La empresa se lava las manos ante el caso de la joven asesinada por uno de sus choferes en Puebla

La desaparición y asesinato de la joven Mara Castilla es un caso triste y polémico. Ante los hechos existen dos respuestas de Cabify durante el desarrollo de los acontecimientos: La primera fue apoyando al caso y ayudando a la búsqueda de Mara. En la segunda, se lavó las manos. Así que hoy preguntamos a Cabify… ¿Y tu responsabilidad social?

El pasado viernes 8 de septiembre, Mara Fernanda Castilla salió de un bar, abordó una unidad de Cabify para ir a casa y jamás llegó a su destino. Días de angustia en las redes sociales y de investigación de las autoridades, vieron desenlace cuando el pasado 16 de septiembre el cuerpo de Mara fue hallado sin vida. ¿Cuál es el papel que la empresa de transporte juega  en el caso?

En las políticas y condiciones de uso de Cabify, en el apartado 8: «exclusión de garantías y responsabilidad», la empresa admite que su servicio es potencialmente peligroso:

Ahí advierte que el usuario que utilice la aplicación «puede exponerse a un transporte potencialmente peligroso, dañino, perjudicial y que dicha actividad la realiza bajo su propio riesgo y responsabilidad».

Es por eso que el Instituto Nacional de las Mujeres exigió «un castigo ejemplar para el responsable y los corresponsables» del asesinato de Castilla y además advirtió que las empresas de transporte privado sí deben responsabilizarse por los actos que cometen sus conductores. También se pidió a las autoridades poner más candados de seguridad a las empresas de la industria.

Empresas como Cabify, Uber y otras similares aseguran funcionar como un vínculo entre choferes particulares y usuarios de transporte. Bajo ese argumento buscan deslindarse de cualquier responsabilidad en la desaparición de Mara, en incidentes de acoso y en tantos otros. Sin embargo, es claro que toda compañía tiene la responsabilidad de actuar con debida diligencia, de cuidar sus vínculos con terceros para garantizar la seguridad de sus grupos de interés y evitar un impacto social negativo.

La primera postura de Cabify

Antes de que el asesinato de Mara Castilla fuera descubierto, la primera postura de Cabify ante la desaparición de la joven que viajó con su app , la dio a conocer por medio de un comunicado en donde en resumen, informó que la empresa apoyaba a la investigación y compartía datos solicitados por la Fiscalía, incluyendo el detalle del viaje para dar con el paradero de Mara.

También dijo que no podía revelar todos los datos debido a que esto podría «traer consecuencias negativas para la investigación».

La empresa difundió la foto de Mara en sus redes sociales pidiendo datos para su localización.

Mensaje que circuló en redes sobre caso Mara Castilla

En Twitter, una usuaria mostró su preocupación tras lo que tan solo era la desaparición de la joven. La respuesta de Cabify fue la siguiente:

«Nuestros conductores cumplen lineamientos muy estrictos. Sabemos que dejaron a Mara en su destino».

Esa frase ahora se sabe que fue mentira ya que los supuestos lineamientos de la empresa no se cumplieron y todo indica que el presunto asesino es Ricardo N, conductor de Cabify.

Filtros de Seguridad de Cabify antes del caso Mara

Hace unas semanas, antes del caso Mara, Cabify reforzó la seguridad en la plataforma y con sus trabajadores y dijo que se enfocaría en su reclutamiento para prevenir la inseguridad.

Ante eso, el director de Cabify México, Alejandro Sisniega dijo que las nuevas medidas de implementación en materia de seguridad forman parte de la Campaña Go Girl Go, donde se promueven procesos de seguridad e igualdad.

De acuerdo con él, cuando se contrate a una persona para ser chofer de la plataforma, Cabify se encargaría de realizar pruebas psicométricas, psicológicas y de conocimiento, añadiendo también a los requisitos una carta de antecedentes no penales.

Además, Sisniega comentó también que la empresa realiza un monitoreo constante y en tiempo real de todos los viajes para identificar problemas. Entonces ¿qué pasó?

