Hoy día está claro que a la hora de montar un negocio o llevar adelante una empresa, es necesario contar con un plan de marketing que pueda ayudar a alcanzar los objetivos que todo proyecto se plantea. Es básico contar con una hoja de ruta que monitorice, que guíe en el proceso, que plantee unos pasos a seguir para conseguir el éxito.

Y es que un plan de marketing no es otra cosa que un archivo que analiza con exhaustividad tanto a la empresa como sus posibilidades comerciales. Para ello se debe realizar un estudio de qué lugar ocupa la empresa en el mercado, se deben detallar cuáles son los objetivos deseados, así como trazar el camino para alcanzarlos, se debe analizar a la competencia y, sobre todo, se debe establecer un plan de acción tanto a corto plazo como a largo plazo. Una manera fácil de implementarlo es utilizar una plantilla para tu plan de marketing. Eso sí, es importante saber que hoy día el marketing está más relacionado que nunca con los conceptos de sostenibilidad y responsabilidad social. Veamos por qué.

Marketing y sustentabilidad

Con la llegada de internet y las redes sociales, el mundo del marketing ha cambiado por completo. Por eso, los planes de marketing actuales le dan más importancia al cliente que al producto ya que es en la conexión que se haga con los compradores donde conseguiremos alcanzar nuestros objetivos. Esto se debe a que en el siglo XXI el consumidor no es una persona desinformada e inocente a la que se puede moldear gracias a un mensaje. Más bien todo lo contrario, nos encontramos con clientes exigentes, formados, que saben qué quieren y que tienen muy claros sus valores e ideales.

Además, también a nivel social estamos inmersos en una etapa de cambios, una etapa en la que la conciencia ha adquirido un carácter global y social. Hoy día el consumidor está cada vez más preocupado por el medio ambiente, por los métodos de producción, por factores sociales como puedan ser cuestiones de género, de raza y de migración, y quiere saber cuáles son las prácticas que realizan sus marcas preferidas y qué posturas tienen en torno a todas estas cuestiones.

Todo esto ha supuesto importantes transformaciones que, como es lógico, también han afectado al ámbito empresarial, concretamente al marketing. Hoy las empresas llevan a cabo acciones y diseñan estrategias que estén afianzadas en la sostenibilidad.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que, aunque las cuestiones de sostenibilidad y de responsabilidad social están muy relacionadas con la forma en la que una empresa se comunica con el cliente y la manera en la que conectan en un plano ideológico y emocional, estas acciones no deben enfocarse como una mera estrategia de marketing. Es importante que las empresas tomen conciencia real de la situación global y se impliquen en los importantes cambios que se están llevando a cabo buscando la igualdad social, la lucha contra el cambio climático y la preservación de recursos.

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En definitiva, la responsabilidad social y la sostenibilidad de una empresa deben ser una toma de posición en un ámbito global; deben ser coherentes con el espíritu de la empresa y, sobre todo, deben ser sinceras y honestas.

No se debe olvidar que en esta época de redes sociales y de inmediatez, de información y conciencia social, para el cliente será fácil distinguir si una empresa se implica en este tipo de acciones y campañas con la idea de cazar clientes o si realmente existe una implicación en todos estos cambios. Por eso la transparencia es clave, tanto en redes sociales como en el resto de información que se ofrece. Todo lo que no se explica, todo lo que no está claro, es susceptible de duda y, por tanto, de desconfianza.

Responsabilidad social y sostenibilidad, algunas ideas

Pero, ¿por dónde empezar a la hora de establecer prácticas de marketing que tengan presentes un desarrollo sostenible y adquirir una posición de responsabilidad social? Como señalan algunos directivos entendidos, solo hace falta acercarse a los 17 objetivos de desarrollo sostenible que plantea la Organización de las Naciones Unidas y estudiar cuáles de estos puntos pueden hacerse desde la propia estructura de la empresa y qué puede conseguirse a través de campañas de marketing y comunicación.

Por ejemplo, dentro de una empresa es posible trabajar para cumplir objetivos tan importantes como acabar con la desigualdad, realizar una producción responsable y que cuide el medio ambiente, ofrecer un salario digno o la igualdad de género. Para ello se pueden utilizar materiales sostenibles o incluso reciclados, se pueden establecer políticas de contratación que contemplen la inclusión de migrantes y personas con discapacidad y se pueden tomar posiciones que combatan la brecha salarial y el techo de cristal.

A través de campañas las empresas también pueden realizar acciones que busquen, por ejemplo, acabar con la pobreza y el hambre, que busquen el libre acceso a la educación y la igualdad de oportunidades, que busquen construir ciudades habitables y sostenibles o simplemente que busquen crear una comunidad concienciada en la que ellos formen parte del diálogo.

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