Ciudadanía en Construcción

Torreón apuesta al voluntariado

Con cariño a Pedro “Mago” Septién por sus 93 años,

por su maestría en la narración que provocó

que miles de personas disfrutaran

al Rey de los Deportes

Por Emilio Guerra Díaz

Una jornada de promoción del voluntariado, que resultó muy emotiva, tuvo lugar en la sede de la Coparmex este miércoles por la noche. Resulta que Red ESR Laguna presentó la obra “Voluntariado en organizaciones civiles; Manual para una gestión eficaz” que editó el Centro Mexicano para la Filantropía el año pasado.

La jornada se complementó con la impartición al día siguiente del taller: “Cómo construir un programa de voluntariado corporativo profesional”, en la sede de la Universidad Iberoamericana de esa ciudad y el cual estuvo enfocado a apoyar a empresas de la comarca lagunera que están iniciando su propio programa o bien que desean fortalecerlo.

Ambos eventos fueron organizados por el comunicador Saúl Ramos Aranda quien además de desempeñarse como académico y administrativo en la UIA, también es Secretario de Red ESR Laguna, la cual trabaja promover y fortalecer las prácticas socialmente responsables y han venido realizando un consistente trabajo de interacción, intercambio y promoción.

La presentación del manual corrió a cargo de la Mtra. Delia Méndez Villegas, Coordinadora de la Licenciatura de Administración de Empresas de la UIA-Torreón; del Ing. José Berlanga de la Peña, Gerente de la Fundación Lala; la Mtra. Lorena Cortés Vázquez, Directora de Investigación del Cemefi y de quién escribe estas líneas; quienes agradecieron al Lic. Roberto Muñoz, Presidente de la Coparmex Laguna ser anfitrión del evento.

Argelia Núñez García colaboradora de Coparmex leyó la trayectoria de vida de los presentadores y dio la palabra a la Mtra. Delia Méndez, quien además de su labor académica es una asidua promotora de la responsabilidad social y de la filantropía que se canaliza en su compromiso por apoyar la profesionalización de las organizaciones filantrópicas de la región. Reproducimos aquí su discurso con su autorización:

“El amor se ha de poner más en las obras que en las palabras”.
San Ignacio de Loyola

Me permito saludarles afectuosamente Ing. José Berlanga de la Peña Gerente de Fundación Lala, Mtra. Lorena Cortes Vázquez y al Lic. Emilio Guerra Díaz por la aportación y contribución de su libro Voluntariado en organizaciones sin fines de Lucro manual para una administración eficaz felicitarles y agradecerles a las personas aquí presentes, a Coparmex por el apoyo brindado para este evento, a las OSC el cual constituye uno de los principales pilares hoy en día en nuestra comunidad.

El aumento de OSC’s puede atribuirse a numerosos factores sociales entre los cuales ha venido a significar uno de los principales problemas que enfrentan los gobiernos hoy en día y esto se debe a la desregulación de políticas sociales a nivel estatal y nacional. Lo que anteriormente estaba en manos del gobierno en un país, ahora tiene que fincarse como responsabilidad de alguien más para poder sacar adelante cada uno de los proyectos sociales de México. Nadie tenía idea del costo social que representa desatender a los más necesitados.

Por lo tanto es necesario promover la cultura de la información y acción mediante la profesionalización de las OSC hoy en día, para trabajar en estrategias que apoyen y contribuyan con organizaciones más estables, que sean capaces de poder trabajar por sí solas con el apoyo de diferentes programas financieros; Accediendo a través de diferentes fundaciones y organismos empresariales y de esta manera llegar al alcance del mayor número de personas en condiciones más desprotegidas de la sociedad, mediante la acreditación de cada una de ellas. Es decir: la estabilidad, legitimidad y permanencia, y hasta la posible trascendencia que pueda tener cualquier organización debidamente acreditada, a la cual tengamos acceso, que no solo dependa de la realidad del concepto filantrópico, es necesario conocer e inculcarlo en nuestra comunidad pues el equilibrio social futuro se verá influenciado por la solidez del tercer sector.

En el libro voluntariado en organizaciones sin fines de lucro: Manual para una gestión eficaz. Se recalca la necesidad del tercer sector sobre la administración eficiente que debe de tener cada una de estas instituciones sobre todo en el área de recursos humanos, administradores, empleados y voluntarios.

