Quartux, Bono₂ y CANACINTRA lanzaron de manera oficial la convocatoria nacional Independencia Energética Industrial 2025, una iniciativa que busca transformar el modelo energético de las industrias mexicanas a través de soluciones tecnológicas que impulsen la eficiencia, reduzcan riesgos operativos y permitan cumplir con las nuevas regulaciones federales.
La convocatoria responde a las disposiciones publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 6 de agosto y el 3 de julio de 2025, en un momento en que el sector industrial representa el 75 % del consumo eléctrico nacional y mantiene un crecimiento anual del 3.2 %, según datos de la Secretaría de Energía y el INEGI. El aumento constante en la demanda, junto con los apagones recientes reportados por el CENACE, refuerza la necesidad de avanzar hacia un modelo energético más resiliente, autosuficiente y alineado con los nuevos requerimientos regulatorios.
Durante el evento realizado en CANACINTRA Nacional, participaron Alejandro Fajer, CEO de Quartux; Mario Benítez, Director de Inteligencia para el Mercado Eléctrico Mayorista en Quartux; Diego Arjona Arguelles, Presidente del Comité de Energéticos de CANACINTRA; y Juan Andrés Ayala Ruíz, Presidente General de la Zona Centro del CPEF. Todos coincidieron en la necesidad de adoptar modelos energéticos resilientes, en un contexto donde el respaldo energético ha dejado de ser una opción para convertirse en un requisito legal.
“Las reglas del juego cambiaron. La industria ya no puede depender de un sistema vulnerable ni seguir postergando decisiones críticas. Esta iniciativa permite que las empresas se adapten, reduzcan sus costos a cero y operen con energía limpia sin poner en riesgo su flujo de capital”, señaló Mario Benitez, Director de Innovación e Inteligencia para Mercado Eléctrico Mayorista de Quartux.
Además, las empresas seleccionadas accederán a una ruta crítica de descarbonización industrial, elaborada por Bono₂, que incluye métricas de impacto ambiental, trazabilidad de emisiones y cumplimiento con estándares ESG internacionales.
“Hoy más que nunca, la gestión inteligente de la energía se ha vuelto una ventaja competitiva. Las recientes disposiciones regulatorias están incentivando a las empresas a contar con soluciones que les permitan no solo reducir su exposición a tarifas volátiles, sino también participar activamente en esquemas de eficiencia y respaldo energético. Esta iniciativa permite que las industrias no dependan únicamente de la red, sino que integren tecnologías que mejoren su desempeño operativo y financiero, con trazabilidad real ”, explicó Mario Benítez, Director de Innovación e Inteligencia para Mercado Eléctrico Mayorista de Quartux.
Diego Arjona Arguelles destacó que el almacenamiento de energía es esencial para blindar la producción industrial, especialmente ante el aumento de apagones reportado por CENACE: “Hoy no basta con tener energía. Hay que tenerla disponible, limpia y controlada. Esta es una de las acciones más concretas que podemos impulsar desde el sector privado”.
Desde el CPEF, Juan Andrés Ayala Ruíz aseguró que esta iniciativa marca un precedente en el fortalecimiento del ecosistema fotovoltaico industrial en México: “Estamos ante una solución viable, escalable y técnicamente sólida. Desde el CPEF apoyamos estos esfuerzos porque son parte de una visión más amplia: profesionalizar, masificar y descarbonizar el consumo energético de la industria mexicana”.
Convocatoria abierta
La iniciativa busca 20 empresas mexicanas de alto consumo energético para ser beneficiadas con una inversión total de 500 millones de dólares, destinada a hacer accesibles estas soluciones renovables. Las seleccionadas recibirán, sin inversión inicial, baterías de ion-litio, plataforma de gestión energética con inteligencia artificial y, a través de Bono2, una ruta crítica para acelerar su descarbonización.
Las interesadas pueden postularse hasta el 30 de septiembre de 2025 en el sitio web oficial de Quartux. Un comité evaluará las candidaturas según potencial de ahorro, riesgo por déficit energético y reducción de huella de carbono. Las seleccionadas serán notificadas por correo electrónico.Para más información, visita el sitio web y redes sociales oficiales de Quartux. Sé una de las 20 empresas seleccionadas y lidera la transición energética en México.
Íñigo Sáenz es sociólogo por la Universidad Complutense de Madrid y cuenta con un Máster en Sociología Política por la Universidad de Kent. Además, posee un diploma en Ciencias Ambientales por Harvard y ha cursado el Stanford Executive Program en la Graduate School of Business de Stanford. Su trayectoria incluye la dirección del Grupo Integer en España, la puesta en marcha del Programa de Becas LIDER de la Fundación Carolina y Banco Santander, así como cargos académicos en la Universidad Francisco de Vitoria y el Colegio de Abogados de Madrid. Actualmente, es Director General de la Fundación Botín, una de las instituciones filantrópicas más influyentes de España.
En esta edición de La Entrevista, Edgar López, Director General de Expok, tuvo la oportunidad de conversar con Íñigo Sáenz sobre las acciones de la Fundación Botín, que no solo impactan en España, sino que se han extendido a América Latina. En el caso de México, la fundación impulsa con gran éxito un programa que busca fortalecer la educación emocional de estudiantes de 3 a 16 años, una iniciativa innovadora que está transformando el entorno educativo. Te invitamos a descubrir más sobre este proyecto y el impacto de Fundación Botín en La Entrevista.
Un programa que ayuda a fortalecer la educación emocional: Fundación Botín
Fundación Botín nació en 1964 con un propósito claro: contribuir al bienestar social a través de proyectos innovadores que generen un impacto real. La organización trabaja mediante ejes de acción que abarcan áreas como el arte, la ciencia, el fortalecimiento institucional, el desarrollo rural y la educación, pilares que buscan responder a los retos contemporáneos de manera integral:
“Siempre intentamos ser creativos y acompañar a personas con talento para que contribuyan a generar riqueza económica y social”.
Íñigo Sáenz, Director General de Fundación Botín.
En el área educativa, la fundación ha logrado dar un paso más allá de los límites geográficos de España, extendiendo su impacto a América Latina, una expansión que responde a la necesidad de replantear la educación incorporando competencias emocionales y sociales tan esenciales como las cognitivas. Como explica Sáenz:
“Durante mucho tiempo el sistema educativo estuvo centrado solo en la inteligencia cognitiva, pero nos dimos cuenta de que la inteligencia emocional es fundamental para la vida”.
Íñigo Sáenz, Director General de Fundación Botín.
Así es como nació Educación Responsable, diseñado para promover el desarrollo emocional, social y creativo de niños y jóvenes, para que los menores aprendan a conocerse, a gestionar sus emociones, a resolver conflictos y a trabajar en equipo.
En México, Educación Responsable cuenta con más de 140 escuelas participan en esta iniciativa, que utiliza herramientas como la literatura, la música y las artes visuales para fomentar la creatividad y la empatía. A través de más de 1,000 situaciones de aprendizaje, el programa busca fortalecer la educación emocional en la práctica, desarrollando competencias que serán determinantes para el bienestar personal y la cohesión social. Sin duda, el crecimiento de este programa es un orgullo para la organización y una iniciativa que sigue creciendo y aumentando impactos:
“Estamos casi en 1,000 centros educativos entre España y América Latina, y México pronto tendrá más colegios incluso que España”.
Íñigo Sáenz, Director General de Fundación Botín.
La importancia de medir para transformar
Para la Fundación Botín, la medición de resultados no es opcional, sino que es la base de la mejora continua. Íñigo Sáenz lo resume así: “O medimos el impacto o no tiene sentido ni siquiera nuestra existencia”. Esta filosofía se traduce en metodologías específicas para cada una de sus áreas de acción, las cuales les permiten evaluar la efectividad de cada proyecto y el logro de los objetivos planteados.
Por ejemplo, en su programa Educación Responable, la organización se enfoca en medir variables como el desarrollo de la empatía, la creatividad, la gestión emocional y la capacidad de trabajar en equipo. Durante tres años, la fundación compara la evolución de estas competencias en los centros donde interviene frente a aquellos en los que no lo hace:
“Medimos para saber si verdaderamente estamos ayudando a los alumnos a ser más empáticos y a gestionar mejor sus emociones”.
Íñigo Sáenz, Director General de Fundación Botín.
Este enfoque basado en evidencia es también una herramienta poderosa para atraer aliados y consolidar la credibilidad de la fundación. Gracias a la recopilación y análisis de datos, se pueden demostrar impactos concretos, como la reducción de la violencia en las aulas y el aumento de la creatividad en los estudiantes, indicadores que validan la importancia de fortalecer la educación emocional en los programas escolares.
Alianzas estratégicas: la clave para crecer juntos
Fundación Botín reconoce la importancia de que las organizaciones trabajen juntas para lograr amplificar el alcance de sus iniciativas y lograr realmente incidir en las problemáticas sociales, las cuales son mucho más grandes de lo que cualquier organización por sí misma podría enfrentar:
“Uno puede pensar que un reto importante como la educación se puede abordar solo, pero seamos serios: esto no se puede hacer sin otros”.
Íñigo Sáenz, Director General de Fundación Botín.
Ejemplo de ello es la llegada del programa Educación Responsable a México, misma que fue posible gracias a la colaboración con aliados estratégicos, entre ellos Fundación Gigante, que confió en la propuesta desde el inicio. Actualmente, más de 144 centros educativos en el país se benefician del programa, un logro que, como subrayó Sáenz, “sería imposible sin las alianzas”.
Estas colaboraciones no solo permiten ampliar la cobertura del programa, sino también generar sinergias que potencian el impacto social. Ante la magnitud de los desafíos globales, la cooperación entre organizaciones ha demostrado que el trabajo conjunto es la mejor vía para poder lograr el bienestar colectivo.
Una invitación a sumar esfuerzos
La conversación con Íñigo Sáenz deja claro que la educación del siglo XXI no puede limitarse a transmitir conocimientos, pues hoy, más que nunca, las habilidades socioemocionales son competencias imprescindibles para que las niñas, niños y jóvenes logren superar los retos del presente y del futuro. Programas como Educación Responsable nos recuerdan que el aprendizaje integral es la base para sociedades más justas, creativas y cohesionadas.
Asimismo, Fundación Botín ha demostrado que la innovación no está reñida con la rigurosidad. Cada uno de sus pasos se sustenta en evidencias que avalan los resultados de sus programas y en metodologías que garantizan la efectividad de las intervenciones. Medir el impacto no es un formalismo, sino que, tal como lo ha hecho ver Sáenz, es la garantía de que los esfuerzos se traducen en cambios reales y sostenibles.
La conversación con Sáenz en La Entrevista nos enseña que los grandes cambios no se logran en solitario, sino que: “Todo lo que queramos crecer lo tenemos que hacer con otros”. Esta es una invitación a trabajar de manera colaborativa, a sumar capacidades, recursos, estructuras, experiencias y construir juntos los caminos hacia el mundo que soñamos habitar.
Volkswagen de México y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW) informan que, tras un proceso de diálogo respetuoso y constructivo, han alcanzado un acuerdo en la revisión salarial correspondiente al año 2025.
El incremento del 4 por ciento directo al salario protege el poder adquisitivo de las y los colaboradores, ubicándose por encima de la inflación. Con ello, se reafirma el compromiso de la empresa de velar por el bienestar de las familias que dependen de esta fuente de empleo.
“En Volkswagen de México estamos convencidos de que el diálogo abierto y el respeto mutuo son pilares fundamentales para construir acuerdos que beneficien a todas las partes. Este resultado refleja nuestro compromiso con una estrategia de negocio centrada en las personas y en su bienestar,” señaló Ricardo Guerrero, vicepresidente ejecutivo de Recursos Humanos y Organización de Volkswagen de México.
Este resultado es fruto de una serie de encuentros entre las comisiones revisoras de ambas partes, en los que se realizó un análisis detallado del entorno actual, marcado por retos significativos para la industria automotriz a nivel global, así como para el Grupo Volkswagen y Volkswagen de México.
Volkswagen de México reconoce y agradece la labor de las autoridades laborales y del equipo de conciliadores que acompañaron este proceso, facilitando un entorno de entendimiento y colaboración.
Este acuerdo envía una señal contundente de estabilidad y paz laboral, elementos clave para fortalecer el posicionamiento de la planta de Puebla como una filial relevante y atractiva dentro del Grupo Volkswagen.
La relación entre marcas globales y consumidores locales nunca ha sido tan delicada como en la actualidad. En un mundo interconectado, un error de comunicación puede detonar una crisis internacional en cuestión de horas. Eso fue precisamente lo que ocurrió con Swatch, fabricante suizo de relojes, tras difundir un anuncio acusado de racismo en China.
El gesto del modelo —tirando de las comisuras de sus ojos— fue percibido como una burla hacia los asiáticos. Enseguida, las redes sociales se llenaron de críticas y llamados al boicot. Aunque Swatch retiró el material y emitió una disculpa pública, el daño a la reputación ya estaba hecho, recordando que en materia de responsabilidad social, la prevención vale más que la reacción.
Una campaña racista de Swatch que encendió las alarmas
De acuerdo con la BBC, el detonante de esta crisis fue una imagen promocional incluida en la última campaña de la marca, donde un modelo asiático reproducía el gesto conocido como “ojo rasgado”. Este símbolo, históricamente usado para ridiculizar a personas asiáticas, fue interpretado como un acto de discriminación.
Lo que para algunos pudo parecer un gesto trivial, para millones de consumidores significó una afrenta cultural. Las redes sociales en China se llenaron de indignación, y el hashtag contra la campaña racista de Swatch se convirtió rápidamente en tendencia.
En un contexto donde los consumidores demandan coherencia y respeto cultural, Swatch quedó bajo los reflectores como ejemplo de lo que sucede cuando no existe un filtro intercultural en la comunicación corporativa.
💥 La marca de relojes Swatch la lía con un anuncio que ha sido vilipendiado en China por racista https://t.co/eTdGJl2tsi
Tras las críticas, la empresa emitió un comunicado en Instagram y Weibo, donde reconoció la situación y retiró de inmediato la campaña. Swatch aseguró que nunca fue su intención ofender y que trataba el asunto con la “máxima importancia”.
Sin embargo, el mensaje no fue suficiente. Los usuarios consideraron que la disculpa era meramente estratégica, enfocada en proteger las ventas, y no un reconocimiento genuino del error. Muchos comentarios en línea apuntaban a que la marca “solo teme por sus ganancias”.