Filtros de Seguridad después del caso Mara

Tras ocho días desaparecida, luego de abordar una unidad Cabify, el gobierno de Puebla confirmó el asesinato de Mara Castilla.

Tony Gali, gobernador de Puebla confirmó que fueron localizados sus restos y que el presunto responsable, quien está detenido, pagará por este crimen.

Cabify emitió un comunicado en que lamentó el fallecimiento de la joven.

Cabify deslinda su responsabilidad

Alejando Sisniega, director de Cabify México, le dijo al HuffPost México que el conductor detenido por la violación y el asesinato no es empleado de la compañía y que Cabify no es responsable de la situación.

De acuerdo con José Solo Galindo del Economista, el gobernador se equivoca al negar la responsabilidad: a pesar de que los términos y condiciones obligan a los usuarios a liberar de «cualquier responsabilidad civil o penal a Cabify derivado del servicio prestado»

Es probable que el sospechoso no sea un empleado directo de Cabify pero no basta con que la empresa se considere un intermediario que conecta a una persona que ofrece un servicio de transporte con otra que lo necesite.

Es importante resaltar que Mara contrató el servicio porque ella creyó que era una plataforma «segura», pero ahora ella está muerta.

También comentó en entrevista con Carlos Loret de Mola que el chofer de la plataforma presentó la documentación requerida, además aprobó los exámenes psicométricos y toxicológicos requeridos y que incluso contaba con una carta de antecedentes no penales expedida por la autoridad el 10 de agosto de este año.

Cabe mencionar que desde que Cabify supo de la desaparición de Mara ella no avisó a ninguna autoridad. Además la fiscalía de Puebla no interrogó a quién resultó presunto responsable del feminicidio, hasta que después él mismo se presentó voluntariamente ante la autoridad.

Mientras, Karen la hermana de Mara, investigó la desaparición durante las primeras horas. Incluso habló por teléfono con Ricardo Alexis Díaz.

Cronología de la búsqueda de Mara

8 septiembre

9:30 Karen Castilla, hermana de Mara se dio cuenta que la joven no llegó a casa. La última vez que hablaron por teléfono fue a las 5 de la mañana de ese mismo día, cuando el grupo de amigos con quienes Mara había salido fue detenido en un alcoholímetro.

De acuerdo con el recorrido marcado en el recibo, Mara llegó a su domicilio a las 5:49 de la mañana.

Karen revisó las grabaciones de las cámaras de seguridad del fraccionamiento. Así confirmó que el auto llegó, se estacionó por algunos minutos y se fue. Mara nunca bajó.

Karen continuó con la búsqueda con la empresa Cabify. Habló por teléfono y explicó lo que pasó con Mara. Fue así que logró tener los datos del conductor. Después de eso la familia no tuvo alguna comunicación con la empresa y tampoco se le dio aviso a la autoridad.

10:30 Karen habló con Ricardo Alexis, y éste le dijo que sí recordaba a su hermana , incluso la describió como “una joven muy amable”. Durante la conversación el chofer dijo que dejó a Mara metros antes del destino porque había carros y no vio si se subió a alguno.

14:30 Karen le avisó a su mamá y fue a interponer una denuncia.

“Si les estamos diciendo que la última persona que vio a mi hermana fue el chofer de Cabify, pensamos que lo iban a traer inmediatamente, pero no. Estuvimos ahí hasta la media noche y nunca llegó”.

De acuerdo con Animal Político, los voceros de la fiscalía poblana aseguran que solicitaron primero la comparecencia de los amigos de Mara y que a eso se dedicaron el primer día, pero no a buscar al chofer.

9 septiembre

Ricardo Alexis Díaz, se presentó a declarar. 36 horas después de la desaparición de la joven. Se fue.

11 septiembre

Las autoridades arrestaron a Ricardo.

