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¿Eres un jefe tóxico? Aquí 6 preguntas para saberlo

6 preguntas para saber si eres un jefe tóxico

¿Eres un jefe tóxico? Aquí 6 preguntas para saberlo, no respondas si no estás preparado para un crecimiento espectacular.

Se habla mucho sobre las relaciones sentimentales poco benéficas o simplemente tóxicas, sin embargo, también existen personas que en el día a día pueden representar un conflicto hasta en el ámbito laboral. Si tú eres un jefe… ¿te has preguntado si eres tóxico?

De acuerdo con información de Inc. para saber si eres un jefe tóxico, hay algunos comportamientos a tomar en cuenta. Te invitamos a reunir la suficiente honestidad para levantar el espejo y reflexionar.

Responder estas preguntas podría llevarte hacia un camino diferente y convertirte en un mejor líder.

6 preguntas para saber si eres un jefe tóxico

1.¿Estableces expectativas poco realistas en cuanto a objetivos y rendimiento?

Mientras que los buenos jefes pondrán el listón muy alto y te exigirán que alcances nuevas metas mientras te apoyan en el camino, los jefes tóxicos pueden sabotear el lugar de trabajo estableciendo objetivos tan altos y expectativas tan poco realistas que a menudo puede resultar imposible completar la tarea, dejando a los empleados desenganchados y sin esperanza.

jefe tóxico

2. ¿Llamas la atención para asegurarse de que todo salga a tu manera?

Los jefes tóxicos exigen que las cosas salgan siempre como ellos quieren. Y cuando una situación resulta así, naturalmente no tienen la capacidad de manejar el problema sin causar más conflictos. Por ejemplo, si los miembros del equipo proponen una solución mejor a un reto empresarial en una videoconferencia, los jefes tóxicos tratarán de intimidarles para que cambien de opinión y ridiculizarán su razonamiento, en el acto.

Las emociones desinhibidas se manifiestan mucho más fácilmente a través de una pantalla de ordenador cuando se opera mediante comportamientos dominantes como la intimidación.

Esta campaña de “a mi manera o en la carretera” puede manifestarse posteriormente en reuniones virtuales privadas en las que los jefes tóxicos dividirán y conquistarán poniendo a los miembros del equipo unos contra otros.

3. ¿Te encuentras desviando la responsabilidad y echando la culpa?

Una frase clásica que sale de la boca de un jefe tóxico puede ser: “Yo no soy responsable”.

Los jefes tóxicos desvían la responsabilidad y echan la culpa a otros para protegerse a toda costa.

mal lider

Por otro lado, los buenos líderes dejan de lado su ego, porque admitir que son humanos y que cometen errores en realidad aumenta la confianza. Cuando los líderes modelan este tipo de autenticidad, los empleados se sienten lo suficientemente seguros como para asumir riesgos, cometer sus propios errores y ser capaces de decir: “Oye, jefe, metí la pata.”

4. ¿Te da energía ejercer tu poder sobre los demás?

Aunque pueden ser buenos padres, cónyuges y ciudadanos respetuosos con la ley, los jefes tóxicos suelen carecer de un código moral en el trabajo. Pueden ser taimados y manipuladores, con el corazón enraizado en la dominación y la consecución del poder.

Acumulan información valiosa, enfrentan a diferentes equipos entre sí y forman un “grupo interno” de amigos mientras excluyen a los demás.

5. ¿Criticas a tu gente delante de sus compañeros?

Criticar a la gente delante de sus compañeros es un rasgo común de los jefes tóxicos. También lo es rechazar sistemáticamente las buenas ideas e iniciativas de los demás.

malos jefes

Los efectos de trabajar bajo un superior tóxico son abundantes, siendo el más destacado el de frustrarse hasta el punto de perder el interés, el entusiasmo o la preocupación hacia el trabajo diario.

6. ¿Temes enfrentarse a los conflictos?

Los jefes tóxicos suelen estar desaparecidos en acción. Están convenientemente “ocupados” en los momentos cruciales en los que se necesita su aportación o dirección, y a menudo se refugian en incesantes reuniones que en realidad son fachadas para enmascarar su inseguridad o su miedo a enfrentarse al conflicto. Sólo les interesan las buenas noticias porque no son capaces de manejar nada más.

¿Te sentiste identificado con alguna de estas preguntas? Si es así, es importante que consideres que trabajar en dichas áreas de oportunidad podría ser benéfico no solo para tu equipo de trabajo, sino para ti como el líder que encabeza el talento de tus colaboradores.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga, Mercadóloga y Especialista en Marcas Humanas. Colabora en este espacio desde 2012.

Generadora de estrategias y contenidos digitales. Defensora de la comunicación corporativa con enfoque humano. @coryacr en Twitter.

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