- Advertisement -
NoticiasLa ONU establece el primer sistema mundial para medir riesgos de desastres

La ONU establece el primer sistema mundial para medir riesgos de desastres

Banner Economía Circular Banner Economía Circular

En un contexto global donde los fenómenos naturales son cada vez más intensos, frecuentes y costosos, la capacidad de anticiparse se ha convertido en una prioridad estratégica. Hoy, no basta con reaccionar ante emergencias: comprenderlas, dimensionarlas y prevenirlas es clave para proteger tanto a las personas como al desarrollo económico. En este escenario, la Organización de las Naciones Unidas ha dado un paso decisivo al impulsar un sistema global que redefine la forma en que los países entienden y gestionan estos desafíos.

La creación de un marco estadístico común marca un antes y un después en la gobernanza del riesgo. Por primera vez, se busca construir un lenguaje universal que permita comparar, analizar y actuar con base en datos confiables. Este avance no solo fortalece la cooperación internacional, sino que también responde a una necesidad urgente: mejorar la capacidad de medir riesgos de desastres en un mundo donde la incertidumbre climática y social crece de forma acelerada.

Un nuevo estándar global para medir riesgos de desastres

De acuerdo con Eco-Business, el Marco Global de Estadísticas Relacionadas con los Desastres (G-DRSF, por sus siglas en inglés) surge como una respuesta concreta a la creciente complejidad de los riesgos. Este sistema establece directrices claras sobre cómo los países deben recopilar y analizar información vinculada a desastres, desde su frecuencia e intensidad hasta sus impactos económicos, sociales y ambientales.

Más allá de la recopilación de datos, el G-DRSF propone una visión integral. No solo se enfoca en los daños visibles, sino también en variables como la exposición, la vulnerabilidad y la capacidad de respuesta. Esto permite a los gobiernos medir riesgos de desastres con mayor precisión, generando información clave para diseñar políticas públicas más efectivas y sostenibles.

Coordinación institucional: el corazón del nuevo sistema

Uno de los mayores avances de este marco es la integración de actores que históricamente han trabajado de manera aislada. Por primera vez, las oficinas nacionales de estadística y las entidades responsables de la gestión de desastres colaboran bajo una misma estructura metodológica.

Esta coordinación fortalece la calidad de los datos y evita inconsistencias que, en el pasado, dificultaban la toma de decisiones. Al armonizar la información, los gobiernos pueden construir diagnósticos más sólidos y actuar con mayor rapidez ante escenarios de riesgo.

Además, este enfoque promueve una gobernanza de datos más robusta, donde la transparencia y la coherencia se convierten en pilares fundamentales. En un entorno donde cada decisión puede salvar vidas o evitar pérdidas millonarias, contar con información confiable deja de ser opcional para convertirse en una necesidad.

Más allá del PIB: una nueva forma de entender el desarrollo

El G-DRSF también responde a una crítica creciente en el ámbito del desarrollo sostenible: la dependencia excesiva del Producto Interno Bruto como indicador de progreso. Este nuevo marco amplía la mirada y permite evaluar dimensiones que tradicionalmente han quedado fuera de la ecuación económica.

Al incorporar variables relacionadas con riesgos, impactos y resiliencia, los países pueden construir una visión más completa de su desarrollo. Esto es especialmente relevante en contextos donde un desastre puede borrar años de crecimiento en cuestión de horas.

De esta manera, medir riesgos de desastres se convierte en una herramienta estratégica no solo para la gestión de emergencias, sino también para la planificación económica y social a largo plazo.

Un esfuerzo multilateral con impacto global

El desarrollo del G-DRSF ha sido liderado por un esfuerzo conjunto de organismos internacionales, entre ellos la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia y el Pacífico y la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido. Este trabajo colaborativo responde a una decisión tomada en 2019 por la Comisión de Estadística de la ONU.

Figuras clave como Armida Salsiah Alisjahbana han destacado que este marco es un ejemplo de cómo la innovación regional puede escalar hacia soluciones globales. Por su parte, Kamal Kishore ha subrayado la importancia de construir una comprensión compartida del riesgo como base para la prevención.

Este tipo de cooperación refuerza el valor del multilateralismo en un momento donde los desafíos globales requieren respuestas coordinadas y basadas en evidencia.

Alineación con agendas globales de sostenibilidad

El G-DRSF no opera de manera aislada. Está alineado con el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres, así como con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Objetivo Global de Adaptación.

Esta integración permite que los datos generados no solo sirvan para la gestión de desastres, sino también para monitorear avances en sostenibilidad y resiliencia. En otras palabras, el marco conecta la prevención de riesgos con las grandes metas globales de desarrollo. En un entorno donde el cambio climático amplifica las amenazas, esta alineación resulta fundamental para garantizar que las acciones locales tengan impacto global y contribuyan a objetivos comunes.

Decisiones más seguras en un mundo incierto

La adopción de este marco tiene implicaciones directas en la toma de decisiones. Desde la planificación de infraestructura hasta la asignación de recursos, contar con datos más precisos permite reducir la incertidumbre y minimizar riesgos. Esto es particularmente relevante para proteger a las comunidades más vulnerables, que suelen ser las más afectadas por desastres. Al mejorar la capacidad de análisis, los gobiernos pueden priorizar inversiones y diseñar estrategias que realmente respondan a las necesidades del territorio.

En este sentido, medir riesgos de desastres deja de ser un ejercicio técnico para convertirse en una herramienta clave de justicia social y resiliencia.

La creación del G-DRSF representa un avance significativo en la forma en que el mundo enfrenta los desastres. No se trata únicamente de generar datos, sino de transformar la manera en que estos se utilizan para proteger vidas, economías y ecosistemas. En un contexto de riesgos crecientes, contar con información clara, comparable y accionable es una ventaja estratégica.

A medida que más países adopten este marco, la capacidad global para medir riesgos de desastres se fortalecerá, abriendo la puerta a decisiones más informadas y a un desarrollo verdaderamente sostenible. El reto ahora no es solo implementar el sistema, sino asegurar que sus resultados se traduzcan en acciones concretas que reduzcan la vulnerabilidad y construyan un futuro más resiliente para todos.

PLATIQUEMOS EN REDES SOCIALES

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Lo más reciente

DEBES LEER

TE PUEDE INTERESAR