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Biometrópolis, el proyecto que no prosperó

El terreno destinado para el más espectacular centro de investigación médica y científica es un tesoro geológico.

Por este motivo la construcción del campus Biometrópolis, el primero de las cuatro ciudades del conocimiento que planteó el Gobierno del Distrito Federal, se encuentra detenida.

El plan maestro, creado por el despacho Foster+Partners, se plantea como un ejemplo de sustentabilidad, sin embargo, a dos años de su presentación, el proyecto está técnicamente congelado.

Biometrópolis es un proyecto de cerca de 72 hectáreas, en el predio ubicado en Periférico sur y Camino Picacho-Ajusco, con centros de investigación científica y médica, con la participación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y de los institutos de investigación de la Secretaría de Salud federal.

Su importancia es capital para una ciudad que concentra a seis mil 833 miembros del Sistema Nacional de Investigadores, de los 18 mil 554 que hay en todo el país, y que tiene la mejor conectividad de México hacia el extranjero.

A una solicitud de información hecha por Excélsior a la UNAM, se respondió que el proyecto presentado el 30 de noviembre de 2010 por el rector José Narro; el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, y por el entonces secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos “se encuentra detenido”.

“El proyecto Ciudad del Conocimiento, campus Biometrópolis, se encuentra detenido toda vez que investigadores del Instituto de Geofísica de la UNAM han encontrado tubos lávicos y material importante desde el punto de vista de evolución geológica, por lo que la construcción en dicho predio podría tener repercusiones sobre los yacimientos referidos.

“Por lo anteriormente expuesto no se ha presentado ninguna propuesta por parte de la empresa inmobiliaria Grupo FRISA y Foster”, señala la respuesta a la solicitud de información.

El secretario de Desarrollo Urbano y Vivienda del DF, Felipe Leal, presentó hace dos semanas ante la Asociación Mexicana de Promotores Inmobiliarios (AMPI) y un grupo de inversionistas chinos los puntos donde se prevé que se tengan los mayores desarrollos urbanos en la capital, entre ellos, Biometrópolis.

El funcionario reconoció que no se puede hablar del monto de inversiones que se desarrollarán en el campus, de quiénes serán los inversionistas, de cuáles son los primeros centros de investigación que se habilitarán, ni de cuándo se podría comenzar a trabajar en el terreno.

En los hechos, reconoció, no hay mayores avances del proyecto que está concebido a largo plazo, a unos diez o 15 años.

“Aún faltan los estudios, falta saber quién podría invertir, falta mucho”, señaló el secretario, tras su reunión con los inversionistas chinos y la AMPI.

El plan maestro elaborador por Foster+Partners, cuya maqueta estuvo exhibida en el Colegio de San Ildefonso, contemplaba la construcción de 45 edificios, la mayor parte de ellas dedicadas a oficinas.

De acuerdo con Leal, el proyecto contemplaba la construcción de vivienda para los investigadores, académicos y estudiantes que llegaran a laborar en el campus, así como un hotel.

La actividad de investigación se realizaría en diez laboratorios, y dos hospitales, que compartirían médicos atendiendo pacientes a la vez que realizan sus estudios.

A la fecha, el único documento disponible en los archivos del GDF sobre el proyecto Biometrópolis es la Manifestación de Impacto Ambiental en modalidad Específica (MIAE), en la Secretaría de Medio Ambiente, que consta de mil 285 páginas.

Historia de un sueño

Recién electo en 2006, el jefe de Gobierno Marcelo Ebrard realizó viajes a diversos países de Asia, donde conoció los proyectos de “clusters” construidos con empresas de dirigidas a un sector específico.

Paralelamente, el principal colaborador de Ebrard, Manuel Camacho Solís, tuvo acercamientos con la Academia Mexicana de las Ciencias para consolidar el proyecto de Ciudad del Conocimiento, y gestionó con instituciones académicas en India, China y otros países en busca de socios para esos proyectos de inversión.

