3er Sector Marketing de RSE

¿Por qué el video más aburrido del mundo es un viral?

¿Puede una campaña de recaudación de fondos tener tanto éxito como un meme?

Facebook

En Barcelona como en el resto del mundo es muy frecuente ver personas sin hogar que caminan o duermen en las calles de la ciudad mientras el resto de los habitantes circulan a veces presurosos, indiferentes a su rostro, su situación y a la forma en que, como sociedad, podríamos hacer frente a este problema. Los esfuerzos para dar a estas personas una voz y un rostro han formado parte de la estrategia de responsabilidad social de múltiples compañías y organizaciones de todo el mundo han destacado por su importante labor para integrar a estos grupos al mercado laboral y ofrecerles mejores oportunidades de desarrollo.

Piensa en todas las publicaciones que tus amigos hacen en Facebook, ¿cuántos memes puedes encontrar durante un par de minutos en la red social?, ¿en cuantos muros diferentes has visto esos graciosos videos de animales haciendo cosas curiosas o tutoriales hechos por adolescentes? Seguramente has visto ese contenido muchas más veces de las que podrías contar. Ahora imagina que una aburrida campaña de recaudación de fondos pudiera tener el mismo impacto que las imágenes que llegaron a tu mente. ¿Sería posible?

Fundación Arrels

La Fundación Arrels ha conseguido cumplir con esta misión aparentemente imposible, nada menos que a través de lo que se suponía sería el video más aburrido del mundo, una producción en la que un hombre sin hogar explica cómo es que los videos que se encuentran en YouTube podrían generar recursos para apoyar una buena causa.

No soy un gatito que hace monadas, ni un bebé riendo, ni un grupo de chicos ensayando el baile del verano. Soy alguien que hasta hace poco vivía en la calle y este es el vídeo viral más aburrido del mundo.

A través de esta frase, el hombre hace un importante llamado de atención sobre el contenido al que los internautas han dirigido sus intereses, solicitando su apoyo para compartir también lo que la fundación ha llamado “El video más aburrido del mundo”, y así apoyar no sólo la difusión de la labor realizada por la organización, sino también su recaudación de fondos, ya que cada vez que alguien lo visualiza al menos durante medio minuto, YouTube efectúa un donativo a la Fundación Arrels para ayudar a los sintecho.

El video asociado a palabras clave como hogar, éxito, lujo, amigos o familia, pretende recordar todo aquello que las personas pierden cuando viven en las calles, y hasta el momento ha conseguido más de seiscientas mil visitas en la red.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga, Mercadóloga y Especialista en Marcas Humanas. Colabora en este espacio desde 2012.

Generadora de estrategias y contenidos digitales. Defensora de la comunicación corporativa con enfoque humano. @coryacr en Twitter.

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