ONU deberá recortar 500 mdd y 20% de su personal tras la reducción de fondos de EE. UU.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) enfrenta una de las crisis financieras más severas de su historia reciente, pues según información de The Guardian, tras la drástica reducción de fondos por parte de Estados Unidos, el organismo deberá recortar 500 millones de dólares de su presupuesto para el próximo año, lo que equivale a una disminución del 15.1 % en recursos y la pérdida de al menos 3,000 empleos de su plantilla principal.

Estos recortes en la ONU no solo afectan el funcionamiento administrativo, sino que ponen en riesgo programas de asistencia vitales para millones de personas en el mundo. Con menos recursos y personal, se compromete la capacidad de la organización para garantizar derechos humanos, brindar ayuda humanitaria y mantener operaciones de paz en regiones críticas.

Recortes en la ONU: el impacto financiero y operativo

Los recortes en la ONU implican reducir su presupuesto básico de 3,700 millones de dólares a aproximadamente 3,200 millones, un ajuste que no se veía en décadas y que obligará a tomar decisiones drásticas. Para António Guterres, secretario general de la ONU, es claro que el momento exige “convertir la necesidad en virtud”. 

Por ello, en lugar de limitarse a administrar la escasez, ha impulsado una agenda de transformación estructural que busca optimizar el funcionamiento de más de 140 entidades que, en ocasiones, tienen mandatos superpuestos y líneas de trabajo duplicadas. Este esfuerzo se materializa en la iniciativa UN80, liderada por Guy Ryder, subsecretario general de políticas. 

El proyecto busca racionalizar las agencias de la ONU en torno a tres pilares: paz y seguridad, derechos humanos y desarrollo. También promueve la creación de centros administrativos y la consolidación de nómina para reducir costos y ganar eficiencia.

Sin embargo, esta reestructuración podría traer consecuencias difíciles. Además de la pérdida de al menos 3,000 empleos, algunas agencias podrían fusionarse o incluso desaparecer, lo que generaría incertidumbre en el personal y podría afectar la cobertura de ciertos programas en terreno. 

La ONU se encuentra en un delicado equilibrio entre recortar gastos y mantener su capacidad de cumplir su misión global. No obstante, para António Guterres, la situación representa un llamado urgente a regresar a los principios básicos de la Carta de las Naciones Unidas y garantizar que cada dólar se traduzca en resultados concretos para la población.

recortes en la ONU

Consecuencias para las agencias humanitarias

Las repercusiones de los recortes en la ONU ya se sienten en el terreno. El Programa Mundial de Alimentos (PMA), que dependía de Washington para cubrir la mitad de su presupuesto, ahora solo podrá asistir a un tercio de las personas que necesitan ayuda. UNICEF ha advertido que 6 millones de niños podrían quedar fuera de la escuela en 2025.

ACNUR también se verá obligado a reducir su alcance, lo que podría dejar sin apoyo a 11 millones de refugiados. Estos números representan no solo un impacto estadístico, sino el sufrimiento de millones de familias en regiones de conflicto.

La crisis también amenaza con cerrar programas clave como UNRWA, que asiste a refugiados palestinos, y limitar la ayuda a zonas en guerra como Afganistán y Sudán del Sur. En este contexto, el trabajo de campo de los trabajadores humanitarios se vuelve cada vez más desafiante.

El director de OCHA, Tom Fletcher, ha señalado que el mundo parece entrar en una “era de indiferencia”, donde la reducción de fondos compromete la capacidad de respuesta ante emergencias humanitarias y crisis prolongadas.

Impacto en los empleados y en la burocracia de la ONU

La pérdida de 20 % del personal tendrá consecuencias en la operación diaria. Más de 3,000 trabajadores podrían perder su empleo, lo que generará incertidumbre y fuga de talento en un momento crítico para la organización.

Los sindicatos internos ya han expresado su preocupación por el impacto emocional y económico que estos recortes representan para las familias de los empleados, muchos de los cuales trabajan en zonas de alto riesgo.

La burocracia de la ONU, criticada por su tamaño y complejidad, enfrenta el desafío de agilizar procesos sin afectar la calidad de los servicios. Reducir estructuras superpuestas podría mejorar la eficiencia, pero también implica la desaparición de agencias y programas con décadas de trabajo.

Esta reestructuración debe equilibrar la reducción de costos con el mantenimiento de la capacidad de acción de la ONU en contextos críticos, algo que aún está en evaluación.

Repercusiones geopolíticas y de legitimidad

Estos recortes en la ONU también tienen una dimensión geopolítica. La retirada de EE. UU. de varios organismos multilaterales, incluida la OMS y el Consejo de Derechos Humanos, envía un mensaje de debilitamiento del orden internacional basado en la cooperación.

Para muchos expertos, la falta de financiamiento no solo limita la acción de la ONU, sino que pone en entredicho su legitimidad. Si no puede responder a las crisis globales, su papel como garante de la paz y los derechos humanos podría verse erosionado.

Otros países miembros podrían no estar dispuestos a cubrir el vacío dejado por EE. UU., lo que podría provocar una disminución prolongada de recursos y capacidades. Esto sería un golpe a los esfuerzos colectivos en temas como el cambio climático y el desarrollo sostenible.

La ONU se enfrenta a la doble tarea de demostrar que sigue siendo relevante y de convencer a sus miembros de invertir en su futuro, a pesar de las tensiones políticas actuales.

recortes en la ONU

ONU en encrucijada

Los recortes financieros representan mucho más que ajustes contables: son una amenaza directa a la misión de la ONU. La organización debe decidir si esta crisis será una oportunidad para transformarse y volverse más eficiente, o si será el inicio de un declive en su capacidad de acción.

