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Biotecnología, en manos de Sagarpa

En biotecnología seguimos en espera de las aprobaciones piloto de maíz, principal producto mexicano que podría abrir la puerta real de esta técnica, donde se tiene un rezago de 14 años respecto a otras naciones.

Las importaciones son superiores a nueve millones de toneladas, provenientes de Estados Unidos, el cual utiliza 80% la biotecnología en maíz amarillo y representa 33% del consumo mexicano.

Ante esta “doble moral biotecnológica” de no abrirse porque no se conoce del todo y consumirla en productos de importación, se mantienen las aprobaciones por parte de Sagarpa, que dirige Francisco Mayorga, para dar el visto bueno a la producción de prueba en maíz, al cual se le han puesto muchos “peros”. En octubre se espera la respuesta.

Si bien es cierto que existía una resolución para las pruebas piloto por parte de Sagarpa, sólo se trataba de una superficie de 0.24 hectáreas, cuando en una prueba de tal magnitud, se requieren por lo menos 10 hectáreas, para entonces medir costo-beneficio.

Aunque se esperarían buenos resultados en un par de meses, no hay nada escrito, o cómo explicar los 11 años de moratoria en que se quedó México, el cual, hace apenas dos años se rompió.

En caso de que el gobierno federal decidiera que aún no es tiempo de abrir la puerta al cultivo de maíz biotecnológico, sabemos que se explora Sudáfrica como alternativa para importar maíz amarillo, el “pero” es que parece olvidarse que ese país produce también maíz transgénico y lo hace para consumo local.

Lo ideal es que Hacienda, bajo el mando de Ernesto Cordero; Economía, que encabeza Bruno Ferrari; Cofepris, que capitanea Mikel Arriola; Sagarpa, que comanda Francisco Mayorga; Semarnat, bajo la tutela de Juan Rafael Elvira, y la SEP, bajo el timón de Alonso Lujambio, den el verdadero banderazo de salida al mundo de la biotecnología; a fin de cuentas en ley y reglamentación ya está todo escrito.

Existe un fondo de desarrollo de biotecnología transgénica por diez millones de pesos, que si bien es cierto son insuficientes ya que las inversiones en un producto de esta naturaleza oscilan entre 20 y 150 millones de dólares, sí es un paso hacia la voluntad política.

Esperemos que las decisiones vayan avaladas de procedimientos reales, por ejemplo, en materia de algodón la biotecnología es una realidad y se estima que sea hacia finales del año cuando se cuente con los permisos necesarios para la siembra necesaria y para la comercialización, pues ésta enfrenta un problema, y me refiero a la falta de vías de comunicación para su distribución nacional. Donde la intervención de la SCT, bajo el mando de Dionisio Pérez-Jácome, y la directriz de AgroBio, que encabeza Alejandro Monteagudo, son primordiales.

En fin, ojalá que haya prioridad en el asunto y se dejen los mitos a un lado. A fin de cuentas hoy ya se consumen productos y maíz transgénicos, quedándose el campo mexicano en segundo plano, de frente a países como Estados Unidos, Brasil y Argentina.
Fuente: Excelsior.com.mx
Por: Marielena Vega (Estrategia de Negocios).
Publicada: 9 de agosto de 2011.

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