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Parques Industriales Sustentables, ¿Para qué y por qué?

Este jueves pasado, 17de noviembre, tuve el privilegio de dictar una conferencia a un selecto grupo de empresarios mexicanos que están agrupados en la Asociación Mexicana de Parques Industriales, la AMPIP. Esta conferencia se llevó a cabo durante la asamblea anual de la Asociación, en el complejo Mayakobá, entre Puerto Morelos y Playa del Carmen, Quintana Roo.

No puede haber mejor sitio para tratar el tema de mi conferencia “Parques Industriales Sustentables. ¿Para qué y por qué?” Mayakobá es un ejemplo a nivel mundial de cómo sí se puede tener un desarrollo turístico de alto nivel, rentable y que no sólo no destruya el entorno natural, sino que lo fortalezca y lo haga florecer. El edificio principal del hotel y el 80% de las habitaciones (¡menos de seiscientas en diecinueve hectáreas!) se encuentran a un kilómetro de distancia del mar.

Este hecho, que pareciera anatémico a la gran mayoría de los desarrolladores turísticos del país, está representando el mayor atractivo para los huéspedes del hotel, que aprecian y gozan el respeto a los manglares que se conservaron y que además de presentar una barrera natural de protección en el caso de huracanes, ha permitido reducir en forma natural en 3 grados centígrados en promedio la temperatura en las habitaciones y promueve el regreso de una cantidad asombrosa de aves (ví por primera vez una Espátula Rosada en libertad), mamíferos (osos hormigueros, mapaches, venados cola blanca), grandes iguanas. El mangle que era “de cuenca” (sobre tierra) se ha transformado en mangle “de borde” (sobre agua) y crecido de manera espectacular.

Nunca había yo visto manglares de 12 y hasta de 15 metros de altura. Y esto debido al conocimiento científico y al compromiso real de la empresa OHL para hacer un desarrollo sustentable. Pues mi tema, querida, querido lector, fue precisamente la sustentabilidad de los parques industriales. No es este un tema menor para México y para el planeta.

Los parques industriales concentran un porcentaje alto de la actividad industrial de nuestro país. A diferencia de la empresa de transformación que se ubica en cualquier predio, las fábricas que se ubican dentro de un parque industrial pertenecen a una organización de interés que se podría equiparar a un ecosistema. La empresa que está aislada no tiene la misma oportunidad de compartir su ciclo de vida con otros organismos fabriles cercanos.

El mundo del futuro cercano (los próximos veinte años), será cada vez más competitivo para las empresas, y requiere un replanteamiento de su posición frente al nuevo entorno económico, social y ambiental. Por necesidades de abatir costos y hacer más competitivas a sus empresas, un grupo de industriales en Dinamarca, en 1981, conformaron un sistema que llamaron “Simbiosis”, creando el primer parque industrial sustentable.

Resulta que en el pueblito de Kalundborg, un puerto en el Mar del Norte, estaban establecidas la principal carboeléctrica de Dinamarca, la principal fabricante de muros de tablaroca, la principal fabricante de insulina y una refinería de petróleo. Aunque aparentemente ninguna tenía nada que ver con la otra, descubrieron que podían compartir el vapor de desecho de la petroquímica en los procesos bioquímicos de la producción de insulina, el sulfato de calcio procedente de la limpieza de los gases de la carboeléctrica para la producción de muros de yeso de la fábrica de tablaroca, el calor residual de la carboeléctrica para calentar las casas del pueblito.

Treinta años después de sus primeros pasos, el proyecto Simbiosis es para muchos un modelo de ecología industrial. Actualmente, existen 23 proyectos que se entrelazan en el complejo industrial-portuario de Kalundborg (Dinamarca) y que tienen como principio de base una economía circular de los desechos: los desechos de uno (agua, lodos, humos, etc.) son reutilizados para producir energía para el vecino, empresa o ciudad.

La ecología industrial pretende que los actuales sistemas industriales se organicen de manera más equilibrada, tratando de copiar lo más posible a la estructura y funcionamiento de los ecosistemas naturales. Se intenta que se integren en la tierra como un ecosistema más de ésta; ya que se puede decir que tienen una serie de similitudes, ambos se componen de una serie de organismos (naturales en un caso, empresas y consumidores el en otro) que se alimentan de flujos de materia, agua y energía para obtener productos o sustancias cuyo consumo satisface sus necesidades, haciendo posible la supervivencia del sistema.

La definición más utilizada para describir la simbiosis industrial es la siguiente: “esta herramienta se basa esencialmente en conectar físicamente a empresas vecinas (vía tuberías o transporte automotor de las sustancias), de cara al intercambio prolongado de agua, materiales (residuos) y energía con el fin de reducir costos de producción y tratamiento de residuos” (Pastor, 2000).

La ecología industrial no sólo apunta hacia los temas de contaminación y medio ambiente sino que le da igual importancia a las tecnologías, la economía de los procesos y la interrelación entre los negocios, financiación y política gubernamental, por lo cual no sólo es una opción efectiva para la protección del medio ambiente, sino también para optimizar el uso de los recursos naturales no renovables.

La simbiosis industrial, también llamada sinergia de subproductos, a diferencia de las actividades comunes de prevención de la contaminación que están enfocadas en reducir, reutilizar y reciclar materiales dentro de un proceso, va mas allá del límite entre los diferentes procesos. Puede haber sinergia de subproductos entre varias organizaciones dentro de una misma empresa, entre varios departamentos o, en la misma empresa en el mismo departamento pero entre diferentes unidades de producción.

Para que esta herramienta se realice de forma correcta se deben cumplir una serie de principios, entre los más importantes se cuentan:

La colaboración creativa entre los generadores y consumidores para que sea redituable.

Se debe motivar al apoyo del proyecto a todos los participantes mostrándoles los beneficios y avances que emprendimiento significa.

Comunicación estrecha entre los participantes (empresa, comunidad, gobierno, etc.), la información debe fluir libremente entre ellos.

Es necesario innovar, romper paradigmas, desde la invención de nuevas tecnologías hasta la creación de estrategias para superar obstáculos reglamentarios.

La participación de todos los integrantes de una empresa, desde el presidente hasta los operarios es fundamental.

Un proyecto de sinergia de subproductos debe evaluarse a lo largo de todo el ciclo de vida de este (antes, durante y después de su implementación) para asegurar el logro de los objetivos económicos, ambientales y sociales.

En México existen ya dos parques industriales certificados que están muy avanzados en el camino hacia la sustentabilidad: El Parque Industrial Querétaro y el Parque Industrial en San Luis Potosí. Son punta de lanza en lo que México necesita.

Fuente: Cronica.com.mx
Por: Luis Manuel Guerra.
Publicada: 20 de noviembre de 2011.

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