Lo que está en juego son millones de vidas que dependen de la asistencia humanitaria, la educación, la alimentación y la seguridad que la ONU proporciona. En un mundo lleno de conflictos y desafíos globales, garantizar su sostenibilidad es una responsabilidad compartida por la comunidad internacional.

¿Qué son las ciudades solución y por qué son clave contra el cambio climático?

Las ciudades son el motor de la economía global y concentran el 80 % del PIB mundial, según el Banco Mundial. Sin embargo, su papel protagónico en la actividad económica también las convierte en uno de los principales contribuyentes al cambio climático, responsables del 70 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, de acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía. Esta dualidad genera un reto urgente para los responsables de políticas públicas y los innovadores.

Aunque la visión tradicional ha presentado a las ciudades como un problema climático que debe resolverse, el portal edie informa que una nueva corriente de pensamiento busca convertirlas en el eje de las soluciones a este desafío. Esta idea es el punto de partida del concepto de ciudades solución, que impulsa el diseño de entornos urbanos resilientes, sostenibles y capaces de ser motores de transformación frente a la crisis climática.

¿Qué son las ciudades solución?

Para entender qué son las ciudades solución, es necesario mirar más allá de la infraestructura y del urbanismo convencional. Estas ciudades se conciben como espacios que no solo minimizan su huella ambiental, sino que también generan un impacto positivo en el clima. En lugar de limitarse a reducir emisiones, buscan capturar carbono, generar energía limpia y restaurar ecosistemas.

El concepto implica repensar el entorno construido como un aliado de la sostenibilidad. Materiales de construcción que almacenan carbono, techos solares que generan electricidad y parques urbanos que aumentan la biodiversidad son ejemplos de cómo estas urbes pueden convertirse en agentes activos de mitigación.

Las ciudades solución no son un ideal lejano. Diversos proyectos piloto en el mundo ya incorporan tecnologías como el biocarbón en el hormigón, sistemas híbridos de energía solar y corredores verdes para la fauna urbana. Son laboratorios vivos donde la innovación se integra en la vida cotidiana para enfrentar el cambio climático de manera tangible.

qué son las ciudades solución

¿Qué características convierten a las ciudades solución en una esperanza para combatir el cambio climático?

  • Captura y almacenamiento de carbono

Una característica central es su capacidad para funcionar como sumideros de carbono. A través de materiales innovadores como el biocarbón, las construcciones pueden retener CO₂ de manera estable por décadas. Esto convierte a la infraestructura en un aliado directo de los objetivos de cero emisiones netas.

Además de su beneficio ambiental, este enfoque abre oportunidades para el mercado voluntario de carbono. Las ciudades podrían convertirse en polos de inversión climática, atrayendo recursos para proyectos de construcción que compensen emisiones residuales.

  • Generación de energía limpia en entornos urbanos

Las ciudades solución aprovechan el potencial de sus techos, fachadas y espacios públicos para generar energía solar. Estudios han demostrado que el potencial global de energía solar en azoteas podría superar el consumo energético total de 2018. Esto permitiría a las urbes ser autosuficientes y apoyar la estabilidad de la red eléctrica.

Los avances tecnológicos en sistemas híbridos de energía solar fotovoltaica y térmica permiten generar electricidad y calor simultáneamente, lo que reduce la dependencia de combustibles fósiles. De esta forma, las ciudades no solo consumen menos energía, sino que producen energía limpia para sus habitantes.

qué son las ciudades solución
  • Rehabilitación de la biodiversidad urbana

La tercera característica es la integración de la naturaleza en el espacio urbano. Las ciudades pueden convertirse en corredores biológicos que conecten ecosistemas fragmentados, favoreciendo la polinización y la resiliencia de especies en riesgo. Esto beneficia no solo a la fauna, sino también a la salud humana al mejorar la calidad del aire y regular la temperatura.

Estas soluciones verdes tienen beneficios económicos adicionales: ayudan a gestionar el agua de lluvia, reducen el efecto de isla de calor y aumentan la habitabilidad de los barrios. Así, las ciudades se vuelven más sostenibles y resilientes ante fenómenos extremos.

Más allá de la teoría: del reto a la oportunidad

El tránsito hacia las ciudades solución requiere colaboración intersectorial. Gobiernos, empresas y ciudadanos deben trabajar juntos para reimaginar los sistemas urbanos. La inversión en innovación y la regulación que incentive prácticas sostenibles son pasos indispensables para lograrlo.

Un aspecto crucial es la financiación. Para escalar estas iniciativas, se necesitan mecanismos que faciliten la inversión privada en proyectos de infraestructura sostenible. Bonos verdes, asociaciones público-privadas y fondos climáticos son herramientas que pueden acelerar esta transición.

También es fundamental educar a la población y a los tomadores de decisiones sobre los beneficios de estos enfoques. Una ciudadanía informada es más propensa a apoyar proyectos urbanos que integren sostenibilidad, incluso si requieren cambios en la forma de vida o de movilidad.

qué son las ciudades solución

El futuro se construye en las ciudades

Las ciudades concentran los mayores desafíos, pero también las mejores oportunidades para enfrentar el cambio climático. Entender qué son las ciudades solución es el primer paso para impulsar políticas que conviertan los entornos urbanos en motores de mitigación y adaptación.

Si logramos diseñar urbes que capturen carbono, generen energía limpia y restauren la biodiversidad, estaremos construyendo un futuro más resiliente. El cambio no es opcional: el futuro del clima se definirá en gran medida en nuestras ciudades, y convertirlas en soluciones es una tarea urgente.

Impacto al Plato: Cómo combatir la malnutrición infantil con innovación

En la compleja realidad de México, coexisten contrastes que definen su tejido social. Uno de los más apremiantes es la paradoja de la malnutrición infantil. No es un problema único, sino una dualidad alarmante.