Esta respuesta tibia generó un efecto contrario al esperado: en vez de frenar la indignación, alimentó los llamados al boicot. La percepción de que la compañía actuó tarde y de manera superficial quedó instalada en la conversación pública.
El impacto en un mercado clave
La reacción de los consumidores chinos golpea directamente el corazón financiero de Swatch. China, Hong Kong y Macao representan alrededor del 27% de sus ingresos, lo que convierte al país en un mercado estratégico para el grupo.
Ya en julio, la empresa había reportado una caída del 11,2% en sus ventas netas durante el primer semestre, atribuida principalmente a la baja demanda en China. Este nuevo episodio amenaza con profundizar esa tendencia.
Swiss watchmaker Swatch apologized Saturday for alleged promotional image featuring "slanted eyes"—a gesture widely regarded as offensive to Asians. The company said at the Instagram that we have taken note of the recent concerns regarding the portrayal of a model in images for… pic.twitter.com/uLgrCJhx1z
El boicot, de prosperar, no solo afectaría a la marca Swatch, sino también a otras enseñas del grupo, como Longines, Tissot y Blancpain, todas dependientes en gran medida del consumo de lujo asiático.
Antecedentes: no es la primera vez
El caso no es aislado. Otras marcas de lujo han enfrentado acusaciones similares. Dolce & Gabbana, en 2018, fue blanco de críticas en China tras un anuncio que mostraba a una modelo torpemente usando palillos. Dior, en 2023, también fue señalado por una imagen que evocaba el gesto del “ojo rasgado”.
Estos episodios evidencian que la sensibilidad cultural es un terreno complejo, especialmente en mercados como el chino, donde la identidad nacional juega un rol fundamental en el consumo. La campaña racista de Swatch se inscribe en esa misma narrativa.
Las marcas que fallan en entender el contexto sociocultural corren el riesgo no solo de perder consumidores, sino de enfrentar consecuencias regulatorias y sanciones indirectas al ser catalogadas como irrespetuosas.
La responsabilidad social en juego
Más allá del revuelo mediático, este caso abre un debate profundo sobre el papel de la responsabilidad social en la comunicación corporativa. La inclusión, la diversidad y el respeto cultural no pueden seguir siendo “accesorios” en la estrategia de marca.
En este sentido, la campaña racista de Swatch representa una lección para todas las empresas que buscan posicionarse en mercados multiculturales. Las buenas intenciones ya no bastan: es necesario contar con filtros de revisión diversos, consultores interculturales y protocolos de prevención de riesgos reputacionales.
Las compañías deben comprender que la reputación es un activo tan valioso como sus productos, y que reconstruir la confianza puede tomar años después de una crisis de esta magnitud.
The Swatch Group is credited with saving the Swiss watch industry in the 1980s. But right now the company is under pressure with falling sales, and President Trump’s trade war has only piled onto its problems.
Un fenómeno clave que emerge en este caso es la fuerza de los consumidores como actores sociales. En China, las redes se han convertido en un espacio donde se dictan sanciones simbólicas más poderosas que las legales.
El llamado al boicot se ha consolidado como un mecanismo de presión ciudadana. Marcas como H&M, Nike y Adidas ya lo vivieron cuando expresaron preocupación por Xinjiang, y ahora Swatch se une a esa lista.
Esto demuestra que la sociedad, especialmente la digital, actúa como un “regulador social” que castiga lo que percibe como racismo, discriminación o insensibilidad cultural. El poder de las audiencias no puede ser subestimado.
El caso de la campaña racista de Swatch nos recuerda que la responsabilidad social no se limita a proyectos filantrópicos o ambientales, sino que debe permear todas las expresiones de la marca, incluyendo la comunicación y la publicidad.
Hoy, el respeto a la diversidad cultural es una condición indispensable para operar en mercados globalizados. No basta con disculparse: se requiere un compromiso real y estructural para evitar reproducir estereotipos dañinos.
En última instancia, lo que está en juego no es solo la reputación de una marca de relojes, sino la confianza de millones de consumidores que exigen coherencia y respeto en cada mensaje.
México enfrenta el desafío de atender una creciente demanda energética mientras reduce sus emisiones de carbono. Actualmente el 79% de la generación eléctrica proviene de combustibles fósiles, una dependencia que subraya la necesidad de adoptar modelos sostenibles que promuevan energías limpias y el bienestar comunitario.
En este contexto, SPIC-Zuma Energía, uno de los principales generadores privados de energía renovable en México, presenta el Reporte de Sustentabilidad 2024, elaborado bajo los criterios Global Reporting Initiative (GRI) y Sustainability Accounting Standards Board (SASB). Este informe destaca los esfuerzos realizados y comparte las mejores prácticas en materia ambiental, social y gobernanza en sus seis parques solares, dos eólicos y una sede corporativa.
“En SPIC-Zuma Energía, creemos que la energía debe ser accesible y sostenible. Nuestra visión va más allá de generar energía limpia, queremos ser un actor clave en la transición energética de México. Cada planta, proyecto y colaborador son fundamentales en este camino hacia un futuro más brillante para todos”, afirmó Richard Xie, CEO de SPIC-Zuma Energía.
Con una capacidad instalada de más de 1.3 gigavatios (GW), se contribuye a la reducción de más de 1.5 millones de toneladas de CO₂ al año. Solo en 2024, la compañía vendió 3,209,348 megawatts-hora (MWh) de energía 100% limpia, proveniente en un 48% de fuentes eólicas y 52% solares. Esta cantidad de energía sería equivalente para abastecer, durante un año, a más de 1.5 millones de hogares mexicanos promedio. Estos resultados consolidan a la empresa como uno de los principales generadores privados de energía renovable en el país, reafirmando su compromiso con la transición energética y la lucha contra el cambio climático.
En 2024 SPIC-Zuma Energía integró la sustentabilidad en su estrategia mediante acciones como el estudio de materialidad y la integración de cuatro Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) de la ONU:
1. Salud y bienestar. La compañía gestionó una clínica en los municipios de Lagos de Moreno y Unión de San Antonio, donde se brindó atención médica de primer nivel a pobladores y trabajadores de la zona. Durante 2024 se atendieron a más de 1,300 personas.
2. Educación de calidad. En las comunidades aledañas a las plantas de Reynosa, Orejana, Santa María y el portafolio Jaguar Solar, se realizaron proyectos de formación y capacitación sobre energías renovables a escuelas, fomentando el conocimiento y la conciencia ambiental desde edades tempranas.
3. Energía asequible y no contaminante. SPIC-Zuma Energía cuenta con parques solares y eólicos para aumentar la generación de energía limpia en México, generando un consumo bajo en comparación con otras industrias, al cierre del 2024, el consumo total fue de 16,437.14 MWh.
4. Vida de ecosistemas terrestres. En línea con los principios de protección de la biodiversidad, la empresa ha identificado a las especies endémicas que se encuentran dentro y alrededor de los sitios de operación, estableciendo procedimientos para monitorearlas y promover su conservación tales como la rana de madriguera, la tortuga de caja, entre otros.
Durante el mismo año, el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI) reconoció a SPIC Zuma Energía con el distintivo de Empresa Socialmente Responsable (ESR) por sus programas de desarrollo social, médicos, ambientales y rehabilitación de espacios educativos.
Otros logros destacados en materia de proyectos sociales incluyeron la firma de un convenio de colaboración con el Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Chihuahua (ICATECH), orientado a la formación y especialización en energías renovables, entre otros, así como diversas actividades de voluntariado en beneficio de comunidades en situación de vulnerabilidad, donde se entregaron útiles escolares, juguetes y computadoras portátiles.
A lo largo del año, se impartieron más de 70 talleres enfocados en emprendimiento, educación y salud; se brindó atención médica gratuita a más de 150 familias; y se distribuyeron más de 4,000 medicamentos sin costo. Además, se contribuyó a la rehabilitación de tres espacios comunitarios: un gimnasio público, un domo deportivo escolar y un comedor estudiantil. También se colocaron los cimientos de una cuarta obra, cuya conclusión está prevista para 2025. En conjunto, estas acciones beneficiaron directamente a más de 2,000 personas.
En materia de salud, seguridad, medio ambiente y calidad, SPIC-Zuma Energía fortaleció su cultura de prevención mediante la implementación de simulacros, capacitaciones y campañas de salud, con el objetivo de eliminar o mitigar riesgos en todas sus instalaciones.
En Jalisco se acordó impulsar la reforestación de 700 hectáreas como parte del compromiso ambiental, mientras que en Tamaulipas se trabajará en conjunto con el gobierno estatal en inversión con impacto de desarrollo social. Estas alianzas promueven el bienestar comunitario y fortalecen la huella de las políticas públicas a nivel local.
“Para SPIC-Zuma Energía es de vital importancia contribuir al desarrollo y bienestar de las comunidades en donde se opera; así como crear sinergias que fortalezcan e impulsen los programas y proyectos gubernamentales,” comentó Richard Xie.
Respecto a la gestión en la cadena de suministro, la compañía aprobó una nueva política de compras en la que se estableció un proceso de evaluación de proveedores prioritarios y reafirmó el impulso a la contratación de proveedores locales, logrando dar de alta y validar 232 proveedores al cierre del año anterior.
Con acciones concretas y una visión de largo plazo, SPIC-Zuma Energía reafirma su compromiso con la transición energética de México por un futuro más limpio y sostenible. Para más información sobre el Reporte de Sustentabilidad 2024 visita: www.spicmexico.com/es/sustainability
Para reducir el consumo de productos que perjudican a los mexicanos con enfermedades, muertes, accidentes, violencia y generan fuertes cargas económicas al sistema de salud nacional, organizaciones de la sociedad civil solicitaron a la presidenta Claudia Sheinbaum y a los secretarios de Salud y Hacienda, aplicar impuestos saludables al alcohol, tabaco, ultraprocesados y bebidas azucaradas.
Representantes del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP); del Centro de Análisis e Investigación FUNDAR; de la Red de Acción Sobre Alcohol (RASA); del Poder del Consumidor, y de Salud Justa MX, afirmaron que los impuestos saludables cuentan con un gran apoyo social, sobre todo si lo recaudado se destina a fines sociales como aumentar recursos para proteger la salud pública.
Precisaron que los citados productos generan altos costos económicos que toda la sociedad debe pagar: 2% del PIB por alcohol; 1.78% en el caso de la obesidad y el sobrepeso, y 0.57% en el caso del tabaco.
"Mientras las enfermedades crónicas no transmisibles ocasionadas por su consumo representan altos costos económicos y fiscales para toda la sociedad, las empresas multinacionales siguen acumulando ganancias a costa de la salud pública". -Alejandro Calvillo sobre el informe… pic.twitter.com/7hzaVTn2tp
Iván Benumea, coordinador del Programa de Justicia Fiscal de FUNDAR, apuntó que los impuestos saludables pueden contribuir a revertir esos daños, y que las empresas que comercializan dichos productos deberían pagar más Impuesto Sobre la Renta (ISR) -su tasa efectiva es de apenas 3.8%-
Judith Senyacen Méndez Méndez, directora adjunta de investigación en el CIEP, dijo a su vez que los impuestos saludables aplicados al alcohol y el tabaco sí funcionan, y que un aumento de 10% en el precio del tabaco podría reducir su consumo en casi 4.25%. “México, en tabaco, aún no alcanza 75% de impuestos en el precio final, y en alcohol presenta de los menores impuestos en el mundo”.
En tanto, Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa Mx, refirió que desde 2010 México no ha incrementado los impuestos a productos del tabaco, y aunque se indexaron con la inflación en 2019, las consecuencias económicas y sociales siguen siendo cuantiosas: “El tabaquismo provoca más de 63 mil muertes al año, y es responsable de más de 429 mil nuevos casos de enfermedades como diversos tipos de cáncer; cardiovasculares, respiratorias, diabetes, entre otras”.
Además, dijo, los costos sociales se estiman en 194,600 millones de pesos, con una recaudación que apenas cubrió 46.9 millones de pesos en 2024. “Es decir, mientras las tabacaleras ganan, gobierno y sociedad pagan”, resumió.
💰¿Por qué necesitamos aumentar los #ImpuestosSaludables en México? 🍷🍕🚬Te contamos por qué es la medida más costoefectiva para atender los daños que las industrias de alcohol, tabaco, ultraprocesados y bebidas azucaradas causan en la salud y vida de la población. Imagen vía… pic.twitter.com/ZuupvY1WRs
Luis Alonso Robledo, vocero de RASA, declaró que el consumo de alcohol afecta la salud de millones de personas y representa una pesada carga económica y social que todos terminamos pagando. Precisó que los costos directos e indirectos de los daños asociados al consumo de alcohol -incluyendo gastos en salud, pérdida de productividad, violencia, accidentes y otros- alcanzan el 2.0 del PIB, es decir, aproximadamente 552 mil millones de pesos cada año.
“Los impuestos que aporta la industria del alcohol están muy por debajo de lo necesario para cubrir esos costos, y al final la sociedad paga más en atención médica, pensiones por discapacidad, reparación de daños y pérdida de vidas. Es decir, mientras la industria obtiene ganancias millonarias, las familias mexicanas y las finanzas públicas absorben las consecuencias”, estableció.
El director de El Poder del Consumidor, Alejandro Calvillo, señaló a su vez que el consumo de bebidas azucaradas y comestibles ultraprocesados en México es el mayor en América Latina, y uno de los más altos en el mundo. A nivel global, nuestro país ocupa el primer lugar en nuevos casos de diabetes causados por el consumo de bebidas azucaradas, y el tercer lugar en nuevos casos de enfermedades cardiovasculares a causa de esas bebidas.
De ahí que, puntualizó, un impuesto de 20% a esos productos reduciría en casi un millón los casos de obesidad, y recaudaría 104 mil millones de pesos, suficientes para aumentar en 60% los recursos para el IMSS Bienestar.
La economía social se ha consolidado como un modelo innovador que combina cooperación, solidaridad y sostenibilidad, buscando generar un impacto positivo y duradero en la sociedad. Su propósito no es únicamente la creación de riqueza, sino también la distribución equitativa de los beneficios, asegurando que los sectores más vulnerables tengan acceso a oportunidades económicas, sociales y educativas. Este enfoque permite que las comunidades participen activamente en la toma de decisiones, fortaleciendo la cohesión social y la confianza entre sus miembros.
