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Conoce la palabra mágica para motivar a tus colaboradores

Trabajo en equipo vía Shutterstock

Trabajo en equipo vía Shutterstock

Dentro de toda empresa u organización existe un permanente deseo de incrementar la productividad para obtener mejores resultados, lo que ha dado lugar a un sin fin de teorías sobre los elementos que pueden influir en el desempeño de los trabajadores y cómo es que los líderes pueden aprovechar estos elementos a su favor.

Así han ido surgiendo tendencias como las oficinas flexibles, muchas de las cuales ponen especial atención en la presencia de plantas y el libre paso de la luz solar por considerarse factores decisivos para la productividad. Sin embargo, todos estos detalles pueden resultar un esfuerzo inútil si los líderes de la organización no conocen la palabra mágica para generar motivación y comienzan a repetirla a sus colaboradores como si se tratara de una especie de mantra.

Antes de revelar el misterio tal vez sería oportuno señalar que una de las características principales de los seres humanos es su necesidad permanente de socializar; estamos prácticamente condicionados como especie a interactuar con otros constantemente y probablemente sea justo ese instinto de trabajo en equipo lo que nos ha permitido sobrevivir hasta ahora.

El nivel de esta necesidad es tal, que el neurocientífico Matt Lieberman en su libro Social: Why Our Brains are Wired to Connect, describe cómo es que el cerebro de una persona reacciona de forma similar ante los estímulos de éxito o fracaso social, que ante el placer y dolor que se experimenta a nivel físico.

A pesar de tener muy bien identificada esta necesidad, los equipos de trabajo han transformado la forma en la que interactúan y realizan sus actividades cotidianas, ya que con frecuencia cada colaborador ejecuta las actividades que le corresponden perdiendo de vista el producto final; de manera que aún cuando el resultado se haya obtenido en conjunto, cada una de las actividades necesarias han sido realizadas por separado generando una profunda sensación de soledad laboral.

De esta forma, no tiene por qué ser una sorpresa que baste con mencionar la palabra “juntos” para motivar a un grupo de colaboradores a incrementar su nivel de productividad ¿o si?

Aún cuando a simple vista esta afirmación puede parecer una fantasía, existen dos científicos de la Universidad de Stanford que seguramente podrá convencerte de lo contrario. La investigación realizada por Priyanka Carr y Greg Walton constituye sin duda una revelación sencilla, pero sumamente poderosa.

Durante el estudio los participantes fueron divididos en dos grupos para realizar tareas similares, el primero de ellos representó a la teoría “psicológicamente juntos”, por lo que recibieron instrucciones de trabajar “juntos” a pesar de que se encontrarían en habitaciones separadas, por lo que podían interactuar y recibir consejos de cualquier miembro de su equipo.

Mientras tanto, el segundo estaría bajo un esquema de “psicológicamente solos”, es decir: en las instrucciones que recibieron jamás se mencionó ningún derivado de la palabra “juntos”.

Durante el experimento, cada participante se encontraba realizando la misma tarea por separado, de forma que la única diferencia real era la sensación de compañía y trabajo en equipo. Sin embargo esta única diferencia marcó un efecto distinto en cada uno de los grupos.

Quienes trabajaron bajo el esquema de psicológicamente juntos, lograron completar un 48% más de las tareas encomendadas y responder adecuadamente una mayor cantidad de problemas; además de sentirse menos cansados que el equipo contrario.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga, Mercadóloga y Especialista en Marcas Humanas. Colabora en este espacio desde 2012.

Generadora de estrategias y contenidos digitales. Defensora de la comunicación corporativa con enfoque humano. @coryacr en Twitter.

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