México elige a sus representantes para la final del Premio Escuelas Sostenibles en Río de Janeiro

Santillana, en colaboración con la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y Fundación Santillana, concluyó con éxito la etapa nacional de la tercera edición del Premio Escuelas Sostenibles, una iniciativa que promueve la educación y la gestión socioambiental en Latinoamérica.

Con más de 950 proyectos registrados a nivel global, provenientes de escuelas públicas y privadas de Brasil, México y Colombia, esta participación demostró el entusiasmo y compromiso de la comunidad educativa con la sostenibilidad.

Desde las Oficinas Corporativas de Santillana México, el pasado jueves 18 de septiembre se reunieron a los 10 colegios finalistas de las dos categorías a participar “Preescolar – Primaria” y “Secundaria – Bachillerato”, donde Leonardo Kourchenko fungió como anfitrión y anunció a los dos colegios ganadores que representarán a México en la Etapa Final el próximo 21 de octubre en Río de Janeiro, Brasil.

En la categoría de preescolar-primaria fue reconocido el proyecto “Escuela sostenible” de la Escuela Primaria Rural Aquiles Serdán, del estado de Nuevo León, una iniciativa basada en huertos escolares, centros de polinización y germinación que promueve la educación para el desarrollo sostenible, fomenta la participación comunitaria y el aprendizaje activo, e integra metodologías innovadoras como STEM, ciudadanía mundial y educación ambiental para transformar la enseñanza tradicional y fortalecer la formación de nuevas generaciones.

Escuelas Sostenibles

En la categoría secundaria-bachillerato, los jueces seleccionaron el proyecto “Aplicación de consorcios microbianos de montaña en la agroecología sostenible” de Colegios Sinaloa A.C, del estado de Sinaloa. En este caso, con la ayuda de microorganismos (bacterias, hongos) crearon biofertilizantes, para implementar regeneradores de suelo o promotores de cultivos más sanos, y así evitar la dependencia de químicos.

El jurado estuvo conformado por Chandel Dávila Gutiérrez, Coordinadora de Educación y Cultura en México OEI; Juan Arzoz Arbide, Ex presidente de la CANIEM; y Ana Pria, Lic. en Pedagogía por la UNAM y Maestra en Gestión Educativa por La Salle.

Con la iniciativa del Premio de Escuelas Sostenibles, Santillana busca seguir sensibilizando y movilizando a las nuevas generaciones sobre la importancia de la sostenibilidad, convencida de que los proyectos sostenibles son un motor de cambio para construir un mañana mejor.

¿Por qué el bienestar mental de los colaboradores es ya un asunto reputacional?

Durante mucho tiempo, las empresas creyeron que ofrecer un salario competitivo y beneficios tangibles era suficiente para retener al talento. Sin embargo, los nuevos entornos laborales y las crisis sociales recientes han dejado al descubierto una verdad que ya no puede ignorarse: el bienestar mental de los colaboradores es hoy un indicador directo de salud organizacional, productividad y, sobre todo, de reputación corporativa.

La conversación global sobre salud mental ya no pertenece únicamente al ámbito médico o psicológico; se ha trasladado al corazón de las estrategias de sostenibilidad. Las empresas que no abordan el bienestar mental de los colaboradores desde una perspectiva estratégica corren el riesgo de perder credibilidad, talento y confianza ante sus grupos de interés.

La salud mental como un pilar de la sostenibilidad empresarial

Hablar de sostenibilidad ya no se limita al impacto ambiental o a la gobernanza ética. Las organizaciones que comprenden el valor del bienestar mental de los colaboradores están redefiniendo la forma en que se mide la responsabilidad social. Priorizar la salud emocional y psicológica es una inversión que fortalece la cultura interna y reduce los costos derivados del ausentismo o la rotación.

En este sentido, la sostenibilidad humana se ha convertido en el nuevo eje del desempeño organizacional. Las empresas líderes están implementando programas integrales que combinan acompañamiento psicológico, espacios de escucha activa y políticas de desconexión digital.

El objetivo no es solo prevenir crisis, sino construir entornos psicológicamente seguros.

Del discurso a la acción: políticas que generan confianza

El bienestar mental de los colaboradores debe estar respaldado por políticas tangibles y coherentes con la cultura organizacional. Ya no basta con ofrecer talleres esporádicos o campañas de sensibilización: se requieren estructuras permanentes que integren el tema en todos los niveles jerárquicos.

Empresas pioneras están incorporando métricas de salud mental en sus reportes ESG, evidenciando que cuidar de su gente también es cuidar de su reputación. Al hacerlo, envían un mensaje poderoso: la responsabilidad social comienza dentro de casa y se refleja en cómo una organización trata a su propio equipo.

La reputación corporativa en la era del bienestar

Hoy, la reputación corporativa se construye tanto en los pasillos como en las redes sociales. Un entorno que descuida el bienestar mental de los colaboradores puede generar fugas de talento, comentarios negativos y, en casos extremos, denuncias públicas sobre toxicidad laboral.

Por el contrario, las compañías que apuestan por el equilibrio emocional logran vínculos más sólidos con sus audiencias internas y externas. Las certificaciones de “mejor lugar para trabajar” o los reconocimientos en salud organizacional no son solo medallas: son reflejos de una gestión reputacional consciente y sostenida.

Liderazgo empático: el nuevo estándar empresarial

La evolución del liderazgo ha llevado a que los directivos ya no sean solo gestores de resultados, sino guardianes del bienestar. Escuchar, validar y acompañar emocionalmente se ha vuelto parte de las competencias clave en el liderazgo del siglo XXI.