Por tanto es importante la profesionalización de cada persona integrante de los diferentes proyectos en los que se involucran.
Hablemos un poco sobre esta parte de participantes que se integran de una manera voluntaria a servir en las diferentes áreas de las asociaciones laborando en actividades dentro de los diferentes programas sociales. Trabajando con los beneficiarios mediante los conocimientos que tenga el voluntario, en el asesoramiento financiero o administrativo, en el diseño de las instalaciones de una nueva sede, manejar los aspectos productivos de la institución, o participando activamente apoyando las labores de las asociaciones como el cuidado de niños, ancianos etc.

Jacqueline Butcher, presidenta y directora del Centro de Investigación y Estudios sobre Sociedad Civil (CIESC), durante la presentación del libro “La acción solidaria de los mexicanos”, define el voluntariado como “los ladrillos con los que se construye la sociedad logrando así, un cambio social”. Hay que subrayar que esta ayuda es una acción humana tendiente a resolver las necesidades de una persona o grupo social. Que se da de modo unilateral, cuando quien la recibe no la retribuye, o de modo reciproco, cuando se benefician todas las partes; lo cierto es que si recorremos la historia de la humanidad con sentido crítico, los más grandes progresos en todo sentido fueron causados por la cooperación antes que por la competencia.

Y es por eso necesario contextualizar la importancia de la labor de los voluntarios en la sociedad, su trabajo y el compromiso que tienen ya que ha influenciado a que ciertos autores le den un valor importante dentro de cada uno de los proyectos de una sociedad mexicana cada día más carente de servicio. El voluntariado se debe de reconocer por su compromiso y lealtad por el trabajo realizado en las diferentes labores que desarrollan en cada una de las instituciones y comprometiéndolos cada vez más a ser agentes de cambios en un entorno que cada vez más esta degradado por la falta de regulación en sus productos ambientales, económicos y sociales.

Hoy en día vivimos tiempos en donde la responsabilidad social ha tenido en nuestros días, una utilización que lejos de convertirse en respuesta ética, es simplemente un modo de cuidar una imagen.

En el Lecto brevius en otoño 2010 el Padre Héctor Acuña rector de la universidad Iberoamericana Torreón comentó “No es lo mismo la filantropía o compromiso social del empresario. Son cosas distintas la responsabilidad social empresarial o corporativa, y la del empresario. Tanto en la empresa como en otras organizaciones, la responsabilidad social es un enfoque de organización, es un modo de ser más que solamente un modo de hacer”.

Al tratarse de un modo de ser, la responsabilidad social incluye acciones sin las cuales difícilmente podría calificarse el compromiso de una empresa como tal. La responsabilidad social va más allá de una forma de ser, una empresa es socialmente responsable cuando desarrolla una conciencia ecológica, de condición humana, de modos de ser y actuar y una conciencia de compartir espacios. Podríamos decir que estas cuatro se sintetizarían en la conciencia de ser humanos en convivencia históricamente situados que se pueda medir, probar y testimoniar.

Los voluntarios que forman parte de una OSC comparten un modo de ser y actuar. Es indispensable estar conscientes de que no se trata de una suma de voluntades o buenas prácticas sino que institucionalmente debe ser un sello distintivo de la organización. Me inclino a pensar que el todo es, en efecto, más que la suma de sus partes. Y la responsabilidad social en una organización es más que la suma de las buenas acciones de cada uno de sus miembros, es un modo de enfocar procesos y tareas, metas y acciones entre los diferentes sectores que conforman la comunidad.

Son varios los estudios que documentan el desarrollo del capital social en los países, esto ha desencadenado la importancia del fortalecimiento del sistema de voluntariado, generando un impacto significativo en el desarrollo de nuestro país.
Las principales instituciones o estructuras sociales en donde sucede la gran mayoría de las acciones voluntarias son: la iglesia, la escuela, la comunidad. En la escuela reside el primer contacto en el apoyo de las diferentes actividades sociales hoy en día, ocupando el 30% de sus tareas. Quienes realizan el servicio en forma voluntaria se encuentra entre las personas de edad media (30 – 39 años), datos proporcionados por la Encuesta Nacional de Solidaridad y Acción Voluntaria, ENSAV 2012. Las mujeres realizan más acciones voluntarias que los hombres, a mayor estabilidad económica, educación hay más voluntariado en nuestro país.

