Comunicados de Prensa

América Latina: ofrece soluciones Reales y sustentables para problemáticas ambientales críticas

El Consejo de Conservación para América Latina celebra resultados luego de tres años de trabajo en Seguridad Hídrica, Seguridad Alimentaria e Infraestructura Inteligente.

Con la visión compartida de dar solución a los problemas ambientales más importantes de América Latina a través de herramientas basadas en ciencia y una amplia participación pública y privada, el Consejo de Conservación para América Latina (LACC, por sus siglas en inglés) llevó a cabo su IV Reunión Anual en esta ciudad, del 6 al 8 de noviembre. La Seguridad Hídrica, la Seguridad Alimentaria y la Infraestructura Inteligente son asuntos primordiales en los que trabaja este Consejo, junto con The Nature Conservancy, para un desarrollo que beneficie a la gente y la naturaleza.

De acuerdo con Henry M. Paulson, Jr., fundador y copresidente del Consejo:
“El compromiso de los miembros del Consejo, así como las ideas y recursos que contribuimos a reunir, han dado resultados tangibles a favor de la conservación y la sustentabilidad por toda América Latina. Los miembros ayudan a productores agrícolas y ganaderos a fortalecer la producción de alimentos sin nuevas pérdidas de hábitats, contribuyen a que las ciudades protejan las cuencas hídricas al invertir en la naturaleza y favorecen el desarrollo de capacidades para diseñar proyectos de infraestructura con menores impactos sobre los sistemas naturales. Son algunos ejemplos de la dimensión del trabajo que promueve el Consejo. La colaboración con The Nature Conservancy nos permite unir recursos y herramientas científicas de talla mundial para alcanzar soluciones que podamos compartir y escalar en 2015 y más allá”.

Según Luis Alberto Moreno, miembro del LACC y presidente del Banco Interamericano de Desarrollo:
“Uno de los logros más significativos que el Consejo ha podido alcanzar son los puentes que construimos entre los líderes de los sectores público y privado, instituciones financieras, organizaciones civiles y comunidades a lo largo de América Latina. Es la infraestructura más inteligente que podemos forjar. Identificamos y ponemos en práctica soluciones para que los tomadores de decisiones puedan invertir en ellas. Si los gobiernos crean incentivos para promover la agricultura y la ganadería sustentable, por ejemplo, la región podría convertirse en la canasta de alimentos del mundo dado el crecimiento de la población. Sistemas más inteligentes para regular el desarrollo de proyectos de infraestructura atraen más y mejores tipos de inversiones. El Consejo tiene metas ambiciosas pero América Latina tiene todo el derecho de ser ambicioso en la construcción de un futuro sustentable”.

En la opinión de Roberto Hernández Ramírez, copresidente del Consejo y presidente honorario de Banco Nacional de México:
“Vemos como están cambiando los valores en América Latina y el resto del mundo gracias a los retos comunes que enfrentamos, como la escasez de agua, la falta de seguridad alimentaria y una infraestructura insuficiente. Todo esto amenaza la continuidad del crecimiento económico y el bienestar de nuestra gente. En el Consejo tenemos la gran oportunidad de construir un legado para nuestros hijos y nietos si trabajamos junto con los gobiernos, las empresas, las comunidades, los ambientalistas y otros actores para usar la ciencia y hacer de la naturaleza un aliado total del desarrollo en América Latina”.

De acuerdo con Mark Tercek, presidente de The Nature Conservancy:
“Como la organización ambiental más grande del mundo, en The Nature Conservancy estamos orgullosos de trabajar con el Consejo. Los líderes empresariales y de gobierno reconocen cada vez más la importancia de invertir en la naturaleza para solucionar grandes retos, como el cambio climático, la escasez de agua y la degradación de los suelos. Reconocen que el desarrollo económico puede ir de la mano con la protección de la naturaleza. El Consejo ha contribuido a este cambio en la manera de pensar que se expande por toda América Latina”.

Mientras que América Latina crece, la naturaleza se vuelve el activo más importante para garantizar una prosperidad duradera para su gente, especialmente en cuanto a la Seguridad Hídrica, Seguridad Alimentaria e Infraestructura Inteligente.