Un líder empático puede detectar signos tempranos de agotamiento o ansiedad y actuar preventivamente. Además, al compartir sus propias experiencias o vulnerabilidades, normaliza la conversación sobre salud mental, fomentando una cultura más humana y resiliente.

Medir el bienestar: una cuestión estratégica

El bienestar mental de los colaboradores también se puede medir, y hacerlo correctamente permite tomar decisiones basadas en datos. Herramientas como encuestas de clima laboral, índices de bienestar o sistemas de escucha continua ayudan a identificar patrones de estrés o burnout.

Los resultados obtenidos no deben quedar en informes estáticos, sino convertirse en puntos de partida para el cambio. Cuando los líderes transforman la retroalimentación en acción, se consolida una reputación interna de coherencia, algo que las nuevas generaciones de empleados valoran profundamente.

Casos de éxito y aprendizajes del mercado

Empresas en América Latina y Europa han demostrado que apostar por la salud mental no solo mejora el clima laboral, sino también la productividad y la fidelización. Programas como acompañamiento psicológico gratuito, horarios flexibles y mentorías emocionales se han convertido en estándares de bienestar organizacional.

Más allá de la moda o la tendencia, estas estrategias generan un retorno reputacional medible. Los colaboradores se transforman en embajadores de marca, y la percepción externa se fortalece, consolidando una cultura que inspira confianza.

El bienestar como legado reputacional

El bienestar mental de los colaboradores ya no es un tema opcional ni un gesto de buena voluntad. Es un componente esencial de la estrategia de sostenibilidad y un pilar reputacional que distingue a las empresas verdaderamente humanas de aquellas que solo comunican responsabilidad.

En un mundo donde los valores, la empatía y la autenticidad determinan la confianza del público, las organizaciones que prioricen la salud emocional de su gente estarán construyendo el activo más valioso de todos: una reputación sólida y genuina.

Escuelas resilientes: ¿La nueva prioridad frente a la crisis climática?

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Apenas han pasado unos días desde el inicio del otoño en Norteamérica, y aunque esta estación suele asociarse con días frescos y cielos despejados, la realidad climática cuenta otra historia. Las olas de calor extremo se extienden cada vez más hacia el final del año, transformando el regreso a clases en un desafío ambiental y educativo. La crisis climática no solo amenaza a ecosistemas y economías, también redefine la manera en que los sistemas educativos deben operar para garantizar el bienestar y la seguridad de estudiantes y docentes.

El año pasado, más de 242 millones de estudiantes en 85 países enfrentaron interrupciones en sus estudios por fenómenos climáticos extremos. En Estados Unidos, solo el 21% de las escuelas fueron construidas después del 2000, lo que revela una infraestructura poco preparada para un entorno cada vez más hostil. Las olas de calor, incendios e inundaciones exigen una nueva visión: crear escuelas resilientes capaces de adaptarse, proteger y educar en un contexto de cambio constante.

Los desafíos que enfrentan las escuelas ante el cambio climático

De acuerdo con TIME, aunque el calor extremo se asocia comúnmente con el verano, los expertos advierten que sus efectos se extienden mucho más allá. Las aulas se convierten en espacios incómodos que afectan la concentración y el aprendizaje de los niños. Según la investigadora V. Kelly Turner:

Las condiciones térmicas influyen directamente en el rendimiento y el comportamiento estudiantil, lo que convierte al clima en un factor pedagógico clave.

Por otro lado, los desastres naturales como huracanes o incendios forestales dejan secuelas prolongadas. En Nueva Orleans, las reparaciones tras el huracán Katrina tomaron 18 años, mientras que los incendios de California han provocado cierres masivos de escuelas que afectan especialmente a estudiantes latinos y de bajos recursos. Las pérdidas van más allá de los edificios: también erosionan la continuidad educativa y el tejido social de las comunidades escolares.

Adaptación y liderazgo: la ruta hacia escuelas resilientes

Frente a este panorama, algunos distritos han comenzado a actuar. En Los Ángeles, por ejemplo, el sindicato de docentes y las autoridades escolares acordaron incluir planes de acción climática en sus contratos, estableciendo protocolos claros para responder ante desastres. Además, una inversión de 9 mil millones de dólares permitirá modernizar instalaciones, ampliar zonas verdes y sustituir miles de unidades de climatización.

escuelas resilientes

Estas medidas apuntan a transformar la respuesta reactiva en una estrategia estructural. Las escuelas resilientes no solo se preparan para enfrentar crisis inmediatas, sino que diseñan entornos seguros, sostenibles y capaces de mantener la educación aun en condiciones adversas.

La resiliencia educativa se convierte así en una herramienta de justicia climática, especialmente para los sectores más vulnerables.

Innovación educativa para un futuro sostenible

En Nueva York, la organización ambiental Align propone convertir las escuelas en edificios libres de combustibles fósiles y alimentados por energía solar. Este modelo busca no solo reducir la huella ambiental, sino también transformar a las instituciones educativas en núcleos de sostenibilidad comunitaria. Las mejoras en calefacción, ventilación y eficiencia energética podrían reducir el gasto del Departamento de Educación a la mitad, beneficiando tanto al medio ambiente como a las finanzas públicas.

Más allá de los muros escolares, estas iniciativas reconocen el papel de las escuelas como centros de cohesión social. En momentos de crisis, pueden servir como refugios climáticos y puntos de encuentro comunitario. Convertirlas en escuelas resilientes implica no solo una respuesta a la emergencia, sino una visión de futuro donde educación y sostenibilidad avanzan de la mano.