Los ejemplos de economía social muestran cómo es posible equilibrar desarrollo económico y bienestar social al mismo tiempo. Desde la inclusión financiera hasta programas de empleo protegido, estas iniciativas ofrecen alternativas concretas frente a las desigualdades históricas. Al priorizar la equidad sobre la rentabilidad individual, la economía social permite construir un entorno donde todos los integrantes de la comunidad puedan prosperar y aportar al desarrollo colectivo.
10 ejemplos de economía social que buscan reducir la desigualdad
1. Cooperativas de producción y consumo
Las cooperativas de producción y consumo son organizaciones donde un grupo de personas se une para producir y distribuir bienes o servicios de manera conjunta. Este modelo garantiza que los beneficios se compartan equitativamente entre todos los miembros, fomentando la participación democrática en las decisiones económicas y estratégicas. Además, fortalece la autonomía de los participantes al reducir la dependencia de empleadores tradicionales y generar estabilidad económica.
Más allá del aspecto financiero, estas cooperativas promueven la cohesión comunitaria al priorizar el desarrollo social y la sostenibilidad sobre la maximización de ganancias. Representan un claro ejemplo de economía social en el que la cooperación y la solidaridad se traducen en oportunidades concretas para los miembros y beneficios tangibles para la comunidad en general.
2. Bancos comunitarios y finanzas solidarias
Los bancos comunitarios y las instituciones de finanzas solidarias ofrecen servicios financieros accesibles a personas excluidas del sistema bancario tradicional. Esto incluye microcréditos, ahorro colectivo y asesoría financiera, lo que permite a los individuos emprender proyectos propios y mejorar su situación económica. Estos modelos fomentan la inclusión financiera y contribuyen a reducir la desigualdad, al dar herramientas para la autonomía económica de los más vulnerables.
Además, los fondos gestionados de manera solidaria promueven la cooperación entre los miembros, generando confianza y redes de apoyo mutuo. Los ejemplos de economía social en este ámbito muestran cómo la gestión responsable de recursos financieros puede convertirse en un motor de desarrollo local, fortaleciendo la resiliencia y el bienestar comunitario.
3. Programas de empleo protegido
Los programas de empleo protegido buscan integrar a personas con discapacidades o en situación de vulnerabilidad laboral en el mercado de trabajo. Ofrecen formación, acompañamiento y condiciones adaptadas, asegurando que puedan desempeñarse con autonomía y generar ingresos estables. Este enfoque reduce la exclusión laboral y permite que personas que normalmente quedarían al margen puedan desarrollarse profesionalmente.
Estos programas también fortalecen la cohesión social al mostrar que la inclusión es viable y beneficiosa para todos. Constituyen ejemplos de economía social que ponen énfasis en el capital humano, promoviendo igualdad de oportunidades y generando un impacto positivo tanto individual como colectivo en las comunidades donde se implementan.
4. Redes de trueque y consumo colaborativo
Las redes de trueque y consumo colaborativo permiten a las personas intercambiar bienes y servicios sin necesidad de dinero, promoviendo la cooperación y el apoyo mutuo. Este sistema reduce la presión económica sobre quienes tienen menos recursos y fomenta la solidaridad entre los participantes. Además, fortalece las relaciones comunitarias al generar confianza y reciprocidad, creando un tejido social más robusto.
Estas iniciativas son claros ejemplos de economía social, ya que combinan innovación con valores tradicionales de cooperación. Al priorizar la utilidad social sobre la rentabilidad individual, generan un impacto tangible en la calidad de vida de los participantes y contribuyen a un modelo económico más inclusivo y sostenible.
5. Cooperativas de vivienda
Las cooperativas de vivienda permiten a grupos de personas acceder a una vivienda digna mediante un sistema colectivo de propiedad y gestión. Los miembros participan activamente en la toma de decisiones y comparten los costos, evitando la especulación inmobiliaria y garantizando estabilidad residencial. Este modelo asegura que la vivienda sea un derecho accesible para todos y no un privilegio económico.
Además de su impacto económico, estas cooperativas fomentan un fuerte sentido de comunidad y colaboración. Son ejemplos de economía social que demuestran cómo la organización colectiva y la solidaridad pueden transformar la vida de las personas, ofreciendo soluciones sostenibles a problemáticas estructurales como el acceso a la vivienda.
6. Mercados locales y ferias comunitarias
Los mercados locales y las ferias comunitarias ofrecen espacios donde pequeños productores pueden vender sus productos directamente al consumidor. Esto reduce la dependencia de intermediarios y asegura que los beneficios económicos se queden en la comunidad, fortaleciendo la economía local. Además, fomentan la diversificación de ingresos y la visibilidad de iniciativas productivas emergentes.
Estas iniciativas son claros ejemplos de economía social, ya que promueven el desarrollo económico con un enfoque comunitario. Al mismo tiempo, generan un sentido de pertenencia y cohesión social, fortaleciendo las relaciones entre productores y consumidores y contribuyendo a la sostenibilidad de la economía local.
7. Iniciativas de educación inclusiva
Las iniciativas de educación inclusiva buscan garantizar que todas las personas, especialmente aquellas en contextos desfavorecidos, tengan acceso a educación de calidad. Incluyen becas, tutorías, programas comunitarios y metodologías adaptadas que fomentan la participación activa y el aprendizaje significativo. Esto ayuda a reducir las desigualdades de manera estructural y a preparar a las nuevas generaciones para un futuro más equitativo.
Estos programas son ejemplos de economía social porque integran desarrollo social y económico mediante la educación. Al invertir en habilidades, conocimientos y oportunidades, fortalecen la autonomía de las personas y contribuyen a la creación de sociedades más justas, equitativas y cohesionadas.
8. Bancos de tiempo
Los bancos de tiempo funcionan mediante el intercambio de servicios basados en la cantidad de tiempo dedicada, en lugar de dinero. Cada hora de servicio ofrecida se traduce en un crédito que puede ser usado para recibir ayuda de otros participantes, fomentando la cooperación comunitaria. Este modelo permite que todos contribuyan según sus capacidades y necesidades, reduciendo barreras económicas y sociales.
Como ejemplos de economía social, los bancos de tiempo priorizan el capital humano y social sobre el capital financiero. Al fortalecer las relaciones comunitarias y la solidaridad, generan redes de apoyo mutuo que crean resiliencia y mejoran la calidad de vida de los participantes de manera tangible y sostenible.
9. Programas de agricultura urbana y comunitaria
La agricultura urbana y comunitaria promueve el cultivo de alimentos dentro de entornos urbanos o comunitarios, involucrando a vecinos y organizaciones locales. Esto mejora la seguridad alimentaria, fomenta hábitos sostenibles y brinda oportunidades educativas y laborales a los participantes. Además, fortalece la conciencia sobre el cuidado del medio ambiente y la gestión responsable de los recursos.
Estos proyectos son ejemplos de economía social porque combinan impacto económico, social y ambiental. Al integrar a la comunidad en la producción de alimentos y en la toma de decisiones, generan beneficios tangibles, fomentan la colaboración y ayudan a reducir desigualdades estructurales en el acceso a recursos esenciales.
10. Fondos de inversión social
Los fondos de inversión social canalizan recursos hacia proyectos que generan impacto económico y social positivo, priorizando iniciativas inclusivas, sostenibles y responsables. Estos fondos apoyan emprendimientos comunitarios, programas educativos y proyectos ambientales, asegurando que la inversión tenga beneficios colectivos además de retorno financiero.
Como ejemplos de economía social, estos fondos demuestran cómo la gestión estratégica de recursos financieros puede transformar la realidad de comunidades vulnerables. Al invertir en proyectos con impacto social, se fomenta un desarrollo más equitativo, sostenible y resiliente, creando oportunidades reales para quienes más lo necesitan.
¿Por qué es importante impulsar la economía social?
La economía social no se limita a proyectos aislados, sino que también influye en políticas públicas, planificación urbana y estructuras financieras. Al integrarse en estos ámbitos, facilita que comunidades históricamente marginadas accedan a recursos, capacitación y oportunidades de desarrollo sostenibles, fortaleciendo su autonomía y capacidad de decisión. Esto contribuye a reducir desigualdades estructurales y a construir sistemas más inclusivos, donde la cooperación y la solidaridad sean pilares fundamentales.
Además, los ejemplos de economía social evidencian que la innovación y la creatividad no están reñidas con los valores de equidad y justicia. Desde redes de trueque y finanzas solidarias hasta programas educativos y cooperativas, estas iniciativas generan riqueza compartida y fomentan la resiliencia social. La capacidad de estos modelos para crear impacto económico y social demuestra que una sociedad más equitativa es también más sostenible y cohesionada.
Impacto en la reducción de la desigualdad
Uno de los aportes más significativos de la economía social es su potencial para reducir la desigualdad mediante la inclusión activa de personas y comunidades en desventaja. Al garantizar acceso a recursos, oportunidades de empleo y participación en la toma de decisiones, estos modelos promueven la equidad y fortalecen la cohesión social, construyendo sociedades más justas y equilibradas.
Los proyectos de economía social generan también redes de colaboración y confianza que producen efectos sostenibles en el tiempo. Su implementación contribuye a cerrar brechas económicas, educativas y sociales, ofreciendo alternativas viables para el desarrollo local y regional. La combinación de innovación, solidaridad y enfoque en lo comunitario permite que estas iniciativas transformen positivamente la vida de muchas personas.
¡Economía social para un mundo mejor!
Los ejemplos de economía social analizados demuestran que es posible generar modelos económicos que beneficien a todos los sectores de la sociedad y reduzcan desigualdades históricas. Cada iniciativa, desde cooperativas hasta fondos de inversión social, refleja cómo la colaboración y la solidaridad pueden transformar la realidad de las comunidades de manera tangible y sostenible.
Promover la economía social fortalece la cohesión comunitaria y la sostenibilidad económica, creando un entorno en el que la participación y la inclusión se convierten en pilares del progreso social. Adoptar estos modelos representa un camino concreto hacia un desarrollo más justo y equitativo, capaz de ofrecer oportunidades reales y duraderas a quienes más lo necesitan.
Tras diez días de intensas negociaciones en Ginebra, los países no lograron consensuar un texto final para el esperado tratado internacional que busca frenar la contaminación por plásticos. El fracaso en este proceso, considerado la fase decisiva, generó profunda decepción entre las delegaciones que venían trabajando desde hace más de tres años para alcanzar un instrumento jurídicamente vinculante.
La falta de acuerdos pone en riesgo el avance hacia un marco global capaz de reducir la producción y el uso insostenible de plásticos. Aunque no se ha cerrado la puerta a continuar el diálogo, este estancamiento evidencia los fuertes intereses económicos en juego y la dificultad de establecer compromisos obligatorios en un escenario marcado por tensiones geopolíticas.
Diferencias irreconciliables en el pacto global contra plásticos
Durante la última sesión, el embajador ecuatoriano Luis Vayas, presidente del órgano negociador, presentó un borrador revisado con la esperanza de cerrar la brecha entre las posturas enfrentadas. Sin embargo, el texto no obtuvo el respaldo esperado y mantuvo varios puntos sin consenso, reflejados en corchetes que evidencian desacuerdos fundamentales.
La mayoría de los países defendía que el tratado incluyera medidas de cumplimiento obligatorio, argumentando que solo así sería posible enfrentar con eficacia la crisis de contaminación plástica. Sin embargo, un grupo encabezado por Arabia Saudí, Irán, Rusia y Estados Unidos insistió en que los compromisos debían ser voluntarios.
Estas diferencias reflejan una tensión entre quienes ven el tratado como una herramienta para transformar la producción y el consumo de plásticos, y quienes priorizan proteger intereses económicos ligados a la industria petroquímica. Greenpeace calificó el resultado como “una llamada de atención” sobre el poder de estos sectores para frenar regulaciones.
⚠️🌎🥤 Los esfuerzos para elaborar el primer tratado internacional contra la contaminación por plásticos fracasaron en Ginebra.
Aunque el texto actual no avanzó, varias delegaciones lo consideran una base viable para futuras rondas de negociación, al menos más aceptable que la versión anterior, rechazada casi por unanimidad.
Un proceso diplomático que no debe morir
A pesar del estancamiento, las delegaciones coincidieron en que los esfuerzos para alcanzar un pacto global contra plásticos deben continuar. La urgencia de un tratado que aborde la crisis ambiental no admite dilaciones, dado que cada año se producen más de 400 millones de toneladas de plásticos, gran parte de los cuales termina contaminando océanos y ecosistemas terrestres.
Los países instaron a convocar una nueva ronda de negociaciones basándose en el último borrador, evitando así desperdiciar tres años de trabajo diplomático. El reto será encontrar puntos de equilibrio que permitan a los países asumir compromisos reales sin dejar atrás a los que aún dependen económicamente de la producción petroquímica.
La sociedad civil y diversas organizaciones internacionales reclaman que se pase de la retórica a la acción, estableciendo límites claros y verificables para reducir drásticamente la producción de plásticos vírgenes. El momento exige no retroceder ante los intereses corporativos.
Un tratado débil o meramente declarativo podría poner en entredicho la credibilidad de la ONU y de la diplomacia multilateral en materia ambiental.
Intereses en juego: la resistencia de la industria petroquímica
El fracaso en estas negociaciones refleja no solo diferencias diplomáticas, sino también la fuerte influencia de la industria petroquímica. Según Greenpeace, detener la contaminación por plásticos implica cuestionar el modelo de negocio basado en combustibles fósiles, de donde proviene la mayoría de estos compuestos.
Arabia Saudí y otros países exportadores de hidrocarburos temen que un tratado vinculante limite su capacidad productiva y afecte sus economías. Estados Unidos, con un sector petroquímico robusto, ha mostrado reticencia a aceptar obligaciones legales estrictas, prefiriendo compromisos voluntarios y autorregulados.
Este escenario confirma que el pacto global contra plásticos es mucho más que un asunto ambiental: es un desafío económico y geopolítico. Los países en desarrollo exigen apoyo financiero y tecnológico para cumplir con las medidas, mientras que las naciones más poderosas buscan proteger sus industrias estratégicas.
Sin voluntad política firme, cualquier acuerdo corre el riesgo de ser diluido, dejando intacto el problema que amenaza la salud de los ecosistemas y de las personas.
¿Qué sigue para el pacto global contra plásticos?
