Ciudadanía en Construcción Notas

Códigos de ética para organizaciones filantrópicas

emilio guerra

“Al gobernar aprendí a pasar
de la ética de los principios
a la ética de las responsabilidades”.
Felipe González Márquez

Con afecto a los talleristas del
Diplomado de Sustenta y
Fundación Merced de Puebla

Por Emilio Guerra Díaz

Los códigos de ética tienen el propósito de crear, mantener e incrementar la confianza pública en la organización, de cualquier tipo, ya sea una organización operativa, una fundación (empresarial, familiar, independiente o empresarial), una de servicios para el desarrollo del sector filantrópico, o bien, un grupo voluntario.

Los códigos complementan los recursos que marcan una gestión profesional de una organización filantrópica e inspiran a los colaboradores a tener un comportamiento apegado a principios y valores en su propio beneficio, pero además cumplen con una responsabilidad pública que es intrínseca a una organización filantrópica.

Pero los buenos códigos de ética no sólo tienen utilidad inmediata sino que hay por lo menos tres niveles en los que permea favorablemente su promulgación y observancia: 1) En todo el personal de la organización (consejeros o patronos, equipo operativo y voluntarios), 2) En la comunidad, en los beneficiarios e inversionistas sociales, y, 3) En las familias de los miembros de la organización y de todas las personas con las que aquella tiene relación y conocen el código. Es decir, su espíritu de actuar conforme a valores se traslada de la organización a la casa de los miembros de sus grupos de interés.

Recomendaciones generales para elaborar el código de ética para su organización.

1) Resulta muy útil pensar en la elaboración de un documento sencillo tanto en forma como en fondo. Existe la tentación de crear un código al que se le va incluyendo tanta información (como el reglamento de trabajo, presentación institucional, Deberes y Derechos del Donante y del Voluntario, etc.) que resulta impráctico; en cambio, los decálogos son muy atractivos. Dependiendo de la dimensión de la organización y su tipo puede crear otros códigos, por ejemplo, resulta útil tener uno para los miembros del Consejo Directivo o Patronato y otro para el Voluntariado máxime sí éste es muy grande y diverso (por ejemplo dentro del voluntariado de la Cruz Roja Mexicana hay: Damas voluntarias, procuradores de fondos, socorristas y rescatistas, médicos y enfermeras, etc. cada uno tiene uno.)

2) Defina la máxima autoridad que expide el código de ética, por lo general es el Consejo Directivo o Patronato quien lo aprueba de manera colegiada, lo revisa periódicamente y le hace los ajustes necesarios para que se viva a diario

3) Establezca una fecha de vigencia, mientras no sea reemplazado le permite cuidar el manejo eficiente de los recursos humanos de la organización

4) Difúndalo en las sesiones de capacitación y en los cursos de inducción del personal a la organización. Considere también tenerlo expuesto en la pizarra de la recepción de la organización para que lo conozcan los visitantes y nuevos donantes

5) Asegúrese de que el personal más experimentado lo lea y lo explique a todos y cada uno de los colaboradores. Ellos deben firmarlo en dos originales y conserven uno. Desde luego incluya la firma de un administrador o responsable de la organización. El código firmado por el colaborador deberá resguardarse en el archivo personal que obre en el área de capital humano (la Fundación Pro Niños de la Calle tiene una versión de su código de ética del tamaño de una tarjeta de crédito, de tal manera que sus colaboradores los llevan consigo a diario)

Ahora bien, ¿Qué pasos debo seguir para crear un código de ética para mi organización?

Para elaborar un código de ética pueden tomarse en cuenta los siguientes factores que se pueden agrupar en 4 grandes categorías y que en algunos casos estarán vinculados o en aparente duplicidad, pero a partir de estos campos redacte el articulado que más le convenga.

1) Aspectos axiológicos vinculados al bien superior que persigue la organización y que tienen que ver con el interés público de su labor. Por lo tanto, caben aquí:

• La observancia y cumplimiento de la misión institucional u objeto social por parte de los colaboradores como guía de conducta cotidiana.

• Puede declarar que en su organización no está permitido realizar proselitismo político partidista o religioso. No debe confundirse con el hecho de que los colaboradores participen en “lo público”, es decir, en el interés de crear condiciones de equidad, igualdad y legitimidad de participar en asuntos públicos para todos

• En su organización no se discrimina a nadie por ninguna razón, etc.

2) Aspectos normativos que están vinculados a la operación y a la administración de la organización. Dentro de la operación cabe:

• Los colaboradores son responsables de crear un clima laboral de cordialidad y respeto

• No se permite ni la discriminación, ni el acoso sexual

• Hay igualdad de género para las posiciones laborales

• Se evitan los conflictos de interés, es decir, se declaran y se hacen públicos a fin de que se determine una acción concreta. Por ejemplo, si en el Consejo Directivo se tiene el deseo de renovar equipos de cómputo y un consejero es distribuidor, entonces no podrá ni opinar sobre las cotizaciones y votar por una de ellas

• El personal se desempeña con profesionalismo y actitud de servicio

Respecto a los aspectos administrativos se puede incluir:

• Observancia de la confidencialidad a la información privilegiada a la que se tiene acceso para realizar las labores, en la que se incluye por supuesto, los registros de la base de datos de la organización

• En la organización los recursos se manejan en forma transparente y tiene disposición a mostrarlo

• Hay un uso eficiente de los recursos

• Cumplimiento profesional con las disposiciones legales, fiscales y contables que marca la autoridad, etc.

3) Relación con los inversionistas sociales. Como las personas, fundaciones, empresas y gobiernos donan recursos para que la organización lleve a cabo sus servicios, entonces se incluyen:

• Disposición a informar sobre el destino de las donaciones

• Atender las dudas que cualquier inversionista pudiera tener respecto al manejo de los recursos

• Oportunidad para involucrarlos con la vida de la organización

• Reconocer públicamente su aportación (a menos que el inversionista declare que no desea que se publicite su participación), etc.

4) Relación con los beneficiarios. No obstante que ellos son la razón de ser de la organización es importante que también existan algunos artículos en su código de ética como:

• No pedir regalos, ni favores especiales a la comunidad. No es válido insinuar o sugerir algún beneficio para la organización a cambio de los servicios que presta la organización

• No discriminar del otorgamiento de servicios a ninguna persona de la comunidad

• Expresar que cualquier resultado, impacto o logro se comunicará en forma ética por lo que la organización cuidará la toma de fotografías, los testimonios o relatos o historias personales de la comunidad para evitar que pudieran originar un posible conflicto para ellos

• Dar un trato digno y servicios con calidad, etc.

Abarcar estas 4 áreas con algunos artículos que detectará fácilmente por su quehacer institucional, cobertura, causa social y actividades cotidianas le permitirá crear su código de ética que le será una herramienta muy útil para la defensa de su organización ante cualquier posible embate, pero sobre todo le dará una imagen profesional que incrementará la reputación de su organización.


Emilio Guerra Díaz

Emilio Guerra cuenta con amplia experiencia en la Gestión de la RSC, destacando su trabajo en el área de vinculación con la comunidad que potenciar la inversión social empresarial. Ha gerenciado fundaciones empresariales.

Acerca del autor

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