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Messi se retira tras 21 años: ¿cuál es su legado de responsabilidad social?

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Hay despedidas que pertenecen a un jugador y otras que parecen pertenecer a todo un país. Lionel Messi puso este 31 de agosto de 2026 punto final a su historia con la selección argentina después de 21 años, 207 partidos y 125 goles con la camiseta albiceleste. La decisión llegó después de la final del Mundial 2026, en la que Argentina cayó ante España, y cierra una etapa que incluyó la Copa del Mundo de 2022, las Copas América de 2021 y 2024 y una transformación definitiva de su relación con el público argentino.

Pero hablar del legado de Messi únicamente desde los títulos sería dejar fuera una parte importante de la historia. Desde 2007, cuando nació la Fundación Leo Messi, el futbolista ha canalizado recursos, influencia y visibilidad hacia proyectos relacionados principalmente con la salud, la educación y el deporte para niñas, niños y adolescentes. En 2010, además, se convirtió en Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, una posición desde la que ha participado en campañas internacionales y acciones dirigidas a la infancia vulnerable.

Por eso, su retiro de la selección también permite mirar hacia otro marcador: el de las personas alcanzadas por sus acciones socialmente responsables. La responsabilidad social de Messi no se encuentra en una sola donación ni en una campaña aislada, sino en una trayectoria de alianzas con hospitales, organismos internacionales, fundaciones y comunidades. Por eso, los siguientes son algunos ejemplos que ayudan a dimensionar lo que ocurre cuando una de las figuras deportivas más reconocidas del planeta decide utilizar parte de sus recursos y de su enorme capacidad de convocatoria para impulsar causas sociales.

¿Cuáles son las 10 principales acciones de responsabilidad social de Messi?

1. Ayudó a llevar educación a niños sirios afectados por la guerra

Una de las acciones más significativas de la Fundación Leo Messi se produjo en Siria, donde una donación permitió a UNICEF instalar 20 aulas prefabricadas en Tartus y zonas rurales de Damasco. El proyecto hizo posible que más de 1,600 niños sirios afectados por el conflicto acudieran a clases en espacios equipados para continuar su educación. Más de 60% de los estudiantes beneficiados habían sido desplazados de sus hogares por los enfrentamientos.

El contexto permite dimensionar mejor el alcance de la iniciativa: después de más de seis años de conflicto, 1.75 millones de niños en Siria estaban fuera de la escuela y una de cada tres escuelas no podía utilizarse porque había sido destruida o empleada como refugio o instalación militar. En este caso, la responsabilidad social de Messi se tradujo en infraestructura educativa para una población infantil que había perdido buena parte de sus espacios cotidianos de aprendizaje y protección.

2. Distribuyó kits educativos para 50,630 niños y niñas en Siria

La labor en Siria no terminó con las aulas. En 2020, la Fundación Leo Messi colaboró nuevamente con UNICEF para distribuir 50,630 kits educativos en nueve provincias del país. Los materiales estaban diseñados para distintas etapas de desarrollo e incluían kits para primera infancia, actividades recreativas y materiales escolares.

La importancia de esta acción está en que no se limitó a entregar útiles: buscó recuperar oportunidades de aprendizaje y estimular habilidades cognitivas y sociales mediante el juego. El proyecto alcanzó localidades como Aleppo, Hama, Homs, Damasco y otras zonas afectadas por la guerra. Es otro ejemplo de cómo la responsabilidad social de Messi ha utilizado alianzas con organizaciones especializadas para convertir una aportación privada en una intervención con alcance internacional.

responsabilidad social de Messi

3. Impulsó uno de los grandes centros de oncología pediátrica de Europa

El vínculo de Messi con la lucha contra el cáncer infantil es probablemente uno de los capítulos de mayor escala de su trayectoria filantrópica. La Fundación Leo Messi fue uno de los donantes fundadores e impulsores del SJD Pediatric Cancer Center Barcelona, desarrollado por el Hospital Sant Joan de Déu. Messi, además, se convirtió en uno de los principales rostros de la campaña #ParaLosValientes para movilizar a ciudadanos y empresas.

La campaña consiguió 30 millones de euros entre febrero de 2017 y octubre de 2018 para construir el centro y posteriormente obtuvo otros 7 millones de euros para completar las obras. Más de 150 empresas y miles de particulares participaron en el proyecto. El centro permite elevar la capacidad del hospital de alrededor de 300 nuevos casos pediátricos de cáncer al año a hasta 400, un incremento aproximado de 35%.

4. Destinó recursos a la investigación de leucemia infantil

La responsabilidad social de Messi también ha llegado a un terreno menos visible que las grandes campañas públicas: la investigación científica. La Fundación Leo Messi estableció una colaboración con la Fundación Josep Carreras contra la Leucemia para financiar proyectos centrados en formas poco frecuentes y especialmente agresivas de leucemia infantil.