Espacios escolares verdes: una inversión a largo plazo

Repensar el entorno escolar también significa mirar hacia el exterior. Muchas escuelas están rodeadas de asfalto, sin árboles ni sombra, lo que incrementa la temperatura y el riesgo para los alumnos. La incorporación de áreas verdes, techos fríos y vegetación no solo mejora el confort térmico, sino que también reduce el estrés y fomenta la convivencia.

Sin embargo, estos cambios requieren inversión y políticas de largo plazo. Los recortes recientes en programas de energía limpia limitan el acceso a tecnologías como paneles solares o transporte eléctrico. Esta realidad expone una contradicción: mientras el cambio climático acelera, la capacidad de respuesta institucional se frena por falta de recursos y voluntad política.

escuelas resilientes

El cambio climático está reescribiendo las reglas del entorno escolar. La educación ya no puede entenderse sin considerar el contexto ambiental en el que se desarrolla. Las escuelas resilientes emergen como una necesidad urgente, no solo para garantizar el aprendizaje, sino para proteger la vida y el bienestar de millones de niños y docentes.

Adoptar este enfoque significa reconocer que las aulas del futuro no solo deben ser inteligentes, sino también sostenibles. Hacer de cada escuela un espacio preparado para resistir y adaptarse es, en esencia, una inversión en el futuro de nuestras comunidades y en la posibilidad de seguir aprendiendo en un planeta cambiante.

Por primera vez, el mundo genera más energía limpia que contaminante

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Durante décadas, el sueño de un planeta impulsado por fuentes sostenibles parecía una meta lejana. Sin embargo, este año marca un punto de inflexión histórico: los parques eólicos y solares del mundo han producido más electricidad que las plantas de carbón. Este logro no solo simboliza el avance tecnológico, sino también la voluntad global de transformar el sistema energético hacia un modelo más justo con el ambiente.

De acuerdo con el grupo de expertos Ember, en los primeros seis meses de 2025 la generación renovable superó el creciente apetito mundial por electricidad, lo que llevó a una ligera reducción en el uso de carbón y gas. Este hecho no solo representa una victoria climática, sino también una señal de que la transición energética está ocurriendo más rápido de lo previsto, impulsada por una demanda social y empresarial que apuesta por la energía limpia en el mundo.

Un cambio histórico: la era de la energía limpia en el mundo

The Guardian comparte que la energía solar y eólica no solo están creciendo, sino que están marcando el ritmo de la demanda global. En el primer semestre de 2025, la energía solar aumentó un 30% respecto al mismo periodo de 2024, cubriendo el 83% del incremento mundial en consumo eléctrico. La energía eólica, por su parte, creció un 7%, suficiente para desplazar parcialmente a los combustibles fósiles.

Según Małgorzata Wiatros-Motyka, analista senior de Ember, “este es un punto de inflexión crucial: la energía limpia está adaptándose al crecimiento de la demanda”. Su declaración resume un cambio de paradigma donde la sostenibilidad deja de ser un ideal y se convierte en la base operativa del desarrollo energético mundial.

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Asia lidera la transición global

China y la India se han convertido en protagonistas de esta revolución energética. China agregó más capacidad renovable que el resto del mundo combinado, logrando una disminución del 2% en su consumo de combustibles fósiles durante la primera mitad del año. Su inversión en energía solar y eólica demuestra que la transición hacia la energía limpia en el mundo no depende únicamente de los países occidentales.

India, por su parte, multiplicó por tres su uso de fuentes renovables, reduciendo su dependencia del carbón y el gas en 3.1% y 34%, respectivamente. Estas cifras reflejan un compromiso tangible con el cambio climático y la independencia energética, una estrategia que podría servir de modelo para otras economías emergentes.

Europa y Estados Unidos, con avances desiguales

A pesar de su liderazgo histórico en políticas ambientales, Europa y Estados Unidos muestran contrastes. En Estados Unidos, la demanda eléctrica creció más rápido que su capacidad renovable, lo que provocó un aumento del 17% en la generación a carbón. Este dato revela la complejidad de equilibrar crecimiento económico con sostenibilidad energética.

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En la Unión Europea, aunque la demanda se mantuvo estable, fenómenos climáticos redujeron la producción eólica e hidroeléctrica, forzando un ligero incremento del uso de gas y carbón. No obstante, el crecimiento de la energía solar continúa siendo una promesa sólida para la región, que busca recuperar su liderazgo verde.

El futuro: una década decisiva

La Agencia Internacional de Energía (AIE) estima que las energías renovables podrían más que duplicarse antes de 2030. Se prevé que el 80% de esta nueva capacidad de energía limpia provenga de la energía solar fotovoltaica, aunque otras fuentes como la hidroeléctrica, la bioenergía y la geotérmica también contribuirán significativamente.

Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE, afirmó que el crecimiento de la energía solar será especialmente fuerte en países del sudeste asiático, Medio Oriente y América Latina. Esta diversificación geográfica ampliará el acceso a la energía limpia en el mundo, reduciendo brechas y fortaleciendo la resiliencia energética global.

El poder de un cambio real

El hecho de que las energías renovables superen por primera vez a los combustibles fósiles marca una victoria simbólica y estructural. Es la confirmación de que la inversión, la innovación y la conciencia social están convergiendo en una dirección correcta. El planeta comienza a responder con resultados tangibles a una lucha que parecía interminable.

Sin embargo, este logro no debe interpretarse como el final, sino como el inicio de una nueva etapa. La transición energética exige políticas coherentes, colaboración internacional y responsabilidad empresarial. Mantener el impulso de la energía limpia en el mundo será clave para garantizar un futuro más equitativo, sostenible y verdaderamente renovable para todos.