Cabify lanzó un comunicado en donde dijo que la empresa estaba en contacto con las autoridades y los familiares de Mara, pero Karen asegura que esto no fue así.

Karen, dice que el único contacto que tuvieron fue durante la mañana del 8 de septiembre fue cuando le dieron el número del chofer y le proporcionaron el recorrido realizado.

¿Quién es el chofer que «transportó» a Mara?

Su nombre es Ricardo A. Díaz de 21 años, un chofer que además de trabajar con la plataforma Cabify también formaba parte de un grupo de huachicoleros, un grupo de taxistas del estado que operaba en los límites entre Puebla y Tlaxcala.

Díaz, cuenta con antecedentes penales. Fue acusado por el robo de hidrocarburos en ductos de Petróleos de México (Pemex).

De acuerdo con el secretario general del gobierno del estado, Diódoro Carrasco Altamirano, el chofer que presuntamente asesinó a Mara, había sido despedido de Uber por conductas inadecuadas, pero nunca avisó a ninguna autoridad y muchomenos explico qué había hecho su chofer para ameritar el despido.

A pesar de esto, Ricardo Alexis Díaz fue recontratado por la empresa Cabify. 

Ricardo Díaz fue entrevistado por las autoridades en la búsqueda inicial de Mara. Él aseguró que recogió a la joven en la madrugada en el bar The Bronx y según dijo que la llevó y la dejó 30 metros antes de la entrada de su casa; después él se fue de ahí.

Pero esto no fue real. Las autoridades revelaron que aquella madrugada el hombre se aprovechó de la estudiante. La llevó a un motel muy cerca de su domicilio y ahí la atacó hasta quitarle la vida.

Después la envolvió en una sábana, la subió al auto Cabify y la sacó de ahí. Cuarenta minutos después, abandonó su cuerpo en Xonacatepec.

Actualmente, el chofer se encuentra preso en el penal de Tepexi de Rodríguez en Puebla, donde permanecerá en prisión preventiva durante cuatro meses. Hasta el momento, Ricardo Díaz ha negado todos los hechos que se le implican.

Proceso de selección de Cabify

Para formar parte del grupo de choferes de Cabify, la gerencia de Recursos Humanos solicita comprobantes de domicilio y constancia de antecedentes no penales.

También, en su sitio web la empresa afirma que a las personas que van a ser parte de la plataforma se les imparte un curso de capacitación «para conocer el trabajo, protocolo, trato al cliente y la forma de actuar ante alguna emergencia».

Además se les aplican, supuestamente, evaluaciones que consisten en revisiones a conductores en la calle, de lo cual se derivan sugerencias para mejorar su servicio al cliente.

Gobierno de Puebla cancela concesión a Cabify

Diódoro Carrasco Altamirano anunció la cancelación de los permisos para que la empresa Cabify siga operando en ese lugar, por la falla en sus filtros de seguridad en el proceso de reclutamiento.

También determinó que los conductores del transporte público deberán tener un licencia mercantil, presentar pruebas toxicológicas y además recibir capacitación contra el acoso y el hostigamiento.

Propuestas de Cabify para mejorar su servicio

Para garantizar la seguridad a todos sus usuarios, Cabify tomará medidas para asegurarse que solo los mejores conductores puedan prestar sus servicios en su plataforma. Para lograrlo, el proceso de selección será más riguroso.

Además activará un botón de pánico para que el usuario o conductores de la plataforma puedan usarlo en caso de sentirse o en estar en peligro. Este botón estaría conectado con las autoridades locales.

¿Quiénes son corresponsables?

La responsabilidad es también del Gobierno de Puebla ya que de acuerdo con El Economista, las reformas a la ley del transporte de agosto de 2015 dejaron todos los controles sobre el reclutamiento de los conductores a los operadores privados: “La vigilancia y comprobación del cumplimiento de los requisitos (…) corresponde a la Empresa de Redes de Transporte”, el término utilizado en distintas legislaciones estatales para designar los servicios tipo Uber o Cabify.