Mientras que en algunas comunidades la desnutrición crónica y la inseguridad alimentaria persisten, en vastas áreas urbanas la epidemia de obesidad infantil avanza sin control. Ambos extremos tienen consecuencias devastadoras para la salud y el futuro de millones de niños.

La malnutrición va más allá de la simple falta de comida. La desnutrición afecta el desarrollo cognitivo y físico, llevando a deficiencias en el aprendizaje. Por otro lado, la obesidad infantil, impulsada por el consumo de alimentos ultraprocesados, genera problemas crónicos como diabetes e hipertensión a edades cada vez más tempranas.

Este es un círculo vicioso. La malnutrición en la infancia sienta las bases para problemas de salud en la adultez, creando una carga masiva sobre el sistema de salud. La complejidad del problema exige soluciones que promuevan hábitos saludables y ofrezcan alternativas accesibles.

No podemos depender solo de modelos de asistencia tradicionales. El desafío es tan grande que requiere de la creatividad, la tecnología y el dinamismo del sector privado y social. Aquí es donde surge una iniciativa que promete ser un punto de inflexión.

Impacto al Plato, la convocatoria

Impacto al Plato es el resultado de una alianza estratégica entre Irrazonables y Fundación CMR. Su objetivo es identificar y potenciar las soluciones más disruptivas en México.

No buscan simplemente proyectos, sino motores de cambio que, a través de un producto, servicio o tecnología, fortalezcan la seguridad alimentaria de los niños mexicanos de 0 a 6 años. La premisa es simple pero poderosa: las grandes transformaciones sociales nacen de ideas audaces.

Impacto al Plato no es una simple competencia, es una inversión en el futuro de la salud de México. El programa ofrece un paquete de aceleración con un valor de $500,000 MXN, completamente sin costo para los emprendimientos seleccionados.

Este es un compromiso serio para empoderar a los participantes con las herramientas, el conocimiento y los recursos necesarios para escalar sus operaciones. La convocatoria busca a diez empresas, ya sean startups, scale-ups o incluso ONGs, que estén dispuestas a llevar su solución al siguiente nivel.

El programa está meticulosamente diseñado para catalizar el crecimiento. La aceleración virtual inicial permite a los participantes recibir mentoría y formación sin importar su ubicación.

Esto culmina en un instituto presencial en la Ciudad de México, una oportunidad invaluable para interactuar cara a cara con expertos y pares. La joya de la corona es el Demo Day.

Este evento de alto perfil, programado para el 29 de enero de 2026, es donde los emprendedores presentarán su solución ante un panel de más de 400 mentores e inversionistas.

Esta red es el verdadero tesoro de la convocatoria. Nombres como Scot Rank y Marina Díaz son solo una muestra del calibre de los profesionales y líderes comprometidos.

Esta exposición no solo puede abrir puertas a rondas de inversión, sino que también crea alianzas estratégicas fundamentales para el éxito a largo plazo.

Por lo tanto, este es un llamado a la acción. A todas las startups, scale-ups y ONGs en México que han desarrollado una solución para la crisis de la malnutrición infantil.

Ya sea una aplicación que promueve la alimentación saludable, una tecnología para optimizar la cadena de suministro o un modelo de negocio que hace accesibles productos nutritivos.

Es el momento de dar un paso al frente

La ventana de oportunidad es limitada. El 22 de septiembre de 2025 marca la fecha límite para las aplicaciones. Es el inicio de una travesía que tiene el potencial de transformar vidas.

La lucha contra la malnutrición infantil es una carrera contra el tiempo, y cada innovación, cada idea, cada emprendedor audaz, es un aliado invaluable.

Impacto al Plato no es solo una convocatoria; es un catalizador para un futuro más saludable y justo para los niños de México. La invitación está abierta: demuestren su impacto, escalen su visión y únanse a la primera línea de la batalla.

Terralago recurre a la polinización manual para preservar especies

0

Ante la creciente pérdida de biodiversidad en zonas urbanizadas, el conjunto urbano Terralago, ubicado en Naucalpan, Estado de México, ha implementado un programa de reubicación de flora nativa y polinización manual dentro del desarrollo, con el objetivo de preservar semillas, contribuir a la conservación de la vegetación y, principalmente, cambiar la visión de las construcciones modernas en la Zona Conurbada del Valle de México. 

Como parte de su estrategia de desarrollo sostenible, un equipo de biólogos especializados en la materia realiza un inventario de la flora presente en los terrenos. Todas las especies rescatadas han sido trasladadas cuidadosamente a viveros temporales dentro del conjunto y posteriormente serán reubicadas en áreas verdes dentro del mismo proyecto y en áreas Naturales Protegidas. 

Este protocolo, donde convergen especialistas en botánica y conservación, busca minimizar el impacto ambiental del conjunto urbano y mantener la identidad ecológica del sitio. “No se trata solo de reforestar con especies decorativas, sino de respetar el ecosistema original y ayudar a regenerarlo”, explicó uno de los especialistas que trabajan en el complejo.

Hasta el momento, se ha iniciado un proceso de reubicación de siete tipos de especies de plantas, entre ellas: agave arroqueño, agave espadín, agave pulquero, biznaga colmillo de elefante, nopal cardón y nopal común, sumando más de seis mil 400 ejemplares. Todas ellas ya cuentan con un nuevo destino dentro de un área protegida del Estado de México.

agave pulquero

Una de las acciones más destacadas del programa es la polinización manual cruzada que lleva a cabo este equipo de biólogos de Terralago en la zona conocida como el Cerrito. Debido a la disminución de abejas, mariposas y otros polinizadores naturales —como consecuencia del cambio climático, el uso de pesticidas y la fragmentación del hábitat—, los expertos han realizado técnicas de polinización asistida para asegurar la reproducción de especies clave, como las biznagas, y así preservar sus semillas. Todo ello a pesar de que en la zona que abarca Terralago no se han detectado abejas.

