RSE

Por Candida Diano Pucci

Estamos transitando el final de la “Década de la Educación para un futuro Sostenible (2005-2014)” instituida por Naciones Unidas (Resolución 57/254) con el propósito de contribuir a la formación de ciudadanos conscientes de los problemas sociales y ambientales a los que se enfrenta la humanidad y prepararlos para la toma de decisiones fundamentales.

Es hora de preguntarnos:

¿Cuánto hemos avanzado en éste terreno?

¿Ha sido suficiente el esfuerzo sistemático realizado por las Administraciones Públicas, las Empresas, los Centros Educativos y de Trabajo para poner en práctica las medidas recomendadas para la presente década?

Evaluar debidamente esas acciones, ver si se han cumplido los objetivos y en qué medida se han cumplido serán necesarios para plantear nuevos compromisos.

La educación es un elemento crucial para avanzar en la creación de una cultura global de la sostenibilidad. Es el instrumento ideal para modificar actitudes, asumir responsabilidades y reflexionar sobre nuestro modo de vida, para tomar decisiones informadas, tanto en personas adultas como jóvenes.

Es preciso que cada vez más personas tomen conciencia de la importancia del término “sostenible / sustentable” y actúe en consecuencia.

Estas acciones educativas no pueden limitarse hoy a la educación formal sino que han de extenderse al amplio campo de la educación no reglada (museos, prensa, documentales…), sin olvidar que vivimos en la era digital, en la que Internet está favoreciendo una difusión global y una conectividad constante que debe ser aprovechada críticamente (Hayden, 2008).

La educación para la sostenibilidad no tiene fronteras y es relevante para todas las naciones y está orientada a replantear los programas educativos existentes en todos los países -partiendo de la base de que son los países con niveles de educación más altos los que suponen una mayor amenaza para el desarrollo sostenible.

Del marco generado en el debate de la Década de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible podemos mencionar tres conceptos fundamentales:

Educar en Valores: La educación desde los valores y la ética permite ver la vida y el mundo de una manera más reflexiva y profunda.

Educar con visión de futuro: Al educar en valores y ética, las personas se vuelven más íntegras y pacíficas y se sienten motivadas a contribuir a que las próximas generaciones puedan disfrutar de un planeta más sano y en paz.

Educar para la acción y el cambio: la educación no como mera transmisión de conocimientos, sino motivadora de cambios sociales y culturales importantes.

España: Integrar la RSC en la Educación, formación e investigación

No existe un modelo universal de educación para el desarrollo sostenible y cada país debe definir el modo de implementarla.
En España se ha difundido el borrador de la Estrategia de Responsabilidad Social de las Empresas, cuya previsión es que antes de fines del 2014 se apruebe.

En el Plan de medidas 2013-2016 se propone la integración de la RSE en la educación, la formación y en la investigación.
Su objetivo es promover desde tempranas edades el compromiso y la actuación sostenible y se pretende formar en los principios y los valores de la RSC a los futuros ciudadanos. Es un objetivo muy ambicioso pero vislumbra un panorama muy positivo en ese sentido.

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