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¿Tus focos podrían estar encendidos por más de un siglo?

Mientras tu cambias tus focos constantemente, este ha estado encendido por más de un siglo

Foco california

Piensa en cuántos focos tienes en casa, ¿cuánta energía consume cada uno de ellos?, ¿cada cuándo los cambias por nuevos? Lo cierto es que pesar de los acelerados avances tecnológicos de los últimos años, estos dispositivos parecen durar cada vez menos tiempo iluminando tu casa, y la prueba de ello es que ninguno podría sobrevivir por más de un siglo.

Aunque a primera lectura podría parecer una completa locura, existe un foco que ha conseguido permanecer encendido todo ese tiempo consiguiendo incluso un record Guinness.

Esta bombilla se encuentra en una estación de bomberos en la ciudad estadounidense de Livermore, en el estado de California y ha permanecido encendida durante un total de 114 años.

Desde que la estación local de Livermore encendió este foco, su luz ha sido apagada sólo en algunas ocasiones ante la falta de electricidad y en 1976, año en que la estación se trasladó a un nuevo edificio.

Esta antiquísima reliquia fue soplada a mano por Shelby Electric Company en Ohio a finales de la década de 1890 y donada posteriormente al departamento de bomberos que iluminó por primera vez en junio de 1901. Aunque nadie conoce el día exacto, su cumpleaños se celebra el 18 de ese mes.

El Centennial Bulb cuenta ya con su propia página web con webcam para monitorear su luz y aunque ha sido analizada por científicos en diversas ocasiones, nadie ha sido capaz aún de explicar su largo tiempo de vida.

Uno de los grandes estudiosos que ha estudiado a fondo las propiedades físicas de la bombilla de Livermore es Debora Katz, física de la Academia Naval de Estados Unidos, quien con ayuda de Shelby Electric Company realizó una replica de la original sin apagarla a finales del siglo XIX.

Si ya estás alarmado por saber cuánta energía ha consumido el foco durante todo ese tiempo, lo mejor será que dejes de hacer cálculos y no te preocupes, ya que su filamento de carbono ocho veces más grueso que el de una bombilla normal consume sólo 4 vatios, mientras que los focos ahorradores consumen un promedio de 22.

“Cuando un conductor se calienta mucho, su capacidad para conducir la electricidad deja de funcionar. Sin embargo, a medida que la bombilla de Shelby se va calentando, se va convirtiendo en un conductor cada vez mejor”, explica la investigadora.

El tiempo de vida de este producto que excede incluso la esperanza promedio de un ser humano lo ha convertido en todo un atractivo turístico de su localidad y en un recordatorio constante de la importancia de deshacernos de la obsolescencia programada y adoptar modelos de producción y consumo mucho más sustentables.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga, Mercadóloga y Especialista en Marcas Humanas. Colabora en este espacio desde 2012.

Generadora de estrategias y contenidos digitales. Defensora de la comunicación corporativa con enfoque humano. @coryacr en Twitter.

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