El proceso consiste en recolectar polen de las flores masculinas y transferirlo cuidadosamente a las flores femeninas, replicando de manera artificial el ciclo natural de fecundación. Aunque laboriosa, esta medida ha resultado efectiva para mantener la continuidad genética de las especies y favorecer su propagación dentro de las áreas verdes del desarrollo.

El enfoque ecológico de este desarrollo se alinea con una tendencia creciente en el sector inmobiliario: integrar criterios de sostenibilidad, certificaciones verdes y responsabilidad ambiental en el diseño urbano. Todo ello cobra singular importancia, en espacios superpoblados como la Ciudad de México y el Estado de México.

Si bien estos esfuerzos no sustituyen las estrategias de conservación a gran escala ni eliminan completamente el impacto del crecimiento urbano, representan un paso significativo hacia un modelo de desarrollo más consciente y respetuoso con el entorno.

Whirlpool siembra más de 6,500 árboles en México

0

Cada árbol que se planta es una promesa de aire más limpio, agua más pura y un futuro más verde. Whirlpool renueva su compromiso con la protección del medio ambiente a través de iniciativas de reforestación que han permitido sembrar más de 6,500 árboles de especies endémicas de cada región, como Mezquite y Huizache, en México y Latinoamérica desde 2017.

De acuerdo con el Foro Mundial para la Naturaleza (WWF), los bosques cubren un 30% de la superficie del planeta y son vitales en la lucha contra el cambio climático. Sin embargo, en México, entre 2001 y 2024 se perdieron en promedio 203,552 hectáreas de bosques y selvas por año.

Ante este panorama, Whirlpool Corporation ha diseñado diversas estrategias para ser parte activa de la solución e impulsar la regeneración de ecosistemas por medio de la sensibilización de sus colaboradores y las comunidades en las que opera sobre la importancia de preservar a los “pulmones verdes” del planeta. 

Acciones que trascienden

Este año, la compañía sumó más de 1.3 hectáreas sembradas al celebrar su novena jornada de reforestación en México con dos actividades destacadas en México: la primera se llevó a cabo en agosto en General Zuazua, Nuevo León, donde 84 voluntarios Whirlpool se dieron cita en un estadio de béisbol que también funciona como parque comunitario para donar 600 árboles, además realizaron labores como preparación del suelo, aplicación de hidrogel y vitaminas, así como la plantación de 324 árboles y el aseguramiento de cada ejemplar con la tierra necesaria para su cuidado.

Adicionalmente, 82 voluntarios de Whirlpool en Ramos Arizpe, Coahuila, se reunieron en la comunidad de Santa Anita del Peñasco y donaron 763 árboles de los cuales plantaron 450. También colaboraron en labores que abarcaron la preparación del suelo y cavar para hidratar y proteger cada árbol plantado con los nutrientes adecuados.

Whirlpool

Estas acciones son parte de la estrategia de Responsabilidad Social de Whirlpool, House & Home, de las cuales las iniciativas de House se enfocan en la seguridad de las viviendas como primer paso hacia una vida mejor en el hogar, mientras que las iniciativas de Home, como las jornadas de reforestación, fomentan comunidades resilientes y dinámicas a través de la educación y el desarrollo comunitario con salud y acciones ambientales.

“Hay que sembrar un árbol al menos una vez en nuestra vida, pues tener un ser vivo en las manos y ponerlo en la tierra es un acto poderoso. Al plantarlo hoy, aseguramos la producción de oxígeno, sombra y más vida para el mañana y en Whirlpool creemos firmemente que su cuidado es una responsabilidad compartida, por eso nos enorgullecemos de cada #YoSoyVoluntarioWhirlpool y del impacto real que logramos en nuestras comunidades. Desde Whirlpool continuaremos fomentando iniciativas que contribuyan a un futuro más sostenible para México”, afirmó Delia Sánchez, Sr. Manager de Comunicación, Relaciones Públicas, Responsabilidad Social y Cultural de Whirlpool LAR.

Esta es sólo una de las acciones por medio de las cuales Whirlpool, refuerza que para ellos la sostenibilidad y la reforestación no solo son un gesto simbólico, sino una estrategia fundamental para impulsar la conservación ambiental, la educación ecológica y el bienestar social que busca para las comunidades en dónde opera. Cada árbol sembrado es un paso hacia la construcción de un planeta más resiliente y en equilibrio con su entorno natural.

Organizaciones exigen incluir impuestos al alcohol en el Paquete Económico 2026

0

Al expresar su beneplácito con el Gobierno Federal por incorporar impuestos a las bebidas azucaradas y el tabaco en el Paquete Económico 2026, organizaciones civiles pidieron al Congreso de la Unión incluir en esa propuesta gravámenes para bebidas con alcohol porque, de lo contrario, continuarán incompletos los impuestos saludables en México y permanecerá la omisión con esos productos relacionados con cánceres, cirrosis hepática y más de 200 enfermedades entre la población. 

Los representantes de la Red de Acción sobre Alcohol (RASA), el Centro de Análisis e Investigación Fundar, el Poder del Consumidor y Salud Justa Mx advirtieron además que las actuales propuestas sobre los impuestos saludables aún son limitadas, pues consideraron que en el caso de las bebidas azucaradas el gravamen debe elevarse a 7 pesos por litro, y el tabaco debe aumentarse a 3 pesos por cigarro. 