Los voluntarios son personas que de alguna manera lo aprendieron dentro del seno familiar o escuela haciendo de esta un modo de vida y se da mediante la acción continua de un ejemplo de un pasado, lo siguen haciendo hoy y lo continuaran en el futuro. En la medida en que las actividades sociales se realizan a más temprana edad, quedarán como una parte integral del individuo y aumenta la posibilidad de que se continúen realizando a lo largo de su vida. Por lo tanto es una parte de la responsabilidad social que caracteriza a la institución universitaria. Donde El alumno, o la alumna de la universidad ignaciana desarrollan sus talentos profesionales y la interiorización de nuevos conocimientos a la par que enriquece su conciencia de ser parte de la familia humana. Y esto se da a través de los diferentes proyectos que se realizan en el interior de la universidad. Uno de los proyectos a destacar es en el departamento económico- administrativo en donde a lo largo de un semestre los alumnos están presentes en las diferentes OSC en torreón dando respuestas a través del desarrollo de un plan de negocios, junto con el acompañamiento de ellos a lo largo del semestre para apoyarlos en la parte de profesionalización de las instituciones, donde se han visto sobrepasados las expectativas que teníamos respecto a ellos mediante: el compromiso para apoyar las labores internas de la organización a través de sus ideas, en sus áreas de operación y en la sensibilidad que demuestran ante las necesidades de las personas más vulnerables de la sociedad. Alumnos que con su ejemplo son llamados a involucrar a las familias para el servicio de voluntarios, y empiezan a integrarse en la formación de participantes que se insertan en las actividades sociales de su comunidad, teniendo como reto que el día de mañana se concrete en acciones más claras sobre la formación de nuevos profesionistas tendientes a involucrarse en el servicio a los demás. Entregando sus conocimientos y habilidades en beneficio de su comunidad.

Los resultados de este trabajo han sido trabajos de calidad, grado de avance de los alumnos sobre el trabajo en campo y una experiencia enriquecedora al tener proyectos de esta envergadura.

Contamos con las evidencias y aún seguimos evaluando los resultados, esto nos servirá para programar y mejorar como una práctica de responsabilidad social de éxito.

Seamos un parteaguas en una nueva cultura de responsabilidad social capaz de atestiguar, que el precio de la estabilidad es insignificante a la hora de medir, por estándares nacionales, la gran retribución espiritual y hasta económica -si tomamos en cuenta sus repercusiones a largo plazo- para las generaciones futuras.
De ahí la necesidad de la universidad de contribuir de alguna manera a través de los maestros, alumnos y directivos de la UIA- Torreón, a realizar actividades a favor del tercer sector mediante la profesionalización de sus asociaciones en convenio con Fundación Merced Coahuila y CEMEFI.

Lo que ahora pongamos en práctica tendrá sus efectos más visibles en el mediano y largo plazo. De modo que si visualizamos un planeta equilibrado ambientalmente y comunidades inclusivas y equitativas nuestra tarea hoy es la misma que ayer: formar mujeres y hombres de conocimiento y virtudes, eso es un modo de ser socialmente responsables. Muchas gracias.

A continuación José Berlanga de la Peña, Gerente de la Fundación Lala compartió sus puntos de vista en torno al contenido del Manual con un toque de sencillez y que palabra tras palabra coloreó y llenó de luz lo que representa la actividad voluntaria. Pepe señaló que el leer esta obra le hizo recordar tiempos cuando se inició como voluntario y que hoy sorprende a toda persona que lo fue, que continúa la labor voluntaria sin tener límites. El ser voluntario refresca el sentido y deseo de trascender que tienen todas las personas. Compartió con el auditorio que del manual deseaba compartir 5 ideas:

Primera. Recomendó hacer del manual un “libro de cabecera” por ser una guía, pues orienta muy bien para saber qué hacer, paso a paso, para administrar un grupo voluntario. La obra aborda temas legales, de comunicación y hasta revela que hay que evaluar al programa de voluntariado.