Uno de ellos estudia la leucemia linfoblástica aguda pro-B del lactante con translocación t(4;11), un subtipo que afecta especialmente a bebés menores de un año y que tiene un pronóstico muy desfavorable. La propia Fundación Leo Messi reportó que apoyaría el proyecto llamado “Ningún niño con leucemia” durante dos años con el objetivo de fortalecer la investigación médica de este tipo de leucemia que a menudo tiene un diagnóstico fatal para los menores y que en España afecta a aproximadamente 6 niños al año.

5. Apoyó a hospitales durante la pandemia de COVID-19

Cuando la pandemia puso bajo presión a los sistemas sanitarios, Messi también utilizó sus recursos para responder a una emergencia que afectaba a millones de personas. En marzo de 2020, el Hospital Clínic de Barcelona confirmó públicamente haber recibido una donación del futbolista destinada, entre otras cosas, a la investigación y a la adquisición de equipos de respiración asistida para atender a pacientes graves.

Los registros de la Fundación Leo Messi permiten dimensionar aún más la aportación: durante 2020 destinó 496,564.38 euros a la adquisición de equipamiento y material médico, principalmente respiradores, entregado a la Fundación Clínic para la Investigación Biomédica. Además, aportó 500,000 euros a la Fundación Garrahan, en Argentina, para adquirir material sanitario y equipamiento médico para diversos hospitales.

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6. Financió una residencia para madres de bebés prematuros en Argentina

En Florencio Varela, provincia de Buenos Aires, la Fundación Leo Messi colaboró con UNICEF para construir, equipar y acondicionar una residencia para madres dentro del Hospital Zonal General de Agudos “Mi Pueblo”. La aportación permitió financiar 60% del proyecto, que creó un espacio de aproximadamente 220 metros cuadrados con capacidad para 12 madres.

La iniciativa atendió una necesidad especialmente sensible: que las madres pudieran permanecer cerca de sus bebés prematuros mientras estos continuaban hospitalizados. El hospital realiza alrededor de 6,000 partos al año y cuenta con una unidad de neonatología de 44 camas; aproximadamente 1.5% de los recién nacidos pesa menos de 1,500 gramos. La intervención muestra una dimensión concreta de la responsabilidad social de Messi: no solo financiar tratamientos, sino mejorar las condiciones humanas alrededor de la atención médica.

7. Apoyó programas de nutrición infantil en Mozambique

En Mangundze, una zona rural de la provincia de Gaza, Mozambique, la Fundación Leo Messi se involucró en un programa contra la desnutrición infantil mediante la creación de comedores escolares. El proyecto contempló desayunos y meriendas nutritivas para estudiantes de comunidades donde únicamente 1% de la población tenía acceso a agua potable y electricidad.

Gracias a la Fundación Leo Messi, más de 15,000 niños, muchos de los cuales tenían que caminar entre ocho y 10 kilómetros para llegar a la escuela, tendrán acceso a una comida nutritiva diaria. El proyecto buscaba atacar simultáneamente dos problemas: la nutrición y la permanencia escolar. La Fundación señaló que alrededor de 40% de los menores de cinco años de la localidad sufría retraso en el crecimiento asociado con la desnutrición crónica, por lo que la intervención buscó mejorar tanto su alimentación como su rendimiento académico.

8. Respaldó la inclusión deportiva de personas con discapacidad intelectual

El deporte también ocupa un lugar central en la estrategia social vinculada a Messi. A través de la Fundación Leo Messi, se han desarrollado colaboraciones con Special Olympics Catalunya para promover la actividad deportiva y mejorar la calidad de vida de niños y jóvenes con discapacidad intelectual, con un objetivo explícito de combatir la discriminación.

En 2021, los programas conjuntos beneficiaron directamente a 859 jóvenes atletas y alcanzaron indirectamente a 1,718 personas. Las organizaciones trabajan juntas desde 2015 y sus programas están dirigidos a menores de entre 2 y 16 años. Durante la pandemia, además, la Fundación apoyó a la Fundación Baccigalupo para mantener entrenamientos y actividades deportivas mediante Zoom y cursos en línea para atletas con discapacidad intelectual.

9. Llevó apoyo sanitario a niños vulnerables en Haití

La relación de Messi con UNICEF también lo llevó a Haití después del terremoto de enero de 2010. En junio de ese año visitó Puerto Príncipe para conocer de primera mano las consecuencias del desastre y las iniciativas dirigidas a la infancia. Posteriormente, la Fundación Leo Messi realizó una donación para fortalecer programas de UNICEF destinados a bebés prematuros y atención primaria para niños en situación de riesgo.

El proyecto apoyó específicamente la iniciativa conocida como “madres canguro”, orientada a mejorar la supervivencia y el desarrollo de bebés prematuros, así como otros servicios de salud infantil. La Fundación reportó una aportación de 128,507 dólares y señaló que el programa estaba dirigido a niños haitianos de entre seis y nueve meses, un grupo en el que 22% sufría desnutrición crónica.