Luis Alonso Robledo, representante de RASA, afirmó que gravar los productos con alcohol nos permitiría avanzar a un México más justo, más saludable y con finanzas públicas más sólidas porque, refirió, el consumo de alcohol está relacionado con 41 mil muertes anuales y vinculado con 6 de las 10 principales causas de fallecimiento entre los mexicanos. Además, se asocia con 20% de los siniestros viales fatales. 

También, dijo, tiene enormes costos sociales: en 2023, 45% de los homicidios dolosos fueron cometidos por personas bajo sus influjos, y 65% de quienes murieron en riñas callejeras estaban en estado de ebriedad; además, las mujeres tienen 3.5 veces mayor riesgo de sufrir violencia severa cuando su pareja toma alcohol. 

impuestos al alcohol

Agregó que el costo económico asciende a 552 mil millones de pesos, equivalentes al 2.1% del PIB, con base en lo cual apuntó: “Mientras la sociedad mexicana paga los daños ocasionados por el alcohol, las ganancias se concentran en la industria. No incluir impuestos para el alcohol en el Paquete Económico 2026 agudizará la problemática ya existente del efecto de sustitución a las bebidas azucaradas. Esto sería una omisión injusta e insostenible”. 

En ello coincidió Ivan Benumea, coordinador del Programa de Justicia Fiscal de FUNDAR, quien afirmó que el Congreso de la Unión aún puede fortalecer la propuesta de la Secretaría de Hacienda y retomar las mejores prácticas internacionales y recomendaciones de la OMS, incorporando en dicho paquete un esquema más efectivo del impuesto al alcohol. 

A su vez Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, refirió que el impuesto a las bebidas azucaradas es una recomendación de los organismos de Naciones Unidas dedicadas a la salud, la infancia y la alimentación, así como de organismos financieros internacionales, desde el Banco Mundial hasta la OCDE y el Fondo Monetario Internacional. 

Indicó que México se encuentra entre las naciones con mayor consumo de esas bebidas, lo que se relaciona directamente con que México ocupa uno de los primeros lugares en sobrepeso, obesidad y diabetes, y afirmó que una de cada siete enfermedades cardiovasculares se debe al consumo de bebidas azucaradas. 

“El impuesto que proponemos es de 7 pesos por litro que representaría un 20% de su precio. Un impuesto de 20% es el mínimo recomendado para lograr efectos claros en reducción del consumo. La experiencia muestra muy buenos resultados cuando los impuestos son mayores al 20%”, aseguró. 

En su oportunidad Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa Mx, celebró que el gobierno federal haya propuesto medidas fiscales con un objetivo de salud, como son los impuestos saludables, lo que refleja el compromiso de la presidenta Claudia Sheinbaum con la salud, y un paso decidido para combatir el consumo de tabaco y sus derivados. 

“La presidenta ya dio el primer paso, pero toca a las y los legisladores fortalecer esa medida. El aumento al IEPS a los productos de tabaco debe ser mayor al propuesto. Lo ideal es que sea de 3 pesos por cigarro, siguiendo con las recomendaciones internacionales. Enmendar la propuesta con ese monto ayudaría a reducir las más de 63 mil muertes provocadas por el tabaquismo en el país, además de contribuir a recaudar lo necesario para invertirlo en el sector salud que tanto lo necesita”, puntualizó.

“Hecho en México, Hecho con Valor”: Tetra Pak refuerza su papel en el desarrollo económico del país

0

Más que un lema, el “Hecho en México, Hecho con Valor”, es una estrategia que Tetra Pak realiza para reforzar su papel en el desarrollo económico del país.

Su estrategia está enfocada en apoyar a que los productos locales sean más seguros, accesibles y de alta calidad; siendo más relevantes en la vida cotidiana de las personas, sus clientes, la industria y las comunidades.  Un ejemplo de ello son sus envases, los cuales protegen los alimentos y las bebidas del aire, la luz y microorganismos, conservando su textura, sabor y nutrientes; además, no necesitan refrigeración ni conservadores, permitiendo estar disponibles en todas partes mediante formatos que ofrecen practicidad al consumidor.

De esta manera, la compañía ayuda a posicionar diversos productos contribuyendo no solo al crecimiento económico, sino a una resiliencia de la industria y al desarrollo sostenible.

Este 15 de septiembre, además de celebrar el Grito de Independencia, Tetra Pak se enorgullece de lo construido en el país impulsando la calidad y fuerza local; por lo que cada envase producido aquí, refleja el compromiso de México con el mundo. 

Producción local 

Con tres plantas en el país (Querétaro, Mexicali e Izcalli), Tetra Pak busca satisfacer la demanda tanto nacional como en otras regiones produciendo sus propias materias primas:

Querétaro: Este sitio se destaca por ser un centro de producción de envases con una capacidad de más de 12 mil millones de piezas al año. Es la segunda planta más grande de Tetra Pak a nivel global en su tipo. 

Mexicali: Esta planta está especializada en la producción de tapas y es referente a nivel global en eficiencia, tecnología y sostenibilidad. Su operación abastece principalmente al mercado nacional, seguido de Estados Unidos, Canadá y Centroamérica, consolidando su papel como un punto estratégico en la red de suministro regional. 

Izcalli: Este sitio se posiciona como un centro de producción clave para acercar la fabricación de equipos que anteriormente se importaban desde Europa y Asia. Permitiendo ofrecer soluciones de procesamiento en tiempos considerablemente menores para México y América Latina. 

Impulso al reciclaje

Los envases de Tetra Pak sí se reciclan al fabricarse con materiales provenientes de fuentes renovables: 72% cartón, 23% polietileno y 5% aluminio. El cartón cuenta con certificación Forest Stewardship Council (FSC). que garantiza un aprovechamiento responsable de los bosques.