Invitó al auditorio y en especial a las organizaciones de la sociedad civil a que sea uno de esos libros que se desgastan y pierden la pasta, que sus hojas estén sucias de comida o acumulen el humo del cigarro por la frecuencia en la que se consulte.

Segunda. Cómo un buen manual, aborda, ofrece y resuelve “los cómos” y dijo: ¡Caray! ¡Cómo no lo supe antes!, ¡Cómo no supe que había que retener y reconocer a los voluntarios y cómo hacerlo!, ¡Cómo no supe antes cómo evaluar un programa! El voluntariado es sin duda una fórmula para mejorar la vida social.

Tercera. El manual contiene múltiples frases que se quedan en la mente y en el corazón. Pero el manual nos recuerda, dijo Pepe Berlanga, que la gente con compromiso no existe y que es la institución que desea recibir voluntarios la que tiene que despertar el compromiso en las personas, por lo cual las reglas de oro para convocar voluntarios son una herramienta muy útil.

Cuarta. No es necesario memorizar el texto del manual, pues uno puede buscar y consultar el tema que desee recibir apoyo desde el índice y buscar la sección que se enriquece además con los formatos que facilitan enormemente la gestión.

Quinta. Sí el día a día no nos gana, señaló Berlanga de la Peña, podemos usar el manual para medir el aporte económico del voluntariado y valorarlo. Nos recuerda sistematizar las lecciones aprendidas y promover los cambios que enriquezcan al programa de voluntariado.

El Ing. José Berlanga señaló finalmente: “Recomiendo que adquieran dos ejemplares. Uno se lo entregan a su consejo directivo para que aprendan y sepan valorar el servicio voluntario, y el otro, se lo dan al personal operativo para que lleve a la práctica las recomendaciones para fortalecer su grupo voluntario”.

Por último, la Mtra. Lorena Cortés Vázquez y Emilio Guerra Díaz presentaron el contenido del manual.

Taller de Voluntariado Corporativo

El jueves 21 se llevó a cabo el Taller “Cómo construir un programa de voluntariado corporativo profesional” impartido por Emilio Guerra Díaz y tuvo como objetivo conocer los pasos necesarios para construir y gerenciar un programa que esté alineado a los intereses de sus empresas, de sus colaboradores, grupos de interés y por supuesto de la comunidad.

Luego de ofrecer distintas definiciones sobre voluntariado y voluntariado corporativo, el grupo disertó acerca de las motivaciones por las que una empresa desea impulsar un programa. Se intercambiaron puntos de vista respecto a los beneficios que genera un voluntariado de esta naturaleza para la empresa, el colaborador y la comunidad.

Fue entonces cuando se presentaron los elementos que integran un modelo de voluntariado: la estructura, la gerencia, la comunicación, los programas y proyectos, las actividades y los socios con los que se impulsaría la actividad voluntaria.

Guerra Díaz recomendó seguir nueve pasos para constituir el programa y como una parte complementaria habló sobre los recursos necesarios para una adecuada gerencia y las herramientas que se necesitan para apoyar el trabajo del día a día.

En este taller participaron empresas como John Deere, Lala, Peñoles y Tyson entre otras. Los participantes al compartir sus experiencias, problemáticas y la forma en la que resolvieron algunos problemas enriquecieron la reunión.


Emilio Guerra Díaz

Emilio Guerra cuenta con amplia experiencia en la Gestión de la RSC, destacando su trabajo en el área de vinculación con la comunidad que potenciar la inversión social empresarial. Ha gerenciado fundaciones empresariales.

Acerca del autor

ExpokNews

Comentarios

  • Me da gusto seguirme enterando de tus éxitos y de que sigues fomentando la profesionalización de las OSC! Gracias por la nota Emilio!

  • Me da mucho gusto que el Manual se esté presentado en el interior de la República; ojalá todos los estados lo conocieran a través de sus oficinas de vinculación con las organizaciones de la sociedad civil. Una organización que maneja bien su voluntariado, crecerá! y los voluntarios que se incorporen, disfrutarán el servicio! Felicidades!

  • Gracias por tus palabras y por preocuparte por las personas que se involucran en el apoyo de las organizaciones hoy en día, es importante la parte profesional de las personas que lo hacen de manera altruista. Gracias por el libro.
    Estamos en contacto.

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