Este programa tiene presencia en ciudades de Estados Unidos, como Nueva York,Colombia, Brasil, República Dominicana, México, entre otros.

Lograr que las nuevas generaciones manejen correctamente sus emociones y tomen decisiones inteligentes y responsables exige, por fuerza, la formación en habilidades socioemocionales desde pequeños.

Sólo de esta manera fomentaremos ciudadanos más empáticos con su entorno y con la capacidad de establecer y lograr metas positivas, consideró Andrea Nachtigall, creadora de Cloud9, un programa académico que impulsa habilidades socioemocionales en escuelas públicas y privadas.

Bajo el postulado de volver a lo básico, que son los valores universales, Andrea arrancó en 2008 este programa en Miami, el cual tiene presencia actualmente en otras ciudades de Estados Unidos, como nueva York, además de Colombia, Brasil, República Dominicana, México, entre otros. El programa permite que a lo largo de la educación preescolar, primaria o secundaria, las niñas y niños reciban aprendizaje sobre decenas de habilidades socioemocionales a través de cuentos y personajes que les permiten conocer y reconocer los sentimientos, el autocontrol, relacionarse asertivamente con los demás, asumir responsabilidades e identificar el impacto de sus decisiones.

Cómo va en México

A México llegó en 2010, a través de Cenfova –que es a su vez parte del corporativo Fodeli–, impactando actualmente a más de 10 mil menores de 29 escuelas particulares y más de 200 públicas en la Ciudad de México, Tlaxcala, Oaxaca, Veracruz y Morelos.

El alcance que el programa Cloud9 ha conseguido en el ámbito público en México se debe a la posibilidad de autonomía curricular (presupuesto) que permitió la reforma educativa del sexenio de Enrique Peña Nieto.

Gracias a esto, las escuelas públicas pueden asignar ciertos recursos para bajar una serie de “clubes” que están a disposición de las instituciones educativas.

Cloud9 integró su metodología con el nombre Club de Jade y la puso a disposición de las escuelas públicas.

Club de Jade consiste en una caja para el salón donde el docente recibe ocho habilidades socioemocionales, con los cuentos, postales, guías metodológicas y todo lo necesario para desarrollar el programa en un grupo de alrededor de 30 estudiantes; además ofrece a los docentes la asesoría y el acompañamiento necesario para implementarlo.

Durante los primeros meses de esta nueva administración, la dinámica ha continuado de igual manera que en el sexenio previo, aunque no hay certeza de que se mantenga así para los siguientes ciclos escolares.

En el caso de las escuelas privadas, éstas adquieren el programa Cloud9 con los materiales y guías metodológicas correspondientes para integrarlos a la formación de sus estudiantes.

Área de oportunidad

En el resto de los países donde Cloud9 opera, la dinámica es similar: las escuelas privadas adquieren el programa mientras que en las públicas se requiere de dinero gubernamental o bien de fundaciones interesadas en fomentar la educación.

Este último caso ocurre tanto en Colombia como en Brasil, donde fundaciones han aportado los recursos necesarios para que el programa opere en escuelas públicas.

Mercedes Maza, directora general de Cloud9 en México, consideró que generar alianzas que permitan a escuelas públicas del país acceder a esta formación socioemocional es todavía un área de oportunidad.

Lo anterior se hace aún más importante ante la posibilidad de que los clubes de la reforma educativa del anterior sexenio desaparezcan en los siguientes meses y ante la meta que tiene el programa a nivel global de impactar positivamente en 191 mil menores para 2023.

“Necesitamos más que nunca tener niños, jóvenes y adultos con una fortaleza socioemocional que nos permitan crear una sociedad más justa, equitativa, equilibrada y evidentemente mejor a la que tenemos hoy”, consideró Mercedes Maza.

¿Funciona?

Actualmente, 1.8 millones de trabajos en Estados Unidos no se cubren por un déficit de habilidades emocionales fortalecidas en los perfiles profesionales, aseguró Andrea Nachtigall.

A lo anterior se suma el hecho de que la formación socioemocional contribuye a incrementar el desempeño académico en 11%, de acuerdo con un estudio del Instituto Aspen.

La creadora de Cloud9 explicó que con su programa han tenido resultados extraordinarios, los cuales monitorean de manera constante entre niños, padres de familia y docentes.

En sus casas, 88% de los niños demuestran más valores y habilidades socioemocionales, de acuerdo con los padres de familia, mientras que 77% de estos consideran que las conexiones familiares se fortalecieron.

De acuerdo con 27% de los docentes participantes en el programa hubo mayor compromiso en el salón de clases mientras que 13% consideró que los alumnos con mala conducta y malas calificaciones mejoraron su comportamiento.

Para 70% de los menores, el programa les ayudó “mucho” a aprender y practicar las habilidades socioemocionales mientras que 87% consideró que Cloud9 es importante para su escuela.

El sueño de Andrea y Mercedes es alcanzar 5% de la población con este tipo de formación socioemocional, para que pueda sentirse el cambio que la sociedad necesita. “Evidentemente es muy ambicioso pero es nuestra meta, nuestra visión para tener ese cambio social que queremos”, concluyó Andrea.

(Con información de Mariana Cepeda).

Acerca del autor

Alejandra Aguilar

Periodista especializada en responsabilidad social y sustentabilidad. Ha colaborado en medios como El Universal, El Economista y Mundo Ejecutivo; así como participado en publicaciones y pláticas de RSE.
Desde 2015 desarrolla investigación y contenido en Expok. #OrgullosamenteUNAM