Con el cartón que se obtiene a partir del reciclaje de los envases de Tetra Pak, diferentes empresas producen papel higiénico, servitoallas, servilletas, cuadernos, cajas de cartón, tubos de cartón, papel, suelas para zapatos, entre otros productos. 

Con el objetivo de desarrollar una economía circular en torno a los envases posconsumo, Tetra Pak trabaja en conjunto con acopiadores, recicladores, empresas y consumidores para impulsar el reciclaje de sus envases. Entre las colaboraciones para impulsar esta actividad destacan:

  • Bio Pappel
  • Geoparque Mixteca Alta (Basura Cero)
  • Teletón (Reciclatón) 

Tan solo en 2024, la empresa recicló más de 55 mil toneladas de envases, es decir, un 10 por ciento más en comparación con 2023.

En Tetra Pak, la innovación permite cumplir con el compromiso de proteger los alimentos, las personas y el planeta; y desde México, como hace más de 60 años, la compañía trabaja para satisfacer la creciente demanda de los consumidores en todas las regiones. 

Ben & Jerry’s vs. Unilever: el día que el propósito se derritió

Por Edgar López

No todas las marcas están hechas para transformar el mundo, y Unilever acaba de confirmarlo. La renuncia de Jerry Greenfield, cofundador de Ben & Jerry’s , anunciada ayer, 17 de septiembre de 2025, no es solo un adiós: es un desafío directo a una multinacional que compró una marca con alma y la convirtió en un activo más.

“Es profundamente decepcionante concluir que la independencia, la base de nuestra venta a Unilever, se ha perdido”, escribió Greenfield en una carta compartida por Ben Cohen.

En un mundo donde la sostenibilidad se vende como moda, este caso desnuda una verdad incómoda: el compromiso real no es para todos.

Ben & Jerry’s

Cuando Unilever adquirió Ben & Jerry’s en 2000 por 326 millones de dólares, prometió un consejo independiente para proteger su misión activista. Pero esa promesa se desvaneció como helado al sol. En 2021, Ben & Jerry’s suspendió sus ventas en los asentamientos israelíes, coherente con su lucha por la justicia social. Unilever, sin embargo, revirtió esa decisión en 2022 al vender la operación israelí a un licenciatario local, desencadenando una demanda que terminó en un acuerdo forzado. En 2024, la marca tuvo que demandar nuevamente a Unilever por intentar desmantelar su consejo independiente. ¿El veredicto? Para Unilever, los valores son un lujo que se desecha cuando los accionistas exigen.

Nick Stockley, especialista en disputas, lo señala: “Por mucho que una empresa independiente intente retener su identidad, la corporación compradora siempre tendrá la última palabra”. Unilever no solo compró Ben & Jerry’s; intentó doblegar su esencia. Mientras Greenfield y Cohen luchaban por recomprar la marca por 1.5 a 2.5 mil millones de dólares, Unilever les negó los datos financieros y cerró la puerta. Ahora, con el plan de escindir la división de helados en la The Magnum Ice Cream Company, Unilever prioriza el balance sobre el legado.

Este retroceso no sorprende. Como BlackRock , que moderó su apuesta por ESG ante las presiones, Unilever muestra que el compromiso sostenible es un juego de conveniencia. No está listo—ni parece dispuesto—a sostener el activismo radical que Ben & Jerry’s encarnaba. Y, en un mundo pragmático, moderar ese compromiso puede ser una decisión calculada, aunque poco inspiradora. Ahí radica la grieta entre un empresario y las personas de neocios. El primero, como Greenfield y Cohen, forja un legado que trascienda los números. El segundo, como el Board de Unilever, se aferra al corto plazo, al pragmatismo, a los dividendos. Para los accionistas, esas ideas “románticas” de legado son un lujo que no entienden ni toleran.

Esta mañana, pasé a elegir un helado en el supermercado, sostuve un envase de Ben & Jerry’s Chocolate Fudge Brownie y algo faltaba: el sello B Corp de Sistema B, emblema de su compromiso social que ya está ausente. ¿Un cambio deliberado? ¿Un reflejo de esta grieta? B Lab deberá decidir si este silencio en el empaque aún merece su aprobación.

Ben & Jerry’s

La renuncia de Greenfield es un espejo para las empresas que lucen la bandera de la sostenibilidad. Nos fuerza a preguntarnos: ¿puede un negocio ser ético cuando los valores son solo un activo más? Unilever nos enseña que, a veces, ser “responsable” significa retroceder estratégicamente. Pero también nos recuerda el valor de quienes, como Greenfield, eligen la congruencia sobre la conveniencia.

En tu empresa, ¿te alinearás con el legado de un empresario o con los números de un hombre de negocios?


Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.

La paradoja del voluntariado corporativo: ¿qué funciona y qué no en programas empresariales?

El voluntariado corporativo se ha convertido en un eje fundamental de la responsabilidad social empresarial, prometiendo beneficios tanto para la sociedad como para las empresas. Sin embargo, no todos los programas logran generar un impacto real; algunos se quedan en la superficie, mientras otros transforman comunidades y fortalecen la cultura corporativa. Esta tensión da origen a lo que muchos especialistas llaman la paradoja del voluntariado corporativo.

Comprender por qué ciertos programas triunfan y otros fracasan es esencial para diseñar iniciativas que realmente sumen. La clave no solo está en la buena intención, sino en la estrategia, la alineación con la misión de la empresa y la manera en que se involucra a los colaboradores. Explorar esta paradoja permite aprender lecciones valiosas sobre efectividad, motivación y sostenibilidad en programas de voluntariado.

La paradoja del voluntariado corporativo: más allá de la intención

Muchas empresas lanzan programas de voluntariado con la mejor intención, pero sin una planificación adecuada, estos esfuerzos pueden resultar en experiencias superficiales. A menudo, los empleados participan de manera voluntaria, pero sin un objetivo claro o una conexión con la estrategia de la empresa, el impacto social es limitado.