10 formas de combatir la desigualdad de género desde la infancia

Desde los primeros años de vida se moldean las percepciones que los niños y niñas tendrán sobre sí mismos y sobre los demás. Por eso, los esfuerzos por combatir la desigualdad de género no pueden esperar a la adolescencia o adultez: deben iniciar en los espacios más cercanos y cotidianos, como el hogar y la escuela. Las primeras experiencias marcan la forma en que entendemos los roles, las oportunidades y los límites que creemos tener.

Apostar por la igualdad desde la infancia no solo construye individuos más libres y empáticos, sino también sociedades más justas y sostenibles. Cuando los niños crecen en entornos donde las capacidades y derechos se reconocen por igual, se reduce la brecha de género en todos los ámbitos: desde la educación hasta el acceso al empleo y la participación política. Te compartimos 10 formas efectivas y duraderas de combatir la desigualdad de género desde las etapas más tempranas.

10 formas de combatir la desigualdad de género desde la infancia

1. Promover la equidad en el juego

El juego es una de las primeras formas de aprendizaje. Ofrecer juguetes y actividades sin etiquetas de “niño” o “niña” permite desarrollar habilidades diversas y romper estereotipos. Las muñecas enseñan empatía, mientras que los bloques fomentan la lógica: ambos son esenciales para todos los géneros.

Los adultos pueden guiar a los pequeños a explorar intereses variados y valorar las diferencias. Evitar frases como “eso no es de niñas” o “juega como hombre” contribuye a que cada niño construya su identidad libremente y sin prejuicios.

2. Usar lenguaje inclusivo desde casa y la escuela

El lenguaje moldea el pensamiento. Utilizar expresiones que incluyan a todas las personas —como “infancia” en lugar de “niños”— ayuda a normalizar la igualdad y a visibilizar a quienes históricamente han sido omitidos.

Incorporar un lenguaje inclusivo en los cuentos, las clases y las conversaciones cotidianas es una herramienta poderosa para combatir la desigualdad de género y fomentar la empatía desde edades tempranas.

combatir la desigualdad de género

3. Enseñar con ejemplos y modelos diversos

Los niños aprenden más de lo que ven que de lo que se les dice. Mostrar referentes femeninos y masculinos en distintos ámbitos —desde la ciencia hasta el arte o el deporte— amplía sus aspiraciones y expectativas.

Cuando una niña ve a una mujer astronauta o un niño ve a un hombre cuidador, ambos entienden que no hay límites asociados al género. Estos ejemplos cotidianos transforman la cultura y reducen los sesgos a largo plazo.

4. Repartir las tareas del hogar equitativamente

Asignar responsabilidades domésticas de manera justa enseña valores de corresponsabilidad y respeto. No se trata solo de ayudar, sino de entender que el cuidado y el orden del hogar son tareas compartidas.

Desde pequeños, los niños deben ver que cocinar, limpiar o cuidar son actividades humanas, no femeninas. Esta práctica diaria es una de las maneras más sencillas de combatir la desigualdad de género desde el núcleo familiar.

5. Fomentar la educación emocional

Educar en emociones fortalece la empatía y rompe los estereotipos de que los hombres no lloran o las mujeres son más sensibles. Permitir que los niños expresen lo que sienten sin juicio genera entornos más saludables y equitativos.

Las escuelas y familias pueden incorporar actividades de reflexión, diálogo y expresión artística que promuevan el entendimiento emocional, base para construir relaciones igualitarias en la vida adulta.

6. Revisar los contenidos educativos

Muchos libros de texto y materiales escolares aún reproducen estereotipos. Es fundamental revisarlos y complementarlos con historias que representen la diversidad y la igualdad.

Incluir contenidos que valoren la participación de mujeres en la historia, la ciencia o la política contribuye a combatir la desigualdad de género desde la educación formal y a fomentar una visión más justa del mundo.

7. Impulsar programas escolares de igualdad

Las escuelas son espacios clave para formar ciudadanía. Implementar talleres, campañas y políticas de igualdad sensibiliza a toda la comunidad educativa, desde docentes hasta familias.

Estos programas deben ir más allá de la teoría: deben incluir dinámicas de convivencia, resolución pacífica de conflictos y proyectos colaborativos que promuevan la equidad como parte del día a día.

8. Cuestionar los mensajes de los medios y la publicidad

La televisión, las redes sociales y la publicidad influyen poderosamente en la construcción de identidades. Es esencial enseñar a los niños a analizar críticamente los mensajes que consumen.

Al aprender a distinguir los estereotipos y hablar sobre ellos, los menores desarrollan pensamiento crítico. Este ejercicio cotidiano ayuda a combatir la desigualdad de género al promover una mirada más consciente y responsable.

9. Involucrar a los hombres en la conversación

La igualdad no puede ser un tema solo de mujeres. Incluir a los niños y padres en el diálogo sobre equidad y respeto refuerza la corresponsabilidad.

Cuando los hombres participan activamente en la crianza, la educación y las tareas domésticas, envían un mensaje poderoso: la igualdad beneficia a todos y construye relaciones más sanas y solidarias.

10. Formar alianzas comunitarias

La transformación social requiere colaboración. Escuelas, familias, empresas y organizaciones pueden unir esfuerzos para promover acciones colectivas que impulsen la igualdad desde la infancia.

Estas alianzas permiten generar entornos coherentes, donde los mensajes de equidad se refuercen en cada espacio de socialización. Así, combatir la desigualdad de género se convierte en un compromiso compartido y sostenible.

Educar para la igualdad es sembrar justicia en el futuro. Cada acción, por pequeña que parezca, contribuye a derribar los prejuicios y a construir una sociedad más libre. La clave está en comenzar temprano: en las palabras que elegimos, en los juegos que proponemos y en las oportunidades que ofrecemos.

