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Horarios flexibles, ¿cómo es que terminas trabajando más?

Si quieres que tus colaboradores trabajen más, ¡déjalos elegir sus propios horarios!

Tiempo vía Shutterstock

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En un esfuerzo por conseguir elevar al máximo el nivel de productividad de sus colaboradores, muchas de las grandes empresas, como Google, ofrecen a los miembros de su equipo toda clase de comodidades que van desde nutritivos y deliciosos alimentos dentro de las instalaciones, hasta servicio de lavandería y estilistas al interior de sus envidiables oficinas; todo con el objetivo de hacerlos permanecer más tiempo en su espacio de trabajo.

Sin embargo, para aquellas compañías que no cuentan con los recursos que este gigante de la tecnología ha invertido en consentir a sus colaboradores, he aquí el verdadero secreto del éxito: permitan que cada uno de ellos seleccione su horario.

Esta conclusión es presentada en el estudio de tres profesores europeos que analizaron un amplio conjunto de datos sobre cómo influyen los horarios de trabajo en el nivel de esfuerzo de cada uno de los trabajadores, comparando el número de horas que los empleados con horario flexible dedican a sus actividades laborales con el número de horas que las compañías determinan necesarias para cada uno de los puestos.

En los casos en que la administración no registra las horas trabajadas en absoluto y permite a los empleados establecer el inicio y fin de su propia jornada y controlar su tiempo libre, éstos destinan en promedio 7.4 horas adicionales a trabajar cada semana.

¿Y si tratamos a los adultos como adultos?

De acuerdo con el portal INC, para explicar este fenómeno es suficiente pensar en que este tratamiento de confianza incrementa la motivación intrínseca y el compromiso con la institución, por lo que los colaboradores tienden a esforzarse más en nombre de su compañía.

De esta forma, si se trata de un colaborador dedicado que adquiere la facultad de controlar sus propios horarios, es muy probable que no sólo incremente su nivel de compromiso con los valores de la organización, sino también su nivel de productividad e incluso en tiempo que dedica a su trabajo. Un principio que se ha aplicado también en el surgimiento de las políticas de vacaciones ilimitadas.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga, Mercadóloga y Especialista en Marcas Humanas. Colabora en este espacio desde 2012.

Generadora de estrategias y contenidos digitales. Defensora de la comunicación corporativa con enfoque humano. @coryacr en Twitter.

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