La paradoja surge cuando un programa bien intencionado genera poco valor tangible: la percepción interna es positiva, pero la comunidad beneficiada no experimenta cambios sostenibles. Este fenómeno evidencia que el éxito del voluntariado corporativo depende tanto de la intención como de la ejecución estratégica.

 paradoja del voluntariado corporativo

La solución requiere un diseño que integre objetivos medibles, seguimiento de resultados y una alineación coherente con los valores corporativos. Solo así se puede trascender la paradoja y convertir el voluntariado en un motor de transformación social y empresarial.

Conexión entre propósito corporativo y voluntariado

Los programas de voluntariado que se vinculan con la misión y visión de la empresa suelen ser más efectivos. Cuando las acciones sociales refuerzan la identidad de la organización, los empleados se sienten parte de un proyecto mayor, aumentando su compromiso y sentido de pertenencia.

Esta conexión permite que los esfuerzos no solo generen beneficios externos, sino que también fortalezcan la cultura interna. Además, las iniciativas alineadas con el propósito corporativo logran mayor credibilidad frente a la sociedad, evitando la percepción de acciones superficiales o de greenwashing social.

Por ello, diseñar programas con un enfoque estratégico y coherente con la misión de la empresa es fundamental para superar la paradoja del voluntariado corporativo y garantizar que los esfuerzos tengan impacto real.

La importancia de la medición y el seguimiento

Uno de los errores más comunes en voluntariado corporativo es no medir resultados ni establecer indicadores claros. Sin métricas de éxito, los programas dependen de la percepción subjetiva y pueden no reflejar su verdadero impacto en la comunidad.

Medir la efectividad permite identificar qué actividades generan cambios tangibles y cuáles necesitan ajustes. Herramientas como encuestas a beneficiarios, evaluaciones de impacto social y reportes internos son esenciales para garantizar la transparencia y la mejora continua.

El seguimiento constante convierte los programas en procesos iterativos, donde cada experiencia aporta aprendizaje y permite corregir el rumbo, mitigando la paradoja del voluntariado corporativo.

Participación auténtica vs. cumplimiento obligatorio

Otro factor crítico es la motivación de los empleados. Cuando la participación se percibe como obligatoria o es impulsada solo por beneficios corporativos, el compromiso real disminuye. La experiencia se vuelve rutinaria y el impacto social limitado.

La paradoja del voluntariado corporativo también se refleja aquí: un programa con alta participación puede no generar transformación si el engagement es superficial. Por eso, fomentar la autenticidad y el voluntariado basado en motivaciones genuinas es clave.

Crear espacios donde los empleados elijan proyectos alineados con sus intereses y talentos aumenta la satisfacción, la eficacia y la percepción positiva tanto dentro como fuera de la empresa.

Colaboración con organizaciones expertas

Trabajar junto a ONGs o entidades con experiencia en el terreno potencia el efecto de los programas. Estas organizaciones aportan conocimiento, estructura y redes de contacto, asegurando que las acciones corporativas sean relevantes y sostenibles.

El voluntariado corporativo que se desarrolla sin alianzas corre el riesgo de ser desarticulado o duplicar esfuerzos existentes. La colaboración estratégica permite a las empresas actuar con precisión, aprovechar recursos y generar resultados medibles.

Además, estas alianzas fortalecen la reputación corporativa y la percepción de autenticidad, demostrando un compromiso serio con la responsabilidad social más allá del voluntariado simbólico.

Innovación y flexibilidad en los programas

El voluntariado corporativo efectivo no se limita a actividades tradicionales; requiere innovación y adaptación a contextos cambiantes. Programas híbridos, iniciativas virtuales y proyectos centrados en habilidades específicas de los empleados están mostrando resultados prometedores.

La flexibilidad permite que los programas respondan a necesidades emergentes de la sociedad y a la disponibilidad de los colaboradores, maximizando el impacto sin comprometer la productividad empresarial.

De esta manera, la paradoja del voluntariado corporativo se supera al integrar creatividad, adaptación y aprendizaje continuo en el diseño de las iniciativas.

Transformando la paradoja en oportunidad

La paradoja del voluntariado corporativo nos enseña que la intención no es suficiente; la estrategia, la medición, la motivación y las alianzas son determinantes. Las empresas que logran combinar estos elementos generan impactos duraderos y fortalecen su cultura interna.

Superar esta paradoja implica reconocer que cada acción debe tener un propósito claro y resultados medibles. Solo así el voluntariado corporativo se convierte en una herramienta poderosa de transformación social y en un motor de reputación y compromiso para la empresa.

Al final, la clave está en la coherencia: programas bien diseñados no solo benefician a las comunidades, sino que también refuerzan la identidad, valores y liderazgo responsable de la organización.

Trump defiende a petroleras: busca tumbar ley de Vermont sobre daños climáticos

0

La crisis climática no es solo una realidad científica: es también un campo de batalla político y económico. Lo ocurrido en Vermont lo demuestra. Este estado, afectado por desastres naturales cuyo costo se cuenta en miles de millones de dólares, decidió aprobar en 2024 la Ley del Superfondo Climático, una norma pionera que exige a los grandes contaminadores pagar por los daños ocasionados por sus emisiones de carbono.

Pero el esfuerzo local se enfrenta ahora a la maquinaria federal. La administración de Donald Trump, a través del Departamento de Justicia, ha pedido a un juez federal que declare la ley “inconstitucional e inaplicable”. La narrativa se ha instalado con fuerza: Trump defiende a petroleras y busca revertir políticas que responsabilicen a los principales actores de la crisis climática.