La comunidad internacional enfrenta la disyuntiva de mantener vivo el proceso negociador o resignarse a que fracase el primer intento de establecer un marco legal global para reducir la contaminación plástica. El consenso general es que se debe convocar una nueva reunión y aprovechar los avances logrados.
Un tratado robusto debe incluir metas claras de reducción de producción, prohibiciones de plásticos de un solo uso y mecanismos de financiamiento para apoyar la transición. Sin estos elementos, el acuerdo corre el riesgo de convertirse en un compromiso simbólico sin impacto real.
La presión de la sociedad civil y el escrutinio mediático serán determinantes para que los países retomen las negociaciones con mayor sentido de urgencia. Cada año de retraso agrava la crisis ambiental y reduce las posibilidades de mitigar sus impactos.
El pacto global contra plásticos sigue siendo una meta posible, pero requiere valentía política y cooperación genuina para superar intereses nacionales y económicos de corto plazo.
El reto de transformar compromisos en acciones
El fracaso en la ONU muestra que alcanzar un pacto global contra plásticos vinculante no será sencillo. Sin embargo, la necesidad de frenar la producción descontrolada de plásticos y su impacto devastador sobre el planeta es innegable. Un tratado ambicioso sigue siendo la mejor herramienta para lograr cambios estructurales.
El próximo paso debe ser retomar las negociaciones con mayor determinación, incorporando compromisos claros, mecanismos de cumplimiento y apoyo a los países más vulnerables. No se trata solo de redactar un documento, sino de transformar la manera en que el mundo produce, consume y gestiona el plástico.
Desde 1959, Barbie ha inspirado a niñas de todo el mundo a alcanzar su potencial ilimitado. Hoy, la marca presenta un nuevo homenaje a una figura que ha cambiado para siempre la historia del deporte: Venus Williams, ícono del tenis y pionera en la lucha por la igualdad salarial.
La Barbie Inspiring Women Venus Williams, que estará disponible a partir del 15 de agosto en Mattel Shop y en venta anticipada para miembros de Barbie Club 59 en Mattel Creations, celebra tanto sus logros deportivos como su valentía para romper barreras fuera de la pista.
En 2007, Venus hizo historia al liderar la lucha por la igualdad salarial en el tenis profesional, consiguiendo que, por primera vez, las mujeres recibieran el mismo premio en metálico que los hombres en un torneo de alto nivel. Este momento, que marcó un antes y un después en el deporte, queda inmortalizado en la Barbie que viste el uniforme de su victoria en Wimbledon 2007, complementado con una visera, muñequera, collar de gemas verdes, raqueta y pelota de tenis.
«Barbie se enorgullece de dar la bienvenida a la leyenda del tenis Venus Williams a nuestra serie Inspiring Women. Pionera tanto dentro como fuera de la pista, Venus ha redefinido lo que significa ser una campeona… Su lucha incansable por la igualdad de premios en el tenis profesional cambió para siempre este deporte, allanando el camino para que las generaciones futuras puedan soñar en grande», señaló Krista Berger, vicepresidenta sénior de Barbie y directora global de muñecas de Mattel.
Coincidiendo con el 65.º aniversario de Barbie, esta colaboración refuerza el compromiso de la marca de visibilizar a modelos femeninos que inspiran y empoderan a las niñas. Con más de 250 profesiones representadas en Barbies, la marca continúa conectándose con la cultura de forma atemporal y relevante, honrando a mujeres que han dejado huella como Frida Kahlo, Billie Jean King, Maya Angelou, Jane Goodall y ahora, Venus Williams.
«De pequeña, me enseñaron que todo es posible con trabajo duro y perseverancia. Esa creencia me ha guiado para romper barreras y utilizar mi plataforma para defender causas como la igualdad salarial… Ser honrada como Mujer Inspiradora de Barbie es algo increíblemente especial. Espero que esta muñeca anime a los jóvenes a soñar en grande, a conocer su valor y a perseguir sus metas con confianza y corazón», comentó Venus Williams, tenista profesional estadounidense.
Con este lanzamiento, Barbie y Venus Williams invitan a nuevas generaciones a inspirarse, romper límites y recordar que el juego, dentro y fuera de la cancha, también puede cambiar el mundo.
La ciencia ha dado un paso crucial para comprender los efectos de los llamados “químicos permanentes” (PFAS), presentes en miles de productos cotidianos tras llevar a cabo un estudio que revela que la exposición a PFAS puede modificar la actividad genética, lo que podría explicar su vínculo con diversos tipos de cáncer, enfermedades neurológicas y trastornos autoinmunes.
Según The Guardian, los hallazgos de este análisis ofrecen pistas sobre cómo estas sustancias interfieren en la función de genes clave y abre la puerta a mejores herramientas para la detección y tratamiento temprano de enfermedades en personas expuestas. Además, este descubrimiento también podría identificar riesgos sanitarios asociados con PFAS que aún no han sido reconocidos.
¿Cómo afecta la exposición a PFAS a los genes?
La investigación, liderada por Melissa Furlong de la Universidad de Arizona, analizó la sangre de 300 bomberos con alta exposición a PFAS por el uso de espumas contra incendios y equipos resistentes al calor. El estudio observó cambios epigenéticos —modificaciones en la actividad de los genes— que podrían anticipar el desarrollo de enfermedades.
Uno de los hallazgos más relevantes es que el compuesto PFOS reduce los niveles del gen miR-128-1-5p, relacionado con la supresión tumoral, lo que podría favorecer la aparición de cáncer. Además, distintas estructuras químicas afectaron diferentes grupos de genes vinculados a múltiples patologías.
Se encontraron conexiones entre estos cambios genéticos y vías biológicas implicadas en leucemia, cáncer de vejiga, hígado, tiroides y mama. También se observaron alteraciones asociadas con enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer y con trastornos autoinmunes como lupus y asma.
Si bien el estudio no prueba causalidad directa, revela un mecanismo potencial por el cual estas sustancias dañan la salud, permitiendo a investigadores y farmacéuticas explorar terapias que regulen la expresión génica antes de que surjan enfermedades graves.
Un riesgo más allá de la espuma contra incendios
Los PFAS son una familia de más de 15.000 compuestos utilizados para fabricar productos resistentes al agua, manchas y grasa: desde utensilios de cocina hasta prendas de vestir y envases. Su apodo, “químicos permanentes”, se debe a que no se degradan naturalmente en el ambiente ni en el organismo.
La exposición a PFAS no se limita a los bomberos. Estudios previos han detectado estas sustancias en el agua potable, el suelo y el aire, lo que significa que la población general podría estar expuesta a niveles más bajos pero constantes.
Esta ubicuidad preocupa a expertos en salud pública, pues la acumulación prolongada de PFAS en el cuerpo puede generar efectos crónicos difíciles de revertir. El nuevo estudio ofrece una explicación más clara de cómo estas sustancias influyen en la biología humana a nivel molecular.
Comprender este mecanismo es esencial para regular su uso y establecer límites de seguridad más estrictos en industrias que dependen de estos compuestos para sus procesos o productos.
El papel de la epigenética en la prevención y el tratamiento
El hallazgo más prometedor de la investigación es que los cambios epigenéticos provocados por la exposición a PFAS podrían ser reversibles. Esto abre oportunidades para desarrollar terapias farmacológicas dirigidas a restablecer la función normal de los genes afectados.
Las compañías farmacéuticas ya trabajan en fármacos que modulan la expresión génica, y los resultados del estudio podrían orientar qué genes deben ser objetivo prioritario. Este enfoque sería valioso para prevenir el desarrollo de cánceres u otras enfermedades antes de que se manifiesten clínicamente.
Además, la epigenética permite identificar biomarcadores para monitorear la salud de las poblaciones expuestas, como los bomberos y otros trabajadores que entran en contacto con PFAS de forma rutinaria.
De confirmarse estos hallazgos en estudios más amplios, la medicina preventiva podría dar un salto significativo, protegiendo a millones de personas de consecuencias graves para la salud.
Regulación y responsabilidad social: una acción urgente
Este estudio refuerza la necesidad de que empresas y gobiernos asuman un papel activo en la reducción de la exposición a PFAS. La información científica ya disponible demanda políticas más firmes, sustitución de compuestos peligrosos y mayor transparencia sobre su uso.
Las industrias que emplean PFAS en textiles, utensilios de cocina, envases o productos de limpieza deben evaluar alternativas sostenibles y procesos más seguros. La responsabilidad social empresarial no solo implica cumplir con la ley, sino también anticiparse a riesgos emergentes para la salud pública.
Por su parte, los consumidores y organizaciones civiles pueden impulsar regulaciones más estrictas y exigir productos libres de estos químicos. La presión social ha sido clave para que varias marcas comiencen a eliminar PFAS de sus cadenas de suministro.
La combinación de investigación científica, innovación industrial y políticas públicas efectivas es la única vía para reducir el impacto de estas sustancias a escala global.
Ciencia y acción para frenar los “químicos permanentes”
Los hallazgos sobre los cambios genéticos vinculados a la exposición a PFAS marcan un antes y un después en la comprensión de su peligro. Al identificar cómo interfieren con la actividad de genes clave, la ciencia ofrece nuevas herramientas para la prevención, la detección y el tratamiento de enfermedades graves.
Es urgente que la sociedad, la industria y los gobiernos actúen con base en esta evidencia. Reducir la presencia de PFAS en nuestro entorno y desarrollar terapias que reviertan sus efectos no es solo un desafío científico, sino una obligación ética para proteger la salud pública y el futuro del planeta.
Alrededor del mundo, aunque con sus matices, la desigualdad de género sigue siendo una realidad alarmante. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, la brecha de género global alcanza el 68,5% y, al ritmo actual, se necesitarían 134 años para lograr la paridad. Además, las mujeres, sin importar su origen, continúan siendo blanco de violencias físicas, sexuales, laborales y digitales, así como de discriminación en la vida pública.
Frente a este panorama, el arte se levanta como una poderosa herramienta para cuestionar y transformar realidades y es por ello que las artistas Minna Pitarinen y Peppi Stünkel decidieron sumar su voz a la lucha por los derechos de las mujeres a través de la exposición Nací niña (I Was Born A Girl), una muestra que une pintura y poesía para rendir homenaje a mujeres que han derribado barreras y abierto caminos para ellas en todo el mundo.
La exposición se presenta actualmente en el Museo Metropolitano de Monterrey y estará abierta al público hasta finales de agosto con entrada libre. Conformada por nueve pinturas de gran formato, cada pieza está acompañada de un poema que honra a mujeres inspiradoras como Malala Yousafzai y Rigoberta Menchú, y busca despertar reflexión y acción social entorno a los derechos de las mujeres.
Ayer inauguramos la exposición de arte ”Nací niña” @iwasbornagir1 de la artista 🇫🇮 Minna Pietarinen en el @MuseoMonterrey.
El arte de Pietarinen impulsa el diálogo global sobre la igualdad de género y los derechos humanos. pic.twitter.com/M6rTqskATb
La chispa que dio origen a esta exposición surgió hace tres años, cuando Minna Pitarinen, artista finlandesa, realizó una pintura de Malala Yousafzai para una exposición en la que trabajó con Peppi Stünkel. Entonces, recordó Stünkel, leyeron el libro de Malala:
“En ese proceso leímos su libro corto, pero hermoso. En ese instante supimos que había que hacer algo con nuestras hermanas del mundo… ¡Se necesitaba hacer algo!”.
Luego de esto, Pitarinen asumió la tarea de dar forma visual y literaria a esta visión, creando las pinturas y los poemas que conforman la exposición. Sus obras están inspiradas en los derechos femeninos y en las historias de mujeres que han roto techos de cristal y desafiado contextos de desigualdad. Cada pintura es un homenaje a la fuerza y la dignidad femenina.
Stünkel, por su parte, dio vida a la idea curatorial y conceptual de la muestra, asegurando que cada elemento conectara con el público. Su objetivo fue diseñar una experiencia artística que no solo mostrara belleza, sino que también provocara conversación y conciencia social.
Con la exposición Nací niña, ambas artistas buscan ofrecer un espacio donde el arte se convierte en apoyo emocional para quienes han sufrido violencia o discriminación, recordándoles que sus voces importan y que merecen ser escuchadas.
Una visión que da voz a las mujeres del mundo
La exposición Nací niña no se limita a mostrar obras, sino que propone un diálogo global sobre la dignidad y los derechos de las mujeres. Pitarinen y Stünkel afirman que el arte y la poesía tienen la capacidad de sanar heridas emocionales y de ofrecer contención a quienes han visto vulnerados sus derechos.
Esta muestra busca ser un altavoz para las mujeres de diferentes culturas, recordando que la desigualdad de género persiste en todos los países. Además, al honrar a figuras emblemáticas, inspira a nuevas generaciones a seguir rompiendo barreras y a transformar su entorno.
Iniciativas como esta invitan a reflexionar sobre los temas que suelen incomodar pero que son urgentes: la violencia de género, la discriminación laboral, el matrimonio infantil y otras formas de opresión. Al poner estas realidades en el ojo público, la exposición llama a la acción colectiva en pro de un mundo con mayor justicia social.
El arte, en este contexto, deja de ser solo contemplación para convertirse en un llamado a cuestionar estructuras injustas y a imaginar un mundo donde ser mujer no sea motivo de riesgo ni desigualdad.
— Imagen Televisión Monterrey (@ImagenTVMTY) July 23, 2025
Un proyecto que recorre el mundo
La exposición Nací niña ha emprendido una gira internacional que ya la ha llevado a países como México, Colombia, Chile, Argentina, Sudáfrica, Mozambique, Zambia y Namibia, e incluso ha llegado a foros globales como la ONU en Ginebra durante el Consejo de Derechos Humanos. Para 2025, se tiene previsto que visite Uruguay, Perú y China.
Cada parada de esta muestra no solo expone arte, sino que genera redes de apoyo, conversación y compromiso social. Al reunir a visitantes de diversos orígenes, el proyecto impulsa un intercambio cultural que fortalece la lucha global por la igualdad.
Stünkel y Pitarinen demuestran que las artistas también pueden ser activistas, utilizando su talento para sensibilizar sobre la violencia y la discriminación que viven millones de mujeres. Así, el arte se convierte en un vehículo de cambio y de promoción de valores de respeto y equidad.
La itinerancia de esta muestra es un recordatorio de que la lucha por los derechos de las mujeres es universal y que toda sociedad puede —y debe— sumarse a este esfuerzo para construir un futuro más justo.