En septiembre de 2008, durante la Semana de la Investigación, Ebrard anunció la construcción de cuatro ciudades del conocimiento.

El primero de los cuatro “clusters” se construiría en el sur del DF, en un predio conocido como El Encino, con 72 hectáreas de superficie, estaría dedicado a la investigación del sector médico.

El segundo sería destinado a investigaciones en el sector financiero, y se ubicará en Santa Fe, se esperaba que el grupo de edificios se edificara en el predio La Mexicana.

El centro destinado a las nuevas tecnologías se ubicará en la zona industrial de Azcapotzalco, donde se impulsará el desarrollo de nanotecnología, principalmente.

En Azcapotzalco ya existe un “cluster”, el Tecnoparque, dedicado a la industria de servicios de bancos y de telecomunicaciones.

La cuarta es más intangible. Se trata de un proyecto para que en todos los campus universitarios de la Ciudad de México se registre una mejora sustancial, en general, en los promedios de escolaridad y acceso a nuevas tecnologías, la educación sea de excelencia y de las universidades surjan proyectos de desarrollo, incubadoras de empresas.

Operación política

El 21 de abril de 2009, en la Asamblea Legislativa se modificó el Programa Delegacional de Desarrollo Urbano de Tlalpan, que contempla la habilitación de El Encino como zona de transferencia de potencialidades, es decir, el uso como reserva ecológica se modifica para recibir urbanizaciones que en otra zona no es posible realizar.

La Asamblea define la creación del corredor Picacho Ajusco, con zonificación HM (Habitacional Mixto) y se contempla la “Fusión de predios en suelo de conservación”, es decir, trasferir potencialidad de uso de suelo de un predio a otro. Esa transferencia recae en el predio El Encino.

El 1 de diciembre de 2009, se publica en la Gaceta Oficial del Gobierno del DF el decreto por el que se crea la Ciudad del Conocimiento.

En el texto del decreto de área natural protegida del predio El Encino, se establece que se podrán realizar actividades de “Educación Ambiental e Investigación, así como el establecimiento y mantenimiento de la infraestructura necesaria para este fin”.

El anuncio de la creación de Biometrópolis lo hicieron de forma conjunta Marcelo Ebrard, el rector de la UNAM, José Narro; y el secretario de Salud del Gobierno federal, José Ángel Córdova Villalobos.

Camino andado

Biometrópolis fue uno de los proyectos en los que más trabajó el Gobierno capitalino.

2006

Recién electo, Marcelo Ebrard comienza a operar convenios con otros países.

Manuel Camacho inicia acercamientos con la Academia Mexicana de las Ciencias para consolidar el proyecto de la Ciudad del Conocimiento.

2007

Camacho realiza gestiones con instituciones académicas en India, China y otros países, en busca de socios para las Ciudades del Conocimiento.

2008

En septiembre, durante la Semana de la Investigación, Ebrard anuncia la construcción de cuatro Ciudades del Conocimiento en el DF.

Estos centros tendrán vinculación a instituciones académicas de México y el resto del mundo.

El primero será Biometrópolis, al sur de la ciudad, enfocado en el sector médico.

2009

En el Asamblea Legislativa se logra modificar el Programa Delegacional de Desarrollo Urbano de Tlalpan que contempla la habilitación del espacio como zona de transferencia de potencialidades

Se contempla la creación del corredor Picacho Ajusco, con zonificación HM (Habitacional Mixto) con la posibilidad de “Fusión de predios”.

1 DIC. 2009

Se anuncia en la Gaceta Oficial de GDF, el decreto por el que se crea la Ciudad del Conocimiento.

El anuncio oficial lo realizan el jefe de Gobierno Marcelo Ebrard, el rector de la UNAM, José Narro, y el entonces secretario de Salud del Gobierno federal, José Ángel Córdova Villalobos.

Fuente: Excelsior

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