Un frente legal contra la rendición de cuentas

De acuerdo con The Guardian, la moción presentada por el Departamento de Justicia califica la ley de Vermont como un “experimento ilegal”. En ella se solicita al tribunal detener cualquier intento de aplicar la medida, bajo el argumento de que excede la autoridad estatal. La estrategia legal no es nueva: ya en abril, Trump emitió una orden ejecutiva para frenar este tipo de iniciativas.

Para Vermont, sin embargo, la ley representa una herramienta indispensable de justicia climática. Tras sufrir inundaciones devastadoras con daños superiores a los 1,000 millones de dólares, el estado considera legítimo exigir compensaciones a quienes más han contribuido al calentamiento global.

Trump defiende a petroleras

Este choque revela un dilema central: ¿puede un estado adelantarse a la inacción federal? En la práctica, Vermont y Nueva York se han convertido en laboratorios de políticas climáticas, mientras la Casa Blanca impulsa la narrativa de que Trump defiende a petroleras como parte de su plataforma política.

Vermont, un laboratorio de justicia climática

El impulso de Vermont no surgió de la nada. Detrás de la ley hay décadas de activismo local, liderado por organizaciones como el Grupo de Investigación de Interés Público de Vermont. Para sus defensores, esta medida es una extensión lógica del derecho del estado a proteger a sus ciudadanos.

Paul Burns, uno de los promotores clave, lo resumió con claridad: la ley no busca cambiar la política federal, sino asegurar que las familias, granjas y comunidades no sigan pagando solas las consecuencias de los desastres climáticos. El enfoque, por tanto, es de reparación, no de castigo.

La innovación de Vermont consiste en trasladar la responsabilidad financiera del ciudadano común a los gigantes del petróleo y gas. Este modelo es observado con interés por legisladores de al menos una docena de estados que ya planean presentar proyectos similares en 2026.

Trump defiende a petroleras: un patrón de decisiones

Esta no es una acción aislada. Desde su regreso al poder, Trump ha emprendido una ofensiva sistemática contra regulaciones ambientales. En julio, por ejemplo, su gobierno propuso revertir la “declaración de peligro” de 2009, que reconocía el riesgo de las emisiones para la salud pública bajo la Ley de Aire Limpio.

El patrón es claro: cada medida busca reducir la presión sobre las grandes empresas energéticas, incluso a costa de la salud y seguridad de la población. Para los especialistas en responsabilidad social, esta postura abre un debate sobre la ética de gobernar en función de los intereses de ciertos sectores económicos.

La narrativa de que Trump defiende a petroleras ha dejado de ser una percepción para convertirse en un eje central de su política. Con ello, el mensaje a la ciudadanía es directo: la rentabilidad de los combustibles fósiles está por encima de la justicia climática.

El choque de narrativas: comunidades vs. corporaciones

Mientras la administración federal califica la ley como “ilegal en sí misma”, las comunidades de Vermont la defienden como un derecho legítimo a la protección. Kate Sinding Daly, de la Conservation Law Foundation, lo subrayó: se trata de evitar que las familias y negocios locales carguen con costos que deberían asumir los contaminadores.

Este choque de narrativas refleja una tensión mayor entre comunidades vulnerables y corporaciones multimillonarias. No se trata solo de interpretaciones legales, sino de quién paga la factura del cambio climático.

En este terreno, la defensa de Trump a las petroleras refuerza la percepción de que el poder político federal está alineado con los intereses de la industria fósil, en lugar de con los de la ciudadanía más afectada.

Apoyo ciudadano a la rendición de cuentas climática

A pesar de la ofensiva legal, las encuestas muestran que el 74% de los votantes estadounidenses —incluyendo a la mayoría de republicanos— apoyan que las petroleras paguen por los daños climáticos. Esto explica por qué, a nivel estatal, la popularidad de leyes como la de Vermont sigue creciendo.

Jamie Henn, de Fossil Free Media, sostiene que estas políticas son “sensatas y necesarias” para que ciudades y familias puedan enfrentar los costos del clima extremo. La presión social se ha convertido en un contrapeso frente al lobby corporativo.

Aquí radica una paradoja: mientras la ciudadanía reclama justicia climática, la administración federal insiste en blindar a las petroleras. La brecha entre gobierno y sociedad se profundiza, y la frase Trump defiende a petroleras resume con crudeza esa distancia.

¿Qué está en juego para el futuro?

Más allá del caso legal, lo que está en juego es un modelo de gobernanza climática. Si Vermont gana, abrirá la puerta a un precedente que otros estados podrán replicar. Si pierde, se consolidará la idea de que las corporaciones pueden operar sin asumir costos proporcionales a sus impactos.

En este escenario, la responsabilidad social empresarial no es un concepto abstracto, sino una línea de defensa. Obligar a los contaminadores a pagar no solo es un acto de justicia económica, sino una estrategia de resiliencia social.

Para las empresas que buscan legitimidad en un mundo cada vez más consciente del clima, oponerse a este tipo de leyes es una apuesta de alto riesgo. El costo reputacional puede ser tan elevado como el financiero.

Una batalla que define un modelo de país

La disputa en Vermont es mucho más que un caso judicial: es un reflejo de la tensión entre dos visiones de futuro. Una, en la que las comunidades exigen justicia y protección frente a los impactos climáticos. Otra, en la que Trump defiende a petroleras y prioriza la rentabilidad de los combustibles fósiles.

El desenlace marcará un precedente clave para la política climática en Estados Unidos. Sea cual sea el fallo, lo que está claro es que la conversación sobre la rendición de cuentas climática ya no puede ser ignorada.

Vermont ha encendido una chispa: la pregunta es si el país está dispuesto a dejarla arder o sofocarla bajo la presión de los intereses petroleros.