Al combatir la desigualdad de género desde la infancia, no solo formamos individuos más conscientes, sino que fortalecemos la base ética de nuestras comunidades. La infancia es el punto de partida de toda transformación social, y también el mejor lugar para construir la equidad que el mundo necesita.

Trabajo digno: una deuda pendiente para más de 35 millones de mexicanos

En México, el derecho a un empleo que brinde seguridad, estabilidad y bienestar sigue siendo una promesa lejana para millones. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), 35.6 millones de personas carecen de al menos uno de los elementos básicos del trabajo digno en México, como el acceso a la salud. Este indicador refleja una realidad alarmante: el 60% de la población ocupada trabaja sin seguridad social, sin prestaciones y con ingresos insuficientes para cubrir dos canastas básicas.

Durante las últimas dos décadas, esta cifra apenas ha disminuido cinco puntos porcentuales. Más que un asunto de moral o ética, el trabajo digno en México está vinculado con las condiciones estructurales que determinan si el empleo mejora o precariza la vida de una persona. Cuando falta uno solo de sus componentes —ingresos suficientes, prestaciones, estabilidad o acceso a salud— se rompe la posibilidad de alcanzar un empleo verdaderamente decente.

La seguridad social, el punto más débil del trabajo digno en México

De acuerdo con El Economista, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza (ACFP) recuerda que la seguridad social es más que un beneficio: es un derecho humano. Su ausencia significa carencia en múltiples dimensiones de la vida. Sin seguro social, las personas trabajadoras y sus familias quedan sin acceso a servicios médicos, cuidados infantiles, protección en caso de enfermedad o accidente, y pensiones para la vejez.

trabajo digno en México

Esta exclusión tiene un impacto directo en los indicadores de pobreza. La afiliación al seguro social es una puerta de entrada al bienestar, pero también una frontera invisible que separa a quienes tienen oportunidades de quienes viven al margen del sistema. Avanzar hacia el trabajo digno en México implica garantizar que nadie quede fuera de esa red de protección.

Ingresos insuficientes: trabajar y seguir siendo pobre

Si bien el incremento al salario mínimo ha ayudado a reducir la pobreza laboral, aún está lejos de alcanzar un ingreso digno. Hoy, se necesitarían más de 13,000 pesos mensuales —equivalentes a dos canastas básicas— para considerar un salario adecuado. Sin embargo, 22.9 millones de personas ganan solo el mínimo, lo que representa el 38.5% de la fuerza laboral.

La desigualdad salarial limita la movilidad social y perpetúa la precariedad. Trabajar tiempo completo sin lograr cubrir necesidades básicas es una contradicción que impide el desarrollo humano. Para transformar esta realidad, las políticas laborales deben centrarse en la redistribución justa del ingreso y en garantizar que todo empleo formal sea también un empleo digno.

Prestaciones laborales: avances lentos, brechas persistentes

Las prestaciones laborales —como vacaciones, aguinaldo o licencias— son otro pilar del trabajo digno en México. Aunque en los últimos 20 años se redujo el porcentaje de trabajadores subordinados sin prestaciones de 45.8% a 30.4%, todavía hay 12.3 millones de personas sin acceso a estos derechos básicos.

Esta mejora refleja un avance, pero no una solución estructural. La carencia de prestaciones sigue concentrándose en sectores con alta rotación, temporalidad y bajos salarios, lo que evidencia una desigualdad sistémica en la protección al trabajador. Sin estos elementos, la estabilidad y el bienestar continúan siendo privilegios, no garantías.

Empleo formal, sin garantía de dignidad

El trabajo formal no siempre equivale a trabajo decente. Un análisis de ACFP muestra que 56% de quienes laboran en la iniciativa privada —más de 12 millones de personas— perciben menos de 12,500 pesos al mes. Aunque el empleo formal ofrece mayor estabilidad y acceso a prestaciones, no siempre asegura un ingreso suficiente para vivir con dignidad.

Entre 2018 y 2024, hubo una reducción de 2.5 millones de trabajadores formales con ingresos bajos, impulsada principalmente por medianas y grandes empresas. Aun así, la precariedad persiste en microempresas y empleos por cuenta propia, donde los derechos laborales son la excepción. Esto demuestra que la formalidad, por sí sola, no garantiza el trabajo digno en México.

Un reto colectivo para cerrar la brecha

El trabajo digno no debe entenderse como un lujo, sino como la base del bienestar social y económico. Garantizarlo requiere políticas laborales más inclusivas, empresas comprometidas con la justicia salarial y una sociedad civil vigilante que exija su cumplimiento.

Mientras millones de personas sigan trabajando sin seguridad social, ingresos suficientes o prestaciones, el país continuará arrastrando una deuda que impide su desarrollo pleno. Avanzar hacia el trabajo digno en México no solo significa mejorar las condiciones laborales, sino también construir un futuro más justo, equitativo y sostenible para todos.

Así es como Grupo Restaurantero Gigante cuida la salud de comunidades vulnerables en México

En comunidades rurales de México, cientos de personas enfrentan enormes dificultades para recibir atención médica. La ausencia de clínicas cercanas, la falta de especialistas y los limitados recursos económicos obligan a la gente a posponer o renunciar a tratamientos básicos, pese a que su salud y bienestar se vean comprometidos.

Consciente de esta realidad, Grupo Restaurantero Gigante (GRG) ha trabajado durante años en la implementación de iniciativas que permitan mejorar la calidad de vida de las comunidades vulnerables, tales como sus Proyectos Productivos, por medio de los cuales integra a pequeños productores a su cadena de valor mientras crea prosperidad en la región, o  las Jornadas Médicas GRG, con las que brinda acceso a servicios médicos en los lugares más recónditos de la República.

