.

*Los precios citados son los señalados en la página web de Walmart México.
** Los precios citados son los señalados en la página web de Liverpool México.

Acerca del autor

María José Evia H

Comunicadora especializada en medios digitales, literatura y equidad de género. Coordina, escribe y edita contenidos de ExpokNews y la Síntesis diaria, además de colaborar en medios como Letroactivos, Letras Libres, Lee + y Equilibrio. Aquí sus redes sociales.

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