Arte y responsabilidad social para un mundo más justo
La exposición Nací niña es un ejemplo contundente de cómo el arte puede trascender la estética y convertirse en una herramienta de transformación social. Pitarinen y Stünkel nos muestran que cada pincelada y cada verso pueden inspirar a reflexionar, alzar la voz y actuar contra la desigualdad de género. Este proyecto conecta a personas de distintas culturas, recordando que la lucha por los derechos de las mujeres es universal y no debe conocer fronteras
Asistir a esta muestra es más que admirar obras: es un acto de compromiso con la equidad. Es reconocer la dignidad de las mujeres, apoyar su voz y contribuir a visibilizar historias que el mundo necesita escuchar. Proyectos como este reafirman que el arte puede ser motor de cambio social y que cada espectador puede sumarse a esta misión. Consulta la página oficial para conocer las próximas sedes de la exposición y ser parte activa de este movimiento que combina creatividad y responsabilidad humana.
Gustavo Pérez Berlanga, referente hispanoamericano en sostenibilidad y director de Responsabilidad Social en Grupo Restaurantero Gigante (GRG) y presidente de la Alianza por la Responsabilidad Social Empresarial (ALIARSE), participó en el Foro VALOS realizado en Mendoza, Argentina, con motivo del 20.º aniversario de esta iniciativa empresarial que impulsa el desarrollo sostenible y la articulación entre sector privado, academia, sociedad civil y autoridades locales.
Durante el encuentro, Pérez Berlanga compartió la experiencia de GRG en la construcción de cadenas de valor responsables, compras con criterios ASG, economía circular y medición de impacto social, así como las lecciones aprendidas en alianzas con productores y organizaciones comunitarias en México. Su intervención formó parte de la agenda central del Foro, que incluyó conferencia magistral, panel de especialistas y encuentros con líderes empresariales y medios de comunicación.
“VALOS ha sido un actor clave para demostrar que la competitividad y la sostenibilidad se potencian cuando hay diálogo y metas comunes. Celebrar 20 años significa constatar que los avances se logran con constancia, métricas claras y colaboración multiactor,” señaló Gustavo Pérez Berlanga. “Desde GRG hemos comprobado que apoyar a los proveedores, medir lo que importa y alinear incentivos genera valor económico, social y ambiental al mismo tiempo.”
La visita a Mendoza permitió fortalecer vínculos con empresas y organizaciones locales comprometidas con producción responsable, innovación ambiental y desarrollo territorial. Asimismo, se identificaron oportunidades de cooperación técnica en temas como gestión de residuos, eficiencia energética, abastecimiento ético y formación de proveedores, con miras a proyectos piloto binacionales.
Mensajes clave de la participación
20 años de VALOS: celebración de dos décadas de colaboración empresarial por el desarrollo sostenible de Mendoza.
Experiencia GRG: casos de éxito en compras responsables, evaluación de proveedores con criterios ASG y programas de impacto en comunidades productoras.
Alianzas y escalabilidad: identificación de iniciativas para transferir metodologías y herramientas de medición entre organizaciones de México y Argentina.
Transparencia e impacto: énfasis en indicadores verificables, trazabilidad en cadenas de suministro y rendición de cuentas.
Sobre Gustavo Pérez Berlanga
Directivo y académico con más de dos décadas de liderazgo en sostenibilidad corporativa, ética empresarial y gestión de cadenas de suministro responsables. Ha sido conferencista en foros internacionales y colaborador en iniciativas de formación y acompañamiento a emprendedores sociales.
Sobre Grupo Restaurantero Gigante (GRG)
Grupo mexicano del sector restaurantero que promueve una gestión integral de sostenibilidad, con enfoque en abastecimiento responsable, eficiencia ambiental, desarrollo de proveedores y compromiso con las comunidades donde opera.
Sobre VALOS
VALOS es una organización mendocina que articula empresas, academia, sociedad civil y gobierno para impulsar el desarrollo sostenible y la competitividad regional mediante prácticas empresariales responsables, innovación y cooperación.
En el entorno laboral, la frase “ponte la camiseta” refleja más que un llamado motivacional: simboliza el sentido de pertenencia en la empresa. Este sentimiento no solo genera compromiso, sino que fortalece la conexión emocional del trabajador con la organización. Cuando desaparece, los empleados experimentan desconexión, desmotivación y, en muchos casos, el deseo de abandonar su puesto, afectando directamente el desempeño y la cohesión interna.
Según El Economista, el sentido de pertenencia se basa en sentirse valorado, aceptado y parte de algo más grande que uno mismo. Por su parte, investigaciones de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y de la Revista de Psicología destacan que este vínculo emocional no solo incrementa la productividad, sino que también influye en la salud mental, el bienestar y la satisfacción general de los empleados. Ignorar este aspecto puede traducirse en ausentismo, rotación y conflictos internos que cuestan tiempo y recursos a las empresas.
El valor del sentido de pertenencia en la empresa
El sentido de pertenencia en la empresa va más allá de sentirse identificado; es un compromiso profundo donde el empleado se siente parte de los objetivos organizacionales. Según Betterfly, este vínculo motiva a contribuir activamente y a alinear aspiraciones personales con metas corporativas. Cuando los empleados se sienten incluidos y respetados, su creatividad y desempeño mejoran, generando un impacto positivo en la productividad y el clima laboral.
Hogan Assessments señala que la pertenencia está ligada a la identidad, la confianza y la participación, así como al apoyo social y liderazgo de calidad. Un trabajador que se siente valorado y seguro puede expresar opiniones, recibir retroalimentación y ser tomado en cuenta en decisiones clave, lo que refuerza su compromiso y satisfacción profesional.
Sin embargo, la falta de reconocimiento, ambientes hostiles o pocas oportunidades de desarrollo son detonantes de desconexión. La pérdida del sentido de pertenencia disminuye la motivación y el desempeño, y puede conducir al deseo de renunciar, afectando tanto a la empresa como al bienestar del empleado.
En términos de compromiso, se identifican tres tipos: afectivo, cuando hay vínculo emocional; normativo, por sentido de obligación; y de continuación, ligado a la falta de alternativas. Todos dependen de que se mantenga un entorno donde los empleados se sientan reconocidos y parte de la organización.
Impacto en la salud y el bienestar
La pérdida del sentido de pertenencia no solo repercute en la productividad, sino también en la salud física y mental. Investigaciones de la Universidad Hebrea de Israel señalan que el aislamiento social y la soledad vinculados a la desconexión laboral pueden derivar en problemas graves como obesidad, tabaquismo, autolesiones o incluso intentos de suicidio.
Además, el estrés generado por ambientes laborales injustos o poco estimulantes afecta la motivación y la concentración. El Colegio Nacional de Recursos Humanos explica que la percepción de inequidad en ascensos, distribución de actividades y trato personal deteriora el vínculo emocional, propiciando la renuncia silenciosa o la disminución de la productividad.
La Revista de Psicología destaca que la pertenencia es un indicador clave de satisfacción y engagement con el trabajo. Cuando el empleado se siente apreciado y sus objetivos alineados con los de la empresa, el entorno laboral se vuelve saludable y motivador, reduciendo riesgos asociados a la salud y mejorando la calidad de vida.
Por ello, descuidar este aspecto implica costos invisibles pero reales: conflictos internos, ausentismo, rotación de personal y pérdida de talento, lo que afecta tanto al desempeño como a la reputación de la organización.
De la desconexión a la renuncia
El desinterés, la falta de oportunidades y la percepción de injusticia pueden transformar incluso a los empleados más comprometidos en trabajadores desconectados. Según Hogan Assessments, la sensación de no pertenecer se manifiesta en estrés, aislamiento y baja motivación, lo que a su vez disminuye la productividad y la calidad del trabajo.
Ezquivel Moreno, del Conarh, señala que cuando los empleados sienten que su esfuerzo no es reconocido, su desempeño cae y aumenta la probabilidad de rotación. La desconexión laboral no solo afecta los resultados inmediatos, sino que también genera un efecto dominó en la moral del equipo y la cultura corporativa.
La renuncia silenciosa es otra consecuencia de la falta de pertenencia. Los empleados pueden continuar cumpliendo con sus funciones, pero su compromiso y entusiasmo disminuyen, afectando proyectos y relaciones laborales. La empresa pierde talento sin percibir de inmediato el costo de esta desconexión.
Recuperar a estos empleados requiere atención directa: seguimiento, retroalimentación, capacitación y diálogo abierto. Aunque desafiante, reconectar con quienes se han distanciado puede revertir el impacto negativo y restaurar un ambiente saludable y motivador.
Estrategias para mantener la conexión
Prevenir la pérdida del sentido de pertenencia implica acciones concretas por parte de líderes y empresas. Encuestas de clima organizacional, comunicación abierta y programas de desarrollo profesional son fundamentales para mantener la motivación y el compromiso de los empleados.
Hogan Assessments recomienda promover la participación, la solidaridad y el respeto, creando un entorno donde cada persona se sienta segura, valorada y capaz de expresarse. La autonomía de rol y el liderazgo de calidad refuerzan el vínculo emocional, incrementando la satisfacción y el engagement.
Además, reconocer logros, ofrecer oportunidades de crecimiento y brindar retroalimentación constante son prácticas que fortalecen la identidad y el orgullo de pertenencia. Cuando los empleados se sienten parte de algo significativo, aumentan su creatividad y rendimiento, y disminuyen riesgos de rotación o ausentismo.
La clave es mantener un compromiso constante con la cultura organizacional, asegurando que cada miembro perciba que su aporte es esencial. Ignorar estas señales puede generar costos altos, tanto en desempeño como en clima laboral, afectando la sostenibilidad de la empresa.
Invertir en pertenencia para evitar costos ocultos
Cuidar el sentido de pertenencia en la empresa no es solo una estrategia de retención; es una inversión en bienestar, productividad y cultura organizacional. Ignorar este vínculo emocional genera desconexión, disminución de desempeño y riesgos para la salud de los empleados, afectando directamente los resultados y la reputación de la organización.
La implementación de estrategias que fomenten inclusión, reconocimiento y desarrollo profesional permite mantener la motivación, la creatividad y el compromiso activo de los colaboradores. Al final, fortalecer la pertenencia no solo mejora la experiencia de los empleados, sino que asegura la sostenibilidad y el éxito de la empresa a largo plazo.
La inclusión laboral es hoy un componente esencial para construir sociedades más equitativas y sostenibles. No se trata únicamente de contratar personas diversas, sino de generar espacios donde cada trabajador pueda desarrollarse plenamente, sin importar su origen, condición física, edad o identidad. Las empresas, organizaciones y gobiernos que impulsan estas iniciativas crean beneficios que trascienden lo económico y transforman vidas.
Analizar distintos ejemplos de inclusión laboral permite entender cómo estas prácticas fortalecen el tejido social, aumentan la productividad y promueven culturas corporativas basadas en el respeto. La clave no está solo en abrir oportunidades, sino en eliminar barreras, fomentar la capacitación y garantizar condiciones justas para que nadie quede fuera del mercado laboral.
12 ejemplos de inclusión laboral que están cambiando el mundo
1. Reclutamiento sin sesgos
Eliminar prejuicios en los procesos de selección permite que el talento se evalúe por sus competencias reales y no por factores como edad, género, condición social o apariencia física. Ajustar entrevistas y pruebas asegura que todos los candidatos tengan las mismas oportunidades, evitando que perfiles valiosos queden excluidos injustamente. Este enfoque no solo amplía la base de talento disponible, sino que también impulsa la diversidad y la innovación dentro de cualquier organización, ya que cada persona aporta perspectivas únicas que enriquecen los equipos de trabajo.
Adoptar prácticas libres de sesgos requiere formación constante para los reclutadores y herramientas de evaluación más objetivas. Además, fomenta una cultura laboral basada en la meritocracia, donde las decisiones se toman sobre resultados y potencial, no sobre estereotipos. Estas acciones contribuyen a un entorno más justo y competitivo, que refleja mejor la diversidad de la sociedad actual.
2. Capacitación para personas con discapacidad
La inclusión efectiva de personas con discapacidad empieza con programas de formación diseñados para desarrollar sus habilidades y eliminar barreras de acceso al empleo. Al adaptar contenidos y metodologías, se garantiza que todos los trabajadores tengan igualdad de condiciones para aprender y crecer profesionalmente. Este tipo de programas no solo amplían las oportunidades de quienes participan, sino que también enriquecen a las organizaciones al integrar diferentes formas de pensar y resolver problemas.
Además, estas iniciativas promueven la sensibilización de los equipos de trabajo, creando entornos más empáticos y colaborativos. La capacitación inclusiva demuestra que la discapacidad no es un límite para el talento, sino una oportunidad para valorar la diversidad humana. Esto impulsa cambios culturales profundos que benefician tanto a los colaboradores como a la sociedad en general.
3. Programas para jóvenes sin experiencia
Brindar oportunidades a quienes buscan su primer empleo permite romper el círculo de desigualdad que enfrentan muchos jóvenes. Al ofrecer programas de formación práctica y mentoría, se facilita el desarrollo de habilidades laborales y se mejora la empleabilidad a largo plazo. Estos programas contribuyen a reducir las tasas de desempleo juvenil y generan equipos frescos, motivados y abiertos a la innovación.
La clave está en proporcionar acompañamiento y planes de crecimiento para que los jóvenes puedan construir una trayectoria profesional sólida. Este tipo de iniciativas no solo favorecen a quienes participan, sino que fortalecen la economía al crear una nueva generación de trabajadores preparados para los desafíos del mercado laboral actual.
4. Igualdad salarial y de ascensos
Garantizar que todos los trabajadores reciban el mismo salario por el mismo trabajo es una de las prácticas más poderosas para lograr inclusión laboral real. Al establecer criterios claros para promociones, se asegura que el mérito y el desempeño sean la única base para crecer dentro de la organización. Esta transparencia reduce la discriminación y genera confianza entre los colaboradores, quienes perciben que sus esfuerzos son reconocidos de manera justa.
La igualdad salarial no solo mejora la motivación y la productividad, sino que también fortalece la reputación de la organización ante la sociedad. Estas políticas reflejan un compromiso auténtico con la equidad y envían un mensaje contundente: el talento no tiene género, edad ni condición social.