Su más reciente esfuerzo en materia tuvo lugar en Xochistlahuaca, Guerrero, una comunidad indígena amuzga a la que GRG ha decidido llevar servicios médicos con el propósito de contribuir al bienestar integral de los miembros de la organización que produce la deliciosa Miel de la Montaña Amuzga que endulza los alimentos que se sirven en algunas de sus cadenas miembro, como Restaurantes Toks, y con los cuales el Grupo ha colaborado durante décadas, impulsando así el desarrollo social de la región.

GRG amplía el acceso a servicios de salud en comunidades vulnerables

Desde hace años, GRG impulsa sus Jornadas Médicas con el propósito de llevar servicios de salud a zonas marginadas donde las familias no tienen cobertura ni cuentan con los recursos necesarios para costearlos o trasladarse hasta un hospital para poder obtenerlos.

En esta ocasión, GRG decidió llevar la iniciativa a Xochistlahuaca, Guerrero, una comunidad cuyos habitantes, así como los de pueblos vecinos, enfrentan obstáculos para recibir atención médica debido a la falta de especialistas y a la escasez de recursos.

Las Jornadas Médicas GRG se han convertido en un ejemplo de cómo las empresas pueden brindar acceso a servicios de salud de calidad a quienes más lo necesitan, cerrando la brecha entre las comunidades marginadas y la atención especializada.

Con esta iniciativa, GRG demuestra que su compromiso con las comunidades en las que tiene presencia o socios comerciales va más allá de llevar desarrollo económico, puesto que busca generar bienestar y mejores oportunidades para sus habitantes.

Servicios médicos gratuitos y un impacto real en la comunidad

La jornada de salud organizada por GRG consiguió llevar especialistas médicos en áreas como odontología, ginecología, optometría y medicina general hasta Xochistlahuaca, una región donde los pobladores rara vez tienen la oportunidad de recibir asistencia médica profesional.

Algunas mujeres recibieron consulta ginecológica por primera vez, mientras que otras personas pudieron acceder a un dentista o recibir medicamento gratuito para sus padecimientos.

acceso a servicios de salud

La iniciativa demuestra cómo el compromiso de GRG con sus socios comerciales y las comunidades se traduce en beneficios que van más allá de lo productivo, pues al acercar los servicios médicos gratuitos a regiones como esta también están ayudando a mejorar la calidad de vida de la población y a fortalecer los lazos comerciales entre la compañía y los productores locales.

Con acciones como esta, GRG no solo logra fortalecer el acceso a servicios de salud en municipios donde tanto los recursos, como las oportunidades, son limitadas, sino que genera bienestar y prosperidad local.

Historias de valor: así se vivió la Jornada Médica GRG

La Jornada Médica GRG permitió que personas de Xochistlahuaca recibieran atención especializada y gratuita directo en su comunidad, como es el caso de Joel López, miembro de la cooperativa Miel de la Montaña Amuzga, quien contó su experiencia y sentir:

“Pasé con el dentista, a medicina general y de la vista. Esta jornada nos beneficia a todos los socios y a las personas, agradecemos a GRG por traernos médicos que aquí no tenemos.”

acceso a servicios de salud

Por su parte, Clementina Culima Pérez, habitante de la comunidad, comentó:

“Llegaron los médicos a dar atención y vine a la consulta dental. Esto nos apoyó mucho a todos. Gracias a los médicos y Grupo Restaurantero Gigante por pensar en nosotros como pueblo indígena”.

Otros beneficiarios como Aurelia Martín Eulogia, habitante del municipio de Zacualpan, comentó que esta iniciativa la ayudó no solo a ella, sino a toda su familia:

“Pasé a ginecología, esta campaña nos benefició a mi familia y a mí. Gracias a GRG por acercar estos servicios que aquí no existen.”

Historias como estas demuestran que cuando una empresa se preocupa por brindar acceso a servicios de salud en comunidades vulnerables se logra no sólo generar bienestar integral, sino mejorar futuros al prevenir y tratar a tiempo las enfermedades.

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Un llamado a seguir ayudando

Para los profesionales que participaron, la jornada evidenció la necesidad urgente de atender a poblaciones vulnerables. El doctor Eduardo Moreno, director del hospital de Xochistlahuaca, señaló:

“Tenemos muchas enfermedades por falta de especialistas. Estas jornadas ayudan a dar mejor atención y medicamentos a nuestra población.”

Por otro lado, Heriberto Arriaga, médico general, destacó cómo acciones como esta ayudan a reducir, evitar y controlar los problemas de salud en la región:

“Hay gente muy vulnerable que necesita estos servicios. Vimos problemas musculares graves en campesinos por su trabajo pesado. Es vital que estas iniciativas continúen para reducir la morbilidad.”

Estas declaraciones subrayan que el acceso a servicios de salud debe ser un compromiso permanente en el que las empresas pueden jugar un papel clave complementando los esfuerzos del sector público para llegar a donde más se necesita.

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GRG, un aliado para la salud y el bienestar

La jornada médica realizada en Xochistlahuaca confirma que las empresas pueden ser agentes de cambio social, como es el caso de GRG, que no solo impulsa proyectos que generan empleo y desarrollo económico, también contribuye directamente a cuidar y promover la salud de las comunidades con las que colabora.

Iniciativas como las Jornadas Médicas GRG acercan servicios especializados a personas que, de otro modo, quedarían sin atención y representan un modelo empresarial que impulsa el bienestar y la dignidad humana.

