Urbanismo, cambio climático, pesticidas y parásitos son los principales causantes en la disminución poblacional de abejas en el mundo.

A nivel mundial se ha registrado una drástica reducción de entre 50 a 80% de la población de abejas, debido al crecimiento urbano, uso de pesticidas, prácticas de monocultivo, enfermedades y al cambio climático, informó Naciones Unidas.

En 2017, la ONU proclamó el 20 de mayo como el Día Mundial de las Abejas, lanzando un mensaje global para reconocer el papel esencial de los polinizadores como eslabón fundamental de la cadena alimenticia y como agentes del equilibrio ambiental del planeta.

Se estima que además de producir miel, las abejas son las mayores polinizadoras del planeta y 71 de las 100 especies de cultivos que proporcionan 90% de los alimentos del mundo dependen en gran parte de su presencia.

En México, la Secretaría de Agricultura tiene registro de que se cultivan alrededor de 316 especies de plantas, de las cuales 286 se relacionan con la alimentación de las personas y casi 90% recibe apoyo de la polinización mediada por abejas, aves y murciélagos, mayormente.

Estos insectos se han visto mermados en su número en la última década debido a la presencia de parásitos, como el ácaro asiático Varroa que ha matado colonias completas de este coleóptero, indica la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Dicha realidad ha derivado en el uso de diversas tecnologías así como del internet de las cosas (IoT) para ayudar a su sobrevivencia.

Al rescate de las abejas

La empresa SAP México desarrolló una solución de monitoreo de las colmenas en Alemania que indica la cantidad de néctar que las abejas han recolectado y si el apicultor necesita tomar medidas que garanticen suficiente alimento en las colmenas durante la época de frío.

Sin embargo, un sistema así resultaba poco factible a gran escala, por lo que Andreas Nickel, administrador de programas de responsabilidad social en SAP, construyó un modelo rentable que identifica colmenas a distancia y que emite una alerta a un celular o computadora cuando detecta amenazas como falta de alimentos o si algunas abejas ha sufrido daños, si el área no es adecuada para la producción de miel o si simplemente se han movido de sitio.

Este proyecto sería muy útil en México, ya que es el tercer exportador de miel a nivel mundial y cuya miel producida en su mayoría se manda a la Unión Europea (91%), principalmente Alemania y Reino Unido.

En Alemania el consumo de miel por habitante/año supera en promedio el kilo, mientras que en México tan solo asciende a 200 gramos per capita por persona de forma anual.

En entrevista con ExpokNews, Raquel Macias, directora de Asuntos Corporativos y Responsabilidad Social de SAP México, dijo que “esta tecnología IoT revela las posibilidades que brinda la técnica para revertir las amenazas a nuestro planeta, como lo es la desaparición de las abejas”.

El IoT en este caso permite estudiar, apoyar el cuidado del campo, producción de alimentos y el cuidado de especies en peligro de extinción, añadió, “esperemos que pronto podamos establecer casos de este tipo en México”.

La empresa en Alemania dio a conocer que esta solución ha despertado curiosidad entre la comunidad científica europea debido a que, al ser mucho más cambiantes las estaciones del año, los servicios meteorológicos podrían utilizar los datos que ofrecen los sistemas de IoT para localizar las abejas que se encuentren en peligro.

¿Abejas con microsensores?

Otro proyecto tecnológico a favor de estos polinizadores es la llamada “Iniciativa Global para la Salud de las Abejas Melíferas”, que consiste en colocar microsensores milimétricos en el tórax de ciertas poblaciones de abejas para estudiar su comportamiento en las colmenas.

En México este esfuerzo es encabezado por Mauricio Quesada Avendaño, biólogo y doctor en ecología e integrante de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) unidad Morelia y del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

las abejas sienten optmismo

El investigador, dijo a ExpokNews que “a nivel mundial la iniciativa es de Paulo De Souza, de la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Mancomunidad de Naciones, que funciona como Agencia Nacional de Ciencias de Australia. Nosotros desarrollamos el proyecto en México”.

Abundó que “queremos saber cuántas abejas salen de la colmena y cuántas regresan, cuáles son sus rutas, sus enemigos naturales (entre los que se encuentran ácaros, bacterias, virus y escarabajos), de qué recursos florales dependen y algunos aspectos genéticos que desconocemos”.

Adopta una abeja

La iniciativa Save The Bees MX trabaja con pequeños apicultores de varios estados del país y desea enaltecer su labor dando a conocer la variedad y calidad de la miel nacional.

Esta iniciativa, organizada por Therapīa, Estudio Navegante y A de Abeja, promueven el apadrinamiento de colmenas a través de esta plataforma de forma muy sencilla.

Un usuario de Internet puede adoptar un zángano, una abeja obrera, una abeja reina o una colmena completa por determinada cantidad de dinero. Todos los donadores reciben premios de agradecimiento. Los apicultores beneficiados se ubican en los estados de Guanajuato, Chihuahua, Veracruz, Michoacán, Puebla, Morelos, Durango, Coahuila y el Estado de México.

El ser vivo más importante

Hace unos años el Instituto Earthwatch declaró a las abejas el ser vivo más importante del planeta, esta organización considero que los beneficios directos que para la vida y la salud humana que brindan estos coleópteros son esenciales.

“La abeja es el único insecto que proporciona alimentos a los seres humanos. No debemos detenernos solamente en pensar en los beneficios que aportan para nuestra salud sino valorar su más extensa función en la cadena natural que es la polinización, sin la que definitivamente la vida en el planeta sería imposible”, informó el instituto.

Según el instituto, una de las hipótesis que explica la desaparición masiva de las abejas es la telefonía móvil. Esta conclusión definitiva fue afirmada por el Instituto Federal de Tecnología de Suiza, luego de probar que las ondas emitidas durante una conversación son capaces de desorientarlas hasta llevarlas a la muerte, al conseguir que pierdan el sentido de dirección y con esto su dinámica de vida.

salvar abejas UE prohíbe insecticidas dañinos para ellas

La otra es la del uso de pesticidas en la fumigación de los cultivos. Estos productos contienen sustancias químicas que actúan como neutoxinas y se adhieren a los insectos al libar las flores. Posteriormente son acarreados a las colmenas donde contaminan el resto de los productos que procesan en común como la cera, propóleos y diversas mieles con la fatal consecuencia de afectar al resto del panal incluida la abeja reina, sin la cual la colmena desaparece indefectiblemente. También al ocurrir estas migraciones masivas, las crías o larvas quedan abandonadas y lógicamente también desaparecen.

Crean colmenas con popotes usados

Para contribuir a la preservación de las abejas “Apis Mellifera”, la empresa Son de Miel, el despacho de diseño digital Praxlab y la agencia creativa Flock-Linked by Isobar dieron a conocer la creación del proyecto Last Straw, que consiste en el desarrollo de un prototipo de colmena utilizando popotes de plástico reusados como panales artificiales.

“Existe una coincidencia increíble, resulta que el diámetro del popote tiene la misma medida que las celdas del panal de la abeja Apis Mellifera”, explicó Felipe Mantilla, encargado de la fabricación digital de la colmena y socio de la empresa Praxlab.

Por otro lado, cada popote de plástico tarda hasta 200 años en biodegradarse, causando daños irreparables en los ecosistemas. Para contribuir a su erradicación, el proyecto Last Straw invita a restaurantes y consumidores a dejar de usar popotes y así evitar que contaminen.

Acerca del autor

Juan Carlos Machorro