5. Integración de adultos mayores
Diseñar roles laborales y horarios flexibles para aprovechar la experiencia de las personas mayores permite que continúen aportando sus conocimientos al mercado de trabajo. Estos programas valoran su trayectoria y contrarrestan la discriminación por edad, ofreciendo entornos donde diferentes generaciones colaboran y aprenden juntas. La diversidad etaria favorece la transferencia de saberes y la creación de equipos más sólidos y equilibrados.
Además, la integración de adultos mayores combate estereotipos negativos y demuestra que la edad no es una barrera para la productividad. Al ofrecer condiciones justas y oportunidades reales, se enriquece la cultura organizacional y se fortalece el compromiso mutuo entre los trabajadores y la institución.
6. Reconocimiento a la diversidad cultural
Valorar y aprovechar las diferencias culturales dentro de un equipo de trabajo permite que las organizaciones se enriquezcan con múltiples perspectivas. Adaptar la comunicación interna, respetar tradiciones y crear espacios donde cada voz sea escuchada favorece la colaboración y la creatividad. Este tipo de prácticas ayudan a reducir barreras culturales y a generar un sentido de pertenencia más fuerte entre los trabajadores.
Al reconocer la diversidad cultural, se fomenta la innovación y la capacidad de atender mercados cada vez más globalizados. La inclusión no se limita a aceptar la diferencia, sino a integrarla de forma activa, impulsando equipos más abiertos y preparados para resolver problemas desde ángulos distintos.
7. Ambientes laborales seguros para la diversidad sexual
Crear políticas claras contra la discriminación y garantizar entornos respetuosos para la comunidad LGBT+ es fundamental para la inclusión. La protección debe ir acompañada de protocolos y sensibilización interna que permitan a todas las personas expresarse sin temor. Esto no solo mejora el clima laboral, sino que aumenta la productividad, ya que los empleados trabajan con mayor confianza y compromiso.
Un ambiente seguro impulsa el talento y reduce la rotación de personal, fortaleciendo la estabilidad de las organizaciones. Reconocer y respetar la diversidad sexual genera equipos más cohesionados y con un alto sentido de pertenencia, reflejando auténticos valores de equidad y respeto.
8. Flexibilidad para personas cuidadoras
Ofrecer horarios flexibles, esquemas híbridos o permisos especiales para quienes tienen responsabilidades familiares permite que más personas permanezcan en el mercado laboral. Esta medida evita que el cuidado de niños, adultos mayores o familiares enfermos sea un obstáculo para el desarrollo profesional. Al promover la flexibilidad, se construyen equipos más equilibrados y comprometidos con sus organizaciones.
Este tipo de políticas contribuye a reducir desigualdades de género, ya que tradicionalmente las labores de cuidado han recaído en las mujeres. Implementar esquemas inclusivos muestra que es posible armonizar la vida personal con la laboral, beneficiando a los empleados y mejorando la productividad general.
9. Formación continua para todo el personal
Brindar acceso a programas de capacitación constante asegura que todos los trabajadores puedan actualizar sus habilidades sin importar su posición, edad o experiencia. Este enfoque elimina brechas internas y fomenta la igualdad de oportunidades para crecer profesionalmente. La formación continua convierte a los equipos en entornos más adaptables y preparados para enfrentar cambios tecnológicos o de mercado.
Invertir en capacitación inclusiva demuestra que el talento puede desarrollarse en cualquier etapa de la vida laboral. Además, fortalece el compromiso de los empleados con la organización, al percibir que su desarrollo profesional es valorado y respaldado por políticas claras.
10. Accesibilidad física y digital
Diseñar oficinas, procesos y herramientas tecnológicas accesibles permite que personas con diferentes condiciones físicas puedan desempeñarse sin limitaciones. Rampas, señalización adecuada y plataformas digitales adaptadas son medidas esenciales para la inclusión. Estas acciones eliminan barreras estructurales y reflejan el compromiso real de las organizaciones con la igualdad de condiciones.
La accesibilidad beneficia no solo a quienes tienen discapacidad, sino también a todo el personal, al facilitar el uso de los espacios y recursos disponibles. Garantizar entornos laborales inclusivos mejora la productividad y envía un mensaje positivo a la sociedad sobre la importancia del respeto y la equidad.
¿Por qué estos ejemplos de inclusión laboral están transformando sociedades?
Estos ejemplos de inclusión laboral evidencian que abrir espacios equitativos no es solo una medida ética, sino una estrategia con beneficios tangibles. La diversidad de perfiles aporta nuevas perspectivas, enriquece la toma de decisiones y fomenta la innovación. Además, reduce desigualdades históricas al integrar a personas que antes quedaban fuera del mercado laboral.
El impacto va más allá de las empresas: las comunidades se fortalecen cuando sus miembros tienen acceso a oportunidades reales de desarrollo. Las economías crecen de forma más estable, disminuye la exclusión social y se construyen entornos donde la colaboración prevalece sobre la discriminación. Invertir en inclusión laboral es apostar por un futuro más justo y sostenible.
¿Cómo implementar la inclusión laboral de manera efectiva?
Para lograr resultados reales, la inclusión debe ser un compromiso estratégico y no solo una iniciativa aislada. Es fundamental crear políticas claras que garanticen igualdad de condiciones, capacitar a líderes y empleados en temas de diversidad y establecer indicadores para medir avances. La inclusión laboral requiere visión a largo plazo y voluntad de transformación cultural.
Además, las organizaciones deben realizar auditorías internas para identificar brechas y diseñar planes de acción adaptados a sus necesidades. Las alianzas con instituciones educativas y organizaciones sociales facilitan la atracción de talento diverso. Estos ejemplos de inclusión laboral muestran que, con recursos adecuados y seguimiento constante, cualquier empresa u organización puede integrar equipos equitativos y altamente productivos.
Un futuro laboral abierto a todos
Los ejemplos de inclusión laboral demuestran que la diversidad y la equidad generan beneficios que trascienden las paredes de cualquier organización. Al brindar oportunidades a todos los grupos sociales, no solo se aprovecha mejor el talento humano, también se promueve la estabilidad y la cohesión social. La inclusión no es una tendencia pasajera, es un cambio profundo que ya está redefiniendo el mundo laboral.
La verdadera transformación ocurre cuando la inclusión deja de ser un discurso para convertirse en práctica cotidiana respaldada por liderazgo, políticas firmes y compromiso colectivo. Al implementar acciones que eliminen barreras y valoren la diferencia, se construye un mercado laboral más justo, innovador y humano, capaz de impulsar el desarrollo sostenible y el bienestar común.
A partir del 15 de agosto, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) aplicará una tasa del 33.5% a productos provenientes de países sin tratado de libre comercio con México, como China. Esto afectará directamente a plataformas como Temu y Shein, que se han popularizado por sus precios extremadamente bajos. La medida podría cambiar los hábitos de consumo de los mexicanos, ofreciendo una oportunidad para fortalecer el comercio local.
El impacto de estos impuestos a Temu y Shein va más allá de los costos. Las pequeñas y medianas empresas (pymes) podrían posicionarse como alternativas viables si logran mantener calidad, servicio y tiempos de entrega eficientes. Además, la conciencia social y la preferencia por productos locales se convierten en un argumento poderoso frente a los consumidores que buscan apoyar la economía nacional.
Oportunidades para las pymes
Según El Economista, la imposición de impuestos a Temu y Shein abre la puerta para que las pymes mexicanas resalten en el comercio electrónico. La clave es enfatizar la calidad, la cercanía con el cliente y los beneficios del consumo local. Las empresas que comuniquen sus ventajas de manera clara y honesta pueden capturar a un público que busca alternativas confiables y responsables.
Los consumidores mexicanos valoran que sus compras tengan un impacto positivo en la comunidad, lo que convierte a la comunicación sobre consumo local en un factor determinante para fidelizar clientes. Además, según Montserrat Villafañe, CEO de DDB, las marcas locales pueden diferenciarse ofreciendo productos duraderos y de calidad.
“Hay un tema sobre la calidad y la durabilidad de los productos procedentes de China. Si las marcas mexicanas logran reducir un poco sus costos sin afectar la calidad, pueden ser un buen comparativo”.
El contacto directo con el consumidor también es crucial. Mientras las plataformas extranjeras se perciben frías y saturadas de publicidad, las pymes tienen la ventaja de generar experiencias más cercanas y personalizadas. La confianza y la atención al cliente se traducen en lealtad y repetición de compras.
Mario Nava, especialista en mercadotecnia, recomienda a las pymes priorizar la transparencia y una comunicación constante. Resaltar valores como cercanía, calidad y responsabilidad social contribuye a reforzar la identidad de marca frente a los consumidores mexicanos.
Uno de los problemas recurrentes en Temu y Shein son los tiempos de entrega prolongados y la falta de certeza en la logística. Muchos pedidos tardan meses en llegar o se quedan retenidos en aduanas, afectando la experiencia de compra. Este punto representa una oportunidad para que las pymes locales mejoren la percepción de servicio.
Al ofrecer envíos rápidos y seguros, así como métodos de pago confiables, las empresas mexicanas pueden ganar la confianza del consumidor. Villafañe destaca que la claridad en los procesos de pago y la seguridad de los datos se convierten en un valor diferencial frente a las plataformas extranjeras.
Además, las pymes pueden aliarse con paqueterías locales para garantizar entregas oportunas. La eficiencia logística no solo mejora la satisfacción del cliente, sino que también fortalece la reputación de la marca y la percepción de profesionalismo.
Finalmente, al priorizar la calidad del servicio, las pymes pueden competir efectivamente con los precios bajos de Temu y Shein. La atención personalizada y la experiencia de compra fluida se convierten en ventajas estratégicas frente a los consumidores exigentes.
Menos saturación, más valor
Las plataformas extranjeras suelen ofrecer una sobrecarga de ofertas y notificaciones, lo que puede resultar abrumador para los compradores. Los consumidores mexicanos valoran la claridad, la simplicidad y la personalización, áreas donde las pymes pueden sobresalir.
Mario Nava explica que eliminar la “frialdad” de la experiencia digital y enfocarse en la comunicación directa con los clientes genera un vínculo más fuerte. La saturación de información y publicidad invasiva es un punto débil que las empresas locales pueden convertir en ventaja competitiva.
La estrategia de mostrar solo los productos relevantes y enfatizar el valor del consumo local permite que las pymes conecten emocionalmente con los consumidores. Esto aumenta la fidelidad y la percepción de responsabilidad social en cada compra.
En este contexto, impuestos a Temu y Shein no solo afectan los precios, sino que potencian la capacidad de las marcas mexicanas para destacar mediante una experiencia de compra más humana, directa y confiable.
Cercanía y personalización
Otro aspecto crítico es la falta de personalización en Temu y Shein. Los algoritmos tardan en adaptarse a los gustos de los consumidores, generando una experiencia distante y poco vinculante. Las pymes pueden aprovechar esta debilidad para segmentar audiencias y ofrecer atención personalizada.
Montserrat Villafañe señala que comprender el comportamiento de compra y las preferencias del cliente permite crear estrategias adaptadas, fortaleciendo la relación con el consumidor. La cercanía y la interacción directa son diferenciadores frente a las plataformas globales.
Además, la personalización contribuye a que los consumidores se sientan valorados y parte de la identidad de la marca. Este vínculo emocional favorece la lealtad, incentiva la recompra y fortalece la percepción de responsabilidad social de la empresa.
Finalmente, las pymes que invierten en segmentación, comunicación efectiva y experiencia de compra personalizada pueden convertir los impuestos a Temu y Shein en una oportunidad tangible para crecer y consolidar su presencia en el mercado nacional.
Un impulso al consumo local
El aumento de los impuestos a Temu y Shein representa un cambio significativo en el comercio electrónico en México. Si bien encarece los productos importados, también abre un espacio para que las pymes locales fortalezcan su posicionamiento mediante calidad, cercanía y responsabilidad social. El consumidor mexicano tiene ahora incentivos adicionales para preferir lo nacional y valorar la experiencia de compra segura y transparente.
Las empresas mexicanas que comprendan este momento y actúen estratégicamente pueden consolidar ventajas competitivas duraderas. La combinación de servicio confiable, comunicación clara y personalización no solo contrarresta los retos de los precios, sino que también fomenta un consumo más consciente y cercano, fortaleciendo el ecosistema de negocios locales.
El abandono escolar es un fenómeno que va más allá de las aulas y que impacta directamente a la sociedad. No solo limita el desarrollo personal de quienes dejan sus estudios, también genera efectos profundos en la economía, la convivencia social y la calidad de vida de las comunidades. Comprender sus causas y consecuencias es fundamental para implementar políticas públicas efectivas y proyectos de responsabilidad social empresarial.
De acuerdo con organismos internacionales como la UNESCO, cada año millones de jóvenes en América Latina interrumpen su educación por razones económicas, familiares o sociales. Esta situación contribuye a perpetuar ciclos de pobreza y desigualdad. Analizar las consecuencias sociales del abandono escolar nos ayuda a dimensionar el problema y a tomar acciones conjuntas para combatirlo desde todos los sectores: gobierno, empresas, sociedad civil y familias.
10 consecuencias sociales del abandono escolar
1. Aumento de la desigualdad social
Cuando los jóvenes abandonan la escuela, pierden acceso a herramientas que les permitirían competir en igualdad de condiciones dentro del mercado laboral. Esto genera que las oportunidades de desarrollo se concentren en quienes sí concluyen sus estudios, creando brechas cada vez más profundas. La desigualdad social se refleja no solo en ingresos, sino también en acceso a vivienda, salud y seguridad. Las comunidades con altos índices de deserción escolar suelen quedar rezagadas en comparación con aquellas donde la educación es prioritaria.
Este fenómeno tiene un efecto multiplicador: al haber menos personas capacitadas, las regiones pierden atractivo para inversiones y proyectos de desarrollo económico. La falta de movilidad social refuerza estigmas y barreras, provocando que las familias de bajos recursos permanezcan atrapadas en un círculo de exclusión. Combatir esta tendencia implica no solo fomentar la permanencia escolar, sino también generar oportunidades reales de integración social y económica.
2. Mayor desempleo juvenil
El abandono escolar limita significativamente las posibilidades de acceder a empleos formales y bien remunerados. La mayoría de las empresas exigen estudios mínimos como requisito para contratar, lo que excluye a quienes no concluyen la educación básica o media. Este escenario empuja a los jóvenes hacia trabajos temporales o informales, donde la inestabilidad es la norma. La falta de ingresos sostenibles compromete su autonomía y calidad de vida.