Al promover el acceso a servicios de salud en comunidades vulnerables, Grupo Restaurantero Gigante reafirma que la responsabilidad social no es un accesorio de su cultura corporativa, sino un compromiso medular de su filosofía y parte esencial de su estrategia para transformar vidas y crear un futuro más justo para todas y todos.

Amazon se une a la primera edición de México por el Clima

México por el Clima llegará por primera vez a México del 8 al 10 de octubre, como extensión oficial de New York Climate Week, un referente global en temas de sostenibilidad. Este evento reunirá a líderes, expertos y organizaciones comprometidas con la acción climática para compartir estrategias, avances y soluciones innovadoras. Amazon y The Climate Pledge tendrán un rol destacado, mostrando cómo la compañía combina esfuerzos globales con acciones concretas a nivel local para impulsar un futuro más sostenible.

Durante México por el Clima 2025, Amazon participará en paneles públicos clave, donde se abordarán sus principales iniciativas en México. Entre ellas destacan el proyecto Laneshift, desarrollado en colaboración con C40 Cities para promover ciudades más sostenibles; las inversiones en vehículos eléctricos para la última milla, con el objetivo de reducir emisiones en la logística urbana; y los proyectos de agua anunciados en agosto de 2025, que buscan optimizar el uso y la gestión del agua.

Los paneles en los que Amazon estará presente incluyen:

Laneshift: Promoviendo la Descarbonización del Transporte de Carga en la Ciudad de México

Con Claire Parrod, Sr. Manager de Programa de Sustentabilidad en Operaciones en México para Amazon

Octubre 7, 11:30 AM | NAFIN Torre IV. PB, Av. Insurgentes Sur 1971, Guadalupe Inn, Álvaro Obregón, 01020

Soluciones Hídricas: Cada Gota Cuenta

Con Marisa Vano, Líder de Comunicaciones, Amazon México

Octubre 8, 3:30 PM |Bosque de Chapultepec

Conectados al Futuro: Electromovilidad en México

Con Claire Parrod, Sr. Manager de Programa de Sustentabilidad en Operaciones en México para Amazon

Octubre 8, 4:30 PM | Bosque de Chapultepec

Si todavía no tienes este evento considerado en tu agenda y quieres asistir, acércate con nosotros y con gusto buscamos tu acceso. Te invitamos a seguir de cerca la participación de Amazon y a descubrir cómo la compañía impulsa iniciativas de sostenibilidad tanto en México como a nivel global, generando impacto visible en las comunidades y el medio ambiente.

Del cacao al paladar: el futuro del chocolate es sustentable

El cacao no solo es el corazón del chocolate, sino también un motor económico global; un legado cultural, un alimento de bienestar y una herramienta para el desarrollo sustentable.

Considerado por las culturas mesoamericanas como un alimento sagrado, el cacao representa un motor económico para millones de familias productoras en África, América Latina y Asia. Su cultivo también implica un compromiso con la sostenibilidad y la equidad social, pues detrás de cada grano existe una cadena de esfuerzos para impulsar el comercio justo, la protección ambiental y la mejora en la calidad de vida de comunidades enteras.

El cacao aporta beneficios para la salud gracias a sus antioxidantes y flavonoides, convirtiéndose en un verdadero tesoro nutricional que conecta al mundo. Por ello, Sicao, el chocolate hecho en México y respaldado por Barry Callebaut Group impulsa un modelo de producción responsable que beneficia a las comunidades cacaoteras a través de la alianza con la fundación Cocoa Horizons.

Esta organización independiente está enfocada en garantizar que el cacao provenga de prácticas responsables basadas en cuatro ejes fundamentales: no deforestación, emisiones de carbono positivas, comunidades de agricultores prósperas y la erradicación del trabajo infantil.

chocolate es sustentable

Creemos que el chocolate del futuro no solo debe deleitar al paladar, sino también generar un impacto positivo en quienes lo producen y en el planeta. Nuestra alianza con Cocoa Horizons nos permite asegurar que cada tableta, cada cobertura y cada creación de repostería hecha con SICAO lleva detrás un compromiso real con la sostenibilidad”, afirma Ofelia Elías, Brand Manager de SICAO en México y el Caribe.

En el mundo, la producción de cacao se enfrenta a un reto importante que proviene de pequeños agricultores en África Occidental, con desafíos como:

  • Envejecimiento de los cultivos y agotamiento del suelo.
  •  Escaso acceso a financiamiento para invertir en productividad.
  • Impactos del cambio climático.
  • Carencia de infraestructura básica como agua potable, escuelas y servicios de salud.

Consciente de esta realidad, SICAO se une a los esfuerzos de Cocoa Horizons que permite mejorar las condiciones de vida de los productores y garantizar la disponibilidad del chocolate para las generaciones futuras.

¿Cómo Fundación Gigante está liderando la respuesta ante desastres naturales?

Cuando México enfrenta la fuerza devastadora de la naturaleza —huracanes, inundaciones, terremotos—, la responsabilidad social y la solidaridad se convierten en el motor que impulsa su recuperación. Diversas organizaciones de la sociedad civil, fundaciones empresariales y voluntarios han demostrado que, con una adecuada respuesta a desastres naturales, es posible brindar auxilio inmediato y construir rutas sostenibles hacia la reconstrucción.

Entre las instituciones que han asumido este compromiso, Fundación Gigante, el brazo social de Grupo Gigante y Grupo Presidente, destaca como un caso ejemplar. Su capacidad de coordinación, la gestión eficiente de recursos y su articulación con aliados estratégicos la han posicionado como una de las organizaciones más activas en la atención humanitaria. A lo largo de los años, esta fundación empresarial ha respondido con rapidez, empatía y profesionalismo ante emergencias que han puesto a prueba la resiliencia de comunidades enteras en nuestro país.