La Secretaría de transporte de Puebla es responsable de “vigilar, supervisar y dar seguimiento a los registros proporcionados” por estas empresas.

Si hablamos de responsabilidades, esta le corresponde directamente autor y su pena la determinará código penal.

Tambiésn responsabilidad del Gobierno de Puebla ya que tiene la obligación de regular y no únicamente el otorgar permisos. Esto va más allá. Por su parte, Cabify deberá reparar el daño que causó la conducta de su «socio» y el castigo de los consumidores.

Por otro lado, las aplicaciones que ofrecen este mismo servicio de transporte como Uber, Easy Taxi, tienen el objetivo de transportar al usuario con seguridad debido al rastreo que se puede hacer de las unidades en el trayecto.

Ante esto, el Fiscal general de Puebla, Victor Carrancá dijo que «se ha establecido que la víctima fue privada de la vida por su agresor».

Carrancá detalló que el caso se manejará como feminicidio, pues el artículo 338 del Código Penal del estado determina como tal a cualquier acción que prive de la vida a una mujer por razones de género.  Este delito tiene una pena máxima de entre 40 y 60 años de prisión y una multa de hasta 1,000 días de Unidad de Medida y Actualización (75,490 pesos).

Cabe mencionar que los conductores de servicio de transporte como Cabify no son empleados, es decir que no están en términos de subordinación con la empresa, condición necesaria para que se establezca un vínculo de trabajo y por lo tanto una responsabilidad directa.

Vinculación de las empresas con terceros – debida diligencia

El número de empresas y organizaciones que se preocupan por verificar la identidad de terceros para determinar el nivel de riesgos que implica en la relación de negocios ha aumentado en América Latina.

Esto es lo que se conoce como debida diligencia, un proceso enfocado en la determinación sobre posibles impactos o a las consecuencias negativas, reales o potenciales a las que se enfrenta cualquier empresa ya sea con clientes, proveedores o empleados.

De acuerdo con Lexisnexix, la práctica de debida diligencia, se basa en un factor de cuidado y supervisión que prevé el involucramiento de la empresa con terceros, donde se pueda confirmar su identidad, datos de localización, residencia, donde y con quien realiza negocios, además, se debe revisar si la persona o empresa está involucrada en alguna lista de vigilancia o de sanciones, así como si es una persona “políticamente expuesta” o asociada con alguna otra “políticamente expuesta”, lo anterior es esencial para entender el nivel de riesgo para el negocio. Esto con el objetivo de no ser blanco de la delincuencia organizada (lavado de dinero, terrorismo, financiamiento ilícito, entre otras) canales que comúnmente se utilizan para poder desviar el origen de dinero ilícito.

¿Cómo daña el caso Mara a Cabify?

Las dos posturas que ha tomado la empresa ante los hechos y el asesinato de la joven Mara Castillo han dejado mucho de qué hablar sobre la empresa.

Además, después de anunciar en sus redes sociales que los procesos de selección son muy estrictos, la seguridad para tomar ese transporte ya no es la misma.

El caso ha generado mucha polémica y ahora los usuarios de esta y de otras aplicaciones seguramente están dudando en usar estos servicios, debido a la inseguridad.

Cabify ahora es, para muchos, una aplicación insegura, la cual no tiene suficientes filtros de seguridad y además se deslinda de responsabilidades.

Después de estos hechos, Cabify tendrá que realizar algo para que sus usuarios vuelvan a confiar en ella y las demás aplicaciones deberán también, implementar más filtros de seguridad como prevención.

Cuéntanos, ¿Cómo ha sido tu experiencia al usar estas aplicaciones de transporte? ¿Seguirás confiando en ellas?

Acerca del autor

Janneth Del Real

Licenciada en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Ha trabajado en el periódico Mas por Más, revista SuperMujer, Pulso Pyme, Linio y en el Periódico AM de Querétaro. Actualmente desarrolla contenidos para Expoknews.

Mujer positiva que siempre busca el para qué de las cosas.

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