Además, el desempleo juvenil contribuye a la falta de productividad general de un país, disminuyendo su competitividad y aumentando la dependencia de programas sociales. La carencia de experiencia y capacitación provoca que los jóvenes se enfrenten a un mercado laboral cada vez más exigente, donde la tecnología y la especialización marcan la pauta. Invertir en programas de retención escolar es clave para revertir estas tendencias y generar empleos dignos.
3. Incremento de la violencia y la delincuencia
Diversos estudios muestran una relación directa entre la deserción escolar y la participación de jóvenes en actividades delictivas. Al carecer de oportunidades educativas y laborales, muchos ven en la delincuencia una alternativa rápida para obtener ingresos. Este fenómeno afecta especialmente a comunidades vulnerables, donde el crimen organizado recluta con mayor facilidad a adolescentes sin opciones de futuro.
La falta de educación también debilita los valores comunitarios y la cohesión social, fomentando entornos inseguros y conflictivos. A largo plazo, la presencia de violencia deteriora la convivencia ciudadana y aumenta los costos públicos en seguridad y justicia. Prevenir el abandono escolar se convierte, por tanto, en una estrategia de seguridad social y de construcción de paz, reduciendo riesgos y ofreciendo a los jóvenes caminos legítimos de desarrollo.
4. Pérdida de capital humano
Cada estudiante que deja la escuela representa una pérdida de talento potencial que podría contribuir al progreso económico y social. La educación no solo forma profesionales, sino también ciudadanos informados y capaces de innovar. Al no concluir sus estudios, las personas limitan sus capacidades y la sociedad pierde recursos humanos esenciales para enfrentar desafíos globales como la digitalización o el cambio climático.
La inversión pública realizada en cada alumno —infraestructura, maestros, programas educativos— se desperdicia cuando este abandona la escuela. Además, la escasez de capital humano calificado frena el desarrollo de sectores estratégicos, desde la ciencia hasta la industria. Impulsar políticas que garanticen la permanencia escolar significa asegurar que la inversión educativa se traduzca en beneficios reales para toda la comunidad.
5. Reproducción de ciclos de pobreza
El abandono escolar perpetúa un patrón en el que las familias con bajos niveles educativos transmiten esa condición a las siguientes generaciones. Los hijos de padres sin estudios tienen más probabilidades de desertar, creando un ciclo difícil de romper. Esta dinámica refuerza la marginación y mantiene comunidades enteras en situaciones de vulnerabilidad estructural.
La pobreza educativa no solo afecta el presente, sino también el futuro de quienes la padecen, reduciendo su capacidad para acceder a mejores empleos y servicios básicos. Los programas sociales aislados no son suficientes si no van acompañados de estrategias educativas sólidas que aseguren que los niños y jóvenes permanezcan en la escuela. Romper este ciclo requiere políticas integrales y un compromiso conjunto entre familias, instituciones y sector privado.
6. Débil participación ciudadana
El abandono escolar influye directamente en la capacidad de las personas para comprender sus derechos y deberes como ciudadanos. Quienes no concluyen su educación suelen tener menos acceso a información confiable, lo que limita su participación en procesos democráticos como elecciones o consultas públicas. Esta desconexión con la vida cívica debilita la representación social y perpetúa gobiernos poco responsables ante su población.
La falta de educación también reduce la confianza para involucrarse en asociaciones vecinales, voluntariados o iniciativas sociales. Sin una ciudadanía activa, las comunidades carecen de líderes locales y mecanismos de exigencia hacia las autoridades. Promover la permanencia escolar es una estrategia clave para fortalecer la democracia y generar sociedades más informadas y participativas.
7. Impacto negativo en la salud
Diversas investigaciones muestran que la educación está estrechamente vinculada con mejores hábitos de salud y mayor acceso a servicios médicos. Quienes abandonan la escuela suelen desconocer información básica sobre nutrición, prevención de enfermedades y cuidado personal. Esto se traduce en un aumento de problemas crónicos como diabetes, hipertensión o desnutrición.
La deserción escolar también se asocia con mayores índices de embarazo adolescente y consumo de sustancias nocivas, afectando tanto a los individuos como a su entorno social. Al garantizar la permanencia escolar, se fomenta una cultura de autocuidado y bienestar colectivo. Las políticas educativas no solo forman estudiantes, también previenen enfermedades y salvan vidas.
8. Menor competitividad económica del país
Cuando gran parte de la población carece de educación suficiente, la economía pierde dinamismo y capacidad de innovar. Las empresas encuentran difícil contratar personal calificado, lo que frena el crecimiento de sectores estratégicos como la tecnología, la industria o los servicios especializados. A su vez, esta falta de talento reduce la productividad nacional.
La escasez de capital humano preparado limita la atracción de inversiones extranjeras y la capacidad para competir en mercados globales. Los países con bajos índices educativos dependen más de industrias de bajo valor agregado, perpetuando economías frágiles. Invertir en educación es apostar por el desarrollo sostenido y por una sociedad más competitiva en el largo plazo.
9. Desintegración familiar y comunitaria
El abandono escolar puede generar tensiones dentro del núcleo familiar, especialmente cuando los jóvenes se ven obligados a trabajar para contribuir económicamente. Esta presión altera la dinámica familiar y, en muchos casos, provoca migraciones internas o externas en busca de oportunidades. Estas rupturas debilitan los lazos comunitarios y afectan la estabilidad emocional de los miembros del hogar.
Además, la falta de educación limita la posibilidad de resolver conflictos de manera pacífica y dialogada. Comunidades donde el abandono escolar es alto suelen experimentar menor cohesión social y menor sentido de pertenencia. Mantener a los jóvenes en la escuela contribuye a fortalecer tanto a las familias como a las comunidades, generando entornos más sólidos y resilientes.
10. Déficit de líderes sociales y profesionales
La educación es la base sobre la que se forman líderes, emprendedores y profesionales capaces de transformar la realidad. Cuando los jóvenes desertan, la sociedad pierde futuros médicos, maestros, ingenieros y defensores de causas sociales. Esto limita la capacidad colectiva para enfrentar desafíos complejos y encontrar soluciones innovadoras.
La ausencia de líderes preparados impacta en todos los ámbitos: desde la política y la ciencia hasta el desarrollo comunitario. Sin personas formadas académicamente, se debilitan las instituciones y disminuye el potencial de progreso del país. Fomentar la permanencia escolar es, por tanto, una inversión directa en la generación de líderes capaces de impulsar cambios positivos y sostenibles.
¿Por qué analizar las consecuencias sociales del abandono escolar?
Entender las consecuencias sociales del abandono escolar es clave para diseñar políticas públicas efectivas. No se trata solo de cifras: detrás de cada estudiante que deja las aulas hay una historia de desigualdad, falta de oportunidades o carencias económicas.
Además, este fenómeno afecta a todos los sectores, no únicamente a quienes lo viven directamente. Las empresas, por ejemplo, enfrentan dificultades para contratar personal calificado, mientras que los gobiernos ven reducida la base fiscal y deben destinar más recursos a atender problemáticas derivadas.
Soluciones desde la educación y la responsabilidad social
La prevención del abandono escolar requiere acciones coordinadas entre instituciones educativas, familias, empresas y organizaciones sociales. Los programas de becas, la educación flexible y el acompañamiento socioemocional son estrategias probadas.
La iniciativa privada puede aportar mediante voluntariados, tutorías, capacitación técnica y apoyo económico a estudiantes en riesgo. Al invertir en educación, las compañías fortalecen su entorno y generan valor social compartido, contribuyendo a reducir las consecuencias sociales del abandono escolar.
Un reto colectivo
Combatir el abandono escolar es mucho más que un desafío del sistema educativo; es una tarea social, económica y cultural que requiere la participación de todos los sectores. Las comunidades con altos índices de deserción enfrentan pobreza, violencia y falta de oportunidades, afectando el bienestar colectivo. Reducir las consecuencias sociales del abandono escolar implica diseñar políticas públicas sólidas, pero también impulsar la responsabilidad social empresarial y la participación ciudadana.
Invertir en educación es invertir en capital humano, cohesión social y desarrollo sostenible. Cada estudiante que permanece en la escuela es una oportunidad para generar líderes, fortalecer la democracia y mejorar la competitividad del país. Atender las consecuencias sociales del abandono escolar significa garantizar un futuro más justo y equitativo, donde las nuevas generaciones cuenten con las herramientas necesarias para transformar su realidad y construir un mejor mañana.
Las tortugas marinas han habitado los océanos del planeta durante más de 110 millones de años y son claves para el equilibrio ecológico, pues ayudan a mantener sanos los ecosistemas marinos como los pastos submarinos y los arrecifes de coral. Sin ellas, la cadena alimenticia marina se vería alterada, lo que afectaría a múltiples especies.
Lamentablemente, en la actualidad, seis de las siete especies existentes de tortugas marinas en el mundo están en peligro de extinción por diversas causas, entre ellas la pesca incidental, el saqueo de nidos, la caza furtiva, el cambio climático, la pérdida de hábitat por el turismo desmedido y la contaminación del océano por plásticos.
Ante esta situación, empresas como Grupo Restaurantero Gigante (GRG) han decidido poner manos a la obra mediante una alianza con Fundación Yepez, con la cual la empresa llevó a cabo un voluntariado corporativo para ayudar a proteger a las tortugas marinas en México y preservar su hábitat.
¡GRG y Fundación Yepez unen esfuerzos para proteger a las tortugas marinas en México!
A lo largo de los años, Grupo Restaurantero Gigante ha demostrado que su compromiso va más allá del desarrollo económico. Desde sus acciones en comunidades vulnerables hasta iniciativas como Bosque Toks y Fondo Verde, el Grupo ha integrado la responsabilidad ambiental en su ADN. Su alianza con Fundación Yepez, que protege tortugas marinas en México, es un ejemplo vivo de esta visión sostenible:
“Fundación Yepez fue un trabajo que se inició con solo conocimiento empírico, pero con amor genuino por estos seres. Hoy la organización opera bajo la norma 162 de la Ley General de vida Silvestre que dice que las tortugas marinas están vedadas de por vida y hay un decreto que las protege. Nos apegamos al proyecto de conservación con monitoreos diarios de más de 35 km de costa, desde marzo hasta finales de noviembre, cuando, prácticamente, concluye la temporada de desove”.
Ricardo Yepes, director general de Fundación Yepez.
La colaboración entre GRG y la Fundación Yepez inició hace años con una campaña de recaudación de fondos mediante la venta de llaveros en forma de tortuga en restaurantes del Grupo, cuyos recursos fueron usados para adquirir cuatrimotos que permiten a la ONG patrullar las playas.
Sin embargo, el apoyo no terminó ahí, ya que la compañía ha continuado con su respaldo a esta organización mediante voluntariados corporativos en los que colaboradores tienen la oportunidad de viajar hasta las instalaciones de la Fundación en Nautla, Veracruz, para participar activamente en la limpieza de playas, el rescate de huevos y la vigilancia nocturna.
Un voluntariado que transforma: la jornada de GRG en Nautla, Veracruz
Durante la última semana de junio de 2025, colaboradores de distintas empresas de Grupo Restaurantero Gigante se unieron al voluntariado en Fundación Yepez. Durante siete días, realizaron labores de limpieza de playas, patrullaje nocturno, rescate de huevos y cuidado de tortugas recién nacidas.
Ricardo Yepes alertó sobre los peligros que enfrentan las tortugas marinas no sólo en su hábitat, sino al llegar a las playas:
“Uno de los riesgos más alarmantes es el turismo irresponsable. Personas que buscan una selfie interrumpen a las tortugas en el proceso de desove, lo que puede provocar que regresen al mar con los huevos aún dentro, poniendo en riesgo su vida. Además, el cambio climático, el turismo desmedido y la contaminación están reduciendo drásticamente las zonas de anidación”.
Asimismo, destacó la importancia e impacto que la colaboración entre las y los voluntarios de GRG y la Fundación representa para el medio ambiente y estas especies en peligro de extinción:
“Ningún proyecto de conservación funciona sin educación ambiental ni trabajo comunitario. GRG no solo ha brindado apoyo económico, sino también humano, y eso marca la diferencia para las especies que protegemos”.
La alianza entre GRG y Fundación Yepez representa un ejemplo claro de cómo las empresas pueden sumarse a causas medioambientales y marcar un impacto real. Gracias a acciones como estas más tortugas marinas en México logran regresar al mar y continuar su ciclo vital, manteniendo en equilibrio los ecosistemas marinos del país.
Voces desde la playa: los voluntarios narran su experiencia
El voluntariado fue también una experiencia transformadora para quienes participaron. Alba Gabriela, una de las colaboradoras de GRG, expresó:
“Me hace muy feliz poder cuidar a las tortugas. Es evidente la contaminación, y esta experiencia me ayudó a tomar conciencia del daño que estamos haciendo al planeta”.
Por su parte, Ana Perrillas, otra de las voluntarias de GRG, compartió su entusiasmo:
“Nos invitaron a conocer los 35 km de playa que cuida la fundación. En la noche vimos una tortuga gigante poner huevos, fue impresionante. Ya había oído hablar del proyecto, pero no sabía el impacto que tenía. Esta experiencia me motiva a seguir ayudando”.
Aunque cada voluntario vivió una experiencia diferente, los testimonios coinciden en que este tipo de actividades no solo generan impacto ambiental, sino que fortalecen el compromiso de cada uno de ellos con la sustentabilidad:
“Es una sensación increíble saber que haces algo por el planeta y que además te diviertes y aprendes”.
Nancy Escobar, voluntaria.
El valor de este tipo de voluntariado también reside en su efecto multiplicador, pues quienes participan regresan a sus comunidades con información, motivación y el deseo de involucrar a más personas en causas ambientales. En palabras de Emma Hoffman, una voluntaria de EE. UU. que decidió viajar para ayudar a impulsar la labor de la Fundación:
“Si el medio ambiente va mal, todo va mal. El medio ambiente es responsabilidad de todos, y cada acción cuenta”.
Una alianza por la vida marina
La colaboración entre Grupo Restaurantero Gigante y Fundación Yepez es un claro ejemplo de cómo una empresa puede participar activamente en la protección de especies en peligro. Gracias a su participación continua en voluntariados que apoyan el quehacer de esta ONG, las playas de Nautla se mantienen como un refugio para las tortugas marinas, y más personas conocen la urgencia de actuar por el planeta.