10. Utilizó el deporte como herramienta de convivencia y prevención de la violencia

En Colombia, la Fundación Leo Messi aportó recursos a un proyecto de UNICEF y la Corporación Prodepaz dentro de la estrategia Deportes para la Paz. La iniciativa partió de una idea que atraviesa buena parte de la trayectoria social del futbolista: el deporte no solo puede formar atletas, también puede generar espacios de convivencia y ayudar a niños y adolescentes a construir proyectos de vida alejados de la violencia.

La acción permitió financiar actividades deportivas dirigidas a comunidades colombianas y se vinculó con la participación de niños y niñas en el encuentro “La Batalla de las Estrellas, Messi y sus amigos”, realizado en Bogotá en 2012. Más allá del monto económico, el valor de la iniciativa está en asociar una figura deportiva de alcance mundial con una causa que utiliza el futbol como vehículo de inclusión, convivencia y protección de la infancia. Así, la responsabilidad social de Messi conecta directamente su principal herramienta de influencia —el deporte— con objetivos sociales.

responsabilidad social de Messi

¿Por qué la responsabilidad social de Messi puede inspirar a millones?

La dimensión más interesante del legado social de Messi quizá no esté únicamente en cuánto dinero se ha destinado a una causa, sino en lo que ocurre cuando una persona con una audiencia global decide poner su nombre al servicio de un problema que normalmente recibe mucha menos atención. UNICEF lo incorporó como Embajador de Buena Voluntad en 2010 y destaca que su trabajo filantrópico se ha concentrado especialmente en niños vulnerables, salud, educación e inclusión.

Ese alcance importa porque la filantropía de una celebridad funciona en dos niveles. El primero es financiero: una donación puede construir infraestructura, comprar equipamiento, financiar investigación o ampliar un programa. El segundo es simbólico: la presencia de una figura como Messi puede conseguir que millones de personas conozcan una causa que probablemente nunca habría aparecido en su radar.

El caso del centro de oncología pediátrica de Barcelona es especialmente ilustrativo. La campaña #ParaLosValientes no dependió exclusivamente de un gran donante: consiguió sumar a más de 100,000 particulares, 150 empresas y donantes fundadores para alcanzar los recursos necesarios. Messi fue uno de los rostros capaces de convertir una necesidad hospitalaria especializada en una causa pública con capacidad para movilizar a ciudadanos y organizaciones.

Y ahí aparece una reflexión que trasciende al futbol. La responsabilidad social no debería entenderse únicamente como algo reservado para multimillonarios, corporaciones o celebridades. Sin embargo, también es cierto que mientras más recursos, influencia y visibilidad tiene una persona, mayores son las oportunidades que tiene en sus manos para generar un impacto positivo.

Messi representa una versión particularmente visible de esa ecuación. Puede aportar dinero, pero también puede aportar algo que muchas organizaciones necesitan tanto como los recursos económicos: atención. Una publicación, una visita, una campaña, una fotografía o la celebración de un gol pueden llevar una causa a audiencias que de otro modo nunca la conocerían.

Por eso, el legado de la responsabilidad social de Messi puede leerse como una extensión de su propia trayectoria: talento, recursos y exposición convertidos en herramientas para abrir oportunidades a otros. Su retiro de la selección argentina cierra un capítulo deportivo de 21 años, pero no necesariamente el capítulo de su influencia social. Si algo demuestra su recorrido es que el verdadero alcance de una figura pública no se mide solamente por lo que consigue para sí misma, sino también por lo que puede ayudar a conseguir para los demás.

El legado que queda fuera de la cancha

Messi se va de la selección argentina como máximo goleador y jugador con más partidos en su historia, pero también deja una trayectoria social construida durante casi dos décadas. La Fundación Leo Messi nació en 2007 con una misión centrada en niños y adolescentes en situación de riesgo y ha desarrollado proyectos junto con organizaciones especializadas en salud, educación y deporte.

Ese dato ayuda a poner su despedida en perspectiva. Los 125 goles con Argentina son una cifra que quedará en los libros; los niños que pudieron volver a estudiar en Siria, los pacientes pediátricos que podrán recibir atención en Barcelona, los bebés prematuros cuyas madres pudieron permanecer cerca de ellos o los jóvenes con discapacidad que encontraron en el deporte un espacio de inclusión representan otro tipo de estadística.

Y quizá ese sea uno de los aprendizajes más relevantes de su historia: la responsabilidad social no comienza cuando una persona tiene la capacidad de resolver todos los problemas, sino cuando decide utilizar aquello que sí tiene —dinero, tiempo, conocimientos, contactos o influencia— para ayudar a resolver alguno.

La camiseta número 10 quedará asociada para siempre con Messi. Su legado social, en cambio, puede ser mucho más amplio: demostrar que cuando el talento se combina con recursos y voluntad de colaborar, una persona puede convertir su visibilidad en oportunidades para quienes no cuentan con ella.

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