Nutrición para días grandiosos

5 consejos para que los alimentos no afecten tu productividad

Kelloggs
Es sabido que los alimentos nos dan la energía que requerimos durante el día para nuestras actividades, sin embargo has pensado ¿por qué a veces a pesar de habernos alimentado sentimos fatiga o no tenemos el rendimiento que esperábamos?

Realmente no basta con “llenar el estómago”, es importante prestar atención a la comida que ingerimos, si es que buscamos tener un buen desempeño a lo largo del día y no quedarnos dormidos a la mitad de una clase o perder la concentración en una junta de trabajo.

Ya que la comida afecta mucho más de lo que pensamos y puede hacer la diferencia entre un buen o un mal día, a continuación te damos 5 datos que pueden ayudarte a tomar mejores decisiones para evitar afectar la productividad y aprovechar mejor la energía de los alimentos:

productividad vía shutterstock

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1.- La glucosa proporciona a nuestro cerebro la energía que necesita para mantenerse alerta, cuando la glucosa disminuye, nos cuesta trabajo mantener la concentración. Algunos alimentos como la pasta, el pan, los cereales y los refrescos liberan su glucosa rápidamente, lo que da lugar a una explosión de energía seguido de un decaimiento. Lo más indicado es evitar estos picos y caídas de azúcar en la sangre y tener comidas pequeñas y frecuentes que mantengan los niveles.

2.- Las comidas altas en grasa como las hamburguesas, pizza, etc. Proporcionan más energía constante, el problema con este tipo de alimentos es que requieren de mayor trabajo del sistema digestivo, por lo que reduce los niveles del oxígenos en el cerebro y reaccionamos de manera más lenta.

3.- Cuando te encuentras agotado mentalmente (y si no estás haciendo una dieta estricta) las papas fritas y palitos de mozzarella son una buena opción ya que darán energía en ese momento, sin embargo la mejor opción es tener un recipiente con almendras o una selección de barras de proteínas como refrigerio.

4.- Muchas veces por la dinámica tan acelerada del día, optamos por comprar lo más barato y rápido de comer, esta decisión puede afectar el rendimiento del resto de la tarde, pues aunque pueda parecer que ahorramos tiempo en la comida, el desempeño es más débil y por lo tanto se alargan más las actividades.

5.- Una excelente recomendación es tomar la decisión de lo que se comerá antes de que se tenga hambre, ya que de acuerdo a estudios cuando no tenemos hambre nos resistimos más a consumir sal, calorías y grasa que cuando ya queremos comer.

Fuente: hbr

Acerca del autor

Pamela Garcidueñas

Lic. en Ciencias de la Comunicación, egresada de la Universidad de La Salle Bajío, interesada en el conocimiento, la sociedad y el medio ambiente. Ha trabajado para distintas empresas formulando información de temas sociales; actualmente forma parte de Expok en el área de desarrollo de contenido.

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