Fundación Gigante: liderazgo y compromiso en la respuesta a desastres naturales

La atención ante fenómenos naturales ha sido uno de los  principales ejes de acción que forman parte de la estrategia de responsabilidad social y ambiental de Fundación Gigante. Con una visión centrada en el bienestar de las comunidades vulnerables, la fundación ha implementado acciones que no solo alivian las necesidades inmediatas, sino que también impulsan la recuperación integral y el fortalecimiento del tejido social.

En los últimos años, su impacto se ha hecho visible en múltiples regiones del país. Gracias a su capacidad logística y al respaldo de Grupo Gigante y sus empresas, la fundación logró apoyar a más de 198 personas afectadas por inundaciones y sismos, mediante una inversión superior a 5 millones de pesos tan solo durante el año fiscal 2023. Estas cifras reflejan una respuesta constante y efectiva ante contextos de emergencia, donde la prioridad ha sido siempre atender con dignidad y empatía a las personas afectadas.

Ejemplos recientes de la labor de esta fundación son las acciones que el brazo solidario de Grupo Gigante ejecutó ante los daños ocasionados por el paso del huracán Otis, un fenómeno que golpeó duramente al estado de Guerrero en octubre de 2023, dejando a su paso miles de viviendas destruidas, familias desplazadas y escuelas colapsadas. El desastre no solo evidenció la vulnerabilidad estructural de la región, sino que profundizó las brechas sociales y económicas ya existentes. 

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Fundación Gigante brinda apoyo a damnificados por el huracán Otis

Tras los desastres ocasionados por el huracán Otis en diversas comunidades de Guerrero, Fundación Gigante activó de inmediato un plan integral de ayuda humanitaria mediante el cual logró movilizar recursos y generar alianzas para devolver esperanza a las comunidades afectadas mediante acciones como:

Donación de despensas

La primera acción emprendida por Fundación Gigante fue la entrega de 3,490 despensas que incluían alimentos y artículos de primera necesidad, las cuales fueron distribuidas entre familias damnificadas. Esta respuesta inmediata fue posible gracias a una red de centros de acopio instalados en distintos establecimientos de Grupo Gigante, donde empleados, clientes y aliados sumaron esfuerzos para recolectar víveres, agua y productos de higiene personal.

Esta acción permitió garantizar alimentos durante las semanas posteriores al desastre, cuando el acceso a recursos era casi imposible para las comunidades afectadas. Esta respuesta a desastres naturales implementada por Fundación Gigante se distinguió por su eficiencia logística y por la capacidad de movilizar ayuda solidaria a gran escala, demostrando que el trabajo colaborativo puede marcar la diferencia en los momentos más críticos.

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Construcción de casas

Consciente de que muchas familias perdieron sus hogares por completo, Fundación Gigante decidió actuar más allá de la asistencia inmediata, por lo que, en alianza con la organización TECHO, especializada en la construcción de viviendas de emergencia, impulsó un programa para reconstruir hogares y restablecer la seguridad de quienes lo perdieron todo.

Gracias a esta colaboración, se construyeron nuevas viviendas para empleados de Toks y Office Depot cuyas casas habían quedado en ruinas. La iniciativa involucró tanto financiamiento directo de la fundación como la participación activa de voluntarios, incluidos compañeros de trabajo y vecinos de los damnificados, quienes se unieron a las jornadas de construcción. En total, se apoyó a 187 colaboradores de Grupo Gigante mediante la entrega de 800 muebles, 2,100 láminas para techos, 34 tinacos y materiales de reconstrucción, además de la reconstrucción de 5 viviendas.

Esta acción reafirmó el compromiso de la Fundación con ayudar a aquellos que se han visto afectados por desastres naturales mediante soluciones sostenibles que devuelven dignidad y estabilidad a las familias durante momentos difíciles.

Rehabilitación de escuelas

Reconociendo que la recuperación no puede estar completa sin educación, Fundación Gigante participó activamente en la alianza Multiplicando Alegrías, un esfuerzo conjunto para reacondicionar escuelas primarias públicas en Guerrero que resultaron severamente dañadas por el huracán Otis y devolver a las niñas y niños un entorno seguro donde puedan continuar su desarrollo.

La alianza, integrada por diversas organizaciones, entre las que se encuentra Fundación Gigante, buscó rehabilitar 17 escuelas primarias, las cuales beneficiarán directamente a 4,920 estudiantes y 229 docentes, además de impactar de manera indirecta a más de 17,000 personas en los municipios de Acapulco y Coyuca de Benítez.

El proyecto también ha generado empleos locales e impulso a la economía, fortaleciendo así el desarrollo comunitario. Esta acción demuestra cómo la respuesta a desastres naturales puede trascender la ayuda inmediata, convirtiéndose en una estrategia de reconstrucción integral y sostenibilidad social.

¡Reconstruir esperanza, fortalecer comunidades!

La experiencia de Fundación Gigante frente al huracán Otis confirma que la solidaridad organizada puede transformar la tragedia en oportunidad. Su capacidad para articular recursos, coordinar alianzas y ejecutar proyectos con enfoque humano la posiciona como un referente en la atención ante emergencias. Cada despensa entregada, cada casa reconstruida y cada aula rehabilitada representan un paso hacia la resiliencia colectiva.

Con cada acción, la fundación reafirma su liderazgo en la respuesta a desastres naturales en México, recordándonos que la fortaleza de un país también se mide por la forma en que cuida de su gente en los momentos más difíciles. Gracias al compromiso de esta organización, miles de personas han recuperado no solo su hogar o su escuela, sino también la esperanza de un nuevo comienzo.