Seguridad Hídrica:
El Consejo llama a utilizar la naturaleza para asegurar el agua limpia en 25 de las ciudades con mayor riesgo en América Latina. Las organizaciones integrantes -como FEMSA, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Coca-Cola, AmBev, Odebrecht y otras- apoyan la creación y fortalecimiento de Fondos de Agua, al invertir en la protección de los ecosistemas cuenca arriba que aseguran la calidad y cantidad del agua para las ciudades e industrias cuenca abajo. Ejemplos incluyen Guatemala, Medellín, Monterrey, Santiago y Sao Paulo. Un nuevo estudio identifica 25 de las ciudades más grandes de la región con mayor potencial de retorno de inversión por proteger los sistemas cuenca arriba. Los grandes usuarios de agua están conformando una nueva coalición para aumentar la eficiencia en la utilización con la compensación por su uso. Comprometieron $10.9 millones de dólares iniciales para financiar acciones de conservación, en 2015, en ocho países de la región. Expertos en Fondos de Agua, la Alianza Latinoamericana de Fondos de Agua -de la cual forman parte The Nature Conservancy, Fundación FEMSA y el Banco Interamericano de Desarrollo- han consolidado alrededor de 78 millones de dólares para conservar alrededor de 230 mil hectáreas de tierras y más de 7 millones de metros cúbicos de agua en toda la región, con beneficios para aproximadamente 50 millones de personas.

Seguridad Alimentaria:
La agricultura y la ganadería son factores que propician la deforestación en los países latinoamericanos. Al mismo tiempo, la producción de alimentos se incrementa con el crecimiento poblacional regional y en el resto del mundo. El Consejo considera que América Latina podría convertirse en la canasta de cultivos sustentables del mundo y llama a cambiar prácticas actuales para duplicar la producción alimenticia sin nuevas pérdidas de hábitats. Organismos integrantes del Consejo -como Banamex, Bimbo, Bunge, Cargill, Dow, IBM, Grupo Lala y la Fundación Santo Domingo- apoyan a TNC y sus socios para desarrollar mapas de áreas de intensificación productiva de alimentos y conservación, y crear un balance entre ambos que ayude a alcanzar su ambiciosa meta. Un enfoque científico aplicado a la producción y al monitoreo del uso de suelo ayuda a los productores, comercializadores, compradores y agencias gubernamentales a producir sustentablemente y ofertar responsablemente ganado vacuno y soya, por ejemplo, en países como Brasil, Colombia y México, al mismo tiempo que se protegen bosques y sistemas naturales invaluables en la Amazonía y la Selva Maya de México. Más de 40 millones de hectáreas de tierras pueden protegerse si pequeños y grandes productores participan en el cuidado de los bosques de la región, al mismo tiempo que ofrecen alimentos sustentables al mundo.

Infraestructura Inteligente:
Los países de américa latina deberían invertir lo equivalente a 5 por ciento de su PIB regional los próximos años en infraestructura para enfrentar la demanda de las economías y poblaciones crecientes. La escala de este reto traerá desafíos sociales y ambientales significativos que afectarán paisajes con muy poco desarrollo de infraestructura. En respuesta, el Consejo llama a diseñar los mayores proyectos de transporte, energéticos y extractivos de América Latina con un impacto neto nulo en términos de capital natural. Organizaciones que integran el Consejo -como el CAF, Caterpillar, el BID, Odebrecht y el Instituto Paulson- trabajan con TNC y sus socios para desarrollar herramientas científicas y financieras que fortalezcan la capacidad de planeación y los sistemas de implementación y compensación involucrados. Desde la cuenca del Magdalena en Colombia, hasta la del Tapajós en Brasil, gobiernos, empresas y comunidades tienen acceso a asistencia técnica que promueve un enfoque compartido y científico para equilibrar las necesidades de la gente y la naturaleza en el corto y largo plazo. Ejemplo de ello es una colaboración sin precedente en México, este año, entre la Comisión Federal de Electricidad (CFE), TNC y otros socios para ayudar a desarrollar un plan de hidroelectricidad en la cuenca del Coatzacoalcos, capaz de producir energía suficiente al mismo tiempo que se mantienen áreas de ecosistemas que interactúan con este río.

Desde su fundación en septiembre de 2011, el Consejo ha trabajado con TNC para enfrentar los retos de desarrollo más importantes de América Latina y promover soluciones y marcos sustentables contra los desafíos ambientales más relevantes de la región. A través de su experiencia en los negocios y la política, los 35 miembros del Consejo promueven acciones de conservación en toda la región, con el apoyo de The Nature Conservancy. Las reuniones anuales previas tuvieron lugar en México, Brasil y Colombia.

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