Entendiendo la Responsabilidad Social

¿Pueden los bonos azules salvar las aguas océanicas?

Los bonos azules pretenden salvar los ecosistemas marinos pero… ¿funcionarán?

Las iniciativas para salvar a nuestro Planeta están impulsando que los bonos azules comiencen a invadir a las empresas para fomentar que inviertan en capturar el carbono atmosférico de los ecosistemas marinos y con ello se pueda rescatar desde los arrecifes hasta los manglares.

¿Qué son los bonos azules?

María Jesús Muñoz,  coautora del Informe Factor CO2, señala que el “Carbono Azul” o “Bonos azules”, es el carbono absorbido y retenido por parte de ecosistemas marinos, especialmente las praderas oceánicas, los manglares o los marismas.

Los bonos azules pueden jugar un papel sumamente importante para rescatar los espacios marinos que se encargan de capturar las emisiones y son hogar de miles de especies.

Además, esta inversión en bonos azules puede atraer otros beneficios ecológicos, económicos y sociales, desde la mejora de las experiencias de pesca y el turismo hasta la protección contra el aumento de las mareas y los ciclones tropicales letales.

Para The Nature Conservancy (TNC), los bonos azules representan un nuevo territorio para los conservacionistas pero afortunadamente ya se cuenta con una serie de estrategias que le permiten a las empresas identificar las inversiones más confiables para que puedan apostar en ellas e impulsar las virtudes de los bonos azules.

¿Qué proyecto los impulsa?

Actualmente los bonos azules van avanzando a paso lento pero organizaciones como TNC han apostado por ellos con proyectos como Seychelles Sovereign Blue Bond, el primer programa de bonos azules en el mundo.

Esta iniciativa tiene el objetivo de salvar las 115 islas de Seychelles que están bordeadas por coral y restablecer la economía de este lugar, que precisamente depende del turismo.

Para hacerlo, TNC ofreció un canje de “deuda por naturaleza marina”, con la ayuda de inversionistas como el Banco Mundial y su Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

La alianza que se creó, tambien ayudó a saldar la deuda que tiene Seychelles con Gran Bretaña, Francia, Italia y Bélgica. El dinero que se recauda va a un fondo fiduciario que paga por conservar las áreas marinas protegidas y promover la pesca y otras partes de la economía azul de la nación.

El Banco Mundial  vio en este bono azul un modelo replicable para otros pequeños estados insulares en desarrollo y países costeros que requieren de este tipo de incentivos para rescatar sus áreas.

Robert Weary, subdirector general de bonos azules, The Nature Conservancy, menciona que los acuerdos de bonos azules incentivan a los gobiernos a crear áreas marinas protegidas. 

“Se trata de diseñar planes para las áreas oceánicas de los países y trabajar para involucrar a los interesados, como los pescadores locales”, mencionó Robert Weary.

Planes más ambiciosos

A pesar de que los bonos azules se centran en los ecosistemas marinos, existe otra versión que se encarga de cubrir la parte de la industria hotelera y su huella. TNC ha establecido un fondo fiduciario para proteger arrecifes y playas en la costa turística de la península de Yucatán en México. 

Esta abarca una especie de impuesto turístico que se utilizará para pagar el mantenimiento de los arrecifes y otras iniciativas que se enfoquen en la replantación de especies, así como en las reparaciones mayores después de los huracanes.

Por otra parte, los bonos azules permiten a los inversores combinar la captura de carbono con el cumplimiento de la responsabilidad social corporativa y con ello, crear estrategias más ambiciosas y eficaces.  

Incluso se planea que los bonos azules no solo estén presentes en zonas tropicales, también en las ciudades lejanas a este tipo de ecosistemas y un ejemplo de ello es el proyecto Baltic Blue Bond .

Una iniciativa que promete limpiar las aguas residuales y los desechos industriales ya sea instalando nuevas plantas de tratamiento o protegiendo los ecosistemas marinos que también limpian las aguas.

¿Realmente serán útiles los bonos azules?

Para expertos en ecología, los bonos azules realmente no son tan efectivos porque en realidad no se pueden medir y señalan que es más difícil demostrar los beneficios ambientales en las aguas fluidas de un océano que en tierra firme.

Un taller en Australia hace dos años  llegó a la conclusión de que los bonos azules tendrán un bajo retorno de la inversión y podrían no ser rentables. Además, mencionan que se requiere mucho cuidado y mantenimiento.

Una encuesta global realizada por Shing Yip Lee, de la Universidad China de Hong Kong, y sus colegas, resalta que los bonos azules podrían ser negativos si no se realiza un estudio previo en el área.

Sin embargo, TNC continuará promoviendo los bonos azules pese a los comentarios negativos porque ven en ellos una oportunidad para impulsar la agricultura azul que ayude a rescatar el turismo y los ecosistemas marítimos.

Y con esto, también buscan inspirar a las empresas a actuar a favor de los bonos azules y a interactuar con ellos pero… ¿realmente serán funcionales?

Acerca del autor

Kenya Giovanini

Comunicóloga en formación por la UTEL. Melómana, cinéfila y amante de la cultura pop. Ha desarrollado contenido para Revista Kuadro y actualmente trabaja como Asistente Editorial en Expokews, donde se encarga de curar el contenido más relevante sobre responsabilidad social, diseñar la síntesis diaria y crear contenido entretenido acerca de estos temas.

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