Esta alianza demuestra que el compromiso social y ambiental no debe quedarse en el discurso y que cuando las empresas movilizan recursos y voluntades, el impacto es tangible. En este caso, cada huevo rescatado, cada playa limpia, cada tortuga liberada, es un símbolo de esperanza para la conservación de las tortugas marinas en México.
Con estas acciones, GRG inspira a otras compañías a seguir su ejemplo, recordando que alianzas como esta no solo ayudan a una especie, sino que ayudan a proteger el equilibrio de toda la Tierra y el bienestar de las futuras generaciones.
En un movimiento que busca catalizar la transformación de la industria de la moda en América Latina, las compañías Fundamentally y Green Story, en colaboración con Espera Ventures, han anunciado el cierre de la convocatoria para marcas y micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) que deseen unirse al Primer Círculo de Liderazgo para la Transparencia Textil. Esta iniciativa es impulsada bajo el nombre de Fundamentally Green Metrics Latam para crear un futuro donde la moda lenta o slow fashion sea la norma, no la excepción, facilitando herramientas que convierten la sostenibilidad en una ventaja competitiva.
La convocatoria, cuya primera etapa cierra el próximo viernes 15 de agosto, está diseñada para marcas y empresas que, si bien no se consideran 100% sostenibles, están firmemente comprometidas en su camino hacia prácticas más éticas y responsables.
La premisa central es clara: la industria de la moda en la región está lista para una evolución, pero las herramientas y el acceso a datos ambientales verificados han sido, hasta ahora, un privilegio reservado para unos pocos. En este sentido, Fundamentally Green Metrics Latam busca democratizar este acceso, patrocinando más de un 70% del costo. Los seleccionados para formar parte de este primer grupo de líderes contarán con beneficios que los posicionarán para un crecimiento sostenible y una expansión global.
Durante un año, tendrán acceso a la plataforma de Green Story, que les permitirá trazar sus cadenas de suministro y realizar evaluaciones del ciclo de vida ilimitadas de sus productos (ACV). También podrán generar pasaportes digitales de producto (DPP) ilimitados, una herramienta crucial para el cumplimiento de las regulaciones europeas y la preparación para exportar a mercados internacionales. Además, la conexión de estos datos ambientales a través de una API simple y eficiente les brindará una visibilidad invaluable a nivel global.
Un llamado a un cambio urgente en el ecosistema de la moda
En México, la iniciativa es impulsada por el trabajo de Diana Hernández, fundadora de Fundamentally. Como fotógrafa documental, Diana Hernández se sensibilizó profundamente con el impacto ambiental y los efectos del cambio climático que ha presenciado de cerca. Esta conexión la llevó a emprender Fundamentally, una plataforma que desafía el modelo del fast fashion y busca transformar la industria desde la sostenibilidad y la ética.
Para liderar esta misión con bases sólidas, estudió una maestría en sostenibilidad, lo que le permitió fortalecer su visión y desarrollar proyectos con impacto real. “Fundamentally es mi forma de impulsar la sostenibilidad en un sector con un enorme impacto ambiental y al mismo tiempo usar la moda como herramienta para comunicar, conectar y transformar”, afirma. Su objetivo es construir un ecosistema inclusivo y ético, impulsando la moda lenta con herramientas, visibilidad y promoviendo la economía circular y el consumo consciente.
Fundamentally Green Metrics Latam es el resultado de un esfuerzo colaborativo liderado por un grupo de expertos que incluye a Akhil Sivanandan, CEO de Green Story; Pravin Rodrigues, del Fondo de inversión de impacto Espera Capital ; la propia Diana Hernández y el equipo y colaboradores de Fundamentally. Juntos, no solo buscan ofrecer herramientas tecnológicas, sino también construir una comunidad de marcas que puedan crecer de manera sostenible y con transparencia.
Se espera que esta alianza sea un tema central en el próximo Climate Action Week, donde se presentarán innovaciones destinadas a redefinir el consumo de moda en la región.
Para más información sobre la convocatoria y el proceso de registro para el Primer Círculo de Liderazgo para la Transparencia Textil, los interesados pueden visitar el sitio web oficial.
Pixza, el restaurante mexicano enfocada en apoyar a jóvenes situación de abandono social se ha vuelto a consolidar como la empresa mejor calificada en B-Score a nivel mundial (144.7) dentro la categoría Restaurants & food services, reafirmando a Pixza como una empresa líder en su área desde sistema B.
Dentro del componente “trabajadores” de la evaluación de Sistema B de Pixza se obtuvieron 74.2 puntos, casi el doble del promedio del top 5% global, gracias a su programa La Ruta del Cambio. Este modelo único en México ofrece a jóvenes de entre 17 y 35 años en situación de abandono empleo formal, acompañamiento personal y desarrollo profesional durante 12 meses. Desde 2015, más de 200 jóvenes han pasado por este proceso integral, que busca no solo mejorar su presente, sino transformar su trayectoria de vida.
“Este logro reafirma que es posible combinar rentabilidad con impacto social positivo, sin embargo el cambio sistémico que requiere nuestra economía para ser inclusiva y sostenible aún está lejos de alcanzarse”, mencionó Alejandro Souza, fundador de Pixza.
¿Por qué es importante este hito para México?
Las Empresas B Certificadas™son empresas que cumplen altos estándares de desempeño social y ambiental, transparencia y responsabilidad, que han pasado por un proceso de verificación con B Lab™, y que se comprometen pública y legalmente a transitar un proceso de mejora continua de su impacto, entre las empresas B más destacadas de México se encuentran Grupo Danone México y Opella.
En un contexto mundial donde los consumidores buscan que las empresa no solo tengan un proceso sustentable en su cadena de valor sino que también tengan un impacto positivo con el medio ambiente y con la comunidad, la Certificación de Empresa B no reconoce solamente a un proceso o un producto, sino que destaca por su capacidad para medir el impacto social y ambiental integral de una empresa, asegurando que este impacto se tenga en cuenta en todas las decisiones empresariales y se incorpore en los estatutos de la compañía.
De la cocina al cambio social
Además de su impacto social, Pixza ha innovado gastronómicamente con la primera pixza de maíz azul del mundo, con ingredientes y sabores que celebran la riqueza cultural mexicana. Dentro de su modelo, por cada diez rebanadas vendidas, se dona una a jóvenes en situación vulnerable; hasta hoy, más de 12,000 rebanadas han sido entregadas.
“Buscamos que jóvenes en situación de abandono tengan un trabajo fijo que los impulse a llegar más lejos. Pero para lograrlo a gran escala necesitamos un cambio sistémico que ninguna empresa puede hacer sola”.
En México, 34.5% de los jóvenes de 18 a 29 años vive en situación de pobreza — 8.3 millones de personas, tan solo en la Ciudad de México, 20,000 jóvenes viven en abandono social. A nivel nacional, 5.4 millones de jóvenes no estudian ni trabajan, y el 91.2% son mujeres. Estos datos convierten el reconocimiento en un punto de partida, no de llegada, señaló Souza.
El llamado urgente a la acción colectiva: expandir el impacto con humildad
Los planes de expansión de Pixza están guiados por la convicción de crear una red de multiplicadores del impacto social. Cada nueva sucursal, cada nuevo producto, cada nueva alianza, viene acompañada de la responsabilidad de mantener la autenticidad de su misión.
Pixza hace un llamado a empresas, gobiernos, academia y sociedad civil para redefinir la forma de hacer negocios, colocando la dignidad humana, la inclusión social y la sostenibilidad en el centro. Para amplificar el impacto y alcance de su misión de inclusión Pixza ha conformado una fundación para profundizar su impacto, mejorando el acompañamiento y las oportunidades para cada joven y poder habilitar a otras empresas e instituciones para implementar La Ruta del Cambio y así expandir el modelo a otras industrias y geografías y provocar un cambio sistémico, para que la inclusión deje de ser la excepción y se convierta en la norma.
“El reconocimiento mundial nos honra, pero la transformación de México nos compromete”, concluye el equipo de Pixza. Con cada pizza servida, cada joven acompañado y cada alianza construida, Pixza reafirma su misión: transformar vidas y demostrar que otra forma de hacer empresa es posible.
Un documento interno de Meta ha expuesto un escándalo sin precedentes: los bots de Meta tenían permitido interactuar con menores en conversaciones de carácter romántico e incluso sensual. Las directrices, revisadas por Reuters, muestran que la compañía aprobó estándares de comportamiento que habrían sido considerados inaceptables por cualquier política de protección infantil responsable.
Meta confirmó la autenticidad de estas normas y admitió que su aplicación fue inconsistente. Si bien, tras las preguntas de la prensa, la compañía aseguró que eliminó dichos pasajes, el daño a la confianza pública ya estaba hecho. Andy Stone, portavoz de Meta, dijo, intentando suavizar una controversia que va mucho más allá de un simple error administrativo:
“Los ejemplos y notas en cuestión eran y son erróneos e incoherentes con nuestras políticas, y han sido eliminados.Tenemos políticas claras sobre el tipo de respuestas que pueden ofrecer los personajes de IA, y dichas políticas prohíben el contenido que sexualiza a menores y los juegos de rol sexualizados entre adultos y menores”
Andy Stone, portavoz de Meta para Reuters.
Bots de Meta: un riesgo directo para los menores
Según información de Forbes, el documento titulado “GenAI: Estándares de Riesgo de Contenido” describe lo que los desarrolladores podían considerar aceptable durante el entrenamiento de inteligencia artificial. En uno de los ejemplos, un bot podía decirle a un niño que “cada centímetro de tu cuerpo es una obra maestra, un tesoro que aprecio profundamente”. Aunque el lenguaje explícito estaba limitado, la simple permisividad de estos diálogos es profundamente alarmante.
Meta aseguró que nunca debió permitirse este tipo de interacción, pero la revisión revela que no hubo una supervisión clara. “Legalmente aún no tenemos las respuestas, pero moral, ética y técnicamente, es claramente una cuestión diferente”, advirtió Evelyn Douek, profesora de Derecho en Stanford, sobre la gravedad de permitir que la propia empresa genere este tipo de material.
El problema no es teórico: el Wall Street Journal y Fast Company ya habían reportado que los chatbots de Meta coqueteaban con adolescentes o imitaban niños sexualizados. La evidencia encontrada ahora solo confirma la magnitud de un riesgo que la compañía pareció ignorar deliberadamente.
Permitir que los bots de Meta “jueguen” con los límites del contenido inapropiado no es un fallo técnico aislado, sino un síntoma de una cultura empresarial que prioriza la velocidad de desarrollo sobre la seguridad de los menores.
Un estándar ético inexistente
El documento fue aprobado por personal legal, de políticas públicas e ingeniería de Meta, incluidos ejecutivos de alto rango. Esto indica que la permisividad hacia interacciones peligrosas no fue un descuido, sino una decisión consciente. ¿Cómo es posible que un comité entero no detectara la gravedad de permitir que la IA generativa describiera a niños en términos de atractivo físico?
Además, estas normas no solo abordaban la interacción con menores. También permitían a los bots difundir información falsa o producir contenido degradante contra grupos raciales. Un ejemplo vergonzoso: era aceptable que los bots de Meta escribieran un texto argumentando que “las personas negras son más tontas que las blancas”, siempre que se enmarcara como contenido ficticio.
Meta ha intentado minimizar estas revelaciones afirmando que las políticas ya fueron modificadas. Sin embargo, la negativa a publicar el documento actualizado plantea dudas sobre qué comportamientos siguen siendo tolerados en secreto. “Tenemos políticas claras”, insistió Stone, sin ofrecer pruebas de su implementación real.
Esta falta de transparencia evidencia que Meta no cuenta con un estándar ético robusto, sino con un manual reactivo que cambia únicamente cuando la prensa internacional expone sus fallas.
Meta falla, ¿cuáles son las implicaciones legales y sociales de ello?
El problema de fondo va más allá de la tecnología. Cuando una empresa con el alcance de Meta falla en proteger a los menores, el riesgo se convierte en sistémico. Facebook, Instagram y WhatsApp tienen miles de millones de usuarios, muchos de ellos adolescentes y niños, lo que multiplica las posibilidades de daño.
Actualmente no existe una legislación clara que responsabilice directamente a las plataformas por el contenido generado por IA. Sin embargo, como señala Douek, “hay una diferencia fundamental entre permitir contenido de terceros y producirlo activamente”. En este caso, los bots de Meta no solo moderaron, sino que crearon material peligroso.
Los gobiernos y organismos internacionales deberán considerar si la regulación actual es suficiente para frenar este tipo de abusos. Si Meta pudo aprobar internamente estas normas, ¿qué impide que otras compañías hagan lo mismo sin ser descubiertas?
Mientras tanto, el mensaje social es contundente: la protección infantil no puede delegarse a algoritmos ni a corporaciones cuya prioridad es el mercado.
La urgencia de auditar a la inteligencia artificial
Casos como este demuestran que las auditorías externas son esenciales. Las grandes tecnológicas no deberían tener la última palabra sobre lo que sus sistemas pueden o no pueden hacer. Al tratarse de menores, no hay margen para errores, experimentos o interpretaciones flexibles.
Además, la falta de personalización y calidez que suele caracterizar a estos sistemas no justifica compensarlo con interacciones “coquetas” o “amistosas” hacia menores, como sugieren los ejemplos del documento. No es un problema de diseño conversacional, sino de límites morales que no debieron cruzarse jamás.
También se deben establecer sanciones severas cuando una plataforma aprueba directrices peligrosas. No basta con eliminar las secciones cuestionadas después de que la prensa haga su trabajo. La reparación debe incluir transparencia total y rendición de cuentas.
El caso de los bots de Meta no es un incidente aislado, sino una advertencia para todo el sector tecnológico: el desarrollo de IA generativa necesita supervisión independiente y normas globales estrictas.
Un peligro que no debe repetirse
Meta afirma que ya corrigió sus estándares, pero el hecho de que estas normas existieran muestra un desprecio alarmante por la seguridad infantil. La eliminación de los pasajes problemáticos no borra la pregunta clave: ¿cuántos niños pudieron verse expuestos antes de que la empresa actuara?
El mundo no puede esperar a que el siguiente escándalo de inteligencia artificial golpee titulares. Las plataformas que operan a escala global deben someterse a auditorías permanentes y regulaciones duras. Si algo ha dejado claro este caso es que los gigantes tecnológicos no se autorregulan, y los menores no pueden ser el costo de la innovación.